|
Author of 12 Stories |
oooooooooooooooooooo
Disclaimer: Inuyasha, Sengoku O Togi Zoushi es de la propiedad de Rumiko Takahashi. Yo sólo utilizo a los personajes de esta maravillosa serie como base para mis historias y FanFictions. Siempre sin motivos de lucro.
Advertencia:
Lo sé, me pierdo demasiado y se me van las actualizaciones de mis FanFiction. También sé que este ya tiene sus añitos por aquí. Me apenó mucho dejarlo abandonado, realmente quiero terminarlo y no tengo cara para pedirles una disculpa por tardarme tanto. Para los que recién comienzan a leerlo, bienvenidos sean y espero que les guste. Y quienes aún no olvidan mi fic a pesar del tiempo que quedó en el olvido, les pido que lean a gusto y felices. Vengo con expectativas y deseo no defraudarles. Así que aquí esta el capítulo cuatro.
Espero que este capítulo no les decepcione. Hago mi mejor esfuerzo escribiendo esto para ustedes. De cualquier forma, si tienen alguna observación o crítica para con él, pueden hacerla, sólo que no sean groseros, por favor. No hay necesidad de serlo, tampoco soy de palo ni tampoco necia. Las buenas sugerencias son siempre bien aceptadas.
Gracias de Antemano.
Pesadilla
Continuación Oficial
Por Hidari Kiyota
Capítulo 4. Hôjô.
Ni bien entró en el aula cuando lo encontró sentado en su pupitre, bastante serio. El lugar estaba desierto y, para ser sinceros, no había podido pegar ojo en toda la noche, por lo que esa mañana se levantó demasiado temprano y salió corriendo hasta la escuela. Y literalmente, sí había llegado corriendo al instituto, el rápido vaivén de su pecho era una señal más que clara.
"Buenos días." Dijo ella con algo de temor en su voz, adentrándose en el aula y acercándose a su pupitre.
"Buenos para ti que anoche no tuviste dolor de espalda" Dijo la sarcástica voz del chico de largos cabellos, sin siquiera voltear a verle; como si la odiase por lo acontecido la noche anterior.
"Buenos días para ti que al menos dormiste" Contrapuntó ella tranquilamente y sin devolverle el tono de voz. Se encaminó hasta su pupitre y se sentó en él con delicadeza y elegancia, sin siquiera darse cuenta de que el chico la veía por el rabillo del ojo, embelesado. Después de aquello... el silencio inundó el aula.
"Aún no entiendo por qué rayos lo activaste de nuevo. Realmente no era necesario. Si me lo hubieras dicho, tal vez esto no estaría pasando" Inquirió Inuyasha tras largo rato en silencio.
"Fuiste muy grosero con Hôjô-kun." Afirmó la antigua miko volteando la vista hacia el ventanal del aula. "Estaba nerviosa al verlos pelear. No sé si lo notaste" Dijo ella con la voz tranquila y pausada.
"Lo noté. Pero no tenías qué temer. Estabas conmigo. ¡Tengo yo mi derecho de exigir algo de tu tiempo sólo para mí! ¡Soy tu novio y es mi derecho le pese a quien le pese! ¡Además soy yo quien más tiempo ha pasado contigo desde que te conozco! :enojo: ¡Tenía que ser que el tipo está celoso y por eso se comportó así!" Reclamó él, no muy contento, aunque sin levantar el tono de su voz.
¡Claro, y él se había comportado como todo un caballero, claro!
"Cuando estábamos en el Sengoku Jidai nunca reclamaste espacio para ti y para mí. Siempre éramos 'Inuyasha-gumi' o 'Inuyasha-tachi'. Nunca Inuyasha y Kagome. Nunca nosotros. Siempre todos, menos yo. Siempre Kikyô, Naraku, Kôga. Nunca fue tiempo para ti y para mí. Y en ningún momento te quejaste de ello." Dijo ella, sintiendo algo de nostalgia ante aquel amargo recuerdo. Sintió que sus ojos tenían ganas de expulsar aquella nostalgia.
Inuyasha, inmediatamente después de ello, notó aquella ausencia de la joven, perdida en el tiempo de aquellos amargos recuerdos. Desde luego, estaba consiente de que eso le había calado hondo a ella. Él exigía un tiempo de ella que durante años tuvo y que desprecio por pensar en todo aquello que le afectaba. Él era el novio que ella había esperado tanto tiempo. El Inuyasha que siempre esperó que tuviera ojos para ella.
