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Epilogo.-
La puerta blanca de aquel lugar comienza a abrirse, viendo como se asoma una pequeña de un año y medio aproximadamente, dejando ver aquellos ojos dorados y la melena azabache que se encuentra amarrada por un mal nudo.
¡mami!.- lo grita aquella pequeñita empujando la puerta para correr hacia la cama donde esta su mami.
Hola… pequeña….- lo contesta acariciando la cabecita de su niña.
Papi, dijo que tendría un hermanito…- lo dice con ternura aquella pequeñita.
Oh si…- lo contesta Kagome, viendo entrar a su esposo con aquel pequeño en brazos, la ventaja de tener a un doctor en la familia.
Hola cariño…- lo saluda Inuyasha acercándose hacia donde esta su esposa acostada.
Hola…- lo saluda, viendo aquel bebe entre los brazos de Inuyasha, tan parecido a él.
Pequeña este es tú hedmanito…- lo presente Inuyasha sentándose en aquel sillón con el bebé en brazos, dejando que su hija vea a su hermano.
¿es de nosotos?.- lo pregunta aquella pequeñita con aquel encanto.
Oh si, y podrás jugar con él…- se lo dice Inuyasha, viendo como su retoño ve aquel bebé dormido.
yo queded jugad mucho…- lo anuncia.
Hijo deja que Kagome le de comer…- lo dice una voz entrando a la habitación
¡abuelito!.- lo grita aquella criatura corriendo a los brazos de aquel hombre.
Hola pequeña, ¿Cómo te trata tu papi?...- lo pregunta, viendo a su hijo entregar a su nieto a su esposa.
Papi me dio un hedmanito.- lo contesta estando en los brazos de aquel anciano.
Oh que bien…-
¿Cómo sea hacen los bebes?.- lo pregunta aquella pequeña de ojos dorados hacia sus papis y abuelo.
Kagome se ríe ante el comentario de su pequeña, mientras Inuyasha trata de conseguir las palabras exactas para explicarle a la niña, del mismo modo que lo esta haciendo el padre del chico… jajaja tenían que ser hombres.
-.-
Se escucha el timbre sonar dos veces, lo mas seguro es que aquellos pequeños se turnaron para tocar.
Si hija corre junto a su padre, para ver de quien se trata, aunque ella bien sabe de quien se trata, Sesshomaru y Rin con aquel bebé y del otro lado debe de también estar Sango y Miroku con su bebé.
Pero que grande estas Izayo…- se escucha la voz de Sango, desde afuera, lo mas seguro es que este cargando a su pequeña.
¡Feh!, ¿pueden apurarse?...- se escucha ahora Inuyasha – Kagome esta dándole de comer al bebé y quiero vestirlo.- lo concluye para que después se escuche el sonido de la puerta cerrarse.
Escucha algunos comentarios de Sango hacia Rin… mientras Izayo lo mas seguro es que este jugando con el bebé de Sesshomaru y Rin, aquel pequeño casi de su misma edad.
¡Feh!...- escucha a un Inuyasha acercarse hacia la habitación abriéndola y a su vez entra cerrando esta - ¿Por qué debían de venir hoy?.- lo dice como reprocho, el solo quería disfrutar de su familia, pero desde que esos bakas que tiene como hermano se enteraron decidieron venir a conocer al otro heredero Taisho.
Se escucha por segunda vez el timbre solo que Miroku hace el anuncia de él abrir la puerta, dando la bienvenida a otros seres.
No seas malo Inuyasha…- se lo dice, cuando este toma entre sus brazos aquel pequeñín ya satisfecho de comer la leche materna.
Debieron de haberse esperado…- lo vuelve a decir con reprocha, dándole a su bebe suaves golpes en la espalda dejando que saque aquellos gases.
Izayo esta feliz…- se lo hace saber dejando que aquel padre escuche las risas de su hija al jugar con aquel sobrino.
¡Feh!...- la única respuesta de aquel hombre, que deja a su bebé en una cunita para tomar la ropa que debe de ponerse en aquel día.
Anda fuerte hombre, cambie a su hijo mientras yo lo espero afuera…- lo dice Kagome, al ponerse aquella bata, no puede hacer muchos movimientos ya que apenas una semana que salio del hospital, pero bien puede sentarse en la sala a ver a sus amigos.
-.-
Kagome estás hermosa…- lo dice Kouga sentado en aquella sala con su esposa Ayame, apenas unos meses atrás contrajeron matrimonio.
Gracias Kouga…- lo contesta Kagome, tomando asiento enfrente de los chicos. Viendo a su pequeña sacar sus juguetes para seguir jugando con Nataru.
Vamos chica, no te ves nada mal.- lo dice Sango al ver a su prima en aquel estado después de dos partos y esta mujer sigue luciendo de maravilla.
¿y donde esta ese pequeño?.- lo pregunta Ayame.
Inuyasha lo esta cambiando.- se lo contesta.
¡bah! Ese baka apenas puede cambiarse a si mismo.- lo dice Kouga de forma burlona por aquel padre, y recordar la primera vez que Kagome les dejo a Izayo en la oficina por que debía de hacerse unos chequeos por el nuevo bebé, y todo mundo sufrió por que la pequeña no dejaba de llorar.
