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Anime/Manga » Inuyasha » Yami no Tetsuyaku
Bunny Saito
Author of 29 Stories
Rated: T - Spanish - Romance/Mystery - Reviews: 23 - Updated: 02-09-07 - Published: 05-26-06 - id:2958809

Capítulo XI: verdad

Inuyasha esperaba serio a lo que Miroku debía decir en ese momento, sus ojos cafés mostraban que cierta impaciencia se hacía latente en el joven de tal forma que el sacerdote toma un poco de aire y trata de mantener la calma ante esa extraña situación.

Los dos pequeños demonios se acercan hasta Inuyasha que los observa con rareza, no entendía como era que dos seres de esa clase pudiesen aparecer en un lugar como ese.

-Inuyasha-san… usted, como Miroku-san puede vernos- dice de pronto la pulga que llega hasta la nariz del chico.

-Así es! Pero usted no es humano!- grita Jaken.

-Chicos! Será mejor que esto yo se lo explique- interviene Miroku quitándolos y se acerca a su amigo.

-…qué pasa Miroku? Como pueden existir estas cosas que solo salen en libros de mitologías?

Cuando escucha eso, Miroku suelta una ligera carcajada, la cual molesta un poco a los dos demonios porque eso era un completo insulto; ellos eran tan reales como esos dos humanos, sólo que no toda la gente podía verlos.

-Ay Inuyasha, pues… estos dos seres son muy reales, demo, creo que ante todo, debo pedirte una disculpa primero- y ante ese acto, hace una ligera inclinación la cual el detective no dice nada y trata de mantener la paciencia- como ves… soy un sacerdote, y estos dos seres, llegaron a mi con la misión de encontrar al verdadero dueño de este amuleto- y le muestra el objeto que posee alrededor de su cuello.

El detective observa ese amuleto que le daba una sensación de tranquilidad y paz en su interior, era como si algo lo controlara para evitar perder el control de algo, toma un poco de aire para hacer una pregunta al respecto.

-Esto… se parece mucho… al símbolo de las víctimas que Sesshoumaru asesinó, y por qué no me dijiste nada?

-Calma Inuyasha, no podía hacerlo por esto mismo… pudiste acusarme de complicidad ante ese asunto y la verdad, yo no tengo nada que ver, es más, si me acerqué a ti fue porque quería ver la forma de encontrar al culpable de las muertes, admito que gracias a ti ya lo encontré pero…

Y se queda en silencio unos segundos, su mente se concentra en una sola imagen la cual le hace sentirse un poco nervioso y preocupado.

-Te seré sincero, este amuleto llegó a mis manos gracias a estos dos demonios... a Jaken y a Myouga, ellos están aquí porque te estaban buscando.

-Así es Inuyasha-san! Usted es el dueño de ese amuleto- brinca la pequeña pulga mientras le señala el objeto.

-….y por lo tanto, usted demuestra que no es humano.

-Que? Como es eso?- dice en un tono molesto el detective.

-….pues así parece- musita Miroku- es más, tus últimas reacciones no han sido normales… dime algo Inuyasha, te has sentido extraño? Recuerdas los últimos sucesos, sobretodo en la forma en la que reaccionabas ante Sesshoumaru?

Con esas preguntas, Inuyasha se queda pensativo unos minutos, en efecto, en esos últimos días se ha sentido fuera de este mundo, hasta ha percibido que su cuerpo sufre por momentos extraños cambios como el cambio de color de su cabello y el de sus ojos, así como una extraña sensibilidad ante muchos factores… eso último, es algo que siempre ha sentido, como si sus sentidos fueran mucho más sensibles que los de cualquier otra persona común y corriente. Ahora que lo pensaba, siempre ha sido extraño para la gente de su alrededor, recuerda por un instante que los niños de su edad siempre le temían de tal forma que, lo dejaban fuera de sus juegos o cualquiera otra actividad.

-Ahora me salen con que soy un fenómeno…tendré que tomarme unas vacaciones- dice en tono burlón.

