Help
Home Just In Communities Forums Beta Readers Dictionary Search
: B s . A A A    : full 3/4 1/2   : E E   : Light Dark Anime/Manga » Naruto » Lilium

o-o-Nekoi-o-o
Author of 14 Stories

Rated: T - Spanish - Romance/Angst - Sasuke U. & Naruto U. - Reviews: 50 - Updated: 01-03-07 - Published: 04-21-06 - id:2904446

5. Post-misión.

En cuanto llegaron al despacho de la Hokage, Sakura fue inmediatamente trasladada por orden de la misma al hospital de Konoha, donde le darían la atención que necesitase. La Godaime había puesto el grito en el cielo en cuanto su aprendiza había vuelto en aquel estado de visible violencia y, antes de ir ella misma a comprobar su estado, mandó a Tenten como su supervisora en las primeras fases del análisis.

En cuanto al resto de los shinobis, se dio mucha prisa en que le comentaran el porqué del fallo de su misión. Gaara, como responsable del grupo que se sentía, se adelantó. Hinata lo miró desde su espalda, consternada.

-Tsunade-sama, no está de más decir que mandé a todos los componentes a vigilar el bosque por parejas, en un intento de que cuidaran del otro, cosa que obedecieron. Pero –mirada de claro odio hacia Sasuke-, tenemos entre nosotros a alguien que no es muy dado a cumplir las normas.

-¿Acaso te refieres a mí? –replicó el moreno de mal humor-. Si es así, válgame decirte que tú no eras menos que yo. No hables por los demás cuando eres tú precisamente el que menos ha trabajado de nosotros.

-Sasuke, válgame decirte a ti también –apostilló el pelirrojo con retintín-, que si hicieras bien tu trabajo de cuidar a una kunoichi inexperta como lo es Sakura, ninguno de nosotros estaríamos aquí para darle explicaciones a la Hokage.

-Pues en el día y medio que estuvimos fuera, no vi en ningún momento que hicieras guardia con nadie. Ahora que recuerdo, estabas muy ocupado con la Hyuuga¿no es así¿O me vas a decir que la estabas “cuidando” mientras estabais en la cabaña y nosotros venga a hacer el trabajo sucio? –Hinata enrojeció y escondió la cara en el hombro de Naruto-. En mi lenguaje, no creo que sea precisamente eso lo que yo llamaría “velar por alguien.”

Tsunade contemplaba la escena, armándose de paciencia, y Naruto empezaba a enfadarse. Vale que se pelearan –pues nunca se habían llevado muy bien-, pero¿por qué meter a la chica en la disputa? Apretando los dientes para no saltar, intentó tranquilizar a la kunoichi, que seguía muy avergonzada abrazada a su amigo.

-¿Estoy oyendo alguna insinuación tuya por ahí? Pues me gustaría que me explicaras entonces por qué volviste sorprendentemente tarde la última noche... ¿Qué hacías? –recalcó con tono irónico-. ¿También venías... de velar por alguien?

Naruto enrojeció sin quererlo. La escena del lago le vino a la mente por un fugaz segundo; pero se reprimió de mirar al Uchiha para ver si él también había leído entre líneas.

-Eso no me lo dices en la calle –se apresuró a decir Sasuke, ignorando a Naruto, que le tomaba del hombro para acallarlo sin éxito-. Desde que volviste a Konoha, te has sentido el amo del mundo solo porque en tu pequeña aldea de principiantes eres Kazekage. Pues aquí, sintiéndolo mucho, toca ser un simple ninja, como todos nosotros.

-¡Bueno, basta ya! –Tsunade y Naruto hablaron a un tiempo. El kitsune, al sentir la mirada amenazante de la Hokage, optó por dejarla hablar a ella a regañadientes-. Parece mentira que seáis mayores de edad. A veces creo que estoy dirigiendo una guardería infestada de mocosos. ¡Ahora mismo cada cual a su quehacer!. ¡Vosotros! –señaló a Gaara y Sasuke-. Redactadme ipso-facto un informe explicando el desarrollo de la misión, y los otros dos –les tocó a Naruto y Hinata-. Os tocará ir conmigo al hospital a verificar el estado de Sakura Haruno y ordenar los ficheros concernientes a la paciente. Empezad a trabajar.

