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Author of 21 Stories |
Los personajes de esta historia no me pertenecen. Son propiedad de no sé quien y de WB.
No obtengo beneficio alguno por escribir esto salvo mi propio entretenimiento.
AVISO: Este fanfic será YAOI (y slash), si este género no te interesa o te resulta desagradable no lo leas y punto, comprendo perfectamente esa postura. Chase/Jack
Este capítulo tiene SLASH.
Capítulo 9. RemendandoBruscamente Jack se vió de pie de nuevo, tan rápidamente que se mareó. Chase le miró de cerca, mostrando una sonrisa cruel, la sonrisa genuina de Chase Young, emperador de las tinieblas, genio del mal y rey Heylin.
- No Jack, te encanta que te trate así.
Jack se quedó sin palabras y no hicieron falta cuando Chase devoró su boca con avidez. Fue un beso agresivo, claramente dominante, delicioso en su feral deseo, Jack tuvo que respirar a jadeos cuando Chase dejó sus labios, magullados y enrojecidos.
- Ah... tú... yo... me has besado.
- Obviamente Jack, pero quizá necesitas otro para asegurarte¿no?
Chase procedió, al tiempo que invadía la boca de Jack le estrechó contra su cuerpo aferrandole las nalgas con ambas manos por encima de la toalla, Jack dió un respingo gimiendo contra la ardiente boca del guerrero cuando sus nalgas recibieron un apretón.
Era real, alabados fueran todos los dioses, Chase Young no le había mentido. Jack sintió el calor del beso por todo su cuerpo, provocándole sensaciones inconfesables, dejó que todo su cuerpo se apoyara contra el de Chase desesperado por su contacto.
- Yo... creía que...
- Como de costumbre tendeis a confundir el alma con la mente.- Chase rió quedamente chupando los deliciosos labios de Jack.
Jack no perdió un segundo pasó los brazos por el cuello de Chase impulsivamente, sin importarle que su toalla cayese a sus pies, y le besó con tanto deseo como había manifestado Chase, había deseado aquello toda la vida y quería más, deseaba más, quería mas de aquella boca, de aquella lengua, quería más de ese calor contra su piel y ese sabor que era solo Chase. Quería tocarle... deslizó sus blancas manos por debajo de la bata maravillandose del contacto de la piel, suave, juvenil, sobre el duro músculo, delineando el cincelado cuerpo.
- No seas ansioso, Jack.- Bromeó Chase, de un solo gesto levantó a Jack pero esta vez no lo tiró sobre su hombro sino que lo cargó sobre ambos hombros como una pieza de caza.
En ese momento Jack fue plenamente consciente de su completa desnudez al haber perdido la toalla, estaba desnudo sobre los hombros de Chase, su melena negra le acariciaba el vientre, pero sobre todo fue consciente de lo excitado que estaba al frotarse su erección contra el hombro de Chase.
- ¡Ah!
Chase sonrió con malicia y subió y bajó el brazo moviendo todo su hombro. Jack gimió y apretó su hombro con fuerza, hundiendo los dedos y apretando las piernas en vano.
- ¡Chase! No... no hagas eso.
- Pero si te gusta.- Ronroneó Chase mientras se encaminaban al dormitorio.
Jack jadeó y se mordió el labio inferior tratando de controlarse, intento que quedó hecho añicos cuando Chase empezó a acariciarle el muslo, subiendo y bajando la mano por la longitud de este hasta el expuesto trasero, acariciándole ritmicamente.
- Jack¿realmente crees que ese pulsilanime con alma hubiera hecho esto?
- Ah... ah... no... no entiendo...
Chase sujetó la deliciosamente pálida pierna y besó el interior del muslo con suavidad y primero y voracidad después, marcando la delicada piel y notando como los músculos se estremecían y todo el cuerpo de Jack se contorsionaba y sus dedos le arañaban.
- El alma era tan molesta, Jack, siempre dudando y haciendo que me preocuparan las cosas mas ridículas, confundiendome... era tan irritante.
