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THE GHOSTLY ODD PROBLEMS! - Escrito Por Martin Rottweiler
Capitulo X – “Un Secreto Entre Varitas & Espectros”
El joven Turner dormitaba tranquilo en su cama poseído por las pasiones oníricas, victima de su desgraciado metabolismo que a sus entonces doce años de edad, lograba mantenerlo despierto hasta las diez treinta de la noche…
Despatarrado sobre el colchón, apenas cubierto por una sabana, con su playera típica, mientras de su boca abierta sobresalía un hilo de saliva que desembocaba en su almohada, magullaba entre apagados suspiros los decires de sus sueños…
Timmy: -Mmm… Trixie Taaang… mi dulce Trixie, me alegra tanto que paseemos juntos por el parque…- susurró contento; segundos después su rostro se torno nervioso y sufriente… -No! No otra vez! Olvide mis pantalones!- exclamó moviendo sus piernas como si estuviera corriendo, luego volvió a calmarse… -Hamburguesa con queso, papas fritas, jugo de naranja… tortillas de manzana, crema de vaini… zzzzz- su voz se acalló y débiles ronquidos hicieron presencia…
Su habitación, débilmente iluminada por el fulgor de una pequeña luz proveniente del castillo en la pecera, divagaba en la tranquilidad del puritano manto nocturno… pero, como habrán concluido, en “la casa” de sus padrinos, las cosas no estaban tan calmas…
Wanda: -Cosmo, ya terminaste? Faltan menos de diez minutos para irnos!- dijo tocando impaciente la puerta del baño…
La respuesta recibida fue el rasqueteo de un cepillo, un sonido similar al de las gárgaras con agua y finalmente… un eructo a termino medio…
Buuurp!
Poof! (Higiene –?- !)
Cosmo: -Listo K-Listo! Pude quitarme ese aliento a menta, cambiándolo por el exótico encanto del dentrífico con extractos de eucalipto- tras decir esto, exhaló aire en la cara de su esposa…
Wanda: agitando las manos frente a su rostro –Uf! Seguro que eso es eucalipto? Huele como las sudaderas de Jorgen luego de sus sesiones de aeróbica!- exclamó asqueada…
El peliverde libero algo de aliento en su mano y tras descubrir su propio aroma, supo que la pelirosada tenía razón…
Cosmo: -Vaya, supongo que debí usarla antes de la fecha de vencimiento, no es eterna como nosotros- dijo extrañado mirando la caja del dentrífico, cuya fecha de caducidad indicaba claramente: marzo de 1972…
Suspirando indiferente arrojó la caja y se resignó a sus gomas de mascar de frutilla, las cuales sacó de una pequeña bolsa en el bolsillo interior de su camiseta…
Cosmo: -Ya que, al mal paso darle tiempo- dijo llevándose uno a la boca, -mmm… chicloso!- exclamó hundido en su deliciosa sensación… luego se embuchó el resto de los que tenía. Tras masticarlos un rato hizo un globo, el cual reventó en su cara… Poop! –Genial, jeje- rió entonces por disfrute digno de su incompetencia.
Wanda, algo ofuscada, uso su varita e hizo desaparecer la goma de mascar…
Poof! (Despégate!)
El peliverde la notó bastante nerviosa, preguntó luego que la mantenía tan preocupada, alegando que si se trataba de las bajas temperaturas en la cima del Monte Dimmsdale, él ya estaba preparado con su abrigo de invierno…
Acto seguido este apareció mágicamente sobre Cosmo; era de poliéster color verde y cien por ciento algodón… con su correspondiente capucha y la frase “Amante del Pudding” en letras blancas sobre la parte delantera…
Cosmo: -Me queda súper, verdad?- dijo contento, exhibiendo la prenda con sus brazos abiertos…
Wanda: -Si, te queda muy bien, amor… pero no es eso lo que me preocupa- respondió afligida…
El peliverde siguió observándola, parte de aquella tristeza se albergó en su interior…
Cosmo: -Estas preocupada por Timmy, verdad?-
Wanda: -Que perceptivo eres…- respondió levemente motivada…
Cosmo: -Eso fue sarcasmo?- preguntó dudoso e incrédulo…
Wanda: -No, no lo fue… algo me dice que cosas muy extrañas van a suceder estos días, cosas que no podremos manejar…-
Cosmo: tras pensar detenidamente –Te refieres a “extrañas” como “sufribles e insoportables”, o como “sorpresivas y agradables”?-
Wanda: -Un poco de ambas… más de lo primero, talvez…-
Su esposo hizo mil caras de asombro e incongruencia, no obstante sabia que su deber como tal era preservar el bienestar de ella… dándole entonces un amistoso abrazo, procuro alegrarla y brindarle esperanzas…
