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SoritaK
Author of 13 Stories

Rated: K+ - Spanish - Adventure/Romance - Reviews: 15 - Updated: 06-18-08 - Published: 04-07-07 - id:3481974

Capítulo 7
La búsqueda

Aunque tengamos que pasar por lo más tenebroso del mundo, estoy segura que lo lograremos”.

- Cuanto tiempo sin vernos Sakura.-dijo una voz.
- ¿!Eriol¡?

Al instante pudo reconocer su voz. Nadie tenía su misma forma de hablar, por eso logró identificarlo con facilidad. Sonaba igual de dulce y educada que siempre. ¿En verdad estaba sucediendo eso? ¿Cómo podía ser posible que Eriol le estuviera hablando? No había sabido nada sobre él desde hacia tiempo.

Sin embargo, siempre aparecía en el momento más oportuno, cómo si él siempre supiera cuando ayudarle. Era un alivio escuchar su voz a través del teléfono, se sentía más segura de poder averiguar que era lo que estaba ocurriendo. Meneó su cabeza mientras se repetía que dejará de tener esos pensamientos… era tiempo de entrar en acción. Decidida, Sakura dio un ligero suspiro para concentrarse en lo que tenía que hacer.

-¿Eriol, en verdad eres tú?- preguntó nuevamente Sakura.

-Así es mi querida Sakura.-contestó Eriol de la manera más educada posible.

-Que agradable sorpresa.-dijo Sakura muy contenta. Estaba hablando con Eriol, después de tanto tiempo.

- Lamento si soy descortés Sakura.-comenzó a decir Eriol. - No hable sólo para saludar, llamé para advertirte algo.

- ¿Qué tipo de advertencia?-preguntó Sakura.

Esas eran malas noticias. Cada vez que Eriol hablaba para advertirle sobre algo, las cosas no se ponían muy bien. Siempre sucedía alguna catástrofe. Esta vez, estaba segura que no sucedería. Iba a impedirlo.

- Primero que nada quiero hacerte unas preguntas: ¿Ha sucedido algo extraño?-preguntó Eriol muy serio.

- En realidad sí.-afirmó Sakura.

- ¿Como qué cosas?

- Desde hace unos días, un extraño esta causando unas quemaduras en forma...-comenzó a relatar Sakura.

- ¿De zeta?- sugirió Eriol.

- Sí-afirmó Sakura muy confundida.- ¿Cómo supiste?

-Entonces la situación es trágica.-dijo Eriol con un tono de voz más serio.- Sakura escúchame muy bien, quiero que le digas a Kerberos que viaje hasta mi casa para darle algo.

- De acuerdo.-afirmó Sakura sin dudar.- Pero... ¿Sabes algo de las zetas?

- Paciencia, mi pequeña Sakura, pronto sabrán todo.-dijo Eriol de la manera más natural.

-¿Saber todo? Eriol ¿Qué es lo que esta sucediendo?

Nadie le respondió.

-¿Eriol?-preguntó una vez más Sakura.

Nuevamente escuchó el silencio. Lo cual le sorprendió. De pronto escuchó el típico sonido que hacia el teléfono al finalizar una llamada. Era extraño… ¿Por qué había colgado? Él no era de esa clase de personas que dejaba hablando a la gente, seguramente había algo detrás de todo eso. No sabía el motivo, pero sabía que estaba en lo cierto. Sabía que algo había estropeado la comunicación con él.

Colgó el teléfono. Miró el identificador de llamadas, para así volver a marcarle. Sólo que el número… no aparecía. En la pantalla del identificador aparecía un mensaje: “No se puede identificar el número”. Sakura se extraño ante aquello. Ella sabía lo suficiente sobre tecnología como para lograr identificar algún número, pero por más que tratará de hacerlo, el número no aparecía. Seguramente alguien había cortado la comunicación… ¿Y si era el responsable de aquellas marcas?... De pronto tuvo el vago recuerdo de sus latentes pesadillas. Una vez más vio caer a Shaoran en el agujero… no podía permitir que eso ocurriera.

Sakura meneó nuevamente de un lado a otro su cabeza, sintiendo como su larga cabellera rozaba con su rostro. Tenía que borrar esos malos pensamientos para poder actuar de la mejor forma posible. Había antes salvado al mundo y superado muchos obstáculos, esta vez haría lo mismo. Pasará lo que pasará, debía de ir a su cuarto a comunicarle a Kero de inmediato lo que había escuchado de Eriol. Subió a toda velocidad a su cuarto. Abrió la puerta y entró, haciendo un sonoro ruido al cerrar la puerta. Cerró los ojos un poco por el ruido que había provocado, seguramente su hermano le diría algo después. Pero no le importaba lo que le dijera, tenía cosas más importantes que hacer. Abrió los ojos y vio al guardián de las cartas Clow entre sus cajones, buscando desesperadamente la dirección de Eriol. La figura amarilla salió de los cajones, para darle una mirada confusa.

