|
Author of 14 Stories |
Status: Completo, cap. 4/4.
Género: Humor, romance.
Parejas: Naruto/Sasuke, Kakashi/Iruka.
Rating: T (PG-13).
Línea temporal: Futuro alterno, los muchachos tendrán alrededor de 18-19 años. Tal vez algo OOC.
Disclaimer: ¡SÍ! ¡Naruto me pertenece! Mide alrededor de 20cm, está hecho de tela, me lo trajeron de España, y se sienta en mi repisa entre Harry, Kaworu y Edward. ¿Eh? ¿Se referían a Naruto, la serie? Ah, no, esa no es mía. Buuuuuhhhhh...
Notas: Pediría perdón una vez más pero ya no me da la cara. Tienen todo permiso de matarme. :P En fin, acá les dejo el último capi. Me parece que quedó más cursi de lo planeado. :P En fin, miles pero miles de gracias por los estupendos reviews y por haberme bancado hasta acá. ¡Disfruten!
ACLARACIÓN CULTURAL: Para los que no conozcan los símbolos japoneses y quieran entender mejor a lo que se refiere Iruka, dejé en mi profile una foto de dichos símbolos a su disposición (está junto a los fanarts). Sé que en Japón (al igual que pasa en Latinoamérica) se usan números para las notas de los trabajos y exámenes, pero elegí el sistema norteamericano con letras (dónde una "A" equivale a un 10) para poder hacer el correspondiente chiste. Como curiosidad, sepan que en japonés la palabra amor también empieza con la misma letra (se dice "ai"). Respecto a otro chiste, les recuerdo que al apellido de Naruto (Uzumaki) significa "remolino".
Este es el final de la semana. Cada uno de los ítems de las listas corresponde a cada uno de los momentos de los capis anteriores. Pueden comparar y unir, están todos en orden. ;D
TAREA PARA EL HOGAR
Capítulo 4: Nota final: "A" de amor.
Esta vez, Ichiraku se encontraba notablemente más vacío que hacía una semana. Tal vez sea porque la mayoría de la gente se encontraba en los alrededores de la torre de Hokage, esperando la posibilidad de darles un vistazo a los importantes lores que se encontraban ahí para la reunión. Y sí, ni siquiera la población de una aldea ninja era inmune a la visita de millonarios y/o celebridades. Qué se la va a hacer.
Teniendo los caminos significativamente más libres, Iruka llegó más temprano de lo acordado a dicho restaurante. Y para su gran sorpresa, Naruto había llegado antes que él. Su ex-alumno estaba sentado en la barra y lucía muy nervioso. Ni siquiera había ordenado, sólo tenía delante suyo una botella de agua a medio tomar.
Cuando Iruka se acercó para saludarlo, Naruto le dedicó una débil sonrisa, tratando de esconder sus nervios. Hicieron un poco de charla trivial (lo vacía que se sentía la aldea, lo agitado que estuvo el trabajo la última semana, el clima) y luego de que el sensei le preguntara al muchacho por su compañero (resulta que a Sasuke, al igual que a Kakashi, le tocó servicio de guardia en la importante reunión), un silencio incómodo se instaló en el ambiente.
Para distraerlos un poco, dos platos de ramen le fueron servidos al callado par. Después de todo, el Sr. Ichiraku se sabía de memoria los gustos de sus dos clientes favoritos. Al dueño del lugar casi le agarra un ataque al corazón al ver a Naruto masticar lentamente su comida en vez de simplemente absorber todo el plato de fideos como si fuera aspiradora. Entendiendo que su presencia estaba de más en esos momentos, regresó a su cocina.
Luego de varios largos minutos en los que no se escuchaba otra cosa que el sorbido de sopa, Iruka se hartó y decidió que era hora de ponerle fin al asunto.
-¿Y bien?- Le preguntó a Naruto con las cejas alzadas -¿Cómo te fue?-
Podría haber fingido inocencia y devuelto la pregunta con otra, pero Naruto en el fondo sabía muy bien a qué se refería su sensei, y se dio cuenta que ya no valía la pena seguir dando vueltas. Suspiró derrotado y metió su mano en el bolsillo, para luego hacer entrega de la dichosa lista.
