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: B s . A A A    : full 3/4 1/2   : E E   : Light Dark Books » Harry Potter » Harry Potter y las Pesadillas de un Pasado Futuro

rambaldi712
Author of 8 Stories

Rated: T - Spanish - Adventure/Romance - Ginny W. & Harry P. - Reviews: 330 - Updated: 10-30-09 - Published: 01-09-07 - id:3333549

Aquí esta el tercer capitulo, espero terminar con el cuarto en un rato más. Gracias por los comentarios sobre todos los de Ginny2812.

La verdad es que traducir un fic de esta magnitud es un trabajo arduo y bastante latero y creo que los dichos de Fanfic reader están muy fuera de lugar, pero como todos, tiene derecho a expresar su opinión. Ahora bien, yo también tengo derecho a expresar la mía. No soy una persona a la que le gusta discutir y mucho menos por nimiedades, pero si hay algo que detesto es que pongan en duda mi inteligencia, por que no he pasado nada un montón de años estudiando y estudiando para que llegue alguien y mencione mi “imaginación reducida”.

Ahora, ¿Por qué caramba lees mi fic si te molesta mi manera de hacer las cosas? ¿No te saldría mejor leerlo en ingles? Y para terminar, le pido disculpas a los demás lectores si es que esto les incomodo, pero como Fanfic reader dejo el mensaje anónimamente no tuve otra opción.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Chapter 3

Harry se relajo un poco mientras él y Ron conversaban de temas seguros: las carreras de Charlie y Bill, el intento de robo en Gringotts, e inevitablemente: Quidditch. Escuchar a su amigo hablar sobre su deporte favorito era como volver a casa después de un largo viaje, y Harry ni siquiera tuvo que fingir su sonrisa.

Fue tomado completamente con la guardia baja cuando Draco Malfoy, junto a sus guardaespaldas Crabbe y Goyle entraron al compartimiento.

Reprendiéndose mentalmente por bajar su guardia. Harry tuvo grandes problemas para controlar su ira. El rubio hurón frente a él contribuyo directamente a la muerte de Dumbledore. No hubo pruebas de que si Draco participo o no en la Masacre de Hogwarts, pero algunas de las crueldades inflingidas en el cuerpo de Ginny le hicieron preguntarse. Era todo lo que pudo hacer para no sacar su varita y hechizar al Mortifago en entrenamiento.

“¿Es verdad?” pregunto el chico mirando a Harry. “Están diciendo que Harry Potter estaba en este compartimiento.”

“Ese seria yo.” Replico Harry en una voz baja.

“Estos son Crabbe y Goyle.” Dijo Draco, mostrando a los dos grandes chicos. “Mi nombre es Malfoy, Draco Malfoy.”

Mientras Ron tosía, Harry gruño “Ya se quien eres.”

Draco fulmino a Ron con la mirada. “Ya veo que te has estado rodeando con los equivocados. Algunas familias mágicas son mejores que otras, y no quieres hacer amistades con las clases equivocadas. Yo puedo ayudarte ahí.” Dijo extendiendo su mano.

Harry sólo lo fulmino con su mirada. “¿La clase equivocada? ¿Dices como un Ex-Mortifago quien compro su salida de Azkaban? Tú no quisiste ayudarme cuando estuvimos en Madam Malkin, pero ahora que conoces mi nombre todo cambio. Haré mis propios amigos, gracias.”

Los ojos de Draco se abrieron desmesuradamente como si le hubieran pegado una cachetada. “Mejor cuida lo que dices Potter, o terminaras como tus padres. Aunque puedo ver que el andar con un Weasley degradara tus modales. Son una pobre excusa de familia, y quiero decir pobre.”

Ron se levanto mientras Harry le dio un puñetazo a Draco. Crabbe y Goyle solo miraban sorprendidos como Draco caía de espaldas en el corredor. Los dos grande muchachos iban a agarrar a Harry pero Goyle suspiro fuertemente cuando la cabeza de Ron impacto en su estomago, botándolos a ambos.

La gran mano de Crabbe agarro a Harry por los hombros dándolos vuelta. Harry continúo la moción agarrando la mano del chico con las suyas antes de que pudiera hacer algo. Aprovechando el momento Harry aprovecho para agarrar el brazo de Crabbe y haciéndolo caer con un fuerte sonido afuera del compartimiento.

Se volvió justo para ver a Goyle intentar someter a Ron agarrándolo por el cuello. Se quejo en agonía cuando Harry lo pateo justo arriba del riñón.

“Déjalo antes de que te rompa el cráneo.” Siseo. Goyle se movió incomodo y soltó el cuello de Ron.

“Debería haber sabido que pelearías como un sucio Muggle Potter.” Dijo Draco con desprecio desde el umbral de la puerta. Estaba en pie, pero sostenía su mandíbula con una mano. En la otra tenia la varita.

“Si quieres que las cosas lleguen a ese nivel, adelante,” dijo Harry con voz suave. Su varita estaba todavía en su baúl, pero realmente no le importaba. “Hasta te daré el primer tiro.” Lo miro directamente a los ojos. “Solo recuerda que tienes una opción para hacer lo que quieres con tu vida. Y también recuerda que yo era un bebé cuando destruí al maestro de tu padre. Escoge sabiamente Draco.”

Los ojos de Draco se abrieron desmesuradamente mientras Crabbe y Goyle se arrastraban fuera del compartimiento. Se que do ahí parado, sin moverse mientras la puerta se cerraba.

Harry se volvió a ayudar a Ron a levantarse. El pelirrojo se estaba frotando el amoratado cuello mientras se sentaba. “Caramba Harry, ¿dónde aprendiste a hacer eso?”

“Leí un libro sobre artes marciales Muggle. Puedo prestártelo si quieres.” Harry no menciono que su futuro yo había recibido entrenamiento en varias disciplinas por la Orden del Fénix. Ron había sido su compañero de entrenamiento favorito por años. Esta vez le gustaría comenzar con el entrenamiento antes, solo si era posible.