-No es un fenómeno, usted posee sangre de demonio…lo hemos buscado para detener a un ser temible- dice Jaken muy serio.

Eso si era toda una sorpresa, el detective podía escuchar cualquier tontería pero ahora, le decían que además de raro, poseía sangre de demonio o bien, sangre youkai… al inicio, no dudo en reírse ante esas palabras pero Miroku coloca sus manos en sus hombros y lo mira con cierta preocupación.

-No es broma, tú por un lado no eres humano, tú mismo hasta le preocupas a Sesshoumaru porque posees sangre youkai y eres el único que lo puede detener!

-Como puedes decir algo como eso! Soy un detective y mi deber será atraparlo para hacer justicia de las muertes que cometió!- responde furioso.

-Inuyasha-san! No se vaya onegai!- dice Myouga mientras el chico se aleja de ellos pero éste lo mira de forma fría y sus ojos se muestran dorados…

-Será mejor que aprendas a controlarte!- grita Miroku lanzándole una especie de pergamino que queda en su cabeza y el chico grita diciendo que le quemaba.

-Ya… quítame esto de encima!

Miroku le quita el pergamino y el chico cae al suelo con respiración entrecortada, aun así.. no lo entendía por completo, mira el amuleto y su amigo se lo coloca en su cuello.

-Todo con calma Inuyasha, si uno apresura las cosas, éstas no saldrán bien…

-….- mira Inuyasha el suelo.

-Inuyasha-san, usted es el único que puede detener a ese Sesshoumaru, antes de que su poder lo controle por completo- explica Myouga.

-Y por qué debo hacer eso?- pregunta el chico.

-…porque Sesshoumaru es un ser poderoso que puede terminar con todos nosotros, cada vez que asesina a alguien su sed de sangre es mayor y,… pueda que llegue un momento que pierda el control de sí mismo y todos nosotros termináramos siendo sus víctimas.

Para Inuyasha, eso no tenía lógica, le recordaba un poco a esos viejos cómics de superhéroes que solía leer siendo más joven, en donde se tenía que acabar con el "malo" porque hacía daño a la gente; en su caso, era algo parecido pero lo hacía en nombre de la justicia…

-Pero que es Sesshoumaru exactamente?- pregunta Inuyasha.

-Un youkai de gran poder- dice Jaken- por los años ha sido temido por los seres humanos, pero es raro que esté en este mundo, generalmente aparece en alguna época para hacer alguna clase de favor.

-Je, creo que ahora si deliro! Ya hasta hablo con bichos raros, será mejor que me vaya a descansar…- y se va de ahí, no sin antes que Miroku lo detenga.

-Inuyasha, onegai… toma esto en serio, será mejor que mantengas oculto ese amuleto, yo sé que tiene mucha relación con las muertes demo,… pueda que nos sirva como una pista.

El chico lo toma de sus ropas para mirarlo con frialdad, ya de por si había "intrusos" en su caso, no iba a permitir que factores "fantásticos"-como suele conocerlos así- arruinaran su reputación como el mejor detective, sólo por dejarse llevar por cosas de esa clase.

-Te daré una última oportunidad Miroku, sino… te arrestaré por complicidad, no es coincidencia que obtuvieras esto- y le muestra el amuleto- ya escuché suficiente de esta locura!

Y lo deja caer para después retirarse por completo de ese lugar, Miroku trata de levantarse y sus amigos se acercan a él.

-…gomen Miroku-san- musita Jaken- no pensamos que reaccionaría así.

-Pero, lo que importa fue que el amuleto llegó a sus manos- dice Myouga sobre la cabeza del sacerdote.

-Lo sé, demo… con el tiempo tendrá que aceptarlo pero, saben?... pienso que es algo que sabía pero, no desea aceptarlo… chicos, que hace esa cosa que le dieron?

Al hacer esa pregunta, los dos youkai se miran y tratan de buscar las palabras más adecuadas para explicarle.

-Eso, pertenece a una sociedad que ha existido desde tiempos muy antiguos, el dueño del amuleto no es más que… el guardián, que reencarna cuando otro ser de su misma clase aparece y sea peligroso para los seres humanos- explica Jaken.

