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Antes que empecemos el capitulo, advertencia hay lemón y espero que sea bajo su responsabilidad leerlo… la autora de este fic (yop) no se hace responsable del contenido de este capitulo.
Capitulo X.- Una nueva vida.
Tan solo comienza a sollozar, dejando que la camisa del chico comience a humedecerse, escuchando aquella suave voz decirle "ya estamos juntos, mi pequeña", se sentí tan mal… tan mal de ver a su Inuyasha en aquel estado, también podía escuchar unos leves sollozos salir de los labios del chico.
Se separa un poco de aquel abrazo, para observar el rostro del chico, algo triste, con cuidado toma una de las manos de Inuyasha y así lo guía al sillón, necesitaban hablar y aquello era lo que iban hacer.
¿Pero como podría hablar con Inuyasha en ese estado, tal vez lo mejor era hablar en la mañana, cuando estuviera sobrio y este le prestara la atención necesaria.
Sugiero que lleves a mi hijo a su casa.- lo menciona Izayo viendo el estado en el que se encuentra Inuyasha.
Y tal vez aquello era una excelente idea.
-.-
Se sentía tan cómodamente feliz, estaba abrazando a algo calido y cómodo… mmmm parecía ser que era su almohada.
Poco a poco comienza ha abrir sus ojos, para ver que es lo que tiene entre sus brazos, pareciera que es una melena azabache, con un olor demasiado familiar.
Aquel cuerpo comienza a moverse entre sus brazos, para quedar cómoda, y seguir así durmiendo.
¿su imaginación no le estaba jugando una mal pasada, ¿podría ser Kagome?... ¿Kagome en su casa, ¿pero como, ¿Por qué?.
Lo último que recordaba, es que estaba en la oficina bebiendo su botella de licor, precisamente para ahogar aquellas penas, las penas y el dolor que le dejo la separación de Kagome…
Y ahora ella se encontraba en su departamento con él y en la misma cama, durmiendo, ¿acaso había sucedido algo que no recordaba?.
Si acaso eso era real, se iría a duchar, apestaba a alcohol y después hablaría con la chica…. Mientras tanto la dejaría descansar.
-.-
Apenas estaba abriendo sus ojos, recordando lo que sucedió el día anterior, el encontrar a Inuyasha en aquel estado, el traerlo a casa, y dejarlo acostado, antes de irse él mismo le había pedido que se quedara a dormir, cosa que al principio rechazo pero después se acorruco entre sus brazos, para dejar que Kami los llevara al mundo de los sueños.
Ahora que se levantaba ni señales de Inuyasha, no podía haberse ido a la oficina por que ese día no se trabajaba, entonces ¿donde se encontraba?.
Veo que despiertas bella durmiente.- lo dice un chico que apenas se asoma por la puerta, son una toalla en mano, secando su cabello, unos pantalones, y el pecho descubierto.
Inuyasha, ¿hace cuanto que estas despierto?.- lo pregunta Kagome, sonrojándose al ver aquella visión de un sexy chico, apenas saliendo de bañarse…
Lo suficiente para darme un baño.- lo contesta para empezar a buscar en su cajón una camisa que convine con aquel pantalón negro.
Inuyasha.- lo llama, para incorporándose en la cama – necesitamos hablar.- lo informa Kagome.
Eso ya lo creo.- lo contesta el mismo pelinegro.
¿entonces?.- lo pregunta, tratando de saber quien va a ser quien comience.
Antes que nada, hay que desayunar y con calma hablamos.- lo menciona el ojidorado para salir de la habitación.
Ya tenía claro lo que Kagome le diría, había hablado con Sesshomaru y este le informo lo que la chica le dijo, que hablo con su madre y por eso Kagome estaba con él, y él que se había hecho falsas ilusiones respecto a la relación de ellos dos.
-.-
Se la había pasado la mañana en el desayuno, después de ello, la misma Kagome le menciono lo que ya sabía que él, debía de hablar con su madre y accedió a ello, preguntándole cosas y Kagome se las contestaba, pero no tocaron el tema de ellos dos hasta que Inuyasha menciono algo.
Madre, ¿sabes si Kagome me ama?.- lo pregunta Inuyasha, en voz alta, dejando a una pelinegra demasiado sorprendida por esa pregunta, no se lo esperaba, en cambio Izayo ya lo sabía, se esperaba eso de su hijo, por algo lo conocía desde que era un bebe.
Dile a mi hijo, que si.- lo contesta Izayo, viendo como Kagome se mantiene quieta…
¿Cómo podía preguntar eso Inuyasha, ¿como?.
De un momento a otro solo siente como sus ojos se humedecen, sus piernas comienzan a temblar, ¿Qué podía decirle, lo amaba mas que su propia vida…
Ve como Kagome se levanta rápido del sillón en el que se encontraban, para salir corriendo a la habitación y cerrar la puerta con seguro…
¿Por qué no le contestaste?.- lo pregunta Izayo, dentro de la habitación del chico.
Por que… por que… no puedo.- lo informa Kagome
Hija, debes de decírselo, ¿Por qué no puedes ser feliz?.- se lo pregunta
Cómo puedo ser feliz, si se que algún día puede dejarme.- lo dice, tratando de ahogar aquellas lagrimas, tomando asiento en la cama.
¿dejarte?.- lo pregunta.
Si.- lo contesta- mi padre dejo a mi madre…- lo comienza a decir, recordando la separación de sus padre y precisamente todo por aquel don – tengo miedo que Inuyasha me deje, no podría soportarlo.- lo concluye, para tomar una almohada y abrazarla.
Por eso, terminaste con su relación.- lo pregunta Izayo.
Si, termine con nuestra relación, por que se que algún día, se va a fastidiar de mi, y me abandonara…- lo dice para hundir su rostro en aquella almohada.
Dime hija, ¿amas a Inuyasha?.- lo pregunta la madre, ya por algo sabía el por que de tantas preguntas.
¿Qué si lo amo?.- lo pregunta- ¿esta bromeando?.- se lo vuelve a preguntar- bien sabe que si, por que me pregunta esas tonterías, lo amo mas que a mi vida, por eso no puedo soportar que después me deje, simplemente moriría.- lo concluye…
Feh, eres una tonta Kagome.- se escucha una voz en la habitación.
¿Cómo puedes pensar que pienso abandonarte?.- lo pregunta de nuevo aquella voz, para alzar su rostro y observar al chico de pie en la puerta.
Ve como Izayo se encuentra sonriendo, entonces por eso hacia tantas preguntas, hizo que dijera TODO, y ahora ¿Cómo se defendería?.
Yo…yo…- lo balbucea Kagome con uno que otro hipo.
Eres una tonta.- lo insulta el chico para caminar hacia ella – escúchame bien pequeña, yo nunca por nada del mundo te voy a dejar, ¿Qué no entiendes que te amo, que te necesito?.- lo ultimo lo pregunta en suplica, sentándose a lado de ella.
Yo…yo…- lo vuelve a balbucear.
Dame una oportunidad, déjame demostrarte que este matrimonio puede funcionar.- lo menciona el ojidorado - ¿Qué no te das cuenta que sin ti muero, estos días estuve en un infierno sin ti, ¿crees que pienso perderte?.- lo pregunta
Oh! Inuyasha…- lo dice, para soltar la almohada y lanzarse a los brazos del chico, que este la recibe.
Tengo miedo, tengo miedo deque te canses de mí.- lo murmura entre sus brazos dejando que los sollozos se hagan presentes.
Eso nunca…- se lo dice
¿me lo juras?.- lo pregunta, separándose un poco de aquel abrazo.
Por mi vida.- lo contesta para inclinarse a besar aquellos labios.
Hace tiempo que no disfrutaba de aquellos labios, tan solo deja que Inuyasha la guié en el beso, dejando que su boca sea explorada por la lengua del chico, ahogando aquellos suspiros.
Puede sentir como las manos de Inuyasha se adentrar a su blusa, para tocar su piel cosa que le da como respuesta un gemido y deja que este la pegue más hacia su cuerpo.
Inuyasha se separa un poco de los labios de Kagome, para observar aquel rubor rosado en las mejillas de su chica, y comenzar a llenarla de besos por toda la cara… dejándola poco a poco recostada en la cama, él encima de ella.
¿mi madre sigue por aquí?.- lo pregunta Inuyasha, para inclinarse a besar el cuello de Kagome.
mmmm… no lo se.- lo contesta, tratando de concentrarse en la pregunta pero pareciera que las caricias de chico no dejaba que se concentrara en otra cosa que no fuera el placer que proporcionaba.
Tendrás que echar un vistazo.- se lo dice el ojidorado para separase un poco de su cuerpo… - que quiero hacer contigo algo… placentero.- lo ultimo no dice cerca del odio de Kagome.
Apenas si había echado el vistazo y no había encontrado a la señora Izayo…
No, parece que se fue.- lo informa Kagome con aquella respiración entrecortada.
