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chibineko chan4
Author of 29 Stories

Rated: T - Spanish - Drama/Romance - Seto K. & K. Jounouchi - Reviews: 40 - Updated: 04-13-09 - Published: 07-18-06 - id:3051227

Título: Razón de vida

Autor: chibineko

(Miembro de la Orden Sirusiana)

(Alumna de Hufflepuff en Media Noche en la Torre de Astronomía)

Disclaimer: Los personajes de esta historia, pertenecientes a la serie "Yu Gi Oh!", son propiedad de su respectivo autor Kazuki Takahashi.

Advertencia: Este es un fic yaoi, lo que quiere decir relación chico-chico; si no es de su agrado este tipo de lectura por favor no sigan

Dedicatoria: Y vamos para el quinto capítulo de este fic!!!!! *o* espero que te guste este cap también Randita mosha, que sigue estando hecho con cariño muy especialmente para ti, aunque me haya demorado mas de un año en actualizar =T.T=

Capítulo V: Decisiones

Seto ojeó... no, en realidad leyó el proyecto que le había extendido Joey hacia ya como 10 minutos mientras disfrutaba de un buen café y porque no... también un poco del nerviosismo del hombre a su lado. En realidad era bueno, más que bueno... faltaba alguno que otro detalle que pulir, pero su olfato de empresario le decía que ese proyecto empresarial, para un futura cadena de restaurantes de comida japonesa tradicional, era más que prometedor. Finalmente levantó la vista y miró a Joseph, quien ya finalmente vestido y con el cabestrillo correctamente colocado lo miraba expectante.

- "Bien..."- comenzó a decir dispuesto a exteriorizar sus pensamientos- "Hay un par de detalles por aquí y por allá, pero por lo demás... si, tienes un excelente proyecto y estoy dispuesto a aceptar ayudarte con él."- como siempre el CEO habló con total tranquilidad, aun cuando estuviese lejos de sentirla en verdad.

Joey por su parte soltó el aire que no era conciente que retenía y se relajó por completo en tan solo un momento. ¡Que nervios que había sentido!. Sonrió entonces a Kaiba de manera distraída sin ser conciente del efecto que aquello causaba al castaño, y sin posibilidad de notarlo luego puesto que de pronto sonaron unos golpes en la puerta, y Joey no pudo evitar mirar el reloj en la muñeca de su brazo sano y soltar una exclamación.

- "¡Por Kami-sama, que tarde!. El restaurant se abre en 30 minutos..."- y dicho aquello y casi de un salto fue a abrir la mentada puertecita.

Unos segundos después el rubio subía en compañía de una mujer de edad, de mirada amable y con una gran sonrisa en el rostro. Joey no tardó ni un minuto en empezar a pedir disculpas tras el caluroso ¡Dobri dien! (1) que exclamara dicha mujer.

- "Nana Jin, lo siento tanto."- había dicho el rubio- "Ahorita mismo voy a preparar mesas y sillas abajo."

- "Perro Joseph"- empezó la dama con un marcado acento ruso- "Tu no tienes que trabajar hoy ¡Es un día especial parra ti!."

Seto enarcó una ceja, de pronto muy interesado, recordando brevemente las palabras antes intercambiadas entre padre e hija.

- "No, ni hablar... yo insisto nana Jin."- Joey suspiró y miró a Seto, y fue entonces que la mujer se dio cuenta por primera vez de la presencia del hombre de cabellos castaños.

- "¡Joseph, tienes un invitado!."- dijo con sorpresa la mujer y se adelantó antes de que el rubio pudiese decir ni media palabras hacia el CEO con aquella misma enorme sonrisa- "Jindriska Anaeba, un placerr."- le extendió la mano.

Fue allí que Joey reaccionó.

- "Él es mi jefe en las practicas nana Jin."- comenzó el rubio

Pero Seto no quería ser solo 'el jefe de practicas', así que decidió que él podía presentarse solo y con un título menos formal.