Era un bollo de papel todo arrugado. Iruka tuvo que contener la risa, no quería ofender al chico, pero la verdad, algunas cosas no cambiaban nunca. Las tareas de Naruto nunca habían llegado en las mejores condiciones, y varios años de por medio no iban a interferir en éso. Al sensei le agarró un ataque de nostalgia cuando vio que incluso la caligrafía seguía siendo la misma: desprolija, apurada, más un garabato que los símbolos del abecedario. Las "a" y las "o" se confundían, y los "no" parecían pequeños remolinos, haciendo gala del nombre de la persona que los escribió.
Iruka se giró para comentarle algo a Naruto acerca de tan lindo recuerdo, pero él estaba muy concentrado en su ramen. Así que sería mejor volver al papel y ver al fin lo que tenía escrito.
Diez razones por las que me gusta Sasuke:
1-Sus sentimientos de posesión hacia mí que me hacen sentir todo el aprecio que no expresa con palabras.
2-Pone nuestra relación por encima de su clan.
3-Me trata como su igual.
4-Acepta al Kyuubi (casi) sin chistar.
5-Hace pequeños sacrificios por mí.
6-Se deja a sí mismo indefenso con tal de reparar los daños.
7-No le importa lo que digan los demás sobre nosotros.
8-Me enseña y me incluye en sus costumbres.
9-Aprende y se involucra en las mías.
10-A pesar de todo lo que pasamos y los cambios que no paran de llegar, sigue siendo el mismo Sasuke.
Una vez más, el silencio hizo presencia. No era nada terrible realmente, Iruka simplemente estaba conmovido por lo que leyó. Era la primera vez que recibía algo tan personal y profundo de parte de Naruto. Pero para éste último, la mudez de su maestro era un mal signo.
-¿Y bien?- Indagó Naruto, copiando la pregunta que él mismo había recibido momentos antes. -¿Qué tiene para decir al respecto? Éso sí, ahórrese las correcciones por favor, sensei.-
-Éso estuvo...- Iruka no estaba seguro de como clasificarlo. Si decía tierno, Naruto le haría probar el Rasengan de cerca. Pero no es como si tuviese muchas opciones de donde elegir... -Fue hermoso.-
Mala elección de palabras. Iruka vio como la cara del joven fruncía las cejas y tensaba la boca, claramente pensaba que "hermoso" no se aplicaban a su persona. Homosexual, sí; marica afeminado, no. A ver como arreglaba ésta...
-Me alegra que alguien te haga feliz, Naruto. En serio.- Iruka usó su mejor voz de la verdad, mientras le devolvía la lista a Naruto con una flamante sonrisa. La cara del rubio se sonrojó un poco, pero también sonrió cuando se dio cuenta de la sinceridad de su maestro. Lo que no vio venir fue la pregunta que recibió a continuación.
-¿Cuánta gente sabe este tipo de cosas acerca de Sasuke?-
-¿Qué?- Naruto volvió a fruncir el ceño, esta vez pensando detenidamente. -Éso que le di.... es bastante privado, sensei. Supongo que la gente cercana lo conoce un poco mejor... Como Sakura-chan, por ejemplo. Pero igual no llega a tal punto... Es decir, soy el único...-
-Sos el único que recibe este tipo de trato, él que llega a ver este lado de Sasuke. ¿O me equivoco?- Iruka recibió como respuesta un "sí" asentido de su acompañante. -Por favor, mantené éso en mente el resto de la conversación, ¿sí, Naruto?-
Nuevamente el joven asintió, esta vez con cara de confusión ante el pedido de Iruka. Pero él no tuvo tiempo de hacer sus propias preguntas, ya que el hombre le acababa de entregar su propio trabajo.
Luego de abrir la pequeña libreta negra donde lo indicaba la cintita roja que funcionaba como señalador, a Naruto también lo invadió la nostalgia. La prolijidad y claro trazo de su sensei seguía tal como lo recordaba. Tenía que admitir que era todavía más placentero leer tales oraciones cuando no estaban pidiéndole que re-escribiera el ensayo o retándolo por la mala nota. Pero a medida que pasaba por los ítems de la lista, Naruto no podía evitar sentirse culpable por el reproche que le hizo a Iruka una semana antes al enterarse de su secreta relación amorosa.
Diez razones por las que me gusta Kakashi:
01-Rompe sus esquema de tiempo con tal de verme.
02-Es sobre protector, y jodidamente tierno cuando lo muestra.
03-Está ahí cuando lo necesito.
04-Además de amante, me aceptó como amigo y confidente.
05-Hace que haraganear un poco no se sienta como un pecado.
06-No hace burla (con mala intención, al menos) de las cosas que me avergüenzan.
