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Mi Navidad entre trampas prodigiosas.
Nefasto Déjà vu.
Las Navidades siempre eran iguales. Muy frías en las mañanas y tibias, hasta calentarse en las noches. Aquellas noches donde tenía que atender el restaurante y llevar sushi adomicilio.
No me quejo, era interesante. Siempre escuchaba una que otra historia fantástica de los clientes conocidos.
- Takashi - llamó un hombre de algunos 40 años mientras ponía su vaso vacío sobre la barra donde en ese momento estaba solo el hijo del dueño y futuro heredero de ese restaurante - has escuchado la historia de los fantasmas de la navidad? - preguntaba a gritos el señor con un leve sonrojo en sus mejillas.
Takashi, mientras preparaba el sushi, sonrió viéndole.
- Por supuesto - dijo mientras amoldaba el arroz en sus grandes manos - es algo viejo ¿no?
- no, no Takashi - el hombre posó el codo derecho en la barra para luego recargar el rostro de la mano de ese mismo brazo señalando con un dedo el vaso vacío - vamos, sírveme un poco mas de sake mientras te cuento una nueva historia de los fantasmas de la navidad. Esta seguro no la escuchas aun.
El padre de Kawamura se acercó por la derecha relevándolo de sus actividades para que le sirviera sake. Justo cuando el hombre iba a comenzar a contar la historia, Takashi alzó los ojos viendo como una mujer en una bata rosada, con rolos en el pelo y sin maquillaje se acercaba con una raqueta viendo fijamente al hombre y con una cara de enojo muy notoria.
- he...-musitó Takashi quien iba a advertirle al hombre pero su padre puso una mano en su hombro sonriendo con los ojos cerrados.
- No te metas en eso - comentó su padre mientras comenzaba a sonar el teléfono.
Takashi se sorprendió mirando a su padre pero la sorpresa fue mayor al ver como la mujer le caía a raquetazos al pobre hombre y lo sacaba de allí gritándole toda sarta de cosas.
- vaya. Será que lo ha pillado...-musitó Takashi inmóvil con la botella de sake en las manos.
- Ah...- la mujer entró al restaurante nuevamente con un leve sonrojo- Discúlpenme, es que este hombre siempre anda con sus cuentos tontos y bebiendo sake. - hizo una leve reverencia a Takashi- Feliz Navidad y buenas noches.
- Feliz Navidad señora - Takashi hizo una reverencia a la mujer que se fue de inmediato luego de sonreírle ampliamente.
Así eran los días navideños míos especialmente cuando era 24 de diciembre.
Ese día, ya estábamos a punto de cerrar. Faltaban 10 minutos para las 10 de la noche así que decidí quitarme la cinta de la frente que mayormente uso cuando estoy trabajando en el restaurante.
- Takashi - llamó mi padre mientras yo iba a una mesa a llevar la cuenta.
- ¿si? - pregunté girándome mientras le pasaba el papel con la cuenta a las personas de la mesa.
- Vete a hacer un pedido, yo me encargo de esto aquí.
- ¿ah?
Me sorprendí mucho. ¿Justo faltando 10 para las 10 de la noche hacían un pedido?.
- Takashi ¡espabila! - gritó su padre lanzándole un abrigo el cual atrapó torpemente mientras las escasas personas del lugar le miraban - la dirección es un poco alejada y tendrás que tomar algunos atajos ya que algunas calles están cerradas - decía su padre mientras ponía dos cajas grandes de sushi sobre la barra. Uno con salsa de soya extra y otro normal.
- Pero...es raro que tomes un pedido luego de las 9:30 papá - decía Takashi poniéndose el abrigo blanco sobre sus ropas
- Si pero este cliente me lo ha rogado y es muy especial ya que nunca había llamado. - comentó riendo su padre mientras cerraba las dos cajas de servicio. - listo. ¡Date prisa Takashi !! Pensé que ya estabas en esa casa!!! Rápido!!
- pe..,pero si acabas de terminar ahora ! - decía Takashi acercándose rápidamente y tomando el servicio.