Se hizo el silencio. Solo se movió Naruto, quien, maravillado ante la idea de volver a ver tan pronto a Sakura, ya tenía un pie en la puerta. Mas el resto no meneó un dedo. Hinata tomó la palabra por primera vez.

-Tsunade-sama...

-¿Qué pasa ahora? –le espetó ésta de malos modos-. ¿No has entendido lo que he dicho?

-No... Es que yo por el camino le prometí a a Gaara-kun que redactaría para él el informe y como él es el dirigente, tiene que comprobarlo, después, entonces... Sasuke-kun y Naruto... pues... podrían ir a ver a Sakura, que para eso tienen más acercamiento con ella.

-Así es –Gaara, ante la idea de ver lejos a Sasuke, se apresuró a confirmarlo-. Su ayuda me es de vital importancia para exponer todos los datos.

Tsunade se retorció llena de nervios los cabellos. ¿En qué momento la había mandado a supervisar a aquel grupo tan peculiar? Entre el psicópata arenoso, la timidez personificada, el Uchiha no-me-mires-por-encima-del-hombro y el kitsune acelerado, la rubia no sabía ya ni dónde meterse.

-Tsk, a veces olvido que sí eres Kazekage, Gaara –suspiró-. Vale, vale. Haz lo que sea que tengas que hacer del informe con Hinata Hyuuga. Sasuke, Naruto, derechos al hospital, allí os diré qué hacer más tarde. Ahora salid fuera de mi vista. Parece mentira lo que llega a cansar tratar con mocosos como vosotros. Os vais a enterar si esta noche no estoy lúcida para la Noche de las Apuestas en el bar...

Gaara y Sasuke respiraron interiormente, agradeciendo a la Hyuuga su intervención. El primero, tomó a Hinata del brazo para ir a su residencia, y escapar de las quejas que empezaba a emitir la Hokage sobre sus planes. Haciendo un gesto amable de despedida hacia el kitsune, se alejó en buena compañía.

Naruto hacía un buen rato que resoplaba, en un intento de llamar la atención, para encaminarse cuando antes al hospital, ya fuera con Hinata o con Sasuke, y cuando por fin vio que su permiso le era concedido, salió por la puerta casi sin esperar al Uchiha, quien se apresuró a darle alcance.

---

Kakashi, en la oficina de la academia, también andaba metido en informes. Suspiró con evidente cansancio y dejó el papeleo para más tarde. Apoyando los pies encima del escritorio –¡Iruka se iba a poner hecho una furia!-, se permitió pensar en tiempos mejores. Últimamente, solo le mandaban misiones sencillas o redactar hojas llenas de datos sobre recientes asesinos, y empezaba a extrañar el riesgo de nuevos enemigos a los que enfrentarse. Cerró los ojos para dormitar, rememorando sus años de temprana juventud junto a sus compañeros. No tardó en sumirse en un profundo sopor lleno de recuerdos.

-¡Hola!

Un muchacho risueño de cabellos y ojos negros, enfundado en una vestimenta azul-naranja, corría presuroso por el bosque agitando la mano. Su compañera de equipo, Rin, junto a Kakashi y su sensei, le esperaban en medio de un claro, a la espera de acometer otra misión juntos.

-¡Obito-kun, llegas tarde! –la castaña puso los brazos en jarras mientras lo observaba muy lejos de estar enojada realmente.

-Gomen, Rin-chan... El despertador se me estropeó por quinta vez esta semana -el susodicho sacó la lengua, algo avergonzado. Luego, fijó su vista al peliplateado-. Hola, Kakashi.

Éste gruñó algo ininteligible en respuesta y tanto Rin como el Cuarto pudieron discernir la decepción en el joven. Últimamente Obito parecía algo tímido ante Kakashi y hacía mucho que había dejado de rivalizar por cualquier cosa, limitándose a saludarle y a evitar demasiado contacto con él y algo similar se advertía en el normalmente adusto peliplateado.

-Hum... Bueno –tosió Yondaime, en vísperas de eliminar la tensión resultante entre los chicos-. Vamos a hacer un pequeño entrenamiento de estrategia. Junto a Rin, nos esconderemos en la maleza y Kakashi y Obito tendrán que guiarse por nuestro chakra para poder descubrirnos. Es una práctica avanzada que en caso de que superéis, os enseñaré a los tres una nueva técnica de espionaje, que requerirá un control al cien por cien de la advertencia del chakra de los enemigos. Iros lejos, que vamos a escondernos –hizo una seña a la chica-. Preparémonos, Rin –y se perdieron en la espesura del bosque.

