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El Gran Kaiosama
Author of 20 Stories

Rated: T - Spanish - Adventure/Drama - Ranma & Akane - Reviews: 31 - Updated: 11-17-07 - Published: 02-18-06 - id:2807198

Capitulo 7: Sin coincidir.

Akane bajó del tren con paso inseguro; durante su viaje, la certeza de que, de algún modo Ranma iría por ese camino, disminuyó. Ahora parada frente al letrero de la estación de Kohana tuvo miedo. El dinero en su bolsillo solo alcanzaba para comprar un modesto desayuno y quizás una gaseosa, tendría que volver a buscar trabajo si quería tener lo suficiente para buscarse un lugar donde dormir.

Ranma caminaba por las calles del pueblo turístico de Kohana con la firme intención de tomar un tren fuera de ese lugar. Había procurado mantenerse alejado del agua fría durante todo su viaje, y de alguna manera había tenido éxito. Hasta ese momento. En realidad, viviendo en una isla como Japón, las probabilidades de toparse con el mar, eran siempre muy altas.

Akane caminó junto con el resto de la multitud a través de los pasillos que conducían a la salida de la estación. Nunca había estado en esa parte de Japón, así que lo primero que tenía que hacer era ubicarse y revaluar sus opciones. Había mucha gente. Familias con niños, la mayoría. Tuvo una punzada de nostalgia al ver a un señor ya mayor siendo custodiado por las que a luces se veían ser sus hijas ¿Qué estaría pasando con su padre y sus hermanas? Las personas virtualmente la llevaron hasta la salida de la estación y se dispersaron en diferentes direcciones. Ahí sintió un vuelco en el pecho. Por un breve instante entre las personas que entraban a la estación hubiera jurado ver una cabeza pelirroja muy familiar.

Se quedó parado en mitad del pasillo de entrada. Ranma sintió un vuelco en él estomago, por un instante creyó ver a Akane entre la multitud de turistas que recién llegaban ¿Era ella o solo su imaginación jugándole otra broma? Quizás era eso, dio dos pasos en dirección a la taquilla y se detuvo dando la vuelta en redondo. Tenía que asegurarse que solo era su imaginación.

No podía quedarse con la duda, no después de haber viajado tanto. Comenzó a caminar con paso firme a la estación. Justo en ese momento un muchacho que venía en sentido opuesto a ella le dio un codazo accidental a su mochila. Para una persona común fue un accidente. Pero las alarmas en la cabeza de Akane comenzaron a sonar. De inmediato se llevó la mano a la mochila y descubrió un navajazo. El tipo le había sustraído algo del interior. El ladrón dio vuelta a la esquina con una furiosa muchacha pisándole los talones.

Ranma salió a la calle y caminó hasta una esquina revisando los rostros de todas las personas, después fue hasta la otra esquina e hizo lo mismo. Lanzó un suspiro, parte decepción, parte tristeza. Un gruñido en su estomago lo distrajo. Recordó entonces que no había comido en un día completo. Buscó en su bolsillo y después se encaminó a un pequeño restaurante que había visto cerca de ahí.


El muchacho creyó escoger bien a su presa: Una chica con una mochila grande y cara de desorientada. Sin duda venía sola y dado el tamaño de su equipaje, tenía rato viajando. Por lo general el dinero estaba en una de las bolsas laterales, solo tenia que darle un navajazo a ese lado, sacar el dinero y salir corriendo. Las chicas se paralizaban de terror cuando las robaban de esa manera. El dinero estaba justo donde creía y ella pareció no darse cuenta. Pero al doblar la esquina descubrió que la muchacha lo estaba persiguiendo y casi lo alcanzaba. No importaba, siempre había alguien sintiéndose más valiente de lo que era en realidad. Dio una vuelta brusca en la siguiente esquina y saltó sobre un auto estacionado antes de cruzar la calle de forma temeraria. Estaba casi seguro que su perseguidora desistiría.

-¡¡Regrésame mi dinero, ladrón!!

Lanzó una maldición al sentir aquel grito tan cerca de el, giró en la siguiente calle y entró a un callejón de servicio. Ahí se detuvo y giró para enfrentar a la muchacha que lo estaba siguiendo. Esta se quedó parada a unos pocos metros de el, no parecía cansada en lo absoluto, en cambio el, jadeaba y tenía la cara empapada de sudor. Con un gesto amenazante sacó su navaja y la blandió esperando que eso la disuadiera.

-Los chicos de Kohana somos muy duros. –Dijo el amenazante.

-Las chicas de Nerima somos más. –Contestó ella sonriendo con suavidad.

El ladrón sintió un escalofrío. Algo había oído acerca de Nerima y la enorme cantidad de artistas marciales que ahí vivían. Pero no tuvo tiempo para arrepentirse. Akane cruzó como una exhalación la distancia que los separaba, le tomó la mano que sostenía la navaja y se la torció haciéndolo caer de rodillas, lo sujetó del cuello y lo levantó del piso dándole una patada en el pecho que lo dejó marcado como graffiti en la pared. Después con calma le revisó los bolsillos buscando su dinero. Tomó justo lo que le pertenecía y después despegó al desafortunado individuo arrojándolo sin muchas ganas en unos botes de basura.