- Toma, también pidió dos botellas de sake - su padre le pasó en una bolsa dos botellas.
Fui casi echado del restaurante por mi padre a la fría noche. No tardé en sentir un frío abrasador cuando subía las cosas a la bicicleta.
Mientras las subía, miraba el cielo. Ya tenía alrededor de una semana sin ver a los chicos los cuales estaban de vacaciones, al igual que yo. En el club quedaron algunas cosas inconclusas. Entre ellas estaban las dudas de si volvería al club o no. También estaba la interrogante de cual sería la nueva pareja oficial de dobles de seigaku. Estaba también la interrogante de como iríamos a los nacionales pero la interrogante que mas me inquietaba era...
- Takashi!!! Si salgo afuera y te veo ahí parado prepárate para una paliza!! - grito el señor Kawamura desde dentro del restaurante haciéndole temblar y subir lo mas pronto posible a la bicicleta para tomar rumbo a su destino.
Mi padre es muy gritón pero se que me quiere. Lo veo en sus ojos. Parecemos diferentes pero somos iguales ya que no demostramos nuestros verdaderos sentimientos a las personas que mas amamos, por las que daríamos nuestras vidas.
- ¿Dónde esta...? - musitó Kawamura mientras pedaleaba por las calles desiertas rebuscando en el bolsillo trasero de su pantalón
Takashi sacó la dirección a la que iba la cual había anotado su padre.
- vaya, no está tan lejos - musitó mientras doblaba el papel en su mano y pedaleaba mas aprisa doblando violentamente a la derecha al final de una calle - pero con los diversos desvíos que haré...al menos tardaré media hora en llegar.
Mientras terminaba aquellas pensadas palabras miró algunas casas que tenían las puertas abiertas y celebraban tanto dentro como fuera de ellas. Otras estaban apagadas y cerradas tal vez porque los dueños estaban en otro lugar o de viaje. Otras estaban cerradas pero se podía oír la celebración desde afuera.
Él pedaleaba con ritmo, alzando un poco el cuerpo del sillín de la bicicleta mientras se desviaba por calles, callejones, aceras y pequeños puentes que estaban húmedos.
- Me pregunto si...- pensó mientras avanzaba por la fría noche que amenazaba con nevar terriblemente en cualquier momento como días anteriores.
Sus ojos marrones que miraban siempre al frente se fueron ausentando poco a poco mientras su mente hacía lo mismo. De sus labios entre abiertos salía su aliento que contrastaba con el frío ambiente pudiéndose ver este totalmente cada vez que respiraba por la boca o murmuraba algo. Sus grandes manos se aferraban a los laterales de la bicicleta cada vez que sentía más el frío.
Mientras iba a casa de aquel pedido pensé en otra cosa que había quedado inconclusa. Algo que podría marcar una gran diferencia en el club y en dos personas de este.
-,-,-,-,-,-,-,-,-,-,-, Flash back -,-,-,-,-,-,-,-,-,-,-,
- Este es el último entrenamiento de este año. - decía Tezuka al club de tennis mientras todos estaban en filas viéndole. Los titulares como siempre ocupaban la línea de enfrente - Pasen felices fiestas y no bajen la guardia. Pueden irse.
- Hai !! - gritaron los chicos haciendo una reverencia para luego romper las filas.
Algunos comenzaron a despedirse allí mismo. Pude ver de reojo a Eiji y Oishi hablar algo entre ellos aunque por la cara nostálgica de Kikumaru pude notar que no se verían mucho el resto de la navidad. Momoshiro y Kaoru se peleaban por algún comentario sin duda hecho por Momoshiro ya que el que se veía mas enojado era kaoru.
- Taka-san
Me giré saliendo de mis pensamientos y me encontré a Syuusuke que cargaba el estuche de mi raqueta.
- Ah, Fuji - dije sonriendo - creo que ya no nos veremos hasta el próximo año - comenté tomando el estuche que él me extendía sonriendo y asintiendo luego de mi comentario lentamente.