Cosmo: -Pues tranquila Wanda… mientras este aquí no dejare que ningún peligro, más allá de los que yo provoque, se interponga en tu camino-
Wanda: un poco desconfiada –Solo dices eso porque sabes que es lo que quiero oír- dijo cerrando sus ojos indiferente…
Cosmo: ligeramente ofendido –No es cierto, habló en serio… tengo ese recordatorio guardado siempre en mi Sony Fairycsson- afirmó mostrándole a la pelirosada la pantalla en su teléfono celular, el cual claramente decía:
NO DEJAR QUE NINGUN OBSTACULO, ADEMÁS DE LOS MIOS, SE INTERPONGA EN LA VIDA DE WANDA
Wanda: -Awww… Cosmo- le dijo conmovida tras leer aquel texto, dándole luego un tierno beso en la mejilla…
Dejando a un lado la fortuna de saberse amada por aquel a quienes todos tildaban de idiota, Wanda también se colocó mágicamente un abrigo de invierno… exactamente igual al de su esposo, pero de color rosa y con la frase “Que Viva El Chocolate!” en la parte trasera…
Así entonces, quedaron listos para la cita pautada…
Cosmo: -Vas a decirme a quien veremos?- preguntó curioso…
Wanda: -No- respondió sonriente y confiada…
Cosmo: -Así eeeeeesss…- agregó contento…
Segundos después, levantaron sus varitas tomándose de la mano… estas brillaron, sacándolos del castillo en la pecera…
Tras recobrar su forma y tamaño original dentro del cuarto de su ahijado, lo observaron un segundo y se percataron del pequeño y tedioso detalle…
Cosmo: -Y que onda con Las Reglas, eh? No podemos dejar solo a Timmy- dijo preocupado…
Wanda: -Mientras nadie lo sepa, no podrán juzgarnos, además es un asunto importante… solo hay que cuidar que ese tal Dan no se percate de nuestra ausencia- dijo confiada y serena…
Cosmo: -Te refieres a nuestro papel de mascotas, no?-
La pelirosada ignoró aquellas ingenuas palabras y dio lugar a un callado hechizo…
Poof! (Peces de Reemplazo!)
Wanda: tras ver aparecer conforme un par de peces dorados comunes, aburridos y corrientes dentro de la pecera –Eso bastará hasta que regresemos-
Sin más tiempo que perder, tras echarle un ojo al relativo reloj de pared, marcharon mágicamente a su objetivo entonando sus varitas…
Poof! (Al Monte Dimmsdale!)
En ese preciso instante, el sexto sentido espectral del perturbado Dan Phantom se activo… extrañado por ello, conciente de que se había repetido varias veces aquella noche, se dejó llevar por la idea de que sus necesidades de maldad se estaban manifestando con esos “despistes espectrales”…
Acostado entonces en la cama del cuarto de huéspedes, tras poner correctamente el cerrojo a la puerta, reposaba tranquilamente en su forma fantasma… sentía sus tensiones divagar levemente al no tener que camuflarse como humano hasta la mañana siguiente…
Suspirando contento sin razón aparente, dedico aquellos minutos previos a la media noche para reformular de una vez por todas sus planes de dominación…
Calmado, apreciando el hecho de que su flameante cabello era lo más cercano a una fuente de luz dentro de la habitación, escabulló sus enguantadas manos en los bolsillos del pantalón de su ectotraje, sacando indiferente una vieja hoja mancillada, la cual contenía una improvisada lista de las clásicas “cosas por hacer”…
Dan P: -Bien Dan, todo este patético sufrimiento valdrá la pena… en cuestión de pocos días el mundo volverá a escuchar tu nombre con temor y retraimiento- dijo refiriéndose a si mismo en tercera persona, cosa que solía hacer frecuentemente… -primer paso, infiltrarme entre los incautos mortales…- diciendo esto, tachó lentamente la frase de su lista con un débil rayo de ecto-energía que emanó silencioso del dedo índice de su mano derecha, mientras que con la izquierda sostenía el añejado papel…, -segundo paso… jum…- tras decir esto se tocó la barbilla con expectativa, sabia que la allí escrita era una tarea no muy fácil y que requeriría sin duda de toda su voluntad, cosa que entonces le faltaba… -será mañana; si quiero hacerlo bien debo estar en optimas condiciones…- dijo guardando nuevamente la improvisada lista, conciente de que sus fuerzas no estaban del todo repuestas… la ingesta de sus “no-tengo-idea” había hecho decaer en parte su estado físico, pese a la notable mejoría desde su libertad fuera del Termo Fenton.