Kakashi y Obito procedieron entonces a buscar a su compañera y maestro. No quisieron hablarse hasta llevar un buen rato caminando, sin rastro de ellos. Fue Obito quien rompió el silencio.

-Kakashi... Etto... Había algo que yo, en fin... de lo que quería hablar contigo.

-Adelante, llorica –dejó escapar Hatake, sin mirarle siquiera, tan solo preocupado por notar el chakra de los otros dos miembros del equipo.

-Hummmm... El Cuarto... El Cuarto me contó el otro día lo de... lo de tu... lo de tu padre.

El hijo de Colmillo Blanco se detuvo en seco al oírle. Se volvió hacia Obito, el cual también había detenido sus pasos para enfrentarlo.

-Solo quería... –añadió el Uchiha sonrojándose-. En fin, quería que supieras que por mi parte, yo lo sien...

-No tiene nada que ver contigo, enclenque –le interrumpió Hatake, molesto con que su pequeño secreto hubiese sido revelado a su eterno rival-. ¿Por qué me saltas ahora con eso?. ¿De veras quieres que crea que de buenas a primeras voy a aceptar tu pésame de obligación? –Obito quiso rebatir esto último, sin embargo, Kakashi ya se había envalentonado-. No, déjame hablar. Así que era por eso por lo que ya no me molestabas tanto, .¿no? Sientes compasión por mí a causa de la muerte de mi padre, y eso es lo que ahora hace que me trates con tanta amabilidad últimamente.

-¡No es por eso! –exclamó Obito dolido-. Kakashi, solo... solo quiero ayudarte, me gustaría que... en fin, que confiases en mí. ¡No todos somos como tú, Kakashi Hatake! Por si no te has dado cuenta, aún hay gente que se preocupa por ti y...

Kakashi se adelantó a Obito y apoyó una de sus manos contra un árbol, apresándolo. Sus ojos echaban chispas de enfado, y al mismo tiempo, las lágrimas amenazaban con salir por haber aflorado el triste recuerdo de su progenitor fallecido. El Uchiha, tembloroso, se mordió los labios y no hizo intento alguno por librarse de la mirada tenebrosa de su compañero.

-No necesito tu compasión –siseó el peliplateado. Malditas lágrimas traicioneras que empezaban a aguar sus ojos...-. Soy perfectamente feliz como estoy ahora. No necesito ni tu amistad, ni tu preocupación, así que puedes ahorrártelas. Por mi parte, siempre seguirás siendo el mismo enclenque que se mete en mi camino y por el que siempre sentiré el mismo desprecio...

Kakashi se interrumpió cuando unos cárdenos dedos se situaron en sus mejillas y limpiaron las lágrimas que empezaban a cubrirlas. El moreno, con un ligero rubor en las mejillas, arrulló el ahora abatido rostro de Hatake, que lo contemplaba ya sin contener las muestras de su dolor brotando de nuevo. Aunque ahora su corazón palpitaba inexplicablemente por las tímidas acciones de su compañero.

-Tienes razón –habló Obito entrecortadamente-. Soy una pesada y molesta carga para todos vosotros, y ni siquiera he logrado activar el Sharingan todavía. Merezco que no me tomes en cuenta, que creas que estaré mejor muerto para así no interponerme entre tú y tus objetivos. Pero eso no quita lo que quizá... yo pueda pensar de ti, al margen de toda la indiferencia que te suponga...

Obito no había dejado de acariciar al peliplateado, ante su mirada inexpresiva. Alentado por que éste no lo hubiese apartado todavía, se atrevió incluso a bajar su máscara para poder acceder a la parte baja de sus mejillas. Kakashi continuaba en silencio; había olvidado por qué estaba llorando y se preguntaba, con el corazón todavía palpitante, la razón por la que el mismo Obito al que tanto odiaba le estaba consolando de esa forma tan inexplicablemente dulce y no podía impedírselo.