- ¿Quién era Sakura?-preguntó Kero.

- Eriol.-respondió Sakura lo más natural posible.

- Ah sí, Eriol…-dijo Kero.- ¡Eriol!

- Sí, acabo de colgar con él.-dijo Sakura.

Kero salió de los cajones y voló la mitad de la habitación para estar cerca de ella. Su mirada reflejaba que quería saber todo lo que había sucedido con Eriol. Así que Sakura comenzó a narrar lo ocurrido…

-Es raro que Eriol haya colgado de esa manera.-dijo Kero al terminar de escuchar a su dueña.- Él no es de esa clase de personas. Seguramente alguien o algo corto la comunicación, de eso estoy seguro.

-Yo también pienso lo mismo.-afirmo Sakura.- Por eso quiero que vayas a su casa que esta en Inglaterra.

- Lo haría, si tuviera la dirección.-dijo Kero.

- Es verdad.-recordó Sakura.- Tenemos que encontrarla.

Al instante los dos comenzaron a buscar por toda la habitación la dirección de Eriol. Kero se encargó de seguir buscando en los cajones y Sakura entre su ropa. Al poco rato ninguno de los dos tuvo suerte, así que decidieron de nuevo emprender la búsqueda. Esta vez Kero buscó entre los peluches de su dueña y Sakura tuvo la idea de buscar en sus cosas que conservaba de quinto año. Después de todo, ese año escolar había sido uno de los más importantes… Había sido el año en que decidió averiguar un extraño sonido que provenía de su biblioteca y eso le había cambiado su vida para siempre. Pero no se quejaba, gracias a eso había hecho muy buenos amigos y había conseguido salvar al mundo más de una vez. Sakura abrió su closet, se agachó y sacó una caja que estaba escondida en el suelo. No era ni muy grande ni muy pequeña, era ligera ya que su contenido no era mucho y estaba llena de polvo por no haber visto la luz del día en mucho tiempo. Sacudió un poco el polvo de la caja y logró identificar que si era la que estaba buscando. La abrió con cuidado y logró ver su contenido. Adentro se encontraban toda clase de cosas. Una extraña sensación de nostalgia invadió su sentir. ¿Cuánto tiempo había pasado ya? Sentía que desde quinto año había transcurrido muchos años, pero en realidad habían pasado pocos. Comenzó a sacar varias libretas que había utilizado en esa época con dulzura, unas cintas de video, varias medallas que había ganado en aquélla época, libros que había leído, el uniforme que había usado, el anuario de la escuela, un álbum de fotos que había conservado por mucho tiempo.

Hojeó el álbum de fotos. La primera foto era el día en que Sakura entró a quinto de primaria. Cómo recordaba ese día. Su hermano y Yukito habían ido a llevarla, ese día estaba muy entusiasmada por la idea de comenzar otro año escolar, pero lo estaba más por saber que Yukito la apoyaba y le deseaba tanta suerte en todo. No pudo evitar sonrojarse al recordar aquella sensación que había sentido. Todo parecía tan lejano… Cambió de páginas, había muchas fotos de ella y Tomoyo abrazadas. Le pareció increíble ver que pequeña se veía su mejor amiga en esa fotografía. Su cabello seguía teniendo el mismo largo, su mirada era la misma, su blanca piel no había cambiado en nada después de esos años, la única diferencia era que se había vuelto más bonita. Hojeó más en su álbum, recordando buenos tiempos, riendo a carcajadas mientras recordaba aquellos tiempos. Pero se detuvo al ver una foto en especial… Tan sorprendida estaba que sacó la foto del álbum para verla mejor. Ahí estaban, Shaoran y ella. Se encontraban en su antiguo salón de clases. No estaban muy cercas del uno del otro puesto que parecía ser la época en la que no se llevaban bien. Shaoran mostraba una mirada ruda mientras que ella estaba tratando de no sentirse nerviosa ante su presencia. A pesar de cómo habían salido, esa podría ser su primera foto. Al mirar la foto y ver lo joven que estaba Shaoran, se dio cuenta que él había sido arrebatado de su vida por mucho tiempo. No podía creer que tanto tiempo hubiera estado lejos de él. Además de que Shaoran desde pequeño siempre había sido muy apuesto. Al instante sintió su rostro totalmente caliente… ¿En qué estaba pensando? Debía de buscar la dirección de Eriol no pensar en esas cosas.

