|
Author of 10 Stories |
POR IMPULSO
Por Alicia Blade y Celia Chiba
Hola a todos nuevamente!!! gracias por todos sus reviews, son simplemente geniales!!! me he reído como nunca, y ahora sí, el capítulo final de este fic, quiero agradecer a Alicia Blade (thank you for everything, you was very kind to let me write this wondeful fic with my ideas). Y sin más demora, con ustedes...
Parte 5. El verdadero Darien
“La perdí, Andrew. Fui un tonto y ahora ella nunca me hablará otra vez, y nunca tendré la ocasión de decirle porqué hice todas esas cosas y… Oh, Andrew, no sé que es lo que haré sin ella. Ayer fue… tan increíble. Nunca llegué a pensar que estaba en verdad enamorado de ella hasta entonces, y parecía ser todo tan claro. Pasé largo tiempo intentando negarlo, ocultando mis sentimientos. ¡Y ahora que finalmente le digo que la amo, la empujé lejos de mí, incluso más lejos de lo que ya estaba de mí antes! Andrew¿qué voy a hacer?”
Andrew me miró fijamente, podía ver cierta condolencia en sus ojos. “Darien, me gustaría decirte algunas palabras confortables, pero me temo que no lo haré. Tienes que ir con Serena, disculparte y ¡arrepentirte de lo que hiciste!”
“Pero Andrew, ella ahora me odia, estoy seguro de eso. Dudo que ella hablé conmigo otra vez”, unas pequeñas lágrimas surcaron por mis ojos. Andrew me miró compasivamente antes de darse la vuelta y comenzar a limpiar algunos platos.
“¡Amigo, ella no te odia¡Ella está enamorada de ti¿recuerdas¡Además, ella sabía que te hipnotizaron! Seguramente ya se dio cuenta de tu comportamiento de anoche y que ya recobraste la razón y que no fue tu intención sacarla de tu apartamento. Digo, eso fue lo que realmente pasó, después todo, sabes”
Lo miré, dejando caer mi cabeza sobre mis brazos. “Tengo que hacer algo para recuperarla… Antes de que la pierda para siempre…”
“¡Bueno¡Puedes comenzar por no sentir lástima de ti mismo!” silbó una voz a mi lado. Hey… Conozco esa voz. ¡Es la señora de los monos!
Mis ojos expresaron mucha sorpresa mientras la veía cara a cara. Salté de mi asiento mirándola en shock. “¡T… Tú¡Tú fuiste quién me hipnotizó!”
“Sí, así es, yo, la Señorita Leilani. Maestra del hipnotismo y del arte del psíquico. Y mis dos amigos Pulguitas”, dijo señalando a un mono parado en su hombro con una bufanda roja, “y Frijolito”, el otro mono tenía en una bufanda azul brillante alrededor de su cuello. Ella se dio vuelta hacia Andrew por un momento. “Sé que aquí no se permiten animales, pero estoy segura que harás una excepción”.
“Ya sabe, me encantaría, pero…”
“¡O te hipnotizaré para que creas que eres una molécula de H2O!”
Él tragó saliva, riendo nervioso. “… Los monos se pueden quedar…”
“Eso pensé. Ahora, detecto que estás teniendo problemas”, dijo centrando su atención en mí nuevamente.
Cabeceé. “¡Bien, estaba, pero ya no¡Has venido justo a tiempo! Mira, necesito que vuelvas a hipnotizarme para actuar por impulso por el resto de mi vida¿Ok?” ¡De esa manera, Serena será incapaz de resistir a mis encantos y me podré hacerla feliz, y estar con ella por siempre!
Ella sacudió su cabeza tristemente. “Me temo que no puedo hacer eso”.
“¡Pero… pero ¿porqué¡Sé que tienes el poder, y necesito esto! Tú no entiendes, es la única manera en que podré ganar por siempre el corazón mi chica!”
“¡Escúchame¡Si te hipnotizara como me pides por el resto de tu vida, serías pobre y vivirías en las calles en tan sólo una semana¡Tienes idea de ¿cuánto dinero gastaste ayer?!”
“¿Huh¿Cómo sabes eso?”
“Soy Señorita Leilani¡maestra del psíquico¿recuerdas?!”
“Oh, sí”
“Ahora ve, si yo hiciera lo que me tú pides, nada bueno resultaría de eso. ¡Piensas que siendo esporádico traerá de vuelta a la chica que amas, pero eso no sucederá¡No te diste cuenta de que ayer te convertiste en el verdadero TU¡Fuiste, en realidad, el hombre que vive adentro de tí¡Yo no te cambié, simplemente te ayudé a liberar ese lado que vive en tí¡Esa chica está enamorada de tí¡Y nada hará que cambie eso!”
