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Books » Harry Potter » Si te perdiera
AimeCristel
Author of 11 Stories
Rated: T - Spanish - Romance/Drama - Draco M. & Hermione G. - Reviews: 106 - Updated: 08-08-08 - Published: 06-06-06 - Complete - id:2978305

Si te perdiera

FINAL ALTERNATIVO

Este final alternativo se ubica temporalmente el día después de la noche de bodas, así que utilicen toda la imaginación que les sea posible para disfrutar de esta "historia paralela" y así decidir cuál de los dos finales les agradó más.


"De la agonía de los muertos los vivos aprendemos a luchar…"

El sol acariciando su espalda fue el único indicio de que no estaba soñando. A pesar de conocer desde hacía tan poco tiempo a su esposo, Hermione supo cual sería su expresión en el preciso instante en que ella volteó: allí estaba él con esa sonrisa tan suya, ladeada y satisfecha, aun recostado de espaldas mantenía una mano firmemente posada en su cintura, y por lo que se veía no pensaba retirarla de ahí.

La castaña le regresó la sonrisa y su mente recuperó retazos de lo que había sucedido la noche anterior. Recordó como Draco la había tomado en brazos y la recostó en la cama como si ella fuera un frágil tesoro, recordó cómo se habían desnudado mutuamente, como se habían besado y también el fuerte abrazo que se dieron, tan fuerte que parecían uno solo, tan cerca que hubiera sido no disfrutarlo tanto como si hubieran hecho el amor "a la manera tradicional".

Si bien era cierto que ellos no habían experimentado el amor carnal en su noche de bodas, si habían hecho el amor, por mucho tiempo y de muchas formas distintas. De tal forma que esa mañana marido y mujer se encontraban tan satisfechos como el que más.

Cuando el despertador empezó a sonar y Draco emitió una maldición la castaña no pudo menos que reírse y abrazar al rubio por detrás mientras este buscaba a tientas sus pantalones.

- ¿Te gustó? – se sintió demasiado atrevida al preguntárselo, pero de algún modo le encantaba esa repentina intimidad que había entre ellos.

- ¿Bromeas? – rió él por lo bajo – No puedo imaginarme una mejor forma de pasar el tiempo. De hecho, si no tuviera que hacer mi ronda de rutina y una enfermera no estuviera por llegar en diez minutos me quedaría todo el día en la cama contigo.

- ¡Pero es una cama de hospital!

El rubio beso el cuello de su esposa y le susurró en el oído:

- Precisamente por eso es más excitante, la cama es tan pequeña que tú y yo tendríamos que permanecer abrazados todo el tiempo. Suena maravilloso.


Las semanas se pasaron como el agua, cada día era más feliz que el anterior y cada mañana Hermione se despertaba con renovadas ganas de vivir, había pensado en dejar el tratamiento y vivir al máximo el tiempo que le quedara con Draco, pero pronto comprendió que prefería alargar su agonía en los hospitales indefinidamente a restar un solo día de su vida junto al rubio.

Su esposo había convencido a los directivos del hospital de que sería más benéfico para ella salir y vivir juntos como un matrimonio normal y había tenido toda la razón: el sol, el aire libre y el amor que compartía día a día con Draco eran la mejor medicina para ella. Él se encargaba de que fuera puntualmente a sus tratamientos y de que se tomara todos sus medicamentos con una precisión tan exacta que rayaba en la obsesión, y no era para menos. Hermione se había convertido en el mundo del rubio y aunque eso irritaba a la castaña, entendía a la perfección la actitud de su marido, pensando que sin duda ella sería tanto o más paranoica si la situación fuera la contraria.

Definitivamente las cosas habían mejorado. Un día, incluso pudieron hacer el amor de la forma "tradicional", y todo fluyó con tal naturalidad que la castaña se preguntó cómo había podido pasar toda su vida sin experimentar semejante placer.