"¿Crees que Kikyô salga de tu cabeza algún día?" Le preguntó Inuyasha viéndole, tratando de aligerar el ambiente tan denso.
"El DIA que eso ocurra dejare de llorar. Creo que eso no ocurrirá pronto. Quizás nunca." Respondió ella, con la voz tranquila y ligeramente quebrada.
"Cuando me hablas y me ves... ¿Piensas en ella verdad? En que de nosotros pudo ser una triste historia."
"Así como tu pensabas en ella cuando me veías. Eso fue algo que tu me enseñaste." Inquirió la joven miko.
Inuyasha se levantó de su pupitre y se encaminó al de ella, para luego abrazarla con cariño y cuidado. "Entonces tendremos que aprender juntos a olvidar el pasado" Susurró el ex-hanyou sobre su oído con persuasión, provocando que ella tiritase de escalofríos.
"Detente, Inuyasha. Ahora"
"No."
"Te detendrás sino quieres dormir con dolor de espalda esta noche también." Advirtió ella interrumpiéndole, antes de sentir que el agarre del chico iba desapareciendo poco a poco hasta hacerse absolutamente nulo.
El poder de ese 'Osuwari' era mejor que cualquier poder espiritista. Mucho mejor y más. Podría subyugar cualquier ejército o cualquier youkai bajo esos efectos. Era demasiado bueno como para poder existir.
"En realidad pareciera que te molesta que demuestre lo mucho que te amo en publico. Y eso sin tomar en cuenta que estamos SOLOS, en un aula, a 30 MINUTOS DE QUE INICIEN LAS CLASES" Dijo él volviéndose a sentar su pupitre con cara de niño malcriado. "Al menos tengo el consuelo de que en dos años tendrás el permiso de casarte conmigo!" Afirmó él.
"Si es que entonces quiero casarme contigo" Respondió Kagome con cierto dejo de ofendida en su voz. Inuyasha comenzó a reír con sorna.
"¡Feh! Querrás, mujer. Ya verás." Espetó Inuyasha sin dejar de reír. Kagome se sintió incomoda ante el rumbo que comenzaba a tomar su extraña conversación.
"Si te soy sincera, me incomoda un poco todo eso de besos y palabras bonitas enfrente de otras personas." Confesó ella, algo nerviosa, encogiéndose de hombros. "Nunca lo habías hecho y la simple idea me pone nerviosa" Admitió sin soltar sus hombros. Inuyasha volvió a reír, con más fuerza que antes.
"¡Bueno, Ka-chan! Entonces tendrás que hablar 'Hobo' si quieres que las muestras de afecto públicas se terminen" Dijo Inuyasha desviando la vista hacia el techo, algo burlón.
"¿Perdón?"
"¡Reconozco que SÍ estoy celoso! Y no pienso tolerar que el tío ese me arme otra escenita como la de ayer. Así que, te doy gusto si tú también haces lo mismo por mí. No habrá muestras de cariño publicas como las que pides. ¡A cambio de ello, habla con 'Hobo' y mantenlo alejado de mi o lo mataré!" aseguró el ex-hanyou, sin dudarlo ni un segundo.
Kagome lo volteó a ver, más incrédula que nada. ¡¿Desde cuando él se portaba tan... tan directo, tan sincero y tan bueno para negociar? En realidad esa apariencia humana lo estaba haciendo verse un poco diferente, y por ende, muchas chicas se amontonarían para quitárselo...
"¡Hmpf! Tal vez estoy reconsiderando la idea de las muestras de afecto públicas" Dijo ella, cruzándose de brazos, negándose concienzudamente a hablar con Hôjô.
"Entonces te pediría de rodillas que hablaras con el tío y lo alejaras de mi. Por ti sería capaz de matar a Naraku mil veces, dejar que Sesshomaru me humillara toda la vida... ¡Incluso decirle a Kikyô que no me interesa hasta que me llegue mi muerte...!"
Un Inuyasha cambiado. Eso no le estaba agradando mucho...
... ¡Bueno! ¡Claro que le encantaba! ¡Incluso la enamoraba más, era sólo que...! La verdad, tenía demasiado miedo de perderlo por eso...