- "Y también ex-compañero y amigo de preparatoria de Joey. Seto Kaiba a sus ordenes, madame."- si, había llamado a Joey por su nombre, llamarlo Wheeler frente a aquella mujer como que sonaba muy informal. Joey miró sorprendido al CEO por aquello, pero la verdad este ni se inmutó.

Por otra parte aquella respuesta efectuó una notoria transformación en Jindriska Anaeba, quien ensanchó aún más su sonrisa.

- "¡Un amigo de Joseph!. ¿Por qué no decirlo antes? ¡Ven aquí!."- y Seto fue envuelto en un gran GRAN abrazo ante un más que rojo Joey. Pronto la anciana reaccionó ante el nombre- "¿Seto Kaiba?... ¿Como el liderr de Kaiba Corp?"- preguntó sorprendida mirando al rubio quien asintió un tanto cohibido, y luego a un Seto apenas y repuesto del abrazo quien del todo 'encantador' también asintió.

- "Espero que eso no la incomode."- dijo el CEO queriendo ganar puntos con aquella dama que tan maternal se había mostrado con el rubio, y es que así lo había decidido Seto desde un inicio, él iba a ganar con el rubio, no iba a dejar que se le fuese de nuevo.

- "¡Oh! no, no... es solo que fue una verdaderra sorpresa."- dijo aún con aquella sonrisa, entonces los ojos le brillaron- "¡Eso quierre decir que viene también a la grraduación!."

- "Graduación."- repitió Seto aquella palabra, tratando de dilucidar de que le hablaban.

- "¡Si! ¡La grraduación de Darla del jardín de niños!. Va a bailar, y actuar y todo."- exclamó la señora Anaeba sumamente emocionada y el cerebro del gran CEO de Kaiba Corp le indicó a su dueño que ese día era un día de oportunidades de oro.

- "No, no creo que el señor Kaiba pueda ir nana Jin, es un hombre muy ocupado y el tiempo no le sobra exactamente como para ir a una actuación de Jardín de Niños."- el rubio dijo un tanto aprehensivo por la actitud de la señora, no vaya a ser que Seto se molestase... cual no fue su sorpresa al escuchar al castaño exclamar alegre.

- "En realidad tengo el día libre hoy, será un honor para mi ir a la graduación de la pequeña... eso claro, siempre y cuando no le moleste a Joey."- una vez más el CEO saboreo decir aquel nombre en voz alta y frente al rubio en persona. En definitiva le gustaba aquella sensación.

Y Joey solo pudo balbucear un "No... para nada." y todo quedo arreglado.

- "Entonces si me dicen a que hora empieza la ceremonia y en donde, me presentaré allí."- el CEO razonó y la señora Anaeba enarcó una ceja y negó rotundamente.

- "¡Niet!, ya que no tiene nada que hacer, pues vendrá con nosotros. ¡Quiero saber como era Joseph en la escuela!." terminó de sentenciar la alegre dama mientras se colgaba del brazo de un cada vez más encantador Seto Kaiba.

¿De donde salía todo ese encanto? ni el mismo Seto lo sabía, pero algo en su interior le decía a gritos que debía de obtener todos los puntos a favor que pudiese tanto de su rubia obsesión como del entorno del mismo ese día, de lo contrario se iba a arrepentir.

Y así, mientras la mujer lo jalaba hacia la salida y luego escaleras abajo para rodear el local hasta la entrada del restaurant que viese unas horas antes y le hablaba de mil y un cosas en una rara mezcla de japonés y ruso, Joey tan solo los seguía aún un poco atontado.

O por lo menos lo estuvo hasta que entraron al local, puesto que de inmediato y aún con una sola mano empezó a ordenar sillas y mesas con gran presición, bajo la atenta y cariñosa mirada de la señora Anaeba, quien pronto y aún enganchada del brazo de Seto comenzó a llamar con alegres gritos.