Ron asintió con ganas mientras Hermione abría la puerta del compartimiento otra vez. “¿Qué ha estado pasando aquí? ¿No estaban peleando con esos chicos, o si?” pregunto. “¡Estarán en problemas y ni siquiera han comenzado las clases!”

“Hermione” dijo Harry en un tono de sufrimiento que por alguna razón lo hizo sentir nostálgico. “nosotros no lo comenzamos. Draco Malfoy vino a nuestro compartimiento e insulto a nuestras familias, el comenzó, y nosotros lo terminamos, ¿de acuerdo?”

“Es verdad,” agrego Ron. “Mi papá me hablo de los Malfoys. Ellos apoyaban a Quien-Tu-Sabes durante la guerra, y luego volvieron diciendo que habían sido embrujados. Papá dice que el papá de Malfoy no necesitaba una excusa para volverse al lado oscuro.” Ron pauso por un momento. “Hermione ten cuidado con Malfoy. Dijiste que tus padres son Muggles, y los Malfoys creen que las personas como tu no deberían ser aceptadas en Hogwarts.”

“Eso es perfectamente ridículo.” Dijo Hermione mirando feo a Ron.

Ron miro hacia abajo. “Eso es lo que mi papá dice también.” Tosió. “Me refiero a que dice que los Malfoys son ridículos por decir eso.” Su rostro estaba volviendo mas rojo cada segundo que pasaba.

“Mi mama era hija de Muggles,” dijo Harry, tratando de ayudar a Ron de salir del hoyo que el mismo cavo, “y cuando termino la escuela fue Premio Anual.”

“¿En serio?” los ojos de Hermione se abrieron desmesuradamente por la sorpresa.

Se veía tan sorprendida que Harry frunció el ceño. Entonces le llego la iluminación. Hermione y él habían hablado sobre muchas cosas, pero eso de ser la mejor en sus estudios era una parte de su naturaleza que él nunca había cuestionado. Sabía que le dolía cuando Malfoy y los otros la llamaban Sangre Sucia, pero Harry se preguntaba si Hermione se empujaba tanto porque tenía la necesidad de probar algo.

“Bueno, yo fui criado por Muggles, asi que prácticamente yo tambien soy un hijo de Muggles.” Harry sonrió. “Podríamos estudiar juntos y recoger algo del cerebro de Ron.”

Ron se vio alarmado cuando Harry menciono cerebro, pero se sonrojo al ver que Hermione lo miraba especulativamente. “No se tanto, de verdad.” Dijo. “Mamá no me dejaba practicar en casa, ni siquiera encantamientos de limpieza, ni nada.”

“Ron, no son los hechizo, son las cosas pequeñas, por ejemplo ¿como calientan agua para el té? ¿Es por un hechizo, o tienen aplicaciones mágicas para cocinar?” le aseguro Hermione. “Piensa que es como… una de esas clases de estudios Muggles de las cuales he leído que pueden tomar los alumnos de tercero, solo en reversa.”

“Ginny dijo que ella también me ayudaría,” dijo Harry quietamente. “También podríamos comparar notas” Harry sabia que no les iba a poder esconder sus cartas a sus compañeros de cuarto, así que era mejor que se abriera ahora.

Ron miro a Harry con el ceño fruncido, pero no dijo nada.

“Dios,” dijo Hermione. “Lo olvide. El conductor dijo que llegaríamos pronto. ¡Así que mejor pónganse las túnicas!”

“Sí señora” dijo Harry sonriendo. De alguna manera la mandoneria de Hermione no le importaba tanto esta vez.

Harry no pudo resistir romper en una gran sonrisa cuando Hagrid le pregunto como estaba. “¡Me rescato de los Dursley y me dijo que era un mago!” le explico a Ron. No iba a guardar secretos si no era necesario. Harry ya se sentía lo suficientemente culpable sobre la forma en la cual estaba manipulando las cosas. Estaba pensando profundamente mientras caminaban hacia el lago. Recuerda las cosas que Ron te dijo luego de la muerte de Hermione. La extrañaba tanto, su único arrepentimiento era el de que se demoraron tanto en darse cuenta como se sentian. No había forma de que la hubiese amado tanto en el futuro y que no sintiera nada en esta línea de tiempo. Solo voy a… a ayudar un poquito. Cuando todo este arreglado, podré decirles todo y darles la opción de hechizarme. Puede que este jugando un poquito a ser Dios, pero no puedo no hacer nada y dejar que las cosas pasen. No podría vivir conmigo mismo. Además necesitaremos ventaja si queremos detener al entupido antes de que comience a matar a todos.

Los pensamientos de Harry se interrumpieron a lo que rodearon la última parte y vio Hogwarts. Su corazón subió a su garganta y sintió ganas de llorar. Ver el viejo castillo sin quemaduras ni hoyos era como encontrar a un amigo perdido. Harry escucho el sonido de las gotas de agua caer en el piso de piedra, presentes en su memoria. Jurando que jamás dejaría que eso pasara otra vez. No al lugar donde por primera vez pudo llamar hogar.

Estaba en silencio mientras abordaba el bote junto a Ron, Hermione y Neville. El chico regordete se veía nervioso y con miedo, nada como el bien construido joven que dejo a cargo del E.D. Fue como si yo lo hubiese matado, pensó para si mismo, a él también se lo debo. “Longbottom…” susurro.

Neville levanto la vista del lago, dejando de lado el miedo que sentia al contemplar las oscuras aguas y lo miro.

“Tus padres son Aurores, ¿cierto?”

“Er, si, bueno, lo eran…” murmuro Neville mientras su voz disminuía. “Ahora vivo con mi abuela.”

