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: B s . A A A    : full 3/4 1/2   : E E   : Light Dark Smallville and Teen Titans Crossover » De Afuera Hacia Adentro

Betty-Boop
Author of 46 Stories

Rated: M - Spanish - Angst/Humor - Clark K. & Raven - Reviews: 60 - Updated: 09-11-09 - Published: 06-06-06 - id:2977446

Capitulo 5 - Perdido en ti.

Nota: RIP Heath Ledger ("Ennis Del Mar" en Brokeback Mountain). Su pérdida ha sido un golpe mortal para mi. Todos mis trabajos de ficción van en su honor. Te extrañaré y recordaré toda mi vida, mi musa más preciada.

La consola de juegos estaba hirviendo bajo el toque de su mano y Chico Bestia no pudo evitar hacer una mueca de preocupación por el bienestar de su "bebé". "Espero y no se eche a perder por estar encendido tanto tiempo." Pero, era la única opción que mantenía las mentes de Tether, Melvin y Tim lo suficiente entretenidas y distraídas del conflicto que se presentaba en estos momentos.

"Gar, no tienes acaso otro juego? Ya te hemos vencido en este más de diez veces ya." Terra le guiñó el ojo con orgullo, al igual que Melvin, quien tenía a Tether en su regazo como ayudante con el control enredado entre sus manos y Tim elevando sus bracitos con victoria en los brazos de Terra.

Chico Bestia suspiró, un tono carmín colándose por sus orejas y mejillas al escuchar su nombre acariciar los labios coquetos de Terra. Nunca pensó que llegaría el momento en su vida donde se sentiría de esta manera, pero no podía ocultarlo: no le importaba que había perdido ya una docena de veces. Para nada.

Chico Bestia solo tenía la concentración para rogar que cuando Cyborg entrara por la puerta principal, Robin, milagrosamente, también lo acompañara. Raven lo necesitaba. A todos, pero en especial a Robin---

"Hola! Chico Bestia¿me estás escuchando?!" Perdido estaba el meloso tono de Terra, reemplazado por fastidio… pero también por preocupación, C.B podía ver el sentimiento brillando en esos ojos sin igual.

"Perdón, Tara—Veré que encuentro en mi habitación¿está bien?" Una sonrisa fue regalada y Tara pareció resplandecer al ver el gesto siendo retornado por Gar.

"Oh, bueno, no te tomes tu tiempo¿okay? En poco tiempo este jardín de niños tendrá hambre y no podré con todos ellos yo sola!"

"Esta bien!"

El pasillo hacia su habitación estaba oscuro, el sonido de su puerta dándole la bienvenida causándole escalofríos. La Torre se sentía algo su-real con todo lo que estaba sucediendo, afuera con el campo magnético, y adentro... bueno, por la hechicera que lo estaba causando.

Raven.

Los puños de Chico Bestia se conectaron con la pared más cercana, el estruendo opacando el grito de frustración que deseaba liberarse de los adentros del Titán.

Cyborg había explicado… que todo funcionaba a base de deseo.

Cyborg deseaba a Raven.

También.

Y Terra. Oh, Terra.

Tara le había susurrado que había temido estar a solas con Raven ayer porque había tenido la sospecha que algo estaba nublando su juicio.

"¿Por qué la cara larga?"

Chico Bestia dejo de respirar. Su corazón comenzó a palpitar tan potentemente que juraba se le saldría en cualquier momento—

"Wow, nunca creí posible que podrías estar callado por más de dos segundos."

Chico Bestia trató de transformarse en un ratón, pero los poderes de Raven habían aprendido desde hace mucho tiempo ha evitárselo con tan sólo desearlo. "Raven―¿Qué?—N-No deberías estar a-aquí!" No se atrevía ni a darse la vuelta, la pared frente a él de repente siendo la única fuente de su atención. Y dios, debería limpiarla más seguido, tenía manchas que parecían tener patas y todo. "Starfire!―"

"―es muy dulce pero, realmente no mi tipo."

"Raven..." Chico Bestia había sentido esto vil veces, este terror que ablandaba sus rodillas; este instinto nato de supervivencia, alentándolo a huir. Y casi en todas esas ocasiones Raven había sido la causa de ese terror!

Pero, esto era más delicado. Esta vez, Raven no deseaba castigarlo.

O al menos, eso Chico Bestia suponía.

Se oyó a Raven conjurar sus palabras ya usuales para hacer funcionar su magia, y Chico Bestia tragó saliva con desesperación puesto que lo siguiente que sintió fue ser aventado a su cama, las puertas sellándose como si nunca jamás se fueran a volver a abrir. Y lo peor de todo, aunque Chico Bestia no se atrevía a abrir sus ojos, era Raven acercándose flotando como un hada, "Athar, Metrios, Zintos" repitiéndose una y otra vez.

Para cuando Chico Bestia sintió el peso del cuerpo de su compañera a su extremo, el héroe casi ya no podía respirar. Si esto era lo que le había sucedido a Cyborg entonces nadie lo podía culpar por haberse mostrado tan culpable después—Como si hubiera matado a unos cachorros! Dios!―¿Desde cuando había empezado a sudar?