-Sufres y no quieres que nadie lo sepa, y cuando estás al borde del llanto, arremetes con tu furia contra mí –continuaba el moreno, deslizando sus dedos por los labios del peliplateado, que comenzaba a sonrojarse contra su voluntad-. ¿Por qué no quieres entender –se acercaba tembloroso hacia la boca de Hatake, quien seguía sin mover un músculo- que soy sincero, que en lugar de tenerme como enemigo, puedo ser una persona... de confianza, para ti?

Kakashi iba a responder por fin, pero fue abrir la boca cuando Yondaime y Rin hicieron acto de presencia, y se separaron con violencia. El primero les riñó por no poner atención a lo que el entrenamiento se refería. Suponía que tenían que hablar de muchas cosas... no era ése el momento oportuno.Y si bien Rin era demasiado inocente como para descubrir lo que realmente ocurría entre ellos, muy pronto una serie de acontecimientos despejarían toda duda de la auténtica naturaleza de los sentimientos de sus compañeros de equipo.

Kakashi despertó de su tenue duermevela. Frunciendo el ceño, se preguntaba por qué algo que ya estaba anclado en su pasado había vuelto a su mente de forma tan poderosa. No hacía mucho que ya había superado la muerte de su padre -¿cuántos años habían pasado?. ¿Veinte, quizá?- y más aún, la pérdida del joven moreno con el que tantas cosas había pasado.

Iruka había entrado ya en la estancia con café caliente y quedó por un momento extrañado. Aparte del ya despierto Kakashi, le había parecido ver a alguien más...

-¿Has pensado en mí y me has traído café, Iruka? –el ojito feliz de Kakashi brilló risueño, ya olvidando su extraño sueño del pasado. Ahora era el presente, y la persona con la que compartía su vida era su única preocupación-. ¡Ah! Creo que hago muy mal en recriminarte que nunca te preocupas por mi salud.

-Kakashi –el chuunin dejó la bandeja-. Etto... ¿Había alguien más aquí?

-¿Cómo?

-Me ha parecido que una persona estaba aquí cerca de ti. Dormido como estabas, no te habrás dado cuenta o... tal vez sea mi imaginación.

El peliplateado se le quedó mirando. De pronto, rompió a reír a mandíbula batiente, avergonzando al castaño.

-¡Yo no le veo la gracia!

-¡Qué ocurrencias que tienes! –Kakashi atrajo a Iruka hacia sí, tambaleando peligrosamente el escritorio, y, por tanto, la bandeja con café-. ¿Creíste que te estaba poniendo los cuernos o algo? A estas alturas, te he dejado muy claro que no quiero irme con nadie más que no seas tú.

-¡Cállate! Por... Por supuesto que sí, pero... solo estaba preocupado... Y ahora, te dejo que estás con trabajo.

-Pues deja de preocuparte por cosas que no tienen razón de ser. Y no te vayas, se hace muy aburrido hacer esto sin compañía...

Iruka se hizo el ofendido, aunque en el fondo, disfrutaba con las acciones de su amado.

-Haberlo pensado antes de reírte de mis deducciones...

-Hala, hala, no te pongas así...

-Pues esta noche olvídate de que vaya a tu casa para...

-¡No! Me lo habías prometido, que después de la fiesta iríamos...

Entre el barullo de voces, cerca de la ventana, la joven suspiró. Por hoy era suficiente el dejarse ver con Konoha, esperaría mejor los primeros avances en un sitio bien oculta. Aunque no negaba que en el fondo se había alegrado de ver bien a Kakashi, sabía que debía haber asumido que era el principal culpable de la situación de su persona más cercana, y eso era algo que no podía consentir, aunque tantos años les hubiesen unido en la amistad en el pasado.

---

Sakura ya había retomado la conciencia apenas Naruto puso un pie en el umbral de la habitación. Seguido por un Sasuke inexpresivo, el kitsune se lanzó sin ningún miramiento sobre la pelirrosa, tartamudeando que se encontraba muy preocupado por su estado.

-¡Para, Naruto! –exclamó la joven, intentando quitárselo encima-. Es francamente molesto tenerte encima, cuando aún tengo heridas abiertas –añadió con falso enojo. En realidad, se sentía mejor y estaba muy contenta de tener de visita a sus mejores amigos tan temprano.

-Oh, lo siento, Sakura, no quería dañarte, tan solo quería comprobar por mí mismo que estabas viva de verdad...

-¡So tonto! No es para tanto, yo puedo con esto y más...