No podía evitar sentir que necesitaba descansar un poco más…
Con infantil anhelo abrazó la almohada que lo acompañaba, gozando con placer la suavidad de aquella cama tupida, sentimiento que había dado por olvidado…
Dan P: -Rayos, como extrañaba esto…- susurró con garabateada sonrisa…
Se sentía tan estúpidamente cómodo que momentáneamente olvido sus planes y concentró su mente en aquel singular deleite… sus ojos rojos se apagaron lentamente, su cabello flameó cada vez más tranquilo y luego, tras un largo suspiro conforme, se rindió a las tentaciones oníricas…
Mientras tanto, a varios kilómetros de la casa de los Turner, en las vastas alturas del viejo Monte Dimmsdale, Cosmo y Wanda esperaban entre ansiosos e indiferentes la llegada de aquel extraño que allí los había citado…
Ella, con ciertas sospechas…
El, sin la más pálida idea…
Los abrigos de ambos fueron oportunos frente a los friolentos climas del lugar, dejando de lado las crueles correntadas de aire… haciéndolas parecer no más que una suave brisa vespertina…
Cosmo: -Bueno, faltan unos minutos para las doce en punto… hacemos algo de tiempo? Traje botanas!- dijo ansioso sacando una bolsa de papas fritas de su capucha…
Wanda: -Este no es momento para pensar en comida… aunque me duela admitirlo, tengo algo de miedo- dijo preocupada cubriéndose parte del rostro con su abrigo…
Cosmo: -No te lo tomes tan a pecho, piensa que estamos en una de esas… fiestas con tema… que somos esquimales esperando a su viejo y lejano amigo que solo los visita cada seis meses cuando el sol sale en el Polo Norte…- dijo ignorante; -seguro que no quieres papitas?- agregó agitando la bolsa tentativamente frente a su esposa…
Wanda: un poco irritada –No Cosmo, no quiero papas fritas, ya déjate de tonterías…- dijo con tono amargo, aguardando al emisor de aquella desvanecida carta…
Por varios segundos Cosmo observó preocupado y algo afligido a la ansiosa y exaltada de su esposa, ignorando entonces la importancia que ella daba a la situación… suspiro desanimado, haciendo caso omiso a tanta desesperación…
Cosmo: -Como quieras, más para mi- dijo finalmente tratando de abrir la bolsa… -estupidos cierres herméticos- dijo en plena acción… -pueden mandar cohetes a Marte y hacer súper-computadoras, pero noooo… no pueden hacer bolsas fáciles de abrir!- maldijo rabioso, a punto de partir en dos el envase de papitas…
El entorno era apacible, claro que el frío era algo brusco, pero el viento era calmo entonces… De a ratos podían verse correntadas de nieve que se desprendían de las rocas heladas. Algunas hojas pasajeras, llevadas allí desde quien sabía donde, divagaban en el aire fresco y puro…
El peliverde y su esposa flotaban entonces cerca de una improvisada cueva que detenía levemente las bajas temperaturas…
Wanda observó la hora en la reluciente estrella de su varita, faltaba poco más de medio minuto para las doce de la noche… Cosmo por su parte, continuaba insistiendo con su bolsa de frituras, sus dientes actuaron entonces… halando furiosos, mientras la sostenía con ambas manos…
La bolsa se rompió finalmente, liberando las papas fritas brusca y deliberadamente… el peliverde pensó que ya era tarde y que estas se desparramarían sobre la fría nieve…
Pero un sordo, débil y lejano sonido hizo presencia…
Algo extraordinario ocurrió… aquel inaudible sonido fue capaz de endentecerlo todo, al punto mismo en que permaneció estático e inmóvil… fue una sorpresiva y a la vez gradual reacción…
Las correntadas de nieve, los débiles ronquidos de Timmy, el resbalar del rocío sobre las hojas del césped, el vuelo de los pájaros, el aullar de un solitario can que cantaba sus lamentos a la luna… todo pareció perder vida de a poco, todo se detuvo en un instante…
Incluso los relojes, símbolos concretos del innegable transcurso del tiempo, marcaron segundos cada vez más lentos, hasta llegar a las doce en punto donde sus “tics” y sus “tacs”, ya sin efecto alguno, se acallaron totalmente…
Así entonces, las frituras del peliverde yacían esparcidas en el aire, inmóviles, desafiando a la misma gravedad…
Cosmo: anonadado –Vaya, que las leyes de la física no eran las que siempre estaban activas? Alguien se robó la gravedad!-
Wanda: -No exactamente- dijo entre tranquila y nerviosa…
Un silencio incomodo, frío y tedioso pobló el lugar… más luego, allí frente a ellos, un destello de luz azulada comenzó a divisarse…
Su fuerza aumento en direcciones opuestas, y tras alargarse considerablemente, tomó la forma de unas enormes manecillas negras de reloj que continuaban desprendiendo energía y luminosidad…
Cosmo y Wanda contemplaban aquel singular espectáculo con sus rostros incapaces de expresar cualquier emoción; un apagado suspiro de asombro salió de cada uno cuando el oscuro y despejado firmamento de estrellas se tornó completamente blanco unos instantes como si un rayo lo hubiera aclarado todo…
FLESHHH!