- así es taka-san. Espero que tengas una linda navidad - Syuusuke sonrió un poco mas. Era una sonrisa muy sincera para variar.
- Ah..jejeje no lo se..- guardé mi raqueta volviendo a mi estado de timidez normal - Creo que trabajaré mucho en el restaurante.
- Taka-san !!! - gritó Eiji abrazándome desde atrás amistosamente causando un leve sonrojo en mi. No estoy acostumbrado a ese tipo de acercamiento. - deberías invitarnos a comer a todos!!
Ladee mi rostro viendo el de Eiji que reía entre dientes. Cuando volví la vista a Syuusuke y a los demás me di cuenta de que me veían fijamente.
- Ahh...creo que no estaría mal - dije sonriendo lentamente.
- Mada mada dane - escuché decir desde atrás a Echizen
- ¿ah¿no quieres ir o-chibi? - preguntó Eiji soltándome y llevándose una mano a la cadera.
- Si pero...- Echizen se cruzó de brazos viéndome - Kawamura-Sempai siempre nos invita y es el que menos disfruta ya que solo nos sirve en toda la velada. Deberíamos ir a otro lugar.
Hubo un silencio total mientras atardecía en las canchas. Eiji iba a abrir los labios tal vez para objetar o defenderse pero Echizen continuó.
- Además, todos ustedes, Sempais, seguro ya tienen en mano sus mesadas navideñas que siempre vienen con un poco mas de lo normal así que gastar por hoy no les quitará la vida - agregó dando por terminada la discusión con una sonrisa arrogante en su rostro mientras guiaba sus cobrizos ojos por todos nosotros.
Me sentí conmovido ya que Echizen había pensando de esa manera en mi. Y, es cierto que me divierto con ellos e invitarles nunca es un problema, mas, nunca me divierto del todo como ellos ya que me preocupo bastante porque estén bien a gusto.
Una mano se posó en mi espalda lentamente. Noté que era la de Fuji que se posaba a mi lado y me veía con sus ojos azules abiertos.
- Taka-san¿que te parece si vamos a un bar karaoke que está cerca? Sirven muy buena comida - Syuusuke ladeo el rostro viendo a Momoshiro - verdad Momo?
Mis ojos se guiaron a Momoshiro que estaba de brazos cruzados como esperando alguna decisión y al ver que se le hablaba los descruzó lentamente sin saber que responder. Luego de pocos segundos su rostro se ilumino con una amplia sonrisa.
- es cierto ya recuerdo !! fui con Fuji-Sempai y Echizen a ese lugar una vez !!! - gritó Momoshiro felizmente.
- Fsshh y ¿cómo dejaron entrar a menores como ustedes y mas a Echizen que es un enano? - preguntó bruscamente Kaoru viéndole de reojo mientras que pude oír a Ryoma gruñir un poco.
- Usamos esto
Fuji sacó una identificación roja con su nombre y foto. Tenía sellos, fecha de caducación y algunas informaciones más. Era sin duda una identificación de mayor de edad falsa pero de muy buena calidad ya que había visto a otros chicos en el restaurante mostrarlas a mi padre para beber sake y se notaba mucho que eran falsas, pero esa de Fuji...
- yo también tengo una - Momo sacó la suya mostrándose a kaoru como si lo llamase con una carnada en forma de burla.
- jejej.. Yo también tengo una. Eiji me la consiguió aunque nunca la he utilizado - comentó Oishi sacando la suya.
Luego de que, exceptuando a kaoru y a mi, todos mostraran la suya, vimos a Tezuka fijamente que se mantenía un poco alejado. Nos miraba fijamente con esa seriedad característica de él. El viento frío de esos días movía un poco su cabello castaño. Pensé que por la falta de él no tener una identificación falsa todo el plan de la salida de ese día se iría por la borda pero, nos sorprendió a todos sacando la suya, que por otra parte, era original. Puedo decir que todos nos sorprendimos al unísono.
- Bu..buchou...-musitó Momo con los ojos como platos viendo su identificación.
