|
Author of 16 Stories |
¡Saludos, gente! Hacía tiempo tres meses que no tocaba este fic, y éso no podía ser, jeje... esta vez es una escenita tonta pero con cierto encanto, escrita en poquito tiempo. Poco más que añadir, sólo que "Kaeru" significa "rana" en japonés...
Muchas gracias por leer y comentar y ánimo para los que, como yo, han empezado ya el nuevo curso académico.
¡Nos leemos!
Caffeine and Paprika
Cafeína y Paprika
Llevaba un buen rato agitándose, revolviéndose como un colibrí entre los cojines.
Intuía que en algún momento la bomba acabaría por explotar.
Un nuevo aleteo.
Tres...
Dos...
Uno...
- ¿Por qué Ryuuzaki-san no tiene novia? – le soltó a bocajarro, con un rotundo vaivén de sus sempiternas coletas.
L la miró con los ojos como platos, calibrando premiosamente la información recibida, que incluía el generoso escote de una Amane Misa ininteligiblemente irritada por Dios sabe qué a menos de un palmo de sus narices. Cuando las conexiones de sus neuronas volvieron a servir para algo más que para recordarle que él era un macho y ella una hembra optó por darle un largo sorbo a su té humeante – una suerte de iniciativa terapeútica contra los desmanes instintivos- y, finalmente, habló:
- Porque, como tiene a bien Misa-san repetirme amablemente cada vez que lo estima oportuno, soy un zoológico andante que incluye anfibios y simios con la cabeza llena de serrín, amén de un grado de perversión remarcable. Ergo el bello sexo difícilmente se vería atraído por criatura semejante. – un segundo sorbo satisfecho, para concluir.
La idol reprodujo el silencio previo de su singular captor, si bien en su caso tratando de comprender qué diantes le acababa de decir ese esperpento con su verborrea incoherente, sólo susceptible de ser traducida por su querido Light.
- Sí, Ryuuzaki-san es una rana pervertida que encierra y espía a Misa porque es un voyeur. – declaró por fin, notando su deseo de arrancarle la pelambrera a manojos in crescendo - Pero incluso hay chicas a las que éso les gusta, así que no es imposible que Ryuuzaki-san tenga novia… hum… es muy sospechoso…
La media sonrisa del detective se ensanchó, encantado con aquella nueva faceta de inquisidora de su delicuente favorita.
- ¿Qué es exactamente sospechoso, Misa-san…?
Con unos descarados golpecitos con el índice en su pecho, la muchacha se encaró aún más.
- ¿Has tenido novia alguna vez, Kaeru-san?
Pero, por todas las rosquillas del planeta, ¿se puede saber qué cosa tan terrible ha hecho...?
- No, Misa-san.
- Entonces, ¿Ryuuzaki-san jamás ha besado a una chica?
- Ídem.
- ¡¡No hace falta que me insultes!!
L aguantó un bufido, que enmascaró tras la taza a duras penas.
- Quiero decir que todo lo que has dicho es correcto. Nunca he tenido interactuación de ninguna índole con los miembros de tu género, Misa-san. ¿Por qué lo preguntas, si se me permite la curiosidad?
Amane profirió un gritillo contenido, acompañado de una patada al suelo. Señaló acusadoramente la mil veces condenada cadena que tintineaba entre ambos jóvenes: el desgraciado de L se había situado con toda su desvergüenza inconmensurable justo en el medio, impidiendo cualquier actividad física de tipo heterosexual.
- ¡Lo sabía! ¡Misa lo sabía! ¡Ryuuzaki-san es un mono y encima un mono gay! ¡Quiere quitarme a mi Light, y para éso le pone unas esposas y se tira todo el santo día amarrado a él como el maldito mono que es!
- Te repito que no hago ésto porque quiera.
- ¡Pues a Misa no se la vence tan facilmente, te lo aseguro, so... so sadomasoquista!
- Con ésta ya van dos parafilias asociadas a mi persona en lo que llevamos de conversación, Misa-san... tienes mi palabra de que todo ésto es por el bien de la investigación, tú misma sabes que cuanto antes atrapemos a Kira, mejor para tí. - oh, se había puesto diplomático demasiado pronto, mejor alargar la diversión un rato más.
- ¡Mentiroso! ¿¡Qué le has hecho a mi Light?!
- ¿Hum...? A tu novio no se le puede tocar, Misa-san... - éso está mejor. La punzada de una mirada sangrienta clavada en su nuca tampoco escapaba a sus planes, por supuesto. - Bueno, aún me queda una muñeca libre, quizás no sea mala idea encadenarme también 24/7 al segundo Kira, todo sea en pos de un bien mayor como capturar al mayor homicida de la Historia... ¿crees que con una cama de matrimonio habría suficiente espacio para los tres, Misa-san...?
Aquella ambigua sonrisilla no consiguió sino hacerle perder los estribos ya sin remisión posible, comenzando, por enésima vez, a tirarle de los pelos con todo su brío reconcentrado. ¿¡Quién se había creído!?
- ¡Iiih! ¡Uy, uy, lo que ha dicho! ¡Lo que le ha dicho a Misa...! ¡Estúpido, estúpido sapo pervertido y cerdo y...!
- Light-kun, dile a Misa-san que se esté quieta... - croó L, desapasionadamente, vaticinando que en breve se quedaría calvo.
- Misa, ya es suficiente. - ordenó una voz firme de príncipe encantador. Oh, después de todo, sí que se encontraba el único e inigualable Light Yagami entre ellos.
- Pero, Light...
- He dicho basta.
- Jo...
- Qué cruel, Yagami-kun.
- Va también por tí, Ryuuzaki.
Pasados unos minutos en religioso silencio, sólo roto por el chapoteo de los terrones de azúcar en el té caliente -el cuerpo le estaba demandando más edulcorante que el habitual, curiosamente-, L volteó el rostro disimuladamente para contemplar a la preciosa jovencita refunfuñante que, piel con piel, -o casi- seguía sentada a su lado.
Nota mental: preguntarle a Watari acerca de la sintomatología de un enamoramiento.
Nota mental nº2: sin falta.
Fin