|
Author of 60 Stories |
Titulo : Venganza 4 : Lo que me pertenece
Autora : Algodón de Azúcar
Pareja: Strongest Pair
Notas del capitulo: En mis ratitos libres de mi servicio social, estuve escribiendo este capitulo, aunque se quedó allí guardado hasta que encontré la manera de robarme una Pc y lograr transcribirlo dentro del Servicio xD, definitivamente si no fuera por eso, quizá aún tendrían que estar esperando a que saliera este final.
Bien, a sus reviews solo puedo decir : Gracias y no me maten por este final, sé que a muchas les dejará trauma xD, verdad cafecito? XDU, pero aún así, a mi ver, creo que este final queda mejor a la historia.
Disfrútenlo, como yo lo hice escribiéndolo para ustedes.
Att: Algodón de Azúcar.
Hola Tezuka:
Supongo que no es necesario decirte quien soy por que basta con mi caligrafía para que sepas identificarme, más por que las ultimas cartas. notas y tarjetas que has recibido son únicamente de mi remitente… ¿o me equivoco?
Por lo ultimo que supe así es, ya que tu familia parece haberte dado la espalda pero yo no lo haré… yo estoy aquí para recordarte que vives y que estás pagando una condena bastante cómoda por haber asesinado a alguien.
Hoy estuve meditando y repasé todo lo que hemos vivido estos últimos meses, recapitulé cada una de las cosas que hiciste, que yo hice y que hicimos juntos, y sabes?, me di cuenta de que todo lo que ha pasado, quizá no es culpa tuya ni de nadie y te perdono de todo, no hay rencor de nada, no recordaré nada y es que pienso dejar todo atrás.
La muerte de Yunta me dolió tanto que olvidé mi propio camino y ser, solo para hacerte pagar, olvidé hasta dormir de solo pensar cual sería la forma más cruel para que pagaras gota a gota la sangre y las lagrimas que por tu culpa se han derramado, pensé en secuestrarte y torturarte con cada cosa que se me viniera a la cabeza, desde golpearte, lacerarte y humillarte física como moralmente… también llegué a pensar en hacerte eso pero el público frente a tus más grandes rivales, sería tal mi placer el ver la cara de Atobe o quizá la de Yukimura…
¿Te las imaginas?, Atobe con cara de asombro y quizá repudio, Yukimura con angustia, quizá deseo de sacarte de tu sufrimiento.
Sin embargo y aunque esas dos opciones me hacen sonreír de tan solo imaginármelas, me cansé y me desgasté tanto en pensar que ya no sabía ni siquiera lo que era admirar un atardecer anaranjado como el que estoy viendo ahora.
Sé donde estás y en que estado te encuentras; nadie mejor que yo lo sabe ya que mereces ese lugar más que cualquier otro, siempre es preferible estar en un lugar cómodo cuando vas a pasar mucho tiempo ahí aunque estés solo.
¿Te imaginas estar en la cárcel a merced de los demás reos?, aunque hubiera sido perfecto para pagar tu condena, tus gritos cada vez que te golpeaban o abusaran de ti marcando tu cuerpo y lastimándote el alma, como me hubiera gustado disfrutar cada uno de esos momentos, saboreando tu sufrimiento.
Eres un asesino y lo sabes, por eso estás ahí en ese cuarto de cuatro paredes blancas y tu elegante y celestial uniforme engaña a simple vista, hace suponer que no eres capaz de nada mal. Aunque te miren como el chico perfecto de vestimenta pulcra, no saldrás de ahí… y yo no podré hacer nada tampoco, lo único que puedo hacer por ti para que tu conciencia quedé tranquila es decirte que de mi parte no hay rencor alguno, no te odio ni tampoco tengo nada en contra de ti.
Ya no te odio Tezuka, aunque pensándolo mejor creo que nunca llegaré realmente a odiarte, te amo aún, tanto que quizá fue este amor el que me hizo aparentar odiarte de verdad, simplemente por que te amo tanto debería de odiarte por igual.
¿¡Puedes creerlo!
¡Amo al asesino de mi hermano!
Eres otro de mis grandes tesoros, por no decir el ultimo que me queda; Yunta era algo tan querido y preciado para mi y tu lo sabías, aún así te atreviste a tocarlo y no solo eso… ¡Me lo arrebataste!... no se lo hubiese perdonado a nadie…
Excepto a ti.
