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: B s . A A A    : full 3/4 1/2   : E E   : Light Dark Anime/Manga » Naruto » Regálame la Luna

Mikapunzel
Author of 4 Stories

Rated: K+ - Spanish - Romance/Drama - Sakura H. & Itachi U. - Reviews: 20 - Published: 06-16-07 - id:3598381

Bueno, ésta historia va dedicada con todo mi yo a Angel-Kirei por su cumpleaños. Lo que ha comenzado como un one-shot ha terminado como una historia de al menos seis capítulo. My god, no sé cómo mi mente no puede sintetizar.

¡Aquí va este regalito por ser mayor de edad y entrar en el club de los viejos! Espero que te guste, aunque por el momento no hay nada muy romántico, ya vendrá lo bueno, lo aseguro.

AVISO: Naruto no me pertenece, ni nada que tenga que ver con el anime, éste fanfiction no tiene fines de lucro y simplemente lo escribí para entretenerlos un poco.

¡Espero sus reviews!

&-&

Regálame la Luna

El panorama no era muy alentador para la joven ninja de rosas cabellos. Apoyado en su regazo yacía un inconciente Naruto, a su lado derecho se encontraba Sai tratando de parar la hemorragia de su pierna izquierda.

Kakashi aún peleaba, o más bien, aguantaba, la pelea contra el mayor de los Uchiha: Itachi.

Y su propio estado no era muy bueno que digamos, tenía varias contusiones, un labio partido y una herida no muy profunda en la frete (todo gracias al inseparable camarada de Itachi: Kisame, el que, por suerte, estaba en las mismas condiciones que Naruto), todo esto sumado a la gran cantidad de chakra que había perdido mientras intentaba estabilizar al poseedor del kyuubi.

-Naruto ya no corre peligro…- le informó a Sai, mientras se secaba el sudor de la frente con el dorso de la mano –Ven… que te curo eso…

Sai había acortado la distancia entre los dos, y cuando la pelirrosa se disponía a cerrar la herida de éste, Kakashi cayó al suelo… fue en cosa de milésimas de segundo cuando vio que el cuerpo de su compañero de oscuros cabellos era arrojado con gran fuerza varios metros, hasta chocar con el tronco de un árbol.

-¡Sai! ¡Kakashi-Sensei!- Exclamó Sakura, levantándose de un brinco. Grosso error, pues su cuerpo resentido le pasó la cuenta y un gran mareo la invadió, más no iba a caer, era su turno de defender a sus compañeros y amigos. Corrió a ver en qué estado se encontraba su sensei, pero se vio atrapada a mitad de camino.

Itachi se paró frente a la chica y la miró con sus oscuros ojos negros –Dame al niño kyuubi y probablemente te perdone la vida…

Sakura bajó al vista de inmediato, ver esos ojos con el sharingan activado era suicidio -¿Perdonarme la vida?-, preguntó mordaz –No me hagas reír, Uchiha Itachi… acá todos sabemos que tienes sed de sangre, que eres tan sádico que tu gran pasión en la vida… es matar…

Itachi se acercó dos pasos hacia la joven, y ella retrocedió esos dos. Sakura sacó un kunai y lo sostuvo con firmeza. Tenía miedo, mucho miedo ¿Y quién no en su lugar? No se encontraba luchando contra un ninja cualquiera, era el mayor de los Uchiha, el que había asesinado a TODO su clan a sangre fría, y que había torturado a su hermano menor ¿Ése hombre le iba a perdonar la vida a una completa desconocida? Permítanle dudar.

-Haruno Sakura… la ninja-médico del grupo, la joven con una fuerza descomunal…- comenzó a hablar Itachi, para luego, en un abrir y cerrar de ojos, ubicarse tras la joven y ubicar un kunai propio en el cuello de ésta -…y la muchachita incrédula que intentó, en vano, detener a mi estúpido hermano… ¿Piensa enfrentarse a mí?

Sakura ahogó un grito cuando sintió el frío metal deslizarse por su blanca piel. Apretó los puños con furia y, juntando una cantidad considerable de chakra, le propinó a Itachi un fuerte (y cuando digo fuerte es FUERTE) codazo en el abdomen. Al menos le sirvió para poder separarse del pelinegro, quién se retorció de dolor y luego… se esfumó en una bola de humo.

-¿Un clon?- se preguntó retóricamente la chica de ojos jade –Entonces…

-Entonces eres igual de ingenua que Uzumaki y mi hermano al pensar que puedes derrotarme- una nueva imagen de Itachi apareció frente a ella

-En eso te equivocas- contestó Sakura, mirando fijamente los pies del susodicho –Yo jamás he pensado en derrotarte, esa, lamentablemente, no es mi obligación, ni siquiera poseo la fuerza suficiente para ello

Uchiha frunció el entrecejo ¿Acaso Haruno estaba reconociendo, con orgullo, que era débil? Soltó una carcajada.

-Mi poder no radica en destruir, Itachi, sino en crear vida… en mantener la vida, no quitarla, que es lo que tú haces

Eran dos seres antagonistas, como el sol y la luna, la luz y la oscuridad, el ying y el yang. Cuando algo muere en otro lugar algo nace.

