|
Author of 22 Stories |
Inesperado destino.
By Senshi Hisaki Raiden.
21 de mayo de 2006 a 28 de Julio de 2007
Los personajes de Beyblade pertenecen a Takao Aoki, yo solo los tomo prestados para realizar este fanfic.
Advertencia: Esta historia contiene Shonen ai (relaciones entre chicos) así que si no te gustan este tipo de historias no sigas leyendo.
NOTAS DE LA AUTORA:
Kyaaa!!!! Chicas estoy feliz, al fin terminé este fic, el primero que termino en tres años que llevo escribiendo o.O en fin este fic lo comencé a escribir para Oro Makoto Hayama Ichigo, la cual ni se pasa ya por aquí pero en fin, si algún día lo hace está bien.
Yami Hisaki: ¬¬ vaya.
No se que más decirles, salvo que si no les gusta ya ni modo, se hizo lo que se pudo. Después de todo traté de hacerlo lo mejor posible aunque si cambia del final de Final Approach.
Yami Hisaki: Está por verse si les gusta..
Quiero agradecer por última vez a mis lectores. A: Hakura Black, a Rose Riona, a Zei Kinomiya-Ivanov, a Vampire Princess Miyu, a Ginny -Flor de cerezo, a Phoenix Fire, a Kaily Hiwatari, a Jery Hiwatari, a 5Hikaru no Yami5, a Takaita Hiwatari, a Chihine y a Minamoto no Ishisu-Magy por haberme dejado un review.
La respuesta a sus últimos comentarios trataré de dárselos por E-mail o por Reply a los que no tengan ninguna de las dos cosas, los daré en otro fic de título Encontrando un sentimiento en el capítulo 4. Ok?
Bueno este es el final de esta historia.
Aclaraciones:
–Diálogos; “...”– Resaltar palabras o frases; ---Cursiva--- Recuerdos; /…../ Pensamientos; (…) aclaraciones; MAYUSCULA Gritos. Negritas POV’ s y título.
Capítulo 12: ¡Aplausos por favor: El idiota del amor y la bendición!
…
–¡Takao! –gritó Kai, llamándolo, el peliazul detuvo su carrera y solo volteó para mirarlo un momento más. Kai se sentía mal, pero por más que lo intentaba no salía nada de sus garganta y eso lo hizo sentir frustrado, no pensó que eso se pusiera así… si tan sólo tuviera más tiempo… o algo… pero… ¿qué?
Al escuchar que Kai lo llamaba se detuvo y lo contempló, todavía esperó inútilmente algo que ya sabía que no llegaría. Negó con la cabeza de forma lenta… sin perder de vista el causante de su dolor.
–Te… odio… –dejó escapar de sus labios con voz lánguida; y eso no lo hizo sentir mejor, pero… –¡TE ODIO! –Gritó con todas sus fuerzas…
…
–¡TAKAO! –Gritó Kai levantándose de pronto estirando su mano, reaccionó cuando se dio cuenta que se encontraba sentado en su cama y encerrado en su habitación... ¿Un sueño o un recuerdo?
…
---¡Kai-sama!---.
…
Ese segundo recuerdo le hizo volver la vista hacia la puerta. Frunció en cejo ante un pensamiento intruso en su cabeza. Apretó los puños, cerró los ojos y sacudió su cabeza.
–¡De acuerdo! –Expresó en voz alta y parándose en un rápido movimiento arrojó lejos las cobijas.
POV Kai.
El sol brilla en el cielo, pese a que es invierno, siento el suave viento invernal acariciándome en rostro mientras que camino junto a Wyatt hacia la escuela. Incluso hoy no quise llevarme mi abrigo, está bien no lo necesito. Hace unos días que se fue Takao por fin, y ya no tengo más preocupaciones, ¡Al fin son libre de esa molestia andante! ¡Ahora mis días han vuelto a ser tranquilos! ¡Incluso he podido mirar el cielo con más tranquilidad! Apreciando su brillo hasta el atardecer. Se siente tan bien. ¡No cambiaría esto por nada!
Fin POV Kai.
Wyatt y Max caminaban a unos cuantos pasos más delante de un Kai, que les seguía, con pocas ganas de caminar, con un gesto lúgubre en su rostro, era como si un aura negra lo rodeara. El chico se veía tan abatido y desgraciado, que parecía estar sufriendo todas las penas del mundo, otros hasta afirmarían que una gran nube negra le bloqueaba la luz del sol y la esperanza tan solo a él.
₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤Inesperado destino₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤
Se encontraban en la cafetería, era hora del almuerzo y un desilusionado Max contemplaba sin ganas un tazón de sopa de miso, una bola de arroz y no más, frente a él, sobre una charola.
–Esto está demasiado tranquilo ¿no les parece? –Soltó al aire– creo que me falta algo– terminó golpeando la mesa con los palillos.
Kai que tomaba su sopa lo dejó un momento para hablar.
–Lo único que extrañas de él es su comida –dijo con tono despectivo– además no creo que fuera normal, comer siempre de ese modo.
Eso irritó a Max.
–¡Me da igual lo que opines! ¡Echo de menos su comida!
–¡Cállate! –Le dijo Kai fríamente y tratando de no perder la postura– En primer lugar, su presencia aquí era totalmente absurda– Sentencio. Mientras que Wyatt se ponía más triste al oírlo decir eso– Él y yo jamás nos habríamos conocido en circunstancias normales– aseguró.
–Antes de que sigas hablando, deja que te aclare algo Kai –Exclamó Mizuhara apretando los palillos en una de sus manos– ¿Qué te costaba decirnos lo que ocurriría? Ni siquiera pudimos despedirnos de él ¡Era nuestro amigo! –Gritó enojado.
Kai se sorprendió un poco con eso, pero no dijo nada, terminó de comer su sopa y entonces agregó.
–Olvídalo, no sirve de nada que pienses en él, si ya no está aquí.