Harry odiaba recordarle a Neville de sus padres en St. Mungos, pero necesitaba forjar una conexión. “Lo siento Neville, alguien… creo que alguien menciono que tus padres eran amigos de los míos.”

Neville lo miro, sorprendido. “Mi abuela dice que eran bastante populares.”

“Bueno, yo no tengo familiares mágicos, así que me allegro de conocerte Neville. ¿Alguna idea de adonde te sortearan?”

“No- no en realidad, de hecho estoy sorprendido de haber recibido una carta.

“Bueno, nosotros tres esperamos entrar a Gryffindor. Espero que tu también.”

“No soy tan valiente” susurro el chico miserablemente. “Hasta tengo miedo de caerme en el lago.”

“Pero aun estas aquí,” le recordó Harry. “Ser valiente no es no tener mido. Se valiente es tener miedo y seguir adelante y hacer lo que debes hacer.”

Neville lo miro pensativo, pero no lo corrigió. Harry se hecho hacia atrás y miro alrededor. Ron miraba todo a su alrededor, pero Hermione estaba mirándolo frunciendo un poco el ceño.

Todo después de eso sucedió como lo había anticipado. Minerva McGonagall era igual a como la recordaba. Un buen corazón, pero intimidaba como un demonio- aun así la extrañaba. Al menos esta vez trataría de hacer un mejor trabajo en las clases de Transformaciones

Se paro nervioso junto a los otros de primer año, no esperando entrar a las especulaciones de cómoexactamente iban a ser sorteados. No se confiaba a si mismo para no advertirles a sus amigos, y Hermione estaba a su lado murmurando unos cuantos hechizos por lo bajo. Si ya estaba sospechando, la última cosa que querría seria atraer su atención nuevamente.

Finalmente fueron guiados al Gran Salón, donde el Sombrero estaba listo con la canción de este año. Uno por uno fueron llamados adelante. Harry cerró los ojos por un momento y se aseguro de que sus escudos de Oclumancia estuvieran arriba.

Cuando su nombre fue llamado, Harry ignoro los gritos de reconocimiento por parte los alumnos más grandes. Esto ya se estaba volviendo bastante repetitivo, pensó disgustado. Se sentó en el piso de madera y puso el Sombrero Seleccionador sobre su cabeza con algo de recelo.

“Bien, bien, bien, ¿Qué tenemos aquí?” pregunto una voz en su oído. “Puedo sentir que ya has sido sorteado, pero eso es imposible porque recuerdo haber sorteado al ultimo de los Potters.”

Imagine que lo harías, pensó Harry sardónicamente.

“SI, si. Entonces como… interesante.”

Harry reforzó sus barreras mentales lo mas que pudo, pero fuese lo que fuese que estaba haciendo el Sombrero Seleccionador este no estaba para nada interactuando con su Oclumencia.

“No es usual que me encuentre con algo que yo no haya visto antes, Señor Potter. Veo otro Hogwarts, y otro Sombrero Seleccionador. Uno que te viste forzado a destruir.”

Lo siento, pero no tuve tiempo como para hacerlo de otra manera. Tuve que hacerlo rápido, antes de que Voldemort se diese cuenta de que era una trampa, admitió Harry. Aun tenia sentimientos de culpa por haber destruido el Sombrero en su línea de tiempo original, aunque lo que había dicho recién era verdad.

“No. veo que el otro Hogwarts ya no estaba, y su propósito había terminado también. Tu plan es audaz; buscas mediar con el trabajo del mismo Destino.”

Bueno, ya no tenia nada por lo cual vivir, literalmente hablando, pensó Harry agriamente.

“Verdad. Te deseo suerte en esta cruzada. No temas, guardare tus secretos. Mientras mas personas sepan, mas riego hay”

Gracias. Er… ¿seria posible pedirte un pequeño favor?

“¿Qué favor seria?”

Bueno, Hermione ya fue sorteada en Gryffindor, y se que también pondrás ahí a Ron y a su hermana. Pero el próximo año abra una estudiante llamada Luna Lovegood. Ella será sorteada en Ravenclaw, pero la pasara realmente mal. Será una buena amiga, pero creo que el acoso de su propia casa no fue algo bueno para ella. ¿Podrías por favor ponerla en Gryffindor para poder vigilarla?

“Veo lo que recuerdas. Permitiré esto, a menos que ella sea completamente opuesta a tu casa, lo cual dudo mucho. Matchmaking es el peor de los pecados mas pequeños, Señor Potter, pero ¿estas preparado para lidiar con las consecuencias de tu mediación?”

Eso es lo que vine a hacer.

“Muy bien. Aunque debo felicitarte por ser tu plan digno del Slytherin mas prometedor; será mejor que te envíe a la casa donde estarán tus futuros amigos en GRYFFINDOR!”

Harry salto mientras el Sombrero Seleccionador gritaba la ultima palabra, y la mesa bajo el estandarte dorado y escarlata rompió en aplausos. Puso el sombrero en el piso de madera y le dio un golpecito en la punta como queriendo decir gracias y corrió hacia la tan familiar mesa.

Estrecho la mano de Percy con entusiasmo y rió con los gritos de los gemelos, vagamente agarro su respiración antes de que sus ojos viajaran a la mesa alta. Sonrió levemente a la familiar vista de sus profesores y trato de no pensar en los cuerpos destruidos en la caída Hogwarts. Trago compulsivamente cuando vio los brillantes ojos azules del Director, brillando a través de sus lentes de media luna. Frenéticamente le dio toda su fuerza a sus barreras mentales nuevamente, y consiguió el efecto deseado.

Harry desvió su mirada justo para oír el sorteo de Ron en Gryffindor. Se levanto abruptamente y comenzó a aplaudir, haciendo que sus manos dolieran por el torrente de emociones. Los gemelos se le unieron un momento después, y sorpresivamente Percy también, segundos después se les unieron Hermione y Neville, quien recientemente se estaba recuperando del shock de estar en Gryffindor, se levantaron también aplaudiendo y animando. Y pronto el resto de la mesa se unió.