"¿Y qué va a pasar el día que muchas chicas se arremolinen contra ti y tú pierdas el interés en mí? Entonces lo que me pides no habrá valido de nada" Argumentó Kagome con tranquilidad, ya temiéndose su débil voluntad por echarse a llorar.
"Eso no va a suceder. Fuiste la única persona que logró que me abriera frente a alguien. ¡Eres la primera y la única persona que se me ha metido en la cabeza de esa forma! ¡No te he podido sacar de mi cabeza en ningún momento desde hace mucho tiempo! ¡Sabes más de mí de lo que yo sé! ¡Yo sólo tengo ojos para ti y así será siempre! :se calma, arrogante: No tienes que estar celosa" Le aseguró él.
"Sólo estoy siendo realista. No soy la más bonita del instituto. Hay muchas más bonitas que yo"
"Pero para mí serás siempre como una reina de belleza. ¡ES A TI A QUIEN AMO, CARAJO! ¡ENTIENDE ESO!" Volvió a repetir él, con un tono ligeramente molesto de voz "¡Feh! Celosa..." De más está decir, que aquello último lo dijo más para sí mismo que para su compañera.
Pero Kagome había escuchado aquello claramente... y no le había agradado nada "Claro que no"
"Claro que sí"
"Que no"
"Que sí"
"Que no..."
Las palabras se estaban calentando... y Kagome no parecía muy contenta y tranquila que digamos.
"¡Estás tan celosa que te cuesta admitirlo y te escudas en la idea de que eso puede ser una posibilidad aún sabiendo que sólo tengo ojos para ti!" Puntualizó Inuyasha dando fin a esa discusión y haciendo que la jovencita se quedara sin argumento para defenderse. A cambio de ello, le devolvió la mirada con notoria molestia. ¿Pero qué rayos estaba diciendo el chico? ¡Ella por supuesto que NO estaba celosa! ¡Era sólo que estaba siendo realista! En cualquier momento el hanyou (o más bien ex-hanyou) volteaba su mirada a otra chica y entonces su idea de dejar la Shikon no Tama en el Sengoku Jidai entonces sí abría sido muy estúpida.
El sonido seco que produjo la puerta la distrajo ligeramente, haciendo que su cabeza se volviera a ella. Era algo así como un acto reflejo, puesto que Inuyasha había seguido el mismo camino también. Un joven de cabellos castaños apareció en la puerta, algo cansado. Inuyasha frunció el ceño y devolvió la vista a su compañera, quien le vio de reojo, esperando que no hiciera alguna idiotez.
"¡Kagome!" La voz del castaño, aquel que sin duda era Hôjô, se hizo resonar en el aula vacía. Inuyasha lanzó un resoplido disgustado. No parecía muy feliz con la presencia del castaño "¡Qué bueno que te veo! ¡Supuse que te encontraría temprano!"
"Buenos días, Hôjô-kun." Dijo la joven con voz suave. Inuyasha le vio con una enorme sonrisa burlona. La mirada de Kagome se veía sumamente amenazante. Más le valía al chico no ser cínico o no haría nada por él sino romperle la espalda hasta atarlo a una silla de ruedas.
"Quería disculparme por lo que pasó ayer. También quiero disculparme contigo." Aclaró Hôjô refiriéndose claramente a Inuyasha "En realidad yo no quería..."
"Está bien, ¿De acuerdo? Puedo vivir con eso." Acotó Inuyasha rápidamente, con bastante desinterés.
El castaño pareció molesto ante aquella ruda interrupción, pero aún así continuó. "¡También quisiera decir que NO creo que él...!" Y señaló acusadoramente a Inuyasha "... Estuviera hablando enserio cuando te propuso 'eso' ayer en el café. ¡Dudo que sea real y así será hasta que...!" Y las palabras de Hôjô se perdieron de repente, Kagome se había puesto de pie, algo molesta.
"¡Basta ya! Ya fue suficiente." Dijo Kagome, algo exangüe, mientras captaba la atención de ambos hombres que le veían con inmensa curiosidad. "Pudo ser que Inuyasha mintiera o no. Eso no te debería importar, Hôjô-kun. Lo que suceda entre él y yo no debe molestar ni incomodar a alguien. Eso es algo de nosotros nada más. El que me haya mentido o no solo él lo sabe. Pero mientras yo lo ame no me importara eso. Sufrí mucho por estar con él y no voy a tirar a la basura mi felicidad sólo por que tú estés molesto o no te guste la idea." Aclaró la joven ex-miko mientras veía a Inuyasha firmemente a los ojos.