–“No sirve de nada que pienses en él, si ya no está aquí” –los tres voltearon percatándose de que era Rei quien citaba las palabras antes dichas por Kai, el chico ojidorado cerraba los ojos mientras que repetía esas palabras, Kai lo miró con atención; entonces el chino dejó ver sus topacios los cuales lucían graves dirigidos hacia él– ¿Te estas escuchado Hiwatari? –Su tono de voz fue severo.
Kai se alarmó al ver a Rei tan serio, y luego percató que Wyatt tampoco parecía muy contento con su comportamiento y mucho menos Max que apretaba sus puños hacia él. El peligris se sintió presionado bajo esas tres miradas, sintió su cuerpo temblar en contra de su voluntad y como apretaba los dientes en frustración. ¿Qué demonios querían que hiciera? Maldijo mentalmente.
₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤Inesperado destino₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤
Mientras tanto…
En una enorme y elegante escuela donde chicos y chicas lucían uniformes color beige. Dos chicas caminaban platicando alegremente, a su lado, y con pasos lentos iba un distraído Takao.
–¡Takao, Oni-san! –El dueño del nombre alzó la vista mirando como unos chicos de menor edad le ofrecían unos obsequios– Sonríe por favor– declararon los chicos al mismo tiempo.
–¡Allí está! –Escuchó unas voces que eran dirigidas a él, al voltear se encontró con unas chicas, con más regalos para él, dulces, chocolates, muñecos de felpa.
–Esto es para ti, Taka-chan.
–Anímate Taka-chan –rogó otro grupo de cuatro chicas que Takao conocía muy bien.
–No estés deprimido Taka-kun– otros le hablaron.
Al parecer casi toda la escuela estaba preocupada por él. Takao sonrió, y agradeció, aunque su sonrisa no fue del todo sincera, no es que no apreciara su preocupación por él, pero era muy pronto.
–Muchas gracias a todos, ya estoy bien– alzó su mano– nos vemos luego– se dio vuelta.
Todos lo miraron alejarse.
–Takao Oni-san está fingiendo –Dijeron los chicos.
–Es verdad, aunque diga que está bien… –Dijo el grupo de chicas, mientras que lo miraban caminar hacia su limusina y creyeron ver como una aura negra lo rodeaba y como una nube oscura le atajaba el sol…– Definitivamente –expresaron sin duda ante aquel fenómeno tan raro…
₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤Inesperado destino₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤
Esa noche en el departamento Hiwatari…
Kai estaba acostado en su cama, recordando lo que Max y Rei le dijeron, en la cafetería. Se sentía molesto por tales comentarios, se ladeó en la cama cerrando los ojos al fin, para poder dormir, no quería pensar más en eso.
…
---Kai-sama---.
…
El recuerdo de esa voz le hizo abrir lo ojos imaginando a un sonriente Takao parase frente a su puerta, imagen que se borró tras unos segundos. Cerró los ojos, aun más fastidiado con eso ¿Por qué se acordaba de él? Tomó la cobija y se tapo la cara ¿Por qué no podía olvidarlo? Se había ido. Eso era lo que el quería desde que llegó. Bajo las sábanas apretó fuertemente sus parpados.
₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤Inesperado destino₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤
Al día siguiente.
Los chicos decidieron hacer algo diferente, Rei los invitó a la inauguración de el nuevo centro comercial que era el ultimo proyecto (Yami hisaki: Obsesión) de su hermano Rai Li, quien al fin lo había dejado tranquilo después de lo del cruzero (N/A: En otras palabras dejó la otra obsesión de buscarle prometidas a su otouto ¬¬U).
Todo el camino Kai pareció distraído, apático y nada interesado con lo que ocurría a su alrededor, Wyatt había decidido que ya era hora de que su hermano dejara la casa, él sabía que aunque Kai no lo admitía no estaba nada bien después de la ida de Takao, aunque el chico castaño aun se preguntaba que había pasado exactamente esa noche, su nii-san jamás entró en detalles aunque se veía algo agitado y malhumorado esa noche, y pese a que había dicho: “Al fin se fue” Aunque no supo con que intención lo dijo, no parecía aliviado… ni nada.
Ingresaron a la enorme y al parecer muy moderna construcción de ese centro comercial, Max y Wyatt eran los realmente emocionados con el suceso.
–Es emocionante estar en el nuevo centro comercial, del que todo el mundo habla, antes de que abra sus puertas al público– comentó el rubio ojiazul. Los únicos por allí eran Max, Wyatt, Rei, Kai y muchos reporteros y fotógrafos.
–Miren –dijo Wyatt señalando a un lado– hasta la televisora está aquí.
Max se emocionó.
–¡¡¡Siiiii!!! Nunca estuve más cerca de mi sueño como este día- juntó sus manos– Mi primera aparición en la pantalla chica.
Kai miraba el sitio sin real interés, pero reparó en algo.
–Oye Ray, ¿por qué han invitado a gente común como nosotros a la pre-apertura?
–Ah… eso –Sonrió Rei algo apenado– como ya saben, el jefe de la oficina de desarrollo de este lugar, es mi hermano Rai Li –dijo– y el me dijo que quería vernos a ti y a mi, para proponernos un trabajo.
Esta vez Kai si se sorprendió.
–¿Tu hermano? ¿A nosotros?
–¡Eso es! –Apareció de pronto tras ellos un joven con un traje oriental muy formal color azul verdoso con cintas rojas; de largos cabellos negros recogidos en una coleta y una trenza larga y sus ojos eran de un familiar tono dorado. Apareció tan repentinamente que Kai y todos se asustaron y retrocedieron, tal reacción no era exagerada después de lo acaecido la fiesta de compromiso de Rei (N/A: Su conciencia xD) –Quiero crear un anuncio para un salón de bodas.
–¿Un anuncio? –Reiteró Max.
–Claro –afirmó serio poniendo su mano en su barbilla– El eslogan del salón no es otro que…– alzó los brazos– “Roba el amor”.