A la par que Naruto y Sakura conversaban –o más bien discutían-, Sasuke trataba de no dejarse controlar demasiado por sus emociones. Francamente, aunque también estaba preocupado, no creía que Sakura mereciera tanta atención del kitsune. Solo había sido un pequeño accidente lo que la había herido, .¿no?. ¿Acaso el kitsune ya se había olvidado de aquellos avances que se había permitido con él? Solo esperaba que no los hubiese considerado una broma, porque entonces sí se vería obligado a retorcerle bien el cuello a ver si por las malas podía entender las indirectas.

La pelirrosa contempló al moreno morderse el labio inferior, fastidiado, y enseguida sospechó lo que ocurría. Decidió camelarse a Naruto para poder enterarse mejor de todo...

-Naruto –siseó en su oído-. ¿Me dejarías hablar un ratito a solas con Sasuke? –el rubio iba a contestar, pero la joven no le dejó-. Tenten me dijo que necesitaba ayuda y no estaría mal que se la prestases. Luego le digo a Sasuke que te alcance, .¿eh?

El rubio, enfurruñado, se vio obligado a transigir al caer ante la mirada cariñosa, y chantajeadora a la vez, de su amiga y se levantó.

-Sasuke-teme, más te vale no aprovecharte de Sakura ahora que estás a solas con ella o lo oiré –le susurró al pasar por su lado-. Solo piensa en mí en la habitación de al lado y en que las paredes son muy finas.

-Descuida –se permitió decir el moreno, divertido-. Ser discreto es uno de mis puntos fuertes, usuratonkachi.

El hecho de ver a un Naruto claramente enojado saliendo de la habitación no pudo regocijarlo más. No comprendía por qué le excitaba tanto molestarlo con simples insinuaciones.

-Bueno, .¿qué? –se dirigió a la pelirrosa, sentándose en un borde de la cama-. Ya he visto lo rápido que te quitas a la gente de encima, pero no sé qué tiene que ver eso conmigo.

La pelirrosa, aunque débil, esbozó una triste sonrisa.

-¿No vas siquiera a preguntarme por mi estado? –inquirió melosa.

-Se te ve más o menos como siempre. Aunque no sé bien si te ocurrió algo distinto a que un enemigo te cogiera por sorpresa. ¿Qué fue exactamente lo que te ocurrió?

Sakura desvió la mirada. Por supuesto, no iba a decirle a Sasuke que la habían mancillado. Sería peor que reconocer que había perdido un combate. Además, tenía muy claro de que no le haría demasiada gracia saber que aquel hombre andaba de nuevo cerca de Konoha. Podría despertarle de nuevo instintos asesinos y el moreno era impredecible... No sabría cómo detenerle y seguir con esa paz desde que Orochimaru había pasado a mejor vida y habían recuperado al Uchiha. No, en lugar de desahogarse, le sonrió.

-Oh, fue un tío enmascarado que me pilló por la espalda. Fue culpa mía, no debí bajar la guardia. Como no me dio tiempo de moverme, las heridas fueron más graves de lo normal.

-Mmm... Oye, Sakura –aquello le costaría, pero se lo debía a la pelirrosa-. En realidad, creo que... fue culpa mía, por dejarte sola. No creo que te hubiese pasado nada si yo te hubiese protegido.

-¿Tú pidiéndome disculpas? –se alegró la joven-. Sí que me sorprendes.

Sasuke se relajó un tanto y le dedicó una mirada amable.

-Ya ves, me sale la vena cuando quiero.

-¿Y con Naruto también te sale?

Sakura rió de felicidad al ver un brillo inusual en los ojos de su amigo. Adoraba tener razón. Ahora solo le quedaba enterarse bien de todo aquello para no pensar demasiado en su reciente suceso...

-¿Eh, eh?. ¿Por qué no me contestas?

-¿Qué te hace pensar que yo tengo cualquier cosa con ese usuratonkachi?

-Llámalo intuición femenina, pero... El hecho de que últimamente os miréis más de lo normal, que os sonrojéis cuando estáis muy cerca... Vale, vale, lo admito –se apresuró a decir al ver la expresión de Sasuke-. Os vi al llegar al Bosque cuando empezamos la misión. Le dijiste a Naruto que querías hablar con él a solas y vi... bueno... todos vieron que saltaban chispas cuando hablabais. Era evidente que acabaríais así, sois tan tontos los dos por no reconocerlo después de tantos años...

