Help
Home Just In Communities Forums Beta Readers Dictionary Search
: B s . A A A    : full 3/4 1/2   : E E   : Light Dark Anime/Manga » Naruto » restaurando mi clan

PuLgA
Author of 14 Stories

Rated: T - Spanish - Romance/Drama - Reviews: 231 - Updated: 12-27-08 - Published: 02-25-07 - id:3413764

Hace miles de millones de años atrás, escribía por el fandom de una gran autora denominada PuLgA, esta rara especie de escritora se encontraba activa un par de días al año mientras escribía sus obras de arte, para luego desaparecerse e hibernar sin escribir nada durante esos largos periodos que podían ser desde días, semanas meses… y talvez años...

En estos momentos sois afortunados de encontrar a este espécimen realizando su trabajo…

xDD

Hola!! si, lo de arriba tiene razón, no me he aparecido en meses xD

En fin no tengo mucho que decir de este capítulo, tan solo que espero que sea de vuestro agrado y os riáis mucho con esta improvisada comedia. (Me dio por hablar como española)

Disfrutad de la lectura…

-

-

-

-

-

-

-

Restaurando mi clan

Eran las cuatro de la mañana...

¡Y recién habían terminado!

La potencia del afrodisíaco los hacía insaciables, no podían parar de hacerlo!!

Eso que habían empezado en la hora del almuerzo…

Sasuke ahora se encontraba recostado en la cama al lado de su esposa, ese si que había sido un día agotador, comenzando por el comedor, luego en la mesa y el piso del mismo, y para finalizar (momentáneamente) en las paredes de este. Para variar un poco pasaron a la cocina, donde lo hicieron contra la estufa y la helada pared de cerámica.

Después de tomar una muy breve pausa y recuperar energías, pensando que todo había acabado, Sakura decidió ir a bañarse, al parecer los efectos ya no estaban y Sasuke se había enfriado.

Grave error…

Su querido marido la siguió hacia el baño y ahí iniciaron de nuevo…

Definitivamente Tsunade se haría famosa con esa pastilla.

Para acabar (ya se estaba haciendo de noche) decidieron pasar a la cama, donde se quedaron un largo rato haciendo de todo menos dormir.

Y ahora estaba ahí, recostado junto a su mujer quien tomaba un merecido descanso, su respiración volvía a la normalidad y por fin los efectos habían concluido.

Decidió seguirle los pasos, él también tenía mucho sueño y los párpados se le estaban cerrando, dijo buenas noches y se rindió ante Morfeo.


Era un hermoso día, las aves cantaban, el sol brillaba fuerte atravesando las cortinas y dando de lleno ante la cara de la chica pelirrosa…

Corrijo.

Era un estúpido día, las estúpidas aves cantaban, el estúpido sol brillaba estúpidamente atravesando las estúpidas cortinas que no cumplían su estúpido trabajo de impedirle al estúpido sol brillar en su cara.

Sakura gruñó con malas pulgas mientras intentaba en vano volverse a dormir. Con pesadez se resignó y retiró el brazo que la aprisionaba, sin notar su desnudez se dirigió al baño para lavarse la cara.

Dentro se miró al espejo, tenía unas ojeras del tamaño de Konoha, el pelo sucio, apestaba a sudor y había serios mordiscos en su cuello, sin contar que sentía algo muy extraño (y abundante) en su entrepierna.

Aquello no podía ser peor…

Aunque debía reconocer que la había pasado bastante bien, había sido una muy fogosa, salvaje y placentera noche, que aunque no lo admitiera, quería que se repitiese.

Recordó la noche… mejor dicho TODO el día anterior, intentó contar las veces que lo habían hecho mas no lo conseguía, recordaba cada momento pero no era capaz de contarlos, fueron muchos…

Muchos…

-¡Maldición!- gritó mientras salía corriendo del baño, provocando del que Uchiha se despertara.

-Qué pasa ahora Sakura- Le dijo de mala gana.

-Eso a ti que te importa- Tomó un cojín y se lo tiró a la cara. –Levántate de una maldita vez.-

La chica comenzó a buscar ropa, estaba muy molesta, desgreñada y para colmo tenía que salir con urgencia y poco le importaban las lascivas miradas que Sasuke le imponía en esos momentos.