"Raven.. no quieres hacer esto... estás en-enferma."

Silencio.

Después, Chico Bestia fue tirado sobre su pecho, el colchón chocando con su rostro inesperadamente. "Raven! Por favor, detente!" La fuerza sobre la que estaba siendo victima lo liberó levemente y Chico Bestia tomó su edredón con sus puños, tratando en vano de escapar.

¿Por que era lo que quería, cierto?

... escapar.

¿Cierto?

Su mente parecía pensar eso, pero su cuerpo...

Raven acercó su rostro lentamente, como si estuviera contemplando su siguiente movimiento cuidadosamente, su labios rozando la punta de su oreja derecha. "Abre tus ojos, Garfield. Confía en mi.." Chico Bestia dejó salir un chillido, valiéndole un bledo si sonaba como una niña, porque esto era horrible!

Horrible porque Garfield podía sentir su… deseo. Arrastrándose por debajo de su piel, renaciendo, provocándole a su cuerpo seguir las órdenes de la que aún creía ser su amiga. "Confío en ti, Raven.. Con mi vida, lo sabes pero esto es un error―" Esta vez no fue Raven el que lo interrumpió sino la sensación de aire fresco soplar sobre su espalda, ahora desnuda por arte de magia. Demonios―Demonios―Las manos cálidas de Raven plantándose en la firme superficie fue como revivir aquella ocasión de cuando sus labios casi se encontraron en aquel viaje a Japón. Algo dulce e irresistible y demasiado bueno para ser verdad…

Y pensar que Robin tenía esto todos los días, en la palma de su mano.

"Lo sé, Robin sólo tiene que preguntar y yo le doy todo de mi." Raven confesó con un tono de voz que causó otro sentimiento tan potente como su deseo en Chico Bestia: odio. "Pero, te estoy ofreciendo esto... ¿porque no lo aceptas?"

"... Sal de mi cabeza..." Gar pidió por última vez, sus puños relajándose poco a poco, su cuerpo ondulándose en contra de su voluntad, buscando fricción y algo más. Podía sentir el poder de Raven introduciéndose en su cerebro, como manos dentro de su cabeza, abriendo cajones y gabinetes que guardaban los más profundos o más sencillos placeres de su vida, sus deseos, su historia, sus recuerdos... Buscando y buscando… "Raven." Para su eterna vergüenza, el nombre retumbó por la habitación en forma de un enorme gemido.

Seguido de otro… y otro.

Raven se levantó levemente, recargándose sobre sus rodillas y manos, ligeros y delicados jadeos saliendo de sus labios, la exploración por la mente de Garfield robándole el aliento y succionándole energía, pero aún así Raven se negaba a detenerse, a renunciar a esta adictiva acción. Justo frente a sus ojos, los puntos fuertes y débiles de Chico Bestia estaban siendo ofrecidos en bandeja de plata. Y no fue hasta que encontró cierto sueño en su camino que Raven se tomó un momento para descansar.

Un sueño que era más surreal que las más locas de las fantasías.

¿Así que esto era lo que deseas, Garfield?’

"Gar, abre tus ojos.." Raven ordenó, hundiendo su rostro en la parte descubierta del hombro del chico verde, usando su telequinesia para levantarlo unos centímetros más. "Ábrelos, vamos. Te va a gustar lo que verás."

Garfield mordió sus labios, pero obedecía, sintiendo que ya era muy tarde para echarse para atrás y los besos que Raven estaba marcando sobre su piel ciertamente no eran una ayuda para aclarar su mente. Sus párpados se abrieron y sus ojos se agrandecieron al instante, pues lo que estaba presentándose frente a él no podía ser verdad.

"¿Te-Terra?" La figura solamente sonrió, sus sensuales dedos rodeando su rostro, acariciándolo con una devoción tan intensa que lágrimas quisieron nacer en los ojos de Garfield. Raven estiró una de sus manos ligeramente y la punta de su dedo índice recorrió la curva del cuello pálido de la rubia, el movimiento tan erótico que Chico Bestia estaba seguro que iba a explotar.

"..Tan hermosas.."

Era en lo único que podía concentrarse. En eso y en los labios de Terra chocando con los suyos.

En eso, y también en la sensación del cuerpo de Raven presionándose contra su espalda, la textura de sus pechos queriéndose fusionar contra su cuerpo provocándole acelerar más la danza de su boca contra la de Terra...

Esto era el cielo. Definitivamente! Todo lo que Garfield podía desear...

Con la excepción de que, claro, Raven ya era el deseo de alguien más y cuando Raven gimió contra su cuello y llamó por Richard, Garfield recordó ese hecho más que nunca. Y aunque le costó toda la concentración en su ser para abandonar la ilusión, Chico Bestia se aprovechó del estado vulnerable de Raven, no dudando en transformarse en un gorila.

Por lo menos, cuando envió enseguida un puñetazo a la hechicera hasta dejarla inconsciente contra la pared, Chico Bestia supo con certeza que había tomado la decisión correcta.

Solamente esperaba no haber lastimado al maní en el proceso.

Corto, lo se. Pero, mi inspiración ha sido fracturada. Quería darles algo a cambio de dejarlos todavía sufrimiento.


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