Eso me parece excelente.- lo contesta- por que tu y yo, tendremos una cita con la cama.- lo informa Inuyasha para volver a tomar los labios de su Kagome.
Apenas iba a protestar, pero pareciera que aquella protesta murió entre sus labios, o más bien ni siquiera llego a ellos quedándose en la garganta.
Dejaba que Inuyasha tomara posesión de sus labios, de su boca… apenas supo cuando el chico se deshizo de su playera que lleva… sintiendo como comienza a recorrer con aquellas fuertes manos su cintura y dar un recorrido a su espalda.
Deja de besar los labios de Kagome, para entretenerse con aquel cuello, que comienza a ser succionado por sus labios y mordisqueado…
Algo andaba mal… no era que no le agradaba la idea en hacerle el amor a Kagome, pero no podría hacérselo en la parte inferior de la cama, así que mejor la lleva a una posición cómoda.
Siente como unos fuetes brazos la toman, para comenzar a caminar con ella, tomando posesión de nuevo sobre sus labios… apenas había sentido cuando volvió a tocar la cama… ya de nuevo Inuyasha se encontraba encima de ella, solo que ahora pareciera que el mismo le había ayudado con la tarea de rehacerse de su camisa.
Lo ultimo que supo es que aquel bracear que cubría sus pechos, se encontraba en el suelo… de un momento a otro siente como la boca del chico comienza a mamar uno de ellos, dejando que aquellos suspiros salgan de sus labios, al igual que su espalda se arquee…
Apenas si podía soportar tanto placer…
Pareciera que Inuyasha hace lo mismo con el otro, para sacar unos gemidos de los labios de la chica, aquellas manos en sus piernas, tratando de libarse de aquel estorboso pantalón que trae Kagome puesto, cosa que poco a poco empieza a lograrlo.
Eres hermosa…- lo murmura Inuyasha, una vez que siente como se ha desecho de aquella prenda, dejando a Kagome con solo una arropando su cuerpo.
Puede sentir la mirada del chico en todo su cuerpo desnudo, ocasionado que sus mejillas ya encendidas se pongan mas coloradas.
Tratando de taparse, cosa que pareciera que Inuyasha le leyera el pensamiento y no la dejara.
Se sentía demasiado azorrillada, para seguir a delante, nunca antes un hombre había hecho eso con ella, desnudado y apunto de hacerle el amor.
Creo que no estamos de la misma forma.- lo murmura Inuyasha con aquella sonrisa que hace derretir a cualquiera.
Puede ver como el chico se levanta y comienza a quitarse los pantalones quedándose solo en boxers.
Oh! Kami, ¿Qué esta apunto de hacer?...
Inuyasha… yo…yo…- lo comienza a balbucear…
¿sucede algo malo pequeña?.- lo pregunta.
Verás… yo…- lo balbucea, se sentía tan apenada…
No debes de apenarte.- se lo dice el chico.
Inuyasha se inclina a besar los labios de Kagome, tomando primero el labio inferior incitándola a que pida más, cosa que obtiene como respuesta los suspiros que empiezan a salir de los labios de Kagome.
Siente como unas manos se posan en su pecho desnudo para comenzar a darle leves caricias que lo encienden, se sentía en la gloría.
Sus manos no iban a desaprovechar ningún instantes, pero debía de hacerlo poco a poco excitando a Kagome, bien sabía que era su primera vez de la chica y pensaba hacerla inolvidable…
Comienza a dar leves caricias en la pierna de Kagome, dejando que esta como respuesta se alce un poco para tener mejor acceso a ella.
Sus labios se concentrar en los labios de Kagome, envolviéndolos, chupándolos mordiéndolos, saboreándolos, dejando que cada suspiro que sale sea música para sus oídos.
Apenas los deja, y comienza a descender al cuello de Kagome, escuchando como aquella respiración se vuelve demasiado entrecortada.
Comienza aquel recorrido de caricias por el cuerpo de la chica, sus manos explorando cada centímetro.
Ahhh…- lo escucha salir de los labios de Kagome, al tomar posesión con sus labios el pecho de la chica, sintiendo como aquella descarga eléctrica empieza a explotar por todo su cuerpo…
El cuerpo de Kagome se arquea dejando que tome mejor acceso a sus pechos…
Estaba segura que si no paraba esto, pasaría lo inevitable, su cerebro le decía que parara pero su cuerpo y todos sus sentidos pedía mas… pedían ser consentidos y tocados por aquellas manos y labios…
Siente como la lengua del chico empieza a bajar hacia su estomago, quedándose en el ombligo, dándole un masaje circular con aquella sensual lengua, dejando que sus gemidos se hagan presentes y ella que trato de controlarlos.
Nuca supo cuando se fue el momento en el que se quedo desnuda debajo de Inuyasha, apenas lo supo cuando la lengua del chico recorrió con cuidado aquel lugar que ardía en llamas… dejándolo hace unos momentos y continuar con el recorrido de besos en las piernas…
Oh Kami, sabía que no tardaba en morir, era una tortura demasiado placentera…
Se encontraba tan excitado que en aquellos momentos estaba haciendo un esfuerzo por no tomar a la chica como suya.
Comienza con el recorrido de regreso, para succionar ahora cara parte del cuerpo de Kagome, escuchando aquellos gemidos combinados con su nombre…
Llega de nuevo a sus labios, para volverlos a besar, dejando que ahora ella sienta su sexo contra el de ella, claro que todavía el suyo se encontraba bajo sus boxers, pero aquello parecía que había excitado más de la cuenta a la chica, con aquel grito que pego entre sus labios.
Se separa de los labios de Kagome, poniendo ambas manos a los costados, tratando de respirar hondo y profundo, pero parecía que lo único que tenía en mente era hacer gritar a Kagome y aquello lo tendría si ella le daba el permiso.
Pequeña.- lo menciona Inuyasha, dejando que Kagome mantenga sus ojos cerrados - ¿estas segura?.- lo pregunta
Oh Kami, ¿Cómo le preguntaba ello, estaba ardiendo y si no lo tenía ahora no había manera de poder aplacar ese calor.
La única respuesta que obtiene es como Kagome se abraza hacia su cuerpo y comienza a darle besos en su cuello, y aquello era lo único que necesitaba para poderse quitar aquella barrera…
Apenas se escucha un pequeño grito por la habitación, apenas le había dado tiempo a Kagome de respirar cuando siente como Inuyasha se adentra en ella de un solo jalón rompiendo toda barrera, aquella barrera que decía hasta esos momentos que era virgen.
Una pequeña lagrima rodea por su mejilla, cosa que se percata el chico, para comenzar a dar besos por toda la cara, tratando de reconfortarla, dejando que ella se acostumbre a que el este dentro.
Podía sentir aquel miembro hinchado entro de ella, sus paredes acomodándose para que aquel extraño se mantenga a salvo…
Puede sentir unos leves movimientos, que comienza a dejar que el dolor desaparezca y se convierta en placer, apenas había podido saber que era el placer entre tantas caricias pero parecía que aquello era otra cosa, haciendo temblar conforme al ritmo y caricias del chico…
Se iba a adentrar un poco en Kagome, cosa que esta lo permite para tener mejor acceso, pareciera que aquello era un sueño…
Se escucha un grito por toda la casa, apenas podía respirar bien, Kagome en cambio se encontraba temblando entre sus brazos, tratando de respirar y sintiendo como aquel calor empieza en su vientre y termina por esparcirse por todo su cuerpo…
Apenas se había derramado dentro de Kagome, y parecía el paraíso, tan solo se acuesta a su lado llevándose la consigo, no podría salir de ella se sentía tan cómodo entro de la chica.
Kagome tan solo deja que aquellos fuertes brazos hagan lo que quiera con ella, se acorruca entre ellos, su cabeza la recuesta en el pecho del chico, sus piernas las mantiene entrelazadas en las de Inuyasha permitiendo que ambos sigan unidos y su respiración trate de volver a la normalidad…
¿te hice daño?.- lo pregunta Inuyasha, recobrando el aliento.
¿daño?.- lo pregunta Kagome alzando su rostro para observar aquellos ámbar cristalinos como el mismo sol.
Si pequeña, ¿te lastime?.- lo pregunta con otras palabras, al recordar aquella lagrima.
Oh, bueno… al principio, pero después me gusto.- lo confiesa con un leve sonrojo en sus mejillas.
Espero que la noche de bodas sea diferente…- lo murmura Inuyasha, dejando que Kagome de un suspiro…
Nos casaremos pasado mañana.- lo informa Inuyasha, tomando las cobijas para tapar a ambos.
¿pasado mañana?.- lo pregunta
Si, no quiero estar ningún minuto mas sin ti.- lo dice para besar los labios de Kagome, sin prisa y dejar que la chica se acorruque entre sus brazos.