-Sakura –dejó escapar el moreno en tono de advertencia. Admitía que había jugado un poco con su orgullo, pero una cosa era eso y la otra bromear ya en exceso.

-Está bien, sé que te avergüenzas por muy poca cosa. Pero es así. ¿Y bien?. ¿No me lo vas a confirmar, eh, eh, que sientes algo por él?

Sasuke suspiró. Jamás debió subestimar las dotes deductivas de la pelirrosa, y consideró que sería una pérdida de tiempo negarle lo que llevaba sintiendo por el kitsune desde su vuelta, aunque, claro ocultó debidamente los detalles de lo que había acordado.

-Es verdad lo que dices. Supongo que no pude ser un poco más discreto... Bueno, él me... En fin, sí, me gusta... o tal vez más que eso –una punzada en el pecho le impidió seguir hablando y Sakura lo notó.

-¿Sasuke? –vio que se agarraba el pecho y hacía una pequeña mueca de dolor-. ¿Estás...?. ¿Estás bien?

-Últimamente me dan estos pequeños dolores –admitió el Uchiha, apretando los dientes-. No sé muy bien qué pasa, pero cada cierto tiempo me vienen y resultan verdaderamente desagradables...

-Tsunade-sama debería examinarte –le recomendó la kunoichi-. ¿Por qué no vas a verla y que te administre un antibiótico?

-No, no tengo ganas de que esa vieja empiece a encontrarme algo y pasarme una semana acostado en una cama sin poder mover un dedo –masculló el moreno-. Parece que ya se me va. Se me pasará solo. Probablemente se trate de estrés... Volviendo al tema de Naruto... bueno, pues ya lo sabes. ¿Estás satisfecha ahora?

-¿Y se puede saber qué harás para que él se fije en ti, Sasuke-kun? -Sakura, aunque todavía preocupada, bosquejó una sonrisa de suficiencia-. A Naruto no le faltan pretendientes, tanto chicos como chicas, lo sabes, así que... de ti depende que él no tenga más que ojos para ti –pestañeó inocente-. Mira, como soy amiga tuya, te recomendaré algo.

-Soy todo oídos –señaló Sasuke con ironía. No tenía nada que perder escuchando a la pelirrosa y teniendo en cuenta que era bastante lista, a lo mejor era un plan que podía ayudarle.

Sakura lo jaló hasta dejarlo muy cerca de ella. Sonrió malévola.

-Supongo que habrás oído que esta noche es la Noche de las Apuestas. Bueno, significa que mientras Tsunade-sama está en el bar apostando, el resto de la Aldea está de fiesta. Habrá bailes, puestitos de comida y esas cosas. No veo por qué no podrías sugerir a Naruto ir juntos un rato. Ya que yo no voy a poder asistir, al menos pasáoslo bien sin mí y bueno... no estaría de más que aprovecharas para hablar más con él y...

-Tu plan es bueno, Sakurita, pero no va a poder ser –la interrumpió Sasuke mordaz-. Probablemente nos toque papeleo esta noche en su oficina, aunque no nos lo haya confirmado.

-Oh, .¡pues mejor que mejor! En una oficina los dos solos es mucho más íntimo –apuntó la pelirrosa, ya sin ocultar su emoción-. Sasuke, me equivocaba, creo que no necesitas ayuda alguna, es el escenario perfecto sin que intervengas en demasía –ahora, sus ojos se cerraron y un tímido rubor cubrió las mejillas de la joven-. Solo te digo... que no dejes escapar la oportunidad, porque de verdad, siempre es bonito estar con alguien que te importa tanto...

Sasuke se preguntó entonces qué clase de situaciones extrañas emocionaban tanto a la pelirrosa, y le hacían cambiar tanto su concepto de ella. Iba a responderle, pero el rey de Roma apareció por la puerta.

-Sasuke-teme –le llamó Naruto desde el umbral-. Tsunade-obaachan dice que se acabó el horario de visitas. Y que nos preparemos para hacer horas extra con los ficheros del hospital esta noche en el despacho, porque ella va a ir a hacer apuestas y necesita que le hagamos de esclavos.