Cerró el álbum de fotos, sujetando aún la fotografía donde aparecían ambos de pequeño. Cerró la caja, en vista a que no se encontraba ahí la dirección, y la guardó en su lugar. Se levantó del suelo y se dirigió a su cama para guardar la fotografía en un lugar especial… su escondite favorito. Sakura se arrojó a su cama, sintiendo la suave textura del colchón. Hacia tiempo que no hacía eso. Kero sólo le dirigió una mirada enojada, ya que no era tiempo de estar holgazaneando, y bien tenía la razón. Así que se apresuró a esconder la foto. Se levantó un poco, agarró su almohada y colocó adentro de la funda la fotografía. Siempre le había gustado guardar sus cosas más importantes ahí. Nadie buscaba ahí, por eso era tan seguro. ¡Un momento! Sakura comenzó a buscar dentro de la almohada. Cabía la posibilidad, por más pequeña que fuera, de que la dirección estuviera ahí. Precisamente en un rincón estaba la dirección de Eriol.

- ¡Kero la encontré!-gritó Sakura de emoción mientras sacaba la dirección.

El guardián de las cartas por poco y se cayó al vacío al escuchar el grito de su dueña. Se incorporó de inmediato y voló hasta llegar con ella.

-¿Dónde estaba?-preguntó algo cansado.

- En mi funda.-dijo Sakura con algo de pena.

- ¿Cómo no se nos ocurrió buscar ahí?-gritó Kero muy desesperado.

Sakura no pudo evitar reír un poco. Siempre le había gustado ver las extrañas reacciones que a veces hacia Kero. Estaba muy contenta, una vez más Shaoran había demostrado que él podía ser a veces la solución a todos sus problemas… Sintió que su rostro se había ruborizado un poco al recordar el rostro de su querido Shaoran. Meneó su cabeza de un lado a otro, por tercera vez en ese día, tratando de concentrarse nuevamente. Lo habían conseguido, tenían la dirección, ahora tocaba seguir con el plan.

- Kero, ve a la casa de Eriol, dijo que te entregaría algo.-ordenó Sakura, mientras le entregaba la dirección al pequeño ser, la sujeto con su mano y la miró.

- No hay tiempo que perder.-dijo Kero mientras se dirigía la ventana. Su dueña le ayudó a abrirla y en cuanto lo hizo, él salió de la ventana.- Te veo luego.

- ¿Cuántos días tardarás?-preguntó Sakura preocupada.

-¿Días?-preguntó Kero sorprendido.-No te preocupes Sakura, puedo hacer el viaje en unas cuantas horas.

-¿En serio?-exclamó Sakura sorprendida.

- Llegaré tarde, muy en la noche.-dijo Kero con sinceridad.- No te preocupes, con mi increíble cuerpo, volaré muy rápido.

-¿Te vas a transformar en tu forma original?-preguntó Sakura.

-Claro. Con estas alas no puedo ni siquiera llegar a tu escuela.-dijo Kero muy entusiasmado.- No te preocupes, me transformaré lo más lejos que pueda de la ciudad.

-Bien pensando.-dijo Sakura muy contenta.-No queremos que el zoológico te atrapé por ver a un león volador.

-Qué chistosa eres Sakura.-añadió Kero muy sarcástico.

Sakura cerraba la ventana viendo como Kero se alejaba poco a poco. Poco después lo perdió de vista y se acostó en su cama muy pensativa. Se dio vuelta para ver la caja que estaba encima de su escritorio. ¿Qué estaba sucediendo? Hace mucho que no se preocupaba por ningún asunto de la magia, sólo deseaba día con día que Shaoran estuviera con ella nuevamente y ahora que lo estaba, aparecía un nuevo misterio. Mientras pensaba, poco a poco la fue venciendo el cansancio y se quedó dormida.

Sakura estaba de pie en unas bancas del templo Tsukimine. Lo sabía muy bien ya que en ese lugar se había reencontrado con Shaoran. Aunque no recordaba ni sabía porque estaba allí. Decidió levantarse y buscar en los alrededores a alguien. Pero algo no la dejaba ponerse de pie. Trato de mover su cuerpo, pero no podía hacerlo, simplemente no le respondía sus órdenes. Miró alrededor, tratando de buscar ayuda. De pronto logró ver la silueta de alguien que conocía muy bien. A lo lejos pudo contemplar que Shaoran estaba de pie. Sakura iba a llamarlo para que le ayudara. Exclamó su nombre, pero las palabras no salían de su boca. Volvió a intentarlo, pero era inútil. Miró a su querido Shaoran nuevamente, tratando de llamar su atención. Sólo que no lograba articular ninguna palabra. Él parecía estar distante, aquellos ojos hermosos que siempre la veían con tanta bondad y llenos de vida, ahora se encontraban perdidos en sus pensamientos. El brillo de sus ojos había desaparecido. Sakura decidió gritar pero no pudo hacerlo, no escuchaba ni siquiera su propia voz. Con todas sus fuerzas grito el nombre de Shaoran, aunque de nuevo parecía no escucharla. De pronto, una explosión se produjo en la tienda de la profesora Mizuki, causando que la tierra comenzara a abrirse violentamente. Esto provoco que comenzara a agrietarse y que se fuera partiendo, haciendo en su camino un temible agujero. Esa grieta se abría camino a toda velocidad hacia Shaoran. Sakura seguía gritando sin poder hacer nada, viendo como podía caer ahí su ser más querido.