- 6 meses antes de ser mayor de edad se les entrega la identificación a las personas y solo luego de cumplirlos, debe ir a algunos de los centros cercanos y ponerle un sello atrás. - comentó nuestro capitán.
- ah...típico de Tezuka. Un paso más adelante que nosotros - dijo Fuji a mi lado riendo un poco.
- Fssh pues entonces yo soy el que me quedo ya que no tengo de esas cosas
Kaoru caminó a un lado, luego de hacer una leve reverencia a todos como despedida, listo para salir de las canchas. No se veía muy animado a ir pero la voz de Inui le detuvo.
- Kaidoh - le llamó sin moverse de su lugar - Ven con nosotros. Pasaras sin problemas. Tengo una estrategia.
Yo miré a un lado viendo a Fuji que había apretado muy ligeramente su mano en mi espalda mientras Kaidoh e Inui se miraban. Tenían esa forma de comunicación últimamente.
Observé que Fuji miraba a Tezuka mientras que este solo miraba a un lado fríamente.
Sonreí. Fuji cada vez tenía más motivos para gustar de Tezuka como yo sabía bien. Tezuka era invencible casi en todos los sentidos.
A fin de cuentas, decidimos ir esa tarde a nuestras casas, vestirnos y encontrarnos en un parque cercano a la escuela para ir al karaoke-bar. No tardé en bañarme y vestirme. Igual debía ser un buen lugar y así fue. Kaoru entró sin problemas. Solo miró fijamente al sujeto de la entrada y lanzó un siseo. Fue suficiente para que el tipo nos dejara entrar a todos sin siquiera mostrarle nada. Eiji recuerdo que se emocionó con Inui por poner estratégicamente a Kaoru delante, mas, fue interesante oír lo que dijo este al entrar.
- Inui-Sempai. ¿Acaso me utilizaste? - preguntaba Kaidoh con sus ojos amenazantes en Inui el cual sonreía tranquilamente con una camisa color vino de mangas largas que le hacía ver mucho mas mayor.
- Jamás te haría eso Kaidoh - dijo seriamente acercándose a él y posando una mano en su hombro. - Sabes que no.
- Fssh... - Kaidoh ladeó el rostro luego de lanzar su siseo moviendo un poco su cabellera negra que estaba descubierta a diferencia de en los entrenamientos.
Nos sentamos en una mesa y unimos otra con mas sillas. Fue una velada muy buena. Comimos, hicimos bromas, Eiji llevó cartas, jugamos billar, bebimos una que otra bebida con alcohol pero fueron pocos los osados. Entre ellos yo, Inui, Oishi y el siempre valiente Ryoma el cual casi no llega a beber ya que Tezuka, increíblemente, se negó rotundamente como si fuera su padre. Pero, Inui se encargó de echar un poco de licor en la bebida de Echizen sin que Tezuka le viera. Eiji también era controlado por Oishi el cual no le dejó beber mas que jugos. Ni siquiera refrescos ya que sabía que Inui o otro de nosotros podría hacer el mismo truco que hicieron con Echizen.
Esa noche me sentí muy bien. En verdad disfruté mucho de todos. Nos olvidamos del tennis y que era posiblemente la única cosa que nos unía y disfrutamos de una buena velada. Pero lo que mas movió el corazón de todos, fue escuchar a Tezuka cantar.
Nos pasamos toda la noche tratando de convencerlo y solo conseguíamos una mirada fría de su parte pero, extrañamente cuando menos lo esperábamos, se paró y cantó dejándonos sin aire a todos. Cantó una canción llamada "Never Surrender". Su voz era sencillamente cautivadora, interesante, buena, muy buena.
Aproveché en mitad de esa canción para ver el rostro de Fuji. Era interesante ver su cara de: " Tezuka es genial" cada vez que descubría algo bueno en él. Y si. Le miraba con una gran sonrisa.
Alrededor de las 11:50 de la noche todos se fueron retirando poco a poco. Estábamos cansados por el día que habíamos tenido pero, Fuji cuando yo me iba a retirar me detuvo.
