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Alexander - Godslayer
Author of 17 Stories

Rated: T - Spanish - Romance/Adventure - Ruto & Saria - Reviews: 8 - Updated: 03-27-07 - Published: 01-04-07 - id:3325716

Legend of Zelda

Women in Love

Capitulo 04

Ruto fue la primera en despertarse cuando los rayos del sol entraron por la ventana de la habitación de la habitación en el segundo piso, después de todo, ella era la de sueño mas sensible. Las tres habían pasado una noche bastante cómoda y relajante en el Templo de Irfe, especialmente considerando que hasta anoche habían estado durmiendo al aire libre bajo la luz de la luna. Pero en este lugar las trataron como absolutas doncellas. A la ex-princesa esto le recordó un poco a su abandonado puesto en la realeza, por lo cual no podía decir que se sentía realmente contenta, sino mas bien algo incomoda recibiendo el tipo de trato al que ella había renunciado.

Desnuda como se había dormido, la joven Zora se cubrió con simplemente unas sabanas y salió del cuarto hacia los finos corredores de aquella elegante construcción. La noche anterior, poco antes de que las tres chicas finalmente se acostaran a dormir, el sacerdote Zora, conciente de las necesidades de su raza, le había comentado a Ruto que en el baño del templo poseían una pequeña piscina donde ella podría refrescarse debidamente como su cuerpo lo requería.

Poca gente circulaba los pasillos, en los cuales la luz de la mañana entraba con toda su suave y delicada belleza que solo la naturaleza puede ofrecer. Eventualmente llegó al baño, un hermoso salón con la misma claridad del día. Ella dejó la sabana caer en el suelo y entro a la piscina de poca profundidad reconfortándose con la frescura del agua, en la cual se quedo sentada con su espalda apoyada contra el borde. Inevitablemente... entre todo lo que había pasado la noche anterior y esta mañana, siendo el agua el toque final, los recuerdos asaltaron su mente:

"Has cambiado, Ruto" Le había dicho su padre...

No tuvo oportunidad para saber hasta donde la llevarían sus recuerdos, ya que su atención fue captada por el sonido de las puertas del baño abriéndose suavemente. La Zora miró por encima de su hombro y sus ojos púrpura se encontraron con los añiles del sacerdote Zora. Entre los de su raza no había realmente timidez con respecto al encontrarse desnudos. Era solo en tierras extranjeras donde ellos vestían ropas, mas por respeto a las razas que seguían estas costumbres que por sentirlo cómodo. La única ventaja para Ruto en sus propias vestimentas era que le ayudaban a conservar la humedad en su cuerpo.

– ¿Se encuentra bien, señorita? – Preguntó amablemente el sacerdote.

– De maravilla – Respondió ella – Nuevamente: Gracias por mencionarme este lugar.

– Nuevamente: No fue nada. – Hizo una pausa, aclarándose la voz – Si no le molesta, quisiera hacerle unas preguntas.

– ¿Por ejemplo?

– Por ejemplo... ¿De donde vienen? ¿Y por qué tres mujeres tan jóvenes y de diferentes razas están realizando tal viaje?

– Las tres somos del Reino de Hyrule, y la razón de nuestro viaje es simple: Estamos buscando a alguien.

– Oh, ya veo.

– ¿Algo mas de lo que deba informarle?

– No realmente. Pero también quería comentarle que, si están buscando hospedaje, yo y el padre Héctor conocemos un par de lugares que podemos mencionarle. Por supuesto, no tienen que dejar el templo si no lo desean aun. Podemos hospedarlas por un tiempo.

– Gracias – Esta vez, la emoción en su voz era sincera y correspondiente a sus palabras – Pero las tres nos iremos pronto, no deseamos ser una molestia.

– Por supuesto que no, señorita. Cuando usted desee, puede encontrarme en el ala este del primer piso.

Sin más decir, el sacerdote dio media vuelta y se retiro del baño, dejando sola a la ex-princesa con sus pensamientos. La cuestión era... ¿Qué pensamientos? ¿Seguir recordando... o... ?

Dando un suspiro largo y cerrando los ojos, Ruto dejo su espalda resbalar por la cerámica de la piscina lentamente hasta quedar totalmente sumergida en el agua, respirando el oxigeno de esta mientras dejaba escapar el frió hidrogeno por las branquias de su cuello. Solo cuando estuvo en completa posición horizontal fue que abrió los ojos, viendo como la luz se retorcía casi poéticamente bajo el agua y formaba sus conocidas figuras irregulares y suaves contra la superficie. Más y más nostalgia para su mente que, por más pasiva que se mostrara exteriormente, era en realidad muy inquieta. Pero esta vez la nostalgia no la llevaba de regreso hasta su hogar, el dominio de los Zoras, sino hasta el templo, el templo en el que ella y él...

Él...

"Link..."

Era cierto: Ella había cambiado, pero en el fondo seguía siendo la misma.


– ¿Cuando empezamos?

– No seas tan impaciente – Respondió Malon mientras terminaba de vestirse – Tenemos que ser organizadas. En una ciudad no podemos movernos tan simplemente como en campo abierto.