De manera relativamente lenta, la manecilla mayor que allí flotaba, giró en su radio de trescientos sesenta grados, dejando ver a su paso una circunferencia de energía azulada que derivó en un fugaz vortex ínterdimensional…
Al concluir toda la vuelta, potentes rayos y destellos de luz brillante emanaron de aquella especie de portal…
Cosmo: ocultándose detrás de Wanda con cierto temor… -Quiero que quede claro, venir aquí fue idea tuya!-
A contraluz comenzó a divisarse una silueta humanoide que carecía de extremidades inferiores… aquel vortex desapareció sorpresivamente, provocando un estruendoso eco que recorrió todo el planeta, único sonido perceptible entonces…
Dan P: despertando abruptamente –Rayos! Que sensación tan abrumadora… recorrió todo mi cuerpo! Debe ser… solo puede ser…- pensó con elevada intuición, hasta hacerle frente a los rugidos de su estomago… -Demonios, todavía duele… maldita comida humana! Mejor vuelvo a dormir- dijo finalmente recostándose en la cómoda cama del cuarto de huéspedes en casa de los Turner, como si nada hubiera pasado…
De vuelta en la cima del Monte Dimmsdale, Cosmo y Wanda observaban curiosos aquel ser que había aparecido frente a ellos, aunque esta última tenia bien claro de que se trataba…
Era mucho más alto que ellos, desde la cintura hacia abajo su cuerpo parecía desvanecerse constantemente en un espeso humo fluorescente… en el interior de su pecho podía apreciarse una especie de cubículo de vidrio alargado que tenia un péndulo brillante. Estaba revestido con una capa violeta de tinte oscuro, abrochada por un pequeño engranaje negro del lado izquierdo y un traje del antes mencionado color, revestido con un cinturón negro del cual colgaba un reloj a cuerda que solo dejaba ver un pálido par de manos enguantadas de color violeta, copadas por relojes de pulsera, en su derecha sostenía un emblemático cetro-báculo cuyo extremo superior albergaba una especie de reloj entre dos ganchos metálicos con un botón encima del mismo. Su rostro, hasta entonces gacho y cubierto por un gran capucha del mismo tinte que el traje, se dejo ver finalmente… era algo pálido, con una pequeña nariz, los ojos completamente rojos bordeados por un intenso negro que contrastaba con sus cejas… desde su frente, atravesando la parte inferior de su ojo izquierdo, se apreciaba una franja oscura en zigzag que bajaba hasta la altura de su boca, en donde debilitaba su grosor hasta desaparecer…
Cosmo: -Por favor! Qué es esto? La Noche del Aficionado!?- dijo sarcástico con indiferencia frente a aquel extraño sujeto… luego tomo una de las papas que permanecían inmóviles frente a él, llevándola a su boca y masticándola amargamente…
Su esposa, reconociendo a aquel individuo, no pudo evitar conmoverse, sus ojos se enternecieron, hacia mucho ya que no lo veía… y aunque no lo había manifestado hasta entonces, sabia que lo extrañaba mucho…
Wanda: -ClockWork, eres tu…- dijo volando lentamente hacia él, mirándolo fijamente…
Cwork: -Como has estado, vieja amiga? La misma responsable de que los dinosaurios ya no pisen la Tierra… parece que fue ayer cuando con ese cometa dejaste tu huella en la historia…- dijo mirando a la pelirosada contento, realmente ansiaba volver a verla…
Así entonces, ambos se entregaron amistosamente conmovidos a los brazos del otro en un fraterno reencuentro… él supo contener su profunda alegría, ella no pudo evitar liberar sigilosas lagrimas de emoción…
Wanda: -Sabia que eras tu, no tenía duda alguna… como has estado, Clock?-
CWork: -Ya sabes, ocupado en mi agenda… pasando el eterno tiempo en mis condominios… vigilando el hoy del mañana del ayer, haciendo mi obligado trabajo… el tiempo es oro y ni siquiera puedo cubrir mis gastos, jeje- dijo guiñándole simpático un ojo tras deshacer su abrazo…
Tras comprender improvisada broma, ambos rieron con gusto… salvando el peliverde, que no tenía idea quien era aquel tipo y porque diablos era tan confiado con su esposa…
Cosmo: con tono receloso –Ejem… quisiera reírme con ustedes, pero por desgracia no puedo hacerlo… alguien podría explicarme? Gracias…- tras decir esto volvió a comer otra de las frituras que flotaban cerca suyo en el aire, mientras cruzaba negligente sus brazos…