-Inuyasha-san es la reencarnación de ese guardián, y parece que Sesshoumaru es el enemigo… él está generando te…- y no termina de hablar porque Miroku a Myouga y comienza a aplastarla.

-ME ESTÁN DICIENDO QUE USTEDES PERTENECEN A LOS SERES QUE SESSHOUMARU HA ASESINADO EN ESTOS ÚLTIMOS MESES? NO ME QUERRÁN DECIR QUE LOS QUE POSEAN ESTE SÍMBOLO...

De esa forma Miroku toma a sus amigos y se van corriendo de ese lugar, no sin darse cuenta que Sesshoumaru estaba cerca y escuchaba con atención la conversación.

-Esa no me la sabía, así que estos seres…son sirvientes de la Orden de la Oscuridad, vaya…tanto temen de mi?- sonríe divertido el youkai – pero esos, no saldrán vivos, los terminaré por matar a todos, una venganza… es una venganza, aunque sigo sin entender como es que Inuyasha sea el guardián,…ya no solo sería mi enemigo por ser detective, sino que, esos bastardos poseen la ilusión de que los salvará de mi poder…maldición… - y desaparece por completo del lugar.

Llega un nuevo día, en un departamento de lujo, entra una chica con algunas maletas en sus manos, se sentía un poco preocupada por llegar en ese momento y observa que Kagome aparece y se acerca a saludarla.

-Me da mucho gusto verte de nuevo…!- le sonríe y la chica le responde de la misma forma.

-A mí también y, Sesshoumaru-san?- pregunta la chica observando por todos lados.

-Salió temprano, tenía una junta importante… demo, me agradaría que saliéramos a pasear un poco al parque, deseo saber si estuviste bien…Rin-chan.

Rin asiente y deja sus cosas para después salir con Kagome, ella después de todo ya se encontraba lista para salir y no hubo retraso alguno; ambas salen del edificio y se dirigen hacia un parque en el que suelen estar y,… donde se topó con Inuyasha la primera ocasión. Kagome se sentía mejor después de lo ocurrido aunque, en su interior le invadía una preocupación porque cuando vio a Sesshoumaru, éste se opuso a hablar y ninguno de los dos se dirige la palabra desde entonces… era como si él, no deseaba que la chica lo que pasó y más, porque…

Sesshoumaru había llegado a su casa, la noche cayó por completo y encuentra a Kagome en el suelo llorando, la toma en sus brazos y la ayuda a sentarse en el sillón.

-Sesshoumaru! Qué pasó ahora? Por qué sentí tu aura en peligro?- pregunta apretando con fuerza las manos de su esposo.

-…Kagome, deja de percibir lo que está pasando, es más, las cosas se acaban de complicar un poco porque, los que- y acaricia su rostro-….te hicieron esto, ya poseen a su guardián.

Cuando dice eso, Kagome lo mira llena de sorpresa y tiembla con un poco de nerviosismo mientras unas pequeñas lágrimas salen de sus ojos mostrando que sentía miedo.

-Si es así… ya no sigas, onegai! Tu cuerpo llegará un instante que no lo soportará- le dice al hombre de ojos dorados y éste.

-…basta, será mejor que descansemos, mañana tengo una junta importante…

Las dos llegan a ese extraño parque, una hoja cae en las piernas de Kagome y ésta lo toma con delicadeza mientras despeja de su mente ese recuerdo poco amargo, no era raro que ambos llegaran a discutir por eso; la chica no soportaba ver que su amado saliera cada noche a buscar venganza

-Si no estuviera así,… el no se expondría de ese modo…- dice la chica para si misma- todo es mi culpa, por mi culpa el cada día que pasa, está en peligro… y más, que dice que existe un guardián…

-Kagome-san, Kagome-san!- le habla Rin al verla tan distraída- se encuentra bien?

Kagome le sonríe y toma sus manos para que se acercara a ella, Rin observa que Kagome se mostraba algo preocupada pero ese gesto le daba a entender que no tenía caso que se preocupara.