-No gracias…- Sonrió petulante. -¿Por qué mejor no vienes y repetimos lo de ayer?-

-¿A sí?-

Ella lo miró con ojos tiernos, se dirigió a paso lento a la cama…

El pelinegro pensó y aseguró que ya la tenía en sus garras…

Sus bocas estaban a milímetros, cuando la chica, con una sonora carcajada le dio un pequeño golpe en la cabeza.

-Ya te gustaría, pero tengo que salir urgente así que te quedas solito Sasukito-kun- Le lanzó un coqueto beso desde la puerta de su habitación, ya estaba vestida y había disimulado muy bien el cabello sucio y el olor producto de tanto “ejercicio”.

-¿A dónde se supone que vas?-

-Cómo dije antes, cariño, eso a ti no te importa.- Le guiñó un ojo y le sacó la lengua.

-Si me importa, por algo te pregunto.-

Uchiha se estaba cansando.

-Voy a una farmacia, necesito comprar anticonceptivos.- Le respondió ya cansada para que dejara de molestarla. –Después de todo lo que hicimos creo que necesitaré muchos.-

-A ya, como quieras- Restándole importancia se dio la vuelta y volvió a la difícil tarea de dormir en plena mañana.

-

-

Esperen…

¿Acaso escuchó bien?

¿Había dicho anticonceptivos?

-

-

Sí, lo había escuchado perfectamente…

No podía permitirlo.

-

-

Sasuke encendió la alarma, sin pudor alguno y hecho una furia se levantó de su lecho y alcanzó a la pelirrosa antes de que esta pudiera salir.

-¡Ni de broma dejaré que mates a mis herederos!- Le gritó.

Esto hizo que su querida esposa estallase en ira. (Un efecto en cadena ¿no creen?)

-¡Y qué te hace pensar a ti que yo quiero quedar embarazada?!- Le respondió ella igual de ofendida.

-¡No me interesa! ¡Pero no permitiré que consumas alguna de esas cosas!! Si hubiese querido algún método anticonceptivo, me habría puesto un condón no crees??-

La conversación ha subido algo de tono parece…

-Pues con uno no te habría alcanzado…- Dijo ella para burlarse. –En fin, no me importa lo que tú pienses, yo me voy a la farmacia.-

Dicho y hecho se zafó del fuerte agarre y comenzó a caminar hacia la salida de la casa seguida de un furioso Sasuke.

-¡No dejaré que lo hagas!!- El pelinegro insistía, era alguien demasiado terco.

La chica lo ignoró y salió de la casa, al instante Sasuke estaba atrás de ella.

-¡¡Sakura vuelve aquí enseguida!! ¡¡No me obligues a ir allí y traerte a la fuerza!!-

-¿A sí?- Lo retó. –Inténtalo, no creo que seas capaz- Se dio la vuelta, ya estaban afuera de su hogar, donde montones de personas podían ver su discusión en primera fila…

Y algo más que eso.

-¡Qué te hace pensar que no lo haré!- Respondiendo a su desafío se acercó a ella e intentó sujetarla.

Ella río con ganas…

-Muy fácil Sasuke-kun… Estás completamente desnudo a mitad de la calle.-

El susodicho comenzó a escuchar piropos y a sentir mucho frío, las mujeres que pasaban gritaban cosas como “Papito hermoso!!” o “Que buen trasero tienes” incluso algunas vulgares, llegando a lo obsceno (xD!) Sakura sonreía complacida, ella también aceptaba esas cualidades y estaba orgullosa de lucir a su marido.

Su esposa le sonrió y volvió a carcajearse, aprovechó de desviar la mirada hacia su trasero, aunque no toleraba su carácter, el cuerpo de su cónyuge era excepcional.

Sasuke, muerto de vergüenza, tapó su zona íntima y corrió a la casa, no sin antes gritar. -¡Esto no ha quedado así, Sakura! ¡No permitiré que compres esos anticonceptivos!-

Y su voz se perdió al interior de su morada.

La chica no le hizo caso y emprendió su camino… entre más rápido tuviera esos anticonceptivos en sus manos, más segura se sentiría.


-¿En que puedo ayudarla señorita?- Una farmacéutica de aspecto amigable atendió a la pelirrosa.