- "¡Igor!... ¡IGOR! Ven rápido ¡Tenemos visita!."

Y ante Seto Kaiba se hizo presente un hombre bastante alto, incluso más que él mismo, de ojos claros y rasgos fuertes aunque endulzados por los años que pesaban ya sobre los cabellos blancos que le adornaban la sien.

- "Igor, carriño te presento al señor Seto Kaiba, un amigo de preparratorria de Joseph."

- "¡¿Seto Kaiba?!."- la voz áspera aunque amable del hombre mayor se escuchó tan sorprendida como la de su esposa minutos atrás, y los ojos claros se posaron en el rubio que ordenaba el establecimiento evitando de manera terca mirar a los otros tres.

- "Si, si... ese mismo. ¡Ah! y Joseph esta haciendo sus prácticas parra él... y nos va a acompañar al colegio de Darlita más tarde ¡Perro mientras tanto nos va a contarr de Joseph cuando erra más joven."- terminó alegre.

- "¡Ah! Pase entonces joven Kaiba."- argumentó el señor Anaeba más que feliz y los tres desaparecieron tras las puertas que Joey sabía llevaban a las cocinas, y donde el rubio estaba seguro ambos ancianos invitarían una copa de buen vodka a Kaiba y lo interrogarían entre sonrisas.

Joey movió la cabeza en una suave negación mientras suspiraba en derrota ¿Como rayos había sucedido todo aquello?.

Mejor no pensar en ello, aún había muchas mesas que ordenar y limpiar y poco tiempo para hacerlo... en especial si lo iba a hacer solo.

~.~.~.~.~.~

Tal y como había sido vaticinado, para las 11 am Kaiba tenía 2 vodkas encima y ambos ancianos lo habían llenado de preguntas a un lado detrás del mostrador mientras que Joey y otro camarero se movían ágiles entre mesas sirviendo los pedidos de, en su mayoría, habitantes del barrio ruso que ya eran clientes frecuentes del restaurant y que al saber que el lugar solo atendería hasta mediodía por 'motivos familiares' se habían apresurado para disfrutar un poco más temprano de la usual sazón del lugar.

- "¡Oh, ya veo! Entonces Joseph erra todo un pequeño diablo en su escuela... quien lo dirria."- escuchó el rubio a la señora Anaeba exclamar entre risas y un ligero tick se dio en su parpado derecho, tal y como había venido ocurriendo durante toda la mañana.

Suspiró. Aún le faltaba una hora para terminar ese día, solo un poco más y podría ir a ver a su hijita graduarse del pre-escolar. Una sonrisa de orgullo se esbozó en sus labios mientras que su pecho se henchía orgulloso; y fue con esa misma sonrisa que continuó trabajando bajo las miradas furtivas del castaño, a quien era imposible se le nublase la mente con solo dos pequeñas copas de, eso si, muy buen vodka; y sin embargo se le aceleraba el pulso ante cualquier movimiento de ese Wheeler.

Seto suspiró y volvió su atención hacia la pareja de ancianos, ante quienes ese repentino encanto del cual había hecho gala toda la mañana le salía tan natural, aún cuando no lo había desplegado antes ni en sus más importantes reuniones de negocios (todo lo contrario en muchas ocasiones en realidad); y siguió respondiendo sus preguntas con afabilidad por casi media hora más, hasta que de pronto la pequeña alarma del reloj de pulsera de Igor Anaeba comenzó a sonar y entre aplausos, algarabía y muchas pero muchas felicitaciones hacia Joey, la gente comenzó a despedirse.

Cuando por fin hasta la última alma había salido del lugar, eso si varios prometiendo regresar para la 'celebración por la graduación' un poco más tarde, y el restaurant había por fin cerrado sus puertas, el otro camarero, quien ahora Seto sabía se llamaba James y era un joven japonés nacido de padres estadounidenses, prácticamente botó al rubio del lugar entre sonrisas asegurándole que él alistaría por completo el lugar y que no se preocupase.