Es realmente extraño todo esto que yo estoy sintiendo, sabes que para mi la vida es un simple juego de sensaciones, cada una diferente con consecuencias distintas, esto es lo que conforma nuestra vida y hace que sea simplemente eso y tome sentido vivirla.
Sabes Tezuka, tengo ganas de que me abraces como lo hacías desde hace tanto tiempo, que viéramos este hermoso anochecer juntos, el sol ya se está ocultando completamente y las estrellas comienzan a brillar intensamente… es una verdadera lástima que no puedas verlo desde donde estás, ya que compartiríamos el ultimo momento juntos aunque sea mentalmente.
Recuerdo como disfrutabas de estos pequeños espectáculos que nos regala día a día la naturaleza, decías que te animaban y te inspiraban, mejor que nadie yo lo sabía cada que hacías enrojecer mis mejillas.
Extraño aquella sensación, lástima que no volverá a suceder nunca.
Eres un chico perfecto en toda la extensión de la palabra, recto, responsable, apasionado, entregado, impecable, intachable…quien iba a decir que eras un horrible asesino.
Y no te bastó con simplemente matarlo, tuviste el descaro de ir a su funeral a dejarle un ramo de flores.
¿Qué estabas pensando en ese instante?
¿¡Acaso pensaste que tu culpa sería redimida de esa manera!
Sí, seguramente eso pensaste y es que para alguien como tú, tan perfecto, tan recto, la mancha de una muerte te dejaría en mala posición, ¿verdad?
Dime Tezuka… ¿qué fue lo que te hizo Yunta para que lo mataras de esa forma?
Talvez lo envidiabas por qué tenía toda mi atención y cuidados, lo protegía u vigilaba, quizá querías toda mi atención para que t cuidara y así evitar que saliera el terrible y horroroso mounstro que llevabas dentro de ti, pero no Kunimitsu, no cuidaría de alguien como tú y lo sabes, por eso no mostrabas libremente lo que eras, por eso jampas me quisiste de verdad, tu no sabes querer, mucho menos amar, solo sabes destruir y eliminar…
El mounstro de Tezuka Kunimitsu tiene miedo de su mismo.
Es patético el saber que eres en realidad así y me decepciona tanto, pensaba que apuntabas más alto y que serías grande, quizá el tan gran añorado tenista profesional que Ryisaki-sensei quería que fueras, quizá el gran empresario importante que tu abuelo deseaba.
Era tu deber el ser alguien grande, era tu trabajo como hijo, como amigo y capitán de nuestro equipo, eras el ejemplo y admiración de todos nosotros, te queríamos y respetábamos, decíamos que la meta de todos era ser como tú.
Sin embargo, para mi, te convertiste en un mounstroso ser, alguien detestable, mi verdugo… que amo con toda mi alma.
No sé realmente que es lo que deseo para ti de ahora en adelante, tampoco sé si odiarte de verdad o seguir amándote insanamente… eras mi reto, eras lo inalcanzable e insuperable, nunca podría aspirar a ser para ti.
Fuji Syusuke no es nada contra el nombre de Tezuka Kunimitsu, tu nombre.
Jamás te vencí y jamás lo haré, ¿sabes por qué?, por que pudiste rebasar los limites humanos, te has convertido de mi dios inalcanzable a un demonio de lo más bajo… ahora eres un demonio que nadie quiere tocar.
¿Te has preguntado alguna vez por que solo notas mías aparecen debajo de tu blanca puerta?
La respuesta es simple.
Por que tu ya no existes para nadie más.
En el club de tenis, tu nombre está prohibido, nadie se atreve siquiera a mencionarte por miedo a que los demás le rechacen por la regla que se ha impuesto por solo decir tu nombre tan solo una vez.
Aunque has de orgullecerte por que Oishi ha pedido ser el capitán e Inui ahora es nuestro subcapitán, Echizen sigue evolucionando a un ritmo tan apresurado que me recuerda tanto a ti.
Debería detenerlo y eliminarlo antes de que el mounstro que habita dentro de el salga y cause una tragedia como la hiciste tú.
Me preguntaba el como te sientes, pero sabes?, no puedo saberlo, no puedo leer tus pensamientos como es costumbre, siempre aparentas muchas cosas y al final la realidad es totalmente lo contrario.
