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EPOCA DE ORO, PLATA Y BRONCE
By Sumire-chan
Capitulo I: "El comienzo es la primera mano extendida hacia el fic"
- ¡agh! ¡Estúpido Potter! – gritaba una jovencita entrando en su cuarto.
Era uno muy bonito, con cuatro camas dispersadas, un baño, una amplia ventana y un armario casi vacío. Las ocupantes nunca lo usaban y la mayoría de sus ropas permanecían guardadas en sus baúles de forma ordenada y pulcra unas, y desordenadas y desgarbada otras.
- No lo hizo con mala intención.
- ¡No digas estupideces Lily! Tu sólo lo dices para defenderlo...
- tu sabes que yo no haría...
- ¡Es tu mejor amigo!
- Está bien, no tiene caso que te diga nada. Pero creo que, esta vez, Severus si se lo merecía.
- Lo que tu digas.
Lilian Evans era una pelirroja hermosa de ojos verdes y de curvas prominentes. Era muy bonita y tenía claro, según palabras masculinas, el mejor trasero femenino de Hogwarts. Preciosa mujercita y vaya que muy inteligente, por lo que se había convertido en prefecta de su casa: Gryffindor. Lily, como le llamaban sus amigos, tenía dos defectos. El primero era su carácter de los mil demonios cuando se enfadaba o cuando los exámenes la agobiaban demasiado. El otro, según palabras de alguna de sus amigas, era que se había convertido en la mejor amiga de James Potter. ¿Y porqué significaba un problema? Se los contaré luego.
Esta singular pelirroja llevaba ya dos años enamorada de Amos Diggory de Ravenclaw, pero el jovencito no le hacía el menor caso. Aún.
La otra ocupante del cuarto y el contrapunto de la discusión se había acostado en la cama de mantas negras oscuras y hojeaba una revista de rock mientras su amiga se daba un rico baño antes de bajar a cenar. Dawn Eugene Bloom. Una preciosa joven de 16. Piel tersa y muy blanca, ojos negros, cintura abultada y un (como decía Black) trasero encantador. Era linda, común. Tenía el cabello rubio corto y hacia muy poco llevabas mechas castañas. Dawn era prepotente, sarcástica y divertida. Le gustaba el tabaco y había sido hiperactiva desde que era una cría. La habían llevado a hacer deportes por lo que tenía un buen cuerpo. Sus padres eran ricos y vivían en el barrio más conocido del mundo mágico. Aunque estaba un poquito loca.
Muy loca, diría Lily, quien estaba segura que su amiga estaba enamorada de Severus Snape. Aún ella no decía nada del tema.
La tercera integrante del cuarto entró limpiándose las lágrimas en el preciso momento en que Dawn amenazaba lanzar un hechizo aturdidor a alguien de la sala común con tal de divertirse un poco. Pero la joven que entraba no estaba triste, ¡lloraba de la risa! A su lado otra muchachita le acariciaba la espalda tratando de calmarla.
- ¡¿Pero es que no le viste! – exclamó la que lloraba. Entonces se encontró con la fría mirada negrusca de su amiga y se detuvo en seco – Oh, oh...
- ¡te sigues riendo de Severus!
- Ya. Ok. Lo siento, lo siento – se apresuró a decir la muchacha de cabello color rosa chicle. Muy peculiar. Dejó la mochila que llevaba y se tiró en la cama que era todo un catálogo de colores y tenía posters de equipos de Quidditch en la pared de la cabecera –debes admitir que fue gracioso. Esta bien, no me mires así Dawn, no fue gracioso. ¿verdad Bet que no fue gracioso?
- Pues la verdad... no lo fue – contestó la otra jovencita – No te preocupes, Dawn, Snape está bien, fue sólo una vergüenza.
Dawn bufó y se volteó. Odiaba a los merodeadores.
Al rato sintió pasos a su espalda y no tuvo tiempo de detener a su amiga que estaba rápidamente sobre ella haciéndole cosquillas.
- ¡Ya ya! ¡Nymp...!
- ¡No lo digas! – ladró la otra y su amiga rió más.- ¿Amigas?
- Amigas.
La verdad es que no iban a pelearse por una broma tonta. Por mucho que ella desconocidamente, estuviese enamorada de un Slytherin, no iba a pelearse con sus amigas.
Nymphadora Tonks. Ojos... cabello... bueno, 16 años. Y lo que más caracterizaba a Nymphadora o Tonks, como prefería que la llamaran, no era su nombre, y ni siquiera era que fuese capaz de sobornar al sombrero seleccionador para que la pusiera en Gryffindor y no en Slytherin (como buena parte de su familia). Stuffy (nombre que la muchacha le había puesto al sombrero) se había ablandado de la cara de niña buena de... tan sólo, Tonks. Lo que realmente más la caracterizaba es que al subir al siento y colocarse el sombrero todos veían en ella a otra Black aunque no se parecía en nada a ellos. Llevaba el cabello en una larga trenza rubia y los ojos verdes. Cuando se quitó a Stuffi, la niña lucía su mejor sonrisa y... un colorido y puntiagudo cabello rosa chicle. Ante el barullo que se generalizó en todo el comedor, Dumbledore tuvo que explicar que, Nymphadora, tenía la "magnífica" situación de ser una metamórfoga. Esto al final no causó mucho bien pues todo el mundo comenzó a tacharla de rara y le hacían cosas feas.