Ella misma sabía la respuesta: ningún placer se comparaba al de hacer el amor con la persona que amas, así que ella había tenido que esperar el tiempo necesario hasta conocer a Draco, de tal modo que no todo había sido tiempo perdido.

- Amor…¿en qué piensas?

- No te lo puedo decir.

El rubio arqueó una ceja.

- Estaba pensando en lo sexy que te vez sin camisa.

- De haber sabido que te gustaba, me pasearía sin camisa por los pasillos del hospital.

- ¡No! – Gritó ella – No quiero que te vean esas coquetas enfermeras.

Draco tomó el rostro de su esposa entre sus manos y sonrió. Luego la beso con gentileza en los labios, la frente y la nariz.

- Sabes que jamás voltearía ver a una insípida enfermera cuando te tengo a ti a mi lado.

- Ese es el punto. ¿Y cuándo no estoy a tu lado?

Él soltó una carcajada.

- Cariño, a veces eres tan ocurrente.


- El tratamiento está resultando mejor de lo que esperaba, pero…

- ¿Pero? – Repitieron con impaciencia Draco y Hermione - ¿Qué pasa?

- Hay algo que no me cuadra en estos análisis, será mejor que los repitamos para estar seguros.

La castaña miró a su esposo buscando que éste le tradujera el lenguaje médico, pero él parecía tan confundido como ella.

- ¿Para estar seguros de qué? – preguntó el rubio.

- De que la señora está embarazada.

La noticia los impactó con más fuerza que cualquier otra que hubieran recibido en su vida. Iban a ser padres. Un momento, ¡serían padres!

- ¡Oh, Draco! – Giró Hermione sobre sí misma al salir del consultorio - ¡Es maravilloso!

- ¿Maravilloso? – Preguntó él con la angustia reflejada en su rostro - ¿Te das cuenta de lo que esto significa Herm?

Ella lo miró sin comprender.

- Tendrás que suspender tu tratamiento, a menos que…

- ¿A menos qué? – Repitió la castaña llevando protectoramente una mano hacia su vientre – Ni lo pienses Draco Malfoy – dijo completamente enfadada – ¡No te atrevas a conspirar en contra de nuestro hijo!

"Nuestro hijo". Esas palabras hicieron eco en la mente y el corazón del rubio, ese bebé era el producto del amor entre él y Hermione. Por un momento se sintió como un maldito idiota por temerle a su propio hijo, pero ¿cómo no hacerlo? – Pensó – ese bebé significaba la ruina para Hermione: ella tendría que dejar su tratamiento y el embarazo la debilitaría tanto que seguro moriría.

- Entiéndelo amor, lo mejor es…

- ¡Nada! – Gritó ella haciendo que las cabezas de varios pacientes y enfermeras giraran hacia ellos - ¿No te das cuenta cómo la vida se está abriendo paso? – Preguntó la castaña en un susurro - ¿Cómo crees que me sentiría arrebatándole la vida a nuestro hijo cuándo yo misma estoy tratando de vencer a la muerte?

- Ese es el problema. Eres tú o el bebé, pero no ambos. Yo no podría vivir sin ti…

- ¿Porqué no podemos ser ambos? – le interrogo – si antes tenía motivos para vivir, ¡ahora se duplicaron! – Sonrió Hermione estrechando a su esposo – Confía en mí, en nosotros – corrigió – saldremos adelante, estaremos bien.

Draco miró a su esposa a los ojos y supo que ella no renunciaría tan fácilmente. Tenía ganas de confiar, así que, por una vez en la vida creería en los milagros.


Una vez que se confirmó el embarazo, Hermione y Draco extremaron cuidados, cada vez que su marido parecía renegar aunque sea un poco de su futuro hijo, la castaña salía con algún argumento del tipo "este bebé es un verdadero milagro, nacerá a pesar de los tratamientos que debieron dejarme estéril y cada día está más sano, así que deja de discutir", eso era suficiente para cerrar la boca del rubio, aunque no evitaba que se preocupara igual.