- ¿Lo ves?-preguntó con ironía una voz muy cruel.- No puedes hacer nada.

- “¿Quién eres tú?”-dijo Sakura, aunque nuevamente ningún sonido había salido de su boca.

- No importa quien soy yo, lo que importa es que él morirá y tú solamente estas aquí sentada sin poder hacer nada.

Sakura trato de no escuchar aquella voz, aunque era inútil. Pero no le importaba quien era, sólo quería advertirle del peligro. Sin poder hacer otra cosa, seguía gritándole a Shaoran, contemplando como el agujero se acercaba más y más a él. No pudo contener las lágrimas. Caían de su rostro sin cesar. Pero era demasiado tarde, Shaoran había caído al agujero. Sakura dejó de gritar y miró el suelo, llorando como nunca antes en su vida. Pero a pesar de que estuviera triste, algo en su pecho le hacia sentir cómoda. Sentía que su corazón se hacia cada vez más y más cálido.

- ¡Shaoran!-gritó nuevamente, logrando al fin, escuchar su voz.

Sakura sintió un fuerte golpe en su cabeza, inmediatamente abrió los ojos y notó que estaba en el suelo. Tardó varios minutos en darse cuenta que estaba en su propia habitación. Parecía que se había caído de la cama. Su cuerpo aún estaba muy agitado, sentía que el sudor cubría su rostro. El sueño que había tenido… mejor dicho la pesadilla que había tenido esta vez había sido más real. Sintió su cuerpo más relajado tras haber pasado un tiempo. Habiéndose tranquilizado, comenzó a tomar conciencia de la situación en la que encontraba. Aún era de noche, parecía ser muy tarde. Se levantó del suelo y se sentó en su cama con algo de dificultad. Las escenas de su pesadilla atravesaban su mente sin cesar. Parecía que cada vez el tormento se volvía más y más grande.

-“No entiendo porque esta pasando todo esto”- pensó Sakura aún muy asustada.

-Sakura.-escuchó de pronto una voz.

Sakura miró hacia donde provenía la voz. Volteó hacia la ventana y vio que se trataba de Kero. Él se encontraba en su forma normal. Suspiró levemente, tratando de tranquilizarse. No quería preocuparlo por su estado. De inmediato se levantó y abrió la ventana. Kero entró rápidamente al cuarto, en sus manos traía un sobre algo grande para su tamaño. Colocó el sobre encima de la cama de su dueña.

- ¿Cómo te fue Kero?-preguntó Sakura tratando de disimular su voz.

- No hay tiempo para decir esas cosas Sakura, pronto, diles a Tomoyo y al mocoso que vengan aquí inmediatamente.

- ¿A estas horas de la noche? No creo que puedan venir…

-Sólo hazlo… Es importante.

-Pero no creo que pueda hacerlo… ¿Cómo le harán para entrar en la casa?

-Bien, bien.-dijo Kero muy desesperado. Jamás lo había visto actuar así.-Iré por Tomoyo y tú háblale al mocoso, pero que venga lo más rápido posible. ¿De acuerdo?

Sonaba convincente para ella. Abrió nuevamente la ventana y Kero salió volando a toda velocidad a la oscura noche. Era extraño verlo comportarse de esa manera. A decir verdad, nunca lo había visto actuar así. Lo cual le pareció que se trataba de algo sumamente serio. Se dirigió hacia su escritorio y agarro su mochila. De ella sacó su celular. Marcó rápidamente el número del celular de Shaoran, era algo que se había memorizado muy bien. Colocó el celular en su oído y espero a que alguien contestara.

Pasaron varios segundos, pero nadie respondía, así que optó por cancelar la llamada.

-… ¿Bu-bueno?-preguntó un Shaoran muy dormido.

¡Sólo eso le hacia falta! Había despertado a su persona más importante. En ese momento sintió como su rostro se ruborizaba.

-Sha-Shaoran, soy Sakura.-dijo Sakura con nervios.

-… ¿Eh?... ¿Sakura?... -logró pronunciar Shaoran.- ¡Sakura! ¿Paso algo grave? ¿Dime en dónde te encuentras?

-No me sucede nada malo Shaoran.-dijo Sakura muy conmovida por saber cuanto se preocupaba por ella.- Lamento hablar tan tarde pero necesito que vengas a mi casa…

-¿Qué?-dijo Shaoran un tanto sorprendido.

-Me-me refiero a que…-dijo Sakura muy nerviosa.-ocupo que vengas, llamó Eriol hace unos momentos y…

-¿Llamó Eriol?-preguntó Shaoran muy interesado.

-Sí, por eso debes de venir a mi casa. Kero fue por Tomoyo para vernos en mi cuarto. ¿Podrías tú también venir?

-No digas más, estaré ahí en unos momentos.