¿no es demasiado pronto?.- lo pregunta Kagome, dejando que Inuyasha le de caricias en su espalda desnuda.
No, considerado con todo lo que tengo en mente para ti.- lo confiesa, besando el cabello de Kagome.
Descansa pequeña, que al rato tengo otros planes.- lo murmura Inuyasha, dejando que Kagome se vaya al mundo de los sueños, ya volvería a disfrutar de su Kagome.
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Apenas llevaba unos minutos despierto, observando a Kagome dormir, la había acomodado con cuidado para que su cabeza descansara en la almohada, y el se pusiera de lado, desprendiéndose del cuerpo de la chica, su codo y mano sostenían su cabeza, para seguir observando aquel pequeño ángel.
Observaba el cuello de la chica, un poco rojo a causa de sus caricias, los labios de Kagome hinchados, el cabello azabache que se encontraba extendido por toda la almohada revuelto… y aquellos ojos cerrados, con respiración lenta…
Tan apetecible para devorarla en aquellos momentos, no recordaba cuando fue la ocasión que el hacerle el amor a una mujer lo hubiera dejado de esa manera tan tonto, tan idiota, tan… tan… oh kami ¿Qué hechizo le había lanzado esa pequeña para dejarlo así?.
Bah, no importaba desde aquellos momentos Kagome, es suya, egoístamente suya, y planeaba hacer con ella, algunas cosas que ya tenía en mente.
mmmm…- escucha aquel sonido, volviéndolo a la realidad, para poner la atención a su pequeña.
Podía observar como, comenzaba a estirarse, para deslizar un poco aquella sabana de matices azules, dejando expuestos aquellos deliciosos pechos, que bien había podido disfrutar esa misma mañana.
Kagome comienza ha abrir aquellos ojos, observando como unos dorados se encuentran viéndola fijamente, pero era un dorado que le daba un escalofrió desde la columna vertebral y terminar en su nuca.
¿sabías que dormida pareces uno ángel?.- lo pregunta y hace saber el chico.
¿Qué hora es?.- lo pregunta Kagome, observando aquella mirada dorado con un poco de fuego.
Mmmm, son las cuatro.- lo contesta Inuyasha al ver su despertador de mesa, que tiene desde el otro lado de la cama.
Dormimos mucho.- lo murmura Kagome, sonrojándose al recordar lo que sucedió horas atrás
Sabías que teniendo esos pechos expuestos, me hacen desearte hacerte el amor ahora mismo.- lo menciona Inuyasha sonriendo con malicia y bajar esa mirada hacia el lugar que acaba de mencionar.
Kagome tan solo se da cuenta de ello y se tapa con una sabana, incorporándose y dejar ver aquel rostro sonrojado…
No te apenes pequeña, que desde ahora eres solamente mía.- lo informa Inuyasha, para levantarse y alcanzar los labios de Kagome con los suyos, dándoles un suave masaje, pasando su mano en la espada desnuda de la chica, para atraerla hacia él.
Poco a poco comienza a acostar a Kagome en la cama de nuevo, para mantenerse de lado y seguir besando aquellos labios.
Se desprende un poco de aquellos labios, y observa como su Kagome mantiene sus ojos cerrados, un leve rubor en sus mejillas, y aquellos labios un poco rojos, mostrándole que le pertenecen por completo.
Vamos a vestirnos.- lo murmura Inuyasha… ocasionando que Kagome abra sus ojos lentamente.
¿vestirnos?.- lo pregunta, sosteniendo aquella sabana para que no se resabe de su cuerpo.
Bueno, aunque si quieres estar desnuda ante mió, puedo acostumbrarme.- lo dice el ojidorado mostrándole aquella sonrisa.
Kagome en lugar de contestar algo tan solo aprieta más las sabanas hacia su cuerpo y se sonroja más de lo que ya se encontraba.
anda pequeña, que quiero ir a tu departamento.- lo informa Inuyasha tomando asiento en la cama, cubriendo tan solo lo necesario.
¿mi departamento?.- lo pregunta, y a su vez también se incorpora, cubriendo con la sabana su cuerpo.
Si, necesitamos ir por tus cosas.- lo menciona el chico, para buscar sus boxers, por algún lado los había lanzado pero no se acordaba donde.
¿para que?.- lo pregunta Kagome, observando como Inuyasha esta buscando algo en el piso, y podría también ver toda su ropa regada por la habitación.
Por que, desde hoy tu vivirás conmigo.- lo demanda Inuyasha, es como si aquello fuera una orden, pero una orden placentera.
Pero yo no pudo…- lo niega Kagome, observando como el chico detiene su labor ate aquel rechazo.
Claro que puedes, y es lo que vas hacer.- lo vuelve a demandar Inuyasha, y bien que no iba a aceptar un no por respuesta.
¿Qué voy hacer con mi departamento?.- lo pregunta Kagome, ella no quería deshacerse de su departamento, era un regalo de su abuela.
Pues, podríamos venderlo.- lo sugiere Inuyasha.
¡Eso si que no, hija dile al baka de tú prometido que no se meta con mi departamento.- lo dice una anciana que se encuentra de pie al final de la cama.
Abuela…- lo murmura Kagome, viendo ala dirección en la que se encuentra la anciana.
Kagome, dile a ese baka que si toca mi departamento lo mato.- lo amenaza la anciana, nadie se metía con su departamento y ¡pensar los años que había sacrificado por tenerlo!.
¿sucede algo malo?.- lo pregunta Inuyasha, al observar como su Kagome se queda vendo al final de la cama, como si alguien estuviera con ellos, pero a su vez también ve como se tapa la chica con otra colcha.
Verás…- lo comienza a decir Kagome – este mi abuela…- lo menciona tratando de exhalar profundo para lo que venía – no quiere que venda el departamento.- lo concluye la pelinegra.
Kagome, ¿de que te sirve un departamento?.- lo pregunta Inuyasha
Es que, es un regalo que me dejo mi abuela.- lo informa la chica.
Lo entiendo, pero ese departamento esta chico comparado a este.- lo trata de hacer saber Inuyasha, bien Kagome sabía que aquello era cierto y se encontraba de acuerdo con él, pero no podía deshacerse de ese departamento.
¿Por qué no hablamos con tu abuela y le explicamos las cosas?.- lo sugiere el mismo ojidorado.
Es que… verás… ella… murió.- lo balbucea
¿entonces, cual es el problema?.- lo pregunta Inuyasha sin comprender – bien podemos venderlo.- lo vuelve a repetir
Dile a ese jovencito que ni se le ocurra.- lo dice la anciana
Escúchame, por favor…- lo suplica Kagome- verás Inuyasha, este mi abuela… todavía esta con nosotros.- lo concluye, esperaba que con ello, Inuyasha captara sus palabras.
Y bien que las había entendido.
Kagome, por que no le dices a tu abuela, que lo mas conveniente es vender ese departamento.- lo vuelve a decir el chico consiente de que aquella anciana esta escuchando.
¡Dile hija que no quiero!.- lo dice con tono de berrinche
Ella no quiere.- lo informa Kagome.
Por favor, que no sea terca, ese departamento no nos sirve, viviremos mejor aquí.- se lo dice a Kagome.
Compréndela Inuyasha ella no quiere.- lo trata de hacer entender Kagome, hacia su Inu, pero ¿Cómo?
Feh! como quiera.- lo dice cruzando sus brazos – pero eso si, tú te vienes a vivir conmigo.- lo demanda el mismo chico
Inuyasha… por favor…- lo suplica Kagome, cambiando de posición para sentarse sobre sus piernas desnudas, mientras sostiene aquellas sabanas.
No eso si que no, si tú abuela quiere que no vendamos el departamento, pues bien, pero de que te vienes a vivir conmigo, eso es un hecho.- lo informa y concluye el chico, viendo a los ojos a su Kagome.
Pues dile a ese joven, que mi departamento no se puede quedar solo.- lo dice Kaede la abuela de la chica.
Inuyasha, no quiere que se quede solo su departamento.- lo informa Kagome, tratando de razonar con el ojidorado.
Pues, no me importa.- se lo hace saber sin darle importancia al asunto.
¿Este es con el baka que te vas a casar?.- lo pregunta la abuela.
Si.- lo contesta Kagome, viendo a la dirección en la que se encuentra.
Ya verá ese jovencito…- lo murmura entre dientes, mientras con un ademán de su mano mueve las cobijas, dejando ver al chico desudo.
En cambio Inuyasha tan solo se sorprende al sentir como las cobijas salen dispersas al centro de la cama, sin dejar que Kagome se destape, y él quede desnudo delante de la chica, cosa que esta se sonroja.
¿Qué diablos paso?.- lo pregunta Inuyasha, sin hacer el mayor esfuerzo en taparse…
Oh kami, este si es un hombre…- lo hace saber la abuela al ver el cuerpo del chico, que ahora comienza a ponerse de pie – si tan solo tuviera veinte tres, y claro viva, me lanzaría a sus brazos.- lo expresa la abuela al observar toda la anatomía del chico.