CWork: -Mil disculpas, usted debe ser Cosmo…, sus… sus singulares proezas son toda una leyenda del Mundo Mágico… la invasión de cucarachas… el super-toilet… lo saludo con gran estima, Señor…- dijo haciendo una especie de reverencia frente al peliverde, como si se tratara de un caballero real o un típico miembro de la nobleza…
Cosmo: -Vaya, uno hace pequeños errores y todo el mundo se entera… Ahora entiendo a George W. Bush; como sabes tanto de mi, caperucita relojera!?- dijo con cierta frialdad…
Wanda: -Cosmo, no seas grosero!- regaño…
CWork: -Tranquila, no es el único que me ha llamado así últimamente…-
Wanda: -Te presento a mi viejo amigo, ClockWork, el único e indiscutible amo del tiempo. Todo lo que hayas hecho, lo que estés haciendo, o lo que vayas a hacer, el lo sabe de antemano- dijo orgullosa a su esposo…, ClockWork se avergonzó entre dientes ante tanta adulación…
Cosmo: -Seguro, jum… como los agentes de la CIA o los matones de la DGI- su frialdad seguía presente…
CWork: -Tengo mucho en común con ellos… los tres sabemos demasiado…- dijo sonriente…
Y nuevamente se hecho a reír junto con Wanda, quien rebosaba de extraña alegría…
Cosmo: -Si eres el amo del tiempo, porque nunca te he visto en el Mundo Mágico, eh?-
CWork: -Elegiste a un chico muy desconfiado como esposo, querida amiga… te cuida mucho; bueno… siempre lo ha hecho…- dijo a Wanda, quien se sonrojo observando al peliverde… -Porqué no comenzamos como seres civilizados que somos, estrechando las manos, Sr. Cosmo?- dijo simpático extendiendo la suya al peliverde…
Cosmo, aún con cierta indiferencia, se digno a extender su mano y accedió ante aquella cortés petición…
CWork: -Así esta mejor… un placer conocerlo- dijo satisfecho…
Cosmo: un poco más calmado –Así que usted es al que mucho conocen como el dios Cronos, verdad?-
Wanda: -Cariñito, todo padrino sabe que eso no es más que una leyenda urbana creada en la época griega- dijo confiada…
Cosmo: -Pero… que no eres un dios, un semi-dios, o un ser mágico al menos?- preguntó ingenuamente…
CWork: -En realidad no, no todas las connotaciones metafísicas son asignadas a seres mágicos…-
Wanda: tras notar la típica mirada de desentendimiento en el rostro de su marido –Se refiere a que no todo en el universo esta controlado por dioses o hadas- explicó…
Cosmo: desconcertado -Ah, no?-
CWork: -No, veras… Soy un fantasma-
Al escuchar aquella última palabra, hasta lo más recondito dentro de Cosmo se estremeción en un triz… comenzó a sudar, en su mente divagaron vacios pensamientos silenciosos que le permitieron sentir los nerviosos latidos de su corazón…
Cosmo: -Dijiste… fantasma?- preguntó tartamudeando…
CWork: -Si, eso dije… fantasma- reiteró seguro.
El peliverde soltó casi sin voluntad la mano del espectro, todo su cuerpo temblaba… un leve tic se presentó en su ojo izquierdo, su boca se frunció débilmente… luego trago saliva y acomodó tranquilo su abrigo… finalmente quedo inmóvil, observando a ClockWork con mirada perpetua… y en cuanto este le preguntó si se encontraba bien…
Cosmo: -SANTA MADRE DE LAS GALLETAS RANCIAS!! UN FANTASMAAAAAA!!!! UN FANTAAAASMAAAAAA!!! AAAHHHHHH!!!- gritó desesperado, sus brazos y piernas hicieron movimientos impropios, retorciendose imprevistamente hasta caer sobre el frío manto de agua congelada que revestía las plataformas de la montaña… quedo allí de ojos cerrados, con la lengua amorotonada hacia fuera, casi como un cadáver fresco… las únicas señales de vida eran un debil chirrido de su boca y el acto reflejo de su pierna derecha de tanto en tanto…
El fantasma del tiempo observó entre sorprendido e indiferente al paranóico cuerpo del peliverde y pregunto a Wanda si se trataba de algo normal…
Ella respondió, con un nostalgico suspiro, que si lo era… explicando que su esposo era un espectro-fóbico radical, que aborrecia y despreciaba a todo fantasma que veía… y que sufria dichos ataques ante los mismos…
Wanda: -No te preocupes- dijo tranquila a ClockWork, -se como reanimarlo- agregó confiada…
Poof! (Primeros Auxilios!)