–¿Ehh? – era un echo, nadie entendió eso, pero…… … …
Un helicóptero salía volando sobre un salvaje mar que golpea unas rocas sobre las cuales estaba un chico vestido de cabello negros brillantes y ojos dorados con un hermoso traje blanco, quien casualmente era igualito a Rei… y en el helicóptero colgado de la puerta abierta estaba otro chico con un elegante traje negro, de cabellos grises y ojos color amatista, quien casualmente era igualito a Kai.
–¡Richard! –gritaba el chico pelinegro estirando la mano…
–¡Andy! –Exclamaba el que iba sobre el helicóptero con un acento inglés, al tiempo que el helicóptero descendía lo suficiente para que “Richard” estirara la mano y cogiera la de el desesperado y ahora feliz “Andy” que con lágrimas en los ojos cogía la mano de su amado Richard para que después juntos se fueran volando en el helicóptero juntos.
–¿Se imaginan? –Exclamó Rai Li después de haberse imaginado la escena– Será todo un éxito, Rei y Kai son perfectos para esos papeles– aseguró.
Rei miró a penado a su hermano al igual de Wyatt (), mientras que Max se reía (xD), como si ellos hubieran visto la mente de Rai Li y se hubieran enterado de la escena también, Kai por su lado lo miraba de reojo (¬¬U).
–¿Qué clase de salón es ese? –Preguntó con algo de molestia– ¿Qué no deberían ser una “novia” y un novio? –preguntó como si eso fuera lo más obvio del mundo.
–Claro que no– Dijo el chino sonriendo con seguridad y con los ojos cerrados– el principal atractivo de este salón es que acepta con normalidad las uniones en matrimonio entre parejas del mismo sexo…
Tal afirmación impactó a Kai dejándolo en verdad algo perturbado…
–Las bodas de este tipo se están haciendo muy populares– continuó– y sobre el anuncio, no hay mejores actores para éste anuncio que mí querido hermanito: Rei y tú– Después de aclarar eso Rai Li se echó a reír a carcajadas como villano de anime… sin ningún motivo aparente. Wyatt, Max y Rei se le quedaron viendo al igual que varios periodistas de por allí, mientras que Kai se había quedado en silencio…
…
---¡Escúchame bien, puede que a ti te parezca bien, pero yo me niego rotundamente a que me obliguen a casarme contigo! Además no sé nada de ti y en primer lugar… ¡eres un hombre!---.
…
El recuerdo de sus propias palabras hacia Takao cuando lo conoció lo hizo sentir bastante extraño, sin prestar atención a nada y olvidando incluso que Wyatt también estaba allí, se apartó de todos y abandonó el centro comercial a toda prisa, necesitaba salir de allí (huir), no quería saber nada sobre bodas, ni de uniones entre parejas del mismo sexo… se estaba hartando de pensar en eso… y ya no quería pensar más en él… ni en nada que se le “relacionara”.
₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤Inesperado destino₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤
Varios días después…
Se podía ver a un Kai muy cortes, recibiendo a los clientes, ofreciendo más cosas, tomando ordenes, e incluso despidiéndolos. Se veía bien, de algún modo. Muy activo y extrañamente feliz.
Al caer la tarde, lavó todos los platos y trastes sucios, incluso al cerrar se puso a trapear el suelo.
Brooklyn estaba sentado trabajando en su Lap top, como siempre, y aun lado de él, recargada de la pared se encontraba Salima, quien todo el día se la pasó observando a Kai y ahora lo miraba con un poco de preocupación.
–Kai-kun– le hablo cerrando los ojos e inclinando un poco el rostro– estas actuando de modo raro.
Esa observación hizo detener la labor del aludido. Quien se volteó hacia la pelirroja.
–¿Raro? ¿De que hablas?
–No te queda fingir– dijo con tranquilidad y aun con los ojos cerrados– me doy cuenta de que estas intentando parecer feliz.
–¿Pero que dices? –Sonrió Kai… aunque de modo forzado– ¡es solo que esta tarde me siento con muchas ganas de trabajar! ¿No es malo querer trabajar, o si? –preguntó y de nuevo comenzó a trapear con más rapidez, sin borrar esa sonrisa de su cara, que con tan solo ese hecho no parecía propio de él
–Supongo… –Dijo la pelirroja no muy convencida ()
Brooklyn por fin prestó atención a la plática y cerrando los ojos dijo con ironía.
–Por fin te has librado de ese loco y estas disfrutando de tu libertad.
–Es verdad –se detuvo Kai a mirar al pelinaranja– pero, mejor no hablemos mal de alguien que no está aquí, Brooklyn.
La sonrisa de Brooklyn no vaciló pero, ahora lucía burlona.
–Pero, así es como siempre lo llamabas: Desagradable, sin sentido común, loco, grosero, idiota…
–¡Ya lo sé! –protestó Kai al oírlo enumerar las cosas feas que le había dicho a Takao. Apartó la vista– Pero, hablar así ahora, es como… –No supo que decir, volvió su rostro a otro lado buscando las palabras, y sin querer la escena de la noche que Takao se fue, volvieron a su mente, aquel Takao llorando y diciéndole que lo odiaba… –Además él…–Inútilmente trató de seguir pero, ese recuerdo terminó con sus intentos de decir una excusa… apretó el palo del trapeador y sin que fuera su propósito apretó también sus dientes, quedándose allí inmóvil. Salima y Brooklyn se quedaron esperando algo que nunca llegó.
–Kai-kun –murmuró Salima preocupada ante el silencio del peligrís.
Masefield en cambio lo miró y volvió a sonreír tomando de su taza de café.
₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤Inesperado destino₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤
Un gatito dormía en la barda de una casa, abrió sus ojitos percibiendo como un alma oscura y llena de amargura se acercaba. El gato gruñó al ver una nube negra, la que se posaba sobre la cabeza de Kai, quien caminaba agobiado por esa calle. La nube lo cubría cada vez más y cada vez se hacía más grande.