-Todo bien, Kagome-san?- pregunta ella y la mujer asiente aunque suelta sus manos y mira hacia el fondo.

-Inuyasha?

Al fondo, cerca de una de las fuentes que adornan al parque, se encontraba en el suelo- y al parecer dormido- Inuyasha, Kagome le pide a Rin que se acercaran a él y la chica de cabellos azabaches se sorprende al verlo en ese estado, era como si hubiera pasado la noche en la intemperie.

-Parece que tiene un poco de fiebre, será mejor llamar algún hospital Kagome-san.

-Iiee! Como estamos cerca de casa, mejor lo llevamos, puedo sentir que no está nada bien…

-Y si se entera Sesshoumaru-san?

-Me las arreglo después con él…

De esa forma, Rin corre hasta el edificio en donde vivían y le pide al guardia que las ayudara con el chico, éste se sorprende un poco al verlo y lo toma en sus brazos para subirlo hasta la residencia de la chica.

Al paso de unas horas, Kagome y Rin se encontraban de regreso e Inuyasha yacía en la habitación de huéspedes sin conocimiento, la mujer de Sesshoumaru se veía preocupada por el bienestar del chico y Rin al verla así, llama a un médico que les dice que sólo tenía un resfriado ocasionado por la lluvia de la madrugada.

Para Kagome, era un suceso un poco extraño, puesto que nunca se imaginó toparse con Inuyasha de nuevo y en ese estado; en ese momento le preocupaba lo que pudiese decir su esposo, puesto que ella ya sabía que ambos eran enemigos… Inuyasha era el detective que buscaba atrapar a su esposo de los crímenes cometidos durante este último tiempo, pero algo le decía que estaba predestinado ese encuentro, ella sentía desde el fondo de su corazón que él era una pieza importante en todo eso, pueda que..

-El sea el salvador de mi esposo…-dice para sí misma al ver dormir al chico de cabellos azabaches largos, ella no dejaba de verlo y acerca ligeramente su mano para tocar su frente, lo que la hace sonrojar un poco y más porque el chico se mueve un poco- Yo mejor me las arreglo con Sesshoumaru, por ahora… será mejor que no sepa que estás aquí Inuyasha, no me gustaría que acabaran contigo pronto… no es tiempo aún…

Sus pensamientos se pierden al escuchar la voz de Rin que le decía que había una llamada de su esposo, ella deja el lugar y cierra la puerta para dejar descansar al chico. No tarda mucho en llegar hasta la sala en donde la chica le da el aparato y Kagome toma la llamada.

En lo que era la oficina de Sesshoumaru, éste se veía un poco molesto porque debía hacerse cargo de asuntos con respecto a su empresa; observa que sus asistentes salen de la sala de juntas de tal forma que se queda a solas.

-Kagome yo… tengo que salir de viaje, debo de llevar a cabo unas negociaciones de último momento, no te molesta si te dejo sola unos días?- pregunta el hombre de cabellos plateados un poco preocupado.

-De viaje?... ahora?...bueno, supongo que Rin-chan y yo nos quedaremos solas unos días… cuanto tiempo piensas estar de viaje?- pregunta la chica pensativa.

-Unas semanas, a lo mejor el mes… todo depende, además, me servirá para investigar un poco sobre la Orden de la Oscuridad, recuerda que debo encontrar a sus miembros lo más pronto posible.

-Es tan necesario?...

-Claro que si! No puedo dejar que te quedes así por esos bastardos!

-Está bien,… solo cuídate mi Sesshoumaru, onegai… verte mal me rompería el alma… recuerda que… que… te amo,…no me dejes sola.

-Tranquila mi hermosa Kagome, yo… también te amo, daría mi vida por verte bien, cuídense mucho las dos- y termina con la llamada.

Sesshoumaru deja el teléfono en su lugar y suspira mientras se coloca su mano en la cabeza; no se encontraba muy de acuerdo el salir de viaje porque le interrumpía su búsqueda de los causantes del malestar de Kagome, aunque… se queda pensativo porque debía salir del país por negocios y reunirse con algunas personas.