- Bueno, pequeñas – dijo con una amplia sonrisa – voy a la sala común a ver que encuentro de lindo allí.
- ¿Quieres que te acompañe?
- ¿acompañarme? ¡pero si mi primo no estará allí! – soltó una carcajada y Dawn no pudo evitar acompañarla al ver a su amiga toda sonrojada – No hay problema Bet, quédate con Dawn a ver si nos quema el cuarto.
La muchacha salió con aires de grandeza para terminar tropezándose con el baúl de Lily al salir.
Elizabeth Ann Wood, más conocida simplemente como "Bet". Ojos azules y a veces un poco violetas, cabello negro oscuro muy largo y la mayoría de las veces en una gran trenza hasta las rodillas. 17 años. Bet era la mayor de las cuatro y, sin embargo, era la más sumisa y amable. Tenía una sonrisa suave y siempre buscaba ayudar al resto. Aunque no les sorprendía a ninguna si un día se levantaba con el pie izquierdo y trataba de soltarle una maldición al primero que le molestase. Para suerte de muchos, Bet casi nunca se enfadaba. Siempre vestía ropas de tallas superiores a la suya pues era muy delgadita y eso la avergonzaba mucho.
- ¿ya sales, Lily? – le preguntó Bet y la pelirroja abrió entonces la puerta dejando que su amiga se diera el año.
- perfecto, ahora a esperar a Bet. –gruñó Dawn que seguía de mal humor.
- ¡No me esperen todavía no se si bajo a comer!
- Pero cariño vas a enfermarte – se apresuró a decirle Lily en plan maternal.
- No se preocupen, vayan. Al rato las acompaño.
- Si no llegas te traemos algo – le avisó la pelirroja antes de salir.
¿Recuerdan el defectito de Lily? Bueno, ese defectito acababa de entrar en la habitación bajo una capa de invisibilidad en cuanto las dos amigas se fueron. Y no iba solo, sino que le acompañaban sus dos mejores amigos.
James Potter era un hombre condenadamente atractivo, ojos marrones almendrados, cabello negro alborotado y un cuerpazo. Vamos que era buscador en el equipo de Quidditch y el capitán del mismo. El único fallo con este atractivo, inteligente y talentoso muchacho es que todo esto iba directamente proporcional con su terrible ego. Es que arrogante era decir poco. Sin embargo como con Lily se portaba diferente ella a duras penas aceptaba que fuese su mejor amigo.
Por otro lado estaba el maravilloso, atractivo y ganador Sirius Black. El galán del colegio. Cuyo ego, también, estaba solo comparado con el de Potter. Los dos eran como hermanos, tanto que Sirius vivía con él. Durante el quinto año, es decir, el anterior, había renegado de su familia y se había ido a vivir con los Potter. Ellos lo trataban como una familia, totalmente diferente a como lo hacía la suya propia. A contramano de esto, Sirius era la típica alma de la fiesta, siempre reía y mostraba su atractiva sonrisa a todos. Pero las mujeres le podían.
El otro ocupante de esa capa se llamaba Remus Lupin y era un jovencito hermoso mucho más alto que sus amigos. Y eso era decir mucho porque Sirius no era especialmente bajo. Si era menos corpulento ya que, al contrario de ellos, él no jugaba Quidditch. Lo suyo era la luna. Es que Remus, bajo su apariencia un poco enfermiza, sus cabellos castaños claros y largos, su sonrisa atractiva y dulce y sus hermosos ojos dorados ocultaba un secreto: era un licántropo.
Así, los tres formaban el grupo más bromista y conquistador de todo Hogwarts: los merodeadores.
Los mismos que estaban, en ese momento, en la pieza de las chicas.
- ¿Y que buscamos exactamente? – preguntó Remus.
- La forma de realizarles la primera broma del año. – le contestó James con una sonrisa
- Esta vez debemos ganarles, ya sabes cual es el trato.
- El que haga la primera broma del año tiene permitido el uso de la sala de los menesteres.
- Ya bien podríamos dejárselas. Sólo la necesitábamos en segundo y fue por...
- ¡No! – se apresuró a decir Sirius otra vez – Esto ya es cuestión de honor.
- Seguro – Remus rodó los ojos. Es que pelear con Sirius... ¡era imposible!
Bet se quedó quieta y en blanco mientras se secaba su amplio cabello. Maldición...
- Olvidé el pantalón del pijama...
Fin del Primer Capitulo
Hola a todo que este leyendo esto. Espero antes que nada que les guste el fic, yo sé que es increíblemente raro y monótono, pero esto será solo por ahora.
Más adelante iremos viendo que las incongruencias de tiempo pueden ser beneficiosas y que les puede llegar a gustar.
Va dedicado a Aio que me ha apoyado durante este tiempo y a Bet, de la que tomé su nombre, jeje.
Se que todo esto tendría que haber ido arriba pero no quería que juzgaran el fic. Ya sé que es raro incluir a un personaje de otra época, pero ya ven, esto es un Universo Alterno y sacado de mi imaginación.
Sinceramente, ojalá les haya gustado y ya saben dejen reviews que yo responderé via reply o si no en mi blog que pueden encontrar en mi perfil.
Muchos besos
Ruby Padfoot Black
Más conocida como Sumire-chan (Y ni tanto conocida, jaja)