- "Gracias James."- alcanzó a decir Joey mientras era empujado hacia afuera de nuevo por la anciana pareja y lo instaban a cambiarse rápido mientras que ellos calentaban la camioneta.

- "Tenemos una Van donde hacemos repartos de buffets."- comenzó a explicar como siempre entre sonrisas la dama a Seto una vez que Joey había ya subido y su esposo se había ido a calentar el vehículo tal y como estaba planeado- "y todos cabemos con mucha comodidad... ¿tal vez joven Seto quierra venir con nosotros?."- preguntó la señora.

Y el castaño no encontró motivo para negarse, en realidad era todo lo contrario, así que para cuando Joey bajó 15 minutos después de haber subido, visiblemente recién bañado y cambiado con el cabello aún húmedo y la piel del rostro y cuello algo húmeda (antojándosele al CEO como una visión celestial que en definitiva quería ver más seguido), casi se cae de espaldas por ver a Kaiba muy bien acomodado en la parte posterior de la Vancita inundada del olor entre condimentado y dulce de comidas y postres rusos; aún hablando con total familiaridad y encanto con la anciana pareja.

- "No te molesta que el joven Kaiba venga con nosotros ¿verdad Joseph?."

- "N.. no, claro que no."- murmuró el rubio mientras se acomodaba frente a Kaiba e iniciaban el camino en realidad no tan largo hacia el jardín de niños.

Diez minutos después el vehículo se ubicaba frente a una casona de dos pisos cuyo frente se encontraba revestido de alegres personajes de cuentos, cartoons y hasta cartas de duelo; así como también de algunos vehículos ya estacionados, lo cual demostraba que ellos no eran los únicos en haber llegado para asistir a la 'graduación'. Y mientras Joey caminaba entre nubes de orgullos y expectación, Seto era jalado por la alegre señora tras el rubio, con el sr. Igor al final de la comitiva; y la verdad era que Seto Kaiba estaba pasando uno de los mejores días de su vida y eso que apenas y había llegado a la mitad ¿Que le esperaba durante ese dia aún tan lleno de emociones?. Casi no podía esperar para averiguarlo, y sin embargo saborear cada minuto del mismo era algo que no podía dejar de hacer.

~.~.~.~.~.~

El lugar estaba atiborrado de niños correteando de aquí para allá, padres con visible orgullo en la mirada y eso si... cientos de cámaras por todos lados. Incluso Joey, quien evidentemente buscaba a Darla por aquí y por allá con la mirada, había sacado una pequeña y vieja cámara que usaba rollo fotográfico; y por primera vez Seto deseó poder haber estado un poco más informado. ¡Si él contaba con lo último en tecnología digital!. Vaya desperdicio de equipo.

De pronto una pequeña conmoción dentro de la comitiva le hizo darse cuenta de que la pequeña agasajada había sido ubicada, en realidad la misma corría hacia ellos con las mejillas por completo arreboladas y una carita de felicidad que no podía con ella.

- "¡Papi, papi!."- gritó emocionada mientras se prendía de su cintura y sonreía de oreja a oreja- "¡Llegaste!."

- "Claro que llegué mi dragoncita."- dijo con cariño el rubio mientras cargaba con su brazo bueno a la pequeña y le llenaba el rostro de besos, haciendo a la niña reír con felicidad justo ante de ser pasada a los brazos de los amorosos ancianos y luego ser felicitada por el resto de los presentes.

Fue entonces que la niña se dio cuentas de la presencia extra.

- "¡Papi mira! ¡Seto Kaiba también vino!."- y la sonrisa a la pequeña se le hizo entonces más brillante, puesto que la verdad era que a ella, el castaño le había caído muy pero que muy bien, así que volteándose hacia el inesperado personaje preguntó con total candidez- "¿Viniste con el tío Max?."

Y ante la pregunta no solo Kaiba, sino también Wheeler alzó una ceja interrogativa.