Kagome tan solo se sonroja ante el comentario de su abuela y observa con detalles el cuerpo de este, por algo se había sentido así aquella mañana, y no le extrañaba para nada de que le doliera al sentirlo dentro de ella.
Fija su vista en su abuela, que esta comienza a babear, cosa que le molesta un poco, aquella desnudez debería de ser solo para ella…
Inuyasha tápate…- lo ordena Kagome, para comenzar a levantarse y brindarle una sabana al chico.
¿Por qué?.- lo pregunta el chico.
¿Por que, ¡Por que, por que mi abuela esta aquí…- lo informa, parándose enfrente de el y tapar por lo menos con su cuerpo la desnudes de este.
Hija, estorbas la vista…- lo informa la abuela.
Este era el espectáculo más vergonzoso en el que había estado, necesitaba estar vestida y sacar a Inuyasha fuera de la vista de su abuela.
Por favor Inuyasha, tápate…- lo suplica Kagome, quedándose enfrente de él, y tratando de cubrir con su sabana aquella anatomía.
Feh!.- es la única respuesta que salen de los labios del chico, pare sentir como aquella sabana que se encuentra cubriendo su cuerpo se abre y deja pasar a un extraño que envuelve su cuerpo con unos brazos demasiados fuertes.
No se por que estas así.- lo menciona Inuyasha – pero me gusta estar cerca de ti…- lo murmura a escasos centímetros de los labios de la chica, para capturar sus labios, apretándola hacia su cuerpo.
Siente como Inuyasha la toma entre sus brazos, para caminar con ella hacia la cama y depositarla en la cama, sin despegar sus labios… se sentí tan protegida, tan amada entre los brazos de su Inu.
Em, em…- junto con unos sonidos de tos fingidas es lo que hace que Kagome interrumpa aquel beso.
Hija lamento interrumpir tu encuentro amoroso, pero quiero que se decida lo de mi departamento.- lo anuncia la abuela tomando asiento en la cama.
Inuyasha….- lo menciona Kagome – este, el departamento…- lo murmura, al sentir las caricias del chico en su estomago.
Feh!.- es la respuesta que dice el chico – mmmm, supongo que podemos rentarlo- lo sugiere y pregunta, tal vez aquella era la única opción que quedaba, si no se podía vender, lo mejor era rentarlo, así Kagome se iría a vivir con él y el departamento no quedaría solo.
Me parece una excelente idea.- lo anuncia la abuela de Kagome.
Kagome tan solo ríe ante la reacción infantil de a su abuela, brincando como niña pequeña.
Le parece una excelente idea.- lo informa Kagome, hacia su Inuyasha, el cual tan solo le da un beso con un "mmmm mejor para mí"….
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Bien, ahora a empacar.- lo informa Inuyasha, entrando con tres maletas al departamento de la chica.
Ya te dije que por ahora seria lo esencia Inuyasha…- lo dice Kagome que se encuentra depositando las llaves en una de las mesas de la sala.
Eso si que no, vas a guardar TODA tu ropa, y lo que te haga falta.- lo anuncia el chico para entrar al cuarto de Kagome con una de aquellas maletas que trajo de su casa.
Eres incorregible.- se lo dice Kagome, para ver como el chico empieza a vaciar aquellos cajones que tiene de ropa, en la cama dejándolos rápidamente vacíos.
Entre más rápido hagamos esto, pronto estaremos en casa.- lo menciona el ojidorado, dándole un toque a la palabra casa, le fascinaba como se escuchaba aquello, la casa de Kagome y suya…
Bien, bien, tu ganas.- lo dice con una risa al ver a su Inuyasha acomodando toda su ropa en la maleta – yo voy por las cobijas.- se lo informa para comenzar ha abrir el closet, donde mantiene mas ropa pero ahora trajes y vestidos colgados de gala y aquellos que suele llevar al trabajo.
Ya sabia.- lo murmura Inuyasha
¿sabías que?.- lo pregunta para comenzar a meter aquellas cobijas en la otra maleta.
Que tenías mucha ropa.- se lo contesta – por eso traje una maleta enorme y algunas que son dos en uno.- se lo dice con una sonrisa, para comenzar a guardar toda la ropa de la chica, en la maleta y ahora continuar con lo del closet, al igual que los zapatos.
¿pretendes llevarte todo hoy?.- lo pregunta Kagome, al ver como Inuyasha saca algunas de sus maletas de la parte alta del closet y comienza a meter los libros de la chica, en una de ellas, en la otra los zapatos, en la que sigue las películas, en la otra los utensilios del baño y en la ultima los demás artefactos para una mujer (maquillaje).
Pareciera que Inuyasha se encontraba haciendo todo solo, ya había acabado de acomodar la mayor parte, tan solo se dedica a observar aquella prisa que tuviera el chico por que ella se mudara con él.
Ahora se encuentra esperando a su Inuyasha que suba por las demás maletas, las que se encontraban ya listas las estaba bajando al carro, ahora traían una camioneta, eso fue por que Inuyasha sugirió traerla, según para meter las maletas…
Y pareciera que su idea no estuvo nada mal, ya estaba todo empacado, no quedaba nada importante en el departamento, ya Inuyasha se había encargado de sabotearlo, dejando solo los muebles, ni siquiera los trastes de la cocina se salvaron, también se iban al departamento del chico.
Ahora si pequeña, es la última maleta.- lo informa el ojidorado, tomándola con una sola mano.
Vamonos.- lo menciona Kagome, para tomar las llaves, y salir con el chico del departamento dándole el último vistazo.
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Inuyasha, ¿Dónde pusiste mi pijama?.- lo pregunta y llama la chica, revisando una de las maletas donde contiene la ropa.
Feh, eso ya no es importante.- lo menciona Inuyasha, desde el baño, se encontraba acomodando las cosas de Kagome.
¿Cómo que no es importante?.- se lo repite y pregunta a la vez.
Pues yo no le veo la importancia.- lo anuncia el chico
¿pretendes que duerma contigo desnuda?.- lo pregunta Kagome, mientras que sigue buscando entre toda su ropa aquella pijama, ella sabía que tenía dos, y ninguna de ellas aparecía, arg!.
No pretendo….- se escucha que lo dice el ojidorado – lo afirmo.- lo murmura mientras pasa aquellos brazos alrededor de su cintura, arrasándola por la espalda y mantenerlos quietos en aquel estomago.
Inu…ya…sha…- lo murmura Kagome, dejando que el chico toma entre sus manos, las suyas, y comience a darle vuelta para, sentir después aquellos labios en su cuello y los fuertes brazos del chico cargadora para llevarla directamente a la cama…
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Se escuchaba un molesto ruido, como una alarma que no quisiera apagarse, con un ¡demonio, y él que se encontraba de lo mas cómodo con aquella persona entre sus brazos.
Apenas había alargado el brazo para apagar aquel molesto ruido, y se apaga este como arte de magia, arg!
Comienza a oler algo delicioso que se esta preparando en la cocina, como unos huevos con tocino, pan tostado, jugo… mmmm olía exquisito aquello.
Siente como algo en la cama comienza a caminar y aquello por lo movimientos que se están ocasionando, apenas había sentido cunado se quita aquello suave de entre sus brazos, para despertarlo de un golpe, pensado que la chica no se encuentra a su lado y aquello le asusta que todo aya sido un simple sueño.
De pronto escucha una pequeña risa que después de unos segundos suelta una fuerte carcajada, para observar la duela de aquel ruido, era su Kagome sentada en la cama pero de una forma en que sus pies se escondieran en la parte de atrás, sentada sobe sus rodillas, y aquel cuerpo cubierto por una de sus tantas camisas.
Buenos días dormilón.- lo saluda Kagome con una risita
¿dormilón?.- lo pregunta Inuyasha -¿Cómo diablos saliste de mis brazos?.- lo pegunta Inuyasha, al no comprender como le hizo aquella pequeña tramposa para salir de sus brazos, si bien recordó que después de hacer el amor con ella, la abrazo para que no hubiera ninguna escapatoria de salida.
Oh, eso es un secreto.- lo dice la pelinegra con una sonrisa entre sus labios.
Feh!.- es la única respuesta, del ojidorado
Ven acá gruñón, a desayunar.- lo anuncia Kagome, incorporándose a darle un corto beso en sus labios y salid de la cama, para dirigirse a la sala donde estaba todo listo para el delicioso desayuno que les esperaba.
Ya tendría tiempo para arreglar algunas cuentas claras con aquella pequeña, por ahora tomaría aquel desayuno que se olía bien.
-.-
No se por que demonios tenemos que arreglar todo ahora.- lo murmura y maldice el chico depositando las maletas en una mesa ya recogida y limpia.
Por que, así tendremos mas tiempo para nosotros dos.- lo contesta Kagome, saliendo de la cocina solo con aquella camisa puesta.