Y así, Shaoran terminó la llamada. Sakura se dejó caer sobre la cama nuevamente. Estaba totalmente nerviosa. ¡Pensar que en unos minutos Shaoran iba a llegar a su cuarto! Se levantó rápidamente con ese pensamiento y comenzó a arreglar su cuarto. Sus cosas se encontraban en todos lados, a consecuencia de buscar la dirección de Eriol. Tras unos minutos logró acomodar las cosas en su lugar. Ahora sólo faltaba darse una cepillada a su cabello. Se sentó en una silla y se cepilló el cabello con tranquilidad. Después de todo, no creía que Shaoran llegará tan pronto a su casa.

¡Clic! ¡Clic!

Un extraño ruido comenzó a escucharse. Agudizó el oído y vio que provenía de… ¿su ventana? Sakura se levantó de la silla y se dirigió hacia la ventana. A simple vista no había nadie, sólo lograba ver la enorme luna que iluminaba su rostro.

¡Clic! ¡Clic!

Nuevamente ese sonido. Esta vez abrió con cuidado la ventana y buscó a mayor profundidad. Seguía sin ver a nadie. Miró hacia abajo y vio el causante de ese sonido. Se trataba de Shaoran. No pudo evitar ruborizarse al máximo al verlo. Vestía unos pantalones de mezclilla, una blusa de mangas cortas color verde oscuro y tenía el cabello totalmente revuelto. Esa blusa hacia que sus fuertes músculos de los brazos se notaran más. Sakura se ruborizó aún más por tener ese tipo de pensamiento. Los ojos de ambos se encontraron. Ambas miradas reflejaban el gusto de encontrarse. Sakura meneó la cabeza nuevamente, tratando de quitar esos pensamientos, para poder concentrarse. Colocó su dedo índice en sus labios, indicando que no hiciera ruido. Shaoran le afirmó con la cabeza aceptando su orden.

-Voy a bajar a abrirte.-dijo Sakura en un susurro.

-No te preocupes, no es necesario.-contestó Shaoran en el mismo tono de voz.

De pronto Shaoran saltó ágilmente desde donde estaba hasta llegar a su ventana. A causa del susto, Sakura retrocedió lo más que pudo, al mirar la figura de Shaoran tan cercana a la de ella. Al momento de retroceder, sintió que sus pies se habían cruzado el uno con el otro y esto provocó que perdiera el equilibrio. Definitivamente iba a caer al suelo. Cerró los ojos esperando recibir el impacto.

Pero no fue así, sentía que el tiempo pasaba y ella no se caía. Abrió los ojos y logró ver algo que la impacto aún más. Shaoran estaba a su lado, sujetándola fuertemente para que no cayera. No había escuchado el momento en que él había entrado en su habitación y la había ayudado. Ni siquiera había sentido el momento en que la había atrapado. Una vez más, él la había salvado de lo que hubiera sido una catástrofe. Shaoran estaba tan cerca de ella que escuchaba los latidos de su corazón. Esto hizo que se ruborizará aún más que antes.

-¿Te encuentras bien?-preguntó Shaoran de la forma más dulce de todas.

Y estaba otra vez. Un Shaoran totalmente preocupado por ella… y ahí estaba ella. Una chica totalmente atolondrada que siempre se metía en problemas. Sakura miró los dulces ojos que la miraban con tanta preocupación en ese momento. Sólo quería seguir viéndolos por siempre. Era tan fuerte su deseo, que incluso comenzó a escuchar sus propios latidos de su corazón. Aquellos ojos tampoco la dejaban de mirar. El silencio comenzó a hacerse más notorio pero ellos seguían mirándose, cómo si fuera lo más increíble del mundo. Y así lo era.

-Sa-Sakura yo… -dijo Shaoran algo ruborizado.

-Jijiji que lindos se ven los dos.-dijo una voz extrañamente familiar.

Ambos buscaron al mismo tiempo de donde provenía esa voz. Miraron hacia la ventana y vieron a Tomoyo entrando al cuarto y a Kero en su forma en miniatura, al parecer estaba molesto.

-¿Y ustedes dos por qué siguen abrazados?-preguntó Kero muy enojado.

Shaoran y Sakura compartieron una mirada de vergüenza extrema. Ambos se pusieron realmente ruborizados al darse cuenta de la situación. Shaoran ayudó a levantarse a Sakura y dejó de abrazarla, apartándose un poco de ella.

-Bien, ya que estamos reunidos, quiero que se sienten y me escuchen.-dijo Kero algo nervioso.

Los tres se miraron con algo de angustia, pero al final decidieron sentarse en el suelo. Sakura estaba en medio de ambos, sintiendo aún sus latidos del corazón. No podía dejar de escucharlos y estaba segura que Shaoran tampoco. Tuvo que dejar de pensar en esas cosas ya que Kero sobrevoló cerca de ella, colocándose en medio de los tres.