El rostro de Ron estaba casi púrpura cuando Percy le estrecho la mano en una manera muy formal, pero estaba feliz cuando lo sentó en su silla.

Harry no había estado en un banquete de Hogwarts hacia más de 15 años. Después del abreviado discurso de Director comió con entusiasmo. Estaba determinado a no ser el mismo flacucho de antes esta vez. Tan feliz de estar ahí que esperaba no levitar la mesa por completo solo por accidente. Harry se concentro en su felicidad. No quería mirar alrededor y ver a sus compañeros, muchos de los cuales conocerían muertes terribles. Si iba a hacer lo que necesitaba, tendría que encontrar una manera de lidiar con su duelo. Había estado tan solo en su antigua vida, y el último año antes de volver lo había pasado sin amigos. Esto seria más fácil si tuviera a alguien para hablar… alguien para hablar de lo que realmente estaba pasando. Su corta conversación con el sombrero seleccionador lo hizo demasiado claro. Solo tendría que esperar.

Y a lo mejor escribir muchas cartas.

A lo que todos estaban llenos y el postre fue servido, Harry se sirvió una gran porción de tarta y escucho los fragmentos de las conversaciones a su alrededor. Cuando miro a la mesa Alta y vio al Profesor Snape mirarlo a través del turbante de Quirrel, Harry sintió una suave prueba en sus escudos de Oclumancia. Se detuvo unos segundos después y él continuo con su postre sin ser interrumpido por un dolor a su cicatriz.

Las cosas se veían bien para Harry Potter.

Por el letrero parcialmente quemado en la calle, el edificio solía ser un orfanato Muggle. Ahora era una casa quemada que olía a madera y a cuerpos quemados. Los tres volaban en sus escobas tan pronto como vieron la Marca Tenebrosa brillando en el cielo de la tarde sobre Manchester.

Hermione con la ayuda de Ron, sobrepuso su miedo a volar, y se dirigían a través del oscuro cielo, lo más rápido que podían sus escobas. Como si hubiese servido de algo, podrían haber ido caminando.

Para cuando llegaron, los Mortifagos se habían ido hace mucho tiempo. Apareciéndose en casas seguras y en mansiones de Sangre Pura similares. Dejando nada vivo.

Figuras quietas se observaban en la tierra. Algunos de los chicos más inteligentes trataron de escapar por las ventanas o las puertas de emergencia. Algunos parecían haber saltado. Todos tenían cortes por maleficios, era probable que los Mortifagos se rieran por sus esfuerzos para escapar.

Harry, Ron y Hermione se quedaron quietos, el shock los consumía. Las memorias de la Masacre de Hogwarts aun estaban frescas, pero esto era peor. Al menos en la Masacre algunos pudieron pelear. Esos chicos, algunos de cuatro o cinco años estaban completamente indefensos. Magos y Brujas obsesionados en el poder de la Marca Tenebrosa los torturaron y asesinaron sin ningún propósito mas que el de satisfacer sus propia sed de sadismo.

Ron y Hermione se abrazaron fuertemente, y Harry los podía oír sollozar suavemente. Se quedo ahí, sin moverse hasta que sus ojos se fijaron en un flash rojo.

La brisa generada por el rugir de las llamas hacían volar el cabello de la niña, de no más de diez u once años. Brillante cabello rojo esparcido como un abanico alrededor de su cabeza y ojos brillosos que miraban al infinito. Harry tuvo una instintiva urgencia de cerrarlos, pero no podía mover sus pies. Sabía que esos ojos probarían ser café. Se veía como Ginny, tirada en el piso de la Cámara de los Secretos. Pero esta niña no reviviría cuando destruyera el diario de Tom Riddle. Estaba muerta para siempre, al igual que su Ginny…

Tiro su cabeza hacia atrás y grito. Levanto su varita con sus dos manos, sosteniéndola casi como una espada. Ni siquiera recuerda cual el haber gritado el encantamiento antes de que un masivo rayo de luz saliera de su varita. Harry fue enviado hacia atrás, la punta de la varita echaba humo, mientras la Marca Tenebrosa era removida del cielo.

Harry despertó con Ron moviendo su hombro lo suficientemente fuerte como para hacer que sus dientes se movieran. Pestaño y se sentó. Neville, Dean y Seamus estaban reunidos alrededor de su cama también. Harry pestaño por un momento antes de darse cuenta de que había tenido una pesadilla, y evidentemente despertó a todos con sus gritos. “Oh diablos, lo siento mucho chicos,” dijo miserablemente

“¿Siempre tienes pesadillas como esas?” pregunto Ron quietamente.

“Algu-algunas veces.” Admitió temblando.”No había tenida una de esas por un tiempo.” Como hace mas de 13 años.

“¿Es por Quien-Tu-Sabes?” pregunto Dean rápidamente.

Ron lo miro con furia en sus ojos, pero Harry respondió. “Sí, si lo son.”

Voy a tener que ‘aprender’ encantamientos silenciadores a primera hora, noto Harry sombriamente. Después de asegurarle varias veces a Ron que estaba bien y que no necesitaba ver a la enfermera de la escuela, eventualmente los otros chicos regresaron a sus camas.

Después de un tiempo, Harry se encamino a la Sala Común. Afortunadamente todos los demás parecían estar durmiendo, preparándose para el primer día de clases del nuevo semestre. Harry miro alrededor del cuarto que había conformado una gran parte de su vida. La noche anterior se había excusado diciendo que estaba cansado para ocultar sus emociones.