En su mano apareció un pequeño frasco marrón en cuya etiqueta podia leerse: “Extracto Comprimido de Esencia de Tocino”. Lo destapó sin dudarlo y se acercó a su esposo, deslizándolo cerca de su nariz…
Aquel singular aroma, llamó la atención de Cosmo, quien entreabrio débilmente sus ojos, sosteniendo su cabeza adolorida…
Cosmo: -Vaya, no me pasaba eso desde mi primer baile escolar… no debi vomitar sobre Tifanny, ahora se porque me odia…- dijo en voz baja, luego tomó el frasco de Esencia con mucho ánimo –es del natural? Si! Glub, glub… glub… aahhhh, saladito…- dijo tras embucharse todo el contenido del mismo…
Pero su alivio duró poco, alterándose en cuanto volvió a ver a ClockWork…
Cosmo: -Ah! Aléjate de mi, tu… ectoplasma!- gritó entre asustado y rabioso ocultándose tras su esposa… -Porque no me dijiste que veríamos a un fantasma?- regañó entre dientes…
Wanda: -Cosmo, tranquilo… es cierto, ClockWork es un fantasma… pero no por eso es alguien de quien debas desconfiar- dijo con tono sermonero…
Cosmo: -Porque estas tan segura de eso?- preguntó mientras el espectro lo miraba intentando verse confiable…
Wanda: -Porque él es un gran amigo para mi, nos conocemos desde hace mucho… incluso antes de conocerte a ti- explicó serena…
Cosmo: -Es otro de tus ex-novios?- dijo acusador…
Wanda: -No, claro que no- refutó inmediatamente…
CWork: -Siempre fuimos concientes de que nuestra relación podía ser polémica y mal vista, un espectro entablando con un ser mágico era algo impensable… y lo sigue siendo aún- dijo seriamente…
Cosmo: -Así que nunca pasó nada entre ustedes, eh?- insistió desconfiado…
Wanda y ClockWork negaron aquello casi al unísono, al mismo tiempo que evitaron verse el uno al otro… pero lo que ella no sabia era que él sentía profundo remordimiento al respecto, reviviendo el tierno anhelo que siempre se negó a cometer… la mano que sostenía su báculo, lo presionaba con fuerza…
Cosmo: -Bien, como sea… pero si intentas algo, será tu turno- dijo amenazando al espectro con su mano en forma de puño, o algo relativamente parecido…
CWork: -Jamás me atrevía… yo siempre le dije que ella merecía algo mejor, y creo que tuve razón- dijo simpático…
Wanda: -Mi padre siempre me advirtió que fuera cual fuese mi decisión, debia sostenerla y mantenerla…- dijo con cierto orgullo… y en ese preciso momento Cosmo se rascó la oreja como un perro, y con su “pata” derecha se quitó una de sus patatas fritas de la misma… -…hasta el final- agregó suspirando y de mirada indiferente…
CWork: accionando su báculo, el cual hizo aparecer una pequeña especie de pantalla circular en el aire –Bien, ya es tiempo de que sepan porque los he citado aquí…-; en dicha pantalla apareció la imagen de Dan en su forma espectral –Helo ahí; el nuevo tutor de su ahijado Timmy Turner, que Cosmo supo identificar antes que nadie- dijo mirando al peliverde seriamente…
Cosmo: -Una experiencia no muy agradable-
CWork: -Afortunadamente, y como lo tenía previsto, Dan Phantom, el más cruel, perverso, desalmado y malhablado de los villanos que haya tenido la Zona Fantasma, no pudo ver a Cosmo gracias al mecanismo de defensa implantado en las varitas de todos los seres mágicos desde que se creó el E.T.Mágico Espectral-
Cosmo: -Entonces eso fue… pero si de eso se trataba, porque podemos verte ahora, eh?- preguntó subestimando la omnisapiensa de ClockWork…
Wanda: -Porque tu, cariñito… lo activaste accidentalmente- dijo mostrandole a su esposa el pequeño interruptor escondido en la parte media de su varita, con dos claras opciones: “Visible” e “Inadvertido”.