-Yo no pretendo destruir… mi misión en la vida… mi camino del ninja…- alzó la mirada y, sin miedo aparente, miró directamente a los ojos de Uchiha, sonriendo -…es sanar las heridas que tu vas dejando en tu camino… yo voy a cuidar a Naruto, a Sai, a Kakashi-Sensei… ¿Y sabes? Voy a lograr sanar el corazón herido de tu hermano, no me importa cuanta sangre derrame de mis propias venas… encontraré la manera de hacer el contrapeso.

Itachi entrecerró sus ojos, observando con curiosidad a la joven shinobi que tenía en frente, incluso con algo de admiración (cosa que no admitiría JAMÁS en su vida). Algunos eran lo suficientemente idiotas como para retarlos y sentirse superiores, sin embargo, la joven que tenía en frente era capaz de asumir sus propias debilidades y aún así hacerle frente.

-Lindas palabras Sakura, llenas de sentimientos…- para cuando él terminó la frase, se encontraba a pocos metros de Naruto, aventajando a la ninja por mucho -…pero te recuerdo, niña genio, que los ninjas no deben demostrar lo que sienten, es la regla de oro

Se giró hacia su rubio amigo -¡Naruto!-, concentró lo poco y nada que le quedaba de shakra para correr a una velocidad jamás pensada e ir en ayuda de su amigo, estaba por alcanzarlo cuando una enorme fuerza le golpeó el estómago y la lanzó varios metros lejos de su objetivo.

Quedó tirada en el piso por varios minutos, tosiendo –Maldito Uchiha, me rompió una costilla- masculló para si misma la joven médico. Logró girarse para quedar acostada de panza y así poder levantarse. Como era de esperarse, su maltratado cuerpo no aguantó su propio peso, y cayó sentada.

-¿Dónde quedó tu fortaleza, Haruno?-, preguntó aquella inconfundible voz… tan parecida a la de Sasuke, tan descalificadota como la de Sasuke, tan fría como la de Sasuke…

-Nadie…- tosió –nadie dijo que iba a ser fácil mi camino…

La joven apoyó ambas manos en el piso, logrando estabilizarse y ponerse de pie -…del ninja

-Molesta…- Itachi pestañeó, y un par de orbes verdes se fijaron en él, para encontrarse con el sharingan activado de él, aún así, y a pesar de lo que Kakashi le había dicho, no cerró los ojos, ni apartó la vista

-Así… así deben lucir los ojos de Sasuke

-Estás deseando que te mate, Sakura- y aún así ¿Por qué no lo hacía de una maldita vez? Había algo que le impedía acabar con esa vida, única y exclusivamente con esa vida. Era una de las pocas veces que alguien había mirado su sharingan sin miedo, con curiosidad… con nostalgia. Pero el jueguito debía terminar. Giró sobre sus talones, se agachó, tomó el cuerpo inerte de Naruto y lo colgó sobre su hombro.

-¡Déjalo!-, exigió la pelirrosa. Trató de correr, pero a lo único que llegó fue a dar unos cuantos pasos –No le hagas más daño ¡Él ya ha sufrido bastante!

-Me quedan cinco shurikens, dos kunais… y dos agujas con anestésico…

¿Podría ser esa su oportunidad? Meditó sus posibilidades, quizás… sí, quizás.

Respiró hondo, oxigenando su mente, juntando los restos de energía que le quedaban. Estaba decidida, era ahora o nunca.

Lanzó los cinco shukikens y luego emprendió una apresurada carrera en dirección a Itachi (el cuál, demás está decir, logró esquivar sin ninguna dificultad las armas que ella le había arrojado). Sacó los dos Kunai, y empuñó uno en cada mano. Estando a pocos metros de éste dio un gran salto y se preparó para atacar. El joven Uchiha, reconociendo de inmediato las intensiones de Sakura dejó a Naruto en le suelo y se preparó para el impacto; en cuanto los Kunais de la joven shinobi chocaron con los propios la tomó por las muñecas y la acorraló contra un árbol.

-¿Es todo lo que tienes…?- no alcanzó a terminar su frase, pues un agudo dolor comenzó a recorrerle el cuello -¿Qué demonios?- se pasó una mano y encontró una aguja, la que quitó de inmediato.

-Te lo dije Itachi, quizás no tengo tu fuerza, inteligencia, ni un sharingan… pero aún tengo algo de mente… quizás no te derrote pero… te neutralizaré lo que sea necesario…

Acto seguido se agachó y se escabulló por entre las piernas de su captor. Tomó a Naruto, a duras penas, y lo acomodó sobre su hombro –Es un fuerte anestésico, dormirás por al menos cuatro horas…

Itachi sonrió con suficiencia –Si yo caigo, tú también…- Masculló él, lanzando los dos kunais que tenía a Naruto, sabiendo de sobre cuál sería la reacción de la chica: interponerse entre ellos y su amigo.

Ambos cayeron al suelo, Naruto bajo el sangrante cuerpo de Sakura.

-Na…ruto…- susurró la chica, mientras le acariciaba el cabello.

En ese momento el rubio abrió lentamente los ojos, para encontrarse con la no linda imagen de su mejor amiga, cubierta de tierra, rasguños y sangre. Ésta le brindó una cálida sonrisa.

-Estás… bien…- le susurró antes de cerrar sus ojos y terminar en un profundo estado de inconciencia.

-¡SAKURA!-, exclamó el rubio.

Frente a ellos, Uchiha Itachi caía rendido ante el anestésico.



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