Sakura tosió a propósito, tratando de ocultar su risa y Sasuke la fulminó con la mirada. Naruto se les quedó mirando sin comprender, empero, no tuvo tiempo para nada más cuando Sasuke lo sacó de allí a rastras, con una gota en la cabeza y sonrojado como nunca.

-¡Sasuke!. ¡Oye, suelta! –protestó Naruto al ver que el moreno lo arrastraba sin contemplación alguna por el pasillo. Él mismo se agitó, librándose del agarre y detuvo sus pasos-. ¿Qué ha pasado con Sakura?. ¿Qué habéis...?

-Nada que tenga que ver contigo, usuratonkachi -no le daría la satisfacción a Sakura de verse avergonzado-. No seas tan egocéntrico –ante las quejas del kitsune por la injuria, Sasuke se volvió hacia él, decidiendo algo de pronto-. Escucha, si de verdad Tsunade-sama te ha ordenado que vayamos yendo para las indicaciones, ve adelantándote. Yo iré más tarde, porque tengo algo que hacer.

-¿Por qué? –Naruto frunció el ceño, molesto por la arrogancia del pelinegro-. No querrás escaquearte...

-Dobe. Quiero investigar algo importante en la biblioteca de mi casa, y además...

En un solo meneo, acorraló al rubio contra la pared del pasillo. Apoyó elegante su palma contra el tabique, impidiéndole la huida con su cuerpo y clavó los ojos en los azules de su compañero. Naruto maldijo a sus mejillas por tornarse carmín, Sasuke no era tan tonto como para pasar desapercibida su incipiente debilidad y su orgullo quedaba malherido. Tampoco hacía falta que se pegara tanto a él, porque sus extremidades estaban tan paralizadas que no se le hubiese ocurrido apartarlo. Como en un flash, las últimas escenas junto al moreno pasaron por su mente, turbándolo más aún y haciéndose más huidizo a los ojos del moreno, pero no por ello rechazando aquel encuentro. Sasuke se acercó tanto que por un momento creyó lo imposible, hasta que, como la otra vez en el Bosque, sus labios se desviaron en busca de su oído para susurrarle algo.

-... debo recoger las pastillas para no dormirme, usuratonkachi –con su aliento rozaba el lóbulo del rubio, ocasionándole un escalofrío por su espina-. Y tú, deberías hacer lo mismo; conociéndote, caerás dormido a la primera palabra que escribas en los ficheros –se irguió y ahora sus orbes bebieron de los de rubio; el ambiente hacía un rato que se había caldeado.

El kitsune apretó los dientes ante la burla, enojado y avergonzado a la vez. Obligaba a su cuerpo a parar de temblar, no obstante, al parecer hacía ya tiempo que su cerebro estaba desconectado del resto de su cuerpo. La voz del moreno lo turbaba, sus acciones lo confundían y, lo más preocupante, últimamente todos sus pensamientos se reducían a él. No comprendía a su corazón, no comprendía su subconsciente, no comprendía al propio Sasuke y todas aquellas contradicciones le suponían una verdadera molestia a la hora de enfrentarlo.

El moreno, complacido por notar la lucha interior del rubio, y notando que también él empezaba a alargar demasiado el momento, volvió a hablar, cortando inexorablemente la tensión.

-Adelántate, en media hora estaré en la puerta –dicho lo cual, Sasuke dejó libre a Naruto y se dispuso a cumplir lo que acababa de decir, aunque un golpe en su cabeza lo hizo volverse de nuevo-. ¡Usuraton...!

-¡Vamos a ver quién se duerme y quién no, Sasuke-teme! –Naruto había logrado burlar el hechizo de su cuerpo para reaccionar a tiempo. Señaló al Uchiha, sonriendo con superioridad-. ¡Acabaré tantos formularios que Tsunade-obaachan me ascenderá de un golpe a Hokage!. ¡Tú solo espera a esta noche! –y corriendo como el viento, salió de la vista del Uchiha antes de que algo más sucediera y la situación se le escapara de las manos.

Sasuke solo lo contempló hasta que se perdió, y sonrió con cariño mal disimulado. A la espera de la velada, en primer lugar se dirigió a su casa a cumplir lo que le había dicho al kitsune. No estaría tranquilo hasta poder averiguar más acerca de lo que le llevaba preocupando desde que había dejado el Bosque.

CONTINUARÁ.