-Pueda que el salir me sirva, uno sabe que personas con influencias… no siempre son las más "inocentes" mmm, pero no podré hacer nada porque Inuyasha seguro ya sabe de mis movimientos, no tardará en darse cuenta de mi ausencia; viéndolo desde otro punto de vista, Japón podrá descansar un poco jejejejejeje.

Y de esa forma, Sesshoumaru termina de arreglar sus cosas para después pasar por su casa y tomar su equipaje que entre Rin y Kagome le prepararon con cuidado. En ese momento, el hombre se sorprende un poco porque las chicas habían terminado a tiempo su equipaje y, generalmente se tardaban para disfrutar de su compañía.

-Ahm, a qué se debe que lo hayan terminado tan pronto, que ya no me quieren aquí o que?- pregunta con una ligera sonrisa en sus labios.

-Baka anata, es que Rin-chan llamó al aeropuerto para preguntar de tu vuelo y salía dentro de una hora, no queremos entretenerte- le dice la chica mientras lo besa.

-Así es, vaya con cuidado Sesshoumaru-san- le dice Rin mientras se despide de él.

Sesshoumaru no les dice más y llama un taxi que tarda pocos minutos en llegar y se despide de las dos para después dejar su hogar y dirigirse al aeropuerto aunque durante el camino, se sintió un poco extraño; se dice para sí mismo que pudo ser la incertidumbre de alejarse de su esposa… puesto que ese era su gran temor, alejarse de ella porque, le llegan a su cabeza esos terribles recuerdos que no solo lo llenan de tristeza, sino de coraje y furia.

-Siempre que salgo de viaje, temo que a Kagome le pase algo, desde esa vez que regresé a casa… y los vi haciéndole todo ese daño, Kami-sama, cuida de ella mientras estoy ausente…- piensa el youkai al subir al avión que lo enviaría a su destino.

Mientras tanto, Kagome suspira un poco aliviada porque Sesshoumaru se había ido unos días, los cuales le podrían sentarle bien, así como dejaría de ver en el periódico la noticia de siempre… el anuncio de una muerte ocasionada por él; Rin se acerca a ella con una bandeja de agua y un trapo al observarla distante.

-Iré a bajarle la fiebre a Inuyasha-san, pero dígame algo Kagome-san, fue realmente una buena idea tenerlo aquí? A mi no me da mucha confianza ese tipo.

-Tranquila Rin-chan, todo estará bien… Inuyasha podrá tener una presencia imponente que pueda incomodar a cualquiera pero, algo me dice que esconde algo…

La chica no le dice más y se retira a la habitación de huéspedes para cuidar del chico, Kagome por su lado cierra un poco sus ojos para después abrirlos y tomar un poco de aire; deseaba esperar a que Inuyasha recuperara el conocimiento para preguntarle sobre lo que ha pasado, ella desea con todas sus fuerzas conocer a la perfección los hechos y más, porque ya los había presentido…

-Inuyasha, yo sabía que vendrías aquí de nuevo… ¿acaso esto es obra del extraño destino? eres el principal enemigo de Sesshoumaru pero, yo no puedo juzgarte así porque para mi eres algo más que eso,… eres, aquella persona que podría hacer entrar en razón a mi esposo, aquella persona que le hará saber que lo que está haciendo es contraproducente…ya que después de todo, Inuyasha posee una fuerza completamente innata, lo que lo diferencia por completo de Sesshoumaru que el sólo la adquirió para salvarme…

De ese modo, decide irse a acompañar un rato a Rin mientras espera que Inuyasha recupere el conocimiento. Por otro lado, en un lugar lejano de ahí, un hombre leía lo que parecían ser informes y deja en el cenicero un cigarrillo que se había terminado.

Sus ojos rubí miran con detenimiento ese informe y sus cabellos azabaches caen en su espalda como cascada que hacían juego con su traje violeta, mira hacia la puerta y ve la silueta de una chica que le traía algo.

-Señor Naraku, me han informado que el demonio ha dejado Japón, ha tomado un vuelo hacia Londres.