- "¿Tío Max? ¿y quien es el tío Max, carriño?."- preguntó la anciana con dulzura, y justo cuanto estaba por abrir la niña la boca, aparecieron por lo menos media docena de hombres vestidos de negro y armados hasta los dientes con, a la vista, costosas cámaras tanto fotográficas como de video.

Y desde atrás, saliendo de entre el mar de madres y padres alborotados por sus retoños, aparecieron con un par de actitudes más propias de unos locos directores de cine que de dos de los hombres más ricos del mundo de la industria del juego...

- "¿Duke... Pegasus?."- Joey murmuró alucinado y tanto el peliplateado como el azabache se acercaron un tanto más que presurosos.

- "¡Pues claro Joey! ¿No pensaste que nos iríamos a perder la primera graduación de la primera integrante de la próxima generación de la pandilla, verdad?."- declaró Duke con una enorme sonrisa mientras que Pegasus con una cámara digital tomaba mil y un fotos de su 'primera sobrina' en aquel día tan especial.

Duke dio una mirada moderadamente larga al mayor, y con júbilo y un brillo alegre en los ojos dijo como quien no quiere la cosa.

- "La verdad es que nos las arreglamos todos para poder venir."

- "¿Todos?."- pregunto casi impactado el rubio, y como respuesta un par de cabezas de cabellos puntiagudo y tricolor salieron del mar de padres y madres de donde antes había salido el par de cineastas locos que resultaron ser Pegasus y Deblin.

- "¡Kaiba!. Que sorpresa verte aquí a ti."- comentó Yami un tanto impactado y una gotita le resbaló por la sien ante la respuesta del castaño.

- "Si... sobre todo porque ni tu ni Deblin me comentaron nada."

En ese momento tanto Yami como su hikari, y Deblin sonrieron nerviosos. La verdad es que habían planeado llegar con las fotos y restregárselas en la cara... cosa que el CEO dedujo ni bien dilucido esas tres caras de culpabilidad obvia, sobre todo porque hasta se las arreglaban para comentarle el más mínimo de los detalles de lo que se enteraban de los Wheeler minuto a minuto. Bien, ya se las arreglaría con ellos más tarde.

- "¡Listo!, ya capturé suficientes tomas de la reunión entre padre e hija como para sacar algo decente."- anuncio super emocionadísimo Pegasus de pronto, cortando los pensamientos de venganza de Kaiba- "¡Ahora vayamos a buscar lugares adecuados para las siguientes tomas."- y partió como rayo para cumplir su cometido seguido de cerca de un más que emocionado Duke y de la media docena de hombres vestidos de negro.

Todos los presentes pertenecientes al pequeño grupito Motou sonrieron resignados, llevaban casi una hora aguantándole a esos dos esa actitud alocada, y como no se podía hacer nada al respecto ya que...

Darla sonrió feliz y tomo en cada una de sus manitos la mano de uno de los ancianos, quedando así en medio y dirigiéndolos hacia donde ella decía estaban los lugares que ella misma había elegido.

Todos se estaban encaminando en la misma dirección (tanto los recién llegados como el grupo llegado previamente) cuando Joey se excusó prometiendo ir apenas pudiese. Seto notó que una mujer de edad, presumiblemente la directora del pequeño plantel debido a la ropa que usaba, lo estaba llamando.

Por supuesto lo más normal habría sido seguir al resto del grupo, pero la curiosidad picaba fuerte y como ese día había hecho completo caso de sus instintos y le había funcionado, decidió hacer caso una vez más y seguir a Joey para saber que era lo que esa mujer quería. Tal vez había un pago atrasado y él podría ganar unos puntos ayudando... aunque estaba más que seguro que Joey no dejaba cuentas pendientes, y no parecía tener falta de dinero; tal vez los padres debían de hablar de sus hijos en el cierre de ceremonia... Kaiba no tenía ni idea de que cosas se hacían en una graduación de kinder, era bueno aprender un poco de todo. La mente del CEO cada vez iba dándole nuevas razones por las cuales la presumible directora había llamado al rubio aparte cuando un '¡NO!' fuerte y claro en la voz del rubio lo hizo prender todas las alarmas, y apuró el paso hasta quedar en el rango necesario para escuchar la conversación entre el rubio, la mujer y otros dos hombres que Kaiba no había notado junto a la mujer antes.