07-No denigra mi profesión, al contrario; conoce mi verdadera fuerza y ayuda a superarme.
08-Me dio el privilegio de mimar su rostro.
09-Sabe que él no es la única persona importante para mí y lo acepta.
10-Me hizo un lugar en su perdido "camino de la vida".
Tal como lo había prometido, mientras leía y luego reflexionaba, Naruto no olvidó lo que Iruka le había dicho. Y por fin entendió.
A pesar de lo mucho que quería a Kakashi-sensei, él también sabía lo irresponsable y fuera de lugar que su maestro podía llegar a comportarse. Por éso su reacción ante la noticia, Naruto quería a alguien bueno para Iruka. Pero su preocupación estaba de más: Kakashi estaba trabajando duro para ser alguien digno del profesor Umino.
¿Cuántas veces él mismo habrá discutido con sus amigos, tratándoles de hacer ver que Sasuke sí era la persona para él, a pesar de que lo tachen de traidor y bastardo? Porque ellos no conocían la verdad, no veían lo que él...Y Naruto había repetido ese estúpido comportamiento que tanto le molestaba (hablar sin saber) con su querido Iruka-sensei... y se sentía fatal.
Pero una vez más, su profesor estaba allí para ayudarlo a ver sus errores y superar las noticias difíciles. Incluso preparó un ejercicio para que Naruto lo viera claramente, y ahorrar sus energías en una discusión en la cual el rubio cabeza dura no daría tregua.
Si todavía era posible, todo el asunto hizo que quisiera más a Iruka-sensei. Y era hora de devolverle el favor.
Encendiendo su mejor y brillante sonrisa, Naruto le devolvió la libreta mientras hablaba.
-A mí también me alegra que alguien lo haga feliz, sensei.- Fue difícil seguir hablando y aguantar reírse ante la cara sorprendida de Iruka. -En serio.-
Pronto ambos ninjas estaban riendo contentos, y Naruto recibió un "gracias" mientras le revolvían el cabello. El ambiente dejó de ser tenso y volvió a tener la esencia de "almuerzo familiar" de siempre. La charla mientras terminaban el ramen regresó a la trivialidad y las bromas.
-¿Y bien, sensei? ¿No me merezco una excelente nota por mi trabajo bien realizado?- Preguntó Naruto después de su tercer bowl de fideos.
-Mmmh, veamos...- Iruka fingió dudar mucho mientras buscaba una lapicera en sus bolsillos. -Sí, creo que esta vez no lo hiciste tan mal.- Y con éso, tomó la hoja arrugada con la lista y la clasificó con una gran "A". También estalló en carcajadas cuando vio la alegría de su compañero.
-¡Una "A"! ¡Al fin tengo una! Espere a que les muestre a los demás. ¡Naruto Uzumaki también puede sacar "A"!-
-Así es.- Accedió Iruka. -Tenés una "A" de "amor".- Era claramente una broma, pero Naruto no podía evitar tomársela en serio.
-¡Ooh, sensei!- Reprochó con voz de nene.-¡No arruine mi momento de gloria! ¡Éso fue demasiado cursi!
-Me la paso diciéndole éso, pero no me hace caso. Aunque tenés que admitir, Naruto, que es tierno cuando se pone así.
Ambos comensales levantaron la vista hacia el lugar de donde provenía la voz. Kakashi Hatake se encontraba sentado al otro lado del muy distraído Iruka, descansando después de estar toda la mañana escuchando aburridos ricachones hablando de política; y leyendo tranquilo la lista que habían escrito sobre él. El autor de dicha lista casi se muere del susto y la vergüenza, si tal cosa era posible para un ninja supuestamente bien entrenado.
-Kakashi, ¿se puede saber qué hacés leyendo algo que no te pertenece y que es totalmente privado?-
-Hoy a la mañana me abandonaste por ésto, así que pasa a ser asunto mío también.-
-Devolveme mi libreta.-
-Ni loco.- Kakashi le dedicó a su novio su "ojito feliz". -Ésto es la cosa más adorable que hiciste y tiene mi nombre, así que pienso quedármela.-
-¡KAKASHI HATAKE!- Iruka exclamó, poniendo los puños en su cintura y tratando de mostrarse serio lo mejor que podía con la cara roja como un tomate.
Mientras tanto, Naruto no paraba de reírse a carcajadas. Ni siquiera Kakashi podía salvarse de Iruka cuando se ponía la voz de maestro enojado. La cara del jounin tratando de hacer su mejor interpretación de un cachorro mojado era decadente, y éso hizo que Naruto riera aún más.