Kai llegó al departamento al fin. Entró sin decir nada y se fue directo a su habitación. Prendió la luz y se sentó sobre la cama… se sentía cansado, agotado… hastiado y no sabía por qué.
–Bienvenido a casa Nii-san –Se asomó Wyatt por la puerta sonriéndole– sigue haciendo mucho frío afuera, ¿no? ¿Te apetece un café?
–Si, gracias.
Wyatt se acercó a la cocina; murmurando una canción, mientras que la cafetera llenaba una taza. Al escuchar ese canturreo Kai comenzó a recordar la voz de Takao, la canción que murmuraba Wyatt era exactamente la que Takao siempre murmuraba mientras hacia algo. Comenzó a confundir la voz de su hermano con la de Kinomiya, y después recordó la voz del chico peliazul, la cual siempre sonaba muy feliz cuando le hablaba…
…
---¡Buenos días Kai-sama!---.
---Kai-sama, la cena está lista---.
---¡Eres muy frío conmigo, Kai-sama!---.
---¡Kai-sama!---.
…
Abrió los ojos y alzó el rostro atisbando a Takao frente a su puerta sonriéndole.
–Nii-san el café está listo.
–Gracias, Takao –respondió.
La imagen desapareció, dejando en su lugar a un confundido castaño que se había dado cuenta de que su hermano le había respondido a otra persona.
Al darse cuenta de su error Kai se ruborizó de golpe, no puedo evitarlo.
–Yo… yo… ¡Quise decir! –Juntó sus manos y cerró sus ojos– ¡Lo siento Wyatt!
Wyatt miró con ternura el gesto avergonzado de su hermano mayor y sonrió levemente.
–Descuida todo está bien. Tómalo antes de que se enfríe –dijo retirándose de allí– ¿De acuerdo?
La comprensión de su hermano lo tranquilizó muy poco, ¿qué iba a pensar Wyatt ahora de eso? Con el rostro atónito y sin creerse el mismo su error, se resbaló de la cama con todo y cobijas hasta el suelo…
–Vaya… –Dijo agobiado. Su vista viajó por la habitación hasta que se detuvo sobre las muñecas Hina que Takao le dio esa noche. Ambas estaban recargadas de una grabadora que estaba en otra mesa. Ambas muy paraditas y la una junto a la otra. Las miró con hastío y se puso de pie. Llegó hasta donde estaban y tomó la muñeca roja.
–Sigues causando problemas hasta después de haberte ido –Soltó al aire con molestia. Alzó su otra mano y le propinó un golpe al papel… y en ese momento miró a Takao retroceder y quejarse, sobándose la cabeza… donde Kai le pegara…
…
---Eso duele, Kai-sama– replicó con unas lagrimitas asomándose en sus ojos---.
…
–Oh, bueno, lo siento, lo siento –Contestó Kai, y presuroso acarició la muñeca de papel como si tratara de aliviar el golpe que le dio a Takao. Al momento que reaccionó se sintió muy tonto– ¿Pero que estoy haciendo? Debe parecer que estoy loco– Dijo, y después algo en el interior de los dobleces del papel llamó su atención. – ¿Qué es? – se preguntó en voz alta. Decidió desdoblar el papel y cuando lo hizo se sorprendió, esa era la letra de Takao.
“Kai-sama, gracias” –Leyó.
Los ojos de Kai temblaron y esa línea llegó hasta sus oídos con la propia voz de Takao, lo cual le impresionó bastante, al tiempo que recordaba la primera sonrisa sincera que Takao le brindo… justo cuando le llamó por su nombre la primera vez.
–¿Por qué…? –Escapó de sus labios… pero aun no salía de su impresión– ¿Cómo es que…? –
Frente a sus ojos pasaron todas las veces que él fue frío, grosero, insensible… y cruel con Takao. Cuando llegó a la casa; en la montaña nevada (Fuji), cuando le gritó esa noche y no le hablo en dos semanas…
–Yo nunca… he hecho nada por lo que debiera darme las gracias… y no solo eso… –agregó en un reproche contra si mismo,– sino que además yo…
Llegó de nuevo el recuerdo de esa noche, en que lo vió llorar e irse sin que él intentara detenerlo…
–Yo… fui un obstinado hasta el final… y para él… yo –Una lágrima cayó en el papel desdoblado– Que idiota soy… –pegó el papel a su pecho, apoyando su otra mano allí mientras que de sus amatistas resbalaban más lágrimas…
–Takao… –murmuró su nombre sintiendo un gran dolor– ¡TAKAO! –Gritó para si mismo dejando fluir sus lágrimas, mientras que más recuerdos del peliazul le torturaban…
Wyatt estaba en la sala leyendo algo y sentado a la mesa, cuando el sollozo de alguien llamó su atención. Extrañado el castaño regresó su vista hacía el pasillo que llevaba a la habitación de su hermano cuando de pronto una torrente de “agua” lo sorprendió, pasando a mojarlo todo a su paso, dejando empapado y completamente desconcertado a Wyatt.
–¿Qué… que fue eso? –Dijo todavía mirando por donde vino el “agua”, repentinamente miró a Kai venir corriendo hacía a él, llamándolo y derramando cascaditas de lágrimas de sus ojos.
–¡WYATT!
–¡Nii-san! –Se alteró el chico castaño al verlo en ese estado.
Al llegar junto a él, Kai secó sus lágrimas y sonrió, como pocas veces lo hacía.
–Wyatt, hay algo que necesito hacer. ¡Voy a saltarme las clases de mañana!
–¿Te refieres a que tú…? –El castaño todavía no entendía, así que solo repitió las palabras de su hermano hasta que al fin entendió– ¡Nii-san! –Y sonrió.
Kai afirmó con un movimiento de cabeza sin dejar de sonreírle a su hermanito.
₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤Inesperado destino₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤
La mañana siguiente amaneció haciendo un poco de frío, pero también los rayos del sol primaveral brillaban, indicando que ese día no nevaría.
Ataviado con el uniforme de la preparatoria, Kai salió del departamento con una sola idea en mente. Caminó a la estación del Shinkasen (1), ya estaba totalmente decidido.
₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤Inesperado destino₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤
Mientras… camino a la escuela…
Max alcanzó a Wyatt que caminaba solo.
–¡Ohayou, Wy-chan! –saludó y al instante notó la ausencia de Kai. – ¿Y Kai?
–No viene hoy –respondió el castaño– Tiene algo muy importante que hacer– sonrió cerrando los ojos.
–¿Algo importante? –Pronunció Max al principio bastante desconcertado, pero al instante se le ocurrió algo– ¿Te refieres que ese Idiota…?
Wyatt afirmó los pensamientos de Max.
–¡¡Siii!!! –Gritó Max con energía– ¡sabía que ese tonto lo aceptaría! ¡Vamos con Reijing! –Tomó al Hiwatari menor y corrieron a la escuela, para contárselo a Rei.
–¿Cómo? – Respondió Rei tras enterarse– ¿Por fin Hiwatari…?
–¡Si! –Expresó Max con mucha emoción– ¡Ha ido a ver a Taka-chan!
–¿De verdad? –Quiso confirmar Rei.
–¡Si! –Afirmaron Wyatt y Max a la vez.
Rei sonrió y miró hacia la ventana que estaba aun lado de los tres.
/Así que al fin te has decidido, Hiwatari/ –prensó.
Y para no perder la costumbre Max se acercó a Rei y lo codeó diciendo con picardía.
–¿Y que harás ahora, Reijing? Es la reaparición de tu rival en el amor.
–¡No seas tonto! –Expresó Rei ruborizándose.
Max y Wyatt se echaron a reír, Rei los miró y también rió con ellos.
En Plavi…
El cel de Brooklyn sonaba, recibiendo el aviso de Wyatt de que Kai no iría a trabajar por que había ido por Takao. Salima se puso muy contenta al saber que Kai había aceptado al fin lo que sentía por Takao. Brooklyn también sonrió pensando que tal vez así se le quitaría un poco lo amargado a Kai. (N/A y Yami hisaki: xD)
₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤Inesperado destino₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤
Finalmente frente al camino que llevaba a la escuela secundaría Sanyo, Kai se encontraba de pie, pues el paso estaba bloqueado por una “muralla” de hombres de negro, quienes parecían no iban a cederle el paso. El peligris los miraba en silencio y con mucha atención. Ellos no le detendrían eso era lo que pasaba por la mente del joven de ojos amatista y cabellos en dos tonos. De pronto, frunció el cejo, se agachó un poco y escudándose con sus antebrazos, echó a correr contra ellos, mandándolos a volar, como si él fuera una bola de boliche y ellos los pinos.
Kai siguió corriendo hacía la escuela para por fin ver a Takao, en sus labios se formó una sonrisa de solo pensarlo. Los hombres de negro se levantaban del suelo mirándolo y sonriéndose.
En Sanyo. Takao y sus compañeros estaban en un invernadero mirando unas flores, el chico peliazul seguía esforzándose por lucir interesado y feliz, pero no podía fingir una sonrisa por mucho tiempo.
Kai llegó al fin frente a la puerta de la secundaría. Miró a los lados sin saber si entrar o que hacer. Todos lo que salían de la escuela lo miraban con desconfianza, por el color del uniforme era obvio que no era de allí. Un grupo de chicas salían justo en ese momento cuando Kai llegó, cuatro de las cuales días antes habían dado unos regalos a Takao para tratar de animarlo, cuatro chicas: Hakura, Riona, Ginny y Mildred.
Kai fijó su atención en ellas…
–Disculpen –ellas se detuvieron algo extrañadas– Estoy buscando a un chico.
–¿A quien? –preguntó una chica de cabellos violetas llamada Hakura.
–Se llama: Takao Kinomiya –comunicó el peligris.
–¿Tu eres…?–Preguntó Mildred.
–¿Kai Hiwatari? –Señaló Riona entre afirmación y pregunta.
Kai se sorprendió, pero no le extrañó tanto el que supieran su nombre.
–¿En verdad? –Preguntó Ginny emocionada alzando sus brazos.
–Si –sonrió Kai.
La chica llamada Ginny echó a correr de nuevo al interior de la escuela para buscar a Takao.
Mientras que Hakura jalaba del brazo a Kai y, Riona y Mildred lo empujaban, llevándolo al interior de la escuela.
Ginny llegó al invernadero.
–¡Taka-chan, Taka-chan! –Entró gritando y llamando la atención de todos.
–¿Hoe? –Volteó Takao casi aturdido de escuchar su nombre tan fuerte y de una voz tan insistente.
–¡Ven, ven! ¡Date prisa! –Corrió dentro por el tomándolo de la mano.
–¡Ginny-chan, espera! ¿De que se trata? –preguntó el peliazul desconfiado.
–Un chico vino a buscarte –le contaba la chica peliverde tirando de su mano.
–¿Un chico?
Ginny sonrió.
–Dijo que se llamaba Kai Hiwatari.
/¿Kai?/ –Pensó Takao– /¿Acaso…?/– ¡Kai! –Se soltó de Ginny echando a correr.
–¡Corre Taka-chan! –Le animó la chica quedándose atrás.
/¿Será verdad? ¿En verdad vino…? Kai…/
Corrió por los pasillos directo a la salida frontal del la secundaria, vio la puerta de entrada brillar por los rayos del sol y cuando la atravesó, miró escaleras abajo a un chico de cabellos en dos tonos, y de incomparables ojos color amatista. Éste estaba rodeando de varios chicos de la escuela que se habían reunido allí para presenciar ese acontecimiento, todos conocían a Takao y habían estado al pendiente de él las últimas semanas.