Feh, terminare con esto.- lo anuncia Inuyasha sacando de aquella maleta los trastes y dejarlos en la mesa, para que la chica los tome y entre con ellos a la cocina, y así depositarlos en el lavaplatos
Apenas estaba vaciando la maleta de todos los trastes cuando escucha que el teléfono comienza a soñar.
¿bueno?.- lo pregunta Inuyasha al contestar el teléfono.
Inuyasha, hermano.- se escucha por el otro lado de la línea
¿eres tú?.- lo pregunta Inuyasha, sin creer lo que escuchan sus oídos
Claro que si, ¿a quien mas esperabas?.- lo pregunta el chico
¿Qué tal esta Inglaterra?.- lo pregunta Inuyasha, con una sonrisa de oreja a oreja, ese día no podía ser mejor…
Muy bien, y ni que se diga de las mujeres…- lo murmura entre broma aquel chico
Feh, tú siempre de pervertido…- lo menciona el ojidorado
Bueno, hermano… te hable por que me entere de que ¡te casas!.- lo ultimo lo dice gritando por la línea.
Miroku, puedes dejar de ser escandaloso.- lo menciona Inuyasha, apartando el teléfono para escuchar aquel grito.
Perdóname, pero no me esperaba esto.- lo confiesa
Pues me caso, con la mujer mas hermosa de este planeta.- se lo menciona para ver como su Kagome se pasea por los alrededores, llevando de un lado a otro los trastes, para desocupar la mesa.
Pues felicidades hermano.- lo felicita el chico aunque sea por teléfono
Inuyasha, voy a darme un baño.- lo anuncia Kagome que se encuentra entrando a la habitación con una de las maletas, y acomoda alguna ropa suya en donde corresponde, en aquellos cajones que tiene el chico enfrente de la cama.
Oh Kami, debía de colgar con ese baka de Miroku y ocuparse de su mujer, pero ahora no podía necesitaba pedirle dos cosas a Miroku y aquello no podía esperar, podía ver como Kagome se encontraba acomodando la ropa en los cajones, y aquellos trajes y vestidos en el closet.
No sabía con quien habla Inuyasha, pero aquello pareciera que lo hacia feliz, esta hablando con un tal ¿Miroku, si aquello era lo que había alcanzado a escuchar.
Bueno, ya había terminado casi todo de desempacar, se la paso toda la mañana haciendo aquello y ahora solo le faltaba, sus libros, que eso lo dejaría para después, tendría que ir al estudio del chico, dos habitaciones a la derecha.
Con aquello estaba de acuerdo con Inuyasha, el que se aya ido a vivir con él, su departamento es mas grande que el suyo, por mucho mas, tener cuatro habitaciones y dos baños, junto con aquella sala gigantesca y la cocina del mismo tamaño.
Se encontraba preparando el baño, había una gran tina en el cuarto de baño, bueno lo suficiente para dos personas, poder estar perfectamente.
Pensar que el miércoles se iba a casar con Inuyasha, aunque le había dicho al chico que aquello era demasiado rápido, pero este decía "no quiero esperar" y eso le hacia sentirse amada y protegida…
Lleva sus manos a su cabello desatando el nudo que hizo en la mañana, para tener mas facilidad de limpiar las cosas sin que este cabello le estorbara, dejando que la melena azabache caiga por su espalda.
El baño ya estaba casi listo, la toalla donde pudiera tocarla fácilmente, deja caer lentamente la camisa que llevaba puesta de Inuyasha, era lo único que tenia en su cuerpo.
Antes de meterse a la tina, siente como unos brazos rodean su cuerpo, junto con unas fuertes manos que se posan en su estomago, unos labios que comienzan a besar su cuello.
Mmmm… ¿bañándose sin mi?.- lo pregunta Inuyasha, mientras comienza a besar el cuello de la chica.
Pensé que seguías hablando por teléfono.- lo contesta Kagome, dejando que el chico la guié a la tina, para meterse con ella.
Pero ya no.- lo murmura Inuyasha, sentándose enfrente de la chica, para mantenerla en sus piernas…
Me parece excelente…- lo murmura Kagome – ahora eres mió…- lo dice mientras besa los labios del chico, dejando que este recorra con sus manos su espalda desnuda.
-.-
Inuyasha, te veo de muy buen humor.- lo menciona su hermano, que se encuentra sentado en la silla detrás del escritorio.
Soy el hombre más feliz de este mundo.- lo anuncia Inuyasha, tomando asiento enfrente del chico.
¿puedo saber por que?.- lo pregunta Sesshomaru
Me caso.- lo anuncia con una sonrisa de oreja a oreja
¿casarte, ¿con quien?.- lo pregunta demasiado asombrado
Adivina.- lo dice
¿Kikio?.- es la primera que se le viene a la cabeza, sabía que Kagome ya no se encontraba con él, pero aquello tenía que ser un error, por que tenía entendido que este no quería saber nada, absolutamente nada de Kikio.
Claro que no!.- se lo contesta Inuyasha
¿entonces?.- lo pregunta
Con Kagome…- se lo concluye, observando el rostro de asombro de su propio hermano – por eso quiero pedirte que seas mi padrino.- lo hace saber, para observar como su hermano se levanta de aquel lugar y camina hacia él.
¿me lo dices enserio?.- lo pregunta sin creer alguna palabra de su propio hermano
Por supuesto que si.- se lo contesta levantándose del asiento.
Es una gran sorpresa y me alegro por ti.- se lo dice, para estrecharlo entre sus brazos en un gran abrazo, y pensar aquella semana en la que su hermano estuvo deprimido, y lo único que hacia era beber.
Por supuesto.- se lo hace saber aquel hombre de mirada dorada.
¿Cuándo te casas?.- lo pregunta Sesshomaru, retirándose de aquel abrazo.
El miércoles.- lo contesta Inuyasha
¿miércoles?.- lo pregunta, el chico
Si, este miércoles.- lo contesta el mismo ojidorado
¿tan pronto?.- se lo vuelve a preguntar.
Si, no quiero esperar mas, amo a esa chiquilla, y si no me caso ahora, no podría soportar otro abandono.- se lo hace saber.
Entiendo, ¿entonces querrán irse de luna de miel?.- lo pregunta Sesshomaru
Si aquello se puede sí.- lo contesta Inuyasha.
Supongo que si, es cosa de arreglar los papeles, aparte creo que Rin, podría tomar el puesto de Kagome por un tiempo.- lo sugiere Sesshomaru – pero solo un tiempo, entregar los pedidos.- se lo rectifica al ver la cara de desacuerdo de su hermano, bien el no quería que Kagome se quedara sin trabajo – recuerda Inuyasha que estamos en entregas.- se lo concluye y recuerda el mismo Sesshomaru.
Supongo que aquello no le afectaría a Kagome.- lo dice Inuyasha – bueno, hermano te dejo por que tengo que ver a mi futura esposa.- lo anuncia para dirigirse a la salida – aparta el miércoles, que te quiero como mi padrino.- se lo recuerda con una sonrisa entre sus labios – por cierto.- lo menciona antes de salir del lugar – hablo Miroku y llega hoy en la tarde.- lo hace saber, para escuchar como su hermano empieza a decir "ese pervertido, regresa, ya era hora"…
-.-
Jakotsu, ¿Kagome?.- lo pregunta Inuyasha, al salir de la oficina de la chica
La señorita Kagome, se fue con Rin de compras.- lo informa el chico.
¿sucede algo malo?.- lo pregunta Inuyasha, al ver como "aquel hombre", no le habla como suele hacerlo y aquello si que era raro, bastante raro.
¡Y todavía me preguntas!.- lo chilla Jakotsu
¿de que demonios me hablas?.- lo pregunta Inuyasha
No me avisaste que te casas con Kagome el miércoles.- lo reclama el chico, dejando ver aquellos ojos morados cristalinos, cosa que le causa una carcajada al ojidorado.
No debes de reírte lindo Inuyasha, no sabes lo que sentí cuando me entere de eso!.- lo informa el chico – casi me da un patatu!.- se lo hace saber – me quitan a mi Inuyasha lindo, buaaa!.- lo ultimo lo dice exclama para salir de su lugar e ir al baño de mujeres a lavarse…
Ese Jakotsu pareciera que nunca va a cambiar, por mas que le decía que el no era gay, continuaba con sus ideologías acerca de él.
Bueno, eso no importaba, lo que quería en aquellos momentos era a Kagome Higurashi entre sus brazos, y disfrutar de sus labios, pero la tonta se fue con Rin de "comparas" y ni siquiera tuvo la decencia de avisarle que saldría y eso que estuvieron toda la mañana en la oficina. Arg, feh! Mujeres.