-…ya veo, tal parece que se aburrió de matar a mis seguidores…- responde con un poco de indiferencia- tal parece que tendré que dirigirme a ese mismo lugar, me estoy hartando de sus acciones… pero dígame algo más… señorita… Sango- y mira fijamente a la mujer que se encontraba enfrente suyo- que ha sido de los demonios que liberé que se llevaron el amuleto del guardián?

Cuando dice eso, la joven niega con la cabeza dando a entender que no había informe alguno sobre eso, algo que molesta a Naraku por completo y la mira de forma fría y amenazadora.

-Será mejor que encuentren al guardián cuanto antes! No quiero dejar que ese demonio acabe con todo!

-Si lo desea, puedo dirigirme a Japón para buscarlo- dice de pronto la chica haciendo una ligera reverencia.

-Mmm pues, me agrada la idea, después de todo, una mujer con el nivel de poder espiritual como el tuyo… me será muy útil para encontrar a nuestro guardián y acabar con ese demonio.

-Está bien…. Me iré entonces, con su permiso señor Naraku…

En ese momento, el hombre toma de la mano a la chica y se acerca a ella hasta sentir la respiración de ambos; Naraku acaricia su rostro y observa los ojos vacíos de esa chica, era como si estuviera en trance porque no hace movimiento alguno.

-…hermosa Sango, solo evita que te reconozcan, no será agradable que alguien que se dio por muerta, aparezca de la nada.

La mujer asiente y siente los fríos labios de Naraku en su frente para después salir de ahí y caminar hacia la salida de lugar para dirigirse a su destino: Japón.

Fin del capítulo XI

Y bueno, creo que las cosas se han aclarado un poco aunque el pobre de Inuyasha se acaba de enterar que no es un humano ordinario, además que de forma algo extraña llegó a casa de Kagome y, para suerte de ésta, Sesshoumaru se ausenta un tiempo ¿qué pasará ahora? Tampoco hay que olvidar que han aparecido dos nuevos personajes… Sango y Naraku ¿qué relación tendrán con los demás? Esto y más en el siguiente capítulo de esta historia!

Debo decirles que ya se me acabaron las vacaciones T.T y este lunes regreso a clases, por lo que debo de anunciar que este fic, será actualizado cada sábado para evitar una excesiva carga de trabajo (la Universidad, clases extras y otros fic que escribo en este mismo momento)… y bueno, también quiero anunciar que YA ESTÁ LA PAREJA PARA ESTE FIC!, realmente fue difícil decidir porque Kagome, ya sea con Sessh o con Inuyasha, me gustan ambas aunque, soy fiel 100 por ciento a los Sessh-Kagome… ¿quién es la pareja? Si leen bien este capítulo, se darán cuenta sobre la decisión que he tomado, porque a partir de aquí, algunas cosas cambiarán porque Inuyasha ya no sólo tendrá que lidiar con el caso de los asesinatos sino que, Sesshoumaru es su principal enemigo, su extraño pasado que muchas veces lo atormenta estará presente; así como su amistad con Miroku, quien oculta algo que parece estar muy relacionado a todo lo que está ocurriendo…sin olvidar la Orden de la Oscuridad que comienza a presentarse en esta historia.

En fin, es momento de irme… a todos GRACIAS por sus comentarios y su interés por leer este fic, yo sé que muchos piensan que es shonen-ai por las raras intenciones de Sesshoumaru hacia Inuyasha y, en algún caso de Miroku… o bien, que no había una definición concreta sobre la pareja de esta historia pero, con el paso de los capítulos se va definiendo, en este caso… ya se tomó la decisión y bueno, aviso que las raras intenciones de Sessh en ocasiones, estarán presentes cuando la ocasión lo amerite y, descuiden! Dudo mucho que haya algo más allá que miradas raras y besos sorpresivos (no a como se encuentra ahora la historia, a menos que exista algún elemento que lo genere).

Nos veremos en la siguiente actualización de este fic!

Se despide con mucho cariño,

Bunny Saito n.n

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