–¿Kai-sama? –Exclamó aun con dudas.
Kai al verlo no pudo hacer otra cosa más que sonreír, al fin estaba frente a él, otra vez…
–Kai-sama… –dijo el peliazul, cubriéndose sus rubís de lágrimas, había creído que jamás volvería a verlo… ni a decir su nombre– ¡Kai-sama! –Gritó, y bajó corriendo las escaleras…
Kai corrió también hacia las escaleras y abrió sus brazos para recibirlo, pero Takao lo tomó en ese sentido y tres escalones antes, saltó para caer en sus brazos.
–¡KAI! –Gritó sin más formalidades, cayendo en los brazos de Kai quien con dificultad lo sostuvo sin evitar que ambos cayeran al suelo, Takao presionó sus labios contra los de Kai, en un beso tierno, al cual Kai no tuvo mucho tiempo de responder. Se alejaron para mirarse, los dos estaban ruborizados y felices. Ginny y las demás, ya se habían reunido allí para mirar el feliz encuentro.
Kai miraba a Takao, nunca se imaginó que se sentiría tan feliz de volver a ver a Takao. Sus miradas se perdieron la una en la del otro y se acercaron hasta juntar sus labios en un beso más largo y más profundo.
En el cielo, un par de avionetas rociaron de humo color rojo formando un corazón. Los hombres de negro desde los árboles, comenzaron a echar confeti, mientras que otro trío de aviones hacían un espectáculo de humo de colores verde, anaranjado y amarillo. Todos los de la escuela aplaudían y celebraban el amor de los dos.
Los festejados se pusieron de pie al fin. Kai se sentía abrumado entre todo ese escándalo, parecía como si lo hubieran estado esperando y hasta lo hubieran planeado (N/A: … Yami hisaki: …) pero, eso no le importaba, tenía a Takao a su lado y eso era lo más importante para él en ese momento.
POV Takao.
Hola otra vez, mi nombre es Takao Kinomiya, a veces soy un poco torpe, ojalá no te lleves una mala impresión de mi. Sobre esto, ¡Estoy tan feliz de tener a Kai a mi lado, pero… ¿Quieren saber que pasó después de esto?
₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤Inesperado destino₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤
POV de Wyatt.
Días después de eso Brooklyn y Salima nos anunciaron que se casarían. ¡Eso fue una gran sorpresa para mí! Max, Rei, mi nii-san, Taka-chan y yo asistimos a su boda, Brooklyn se veía increíble y Salima-san muy bonita.
Unos días después…
Kai y Wyatt se encontraban en la sala de su departamento platicando sobre la boda de Brooklyn.
–Salima-san, se veía muy bonita– decía Wyatt –¿Verdad?
Kai estaba serio y algo distraído mientras que comía unas galletas.
–Si –. Luego agregó– Ahora que Brooklyn ha cumplido con su parte, se ha ido de luna de miel a Europa…
En la calle unos enormes traileres con varios vagones cruzaban por la carretera hasta pararse justo en frente del edificio de departamentos donde vivían Wyatt y Kai. Las compuertas se abrieron y una alfombra roja se desdobló… al instante varios hombres de negro comenzaron a bajar.
En el departamento y tras de la puerta de los hermanos se escuchó ruido y movimiento.
–¿Una mudanza? –preguntó Wyatt.
–Supongo que alguien se está mudando al antiguo departamento de Brooklyn –comentó Kai restándole importancia.
–Vamos Nii-san– dijo el castaño –¿Por qué no vamos a saludarles? Después de todo serán nuestros vecinos por algún tiempo–. Sonrió Wyatt.
–Umn… –Bufó Kai, al parecer no estaba nada interesado en eso.
–Vamos Nii-san –Insistió el Hiwatari menor sonriéndole a su hermano.
–De acuerdo –Se puso de pie y caminó hacía la puerta. Wyatt se paró para ir con él.
El peligris abrió la puerta y observó como varios hombres de negro cargaban muebles… estos al verlo se detuvieron un segundo… un momento de silencio y después sonrieron, brillando sus lentes.
Kai azotó la puerta quedándose inmóvil y con un gesto inexpresivo.
–¿Qué pasa Nii-san? –cuestionó Wyatt al verlo hacer esa acción.
Kai al fin reaccionó y se giró.
–¡No veas, no veas! –corrió y volteó a su hermano, empujándolo lejos de la puerta como si hubiera un gran peligro tras ella.
–¿Qué pasa? Te comportas de un modo muy raro –Expresó el chico mirando a su hermano con detenimiento.
Kai se agachó y suspiró, como preparándose para decir algo muy serio.
–No vas a creer lo que ví…
¡De pronto algo junto a la mesa de centro estalló! Ambos chicos gritaron, Kai abrazó a su hermano menor protegiéndolo. Todo se llenó de humo haciéndolos toser… cuando al fin el polvo se disipó… Kai miró a su hermano…
–¿Estas bien, Wyatt? –preguntó preocupado.
–Estoy bien…, pero…–respondió.
–¿Qué fue…?–alzó la cara Kai hacia el lugar del estallido…
Ambos hermanos voltearon mirando que ahora había un agujero en la pared y en el suelo, en medio del desastre de piedras, tierra y polvo, un chico de cabellos azules zafiro; piel moreno-clara; ataviado con una Yukata roja se inclinaba hacía ellos.
–Yo, Kinomiya Takao, voy a ser su nuevo vecino a partir de hoy –comenzó a decir– Aunque sea un poco torpe espero que no te lleves una mala imagen de mi.
–… ¬¬U– Kai entre cerró sus ojos… ¿por qué sentía que estaba viviendo un deja vú?
–¡Taka-chan! –expresó Wyatt sonriendo.
–Takao… ¿Qué estas..? –comenzó a decir Kai tratando de no perder la postura…
El chico peliazul se alzó sentándose en el suelo y le sonrió tan lindamente como siempre.