-.-
Desde que salio de la empresa se la pasó con Rin comprando cosillas, ambas no tardaban en casarse, pero ella se casaba antes de la chica, así que a Rin se le ocurrió la brillante idea de comprar de una vez las cosas que utilizarían ambas en la noche de bodas y en la playa… "armas mortales" como le dijo Rin en la tienda de lencería femenina.
Estaba entrando al edificio, toma el levador y entra en el… necesitaba llegar al departamento y hacer la cena antes de que llegara Inuyasha, y claro que lo sorprendería con una de esas prendas que se había comprado ya las demás las dejaría para después.
Se abren las puertas del elevador, dejando ver aquella mujer azabache, con bolsas de numerosas tiendas.
Kagome se encamina a ir al departamento del chic, Inuyasha le había sugerido que se quedara con la duplica ella, y le pareció excelente la idea, así no tendría que depender del chico.
Antes del llegar al departamento, puede ver que se encuentra enfrente de la puerta de este un joven de coleta chica, vestido de ropa informal, pantalón de mezclilla y una chamarra de mezclilla, cosa que aquello se le hace extraño.
Disculpé, ¿a quien busca?.- lo pregunta Kagome, al estar detrás de ese joven.
Oh.- es la respuesta que da el chico, al darse la vuelta, revisando a la bella señorita de arriba hacia abajo y viceversa.
¿busca a alguien?.- lo vuelve a preguntar a Kagome
Permítame decirle que es una bella dama…- lo halaga el joven - ¿no le gustaría tener un hijo conmigo?.- lo pregunta el chico para tomar la mano de Kagome entre las suyas.
Este si que estaba loco, ¿y pensaba que Inuyasha era un pervertido?...
-.-
¿Kagome?.- lo dice el ojidorado al entrar a su casa, depositando en el sillón su traje.
Ahora salgo.- se escucha desde una de las habitaciones, pero no ubica en cual.
Esa mujer, no se conforma en que yo aya regresado solo a casa, ni siquiera me recibe con alegría.- lo piensa el chico, desabrochando su camisa.
¿Cómo te fue?.- lo pregunta Kagome, al entrar a la sala, observando que su Inuyasha se encuentra perdido en sus pensamientos
¿Inuyasha?.- lo llama la chica - ¡Inuyasha!.- lo grita al ver que su novio no le hace caso.
¿he?.- es la única respuesta que recibe del chico.
Aish, olvídalo.- lo dice Kagome, para continuar su caminata hasta la cocina.
¿Qué olvide que?.- lo pregunta el chico, siguiendo a su novia
Nada…- se lo dice algo molesta por la actitud del chico
¿ahora que hice?.- lo pregunta el chico, al escuchar el tono de voz de enojado
Nada…- lo murmura Kagome
Kagome.- la llama, para acercarse hacia ella, tan solo para rodearla entre sus brazos.
Perdóname ¿si?.- lo murmura Inuyasha cerca del oído de la joven
Kagome tan solo se mantiene callada y muy quieta, dejando que el chico le de la vuelta, y se quede viendo aquellos ojos ámbar de que tanto adora.
¿me perdonas?.- lo vuelve a preguntar Inuyasha, acercando sus labios a los labios de la chica…
Kagome en cambio, empieza a cerrar sus ojos, posando sus manos en el pecho desnudo del chico, ya que aquella camisa se encuentra desabrochada.
¿Sabes que te amo verdad?.- lo pregunta Inuysha, a escasos centímetros de los labios de Kagome
mmmm…- es la única respuesta de Kagome antes de sellar sus labios con los del chico, mientras que este la acerca mas hacia su cuerpo, para profundizar aquel beso, abriendo su boca…
Kagome enrolla sus brazos alrededor del cuello de Inuyasha, dejando que este la tome entre sus brazos, para comenzar a caminar afuera de la cocina, con propósito de llegar a la habitación.
Cof, cof, cof!... se escucha aquel sonido, como si alguien aparte de ellos dos estuviera interrumpiendo aquella escena.
Kagome trata de separase de los labios de Inuyasha, pero este pareciera que se rehusé, como si no escucha aquella interrupción.
Hermano, ¿no crees que eso es para la noche de bodas?.- lo pregunta aquella voz, ocasionando que en esta ocasión el ojidorado se separe de los labios de Kagome, girando su cabeza a la dirección del sonido
Feh, ¿Cómo entraste?.- lo pregunta Inuyasha depositando en el suelo a su Kagome.
Tu linda prometida me dejo entrar en cuanto nos conocimos afuera del departamento.- lo informa el chico.
Veo que ya conociste a Kagome.- lo murmura Inuyasha, dejando que Kagome lo guié para sentarse en aquellos sillones
Si, es muy hermosa…- se lo dice el propio chico, tomando asiento enfrente de la pareja.
Pobre de ti pervertido, si te atreviste a insinuártele.- lo amenaza Inuyasha, abrazando a la chica posesivamente
¿me consideras de esa calaña?.- se lo dice con voz inocente.
Por supuesto, como si no te conociera Miroku.- se lo dice, para observar a su amigo, hermano, hace tanto tiempo que no lo veía, tal vez dos o tres años.
Bueno, hermanito… ¿no me vas a recibir como se debe?.- lo pregunta el mismo Miroku, poniendose de pie, para recibir un abrazo, bien sabe que a Inuyasha nunca le gustaban ese tipo de saludos.
Feh, deja tus babosadas para otro momento…- se lo dice, para ponerse de pie, junto con la chica.
Oh vamos Inu…- lo dice Miroku burlándose de aquel ojidorado
¿Inu?.- lo pregunta Kagome, sabía bien que Inuyasha detestaba el diminutivo "Inu".
Miorku, si quieres vivir, cállate.- lo concluye el chico para darse la vuelta he ir a su habitación.
Yo no se…- lo murmura Miorku
Y a mi ni me veas.- se lo contesta Kagome, para seguir a su novio.
-.-
¿mañana que piensas hacer?.- lo pregunta Inuyasha, ya acostado en la cama, esperando a que su Kagome saliera del baño con la pijama puesta.
Trabajar, ¿que mas puedo hacer?.- se lo pregunta Kagome, saliendo del baño, con aquel cabello azabache suelto, y una camisola de seda, siendo solo sujetada por dos hilos en sus hombros.
Salir con Rin.- se lo recuerda con un aire de celos, se suponía que saliendo de trabajar ambos saldrían a comer o a cenar… feh! Pero esa mujer se fue de "comparas" con su cuñada.
Eres un celoso de primera.- se lo dice Kagome, para caminar hacia la cama, antes apagar la luz del baño.
¿celoso, ja!.- lo murmura Inuyasha, dejando que Kagome se acomode entre sus brazos.
Me gusta cuando te pones celoso…- se lo susurra cerca de sus labios, para darles un pequeño beso de buenas noches.
¿mañana vas a salir con Miroku?.- lo pregunta Kagome dando un leve bostezo.
Si, quiero que me platique que tal Inglaterra…- se lo contesta - ¿te molesta?.- se lo pregunta el chico, para poner su barbilla en la cabella de la chica.
Sabes que no, se me hace… lindo…- se lo murmura para sentir como las manos del chico se acomodan en su espalda arriba de aquel camisón, que se compro esa misma tarde.
Te amo…- se lo murmura y recuerda el mismo chico, cerrando sus ojos, esa noche, no haría el amor con Kagome, pero ya abrían más noche…
-.-
¡Buenos días! Par de tórtolos.- lo saluda y anuncia cierto individuo que abre la habitación.
Apenas se esta despertando… y escuchar aquella voz que lo despertara, era una tortura y el que quería quedarse mas tiempo con Kagome… un MOMENTO, una voz dentro de su habitación, sabiendo que Kagome esta en camisón, pero un camisón del cual se le veía casa todo, o mas bien TODO, aquello ocasiona que se levante como un resorte, para observar a Miroku de pie en el marco de la puerta.
Miroku mas vale que salgas de la habitación.- lo amenaza Inuyasha, tratando de tapar a su Kagome, pero un momento lo que estaba abrazando hace unos momentos era una almohada, arg! Kagome volvió hacerle lo mismo… grrr….
¿sucede algo malo Inuyasha?.- lo pregunta cierta voz, que sale del cuarto de baño recién bañada y cambiada.
Ustedes, ustedes, me van a volver loco.- lo dice el ojidorado, para tomar las cobijas y toparse hasta la cabeza, ignorando cualquier comentario de ambos.
-.-
¿bueno?.- lo pregunta la pelinegra, contestando su celular.
¿Kagome?.- lo pregunta la voz del otro lado del telefono
¿si?.- lo contesta y pregunta, no sabía quien le hablaba, apenas había llegado a la oficina con un Inuyasha de un humor de los mil demonios.
¿Que no me recuerdas?.- lo pregunta la voz del otro lado de la línea
San… SANGO!.- lo grita Kagome por el celular.
Kagome, no grites, me vas a dejar sorda.- se lo dice la chica
Oh Kami, hace tanto tiempo.- lo murmura Kagome, audible para que lo escuche la chica.
