|
Author of 18 Stories |
Había sido una semana muy agitada, Nick se había convertido en predacito y Mark había sido raptado.
"Pobre Nick, un momento, ¿desde cuándo me preocupo por el?, mírate nomás, Mark se va y de inmediato me olvido de él y busco a otro chico con el cual salir."
Zoey siguió pensando mientras caminaba rumbo al café, siguió pensando en todo lo que había pasado, ¿había olvidado a Mark?, o ¿solo era un momento de confusión?, no sabía, pero por alguna razón, cuando estaba con Nick sentía que su corazón latía a más de cien kilómetros por hora. Desde el primer día que lo había visto, había sentido algo raro y dulce en su corazón. Conoció a Nick una semana atrás y, desde ese momento, había sentido que su poder aumentaba cada vez que él estaba cerca.
Llegó al café, se puso su uniforme y entró en la cocina, saludó a Wesley y a Nick; comenzó a limpiar las mesas para cuando los clientes comenzaran a llegar.
"¿Por qué no lo puedo sacar de mi cabeza?"
Escuchó unas voces que procedían de los vestidores, se dirigió al lugar para saludar, pero se detuvo a la entrada para oír las palabras.
- ¡¿A ti qué te importa lo que quiero?
-Renée, yo quiero lo mejor para ti, pero si no me dices que quieres, no se como hacerlo.
- ¡Quiero que quites tus manos de mi pecho, eso quiero!
-Pero estas sangrando.
- ¡Quítalas!
-No puedo creer que me hallas golpeado.
-Si no quieres otra cachetada como esa, ¡déjame sola!
Renée salió muy enfadada y a toda prisa, entró a la cocina y desapareció de su vista. Zoey entró a la habitación y vio a Corina llorando.
- ¿Qué pasa Corina?
- ¡Déjame!
Salió de la habitación llorando y Zoey se quedó sola.
"¿Qué fue todo ese drama?"
- ¿Siguen peleando?
- ¿Qué les pasa?, Eliot.
-Llevan peleándose desde la mañana, al parecer Renée se siente mal por lo que paso con Mark y Corina trató de aprovechar el momento.
-Pero Nick me contó que Renée también quería a Corina.
-Si, pero Renée no lo quiere aceptar, le preocupa lo que los demás piensen.
-Que lástima, me parece que harían buena pareja.
-Si, pero es hora de trabajar.
-Si, te veo luego.
-Muy bien.
Zoey regresó a donde las mesas y, por primera vez, vio a Corina atendiendo mesas.
-Hola Zoey.
-Hola Kiki, ¿cómo estás?
-Bien ¿y tu?
-Muy bien gracias.
-Lo siento, pero debo regresar a lavar platos, así puedo ver al apuesto de Nick.
- ¿Apuesto?
-Te veo luego.
Kiki regresó a la cocina. Zoey trabajó por dos horas y después tomó su descanso.
"¿Apuesto?, a mi no me parece tan apuesto, ¿o si?"
La idea de Nick como predácito no le agradaba, pero pensar en la forma humana de Nick la hacía sentir bien.
"Pero Kiki lo dijo ahorita."
-Hola Zoey.
-Hola Nick.
Zoey volteó y descubrió que Nick se veía normal.
-Descubrí que podía cambiar de forma y regresar a mi forma humana, así no tendré que esconderme, genial, ¿no?
-Si, me alegro mucho.
Zoey abrazó a Nick por un momento, hasta que se dio cuenta de lo que hacía, sus orejas y cola aparecieron de pronto y Zoey se apartó.
-Me alegro de que ahora puedas salir a la calle.
-Si, lo se.
-Y… ¿Qué piensas hacer?
-Creo que tengo que trabajar, pero en cuanto Eliot encuentre a Mark, iré a rescatarlo.
-Ojala lo encuentren pronto.
-Si, lo traeré de vuelta, fue mi culpa que se lo levaran, así que es mí deber recatarlo.
-No, no es tu culpa.
-Si, si lo es, no descansaré hasta rescatarlo.
Zoey notó una mirada triste en la cara de Nick, así que volvió a abrazarlo.
-Yo te ayudaré en todo lo que pueda.
-Gracias.
Renée entró al café y volteo a verlos.
-Bien, creo que es hora de irme a trabajar, te veo luego Zoey.
-Si, claro.
Nick se fue a la cocina y Renée se acercó a Zoey.
-Veo que está mejor.
-Si, un poco triste, pero…
-Creo que yo puedo cambiar eso, tú sigue atendiendo mesas y déjame esto a mí.
Renée entró a la cocina, Pasó el tiempo mientras Zoey atendía las mesas, llegó el final del día y no había noticias de Mark.
"Ni de Nick."
Este último la dejó pensando.
-Hasta mañana Renée.
Nick salió de la cocina y vio a Zoey.
-Adiós Zoey, ya me voy a mi casa.
-Te ves más feliz.
-Si, estuve hablando con Renée un rato, pero ya me voy, nos vemos mañana.
Nick le dio un beso a Zoey en la mejilla y se fue, Zoey se había dado cuenta de que sus orejas y cola habían aparecido, pero por suerte Nick no lo había notado.
"Debo cuidar ese detalle."
Zoey llegó a su casa, extrañamente activa, así que comenzó a hacer su tarea, escribió y escribió hasta quedarse dormida.