Sacudí mi cabeza, mirando tristemente hacia abajo. “Tú no entiendes…”
“¡Por supuesto que entiendo! Soy una psíquica!” ella exclamó, cerrando de golpe sus puños y aporreándolos en el mostrador. Ayy, me había olvidado del mal genio que tenía esta señora… “¡Ahora escúchame, Sr. insolente¡Tú nunca conseguirás nada sintiendo lástima por ti mismo de cómo eres¡Tú amigo tiene razón¡Debes disculparse y arrepentirte de lo que has hecho¡Y, por amor a dios, relájate¡Permítete ser más divertido y despreocupado¡Ambos, tú y esta chica, te lo agradecerán¿Entiendes?”
“Um… … Uh yo…”
“¡Di sí!” gritó repentinamente, y golpeando mi cabeza. Ow… Sin advertencia, ambos monos saltaron hacía a mí, atacando mi cabeza con sus puños pequeños y peludos a pesar de mis intentos por protegerme. Después de un minuto de sobarme mi torpe cabeza, Andrew caminó nervioso hasta el mostrador. “Amigo, no tienes una concusión cerebral¿verdad?”
“No… No creo”
“Bueno”
¡WHACK!
“¡Andrew¿Por qué hiciste eso?!”
“Tuve la necesidad” me dijo antes de darse vuelta para atender a otro cliente.
“¡¿ENTIENDES?!” la Señorita Leilani me gritaba otra vez. Después de mirarla fijamente un minuto con la mente en blanco, ella volvió a levantar su mano amenazadoramente.
“¡SI! Sí, entiendo!”
Finalmente, los monos retrocedieron, saltando de nuevo a su hombro. Ella arqueó una ceja e hizo una mueca pequeña en sus labios. “Good luck, she is coming right now”
“¿Huh?”
“Tú…¿Cómo te ATREVES… tú?!” gritó una voz. Me paré de golpe de mi asiento y quedé en estado de shock. Entonces¡WHACK!
Ow… Llevé mi mano a mi cabeza. ¡¿Porqué todo mundo está golpeándome en la cabeza?! Lentamente me di la vuelta y dos ojos azules me miraban.
“Serena… yo…”
“No me digas ‘Serena… yo’…” ella gritó y tragué saliva algo inquieto, recargándome detrás del mostrador. Ooookay… Apenas fue una venganza de lo de ayer, no creo que sea ella misma por el momento… “¡¿Qué sucedió ayer en la noche¿Estabas jugándome una clase de broma enferma? Y no te tomes la molestia de decirme que estabas hipnotizado, porque ya lo sabía y eso no hará ninguna pequeña diferencia. ¡Me lanzaste HACIA FUERA de tu apartamento, Darien! Tiraste todas mis esperanzas y sueños y los aplastaste como si fueran insectos!”
“Serena…”
“¡Pensé que habías cambiado, Darien¡Por un momento vi algo en ti que cualquier chica, incluyéndome a mí, mataría por encontrar en un chico, y entonces volviste a ser el tonto cobarde que eres¡Bien, déjame decirte esto señor, tú has hecho de mí una patética Cenicienta!”
“Serena, espera¡escúchame!”
“¿Por qué¡¿Qué puedes decirme¿qué lo de ayer fue un error y que nada de lo que sucedió ayer significó nada¡Sí significó algo, Darien! Cada palabra que salió de tu boca era verdad, por dios, lo SABES!”
“Por favor, sobre ayer…”
“Todo eso del tatuaje raro que parecía genial…”
“¿Tatuaje?” Andrew preguntó pero ambos no le hicimos caso.
“¡Y… me dijiste que me amabas! Eso era verdad también¿no Darien?” Repentinamente, la cólera en su voz desapareció para ser sustituida por tristeza. Por primera vez, noté que ella intentaba luchar contra las lágrimas.
No sabía qué decir. Ella tenía razón, cada palabra era verdad. Estaba enamorado de ella. Y en ese momento, todo lo que podía pensar era en tomarla entre mis brazos y besarla, susurrando esas dos pequeñas palabras en su oído muchas veces…
Pero algo me detuvo.
Su cabeza miraba al piso. Podía ver su nerviosismo a solamente pulgadas de mí.
“¡Me dijiste que me amabas! Pero no te detuviste ahí¿verdad?” ella susurró mientras regresaba su vista a la altura de la mía. “Tuviste que hacer que me enamorara de ti, también. ¿… Tenías que ser así de perfecto¿no, Darien? No podrías dejarme sola con mi cordura… Cómo te atreviste…”
Mis labios comenzaron a temblar levemente al mismo tiempo que mis manos agarraban con fuerza el asiento, intentando desesperadamente en no tomarla entre mis brazos y besarla apasionadamente, como anoche. Todavía me inclinaba aún más detrás del mostrador, tratando de alejarme de ella. ¿Tenía que estar tan cerca de mí¡¿Acaso puede ver lo que le está haciendo a mi autocontrol?! O… quizá que esta es su idea…
Después de un tiempo de silencio, simplemente mirándonos fijamente, ella finalmente cerró los ojos, arqueando su cabeza en sentido de derrota. “Te amo, Darien. Me hiciste enamorarme de tí. Y ahora… No puedo perderte. Eres… eres exactamente lo que deseo, exactamente con lo qué siempre he soñado… No deseo perderte…” dijo mientras unas pequeñas lágrimas surcaban en su cara. Mi corazón se agrietó dentro de mi pecho. Podía tomarla tan fácilmente y… ¿Entonces porqué no?