–Como te echaba mucho de menos me escapé de casa. –dijo como si nada.
Wyatt corrió hasta el peliazul y tomándolo de las manos lo alzó.
–¡Bienvenido de nuevo Taka-chan! –Exclamó el menor de los Hiwatari comenzando a brincar, y Takao alegremente le siguió.
–¡Gracias Wy-san! ¡Juguemos juntos otra vez! –Dijo sonriendo.
Pero eso acabó con el autocontrol de Kai…
–¡NO ES MOMENTO PARA PONERSE A JUGAR! –Gritó tan fuerte que los cabellos y la ropa de ambos chicos se agitaron– ¡Si tu padre se entera de esto vendrá por nosotros otra vez! –aseguró.
–Por eso no te preocupes –Dijo Takao agitando su mano frente a su cara con desenfado.
Kai cerró sus ojos y apretó su puño, ¿Cómo era posible que Takao estuviera tan tranquilo con respecto a su padre?
–La enfermedad de mi abuelo, no era nada grave– aclaró Takao de pronto.
–¿No lo era? –Preguntó Wyatt mientras que Kai guardaba silencio mirándolo con atención.
–Así, es –Sonrió– y juntos hemos conspirado contra mi papá para que se mantenga callado.
En otro lado…
Se veía al papá de Takao acostado placidamente en su cama, con una pijama roja y un gorro azul, abrazando a su gato… cuando una corriente de aire frió movió las cobijas ligeramente. El frío lo hizo despertar… y cuando abrió los ojos, se miró en su cama, pero… ¡En medio de un grupo de pingüinos y junto a un iglú!
–¡Que demonios es esto! –gritó alterado, mientras que una bandera se blandía sobre el iglú que decía: Compañía Kinomiya del Polo Sur.
Un helicóptero de la milicia, conducido por un hombre de negro se alejaba volando de allí…
…
–Ah… entendimos… –Dijeron Wyatt y Kai al mismo tiempo mientras que una gran gota resbalaba por sus cabezas.
Takao se dejó caer al suelo de pronto, haciendo de nuevo a una actuación de chico en desgracia.
–Pero ese viejo obstinado no quiere ceder– sacó su pañuelo secando sus lagrimas– Todavía no me deja vivir junto a Kai.
–¡“Esto” es lo mismo que vivir juntos! ¬¬X –Gritó Kai con una venita saltando en su frente y señalando el agujero que ahora figuraba en su pared.
–¿Eh? –Sonrió Takao con un gesto inocente– Tan solo lo he hecho un poco más cómodo.– Al tiempo que decía esto del interior del agujero entraron dos hombres de negro con una manta roja, con el que taparon el agujero. Kai miraba esto con molestia– Voy a poner una puerta– finalizó Takao al tiempo que los hombres de negro quitaban la manta y el lugar en donde estaba el agujero ahora estaba una puerta de cristal con dintel de madera, la puesta estaba tan bien colocada que parecía haber estado allí siempre.
Kai estaba atónito, Takao no dejaba de sorprenderlo, siempre se salía con la suya ¿Cómo lo hacía? Se acercó a la puerta dándose cuenta de que se veía perfectamente de una habitación a la otra.
–Te garantizo que tendrán intimidad –comentó Takao con naturalidad.
Kai no sabía ni que cara poner ante “eso”.
–¿Intimidad? –Reiteró– ¿Así…?
Takao se ruborizó un poco y rió.
–Bueno, bueno. Los detalles no importan, tu guapo prometido está de vuelta ¡Ahora si estaremos juntos! –Se lanzó, para abrazarlo, pero… Kai lo esquivó cruzándose de brazos…
–¡Olvídalo!
…provocando que Takao se pasara derecho directo al suelo. El pobre chico se dio un golpe contra el piso.
–Nunca dije que aceptaba casarme contigo –dijo Kai desviando el rostro.
Takao lo miró desde el suelo y lloriqueó.
–¡Kai eres muy malo! –cerró los ojos sacudiendo sus manos.
–Nii-san –expresó Wyatt algo sorprendido por tal declaración.
–Tonto– escucharon los dos menores. Alzaron su vista y miraron a Kai, este regresó la mirada a Takao y le sonrió– ¿Ya te vas a rendir?
–¿Eh? –fue todo lo que salió de los labios de Takao mirando con suma atención a Kai, con sus dos rubís, que tenían unas lagrimitas por el berrinche que acababa de hacer.
Kai caminó hacia la mesa… y la paró, pues seguía tirada por la explosión, y sin borrar su sonrisa miró a Takao.
–Atrápame.
Takao se levantó y cerró sus ojos riendo.
–Ah, ya entiendo Kai–alzó la vista– será como digas.
Kai sonrió.
–Wyatt inténtalo tú también.
El castaño sonrió, por un momento creyó que Kai actuaría frió y demasiado serio como siempre pero sin duda eso demostraba que no estaba tan enojado con Takao como al principio parecía.
Takao corrió hacia la mesa y comenzó a rodearla, pero Kai caminaba al lado contrario mirándolo fijamente.
–¡Te tengo! –saltó, para apresarlo con sus brazos, pero Kai lo esquivó.
–¡Te equívocas! –Expresó Kai corriendo hasta la cocina con una sonrisa triunfal.
–¡¡¡Nii-san!!! –Fue a su encuentro el castaño, pero Kai lo esquivó hábilmente también poniéndose tras la puerta.
–¿Ya se cansaron? –retó el peligris desde allí.
–Eso No, Kai –se levantó Takao– ¡¡¡Esto requiere de… –Gritó y sacó dos abanicos hizo un movimiento con ellos y le apareció la misma ropa militar que usó el día que salvaron a Rei del compromiso–…Un estilo de lucha distinto!
Una gotita resbaló por la cabeza de Wyatt.
–¿Qué piensas hacer Taka-chan?
El peliazul sacó su bazooka de quien sabe donde… como siempre.