-Necesito unos anticonceptivos.- Sin rodeo alguno pidió el anhelado medicamento.

-Ah por supuesto!- Le sonrió y fue a buscar lo que pedía en la parte de atrás del establecimiento.

La ojiverde, impaciente, comenzó a golpear el piso con el pie, le ponía nerviosa pensar que Sasuke podría haberla seguido y así arruinar sus planes de prevenir un embarazo.

Los segundos se le hicieron minutos y los mismos se le hicieron eternos…

-Aquí tengo lo que desea señorita.- Volvió la señora con una caja de condones.

-No es eso a lo que me refiero- Respondió la Haruno de la manera más cortés posible, en verdad estaba perdiendo la paciencia. –Quiero pastillas anticonceptivas… usted me entenderá.-

-Pero los condones son lo mismo, incluso más baratos.-

-Sí, lo sé.- Sakura comenzaba a perder la paciencia. -Pero eso no me sirve, necesito las pastillas que se toman después de… usted sabe.-

-¡Ah, claro! Pero por supuesto!- nuevamente se perdió entre los estantes, tomándose un buen tiempo allí.

La impaciente chica pensaba que tenía algo en su contra.

Finalmente la vendedora llegó con lo pedido, pero algo le decía a Sakura que no sería tan fácil conseguirlos.

-Bien, ahora necesito que me muestre la receta médica.- Le mencionó de manera tranquila.

-¿Receta médica? ¿Desde cuando tengo que pedir una receta para comprar unos condenados anticonceptivos?- Preguntó incrédula.

-Lo siento señorita, pero ha habido un alza en la demanda de ellos, y para prevenir enfermedades venéreas se prefiere la utilización de condones, por eso ahora se exige una orden médica.-

-Pero soy doctora, una Ninja médico, usted y toda la aldea lo sabe!! ¡Tan solo déme las malditas pastillas!-

-Lo siento mucho Doctora Haruno, pero no puedo hacerlo sin la receta.- Esa diabólica señora le sonreía, como si fuese lo más divertido del mundo hacerle la compra imposible.

-¡Está bien! Páseme un papel por favor. –Pidió, cogió un lápiz de la nada y escribió en él el nombre de las cápsulas para luego firmar en el pie de página. –Listo, aquí tiene una receta por orden mía.-

Estaba desesperada, cuando vio que la señora asentía con la cabeza, no pudo sentirse más segura.

-Todo parece estar correcto… muy bien-

La proveedora vencida comenzó a hacer la factura, Sakura no se había sentido más aliviada en toda su vida…

-

-

Pero… ¿quien dice que todo le saldrá bien?

-

-

-¡¡Alto!!-

Joder.

Pelo negro…

Mirada fría y cargada de ira…

Ahí estaba su marido… respiración agitada, mejillas rojas y con su potente y profunda voz.

Y para su desgracia, aún podía sentir unas leves secuelas del afrodisíaco…

-Dios debe odiarme…- Pensó con amargura.

-¡¡No le venda esas cosas a mi mujer!!- Gritó aún más fuerte el Uchiha al acercarse al mostrador.

-Lo siento mucho joven, pero esta señorita quiere comprar estos anticonceptivos, no puedo negárselo.- Le habló con total calma, como si eso ya lo hubiera presenciado muchas veces en el pasado.

-¡Pero no puede vendérselas, estaría matando a mis hijos!-

-Si no han pasado más de tres días no se considera asesinato joven, debería estar más instruido respecto al tema.- Lo reprochó. –Más aún teniendo a una médico como esposa.-

La pelirrosa cantó victoria…

Pero no contaba con la desesperación de su marido.

-¡¡Le pago el doble de lo que cuestan si no se los vende!!-

Si… definitivamente Dios la odiaba…

A la farmaceuta le brillaron los ojos, la ojiverde podía jurar que le salieron signos de dinero en los ojos.

-¿¡Qué!?- La pelirrosa no podía creer su egocentrismo. -¡¡No podrías ser peor Uchiha!!

-¡No dejaré que mates a mis herederos! ¡Ya te lo dije!-

Ambos gritaban, y las personas dentro del local comenzaban a mirarlos raro.

-Y bueno… a quien se lo vendo.- Una tímida vocecilla se asomó entre ellos… la vendedora.

