|
Author of 3 Stories |
Título: Intuiciones.
Autor: Jycel
E-mail: NC-17.
Pareja: Buffy Summers/ Faith.
Disclaimer: Los personajes, etc. son propiedad de Joss Whedon y Mutant Enemy.
Distribución: Si a alguien le interesa que me envie un e-mail.
Avisos: Este es un fanfic yuri o femslash Se habla de forma explícita de relaciones entre chicas. También tiene un fuerte contenido sexual. La historia está ubicada hacia el principio de la quinta temporada. Buffy no está con Riley. Tara y Willow están juntas.
INTUICIONESLlovía. Llovía como si fueran a abrirse las compuertas del cielo. Sin embargo, aunque nadie recordaba que en Sunnydale hubiera llovido nunca así, Buffy ni siquiera había reparado en ello. Ahora, en la soledad de su habitación, estaba inmersa en sus pensamientos, que desde hacia algún tiempo, la mantenían en una fría serenidad que ni ella misma reconocía como propia, se sentía al mismo tiempo abatida, como esperando algo que nunca llegaba, su vida ya no la llenaba de la manera en que solía hacerlo, parecía que nada la hiciera feliz.
Mientras iba pensando en esto, se levantó de la cama movida por un repentino impulso que no pasó por su conciencia, bajó hasta el salón y se puso a recogerlo un poco, al menos esto la mantendría ocupada. Un sonido la sacó de sus cavilaciones, aún así, siguió recogiendo como si nada hubiera pasado, aunque había puesto toda su atención de cazadora a lo que allí ocurría. No recordaba haberse dejado la puerta abierta, así que nadie habría podido entrar sin forzarla. Por eso, se extrañó al escuchar el sonido de unos pasos detrás de ella, pero... reconocía esos pasos, los reconocería en cualquier parte del mundo, porque aprendió a defenderse de ellos, y sintió esa extraña sensación que sólo sentía cuando ella estaba cerca...
La invadieron miles de sentimientos a la vez, pero el más fuerte de todos ellos, era el de rabia, no podía imaginarse qué estaba haciendo allí, que era lo que quería ahora... Sin volverse, con la voz quebrada por la ira que sentía dentro, casi gritando, dijo:
¿Qué demonios estás haciendo aquí, Faith?
La cazadora morena, casi ni se sorprendió, más bien lo esperaba,
porque ellas siempre habían tenido esa capacidad de intuirse. Se quedó callada, quieta, como expectante para ver cual era el siguiente movimiento de la rubia. Buffy se volvió, con los puños en alto, y la miró con tanta rabia que sus ojos se humedecieron y se volvieron rojos (solía pasarle a menudo, cada vez que recordaba todo lo que le había hecho pasar la persona que ahora tenía delante). Al ver la mirada y la reacción de Buffy, Faith sólo pudo sentir como el mundo se le caía encima, sintiendo un inmenso dolor, casi sin respirar, con un hilo de voz:
- No te pongas así, B – dijo ladeando la cabeza y abriendo las palmas de sus manos hacia fuera- no pienso pelear contigo. Tampoco voy a disculparme por nada, porque yo ni siquiera pido perdón cuando lo siento de veras... y puedo asegurarte que todo lo que te hice es lo que más...
A lo que Buffy respondió precipitadamente:
Acabas de hacerlo
¿Hacer qué, B?
Disculparte... pero no va a servirte de nada.
A esto, le siguieron unos fuertes puñetazos de la rubia, que no había perdido la capacidad defensiva con la breve conversación. Mientras le pegaba con todas sus fuerzas por rencores pasados, intentaba canalizar cada golpe como cada punzada en el corazón que le había infligido anteriormente aquella “amiga”, no podía pensar en otra cosa que no fuera vengarse, hacerle pagar por toda la tristeza que ahora sentía. Al rato, volviendo en sí, apartó de pronto estos pensamientos, y se dio cuenta de que Faith no se estaba defendiendo, más bien al contrario, ni se había inmutado.