–¡Oye, no! –Exclamó Kai sorprendido– ¡No se vale usar armas! –Solo alcanzó a decir eso cuando un disparo estalló, Kai se aventó al suelo cubriéndose, al parecer era muy difícil para Takao sostener un juego como la gente “normal”, pero… algo extraño pasaba, oyó el disparo pero no escuchó la destrucción, se alzó para ver que había pasado encontrándose frente a Takao que lo miraba de cerca encogido en el suelo.
–¡Bang! –Dijo Takao con una sonrisa.
–¬¬U ¿Estas loco lo sabías? –dijo mirándolo con exasperación.
Wyatt que también se había esperado lo peor cuando vio la bazooka también se había cubierto pero al no pasar más abrió los ojos mirando a su hermano y a Takao y la casa intacta.
–Claro que no, en la guerra y en el amor todo se vale, además una de las principales y más efectivas técnicas de la milicia es distraer y atacar.
–… –Kai no supo ya ni que decir de cualquier modo Takao no cambiaría su modo de pensar.
–Te atrape –Dijo Takao de pronto abrazando a Kai.
–Tramposo –Expresó Kai dejándose abrazar pero sin responder.
–Por ti soy capaz de hacer cualquier cosa –Dijo Takao con una linda sonrisa y mirándolo de cerca.
–De eso no me queda duda –Sonrió Kai alzando su mano y acariciando la cabeza de Takao, se miraron y comenzaron a acercarse lentamente hasta juntar sus labios en un beso corto y suave. Kai abrió sus ojos y miró a Wyatt que estaba mirándolos fijamente algo ruborizado. Sintió pena y se levantó de inmediato soltando a Takao y cruzándose de brazos.
–P-Pero no creas que vas a poder andar por aquí siempre, vas a quedarte en TU apartamento la mayor parte del tiempo y allí dormirás, y yo voy a seguir viviendo solo aquí con Wyatt, al igual que antes, voy a vivir de un modo prudente y fiel a mis principios.
–Pero no tienes que ser tan frío. –Dijo haciendo un puchero.
–Ya dije –Dijo cerrando los ojos serio.
–Está bien, – se levantó recuperado– pronto nos veremos en la escuela.
–¿Qué? – Lo miró Kai– ¡No me digas que vas a inscribirte otra vez a undécimo curso! (segundo de preparatoria).
–Claro que no, esta vez mi examen de admisión será para décimo curso (primero de preparatoria).
–¡Que bien Taka-chan! –Dijo Wyatt– Rei-san y Max-san se alegraran de verte otra vez.
–¡Vamos ha hacer muchas cosas divertidas!
–Ay… no –Susurró Kai, pues la palabra “diversión” para Takao tenía un significado totalmente distinto a la de otras personas.
Takao se agarró al brazo de Kai feliz.
–¡No te da gusto, Kai? ¡Ahora estaremos juntos otra vez en la escuela y aquí.
–¡Oye, no! –Se quejó Kai– ¡Sin pistolas, Sin bazookas, ni satélites espías ni nada de esas cosas en la escuela! ¡Entiendes!
–¿Qué? –Se sorprendió Takao– Pero si eso lo hace todo más divertido–. Sonrió de ese modo inocente que enojaba a Kai
–¡No me interesa! –Gritó irritado– ¡La gente normal no necesita esas cosas para divertirse!
Siguieron discutiendo mientras que Wyatt los miraba sonriendo, y la escena se alejaba hasta mirarse la casa de afuera, ya estaba atardeciendo y los hombres de negro estaban en el techo del departamento instalando todo para el satélite espía.
POV Takao.
Y así continuaron los días de amor y de sufrimiento para Kai Hiwatari jejejeje Eso es todo, se cuidan y ¡hasta luego!
OWARI
(1) Shinkasen: Tren rápido japonés.
₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤Owari–Inesperado Destino–Owari₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤₤
¡¡¡Se acabó!!! Estaba a dos pasos de odiar este fic, pero como ya terminó ya no puedo, fiu!!!, menos mal. Hakura, Riona, Mil-chan como no pude ponerlas golpeando a Kai por lo menos las puse guiándolo hasta Takao jijijiji, y todas aquellas que no quisieron golpearlo no pudieron aparecer en el fic xD
Yami Hisaki: ¡Yo si quería golpearlo! ¿Por qué yo no salí? TOT
Er… por que seguramente tú SI lo golpeabas además ni modo que pusiera a una chica llamada Yami Hisaki… como que no o.O. Bueno, sé que el final no es muy bueno, pero el final de “Final Approach” es bien x… a mi no me gustó mucho, espero que si al menos no les gustó el ultimo capítulo les haya gustado como otro más y que hayan divertido con él. Ya me di cuenta que no soy buena haciendo finales, es el primer final que hago en tres años que llevo escribiendo o.O. Si les gustó el capítulo déjenme un review, sino… también XD. Ya saben solo dan en el botoncito morado del lado inferior izquierdo y a escribir!!!
Yami Hisaki: Antes de irnos les recomendamos el Anime de Final Approach en el que está basando este fic. Que tiene 13 capítulos y que fue una idea creada por Princess Projec, creo… por más que buscamos información no hallamos u.u, pero Princess Projec es muy popular en Japón creando video juegos para PC. Si buscan en Internet seguro encuentran donde conseguir la serie.
Y yo al fin me despido, gracias de nuevo a todos los que me acompañaron a través de esta historia y si gustan darse una vuelta por el resto de mis escritos. Si dan un clic en donde dice Senshi Hisaki Raiden podrán verlas.
Comentarios, preguntas (Por si algo no se entendió), amenazas de muerte, cartas bomba, jitomatazos y de más frutas y legumbres (menos virus ) serán bien recibidos.
ATTE: Senshi Hisaki Raiden “La legendaria swordgirl princess” y Yami Hisaki Radien “Su oscuridad”.
Добри вечер
(Buenas tardes)
29