-Después de volar a toda velocidad hacia Inglaterra, llegué a la casa de Eriol sin ningún problema.-comenzó a explicar Kero.- Me recibió Spi, lucía más gordo y feo que antes, por fortuna yo sigo siendo el más guapo.

-Sí, claro.-contestó Shaoran de manera sarcástica.

-No te haré caso esta vez chiquillo sólo porque estoy contando algo importante.-hizo una ligera pausa y continuó.- Después entramos juntos a la casa y me dejó en una habitación donde estaba Eriol. –dijo Kero rápidamente.

- ¿Cómo lucía Eriol?-preguntó interesada Tomoyo.

- Muy grande.-exclamó Kero muy sorprendido.- Pero no hay tiempo para hablar de esto. Él me pidió que me sentara y me explicó varias cosas.

- ¿Y no lo puedes decir?-dijo Shaoran con ironía.

- Paciencia mocoso.-dijo Kero muy enojado.- Él me comenzó a explicar todo...


Un viento nuevo, un viento diferente. Una brisa distante pasaba a través del rostro del guardián de las cartas Clow.

-Kero. ¿Sabes por que razón estas aquí?-preguntó la voz de Eriol

Kero se encontraba a mitad de una oscura sala. No podía admirar con gran detenimiento la sala ya que estaba muy oscura y no podía ver las cosas con claridad. Kero se encontraba sentado en un cómodo sillón de color azul marino. Justo al frente de él se encontraba Eriol. La reencarnación del mago Clow se encontraba sentado en un lujoso sillón color café. Parecía ser muy viejo, pero al final, lucía muy cómodo. A mitad de ellos se encontraba una mesa de té, igual de vieja que el sillón. Al lado de ellos se encontraba una ventana por donde entraba una suave brisa. Unas cortinas color negro cubrían aquella ventana, dándole un toque más oscuro a la habitación. Kero observó cómo había cambiado Eriol. Ya no lucía como el niño tierno de quinto año, sino como un adulto. Había crecido mucho. Lucía muy delgado, pero en su mirar podías notar que él poseía una fuerza sobrenatural. Su cabello había crecido un poco, lo había atado con un moño color negro, creando una cola de caballo. Seguía usando gafas, sólo que sus ojos azules lucían más profundos que antes. Llevaba puesto un smoking de color negro y una corbata color azul marino. En muchas cosas él se asemejaba a la antigua apariencia del mago Clow, pero después de todo, él ya había muerto. Kero dejó de mirarlo y se concentró en responder a su pregunta.

-Para que me expliques lo que esta ocurriendo.-dijo Kero con decisión.- Estoy seguro que tú sabes algo sobre todo lo que esta pasando en Tomoeda.

- En realidad sí.-dijo Eriol con paciencia.-¿Tú sabes la verdadera razón por la que el verdadero mago Clow creó las cartas Clow?

- Si...-dijo Kero muy confiado.-...No.

El mago Clow jamás le había explicado el porqué había creado a las cartas. Tan sólo sabía que las había creado para hacer la vida de todos más fácil.

-Hace tiempo, cuando el verdadero mago Clow vivía, él poseía grandes poderes. Vivía en tranquilidad, hasta que algo hizo que esa tranquilidad se volviera una pesadilla. Un mal asechó a todo el mundo.

-¿Y quien era ese mal?-pregunto Kero.

- No lo recuerdo muy bien, lo lamento.-dijo Eriol muy triste. No soportaba la idea de no recordar las cosas.- Lo único que recuerdo es que le pidieron ayuda al mago Clow para hacer desaparecer ese mal. Y así, comenzó a crear una por una las cartas Clow, cada una hecha para derrotar aquel mal. Cuando termino de crearlas, se dirigió al lugar donde se encontraba ese mal y ahí hizo que las cartas Clow hicieran su trabajo. Al terminar la batalla, que duró una semana...

- ¡Una semana!-gritó Kero muy sorprendido.

- Así es.-añadió Eriol al ver la divertida cara que había hecho el guardián de las cartas.- Al terminar la batalla, Clow hizo que ese mal fuera purificado y así logró derrotarle. Después de esa batalla, fue cuando él decidió crearlos a ti y a Yue. Sólo que aquél mal nunca volvió a aparecer… hasta ahora.

-Lo sabes porque volvieron a aparecer las zetas ¿cierto?-preguntó Kero con decisión.

-Sí. La forma de atacar de ese mal era marcar a sus víctimas con una quemadura en forma de zeta.-dijo Eriol.-Una magia muy poderosa que debemos de evitar que vuelva.


El silencio recorrió la habitación de Sakura. Todos trataban de asimilar lo que acababan de escuchar.

- ¿Pero que tipo de mal hacía?-preguntó Tomoyo.

- Eriol no me lo quiso decir, por más que insistiera.-dijo Kero muy enojado.-Ese tipo de reacciones no son usuales en él. Sólo me dijo que evitáramos a toda costa que más zetas aparecieran.

