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Author of 16 Stories |
Notas de la autora: Se que tengo muchos proyectos empezados, y espero acabarlos todos algún día, pero ahora estoy inspiraba para Bleach. Tendré que aprovecharlo mientras pueda.
La pareja de este fic, TatsukixRenji nunca se me había pasado por la cabeza hasta leer un fic de ellos antesdeayer. ¡Me gusto mucho! Y creo que pegan. En fin, se trata de un fic LENTO (no porque vaya a tardar mucho en actualizar, eso casi se da por sentado) si no porque la acción romántica tomara su tiempo. Quiero tomarme las cosas con calma e ir desarrollando bien a estos personajes.
En cuando a la longitud de cada capitulo... variara. A veces escribes y tienes tantas ideas y tanto que decir que ocupas nueve hojas, otras con una tienes suficiente para expresar lo que quieres.
En fin, sin aburriros mas os dejo con el primer capitulo de este fanfic.
Musica recomendada para leerlo:
Breathe no more, de Evanescence
Letting go, de la serie Dawson Creek
ILLUSIONS OF THE SOUL
Capitulo I: Pains of the heart
Arizawa Tatsuki se cubrió la cabeza con la almohada. Su despertador, un artilugio de lo mas extraño, que Orihime le había regalado piaba, si, piaba, sin cesar avisándola de que era hora de levantarse. La joven gruño y volvió a dejarse envolver por los brazos de Morfeo.
- ¡Tatsuki-chan!- la voz de su madre, demasiado aguda, pero amable la volvió a despertar minutos mas tarde.- Cariño, te he dejado el desayuno en la mesa. Date prisa o vas a llegar tarde, son ya las 7:30.
¿7:30?
Tatsuki se incorporo de la cama a toda velocidad y empezó a vestirse a toda prisa, a la vez que se peinaba y se levaba la cara. ¡Iba a llegar tarde a clase, de nuevo!
Bajó las escaleras de tres en tres, y cogió de la mesa las tostadas que su madre le había preparado.
- ¿Como es que vas tan tarde?- preguntó su padre, que se estaba arreglando el nudo de la corbata en frente del espejo del salón.
- ¡Me he dormido! Tengo que salir a toda prisa- contestó la chica con un cacho de tostada en la boca mientras se precipitaba hacia la salida.
- ¡No hables con la boca llena!- le riñó su padre- Ya sabes que no me gusta que seas tan poco femenina, pero cariño, la buena educación es algo importante que te abrirá muchas puertas a lo largo de tu vida, así que hazle caso a tu padre...
El padre de Tatsuki se quedo hablando con la puerta, ya que la joven había salido dando un portazo.
- Esta niña- gruño su padre colocándose bien las gafas- No se porque no se comporta como alguien de su edad... Tanto Karate y tanta pelea...
- Vamos, cariño- murmuro la madre de Tatsuki con una semisonrisa- Déjala que haga lo que quiera y que sea feliz. Ya hablamos con ella que mientras saque buenas notas y sea responsable con sus estudios la íbamos a dejar hacer lo que quisiera.
- ¡Pero podría ser mas femenina!- protestó el hombre mientras miraba su reloj- No se a quien a salido la verdad...
- Oh, cariño. Verdaderamente eres un gruñón por las mañanas. ¿De verdad quieres que tu pequeña se vea rodeada de chicos que quieran salir con ella?
- Kami nos libre- murmuró el padre de Tsukusi con los ojos abiertos como platos.
Subió las escaleras a grandes zancadas hasta llegar a su clase, donde se encontró con un grupito de desconocidos obstruyendo la entrada a su clase.
Se trataba de cuatro estudiantes desconocidos, de aspecto muy extravagante. La que mas normal parecía era la única chica del grupo, que solo llamaba la atención por sus grandes atributos femeninos.
Los otros tres eran de lo mas dispares, un chico bajito que parecía mas bien un alumno de primaria y cuyo cabello plateado hizo parpadear a Tatsuki, un alumno calvo, o cuya cabeza estaba rapada, otro que llevaba unas pestañas postizas rarísimas y por ultimo el más alto de todos y el que mas llamaba la atención, un pelirrojo con aspecto insolente, que llevaba su larga melena recogida en una coleta y mostraba un montón de tatuajes orgullosamente.
- ¿Estas seguro de que es aquí?- pregunto el de las pestañas extrañas. La chica, o mas bien mujer le dio un coscorrón el la cabeza.
- ¡Por supuesto!. ¿Acaso no lo notas?