La poderosa mano subió por el muslo hasta las nalgas y se perdió entre estas, Jack dió un respingo y alzó la cabeza con un grito de sorpresa cuando un dedo rodeó su ano, acariciando en circulos la hipersensible abertura. Cerró las nalgas instintivamente pero eso solo hizo que los dedos se deslizaran por la abertura descendiento hasta los redondos y oscurecidos testículos.
- ¡Chase!
- Esto es lo que quieres, Jack, a menos que prefieras a un Chase tan culpabilizado por el trato que te había dado que no se atrevía a seducirte adecuadamente. No se atrevía a tomar lo que era legitimamente suyo.
Oh, si. Esto era lo que quería. Jack se frotó ritmicamente, moviendo las caderas y deleitándose en la mano que envolvía sus joyas familiares. Exactamente así, quería que Chase fuese decidido, directo, e incluso brusco, quería que Chase fuese dominante.
Finalmente entraron en uno de los edificios y pasaron a un dormitorio circular con una gran cama con doseles, Chase le tiró sobre el lecho dejando a Jack en el centro de la cama, desnudo y expuesto a su mirada. Una delicia.
Quizá no había sido del todo sincero, el alma, el regreso de aquella parte de él le había permitido rememorar cosas que apreciaba, y le había abierto los ojos a cosas que ignoraba. Como que Jack Spicer era mas importante para él de lo que se había atrevido nunca a confesarse.
Chase desató la cinta de su bata y la dejó caer desde sus hombros, los ojos de Jack se abrieron como platos y retrocedió nerviosamente en el lecho. Chase sonrió y gateó sobre la cama como un depredador sin apartar la vista de Jack hasta situarse sobre él, cubriéndole.
- ¿Que quieres que te haga, Jack?.- Ronroneó.
Jack extendió las manos acariciando los mechones negros que caían como un velo alrededor del rostro de Chase. Los nervios se disolvieron ante el calor de aquellos ojos depredadores, era Chase, era agresivo, pero también sabía ser dulce a la vez.
- Lo que quieras.- Dijo al fin.- Lo que quieras.
Chase descendió sobre él besándole y juntando sus cuerpos, empezaron a frotarse el uno contra el otro, sus cuerpos unidos, sus hombrías frotándose hasta que ambos se deslizaban piel contra piel entre gruñidos y gemidos. Chase intentó separarse y Jack le rodeó la cintura con las piernas.
- Ssssh, Jack, hay mucho más que un poco de “frotagge”.
Jack le liberó con cierta reticencia, era un adolescente en su primera relación con el hombre que había llenado sus fantasias sexuales desde su primera erección... no podía esperar control dadas las circunstancias.
- Chase, no puedo esperar... por favor...
- Nts nts.- Chase chasqueó la lengua con burlona reprobación.- Como discipulo mio deberás aprender a ser paciente.
¿Discípulo? Jack dejó que la sorpresa trasluciera en su rostro y Chase acarició su hombría hablando contra sus labios.
- Naturalmente, Jack, amante y discípulo, dos en uno.
- ¿En serio?
- Mi palabra tiene valor, Jack. Eres mio, para siempre.
Jack no cabía en sí, buscó de nuevo los labios de Chase. Lo quería todo, ya.
Y Chase iba a dárselo.
Chase dejó que Jack le acariciase, las manos del muchacho eran callosas por el trabajo pero sus dedos eran largos, dedos de pianista, o de informatico siendo modernos. Se exploraron mutuamente hasta que Jack ya no pudo concentrarse y se tendió en la cama, abriendo las piernas y derritiéndose bajo las expertar manos que le recorrían.
Chase le besó de nuevo, agresicamente, y delineó sus labios.
- Esto es mio.
Continuó su recorrido y torturó los pezones sonrosados hasta que se endurecieron, los lamió y atendió hasta que Jack se removió con desespero.
- Estos, son mios.
Siguió hasta el ombligo y evitó, torturador, los genitales, para continuar su recorrido por la ingle. Con las dos manos aprisionó las deliciosamente redondeadas nalgas y las levantó exponiendo a Jack hacia arriba. El pelirrojo temió derramarse en ese instante al ver como Chase sacaba la lengua y penetraba su ano.