-¡A mi!- gritó Sakura. -¡Le pago el triple!-

-¡¡Yo le pago el cuádruple!!-

-¡¡El quíntuple!!-

-¡¡El séxtuple!!-

-¡¡Le doy siete veces el precio de esa cosa!! ¡Aquí tengo el dinero!- Volvió a hablar Sasuke, sacando su billetera y con ella su dinero.

-¡¡Yo le doy ocho veces su precio!!-

-¡Vendido!- La señora no podía soportar tantas ofertas, estaba a punto de darle un paro cardiaco.

Sakura sonrió victoriosa ante un derrotado Sasuke.

-Son…-

-

-

Un grito descomunal se escuchó por toda la aldea…

-

-

-No puede costar tanto!!- Exclamó indignada. -¡Voy a ir a reclamarle a Tsunade-sama! ¡Cómo permite que los medicamentos sean tan costosos!-

-Es la oferta que me dio usted… ¿va a pagar o se lo doy al joven?-

-No, no!! Yo le pago.-

Revisó su cartera en busca del dinero…

Su sangre se heló…

-

-

Un segundo grito descomunal se escuchó por toda la aldea…

-

-

-¡No me alcanza!-

-Lo siento mucho señorita, bueno joven usted gana, ¿Quiere llevárselo o simplemente no los quiere?.-

-Guárdeselos, no me sirven de nada esas porquerías.-

-Esta me las pagarás Uchiha…- Su esposa se contuvo las ganas de golpearlo, apretó los puños con fuerza e internamente imaginó maneras de torturarlo después en la tarde.

O quizás en la noche…

-¿Lo ves Sakura? no vale la pena que luches… tú tendrás a mis bebés.-

Y soltó una sonora carcajada, su ego estaba por las nubes.

-Argh!! Eres de lo peor!!- Ella lo miró furiosa pero luego se calmó. –Pero no te saldrás con la tuya… hay muchas más farmacias y boticas en Konoha… tarde o temprano tendré mis pastillas.-

El ego de Sasuke tan alto voló, que la caída contra el suelo sí que le dolió.

-No te atrevas…-

-Adiós cariño.- Le guiño un ojo, le lanzó un beso al igual que en la mañana y desapareció en una nube de humo.

-¡Maldita mujer!- Rápidamente salió corriendo intentando ubicarla…

Ese día estaba de locos…

Habían tenido la mejor noche (y día anterior) de sexo.

Había descubierto el lado pervertido de su esposa.

Había perdido mucho dinero en unas malditas pastillas que ni siquiera tenía pensado usar.

Y su esposa había huido en busca de más de esos medicamentos asesinos de futuros pequeños vástagos Uchihas de pelo negro y ojos verdes (y aunque ni siquiera lo imaginara, de pelo rosa y ojos negros xD)

Pero lo más importante de todo, al menos alguien tuvo un final feliz.

La farmaceuta tomaba su gran cantidad de dinero y sonreía complacida.

De cierta manera, había sido un buen día…

Continuará…

-

-

-

-

-

-

-

Uff… me agoté mentalmente…

Sí lo sé, demoré y no tengo excusa, pero el colegio me agota y soy una holgazana u.u y todos esos factores al unirse, forman una laguna mental en mi cabeza, anulando mis neuronas y poniéndome inútil.

Pero recuerden:

Sin no me dejan reviews, soy una PuLgA sin reviews…

Y si soy una PuLgA sin reviews es una PuLgA muy triste, corta venas, deprimida, suicida, emo y muy, muy desolada…

Y como dije en “Por amor o por capricho” una PuLgA muy triste, corta venas, deprimida, suicida, emo y muy, muy desolada, no es bueno.

Y si eso no los convence…

Si no hay reviews…

Mi corazoncito se romperá. ;-;

Espero que esa conmovedora declaración haya entrado en vuestras almas y los convenza de dejarme un pequeño comentario, aunque sea demostrando su desprecio hacia mi…

Nos vemos! Gracias por leer mi fic.

Al contrario de lo que esperamos, leer no es un derecho (si fuese así no habría analfabetos) es un privilegio. Aprovecha que tú puedes hacerlo, lee lo más que puedas.

ATTE:

PuLgA



Return to Top