-Generalmente cuando no nos quiere decir algo es porque debemos de descubrirlo por nuestra cuenta.-sugirió Shaoran.

Sakura se sorprendió al ver la agilidad de pensamiento de Shaoran. Siempre tan listo… se ruborizó un poco al pensar en ello. Estaba volviendo a caer en aquellos pensamientos. ¡Qué le estaba pasando!

-Y otra cosa...-dijo Kero mientras agarraba un sobre que había dejado en la cama- Me dio este sobre y me dijo que lo abrieras tú Sakura.

Kero le tendió el sobre a su dueña. Sakura lo agarró y lo miró con curiosidad. Era ligero, pero parecía tener algo pequeño en su contenido. Abrió el sobre y miró adentro. Metió su mano en el, sintiendo de inmediato algo extraño, como una esfera. Sacó aquella esfera del sobre y la miró. En realidad no era una esfera, sino algo que parecía ser una estrella pequeña de color azul marino que cabía en la palma de su mano. Miró más hacia adentro y logró ver un pedazo de papel en su interior. También lo sacó y lo dejó en el suelo, cerca de ella.

- ¿Qué es eso?-preguntaron los tres al unísono.

Sakura no pudo contestar ya que estaba ocurriendo algo extraño. De pronto, la caja del museo, que se encontraba encima del escritorio, comenzó a brillar de un color rojo intenso. Todos miraron el extraño comportamiento de la caja. De pronto, Sakura comenzó a sentir que la estrella se calentaba. La agarró con más fuerza, sintiendo sus manos muy calientes, pero a pesar de eso no la soltó. Sintió cómo la estrella parecía querer entrar en la caja, ya que esta se movía dentro de sus manos con mucha intensidad. Sakura continuó sujetándola con todas sus fuerzas, sentía que por alguna razón no tenía que entrar en la caja. Sus manos le dolían, pero sabía que estaba haciendo lo correcto.

-Es curioso…-dijo Shaoran mientras la miraba.- Al momento en que sacaste la estrella, la caja comenzó a reaccionar como si quisiera atraerla en su interior.

-Buena observación mocoso.-afirmó Kero.-Sakura, no se te ocurra soltar esa estrella.

Sakura afirmó con su cabeza. Shaoran agarró del suelo el pedazo de papel y comenzó a leerla.

Mis queridos amigos:

En verdad añoró mucho sus presencias. Lamento no tener mucho contacto con ustedes, pero mi vida ha sido realmente ocupada aquí en Inglaterra.

Escuchen con atención, en el sobre les mandé una estrella. Esa estrella es una de las cinco estrellas que están esparcidas por el mundo. Es muy importante que la estrella que les acabo de mandar no éste cerca ni dentro de la caja del museo. ¿Por qué motivo? Esas estrellas son la esencia del mal que antiguamente asecho al mundo, el mago Clow dividió su poder, su esencia y lo hizo en forma de estrella para que no pareciera sospecho. Si las cinco estrellas se reúnen cerca de la caja, el mal volverá.

Lamentablemente no puedo darles más información ya que es lo único que recuerdo. Me encontré esta estrella hace un tiempo en Londres dentro del Big Ben. (El Big Ben es un reloj muy famoso que esta en la ciudad de Londres). Los recuerdos del mago Clow me inundaron al instante. En cuanto llegué a Inglaterra comencé a investigar más sobre mis nuevos recuerdos y en cuanto tuve la información necesaria, sabía que debía de hablarles. Por favor encuentren las cuatro estrellas restantes, sino el mal aparecerá de nuevo. El mago Clow fue listo en dividir su esencia, de esa forma logró derrotarlo por algún tiempo. Pero me temo que esta vez será diferente ya que, lamentablemente, no conozco la manera exacta para derrotarlo. Con suerte, podremos encontrar las demás estrellas, pero debe de ser lo antes posible. Sólo puedo añadir que para encontrar las demás, la estrella se los dirá.

Sakura escucha a tú corazón. Mucha suerte a todos.

Eriol Hiragizawa”

Al saber la nueva información y lo que tenían que hacer, ahora las cosas parecían ser más claras, pero no del todo. Todos comenzaron a cuestionarse sobre muchas cosas. Shaoran optó por quedarse sentado, mirando hacia un solo lugar, concentrándose lo más que podía. Siempre había hecho eso. Tomoyo sujeto el papel y lo volvió a leer. Al finalizar, miró a Sakura.

- ¿A qué se refiere con que escucharás a tu corazón Sakura?

- No lo sé.- sosteniendo la estrella.

Shaoran se levantó y sujeto la caja. Abrió la mochila de Sakura y la depositó adentro. Al instante la estrella dejo de moverse y de brillar. Sus manos ya no las sentía calientes. Además la caja también había dejado de reaccionar aquella manera tan extraña.

-Gracias Shaoran.-dijo Sakura muy contenta. El rostro de Shaoran se ruborizó un poco, pero ella no lo notó, puesto que no se fijaba en muchos detalles.- Entonces está decidido, tenemos que encontrar las cuatro estrellas restantes.