Tatsuki no pretendía escuchar mas, bastantes problemas tenia ya con el hecho de llegar tarde. Con un ultimo esfuerzo corrió hacia la puerta y medio empujó al pelirrojo que la estaba acaparando.
- Paso, por favor-murmuró entrando sin mirar atrás.
- ¡Hey!- oyó a sus espaldas protestar a alguien- ¿Que maneras son esas? - ¡Malditos hum...
La profesora le había llamado la atención. Era el quinto día del mes que llegaba tarde por quedarse dormida. La profesora le advirtió que si seguía retrasándose tendría que recuperar el tiempo perdido al final de la clase, afortunadamente la regañina no duro mucho debido a la llegada de los nuevos alumnos.
Al parecer eran conocidos de Ichigo, aunque por la cara que este había puesto no parecía que le hiciese mucha gracia tenerlos en la clase.
La chica se llamaba Matsumoto Rangiku, el bajito Hitsugaya Toshiro, el que no se sabia si era calvo o si tenia el pelo afeitado al cero respondía al nombre de Madarame Ikkaku, el de las cejas extrañas y comportamiento afeminado era Ayasegawa Yumichica y el pelirrojo con cara de pocos amigos se llamaba Abarai Renji.
Tatsuki bostezó y se froto los ojos por décima vez consecutiva. Ultimamente dormía mal. Las cosas estaban cambiando, se notaba en el ambiente.
Antes de verano se había sentido dolida por el distanciamiento de Ichigo.
Notaba como incluso Orihime, su mejor amiga estaba como en otra onda. Ellos cuatro, Ichigo, Orihime, Chad e Ishida formaban un extraño y cerrado grupito.
Si, todavía dolía.
Tatsuki frunció el ceño. No se iba a dejar vencer por las circunstancias. Si Ichigo ya no valoraba su amistad no era su culpa. ¿Acaso había hecho algo para molestarle?. ¿O a Orihime?
A mitad de vacaciones de verano había decidido centrarse en sus cosas y ser fuerte como siempre había sido. No necesitaba a nadie para seguir adelante. Las artes marciales le ocupaban casi todo su tiempo, de todas maneras.
Lo que la corroía por dentro eran los sueños y las cosas extrañas que estaban ocurriendo a su alrededor.
A veces juraría ver enormes seres monstruosos y deformes pululando por la ciudad, impregnándola de una extraña energía negativa.
Por las noches, cuando trataba de dormir oía voces, gritos, suplicas, lamentos, lloros... Sus sueños se teñían de sangre, y solía alzarse de la cama exaltada a eso de las 3 o 4 de la mañana, con el corazón latiéndole tan fuerte en el pecho que parecía que iba a explotar.
Normalmente lo habría hablado con sus dos mejores amigos, Ichigo y Orihime... Pero vistas las circunstancias no se atrevía. ¿Que diría Ichigo si le contase lo de sus visiones¡Incluso a veces le había visto a él, con ropas de samurai negras!
La tomaría por loca y le dejaría de dirigir la palabra, seguramente.
-¿Tatsuki-chan?. ¿Estas bien?- la voz de Orihime la saco de sus ensoñaciones. La campana que daba por finalizadas las clases había sonado hacia rato y se había quedado sentada con la mirada perdida.
- Si, si- respondió levantándose y rascándose su corta cabellera oscura- Estaba pensando en cosas y he perdido la noción del tiempo...
- ¡Oh!- Orihime le pincho el brazo sonriendo- ¡Tatsuki-chan esta enamorada y no me lo ha dicho!
- ¡Eh?- Tatsuki negó con la cabeza violentamente- ¡No es eso!. ¡Nada que ver!
Las dos jóvenes salieron de la clase hablando alegremente y a Tatsuki se le alegro un poco el corazón.
Como siempre la comida de Orihime era de lo mas peculiar. Esta vez había traído un bocadillo de miel con atún y naranjas.
Las chicas estaban sentadas en su mesa de siempre hablando de sus cosas, cuando de repente de otra mesa en la que estaban sentados Ichigo, Chad, Ishida y los alumnos nuevos se acerco la chica nueva, Matsumoto Rangiku.
- Inoue-san- llamó la mujer sonriendo amablemente- ¡Tenemos que contarte un montón de cosas sobre nuestras... vacaciones!. ¿Podrías venir a sentarte con nosotros un momento?
Tatsuki no dijo nada, pero sus labios se tensaron en una linea severa. Cuando Orihime se levanto y sonriéndole le pidió disculpas por irse, una horrible sensación se apodero de Tatsuki.
Sin decir nada se levanto y salio de allí.
Necesitaba respirar aire fresco.