-Si hubiera sido Shampoo a la que intentaste robar... –Dijo Akane mientras se alejaba- Estoy segura de que te hubiera castrado. Mejor búscate un trabajo honesto.

El ladrón no sabía quien rayos era Shampoo, pero la idea de buscar un trabajo honesto era buena, en cuanto dejara de dolerle todo el cuerpo lo haría.


Ranma suspiró satisfecho mientras observaba la copa vacía del sunday que acababa de comer. Sabía que estaba corto de dinero pero ver en el menú aquel delicioso helado lo hizo flaquear y aprovechando que estaba en su forma femenina en ese momento, lo pidió sin ningún remordimiento.

-Hola, buenos días.

Ranma levantó la vista para ver quien le hablaba. Frente a el estaban dos chicas muy bonitas vestidas con trajes de baño de color dorado y unas viseras del mismo color, una de cabellos castaños, de figura esbelta y otra de cabellos oscuros más voluptuosa que la primera. Ambas lo miraban con insistencia. Si no fuera por que estaba convertido en mujer en ese momento hubiera pensado que le coqueteaban. Pero después recordó que algunas chicas tenían gustos muy particulares y eso lo puso nervioso.

-Buenos días. –Contestó Ranma con prudencia.

-Me llamo Kaede Harou –Dijo la chica más esbelta- Y ella es mi compañera Midori Tsuwara. –La más voluptuosa sonrió y le hizo una reverencia- Estábamos pensando si te interesaría un trabajo...

-¿Trabajo? –Ranma alzó una ceja ¿De qué podían trabajar dos chicas en bikini?

-Así es. –Kaede se sentó frente a el sin más ceremonia- Te explicare: Hace unos meses las autoridades pusieron parquímetros en toda la calle que da a la playa. Eso hizo que mucha gente no dejara sus autos cerca de ahí...

-Y las ventas bajaron en las últimas semanas. –Midori se sentó a un lado de Ranma- Es solo medio Yen por una hora pero mucha gente prefiere usar las calles del otro lado. Pero a los comerciantes de la zona se les ocurrió regalar tiempo en los parquímetros. Y nosotras somos las encargadas de hacerlo

-Nos paseamos por la calle costera con una cangurera llena de cambio. –Le explicó Kaede- Ponemos medio yen en los parquímetros que están por expirar o les damos cambio a los turistas que pasan por ahí.

-Chicas lindas en bikini con cambio para el estacionamiento. –Midori se cruzó de piernas y miró a Ranma directo a los ojos- Sobra decir que las ventas de la calle costera aumentaron. Incluso si contamos lo que se gasta en parquímetros.

Era como escuchar a Nabiki en estereo.

-Muy interesante. –Dijo Ranma presintiendo para donde iba la plática.- Pero no entiendo que tengo que ver con todo esto.

-Bueno... –Midori se sonrojó un poco- Cuando te vimos nos dimos cuenta de que eres una chica muy bonita.

-Y también nos dimos cuenta de que estas algo corta de efectivo –Había cierto tono de simpatía en la voz de Kaede.- ¿No te interesaría ganarte algunos yenes mientras te asoleas?

-Aparte del sueldo base nos dan un extra por las fotos que nos tomamos con los turistas –Midori le guiño un ojo- Es un trabajo redondo.

Sip. Como escuchar a Nabiki.

-Pues les agradezco el ofrecimiento. –Les dijo mientras se levantaba- Pero sin duda eso de salir a pasear en bikini atrae a toda clase de “Busca-citas” y la verdad no estoy de humor para eso.

-¿No te gustan los chicos? –Preguntó Kaede muy interesada.

Ranma ponderó con mucho cuidado su respuesta. Había algo en esas chicas que le hacia pensar que un “no” podía traerle problemas.

-Estoy dándome un tiempo... Para pensar. Verán, Mi padre me comprometió hace un tiempo y...

Las dos chicas parecían algo decepcionadas.

-¿Pero no te interesaría saber cuanto vas a ganar? –Midori sacó de la cangurera que colgaba de su cintura una pluma y escribió algo en una servilleta- Esto es solo el sueldo base.

Ranma vio la cantidad escrita y silbó por lo bajo.

-Quizás pueda soportar a los “busca-citas” –Dijo sonriendo tímidamente- ¿Pero, puedo escoger yo mi traje de baño?


-¿”Chicas parquímetro”? –Akane había escuchado bien el concepto pero le costaba entenderlo.

Mientras caminaba por la calle costera se había encontrado con una chica muy bonita en un curioso traje de baño dorado que de tanto en tanto, se detenía a ponerle monedas a los parquímetros que estaban a punto de expirar. Con mucha curiosidad se acercó a la muchacha y le preguntó que hacía. Ella se presentó como Kory y después le explicó el curioso trabajo que ella tenía.