¿Nos e te cansa la cara de usar esa máscara?... yo a veces me siento con la necesidad de dejar la mía de lado por que la sonrisa comienza a pesar y a doler…
¿No lo sabías?, mi sonrisa es una máscara que siempre he usado y que gracias a tu he perfeccionado para aparentar ser el débil de los dos, para siempre dejar ver que me vencías de una o de otra forma, mi sonrisa siempre fue tu trofeo de victoria, siempre tu victoria.
A veces me pregunto su te amo tanto como para dejarte siempre a la delantera y ganarlo todo aún acuesta de mi propio bienestar y orgullo; te amo tanto que si, la respuesta es que sí, te he entregado todo y no te he pedido nada a cambio, ni siquiera cuando no me decías que me querías… aún así no te exigí nada por que te conozco.
Tu no me conociste y eso fue tu peor error conmigo por que nunca te esforzaste en lograrlo, solo te impusiste a mi lado junto a tus reglas que yo acepté a cambio de tenerte a mi lado.
Todo tiene un precio, hasta tus victorias lo tienen.
No sé si esto para ti signifique un precio que pagar, pero voy a darte lo último que me queda ya que no tengo a quién dárselo mas que a mi ultimo tesoro.
Te daré lo último que puedo darte.
Mi vida.
Te amo Tezuka.
Cuídate y hasta siempre.
Fuji Syusuke.
-Venganza VI -
Sus ojos se nublaron perdiendo el enfoque en la bella y elegante caligrafía sobre el papel color hueso, sus manos temblaron al igual que sus labios y dos cascadas se convirtieron sus mejillas sonrojadas mientras que sus dedos perdieron la fuerza necesaria, soltando el papel sobre sus piernas.
Dos de las cuatro hojas se deslizaron por sus rodillas cayendo al suelo haciendo un ligero ruido al tocar el acolchonado suelo.
Cerrando sus ojos, suspiró dolorosamente y se dejó caer hacía atrás de la cama relajando su cuerpo, dejando fluir sus lágrimas ahora por sus sientes cayendo a la hermosa colcha blanca que cubría su cama.
-No…Suke….
Dijo débilmente apretando sus puños contra las níveas sábanas que cubrían su cama.
En un arranque de desesperación, se levantó para tomar el sobre blanco en que venían dobladas las hojas de su carta, al aventarlo la nostalgia lo invadió de nuevo y solo giró su rostro hacia las hojas tiradas en el suelo y se acercó lentamente.
Volvió a tomar las cuatro hojas acomodándolas en orden y fue a recoger el sobre arrugado por su frustración e intentó alisarlo leyendo tanto el destinatario con su nombre como el remitente con el nombre del ojiazul.
Acaricio el sobre con devoción y besó el nombre del remitente y susurró suavemente su nombre.
-Te amo… Suke.
Su voz se quebró antes de decir cualquier otra cosa y sus sentidos se nublaron, la poca conciencia sana que aún conservaba, desapareció dejando salir completamente lo que tanto mencionaba el otro en su carta, el mounstro que llevaba dentro.
La ira, la impotencia y el dolor lo llevaron a cometer lo que vino después…
-Venganza VI -
Un día después.
-No entiendo lo que lo provocó tanto…
-Doctor, sabemos del estado mental del Joven Tezuka
-Sí, sin embargo, no creí que fuera capaz de hacer algo así.
-Lo sabemos bien…
-Manda la el oficio para la liberación de la indemnización y la corona de flores a la familia de la enfermera.
-Ya lo hice
-Bien.
-Venganza VI -
El cielo estaba totalmente gris, era una tarde fría de finales de abril donde parecía que todo estaba triste y desilusionado, las vestimentas negras resaltaban entre las piedras blancas y el pasto verde, las caras entristecidas de todos, su depresión y decepción tatuados en sus facciones.
Era su funeral, el entierro del gran Tezuka Kunimitsu.
La familia Tezuka encabezaba la procesión mientras que seis de los integrantes del equipo titular cargaban el elegante ataúd de madera, el resto del equipo estaba detrás, seguido por los amigos y conocidos de la familia y del excapitán de Seigaku.
Hyoutei hacia su elegante presencia, Atobe junto a Kabaji encabezaban al equipo titular y detrás de ellos el famoso Rikkai dai.