- "Pero señor Wheeler, esta es una gran oportunidad para la niña, le aseguramos que no le faltará nada."- escuchó decir Kaiba a uno de aquellos dos hombres a un visiblemente ceñudo y molesto rubio. Su entrecejo se frunció mientras esperaba un poco más para saber de que demonios se trataba todo eso en realidad.

- "¡¿A que se refiere con que no le va a faltar nada?! ¡A mi hija nunca le ha faltado nada a mi lado y me aseguraré de que eso siga así!."- explotó el joven padre, y mientras la directora arrugaba el entrecejo molesta los dos hombres suspiraban resignándose a que la tarea no les fuese a ir por el camino fácil.

- "Señor Wheeler, escuche... sabemos que usted es un buen padre... es responsable y comprende por lo tanto que Darla es una niña muy especial. Su coeficiente intelectual es más alto que el de la mayoría de los niños de su edad por mucho, y por lo tanto necesita de un ambiente más propio a su condición. Su hija es una pequeña superdotada señor Wheeler, y necesita desarrollarse como tal. A cambio de ingresar a su hija a nuestras institución tendrá una beca completa, nuestras instalaciones serán un lugar propicio para tal desarrollo, tendrá una alimentación adecuada, recreación, compañeros que la entenderán y por supuesto personal docente y de apoyo comprensivo que harán de su niñez una etapa inolvidable. Lo único a cambio será mantener el standard de nuestra institución por supuesto, cosa que estamos seguros la pequeña Darla logrará gracias a su desenvolvimiento académico y los muchos reconocimientos que seguramente obtendrá a lo largo de su etapa estudiantil. Como ve, solo le ofrecemos una situación llena de ganancias, puesto que usted como hombre joven y soltero en vías de desarrollo profesional podrá desenvolverse a su vez con mas soltura y logrará sus metas sin preocuparse innecesariamente por el bienestar de su hija."

¡Una genio!... esa si que era una gran sorpresa, quien lo diría... si antes la pequeña de alguna manera le había caído bien al CEO, ahora hasta se sentía un poquito identificado con ella.

Ahora bien, si ese par de hombres creían que con ese ridículo discurso Joseph Wheeler iba a entregarles a su hija, bueno... incluso un ciego hubiese visto que para el rubio aquello no era factible; en especial dilucidando su expresión de completo enfado e indignación.

- "Que... ¡¿Quien demonios se creen que soy yo?! ¡¿Un desgraciado que regala a su hija por un mísero puñado de yenes?!."- si, de hecho el rubio estaba realmente furioso y esa vena palpitante en su sien lo demostraba. El hombre tomó aire y trató de relajarse lo más posible antes de volver a hablar con un tono frío y duro- "Mi hija no necesita nada de eso, ella irá a la escuela pública de Domino City como yo lo hice de pequeño y decidirá por si misma si quiere ingresar a algún grupo extracurricular a su tiempo. Estará con niños de su edad, jugará con ellos, estudiará con ellos y, por sobre todo, vivirá CONMIGO."- si, lo último fue dicho de manera más de clara y fuerte, solo para por las dudas no dejar nada a medias- "Gracias señores por su oferta, pero NO GRACIAS. Y ahora si me disculpan, mi hija me espera para su graduación."