Sus ojos comenzaron a escocer, así que Harry camino hacia uno de los ventanales más grandes y miro los oscuros terrenos. No tenia idea que esto iba a ser tan duro, pensó Harry. Solo que es… tan difícil… ver todas las cosas que he perdido, sin mostrar ninguna emoción. Merlin, este va a ser un año tan largo. Gruño y descanso su frente en el frío ventanal. Después de un momento subió a su dormitorio y saco pergamino y una pluma de su baúl. No había posibilidad de volver a dormir el resto de la noche, así que se sentó en la mesa más cercana al fuego y comenzó a escribir.

‘Querida Ginny’ comenzó.

Harry comenzó a contar cronológicamente desde el viaje en el tren, la ceremonia de selección y la mayoría del banquete antes de que anocheciera. El continúo sonido que hacia la pluma en el papel era como un bálsamo para sus oídos. Para cuando comenzó a escuchar bajar a las demás personas se sentía extrañamente calmado, como si el exceso de emociones hubieran sido drenadas. Doblo la mitad del pergamino escrito y la guardo con las demás. De alguna manera, escribir le ayudo tanto como si hubiese hablado de ello, y agregaba un bono el hecho de que podía elegir sus palabras cuidadosamente. Tuvo que recordarse muchas veces que esta era una Ginny mucho mas joven que la que él recordaba, una que apenas lo conocía- aunque planeaba cambiar eso lo mas pronto posible. Por ahora, haría lo posible para conocerla de nuevo, y dejarla ver al verdadero Harry Potter. Y si eso no pasaba su cascaron de timidez, bueno, cruzaría ese puente cuando llegara ahí.

Harry guardo sus pergaminos y las llevo consigo hacia arriba. Sus compañeros estaban comenzando a despertarse, así que rápidamente guardo la carta medio escrita y la metió en su mochila y se encamino a la ducha.

La primera semana de clase fue el mismo embrollo de confusión que recordaba. Mientras Harry conocía el camino mucho mejor que la ultima vez, también tenia que ser cuidadoso de no mostrarse muy familiar con sus alrededores. Harry reacciono igual a las introducciones de sus profesores que la primera vez, con una excepción. La caída de Flitwick de su silla lo hizo sonreír con vergüenza, algo que Ron compartió. Fue capaz de mirar a los ojos a McGonagall un poco más, pero Quirrel era tan distante y nervioso como la ultima vez. Harry suspiro, pero sabia que nada se podía hacer por el profesor de Defensa. Su destino había sido sellado en Albania cuando Voldemort lo poseyó.

Snape era completamente otro asunto. Harry reviso sus escudos de Oclumancia por quinta vez el viernes en la mañana mientras descendían a las mazmorras donde estaba localizado el laboratorio de pociones. Al menos la nota de Hagrid pidiéndoles venir a verlo en la tarde de daba algo por lo cual esperar. Se mantuvo en silencio mientras ponía sus cosas en la mesa y preparaba su pergamino parta tomar notas. Miro de frente sin pestañar cuando el Maestro de pociones entro al salón.

Al igual que antes el hombre lo miro mientras pasaba la lista de asistencia. “Ah sí, Harry Potter. Nuestra nueva- celebridad.”

Esta vez Harry ignoro a Malfoy y a sus perritos falderos. Intercambio miradas con el hombre tan pronto entro a la sala de clases. Esos ojos negros eran tan fríos y negros como los recordaba, pero esta vez podía detectar hasta el más pequeño toque de Legilimancia probando sus escudos. Harry mantuvo sus barreras, pero permito que cierta cantidad de duda e incertidumbre saliera a la superficie. Esas eran emociones que tenia en abundancia, y serian menos sospechosas que no sentir nada. Los libros de Oclumancia que había leído luego de la muerte de Sirius en el Departamento de Misterios aclamaban que había algunas personas que nacían con el don natural por el arte, y era casi imposible leer más allá de las reacciones emocionales básicas.

Mientras el profesor recalcaba la importancia de las pociones frunció el ceño, un pequeño gesto indicando lo difícil que le era entrar en la mente del joven. Por su parte, Harry tuvo que luchar para mantenerse impasivo. El conocer que el Némesis de su padre había hurgado en sus memorias desde el día uno lo enojaba mas que nada. Salio de sus cavilaciones cuando el hombre le lanzo una pregunta.

“¡Potter! ¿Que obtendría si agrego raíz pulverizada del asphodel a una infusión de wormwood?

“Droga de los Muertos Vivientes, señor,” respondió Harry sin dudar. El silencio en la clase era palpable. Aun Snape pestaño. Harry recordó los cinco años de clases del odiado hombre, un año mucho mejor con Slughorn, y hasta había repasado sus libros la última semana de Agosto solo para este momento.

“¿Dónde encontraría un beozar?” pregunto el hombre. Usando también Legilimancia en los escudos de Harry.

“Dentro del estomago de una cabra,” replico Harry. Trato de no reaccionar a la memoria de Ron cuando casi murió por envenenamiento.

“¿Cuál es la diferencia entre monkshood y wolfsbane?”

“Nada señor, son la misma planta. Los muggles la llaman aconita”

“¿Cuál es el uso mas popular de la bilis de armadillo?”

“Ese seria par una poción de agudización de inteligencia,” replico Harry frunciendo el ceño. Esa poción era del currículo de cuarto año.

“¿Huevos congelados de Ashwinder?”

“Er, pociones de amor, profesor”

“Piedra de luna pulverizada y jarabe de Hellebore, Potter. ¿Qué poción usa ambos ingredientes?”

“Esa será la Droga de la Paz, señor.” No podía olvidar hacer esa en su quinto año. Snape estaba tratando de sacarle conocimiento que cualquier conocimiento avanzado que Harry podía saber. El hecho de que el chico aun conocía las respuestas debería estar volviéndolo loco. Harry sabía que estaba siendo un poco indiscreto, pero no podía evitarlo.

“¿Jugo de granada?”

“Solución de consolidación, señor.”

“¿Cuándo deben ser recogida el fluxwees para ser efectivo en la preparación de pociones?”