- Quédate de ultimo, tengo que decirte algo - me dijo seriamente haciéndome sentar a su lado mientras aun quedaban Eiji, Oishi y Ryoma allí.
Así lo hice. Seguimos todos conversando hasta que Oishi, Eiji y Ryoma decidieron que era hora de partir.
- Buenas noches Fuji-Sempai, Kawamura Sempai - se despidió Ryoma viéndonos
- Fuji, taka-san, Feliz navidad chicos - nos dijo Oishi riendo mientras Eiji se subía a su espalda riendo.
- jijijiji suerte a ambos !! Disfruten la navidad que es muy muy muy ...
- E..Eiji... cálmate.. - musitaba Oishi alzando una mano mientras le permitía estar sobre su espalda.
- Kikumaru-Sempai al final de cuentas si bebió - comentó Ryoma viendo al pelirrojo halar las mejillas de Oishi.
- si... no se como lo hizo.
Así se retiraron ellos 3.
Se hizo un silencio entre Fuji y yo mientras escuchábamos cantar a una chica que andaba con su grupo de amigos. Pero Fuji no tardó en hablar.
- Taka-san - dijo dejando su bebida sobre la mesa y viéndome. - Voy a decirle lo que siento pronto, antes de que acabe el año.
Aunque el karaoke-bar estaba un poco oscuro, podía ver sus ojos y la seriedad en su semblante.
- Eso es muy bueno Fuji. Es lo mejor que puedes hacer. - comenté sonriéndole
Pero el se me quedó viendo fijamente. Creo, no estoy seguro, que en algún momento frunció el seño, al menos fugazmente.
- espero entiendas que esto puede cambiar muchas cosas - dijo volviendo a tomar su bebida - Pero no importa, lo haré.
- Si Fuji. Yo creo que...
Yo creía muchas cosas y una de ellas era que Fuji y Tezuka harían una pareja magnifica. Era lo mejor. Tezuka era bueno en todo...eso creo.
Así que, luego de hablar de ese asunto, nos despedimos.
Camino a casa me pregunté¿y, que pasara ahora?
-,-,-,-,-,-,-,-, Flash back end -,-,-,-,-,-,-,-,-,
Eso era lo que mas me intrigaba. ¿Qué pasaría con Tezuka y Fuji?
Volví en mí y decidí centrarme en llegar a mi destino. Igual, la interrogante no se me iría.
Luego de exactamente 25 minutos llegué a la calle indicada que estaba muy hermosa. Muchos adornos navideños y luces de colores en las casas. Pero para ser un 24 de diciembre, estaba todo muy tranquilo.
Me detuve por fin en la casa 32. Una casa de dos plantas y una cochera a la derecha. No estaba demasiado adornada pero el árbol del jardín tenía algunas bombillas coloridas.
- Hmm. Bueno, es aquí - musitó casi temblando por el frío.
Mientras bajaba el servicio agradecía a mi padre el que me hubiese dado ese abrigo blanco que llevaba. Tal vez sin él me hubiera congelado antes de llegar.
Sin muchas prisas subí los escasos escalones de la entrada de la casa. Todo parecía muy tranquilo y un olor suave y conocido llegaba a mi nariz mientras avanzaba. Había un aroma leve que cada vez se hacía mas conocido para mi pero no sabía con exactitud o tenía miedo de saberlo...
- Espero no estén enfadados por la tardanza - musitó Takashi al tocar el timbre con un dedo mientras cargaba lo demás con la otra mano sin mucho esfuerzo.
Mis ojos miraban a los lados mientras esperaba por la llegada de alguien a recibirme. Mientras esperaba sentía una mirada encima de mí pero no tenía ánimos para estar de paranoico. Solo quería volver a casa. Claro...eso fue antes de saber quien me esperaba.
- Taka-san, Te tardaste un poco.
Jamás en la vida, pese a que tengo muchos años conociéndolo, me hubiera imaginado que esa era la casa de él. La casa de Fuji Syuusuke.