- ¡Oh, dios¡Chase!
Chase continuó el beso negro hasta convencerse de que continuar acabaría con la diversión demasiado pronto. Por joven que fuera Jack también estaba cansado por el viaje, la lucha... y no pensaba dejarle terminar hasta dejar clara su posesión de él.
- Esto es mio.
Subió por el perineo hasta los testículos y les dedicó el mismo tratamiento exhaustivo, devorándolos con dedicación.
- Estos, son mios.
- Chase... por favor... Chase... dios...
- ¿Son mios, Jack?.- Chase estaba disfrutando de aquello, los gemidos de Jack eran celestiales, su expresión de placer y deseo nublando sus ojos... insuperable.
- Si... si... son tuyos.
Y ahora el premio gordo... y erecto. Oh, Jack ya era un bombon pero en un par de años, cuando creciera y se fortaleciera un poco tendría que ponerle un collar para asegurarse de que los monjes, ni nadie mas, tuviesen la impresión de que podían jugar con este adonis pálido.
Jack no pudo aguantar más, de hecho había sido un triunfo haber aguantado tanto. En el instante en que su miembro desapareció entre los labios de Chase arqueó la espalda y el orgasmo le recorrió.
Chase se lo esperaba de modo que no tuvo problemas de atragantamiento en absoluto, sonrió y dejó que Jack se derramara hasta que dejó resbalar el miembro de entre sus labios. Se adelantó y susurró al oido del exhausto y satisfecho pelirrojo.
- Y esto, también es mio.
- Tuyo...- Jadeó Jack.
- Aja. Y ahora vas a descansar, porque cuando vuelva tenemos que “formalizar tu contrato”.
Por la sonrisa estaba mas que claro que “formalizar tu contrato” era una forma extraña y peculiar de decirle que cuando hubiese recuperado las fuerzas iban a tener sexo salvaje y completo. Y si el orgasmo no hubiese agotado las últimas fuerzas de Jack sin duda hubiera insistido en “formalizar” en ese mismo momento.
- Ah... pero tú...
- Creeme Jack, me satisfacerás suficientes veces mas tarde.
Lo cierto era que no quería nada más que poseer a Jack, pero estaba demasiado excitado para aguantar el tiempo que requeriría relajar un ano virginal. Ahora se conformaría con un solitario... y en unas horas despertaría a Jack para algo más intenso.
Unos momentos después, autocomplacido pero ansioso porque pasaran las horas, Chase observaba el pecho de Jack subiendo y bajando, durmiendo placidamente.
Su aprendiz y amante, podía hacer de Jack grandes cosas, y se aseguraría su lealtad. Por supuesto, Jack le sería fiel, sus cadenas serían de deseo, amor y dependencia, le tendría siempre a su lado.
Jack Spicer, discípulo de Chase Young. Amante del emperador de la oscuridad.
Sonaba bien, sería realidad.
En su interior, enterrado en lo profundo, quedaba el reflejo luminoso de un sol antaño perdido, su alma. Chase sintió su brillo, el lejano calor, pero esta vez no lo aplastó como otras veces, no renegó de él con un gesto de molestia.
Abrazó el lejano reflejo de su alma mirando el rostro de Jack, acariciando la desordenada cabellera rojo fuego. Le debía un favor a aquella ascua espiritual, y mientras tuviese a Jack cerca esta se mantendría avivada.
El mencionado se removió un poco, sintiendose observado.
- ¿Chase?
- Te quiero, Jack Spicer. Eres mio... y soy tuyo.
Aunque es Slash supongo que es un poco cortado respecto a un slash total, es que me da palo ser demasiado explicita en porque no hay rating NC-17, solo M. Pero espero que os haya gustado.
Si os gusta el slash de Chack con historia mirad la pagina de Silvarbelle, en Devianart, aunque está en ingles. Ha sido mi inspiración y hay quien ya lo ha notado.