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Author of 15 Stories |
¿Que porqué tengo el descaro de regresar? Porque leí el último libro… Eso es motivo de celebración ¿no?
Disclaimer: Me hubiera gustado terminar la saga a mi manera, claro, pero ya que mi apellido no es Rowling… Nada de dinero ni fama para mí.
Dedicado al sapo que se convirtió en príncipe (y esperemos que así se quede).
Tic-Tac
Ocasionalmente uno le preguntaba al otro aquello de “¿sigues ahí?” y después regresaban a su rutinario silencio. Y es que estar juntos, por así decirlo, no los obligaba a hablarse.
Nada nunca lo había hecho en realidad.
Como el día de su unión nupcial, por ejemplo: aceptaron presentes costosos y cumplieron con el protocolo establecido de intercambiar votos. Luego esa misma noche en su lecho, silencio. Se consumieron el uno al otro sin juramentos inútiles o expresiones falsas. Llevaron a cabo su acto carnal entre sábanas de seda y el sol muy temprano los encontró en la misma cama, sí, pero separados.
Jamás se cuestionaron sobre porqué las cosas eran así entre ellos. Era como otro pacto no acordado el de callar y obedecer. Callar y no cuestionar todo aquello que se les había inculcado, obedecer a la causa.
Y no es que fueran marionetas sin razonamiento propio, como ocurría con muchos de los otros que habían elegido el mismo camino hacia la perdición, sino que simplemente no conocían otra forma de vida. Tampoco les interesaba buscar algo más allá.
Sí, hablar sólo lo debido. Ese podría haber sido su lema.
“¿Sigues así?”
“Sí” contestó Rodolphus de mala gana.
“Ah”