- ¡Esto es genial!-exclamó Tomoyo con unos brillos peculiares a su alrededor.- De nuevo estaremos en una nueva aventura y podré hacer nuevos trajes. Te podré grabar como en los viejos tiempos.

- No exageres Tomoyo.-dijo Sakura algo penosa.

-¿Cómo que no se exageré? Si te vas a ver hermosa con mis nuevos diseños.-dijo Tomoyo muy contenta.

-Y también me vas a poder grabar a mí.-dijo Kero muy emocionado.

-Así es Kero.-dijo Tomoyo demasiado contenta.

Sakura sólo pudo soltar un ligero suspiro. Tomoyo nunca cambiaría. Desde hacia mucho tiempo que ella no le diseñaba ningún traje. Por eso suponía que la idea de salir a una nueva aventura era el motivo perfecto para desquitar el tiempo que no la había grabado. De pronto sintió que alguien la estaba mirando, alzó la vista y vio a Shaoran mirándola detenidamente. Sintió un poco caliente su rostro.

- Sakura.-dijo Shaoran con decisión.- Permíteme ir contigo a buscar las estrellas.

- Shaoran...-dijo Sakura.

Sería emocionante volver a los viejos tiempos, donde ambos trabajaban juntos para descifrar todos los misterios que surgían. Aquella época donde había sido Card Captors parecía distante, pero había sido uno de los mejores momentos de su vida y más a su lado. Siempre había sido un gran alivio tenerlo a su lado, ya que encontraba la solución a las cosas. Él siempre había estado con ella en todo momento y le había dado la fuerza necesaria para seguir adelante. Y ahí estaba… una vez más tratando de acompañarla en su nueva aventura. Estar una vez más con él… ¿Cómo decirle que no?

-Sí, quiero que nos acompañes en el viaje.-dijo Sakura con gran alegría.

Shaoran afirmó con dulzura al mirar la peculiar sonrisa que ella siempre hacia. Aquella sonrisa de la que se había enamorado alguna vez. Sakura se puso de pie, colocó el sobre y la carta de Eriol encima del escritorio y se dio la vuelta para dejar la estrella sobre su cama. No sabía los misterios que iban a surgir en su vida de ahora en adelante, pero estaba muy contenta por saber que sus mejores amigos nunca la abandonarían. Nunca estaría sola. Se dirigió hacia su mochila, dándole la espalda a todos, y sacó la caja con mucho cuidado. Parecía no presentar ningún extraño movimiento. Con algo de calma, colocó la caja en el cajón que estaba arriba del mini-cuarto de Kero.

- Listo, así ya no sucederá nada. –dijo Sakura.

- Sakura.-dijo Kero de pronto.

- Dime.-dijo Sakura con tranquilidad.

- Algo le pasa a la estrella.-dijo Tomoyo algo sorprendida.

Sakura se dio la vuelta de inmediato al escuchar el tono de voz que había hecho su amiga. Generalmente hacia eso cada vez que se asustaba o se sorprendía con algo. De pronto miró la razón del porqué estaba sorprendida.

- ¿Qué es todo esto?-exclamó Sakura asustada.


Ha terminado este capítulo de “Suspiros del corazón”. ¿Qué quiso decir Eriol con que Sakura escuchara a su corazón? ¿Qué sucedió con la estrella? ¿Cuándo comenzará la primera aventura? ¿Quién será ese mal? No se pierdan el siguiente capítulo de “Suspiros del corazón”

Notas de SoritaK

Un capítulo realmente difícil de narrar O-o. ¡En serio! Me resultó como tres días en corregir, releer y añadí una que otra cosa. Como la escena en que Shaoran salva a Sakura de que caiga al suelo, todo eso resultó espontáneo, gracias a la inspiración y a la canción "What Dreams are made of?" de Lizzie McGuire xD jajaja.

Aquí la historia se vuelve más interesante de lo normal. Para mí, a partir de este capítulo, es cuando me gusta mucho como va tomando la historia su curso. Ya voy a comenzar a meter al "Señor Misterioso" (el mal de la historia) en la historia.

Saben? Mientras escribía este capítulo me di cuenta que han pasado 5 años desde que lo inicié!. Así es, este fic tiene 5 AÑOS DE VIDA! TTTT que orgullo! xD y aún no lo he acabado jajaja pero tengo toda la historia en mi mente desde entonces.

Un millón de gracias a todas las personas que leen el fic, aunk no dejen review :P La verdad me gustaria que dejarán para ver si les esta gustando o críticas, son aceptadas .

Quiero dar agradecimientos especiales a todas las personas k dejan sus reviews!! wi wi! :D Voy a responderles a sus comentarios en estos dias x3

Gracias a todos de corazon! Ustedes son mi motivo para seguir escribiendo! ;P Hasta el proximo cap.!



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