“Durante la luna llena, señor.” Replico Harry. El rostro de Snape se estaba oscureciendo y la clase estaba en completo silencio, salvo por el ruido que hacia la pluma de Hermione mientras escribía rápidamente las respuestas.

“¿Cuáles son las aplicaciones de la raíz del jengibre, Sr. Potter?”

“Creo que también es usada en la poción de agudización. Oh, y es una buena opción para freír comida China.” Eso saco una suave tos por parte de Dean Thomas, quien Harry recordaba ser hijo de Muggles.

Recibió una mirada furiosa del profesor Snape, quien continúo disparando preguntas a Harry por más de quince minutos. Un dolor de cabeza estaba comenzando en Harry, pero manejo responder cada pregunta que le hacia. Finalmente el profesor parecía haberse cansado del juego.

“¿Para que son usadas las plumas de jobberknoll?”

“Creo que son usadas par alas pociones de memoria, señor?”

“¿Como la que tomaste antes de entrar a esta clase, Potter?” pregunto el profesor. “¿O si no, como explicarías a enciclopedia de ingredientes de pociones? ¿Decidiste mostrarte más que tus compañeros? ¿Agarrar un poco de luz?”

“Para nada” respondió fríamente. “Solo leí un poco adelantado después de que conseguí mis libros.” Se detuvo por un momento. “No es que sea tan difícil, ¿o si? Solo hay que poner los ingredientes juntos y seguir las instrucciones.” Alzo los hombros. “Es igual que cocinar, ¿o no?” pregunto con inocencia.

Harry se dijo así mismo que debía evitar moverse, por la Mirada de Snape y por su intento de traspaso en sus escudos. Las barreras de Harry aun se mantenían en su lugar, lo que sin duda enojaba aun más al hombre.

“De todos los insufrible-” exploto Snape. “¡Malditos Potters! ¡Fuera! ¡Todos ustedes! ¡Y cien puntos de Gryffindor por tus malditas respuestas!”

Nadie cuestiono esto; los estudiantes solo agarraron sus cosas y corrieron, también la mayoría de los Slytherins. Cuando llegaron a la sala común de Gryffindor, casi todos los de primer año estaban pálidos por la impresión. Su clase había perdido cien puntos durante la primera semana, y no querían enfrentar a los estudiantes mayores cuando se enteraran.

Harry estaba aliviado de ver que nadie lo culpaba por el fiasco, pero otra vez estaba furioso con Snape. Enojado dejo su mochila en una silla y comenzó a caminar, sus manos detrás de su espaldas y maldiciendo como un marinero por lo bajo. Se volvió y se detuvo cuando alguien le toco el hombro.

Hermione se tiro hacia atrás. Detrás de ella, Ron y Neville lo miraban aprehensivamente.

Harry respiro profundamente y lo saco. “Lo siento” dijo.

La chica de pelo enmarañado movió la mano. “¿Cómo sabias todas esas cosas?’” pregunto impacientemente.

Harry pestaño. Esa era Hermione más preocupada con esto que por los puntos perdidos. “Bueno, después de que compre mis libros, estuve en mi casa con los Muggles sin hacer nada, así que leí. Pociones era lo más fácil para estudiar. No estaría tentado a hacer magia.”

Su humor mejoro con eso. “¿Así que pasaste tu verano estudiando?”

“Un poco, si. No es como si tuviera otra opción, pero quería comenzar bien. Mira a donde me llevo…”

“No te preocupes” dijo Ron. “Fred y George me dijeron que Snape odia a todos los Gryffindor. Quita puntos todo el tiempo sin razón. Todos mis hermanos odian a la bola de grasa.” Continúo viéndose pensativo “excepto Percy. Él se lleva bien con todos los profesores.”

“Dudo que alguno de tus hermanos hayan perdido cien puntos de una.” Dijo un dudoso Harry.

“Puede que no,” acordó Ron. “Pero creo que le has dado a Fred y a George una nueva meta.”

Hermione hizo un sonido exasperado mientras Harry movía su cabeza. Se sentó en un sofá sosteniendo su adolorida cabeza. Dejar que Snape golpeara sus escudos le quitaba más energía de la que creía. Miro a Neville que se sentó a su lado.

“Harry,” dijo el chico un poco dudoso, “¿estas bien?”

“Estoy bien, Nev,” replico y se maldijo así mismo por haber usado el sobrenombre de su amigo, uno que no usaría por muchos años.

Neville lo miro un poco divertido, pero luego puso una expresión de determinación. Harry sintió como su estomago se revolvía cuando vio esta imagen, sintiendo el fantasma de su amigo que estuvo junto a el en el Departamento de Misterios.

“Harry el no debió quitarte punto por responder sus preguntas, mucho menos quitar tantos. Había escuchado tantas historias sobre el Profesor de Pociones en Hogwarts que sentía un poco de miedo al tener que tomar sus clases. Ahora veo que no es nada más que un abusador inmaduro. En lo que a mi concierne, puede descontar todos los puntos que quiera, pero eso no cambia el hecho de que es una pobre excusa de mago,” declaro Neville.

“¡Neville!” exclamo Hermione.

“Tu estuviste ahí, Hermione,” dijo Ron.

“Sí, bueno,” Hermione tartamudeo, “pero aun así no debes hablar de esa manera de un profesor.”

“Eso es correcto, señorita Granger,” dijo la Profesora McGonagall al entrar a la sala común. “Ahora, ¿podría alguien explicar por qué el Profesor Snape acaba de entrar a la sala de personal, al borde de un ataque de apoplejía?”

Harry honestamente esperaba que todos apuntaran en su dirección y gimió silenciosamente. Su cabeza le dolía como si fuera a explotar. En vez, Ron, Neville y hasta Hermione caminaron en dirección a su Jefe de Casa, todos hablando al mismo tiempo y denunciando el comportamiento de Snape. Harry sintió algo calido en el fondo de su estomago al escuchar a sus amigos en su defensa.