Inuyasha se quedó más anonado que nada. No podría creerlo. Kagome lo había dicho.
"Sólo quiero pedirte, Hôjô-kun, que nos dejes vivir tranquilos a Inuyasha y a mí. Sólo eso." Dijo Kagome viendo al castaño fijamente a los ojos.
¿Y quién le iría a decir que él tan sólo atinó a sonreír?
"¡Fah! ¡Bueno! Si tú quieres hacer eso... pues entonces a mí qué, ¿No? Pues bien. Que tengas buena suerte con tu novio Inuyasha y espero que estén contentos siempre. Al fin y al cabo regresarás cuando él te cambie por alguna otra..." Repitió, con cinismo.
¿¡Y ESO A ÉL QUÉ LE IMPORTABA...!
Hizo falta mucha paciencia por no gritar 'osuwari' y mucha fuerza como para poder detener a cierto Inuyasha en cuando Hôjô terminó de decir aquello. Vuelto una furia, Inuyasha trató de saltar sobre él e iniciar una pelea aún más severa que la de la noche anterior, sino hubiera sido porque Kagome lo detuvo lo suficiente como para que el castaño se mofara de él en su cara y se marchase de ahí tan rápido como pudo sabiendo que su vida peligraba ahí.
"¡Kagome! ¡¿Por qué carajo hiciste eso!" Exigió saber Inuyasha después de ver como la puerta corrediza del salón se cerraba.
"Porque ya hice lo que me pediste. Ya no volverá a molestar con eso a menos que esta vez sí quiera que esto se ponga peor de lo que ya estaba. Ahora; sé un buen Inu-chan y sonríeme que ya no te van a molestar." Dijo ella mientras tomaba su rostro con ambas manos y depositaba un beso en sus labios. Inuyasha lo aceptó a regañadientes, y luego correspondiéndolo como si no quisiera hacerlo, aunque claramente disfrutándolo.
"Creí que habías dicho 'No más muestras de afecto publicas', ¿Eh?" Dijo un burlón Inuyasha cuando se separaron. Kagome le vio con algo de confusión, apenas entendiendo el por qué de aquello.
"¿Por qué dices eso? ¡Estamos solos en el aula!" Dijo ella algo ofuscada. Por supuesto que su novio sonrío con más sorna todavía, cuando le señaló hacia las espaldas de ella... que graciosamente daban a la puerta...
Un grupo de compañeras de clase se encontraban en la puerta, rojas y emocionadas ante la romántica escena entre ambos, casi quemándose en las llamas del MOE. Kagome se puso roja de la sorpresa. Inuyasha la tomó por los hombros y deposito en sus labios un beso aún más prolongado que el anterior, feliz por aquello; provocando con aquello que sus compañeras gritaran de emoción.
Kagome quedó paralizada unos instantes después de que él se hubiera separado de ella y le viere con una terrible satisfacción en los labios. Luego sus pulmones comenzaron a trabajar "¡ECCHIIIIIIIII! ¡ERES UN APROVECHADOOOOOOOO...!"
Una bofetada resonó con violencia y azotó los pasillos del edificio...
oooooooooooooooooooo
El joven hombre pareció reaccionar ante aquel grito. Ciertamente que era este su primer día de trabajo en la escuela preparatoria como profesor de lengua y, por tal motivo había tomado la importante decisión de llegar temprano, con el motivo de no causar alguna mala impresión. Aquel grito le había parecido ligeramente familiar... pero...
"Debió ser mi imaginación..." Se dijo a si mismo mientras se olvidaba de aquel asunto y se dedicaba a leer un libro...
Fin del Capítulo 4
Continuará
Por Hidari Kiyota
PS. Bueno, aquí hay un capítulo más de este FanFiction. Me disculpo por demorar tanto con las actualizaciones. Espero que este capítulo no les haya decepcionado y, para quienes me comentaron que extrañaban a Sango y Miroku... pues les tengo una buena noticia ¡Sango y Miroku aparecen el próximo capítulo!
Hasta el próximo capítulo (pero por favor, no me linchen si demoro. Les prometo que si vendrá pronto un capítulo. Pero no me linchen, ¿Sí?) ¡Nos leemos!
¡Saludos a todas las lectoras del fic!
Hidari Kiyota.