¿y crees amor que tu puedas cambiar al bebé?.- lo pregunta una curiosa Ayame, esperando que su esposo diga que si, tal vez daría una noticia.
¡Claro!, será pan comido.- lo dice aquel orgulloso hombre.
Eso espero, por que nuestro bebe ocupara de los cuidados de súper Kouga.- lo confiesa dejando a un hombre gritar y al mismo tiempo caer al piso inconsciente…
Ayame creo que no resistió la noticia…- lo dice Sesshomaru al ver a su primo en el piso siendo aplastado por unos carros.
¡bah! Esa bestia no resiste nada.- se escucha la voz de Inuyasha salir de la habitación con aquel bebé en brazos, limpio y cambiando.
¡Papi!.- lo grita Izayo corriendo a los brazos de su papá, abrazando aquella pierna pata que este lo lleve de nuevo con su mamá.
Quiero ver a mi sobrino…- lo dice Sango, dejándole a su bebé a Miroku que este ahora toma el control de aquel pequeño que no lo deja dormir muy bien en las noches, pero se encuentra feliz, de por fin tener aquel bebé que siempre soñó y lo mejor de todo es que sea con aquella mujer que sostiene a su sobrino en brazos.
La tarde pasa muy rápido, dejando que aquellos cuatro pequeños se duerman entre los brazos de sus padres, Izayo en los brazos de Inuyasha, mientras que su hermanito este siendo alimentado por su madre.
Los hombres desde hace una hora terminaron de hacer la cena, dejando a aquellos pequeños dormir en la sala y bien tapados para que no pasen ningún frió, mientras ellos se encuentran cenando como la familia que son, una gran familia.
¿piensan tener otro bebé?.- lo pregunta Sango, viendo las miradas que se lanzan aquellos dos amantes.
Kagome se sonroja por el comentario de su prima, desea tener muchos hijos con Inuyasha, pero tal vez por el momento no, con Izayo e Inuyasha es más que suficiente.
¿Y ustedes?.- se lo pregunta desviando el tema
Yo quiero tener una niña, y completar la parejita.- lo dice Sango, viendo a su esposo, y aquello se necesita de cierta practica para lograrlo.
Yo quiero otro bebé.- lo anuncia Rin, dejando sorprendido a Sesshomaru que parece que esta apunto de ahogarse con la ensalada.
¿Qué cariño?.- lo pregunta tomando agua.
Quiero otro bebe…- lo vuelve a repetir, dejando que su esposo sonría ante ellos, pensando en la practica que se ocupa para hacer un nuevo pequeño, y las horas que tenía que dedicarle a su esposa.
Yo con el que viene en camino por el momento.- lo dice Kouga, tomando la mano de su esposa, feliz por aquella noticia.
-.-
La luz de la luna ilumina aquella habitación, un Inuyasha acostado a lado de una Kagome feliz por lo que tiene en aquellos momentos, su pequeña Izayo dormida en la cunita que tiene en la habitación del mismo modo que su pequeño, escuchando sus lentas respiraciones de ambos, de la misma forma que esta contemplando a Kagome.
Apenas pude creer que vayan a cumplir tres años de feliz matrimonio… se lleva bien con Naraku el abuelo de Kagome y el bisabuelo de sus adorados hijos, algunas ocasiones viene a visitarlos.
La madre de Kagome, también viene pero muy rara vez, trata de volver a tener aquella vida que perdió por aquel don, en cambio su Kagome se encuentra feliz de poder ayudar aquellas personas que se le cruzan en el camino, le cuenta todo lo que aquellos "fantasmas" le dicen, algunas veces llora con ellos y otras se pone muy feliz.
Y aquella Izayo heredando los mismos dones que u madre, solo quisiera saber si su pequeño Inu, salio con ello.
Gira de nuevo su vista hacia donde esta Kagome, dormida entre sus brazos, descansando, recordando todo lo que vivió a lado de aquella pequeña de ojos marrones, desde que la conoció en la empresa, hasta aquellos días, recordando las veces que se puso celoso sin entender el por que, cuando la perdió y cuando la volvió a recuperar, hasta aquella batalla y los nacimientos de ambos hijos.
Se inclina a besar los labios de Kagome, dándoles una suave caricia, dejándola descansar al escuchar su nombre salir de sus dulces labios, por el momento no podía forzarla, pero ya después habría tiempo, mucho tiempo de sobra que pensaba aprovechar con aquella mujer entre sus brazos.
Cierra sus ojos lentamente, dejando que el sueño lo lleve poco a poco, imaginándose un futuro prometedor con una Kagome radiante, una pequeña y un bebé a su lado… siendo inmensamente feliz.
Para siempre…
¡Fin!...
Bueno, chicas no se como me quedo el epilogo, espero que romanticon y algo cómico, pero la verdad, no tenía ninguna idea para el epilogo y estuve pensando mucho, y bueno este es el resultado… de todos modos muchas gracias por sus mensajes en todo el fic de Ghost Whisperer de la misma forma que en los otros fics…
Espero que tengan un feliz año nuevo… y que sigan con esta mania de leer y hacer fics…
Que todos sus deseos sean cumplidos…
Mil gracias a todas y todos
Se despide
Fesabi.