De pronto, sus ojos pudieron verla por primera vez desde que había entrado en su casa, la vio con la cara y la camiseta ensangrentada, los ojos cerrados, cuando pudo abrirlos, Faith miró a su atacante, y esto sobresaltó a Buffy, porque nunca la había visto así, hubiera podido jurar que estaba llorando si no fuera porque sabía que Faith no podía llorar. Al fin, se detuvo en la pelea, la sujetó contra la pared, y le dijo:
- Dime, ¿a qué estás jugando? ¿Por qué no respondes a mis golpes? ¿Acaso crees que aún no me has hecho pasarlo lo bastante mal? No sé qué estás haciendo aquí, ni qué es lo que te ha movido a presentarte en mi casa pensando que serías bien recibida... no es mi estilo dar bienvenidas alegres a la gente que me ha hecho la vida imposible, soy así de rara, ya ves... –adquiriendo el tono más serio de toda la conversación, añadió- Quiero que te vayas, Faith, fuera de mi casa, ¡YA!.
Faith casi no se tenía en pie, pero pudo articular:
- No he respondido a tus golpes, porque te he dicho que no iba a hacerlo, aunque te diré que ... me han dado ganas, porque te has ensañado bien, aun así, creo que no hubiera podido hacerte mucho daño, te has vuelto muy fuerte y ... rápida, y yo llevo mucho tiempo sin entrenar, pero este no es el tema- con tono firme, siguió en su discurso- sé que no merezco estar aquí. Esto no es ningún jodido juego... Joder!! Nunca te había visto así, B, de hecho, tú no eres así, te conozco... ¿de dónde demonios has sacado toda esa rabia? Así es como yo hubiera actuado – vaciló sobre lo que iba a decir ahora - uhmm...esto... antes, pero no ahora, no después de haber tenido tanto tiempo para reflexionar, no después de haberte conocido... “porque nadie es capaz de herirte después de haberte conocido” (pensó para sí). El caso es que a mí nunca me gustaron las alegres bienvenidas, por eso no he avisado y me he presentado así, siento ser tan mala... esto... ejem... “invitándome” a entrar a tu casa de este modo, pero algo me decía que tú no me ibas a recibir con los brazos abiertos.
Faith había estado hablando casi sin escucharse a si misma, la cabeza le dolía como nunca, las piernas le temblaban, la vista se le iba, y sentía que iba a desmayarse. Por esto, se quedó quieta un momento. Se dio cuenta de que Buffy la miraba perpleja. En ese tiempo, no paraba de darle vueltas a todo lo que Faith le estaba diciendo, era como si de pronto escuchara algo que nunca había podido escuchar, el corazón le latía deprisa... y escuchó:
- Es normal que continúes mirándome así, entiendo que mi credibilidad es difícil de sostener después de todo. Ni siquiera puedo pedirte que me escuches, pero... aunque no esté invitada, no quiero irme así, volveré en otra ocasión, uhm... te debo una cerradura, y me temo que una puerta nueva también.
Buffy no sabía que hacer, tenía su mente ocupada, “tiene razón, no podría tener más razón”, pensó “ esta no soy yo”. Al darse cuenta de que había estado peleando con alguien que no se había defendido, se sintió más pequeña e insignificante que nunca, se percató de que Faith le estaba dando otra lección, ella le había enseñado muchas cosas, por eso tal vez, había podido perdonarla tantas veces. Faith se dio la vuelta para salir.
Antes de que Faith hubiera salido, Buffy se sorprendió al oir su propia voz, articulando un ahogado y sentido: “Espera”. Faith se volvió para mirarla como pudo, porque aunque era muy fuerte, casi no podía mantenerse en pie, se sentía muy cansada, todo alrededor se desvanecía, además haber oído a B pidiéndole que no se marchara, no ayudaba mucho a mantenerse consciente. Casi sin aliento, lo único que pudo hacer es dedicarle una sonrisa a la rubia, era la primera vez que sonreía desde que se había marchado de Sunnydale, pero esto era algo que sólo ella misma sabía.
A Buffy ya no le quedaba nada de ese odio que había sentido hacía apenas un momento, por fin se relajó de toda esa rabia, y vio el lamentable aspecto en que se encontraba la persona que tenía enfrente.
- ¡Dios! Pero mírate, estás empapada y me estás mojando el parqué, uhm... me costará arreglar eso – miró hacia arriba, y reconociendo como obra suya la cara ensangrentada de Faith, añadió con una sonrisa- aunque me costará menos arreglar eso- señalando a su cara.
Al escuchar esto, la morena sintió que no podía más, las piernas le fallaron y se desmayó. Antes de que pudiera tocar el suelo, la otra cazadora la cogió, y sujetándola con fuerza comenzó a subirla a su habitación, aún sin saber porqué estaba actuando así ante la persona que más dolor le había causado... pero ella era así, formaba parte de su naturaleza...