Si, pero ya sabes somos las mejores amigas, y hermanas.- lo contesta la chica…
Si.- lo confirma Kagome
estoy en Tokio, y quiero ver a mi hermana.- lo informa Sango
¿Dónde estas?.- lo pregunta Kagome tratando de no saltar de felicidad.
En la cafetería donde siempre nos quedábamos de ver cuando salíamos de la universidad ¿lo recuerdas?.- lo pregunta e informa Sango.
Claro.- lo afirma Kagome –voy para aya.- se lo informa para salir corriendo de la oficina.
-.-
Se escuchaban unas risas provenir de la habitación, pareciera que de nuevo Kagome había llegado acompañada a casa.
Esa mujer… era un total torbellino, pero así la ama, tal y como es.
¿puedo saber con quien andas?.- lo pregunta Inuyasha, abriendo la puerta de su habitación, observando que Kagome se encuentra sentada mostrando demasiada ropa a la persona de su enfrente, casi de la misma estura que la chica, cabello castaño y piel bronceada.
Inuyasha, te presento a Sango, mi hermana y mejor amiga.- lo anuncia Kagome con una sonrisa de oreja a oreja.
Mucho gusto, son Sango Kinomoto Higurashi.- se presenta Sango.
Mucho gusto, soy Inuyasha Taisho Ikeda.- se lo contesta estrechando su mano.
Amigo, Inuyasha… ¿estas ahí?.- lo pregunta una voz que comienza a acercarse hacia la habitación.
Miroku, te voy a presentar una amiga de Kagome.- lo menciona el chico, observando como su amigo, se acerca hasta ellos.
¿sanguito?.- lo pregunta el mismo Miroku, al observar a la chica sentada en la cama
Kagome, no me dijiste que tenias a un baka en tu departamento.- lo menciona Sango, observando a su amiga.
¿de que baka hablas?.- lo contesta Inuyasha
Yo hablaba de Miroku, pero si te queda el saco…- se lo dice, para voltear su rostro a otro lado.
Inuyasha, por favor…- lo suplica Kagome al ver como su novio empieza a enojarse – dejame hablar con Sango ¿si?.- lo pregunta la chica.
Bien.- lo contesta, para salir con su primo de la habitación
Ahora si dime, Sango ¿Dónde lo conoces?.- lo pregunta la chica.
Trabaje con el en Inglaterra…- lo informa Sango, tratando de no estrangularlo
¿Qué paso en Inglaterra?.- lo pregunta Kagome, sentándose a lado de su amiga.
Ese baka, se acostó con una casa fortunas y al día siguiente era ella la dueña de la tienda, arg!...- lo concluye Sango, tratando de destrozar algo, pero lo único que tiene al alcance son los cojines donde ahoga un grito.
-.-
¿Qué hiciste, que!.- se lo pregunta todo alterado Inuyasha
Vamos, hermano, fue un error…- se lo hace saber
Un gran error…- lo corrige el mismo Inuyasha, escuchando como su primo dejo una pequeña galería de cosas antiguas a mano de una casa fortuna – ya entiendo el odio que siente por ti.- lo menciona, al saber que Sango era socia de esa galería con él, y perderlo todo por que el baka de su hermano se acostó con una casa fortuna que lo engatuso.
-.-
Bueno, amiga, sabes… que el rencor no es bueno.- lo trata de decir Kagome, pero prefiere callarse al ver la cara de demonio que tiene esta.
Ese baka, hizo que perdiera todo, y ahora solo tengo lo ahorrado que ni siquiera me va alcanzar para dos meses!.- se lo hace saber a Kagome.
¿Qué te parece si te quedas en el departamento de la abuela?.- lo sugiere Kagome.
¿enserio, Kag?.- se lo pregunta.
Sabes que si Sango, recuerda que la abuela no las dejo a ambas…- se lo recuerda, para estrecharla entre sus brazos.
Gracias, gracias, gracias.- lo repite constantemente Sango.
No hay que darlas, eres mi amiga, prima y hermana.- se lo dice, para que ambas rían juntas.
-.-
No se por que se tiene que quedar a dormir esta noche.- se lo dice Inuyasha a Kagome, que comienza a sacar las colchas, para que el y Miroku duerman en la sala, ya ella dormiría con Sango en la habitación.
Por que, no tiene donde quedarse, y mañana se va a mi departamento.- se lo informa Kagome, para darle las cochas al chico.
¿tú departamento?.- lo pregunta, recibiendo las colchas.
Si, ¿algún problema?.- se lo contesta.
Si es que… bueno, Miroku…-
Eso si que no, Sango también es dueña y ella se queda con el departamento.- lo interrumpe al saber las intenciones de su novio.
Feh, tendré que decirle que busque otro lugar.- lo murmura Inuyasha, para salir de la habitación
Buenas noches Inuyasha…- le desea Kagome, dándole un corto beso en sus labios, y después cerrar la puerta…
Arg, ese Miroku se las iba a pagar todas muy, pero muy, muy caras, por su culpa esa noche no podía dormir con Kagome…
-.-
-.-
Miércoles
Apenas iban saliendo de la iglesia, donde ambos se casarón hace unos minutos, Kagome con el mismo vestido de novia que utilizo en la pasarela, Inuyasha de smoking, junto con Miroku, Kouga y Sesshomaru, Sango, Rin y Ayame la novia de Kouga, eran sus damas de honor, elegantemente vestidas.
Su abuela al igual que la mamá del chico presenciaron, la boda, despidiéndose Izayo de ellos en aquel momento, para partir al otro lado con su adorado Inu no Taisho.
Sango, se había ido a su departamento, cosa que se ofreció acompañarla Miroku, Kouga y Ayame, se fueron después de felicitarlos igual que Sesshomaru y Rin.
Apenas iban llegando al departamento, dejando el carro en el estacionamiento, pero antes de entrar al edificio una periodista, deteniendo su llegada.
-.-
Lamento haberle traído la información hasta ahora, pero cuando lo busque me informaron que se encontraba en este lugar.- lo menciona la persona, enfrente de aquel señor.
¿Cómo pude entrar, se que no puedo recibir visitas.- lo pregunta e informa el señor
Soy una persona demasiado influyente señor Naraku.- se lo dice, para poner en la mesa aquel fólder amarrillo.
¿esto?.- lo pregunto Naraku, tomando entre sus manos aquel fólder.
Es la información que me pidió, sobre Kagome Sué Higurashi.- se lo dice
¿Sué?.- lo pregunta, aquel nombre se le hacía conocido, demasiado conocido… ¿acaso era, ¿podría ser?.
Nos encontramos informando que la señorita Higurashi, se acaba de casar hace unos momentos con el empresario Taisho Inuyasha.
Se escucha por toda aquella sala, la televisión en potrada de lado izquierdo en la esquina, estaba en el canal de noticias, con aquellas imágenes de Kagome con vestido de novia y el chico con el smoking, ambos se veían felices.
¿señor?.- lo pregunta aquel joven, que esta en su frente, observando la mirada perdida de su jefe en el televisor, con una cara de asombro.
Ahora centra su mirada en el documento, para comenzar a abrirlo, lo primero que ve es la foto de la chica, con su nombre completo "Kagome Sué Higurashi" , su fecha de nacimiento, donde vivió "Templo Higurashi", junto con el nombre de su madre y el de su abuela…
Kaede Sué Higurashi…
Esa era la razón Kaede, por eso Kagome, por eso ella, sabía todos sus movimientos, como diablos se le había olvidado, pero habían pasado tantos años, tantos, que pensó que con la muerte de Kaede todo se acabaría, aquel don llegaba a su fin, pero toda daba a parecer que la nieta había heredado el don de la abuela…
Ya una vez se vengo de Kaede, ahora se vengaría de Kagome Higurashi, sería una oferta demasiado tentadora…
Me las pagaras Kagome Sué Higurashi…
-.-
Bienvenida a su territorio señora Taisho…- lo informa el mismo Inuyasha, entrando con la chica a su casa, de forma nupcial.
mmmm…. Eso suena excitante.- lo murmura Kagome, besando lentamente el cuello del chico.
Ya le enseñare que es la palabra excitante y lo mucho que le afectara…- se lo dice Inuyasha, para entrar a la habitación con la chica – ¿tiene pensado usar ponerse algo provocativo para estos momentos?.- lo pregunta Inuyasha dejando a la chica en el piso, tratando de controlar aquel deseo salvaje de tomarla entre sus brazos y hacerle el amor.
¿puede esperar?.- lo pregunta Kagome, con una sonrisa demasiado sensual y a su ves desatando aquel moño, de su cuello, para comenzar a besar aquel lugar, dejando que el chico la estreche entre sus brazos.
No creo…- lo murmura Inuyasha, dejando que Kagome deje salir una risita al sentir como las manos de Inuyasha comienzan a arrugar su vestido, para desatar aquellos listones y dejarlo flojo.