Claro que amaba al bebé que Hermione resguardaba en sus entrañas, pero ¿y si algo salía mal? – se preguntaba - ¿Y si los perdía a ambos?

La mera posibilidad lo aterraba.

- Herm, amor ¿estás bien?

- Has preguntado eso cada quince minutos por los últimos ocho meses. Estoy perfectamente, deja ya de preocuparte.

- Sólo un mes más. – prometió el rubio.

- No creo que sea sólo un mes más, imagínate cuando nazca el bebé, creo que nos preocuparemos mucho más, entre cambios de pañales, estar despiertos en la madrugada, alimentarlo, bañarlo…

- Bien, me convenciste. No será un mes más, serán dieciocho años, hasta que sea mayor de edad.

La mirada de la castaña se nubló. ¿Podría vivir lo suficiente para ver a su hijo crecer?

- Ey, tranquila – musitó Draco abrazándola – todo saldrá bien.

- Si me lo dices tú, así será.

La pareja no tuvo que esperar un mes más, a la semana siguiente Hermione estaba entrando en labor de parto, el bebé era casi un mes prematuro, pero los doctores confiaban en que sería lo suficientemente sano y fuerte. Lo mismo esperaban sus padres.

Shawn Malfoy vio la luz una mañana de abril, era inquieto y lloraba demasiado - según palabras de su padre – pero también era sano y hermoso, el niño más amado y deseado, el cual sin duda crecería para convertirse en un incorregible impertinente, en un encantador egocéntrico de cabellos rubios.

- Es idéntico a ti… - musitó su Hermione el día en que su pequeño cumpliera el primer año.

Después del nacimiento de Shawn la castaña tuvo que volver a su tratamiento, la enfermedad había avanzado, pero retomando sus terapias ella parecía salir adelante día con día, cada vez con más fuerza, tal vez impulsada por el amor tan irracional que sentía por su esposo y por su hijo. Tal vez, porque no quería dejarlos solos.

- Pero tiene tu sonrisa.

- ¿Te gusta mi sonrisa? – preguntó Hermione.

- Es una de las cosas que más amo de ti. – respondió Draco besando a su esposa. Ella lucía pálida y demacrada por los tratamientos a los que se sometía, pero para él no existía una mujer más bella.

- Jamás me imaginé que pudiera ser tan feliz… - masculló la castaña – Es duro pensar que aun me queda tanto por recorrer – suspiró – tal vez jamás recupere la salud.

El rubio la censuró con su mirada. Si él podía aprender a creer en milagros, ella también.

- No debes pensar así. ¿Te imaginas lo que hubiera pasado con Shawn si te hubieras rendido?

Hermione volteó a ver a su pequeño, jugando con los botones de su blusa y riendo. No pudo evitar esbozar una sonrisa.

- Tienes razón, aun me queda mucho porque luchar…

- Todavía tienes que permanecer a mi lado y hacerme la vida imposible.

Ella rió.

- No te preocupes – bromeó – aun me toca complicarte la vida un poco más. – "Lo que me reste de vida" – pensó tomando en brazos a Shawn y regresando los besos de Draco.

"Lo que me reste de vida, mientras haya vida."

oOoOoOoOo

N/A: ¡Hola a todos! No saben lo feliz que me hace finalmente haber concluido con este mini-fanfic, es la historia más triste que he hecho hasta ahora, pero también una de las más satisfactorias :D espero haber complacido a todos, tanto a aquellos que disfrutaron el final "trágico", como a los que pidieron este final "alternativo"

Como verán no lo solucioné todo tan fácil, las cosas no son tan simples, pero en este final alternativo le di a Hermione más tiempo para ser feliz, y también para luchar y conservar esa felicidad, estoy segura que cualquiera en su situación no desperdiciaría una oportunidad así, sobre todo teniendo tanto por lo que vivir.

En fin, antes de ponerme sentimental me despido, agradezco infinitamente que siguieran esta historia hasta su término, espero sus comentarios y ¡hasta muy pronto!

Atte. Aimé

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