-¿No te interesaría trabajar con nosotras? –Preguntó Kory- Eres bastante bonita y apuesto a que un dinero extra no te vendría mal.

Akane se puso muy roja y soltó una risita nerviosa.

-No gracias. Eso de pasearse en traje de baño por la calle no es para mi. Pero eso del dinero es verdad. ¿Sabes de algún otro lugar donde estén solicitando personal?

-Bueno... –Kory lo meditó un momento- Mi cuñada tiene una fuente de sodas dos calles mas abajo. Quizás pueda necesitar unas manos extras.

Akane sonrió agradecida y siguió a la muchacha a el mencionado lugar. Mientras, una calle mas atrás, una atribulada pelirroja era llevada casi a rastras por dos emocionadas muchachas.

-Con cualquier cosa que te pongas te veras increíble –Kaede parecía la mas contenta.- Si con esas ropas tan estorbosas te vez bien, no me imagino como será con algo mas fresco y sexy.

-Nuestra jefa estará contenta. –Midori parecía henchida de orgullo- Hemos reclutado a la mas bonita.

Ranma solo atinó a sonreír incómodamente mientras era metido a lo que parecía una tienda de ropa. Se detuvo un momento en la entrada y miró hacia el mar. Algo le decía que debía de quedarse un poco de tiempo ahí.


-Pues realmente si necesito algo de ayuda. –La joven que atendía el mostrador de la fuente de sodas, parecía contenta- Si de verdad te interesa puedes empezar en este momento Akane-san.

-Claro, me encantaría. –Akane agradeció en silencio a Kamisama por su buena suerte.

-¡Perfecto! Puedes pasar a la trastienda. Ahí tengo un uniforme extra; creo que es de tu talla.

La chica dio una reverencia a su nueva jefa y después pasó a la parte posterior del lugar para probarse el uniforme. Kory le dedicó una sonrisa a su cuñada y en ese momento Midori y Kaede aparecieron en la entrada haciéndole señas. La muchacha fue a su encuentro.

-¿Qué ocurre? –Preguntó Kory

Midori solo se hizo a un lado para mostrar a una ligeramente apenada Ranma-ona vestida con un traje de baño dorado de una pieza.

-Bienvenida al equipo –Dijo Kory sonriéndole.

-Con ella ya completamos la plantilla. –Aclaró Kaede- Midori y yo cubrimos la parte norte y ustedes la sur.

Kory había pensado mencionarles sobre la chica que había entrado en la fuente de sodas pero después de escuchar eso decidió que no tenía caso.

-¿Por qué no tomamos un helado? –Sugirió Midori mientras abría la puerta de la fuente de sodas.

-Pues... Yo ya comí, gracias –Dijo Ranma.

-Además no hemos completado el turno del día –Kaede se cruzó de brazos- Vendremos a darle la bienvenida a Ranma-chan cuando hayamos terminado de trabajar

Las muchachas asintieron y después se dividieron en parejas y se alejaron en direcciones opuestas. Akane salió de la trastienda justo en ese momento. Solo alcanzó a ver a Midori y Kaede alejarse. Su nueva jefa le pidió que limpiara las mesas y ella se apresuró a cumplir la orden. Mientras lo hacía, miró el eterno azul del mar y la playa llena de turistas.

“Si está aquí, daré con el” pensó lanzando un suspiro “¿Qué tan difícil puede ser encontrarse con una persona en este lugar?”

CONTINUARA...


NOTAS DEL AUTOR:

Pues no puedo decir que sea un regreso triunfal a los fics... O un regreso simplemente, pero por lo menos es algo para continuar. No estoy seguro de continuar pronto los demás debido a las situaciones que he expresado en mi pagina blog y en mi perfil. Aunque como siempre la esperanza muere al último.

Bueno. Datos sobre este capitulo: La escena del robo de la mochila de Akane esta basado en algo que le paso a una amiga mía que fue unos días al mar, por desgracia ella no pudo recuperar su dinero. El consejo aquí es que lleven su efectivo en lugares de muy difícil acceso o en varios.

El pueblo de Kohana no existe. Pero las lindas “Chicas parquímetro” si existen. Son un atractivo de una playa en las costas Australianas cuyo nombre no puedo recordar pero incluso lanzaron una serie de “Top-cards”

Por último les pido paciencia para el siguiente episodio y muchas gracias por las muestras de apoyo de todos mis amigos en estos momentos difíciles. Y aprovecho para recordarles que en mi perfil esta la dirección a mi foro “El rincón del gran Kaiosama” donde se le da una manita a los escritores que se sientan trabados o busquen algún lector beta o algo que decir.

Sin mas se despide su amigo y servidor:

Desde mi pequeño planeta en algún lugar del Anime.

El Gran Kaiosama.



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