Mordiendo mi labio, forcé mi mano a hacer lo que tanto quería hacer, esa acción asustó mi mente racional. Colocando mi mano en su cara, limpié esas lágrimas suavemente acariciando su mejilla. Ella se sorprendió y me miró a los ojos. Inmediatamente, quité mi mano para luego agarrar el asiento como antes. ¿Esta es la razón por la cual nunca actúo en impulso, nunca me dejo caer en la tentación, porque entonces la gente me mira como si fuera una persona rara y… y… ¿es esperanza que veo en sus ojos?
Ella tragó saliva, moviéndose constantemente más cerca de mí. Intenté moverme hacia atrás, pero el mostrador se me atravesó.
“Darien…” susurró, y podía sentir como empecé a temblar al escuchar mi nombre. Por el momento, me sentí como un ciervo acosado por linternas, no había por donde dar vuelta o por donde correr. Ella continuó moviéndose más aún cerca. Una de sus manos tocó mi camisa, haciendo que mi corazón latiera a 200 millas por hora. Inconscientemente, me asusté y mis labios temblaban otra vez. “Si no eres esporádico…” se detuvo brevemente otra vez y podía sentir hervir mi sangre a través de mis venas. ¡Serena¿qué estas tratando de hacerme?! “… Yo lo seré”.
Esas palabras sonaron como un eco eterno en mis oídos. La cosa siguiente que recuerdo, fueron sus pequeños y delicados labios besándome. Ella colocó sus brazos alrededor de mi cuello conforme la pasión entre nosotros aumentaba. Intenté inútilmente mantener mis ojos abiertos y mis brazos alejados de ella, pero de pronto, mis ojos fueron cerrándose y me incliné hacia adelante, encantando de la sensación que estaba experimentando. Mis brazos la tomaron por la cintura y sin darme cuenta la deslicé sobre el asiento, doblando prácticamente su cuerpo debajo del mío. Mis labios se abrieron y mi lengua resbaló lentamente en su boca. Ella no perdió tiempo en emparejar mis besos con los suyos.
Cuando finalmente nos separamos, minutos casi eternos más adelante, fui recuperando mi respiración normal mientras mis brazos la sostenían para no permitir que nos separáramos. Mis ojos se abrieron lentamente. Su cara estaba con la misma expresión de amor que recuerdo adorar tanto en ella. Pero algo era diferente. Algunas lágrimas rodaban por su mejilla. Con un suspiro, su cabeza cayó en mi pecho.
“Serena…” susurré, no sabiendo qué decir. Doblando mi cuello, besé algunas de sus lágrimas para alejarlas, sintiendo su nerviosismo.
Colocando su cara en mi camisa, susurró, “Acabo de encontrarte. No deseo perderte, Darien… No deseo perderte…”
Tragué saliva y besé su cabeza. “Pensé que te había perdido, cabeza de chorlito”
Sus ojos aún húmedos me miraron, la esperanza y el amor brillaban profundamente en ellos. “¿Aún me amas?” susurró.
Inhalé agudamente, colocando mi frente contra la suya. “Más que a cualquier cosa en este mundo. Perdóname por favor, Serena… Por lo que sucedió anoche. Cuando reaccioné simplemente… yo… me asusté…”
Una sonrisa se dibujó en sus labios. “Oh, Darien…”
“¿Aún me amas?” la molesté tiernamente. Ella rió nerviosamente.
“Empiezo a…”
Me río entre dientes y le besé la frente. “¿Todavía?”
“Casi…”
Con una sonrisa traviesa me agaché y la tomé entre mis brazos. Ella gritó en sorpresa y pataleando por un momento. “Bien, te amo¡te amo!”
Inclinándome un poco, le besé el cuello suavemente, y ella río al mismo tiempo que colocaba sus brazos alrededor de mí, un color rojo cubría sus mejillas. Ambos sabíamos que nos miraban.
Mientras la llenaba con besos continuamente, me dirigí fuera del arcade. ¡Pensando en que viviríamos así por el resto de nuestras vidas a partir de ahora!
“¡Darien, para¿A dónde me llevas¿Qué estás haciendo?!”
Riendo alegremente, exclamé, “¡Estoy actuando por impulso!”
FIN
POR IMPULSO
Luck and God bless!