De pronto Seto Kaiba se sentía... orgulloso, anhelante, abatido, medio lleno y medio vacío... raro. Si alguien hubiese hecho eso por él cuando niño, si alguien lo hubiese defendido de esa manera. Si él hubiese podido defender de esa manera a su hijo perdido... si Joey hubiese estado allí para él en ese momento, tan fiero, tan aguerrido, tan paternal, tan salvaje, tan valiente... tan hermoso. Las cosas no sucedieron tal vez por destino, tal vez porque él no supo actuar a tiempo, tal vez porque... bueno, simplemente ya habían sucedido de otra manera. Un suspiro triste salió de los labios del castaño mientras miraba de reojo al fiero guerrero que protegía su pequeño tesoro.

- "¡Señor Wheeler!"- llamo entonces la mujer que como Kaiba había adivinado era la directora- "No se si se ha dado cuenta de la situación, pero una prestigiosa y poderosa institución ha puesto su atención en su hija. Usted es un padre soltero, y no con la mejor de las economías si entiende lo que quiero decir. Tal vez debería reevaluar su respuesta."

Seto vio al rubio enterrar los dedos en sus palmas en forma de puño hasta el punto de temer pronto ver sangre goteando por aquellos dedos. Él mismo se sentía indignado ante lo dicho anteriormente, y mucho más ante lo insinuado por aquella mujer. Una vez más el pensamiento que había estado rondándolo por los últimos 5 años salió a flote... ningún niño propio o ajeno, lejano o cercano iba a sufrir en su presencia, y eso incluía no dejar que le causen sufrimientos a futuro como los que le causaron en su momento a él gracias a Gozaburo Kaiba, mucho menos si esa pequeña era Darla, la hija de Joseph Wheeler.

Vio al rubio a punto de voltear para saltarle a la yugular a cualquiera de los tres que estaban a sus espaldas, era mejor actuar en ese momento antes de que todo empeorase, y sobre todo dejarle a esa 'señora' bien en claro que la que no entendía ni lo que decía era ella misma. Joey no estaba sin respaldo, ya no... nunca más, o dejaba de llamarse Seto Kaiba.

- "¿Joey?. Ah, aquí estabas. Todos están esperándote, dijiste que lo que fuese solo te tomaría un momento."

Un tono casual, un andar relajado... las palabras correctas en el momento preciso. Las caras de absoluta sorpresa de aquellos estúpidos que querían alejar a la pequeña genio de su padre eran sin duda la recompensa a su actuación.

- "Kaiba..."- la ira de Joey se esfumó como por arte de magia.

El castaño miró el logo en los sacos de los trajes de ambos hombres, reconocía sin duda aquel escudo... si, definitivamente era de un colegio por demás prestigioso. Pero Joey no necesitaba nada de eso, y él haría respetar ese punto de vista.

- "¿Algún problema?."- una simple pregunta hecha con una expresión igualmente bastante simple... algo no visto muy a menudo en un hombre que es visto con insistencia de manera bastante frecuente por gran parte del mundo.

- "No... no... nada de importancia."- Joey comentó viendo de mala manera a aquellos hombres que de pronto lo ignoraban y centraban toda su atención en tan poderoso personaje.

Por fin uno de ellos habló.

- "Disculpe señor Kaiba, usted... ¿conoce al señor Wheeler?."

- "Por supuesto... somos ex-compañeros de preparatoria... no se si estarán enterados, ah! supongo que si... todo el mundo lo sabe. Yo estudié en la escuela pública de Domino City, allí conocí al... señor Wheeler. Un buen lugar, hice buenos amigos. ¿Nos vamos Joey?. Con su permiso señores."

Y así de rápido murió el payaso.

- "Kaiba... hmmm, gracias."

- "¿Por?."

- "No... por nada. Olvidalo."