Cosmo: -Demasiado obvio para creerlo- dijo friamente…
CWork: -Y antes de que pregunten de donde, como y porque Dan Phantom cruzó su camino con el suyo, es de suprema importancia que vean este video-
Así entonces, sacó de su traje un estuche de VHS, el cual entregó al peliverde, quien leyó confundido el título del mismo…
Cosmo: -Jum… “Nickelodeon Presenta: Danny Phantom en: El Peor de Los Enemigos!”, vaya…- dijo tan sorprendido como su esposa… -no lo tienes en DVD?- preguntó interesado…
Wanda: -Nickelodeon, bah… esos producen series como si se tratara de experimentos, cancelan y estrenan programas como si se tratara de una especie de juego siniestro…- dijo cruzando los brazos con cierta rabia…
Cosmo: -Yo no los tentaria si fuera tu…- dijo nervioso…
Ignorando aquellos comentarios, ClockWork hizo aparecer la imagen durmiente del joven Turner en la improvisada pantalla circular…
CWork: -Como ya les dije, en ese video estan todas las respuestas que necesitan saber sobre los origenes de Dan… pero por ahora, les pido escuchen lo que les voy a decir con mucha atención…-
Wanda: -Porqué nos muestras a Timmy?-
Cosmo: -Si, mira como babea… ha de estar soñando con Trixie de nuevo-
CWork: con tono serio y autoritario –Su ahijado Timmy no debe saber que Dan es un fantasma… ustedes no deben decirle nada; llegado el momento preciso… él lo descubrirá por si mismo…- concluyó sereno, con su típica voz paulatina que denotaba incomoda tranquilidad…
Cosmo: -No se, viejo… yo descubri el secreto de ese tal Dan primero que nadie y no necesito ser genio para saber que es muy malo; no pienso negarle la verdad a Timmy… puedo ser tonto, distraido, lerdo e inútil para las matemáticas… pero jamás un mentiroso- dijo imponiéndose ante los que el creía “caprichos” del espectro…
CWork: -Extrañas palabras de alguien que hundió doce veces la Atlantida y no se responsabilizó al respecto- dijo vengativo sin siquiera mirarlo, acariciando inocentemente su báculo…
Cosmo: sorprendido y avergonzado –Como sabes eso!?-
Wanda: -Doce veces! Primero solo una vez, luego nueve… y ahora doce… nunca me hablaste de eso!- regañó algo furiosa…
Cosmo: –Fue antes de conocerte, Wanda… obviamente no estabas ahí para detener mis “Impulsos de Idiotez”!-
La pelirosada estuvo a punto de regañar nuevamente a su esposo, pero ClockWork pidió entonces silencio y calma. Volvió a insistir en su idea de que no dijeran nada a Timmy al respecto… alegando por el bien de todo el universo conocido, cosa que sonaba exagerada, pero hablaba en serio…
Cosmo: -Así que debo elegir entre salvar el orden generalizado del universo o decirle la verdad a Timmy, eh… difícil, pero obviamente Timmy ganaría, es mi ahijado… además su madre prepara un puding delicioso!- concluyó cruzándose de brazos, negándole la mirada a ClockWork…
Wanda: -Cosmo, por favor… se realista!- dijo mirándolo con cierta desesperación, -Si queremos asegurar el bienestar de Timmy, primero debemos asegurar el del universo- agregó un poco fastidiada…
CWork: -Debe entender Sr. Cosmo, si lo hace, estará protegiéndolo… nadie dice que deba mentirle, solo debe ocultar un secreto- dijo con cierta pena…
El peliverde continuó negligente, refunfuñando entre dientes… el fantasma del tiempo solo suspiró amargamente, decidido a proseguir con su cometido…
CWork: -Hay otra cosa más en la que no deben interferir, se que podra parecer ilógico y enfermizo… pero si sucede, las cosas iran por buen camino- dijo entonces, cambiando nuevamente la imagen de su pantalla espectral…
Al ver aquella escena, el peliverde y su esposa no pudieron evitar conmocionarse, abrumarse… y sentir un leve ataque de nauseas; él se tapó la cara sacando la lengua con expresión de asco; ella quedo boquiabierta y con la mirada perpleja… no obstante, no le causó mucha sorpresa…
Cosmo: -Wacala de perro! Y creía que ver las piernas velludas de mi madre era algo feo… esto es mil veces peor!- dijo asqueado, evitando mirar…
Wanda: -Es desagradable, aunque bastante sutil… siempre supe que ella terminaría con alguien como él, sin duda-
ClockWork hizo sonar los dedos de su mano izquierda y la imagen se desvaneció instantáneamente…
CWork: -Así es como deben ser las cosas, ellos deben estar juntos sin importar nada, ni nadie… su destino esta marcado- dijo seriamente, sosteniendo su báculo en alto, como todo un orador…
Cosmo: -Era de esperarse que alguien así terminara enamorándose de un vil espectro- dijo riendose, pero nadie hizo caso a su comentario –mejor me callo- agregó sumiso…