Podía sentir los labios del chico, en su cuello sus propios labios lanzando suspiros incontrolados, tratando de sostenerse de la espalda desnuda del chico con sus manos, era tan excitante sentir como los labios de Inuyasha comenzaban a descender hacia su garganta, lamiendo todo a su paso, nunca antes le había hecho el amor de esa forma, lenta y a su vez rápida…
Su vestido había desaparecido hace unos minutos atrás, sin saber de cómo, Inuyasha se había encargado de todo eso, lo único que se encontraba en su cuerpo era aquella molesta prenda, que poco a poco sentía como Inuyasha se la retiraba con las manos, mientras que sus labios se dedicaban a lamer sus pechos…
Ahhhh…- es lo único que escucha Kagome, al sentir algo adentrándose poco a poco a su cuerpo, no era el miembro del chico.
Vamos pequeña, quiero sentirte mía…- lo murmura Inuyasha en su oído de una forma, que hacia que ella misma empezara a temblar.
Apenas podía escuchar la voz de Inuyasha, llamándola, se sentía perdida en un placen infinito, como si de pronto se encontraba en el paraíso y cuando estaba apunto de tocar las puertas del cielo, el chico se adentra a ella de una forma en que la hace gritar, haciéndola temblar de pies a cabeza.
Pareciera que todo el placer de aquella tarde iba a ser dedicado a Kagome, ella tan solo recibía caricias, que hacían que enterrara sus uñas en la espalda del chico dejando leves marcas.
Kag…o…me…- lo murmura jadeante el chico, para comenzar con aquella embestidas…
Ahhhh…- es la única respuesta que consigue de la pelinegra.
De un momento a otro siente como se encuentra encima del chico, cambiando los papeles, es como si Inuyasha no quisiera parar, hacer el amor todo el día, aquello resultaba tentador, pero agotador a la vez.
Puede ver como su Kagome, se encuentra encima de el todavía unidos y aquellas caderas con sus ritmos, dejando que de un momento a otro exploten, agarrando fuertemente a Kagome de la cintura dejando que su semilla salga a la cavidad de la chica, y esta se arquee hacia atrás para recibir todo aquello, dejado que su desnudez sea vista por el chico.
Su respiración se encontraba agitada, su pecho subía y bajaba y apenas podía mantenerse sentada en el cuerpo del chico, necesitaba acostarse y ser abrazada por aquellos fuertes brazos que ahora la sujetaban para no caer.
No… puedo… mas….- lo murmura Kagome, desde que Inuyasha se unio a ella, no hacía mas que torturarla bien ese podría haber sido su tercer orgasmo y el chico pareciera que no quería acabar…
Apenas había terminado de decir aquellas palabras, y su Inuyasha ya se encontraba de nuevo seduciéndola y tomándola, dejando que aquellas gotas de agua dulce, salgan de su cuerpo, para hacerse mas presentes en el ambiente.
Se escucha un grito por toda la habitación, para después ver como Kagome cae pesadamente en el pecho del chico, tintineando de frió o mas bien de calor, su cuerpo no dejaba de temblar.
Apenas Inuyasha se había movido de nuevo, al sentí que sus cuerpos seguían unidos, quería dejar a esa pequeña lo mas agotada posible, para dormir hasta tarde, pero aparecía que había abusado de ella, sabía que Kagome no tenía esa experiencia que el tenía con las mujeres, pero dentro de poco se acostumbraría a aquellas noches de pasión.
Vuelve a mover sus caderas, sin importar que Kagome este recostada cobre todo su cuerpo, tratando de mantener el control de su propia respiración y cuerpo, pero este era seducido por el que se encontraba dentro, sin darle alguna oportunidad de protestar o decir algo.
Oh Kami, apenas podía saber cual era su nombre, y ese hombre tan fuerte le estaba haciendo perder la cabeza.
No se había movido de entre sus brazos, tan solo dejaba que Inuyasha la guiara…
Se sujeta a sus músculos, aquellos que se dejan sentir a través de la piel del chico concentrándose ahora en gran cantidad en los brazos de Inuyasha.
Con sus propias uñas, deja unas pequeñas heridas al volver a sentir, aquel, liquido caliente recorrer por todo su vientre.
Apenas podía pensar, dejando que Inuyasha la abraza posesivamente casi sin dejarla respirar, pero ya eso le era difícil por aquella cantidad de líquido que entraba.
Siente como todos los músculos de Kagome se relajan de tal manera, que no podía ni siquiera moverse, pareciera que la chica había perdido cualquier tipo de fuerza que le hubiera quedado en aquellos momentos, desvaneciéndose por completo entre sus brazos.
Se mueve un poco, lo suficiente para dejar Kagome en el colchón, observando que ahora esta profundamente dormida, aquello había sido demasiado para ella, por lo menos la dejaría descansar, ya tendría tiempo para reanudar aquella noche de pasión.
Aquella mujer era una tentación, tanto como alma, corazón y cuerpo… que pensaba disfrutar durante muchos años de su vida, ese día había firmado un trato "hasta que la muerte los separe" y lo había aceptado gustoso.
Con su mano, retira un mechón de cabello azabache de la mejilla de la chica, dejando que este se desparrame por toda la almohada.
Era un ángel, un bello ángel.
Y lo mejor de todo era que
Aquel ángel es, era y siempre será suyo.
Te amo, mi Kagome…- lo murmura a escasos centímetros de los labios de la chica, besándolos, tan solo dándoles una caricia y después, acomodarla entre sus brazos, para poder dormir el resto de la noche….
Mi hijo y Kagome.- lo susurra una señora a pies de la cama.
Vivirán juntos pequeña Izayo…- se lo contesta aquel señor alado de la mujer…
Lo se… lo se… mi Inu no Taisho…- lo susurra aquel fantasma, para desaparecer con su acompañante.
Dejando que la habitación se vuelva obscura y un pequeño rayo de luna entre por aquella ventada abierta y las cortinas moviéndose a compás de la brisa nocturna….
Llamado de un fantasma…
Fin….
PUF, Oh Kami, hasta que por fin acabe la primera temporada, bueno chikas, que me estuvieron diciendo del lemón, aquí esta y dos, para compensarlas… Muajajaja…
Muchas gracias a TODOS ustedes, espero que esta primera temporada les aya gustado, para seguir leyendo la segunda, si no quieren leer la segunda los entiendo…
Ahora si los agradecimientos Muajajaja, si me falta alguno, por favor de avisarme, por que mi hermano (¬¬#) se llevo mi cuaderno donde los tenía anotados y puf! No me lo quiere dar ¬¬#...
4604 Dinamita, Inuyashajazmin116, Agilita301, Aome 19961, Kikyousucks, Dark, Dracu, Liliola Otaku, Mayra 6314, Layeya 20991, Monikagomesweet, andreinabarrios, Angie, Kagome 30002, Caro, Riyyu, Alexahechicera, Madmasuelriddley, Kagome OF, Alison 870, Butterfly hime, Luna, Lorena, Yuna Lime, Sacerditiza 6, anaixainu-kag, twindpd1, Narei, Rei 22, Bainka Lucero, InuKag160, Yumimusic, Lunita, melikagome, serena tsukino chiba, Willnira, Sandrina, Nerixicamorena, tu amiga, pipermel, Carol, Sessho Dan 1208, Magael, Kazami-Sensei, KagomeKatheyne, TLAP, Soyjohanna1, Pamela, Ichigo puma, Caro Sankey, Sandrika, m4r14n4, Natalia, AnatkmDany, Mechaneko02, MikoFluer, JivitaSch, Kagome inu-vale, Lelita 4b16, Citus, Angie, Feinytenrio, Meryinustar, Ninde Black, 92, Trishawinry, deli, Almasama, Hikarikamilla, Munnii, Sofi-inu1 y Mili (hermansa)…
Puf, espero que no se me aya ido ninguno, si es así por favor de hacérmelo saber, please…!
Muchas gracias por siempre leer este fic, aunque me tarde y en algunas ocasiones sea demasiado aburrido…
Estoy en temporada de exámenes T.T, así que espero no tardarme mucho, ando escribiendo por lo menos una o dos pags al día, pero este capitulo tuvo 28 paginas que en total de todo el fic son 100 cerradas XD.
Espero que lo hayan disfrutado tanto como yop, y si nos vemos en la segunda temporada muchas pero muchas gracias…
Espero verlos…
Segunda temporada de
Ghost Whisperer II…
¿Quién dijo que tener un don fuera algo fácil, ahora casa y tener con quien compartir sus cosas era algo maravilloso ¿pero que pasa cuando esto empieza a fastidiar a Inuyasha, ambos prueban unos días sin estar con aquella pesadez, pero cuando vuelve, con ellos hay un trato ¿el alma de la chica por el de cientos?.
Se despide
Fesabi…
Besos!