N/A: Lamento mucho el retraso, pero desgraciadamente perdí las musas al acabar el capítulo anterior y ahora están renaciendo de nuevo, poco a poquito, lo suficiente como para poder hacer este capítulo, que es más bien de transición, y estructurar el siguiente, del cual ya tengo el título y más o menos la trama XDD No prometo actualizar muy seguido porque tengo cosas que hacer de la universidad y otros fics por seguir, pero al menos intentaré no demorarme demasiado. Ay, la falta de tiempo y de inspiración es una maldición (y rima XD).

Más cosas: este es el primer capítulo que publico del año XD Os deseo a todos un feliz 2007 y que sigáis disfrutando de la vida. También lo publico por estas fechas para celebrar mi primer año publicando en FF, hay que ver cómo pasa el tiempo XD Nunca hubiera seguido subiendo mis historias sin el apoyo de todos los que me leen, desde aquí, muchas, muchas e interminables gracias y espero seguir contando con vuestros ánimos y sugerencias.

Y desde aquí, reviews: kikimaru (pues no, al menos Naruto en estado sobrio no va a ser fácil -estoy dando spoilers, debería darme vergüenza XDD- y bueno, los capis son de 7 a 10 páginas de word... Me gusta hacerlos así, porque excesivamente largos cansa y acabaría aburriendo al lector, por eso, prefiero capis más sencillos. Aunque en el futuro todo puede cambiar. Gracias por el revi, besitos y espero que sigas leyéndome), kennich (la escena del lago a mí me encanta y bueno, la chica no es un personaje original –se lo digo a todo el mundo-, porque francamente, odio hacer personajes originales. Es uno de Naruto, iré dando pistas para saber quién es y bueno... ya lo verás. Y lo del dolor de pecho... aquí dejé más pistas por si te ayuda n.n Muchos besitos y espero que sigas leyéndome), Kojiko (pues aquí lo tienes n.n), Naoko Aendre (¡kyaaa¿En serio te lo leíste todo¿Y no te cansó¡Graciasss! El GaaHina sí avanzará, probablemente veas más en el próximo capítulo y por supuesto más SasuNaru. Eres de las pocas que compadecen a Saku, a mí también me dio pena hacerle eso, pero bueno, es algo necesario para una cosa del futuro. Yo también espero tu comentario y me alegro mucho de que te guste, besitos), Elanta (¡Hola! Pues espero que no te hayas olvidado de mí, hacía tanto que no me ponía con este fic... Qué mala es la falta de inspi. Sí, puse en cursiva aquello para hacer notar que era un sueño u.u Es una lástima que de momento no quiera liarlos hasta ese punto, aunque en cierto modo me apetece. Sí, los cambié de papel para variar, aunque probablemente el fic siga siendo SasuNaru la mayoría de las veces, pero a saber, porque hago cada cosa con el teclado XDD La parte del lago también me pareció encantadora y quise alargarla, pero no lo hice porque si no acabaría todo precipitado, así que mejor lo corté por lo sano. Espero que este capi también te haya gustado, aunque es más bien de transición y la mayor parte del protagonismo fue para Kakashi, por más cosas que pasarán, aunque aún sigo sin tenerlo muy claro XDD Muchos besitos y a ver cuándo te pones con tus fics), Yukime souma-chan (¡Hola! Creo que también te tengo en School Life¡me alegra que la historia te guste! Espero que este capi también ;)), Ishihara (¡Hola! Pues eres de las pocas que me dice que son largos, me alegra saberlo n.n Espero que te siga gustando), Fati-chan-o-Ero-sensei (¡Hola, Fati! Bueno, al fin que logré publicar. Pues sí, así me quedó el NaruSasu del sueño. Pero¡eh! No significa que vaya a ser así XDD Y yo también apuesto por el Naruto lanzado aunque sea luego uke, porque de princesita no me gusta pero nada, va en contra de su personalidad, más bien impulsiva. Y además, así me divierto teniéndoles en una lucha de piques XDD Jejejeje, la chica... Bueno, di más pistas sobre quién era, aunque vaya en contra de la historia original de Kishi, pero... al fin y al cabo, esto es un fic XD Y no te preocupes por no dejar revi pronto, me alegra que lo hagas. Espero que actualices pronto algún fic de los que tienes, que ya me apetece ver la conti de alguno. Muchos besitos y espero que este capi, aun de transición, te guste).



Return to Top