Todos vestían hermosamente una vestimenta negra que los hacía resaltar su elegancia y su tristeza por igual.
La entrenadora Ryuzaki venía exactamente detrás del féretro que era cargado por Momoshiro, Caído, Inui, Oishi, Kawamura y Eiji mientras que subían la pequeña cuesta en un cami8no de adoquín marrón marcando el camino hacia donde la carpa se levantaba.
-Ryuzaku-sensei… ¿Por qué no vino Fuji-senpai?
La voz ronca del chico de ojos dorados, se perdió en la nada, la vieja entrenadora no respondió absolutamente nada y siguió caminando hasta llegar al destino final donde le darían el último adiós al Capitán.
Los chicos depositaron el ataúd sobre los elásticos blancos manchados de tierra para comenzar a bajarlo lentamente con estos y algunas poleas a las esquinas, entre sollozos de su madre y la entrenadora con su nieta, el ambiente se impregnaba de una gran nostalgia.
Los miembros del equipo comenzaron a aplaudir con lágrimas en los ojos y poco después todos estaban haciéndolo, incluyendo a los otros equipos presentes.
-Capitán de Seigaku, Campeón Nacional… Tezuka Kunimitsu… -una voz alta apareció entre los aplausos, haciendo voltear a todos.
-Fuji!
Todos hicieron un camino para que el castaño pasara entre ellos, vestido de negro como todos, el rostro como de costumbre, sin su sonrisa y los ojos cerrados, entre sus brazos, un ramo de rosas aromáticas rojas, y en el centro del ramo, una solitaria rosa amarilla.
Se detuvo a la orilla de la fosa y vio como el féretro de Tezuka llegaba hasta el fondo y abrió los ojos.
Sacó de entre el hermoso ramo de rosas, aquella flor amarilla y sonriendo la dejó caer en la fosa, logrando ver como rebotaba con la madera y se deslizaba hacia uno de los costados del féretro.
Por fin Tezuka… me has dado lo que me pertenecía… tu vida
-Te perdono y descansa en paz… -susurró antes de hacerse para atrás y ver como iban sepultando a Tezuka con palas de tierra, como esta iba cubriendo la hermosa madera barnizada y los restos mortales de su capitán se iban alejando de él cada vez más.
Aparto la vista cuando el cielo enfurecido comenzó a dejar caer truenos haciendo estremecer a todos los presentes, exceptuando a él.
Todos se comenzaron a retirar poco a poco, hasta la familia de Tezuka ya se había ido, pero el permaneció inmóvil ante esa fría lápida blanca observando el nombre grabado en ella.
Cerró y abrió los ojos en un instante sonriendo, después se hinco frente a la lápida y dejó el ramo de rosas frente a esta, después se acercó a acariciar el grabado nombre en negro de Tezuka, y besó la lápida fría y mojada, después se aparto.
-Te voy a extrañar… Tezuka…-
-Venganza VI -
Nota de la autora:
Para quien no lo sabe xD, las rosas tienen un significado según sus colores, por ejemplo, las rosas que usa Syusuke en el entierro de Tezuka, la rosa amarilla representa el desprecio o el odio, las rosas rojas es el amor y la pasión. Quise representar el corazón de Syusuke con ese ramo de rosas, amándolo locamente pero en un pedazo de su corazón odiándolo por haber matado a su hermano.
Para finalizar:
Agradezco a todos y cada uno de mis lectores, ya que gracias a ustedes, este final pude ser, ya que en verdad, no tenía la mayo intención de pasar del primer capitulo como lo había dicho en ese entonces, sin embargo, me convencieron de que si, le faltaba un mejor final xD.
Sé que no es el final que muchos hubieran deseado (feliz xDU), creo que este final va más acorde con el titulo, aunque la verdad, esto iba a terminar en el tercer capitulo, pónganlo como si este fuera el epilogo –o extra- que les doy xD.
Bien, de nuevo muchas gracias, este es mi primer fic terminado de POT con más de un capitulo S, y es que casi no tengo mucho tiempo para hacer más , pero intento lograr terminar mi proyecto "Power and Glory", aunque ando pensando bien si cambiarle el titulo principal o no xD, tengo que pensarlo detenidamente.
Una vez más, gracias a todos, y nos vemos en mis siguientes fics!