Cwork:-Bien, ya que todo esta explicado… es hora de volver a mi eterno y constante labor- dijo acomodando su capucha, tomando luego el báculo entre sus manos, se despidió cordialmente de su amiga –Wanda, ha sido un gusto volver a verte… realmente me siento contento por ello-
Wanda se sonrojó, se sentía alagada… como buen caballero, luego de otro amistoso abrazo, ClockWork besó tiernamente una de sus manos… Cosmo solo miró hacia otro lado como si aquello no pasara, mientras maldecía entre dientes mordiendo su varita con rabia…
En ese preciso momento, recibió el sorpresivo tacto del espectro sobre su hombro…
CWork: -Sr. Cosmo, no podre irme de aquí sin saber que cuento con su respeto, su apoyo y su consentimiento… entienda que no todos los fantasmas buscan hacer el mal, algunos solo cumplimos nuestras deudas con el mundo y queremos simplemente descansar en paz…- le dijo sereno, -estrechemos manos de nuevo y demos por sentada una mutua confianza, por favor- agregó delicadamente…
El peliverde pensó en aquellas palabras, que aunque convincentes y claras… no llegaron a tocar su conciencia. Pero luego observó a su querida esposa, el único ser admirable para él, ese que nunca le fallaba y en cuyo criterio podia confiar… su mirada bastó para hacerle entender, sus ojos lo expresaban claramente: “al menos hazlo por mi”
No sabia que lo motivaba, pero siempre se rendía ante tal gesto…
Cosmo: -Esta bien, esta bien!- exclamó desesperado levantando sus manos y mirando al firmamento, luego suspiró con la cabeza gacha, -no se si puedo confiar en usted, no lo se… pero no tengo duda de que Wanda es el faro que guía mi ciego barco en la vida… y ella siempre tiene razón, incluso cuando admite no tenerla… ella… lo sabe todo! Hasta recuerda mi cumpleaños mejor que yo!- agregó seriamente y con tono simpático, su esposa volvió a sonrojarse; otro largo suspiro se hizo presente… -Si Wanda cree en usted y lo ve como un gran amigo confiable, entonces debe ser cierto… así que, bueno… tiene mi respeto, mi apoyo y… esa otra cosa larga que dijo de último- concluyó estirando su mano para cumplir con su cordial gesto de acuerdo…
La pelirosada por su parte, volvió a conmoverse, a veces olvidaba ese lado tierno y sumiso que Cosmo ocultaba bajo el manto de su innataba estupidez irrebocable…
CWork: -Me alegra saberlo, Sr. Cosmo… su consideración sera recompensada, se lo prometo…- dijo conforme estrechando su enguantada mano derecha con el peliverde; -y recuerde… por ninguna circunstancia hable con su ahijado al respecto- insistió seriamente…
Cosmo: retirando su mano bruscamente –No me presiones, relojero… bastante sacrificio hice para confiar en ti- dijo con cierta molestia…
ClockWork simplemente sonrió, indiferente ante aquella actitud propia del padrino… alzando sus dos brazos al aire, con su báculo en mano, se elevó majestuoso dando lugar a un nuevo destello azulado que tomó la forma de las mismas manecillas de reloj negras que habian sido antesala de su aparición. Otro resplandor iluminó el firmamento en su totalidad, las manecillas giraron velozmente en direcciones opuestas a la de un reloj, dejando ver nuevamente a su paso un círculo de energía espectral que derivó en su vortex interdimensional…
Así entonces, tras guiñarle un ojo a Wanda, acompañado de un sereno “cuidate, amiga mia”, se adentró en aquel improvisado portal… rayos de luz se disiparon en todas direcciones y finalmente, aquel espectaculo se desvaneció…
Lentamente, todo se reanimó… el aire helado siguió corriendo en aquella montaña, los ronquidos de Timmy retomaron su ritmo, el rocio siguió resbalandose sobre las hojas del césped, los pajaros reanudaron su vuelo, el solitario perro concluyó su lamento a la luna… los relojes volvieron a marchar, el tiempo siguió su curso… como siempre lo hacia…
Cosmo: -Viva! Newton volvió a poner manos a la obra!- exclamó contento tras ver caer sus papas fritas sobre el frio hielo… luego se acercó a su esposa, quien retomó cierta nostalgia por su amigo Clock… -Wanda, puedo decirte algo?- preguntó inocente, tras apreciar que ella le prestaba atención, se digno a continuar… -deberias escoger mejor a tus amigos, sin ofender-
Wanda: -Oye!- exclamó perturbada…
Cosmo: -Yo solo decía, solo decia…- refutó indiferente…
Wanda: -Mejor callate, Cosmo- dijo ignorando aquellas palabras, mientras que levantó su varita para volver a casa de su ahijado…
Poof! (Lo Que El viento Se Llevó!)
ESTA HISTORIA CONTINUARA… O SI NO… ENTRE… O SI NO… BAH, QUE IMPORTA ¬¬!
El capitulo más largo en la historia de mis transcripciones, jeje… espero les guste ^^!