~.~.~.~.~.~

Para Joey el día sin duda había sido... extraño. La ceremonia final estaba a punto de terminar, su nena había sido premiada con un pequeño diploma por rendimiento sobresaliente y él se había hinchado de orgullo cual pavo real ante los aplausos de felicitación de los demás asistentes hacia su pequeña; y durante unos breves minutos se había olvidado de la persona que como sombra había estado en su pensamiento y a su lado durante todo el día. Seto Kaiba... incluso sentía que le debía una muy grande por la salvada un par de horas atrás. Aunque no le quedaba muy claro si fue suerte o sucedió a proposito ¿Había escuchado Kaiba algo de lo que esos hombres y él discutieron o simplemente se habia aparecido en el momento justo con las palabras justas?. Y el hecho de que había estado junto a él... a Darla... a los señores Anaeba, metido de pronto en su vida diaria. Definitivamente el día había sido extraño.

Desvió la vista un momento de su hija hacia el hombre a su lado y lo notó susurrando alguna que otra cosa con Yami; no sabía muy bien en realidad que pero bueno... él no era nadie para meterse a escuchar cosas ajenas. Volvió a enfocarse en su niña, o por lo menos trató de hacerlo, pero no pudo dejar de pensar de manera rápida en todo lo pasado por su vida los últimos 5 años, todo lo que tuvo que dejar atrás, seres que de pronto volvían a su vida... sentimientos que de pronto volvían a él. Solo una semana y su mundo estaba de cabeza, no sabía que sería de él cuando los tres meses de practicas terminasen.

Entre tanto, Yami y Seto acababan de dilucidar un punto esencial... teniendo en cuenta que ya era muy tarde y ninguno de los dos había asistido a Kaiba Corp.

- "Oye Kaiba ¿y como crees que le hayan hecho para arreglarse en administración con las dos reuniones que requerían de alguien capacitado para tomar las decisiones finales?."

- "Mmm... es una buena pregunta Faraón. Espero que hayan seguido un curso de acción responsable o de lo contrario habrán unos cuantos despidos el lunes."

- "Aaaah... ya veo."- y Yami decidió no tocar más ese tema.

***** Y mientras tanto en Kaiba Corp *****

- "¡Joven Mokuba!, que bueno que lo encuentro... tiene que darle visto bueno a este nuevo proyecto para la construcción de una arena de duelos en Francia."

- "¡Joven Kaiba!, los ejecutivos que vinieron de Hong Kong desean presentar un par de cambios en su propuesta ¿podría revisarlos?."

- "Señor Mokuba, debe de elegir cuales serán los aperitivos que se servirán en la reunión que Kaiba Corp dará a los ejecutivos del área administrativa de nuestra sede en Brasil para hoy en la noche."

Y mientras montañas de carpetas eran depositadas sobre el pobre Kaiba que practicamente había sido arrastrado de la universidad a la oficina del edificio de KC, éste pensaba con desconsuelo.

*Ya se que siempre le digo a Seto que debe de tomarse un día libre... pero... pero...*

_ "¡¡¡SETO!!! ¡¡¡YAMI!!! ¡¿DONDE ESTAAAAAAAAAAAAAAN?!."

Y dice la leyenda que ese grito se escuchó no solo en el edificio central de Kaiba Corp, sino en todos los edificios aledaños a dos cuadras a la redonda.

Fin del quinto capítulo

Notas de la autora:

Gomen... gomen, gomen, gomen, gomen T-T lo siento mi querida Randita mosha... a todos mis lectores... gomen.

Vocabulario:

(1) Dobri dien: Buenos días en ruso

~.~.~.~.~.~

Campaña de NO AL PLAGIO

(Iniciada por Katrinna Le Fay)

Digamos NO al plagio, este mensaje va dirigido al público, para que el trabajo de cada uno como autor sea tratado con el respeto que se merece. Recuerden que cada obra es como el bebé de cada uno de los que creamos dichas obras; y como tales amaremos y protegeremos esas obras dándole lo mejor de nosotros para que el resto del mundo pueda disfrutar con el resultado final. Por eso, si sabes de algún caso de plagio, denúncialo al autor del respectivo trabajo, ten por seguro que dicho autor te lo agradecerá. Gracias



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