Saria, con los brazos apoyados sobre la baranda del bacón, suspiró y dejo su cabeza caer sobre estos. No pasó mucho tiempo hasta que se quedó sola. Ella siempre apreciaba en cierto sentido la soledad, incluso si extrañaba inmensamente la componía de los Kokoris con los que siempre vivió, pero mas extrañaba aun aquel tiempo en el que su amado también era un Kokori, simbólicamente al menos. En aquellos tiempos... ellos eran inseparables amigos, disfrutando cada uno de la presencia del otro sin siquiera cansarse. No fue hasta que fue demasiado tarde... no fue hasta que él se había ido y estaba fuera de su alcance que ella finalmente se dio cuenta de que ese niño en particular, ese niño que no era un Kokori, significaba para ella mucho mas que cualquier otro Kokori, y no fue hasta que un día, un odiado día en el que ella recibió el titulo de "Sabia" que reconoció y comprendió finalmente que ese magnifico sentimiento tenia un nombre tan sagrado que en toda la historia jamás seria olvidado.

"Amor..."

Sus manos se cerraron en puños.

Ruto y Malon no lo sabían... pero Saria era quien mas dolor cargaba dentro. Era Saria quien más sufría, y el sufrimiento era constante. Incluso ella misma estaba impresionada por cuanto envidiaba a una de sus compañeras, a Ruto. La princesa Zora siempre había sido sincera a sus sentimientos. Era cierto que a veces podía ser irritante e hasta un poco desconsiderada, pero siempre había sido honesta, valiente y directa. La suerte no había sido justa con ella... pero no había nada de lo que ella tuviera que arrepentirse. En cambio Saria... incluso cuando ella había reconocido su sentimiento... incluso en ese momento... todo lo que pudo hacer... todo lo que pudo decir...

"Recuerda... Saria siempre será tu amiga..."

– Amiga...

Sus uñas estaban clavándose contra sus palmas...

Amiga... tanto tiempo había jugado un papel que sin darse cuenta odiaba. Como si pudiera estar conforme con el puesto de amiga, a pesar de que por tanto tiempo se había mantenido así por decisión propia. Ahora los hilos del arrepentimiento la asechaban haciéndole darse cuenta de que ella fue la primera entre las tres que lo conoció y que claramente tuvo una oportunidad en la que con solo dar el primer paso hubiera alcanzado todo lo que deseaba. Pero jamás fue así... y la única culpable era ella. Por su cobardía y su timidez lo había perdido... y ahora que finalmente había logrado superar todo eso... ¿Quien sabe si tendría nuevamente la oportunidad?


Aunque la oferta había sido hecha para Ruto, Malon se había adelantado.

– ¿Cerca del centro del pueblo?

– Así es – Respondió Osvaldo, el sacerdote Zora – Podrá identificarlo fácilmente. Hay una gran fuente allí.

Malon sabía ser paciente, pero eso no significaba que dejara las cosas para después. Dedicación y organización eran dos cualidades traídas de una crianza en la granja. Ella, así como las otras dos, lo tenía bien en cuenta: Link bien podría estar en esa ciudad en esos mismos momentos. En otras palabras, estaban más cerca de él que en años. No podía culpar a Saria por su impaciencia, ya que ella se sentía de la misma manera. Pero debían hacer las cosas como estas debían ser hechas: Bien.

Cierto era que existía la esperanza de que encontraran a su hombre hoy mismo, pero Malon sabia que la suerte necesaria para eso se consideraría un milagro, y para ella era importante estar preparada para todas las posibilidades, sobre todo para las mas probables, como, por ejemplo, el que tuvieran que quedarse aquí por varios días. Por lo tanto, un parámetro a tener en cuenta era el hospedaje... uno poco accesible aparentemente.

Este era el quinto sitio de hospedaje del que Osvaldo le hablaba y era, como los cuatro anteriores, considerablemente costoso. No era que costaran precisamente una fortuna, pero las chicas no venían con mucho dinero encima, ni siquiera Ruto, quien había renunciado a la realeza en todos los sentidos, y a fin de cuentas, el dinero no crecía en el césped, ¿Verdad?

La pelirroja ya estaba empezando a considerar el que tuvieran que dormir en la calle. Por un lado, no lo veía tan malo considerando el tiempo que llevaban durmiendo a la intemperie, pero también tenía el presentimiento de que seria peor en una ciudad.

– Señorita, por favor sepa que, de necesitarlo, podemos hospedarlas por un tiempo. No significaría ninguna molestia, en serio.

La expresión de frustración en el rostro de Malon, la cual seguramente fue lo que incitó a Osvaldo a decir eso, se intensificó ante tales palabras. La oferta era sin duda tentadora, pero tenía que discutirlo con sus compañeras primero. Pero tampoco podía perder tanto tiempo por este asunto. Link no iba precisamente a esperarlas para que lo encontraran.

¿Qué hacer?

– Mmm... Tengo una idea – Dijo Osvaldo, recuperando así la atención de la pelirroja – Tengo una amiga que quizás os pueda ayudar. Pero... no estoy seguro...

Pero ella sí.

– Dígamela.

Ella, así como Saria y Ruto, ya había perdido una vez. Pero dicha perdida le enseño una lección importante que actualmente estaba gravada en su ser como mandamiento divino: jamás dejar pasar una oportunidad.


Notas de Autor: He estado bastante ocupado últimamente (Trabajo + Estudios Poco tiempo libre), pero como pueden ver sigo vivo y tecleando. Aquí en el cuarto capitulo empecé a reciclar elementos y algunos párrafos de la primera versión de este fanfic, añadiéndole algunas pequeñas ediciones. En lo que mas quiero enfocarme actualmente es en diferenciar las características y personalidades de las tres protagonistas. Esa es la razón de este capitulo.

Gracias a todos por sus reviews y por favor síganme acompañado en este camino. Yo seguiré guiándolos.



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