|
Author of 18 Stories |
Capítulo 4
Resentimientos.
Ya teníamos el nombre para Ranamon, pero por ahora lo que mas importaba era encontrar a los otros dos digielegidos. Bajé en la noche por un baso de agua, pero cuando regresé me pareció ver algo afuera, me asomé por una ventana y vi una figura conocida, era J.P., bajé para ayudarlo a entrar, lo llevé a la sala y le di un buen chocolate caliente para el frío.
- ¿Qué te pasó?
-Fue…fue…
-Si, habla.
-Koichi.
Al principio creí que no podía ser Koichi, pero él era el único que no había recibido un humanspirit, quizá quería el de J.P. O tal vez alguien más los había atacado a ambos, Koichi no era malo, además había más posibilidades de que J.P. cayera y rodara por unas escaleras.
- ¿Kouji?
-Debemos encontrarlo.
- ¿Seguro?
- ¿Qué esperamos?
-Bien.
Salimos de la casa rumbo al lugar del encuentro, llegamos a un edificio alto lleno de cajas, parecía un almacén, entramos y una hoja de espada casi le corta la cabeza a matt.
- ¿Quién está ahí?
-… Mi espada los cortará a todos.
-Es la voz de Duskmon
-Entréguenme sus humanspirits y no los mataré.
-Muéstrate.
La figura se mostró ante nosotros, era el mismo que yo había enfrentado en el digimundo.
-Por alguna razón, yo no recibí un humanspirit, recibí este digispirit, el digispirit que me dieron cuando entre por primera vez en el digimundo.
- ¿Por qué lo usaste? Tú ya no eres malo Koichi.
-Solo quería poder, pero ahora, Duskmon me dio una forma de conseguirlo, robando.
No lo podía creer, Koichi no era así, estaba muy seguro de que Duskmon lo estaba dominando, pero no lo podía matar, era mi hermano el que estaba ahí, no sería capaz de hacerlo.
-Muy bien, aquí está mí…
- ¡Hermano!, espera, ese no soy yo, yo tengo mi propio humanspirit.
Entonces una sensación de alivio recorrió mi cuerpo, Koichi saltó y cayó enfrente de mí, pero había usado su humanspirit y ahora era un Leomon, o algo parecido, era más delgado que un Leomon normal, pero a excepción del físico era un Leomon.
-Encarguémonos de Duskmon entonces.
Matt estaba listo para pelear, pero Koichi se interpuso.
-Yo me encargo.
Tomó su espada y comenzó a pelear con Duskmon, hasta el momento en que Koichi cayó.
-Hermano, esto es personal.
Sentí como una furia me inundaba a tal grado que me transformé sin siquiera darme cuenta, corrí hacia Duskmon y lo demás fue borroso, cuando me di cuenta Duskmon estaba en el piso y yo solo estaba ahí parado, con una furia que se desvanecía poco a poco, después me enteraría que durante todo el tiempo en el que estuve peleando, mis garras de luz habían acabado a Duskmon, tenía unas cuantas heridas, pero estaba vivo, además no eran muy graves. Regresamos a la casa de Matt para descansar, sin saber que nos esperaba al día siguiente, iba a ser un seceso que cambiaría nuestras vidas.