“¡Alumnos, por favor! Hablen de a uno,” dijo McGonagall finalmente. Los tres se miraron entre si y Hermione hablo nuevamente, dándole una versión resumida de cómo Snape los saco del salón de clases y le quito a Harry 100 puntos. “¿Es verdad esto Señor Potter?” pregunto la dura profesora cuando termino.

Asintió lentamente, masajeando su cabeza. “Y algo me esta dando un terrible dolor de cabeza, no recuerdo haber tenido otro así.”

Harry no se perdió la mirada de preocupación que paso por los ojos de su Jefa de Casa. “El director requiere su presencia en su oficina. Si tu dolor de cabeza persiste, te acompañare a la enfermería por una poción para tu dolor.”

Harry suspiro y la siguió a través del retrato.

Cuando llegaron a la oficina del director, Snape ya los estaba esperando junto a Dumbledore. A lo que él y McGonagall se sentaron pudo sentir unos dedos mentales probando sus escudos. El “toque” era mucho mas suave que el de Snape, y Harry adivino que probablemente la curiosidad de Dumbledore estaba sacando lo mejor de el. Se quejo, poniendo inmediatamente sus manos en su cabeza y los dedos desaparecieron de inmediato. Harry miro a su alrededor. “Er, lo siento,” murmuro, “Tengo un mal dolor de cabeza.” No se perdió la ligera mirada del director al profesor de pociones.

“Esta bien Harry,” dijo el anciano con voz suave. “¿Puede que eso haya contribuido a la interrupción que ocurrió en la clase del Profesor Snape esta mañana?”

“No señor,” dijo con firmeza, ignorando la salida fácil que el Director había creado para él. “Mi dolor empezó ya avanzada la clase, cuando, er, el Profesor Snape me miro fijamente.” Ignoro la mirada venenosa que el Maestro de Pociones le lanzo. En vez, Harry miro los Brillante ojos azules de Dumbledore y deseo poder decirle todo a su antiguo mentor. Sintió un leve toque en sus escudos y se movió incomodo en su silla, pestañeando.

“¡Director, el comportamiento de este malcriado Potter es imperdonable! El nunca debería-”

“Severus,” interrumpió Dumbledore suavemente. “Harry, ¿te importaría explicar que paso durante la clase?”

“Sí señor, me gustaría hacer eso. ¿Tiene alguno de esos Pensaderos? Escuche a dos estudiantes mas grandes hablar de cómo los usan para tomar testimonios en las cortes mágicas.”

“Creo que puedo obtener uno, ¿pero no seria mas sencillo solo decirnos lo que paso?”

Harry asintió. “Supongo que si, pero creí que salvaría tiempo. Vera, planeo llenar una queja formal con la junta de Gobernadores de Hogwarts, así-”

Harry no alcanzo a completar su frase. Sintió otra prueba mas, esta viniendo de donde Snape estaba parado, golpeando furiosamente sus escudos de Oclumencia. Harry se quejo, doblando su espalda. Reforzó sus escudos lo mas que pudo, mientras se tiraba hacia atrás en su silla con los ojos en blanco, aparentemente inconciente.

“¡Severus!” ladro Dumbledore. Harry que solo podía confiar en su audición, tuvo que detenerse así mismo de saltar. Nunca había escuchado hablar a Albus tan fríamente.

“¡Este mocoso nos esta ocultando algo, Director, y pretendo descubrir que es exactamente!”

“Albus esto es inverosímil,” exclamo Minerva. “¡No tendré a alguno de mis estudiantes atacados por un Profesor! ¿Qué le hiciste Severus?”

Harry se sorprendió al oír a Minerva defenderlo tan vehementemente, solo después de conocerlo por una semana.

“Minerva,” la voz de Dumbledore tomo un tono suave. “Lo que acaba de pasar no fue un intento de Severus.”

“¿Entonces, por el amor de Merlín, acaba de pasar?”

“Al parecer el señor Potter tiene escudos de Oclumancia naturales. Aunque no están entrenados, instintivamente escudo sus pensamientos y memorias. Es un talento extremadamente raro, aunque puede ser una consecuencia de lo que paso esa noche. Aparentemente reacciono al uso de Legilimancia de nuestro colega de una manera muy desafortunada.”

“¿Usando Legilimancia?” siseo Minerva.”¿Severus Snape, has estado invadiendo la mente de estudiantes? ¿De MIS estudiantes?” la voz de la Profesora McGonagall se alzo tanto que hizo que los pelitos en el cuello de Harry se erizaran.

Casi sintio pena por Snivellus. Casi.

“Hay otra posibilidad, Director,” dijo Snape fríamente, ignorando al otro Profesor. “El Señor Oscuro fue un Oclumens muy eficiente como también lo fue en Legilimancia. Es… probable… que tomo como refugio el cuerpo de Potter cuando la maldición reboto. Eso explicaría que el chico tenga escudos que ninguno de nosotros pudo penetrar.”

“No creo que Tom Riddle hubiese aceptado vivir tranquilamente en una casa Muggle por los últimos diez años, Severus,” dijo Dumbledore con calma. “Y tampoco creo que hubiese consentido en ser sorteado en Gryffindor.”

Harry tuvo que suprimir la urgencia de reír y revelarse a si mismo.

“Si te hace sentir mejor…” Harry escucho sonidos de movimiento. “Viejo amigo, ¿fuiste capaz de ver en la mente del joven cuando lo sorteaste?” le pregunto Dumbledore al Sombrero Seleccionador.

“Oh sí,” replico el Sombrero con un tono de voz que parecía decir ‘yo se algo que ustedes no saben’.

La sangre de Harry se enfrió.

“Oclumencia, o cualquier otra clase de barreras mentales no significan nada para mi una vez que alguien me pone en su cabeza bajo su propia voluntad.”