También lo hizo tomar una decisión. A pesar de que le dolía mucho perder la oportunidad de fanfarronear con su "A", no podía permitir que lo encontraran con esa pieza de preciada (y cursi) información. Así que tomó la hoja con su lista, la regresó a su estado de bollo y la arrojó sobre su hombro. Ni siquiera miró al apuntar, años de comer en Ichiraku le habían otorgado une perfecta memoria de la ubicación de las cosas, incluyendo el cesto de basura.
-¡A mí no me atraparán tan fácilmente!- Ahora la risa de Naruto era egocéntrica. Incluso se cruzó los brazos y asentía con la cabeza y los ojos cerrados, como hacía cada vez que estaba orgulloso y muy seguro de algo.
Dejó de reír sólo para escuchar el ruido de la bola de papel pegar en el fondo del cesto. Esperó unos segundos. Y otros más. Y más, más; hasta que finalmente se escuchó algo. Pero no era el sonido de la basura cayendo, sino la voz de Kakashi-sensei.
-Te dije que los encontraríamos aquí.-
-Hn.-
Naruto abrió los ojos sorprendido cuando escuchó una cuarta voz. Siguiendo la dirección de las miradas de sus dos maestros, giró la cabeza para encontrarse a...
-¡Sasuke!- Exclamó alegre. Al parecer Kakashi no era el único que había terminado su misión. Pero la alegría de Naruto desapareció el minuto que vio lo que su novio tenía en sus manos, y leía sus contenidos como si nada.
-¡TEMEEEEEEE! ¡Nadie te dio permiso para leer éso! ¡DEVOLVÉMELO AHORA MISMO!-
-No.- Respondió Sasuke secamente, pero en seguida una pequeña sonrisa cuasi-macabra adornó sus labios al ver la cara ardiente de furia del rubio. -Si lo querés, vení por él.-
La hoja de papel, ooooootra vez, regresó a ser bola de papel. Sólo que en esta ocasión fue a caer por debajo del cuello de la remera del Uchiha, quién una vez asegurado su "tesoro", saltó al techo más cercano y prosiguió en dirección a su casa.
-¡BASTARDO! ¡VOLVÉ ACÁ, MALDITO HIJO DE...!- Naruto salió corriendo tras su novio, echando groserías por toda Konoha en el progreso.
Toda esta escena fue admirada por un sonriente Iruka, que movía su cabeza resignado. Todo volvía a la normalidad al fin. Tan sólo le quedaba resolver un asuntito... Cuando giró hacia su izquierda, ahora ya sí con el modo "maestro y castigo" al máximo; escuchó un "¡puf!" y una gran cantidad de humo nubló su vista.
Una sorpresa le esperaba cuando recupero la visibilidad. Y es que, al darse cuenta Kakashi que su mirada de ojitos tristes no funcionaba, decidió llamara a los expertos. ¿Su novio quería un verdadero y lastimoso look de "cachorro mojado"? Bueno, ahí estaban todos sus perros dando lo mejor de sí.
¿Se nota lo mucho que Kakashi quería quedarse con la libreta, verdad?
-Lo único que me faltaba....- Suspiró Iruka, mientras apretaba el puente de su nariz con los dedos.
-Admitilo, 'Ruka, no podés decirnos que no a nada.-
Lamentablemente, éso era verdad. Pero el sensei tampoco estaba dispuesto a darle el "sí", así que simplemente hecho sus manos en el aire y se encogió de hombros. Después de dejar dinero sobre la barra (junto los bowls de ramen ya fríos y sin terminar), se levantó de su asiento y empezó a caminar a casa. Los pasos que le seguían y la voz fuerte de Kakashi se podían escuchar aún sobre la risa de Iruka.
-Un momento, ¿éso qué quiere decir? Es un sí, ¿verdad? Iruka, contestame. ¡Irukaaaaa!-
La gente los miraba al pasar, y éso le recordó al sensei de la academia que ésta era la primera vez oficial como pareja en público. Pero no le importó, porque la persona que más le preocupaba ya lo había aceptado, y no había más razones para mantener el perfil bajo.
Así que si iba a tener a un Kakashi quejoso y deseoso de algo al punto de la desesperación; Iruka decidió tranquilo que podía despreocuparse de todo lo demás y disfrutar de todos los favores que podía sacarle a su novio a cambio.
-FIN-