“¡Excelente! Así lo pensé.” Dumbledore sonaba complacido. “¿Y no había otra presencia invadiendo su mente?” pregunto

“Oh, no, ningún invasor. Nada entre sus orejas mas que Harry James Potter.”

Harry estaba bastante seguro que no había imaginado el tono de superioridad del sombrero en su respuesta.

Definitivamente necesito encontrar una forma de extraer el Horocrux sin destruir el sombrero. Si ellos pensaron que él podía ser Voldemort en disfraz, no habría forma en que lo dejaran ir hasta que revisaran mis memorias con detenimiento. Le debo una grande.

“Ahora, si ya terminaron de acusar a mi estudiante de ser Un Lord Oscuro, me gustaría saber que ocurrió en esa clase que le dio el derecho a Severus de reducir 100 puntos de mi casa.”

Harry nunca imagino que su Jefa de Casa tuviera un sentido del humor tan sarcástico, pero amaba oírlo. Dejo salir un pequeño quejido y trato de sentarse.

“Harry,” dijo Dumbledore con voz preocupada. “Seria claramente conveniente si fueras a visitar a Madam Pomfrey. Definitivamente no te estas sintiendo bien, y siempre podemos continuar esta conversación en otra ocasión.”

Harry permitió ser sacado de la oficina del Director. Los ojos de Snape estaban aun pegados en él, pero mantuvo sus escudos de Legilimancia en guardia. Decidió también dejar por un momento el asunto de la queja. La inesperada vehemencia de Mcgonagall lo hizo querer alterar su acercamiento. Disminuyo su paso para unirse al de Harry.

El corredor principal del Segundo piso estaba desierto, ya que la mayoría de los estudiantes aun estaban en clases. Harry aclaro su garganta. “¿Profesora McGonagall?”

Lo miro, sus labios aun formaban una delgada línea. “¿Si señor Potter?”

“Gracias por ir conmigo, er, allá arriba. Fue bueno tener a alguien a mi lado.”

Lo miro un poco curiosa. “Miembros del personal no toman lados, Señor Potter. Eres mi responsabilidad al ser un miembro de Gryffindor.”

Harry asintió pensativo. “El Profesor Snape conoció a mi padre ¿cierto?”

McGonagall se detuvo y lo miro firmemente. ¿Cómo sabe eso Señor Potter?”

“Bueno, cuando el Profesor Snape me estaba gritándome, dijo “Malditos Potters”, y yo no tengo hermanos, así que eso significa que se refería a mi padre, ¿cierto?

“Muy observador de su parte,” dijo quietamente. “Creo que como el mismo lo trajo en cuenta es su culpa. Sí, conoció a tu padre. Ambos atendieron a Hogwarts en el mismo año, pero no se llevaban bien para nada. No es muy apropiado, pero creo que la animosidad a seguido a través de los años. Lo mejor que podrías hacer es ignorar las diferencias lo mejor que puedas.”

“Supongo que debería.” Acepto pensativo “Tampoco creo que usted este muy encariñada con el Profesor Snape, ¿o si?”

“Señor Potter, mis gustos o disgustos personales no son de su incumbencia. Ahora deberíamos llevarle a la enfermería.”

“Lo siento Profesora, pero solo quería pedir su consejo en una decisión que necesito hacer.”

Lo miro con curiosidad, pero no hablo.

“Obviamente el Profesor Dumbledore no quiere que yo presente una queja en la Junta de Gobernadores. Creo que lo que paso esta mañana alzaría algunas serias preguntas acerca de que si este hombre debería o no ser aceptado en un salón de clases. La pregunta seria ¿crearía mas problemas de los que resolvería si consigo que lo saquen?”

McGonagall lo miro con preocupación. “¿Qué hizo exactamente en tus propias palabras?”

Harry suspiro. “Bueno, después de un comentario sobre ser famoso, comenzó a dispararme preguntas, sobre todo tipo de ingredientes de pociones. Cada pregunta que respondía lo hacia enojar mas. Finalmente después de un tiempo exploto y me acuso de usar una poción de memoria. Cuando le explique que había leído con anticipación en verano, y que era bastante parecido a los libros de cocina de mi tía, exploto de nuevo. Me grito y ordeno que todos salieran del laboratorio de pociones, y descontó 100 puntos a Gryffindor.”

La profesora de Transformaciones no pudo esconder su expresión.

Harry movió su cabeza. “El hombre es un educador profesional, y aun así lo perdió- completamente lo perdió- frente a un cuarto lleno de niños de once años. Eso no suena bien para mi.”

Minerva suspiro. “No, supongo que no Señor Potter. Harry. No acuerdo con lo que hizo, pero no creo que pueda ser reemplazado con facilidad. No hay muchos maestros de Pociones que estén dispuestos a enseñar a estudiantes jóvenes que no son sus aprendices directos. El Profesor Snape tiene mucho que enseñar, al menos a aquellos que puedan lidiar con sus… problemas personales. Causaría una gran interrupción a muchos estudiantes que se están preparando para tomar sus MHB y EXTASIS, si lo despidieran al comienzo del termino y no hubiese reemplazo.”

Harry fruncio el ceño. “No quiero dañar a otros estudiantes. Solo estoy preocupado en cuanto daño puede causar un hombre así si lo dejan donde esta.”

“Si lo deseas, puedo hacer averiguaciones y ver si hay alguien disponible para reemplazarlo.”

“Lo apreciaría profesora,” dijo Harry, mostrando su primera sonrisa de verdad en la mañana.

“Bien. Ahora vamos a la enfermería, para que puedas unirte a tus compañeros a la hora del almuerzo.”

Harry recordó como McGonagall lo defendió en su quinto año contra Umbridge. Aunque desde el comienzo se presento toda propia, una imagen formal, ahora se dio cuenta de que de verdad había estado a su lado desde siempre.

Solo que no se había dado cuenta.



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