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Author of 10 Stories |
Your presence still lingers here
AUTORAS: Sirena-Misty… MistyIvette
Canción: Evanescence - My Inmortal
Capitulo Final
MISTY POV
He intentado tan duro decirme a mi misma te has ido
Y aunque todavía estás conmigo
He estado sola todo desde el principio
Estaba en una complicada posición, mis ideas giraban sin control en mi mente, sin lograr una definitiva respuesta a mi gran problema. Miraba a la pequeña sin nombre dormir en mis brazos, sabia que necesitaría a un padre, alguien que la quisiera de la misma forma que yo; y a su vez, sabia que perdonarlo no seria fácil, mas cuando lo único que quería era trasmitirle mi dolor de estos meses de la misma manera.
Todd no pudo engañarme, había planeado todo con Ash para que yo lo encontrara en Ciudad Celeste, que poco me conocía, que pensó que caería en esa pequeña triquiñuela.
Ash… lo conocía tan bien, que lo que Todd me dijo de él, lo tome como un resalto de algo que sabia por experiencia propia, yo madure a la fuerza, desde que quede sola con mis hermanas, pero él no, el seguía pensando que la vida era color de rosa, y hay que vivirla…
Tengo que admitir, que a veces, envidiaba ese aspecto de Ash, yo me tomaba todo muy en serio, aun la mas mínima cosita, ya era una gran carga para mi; la responsabilidad es algo normal en mi vida, llevaba años como líder, pero aun así¿era consciente de todo lo que paso? Si conocía a Ash, si sabia sus inseguridades, porque actué como chiquilina, en vez de decírselo de una vez, no teníamos que arreglarnos solo por tener un hijo, pero si el hubiera…
Ahí me di cuenta que nuestros egos aquí no importa, no importa quien hizo sufrir mas a quien. Lo único que importaba, lo que realmente teníamos que tener en mente… era… nuestra pequeña hija. El no tenia un padre de quien aprender, ni yo a ninguno de los dos… - suspire – no quiero que mi hija, sufra la ausencia de sus padres, como nosotros por un estúpido problema de egos…
Llegue a la casa, donde viví los últimos meses de mi vida, la misma casa donde casi digo adiós a este mundo, mis hermanas estaban felices de verme nuevamente, y Daisy luego de correr su larga cabellera rubia tras sus hombros, la tomo en brazos. Mis dulces hermanas me molestaban con el tema del nombre de mi hija. “la pequeña sin nombre” la empezaron a llamar y yo solo me sentía llena de ira para con ellas, necesitaba un nombre, y costaba pensar que nombre llevaría el resto de su vida…
Quería nombrarla, con algo que fue especial, algo que se sienta orgullosa de portar, estaba entrada en mis pensamientos, cuando oí la voz de Daisy decir
-Ash debería ayudarte con el nombre – la mire luego de salir de mis pensamiento, con una ceja en alto y continuo – es lo menos que se merece, pelearon y todo, pero si hoy estas aquí con la pequeña es por él
-¿Qué? – estaba algo confundida, se me paso algo de largo que yo no sabia, bueno me preguntaba como Ash había terminado ahí conmigo, pero había pensado que Delia lo llevo, como el pequeño bebe cobarde que yo conocía, así que Violeta que siguió
-Ash atendió el teléfono, cuando llamaste a Delia – suspiro – escucho tu voz débil, vino aquí, y el te llevo al hospital – no podía ver mi cara, pero seguramente era de sorpresa, Ash había salvado mi vida y la de mi hija… pensé que era algo imposible, más si lo decían mis hermanas… así que Lily, que enroscaba nerviosa sus dedos en su cabello fucsia pronuncio
-Cuando nosotras llegamos, vimos a Ash empapado de tu sangre, pidiendo por favor que no te mueras – sabia que había estado mal, pero aun no asimilaba que Ash me salvo. Ahora me sentía una cruel mujer, el salvo mi vida, y le respondí de manera tan fría, cuando debí darle las gracias…
-Misty – oí la voz de Todd que aun estaba a mi lado y sonrió – aun estamos a tiempo, aunque sea, por la niña, pero ve – cerré mis ojos y suspire, mis hermanas también insistían en que vaya a Ciudad Celeste a terminar con esto – Se quieren – comento Todd y lo volví a mirar – se necesitan, y ahora tienen a alguien que los necesita a los dos… Vamos – me extendió su mano
Tenia razón, basta ya, habían sido, meses duros, ya no quería seguir viviendo este infierno, que nos creamos nosotros solos, quería arreglar todo, estar bien con él, como en aquellas tardes donde solo existíamos él y yo…
Lo extrañaba, ya no podía fingir, podía ser dura, fría pero el… me podía, y mucho. Acepte la mano de Todd, encargándole la seguridad de mi pequeña a mis hermanas, salí de la casa con dirección al gimnasio… a mi adorado gimnasio, que hace tiempo no veo.
Todd me dejo a metros de la puerta, decidí caminar, cuando lo vi esperándome con la mirada baja y sus puños moviéndose hacia las columnas de la entrada. Fue cuando oí de su voz temblorosa – Misty nunca me perdonara – no quería hacérsela todo tan fácil, sonreí para mi misma, y de manera fría le respondí
-Exacto – el se sobresalto – nunca te perdonare Ketchum! – El volteo a verme, lucia mal, desalineado, bueno, cuando no – reí en mi mente – sus ojos estaban rojos, y en su rostro habían pegajosos caminos de lágrimas…
- Misty… - dijo en un susurro – llegaste – adelanto un paso hacia mí, así que pensé algo rápido
- No te ilusiones Ash, solo vine por algo que me encargaron mis hermanas – bueno, en si era cierto, y ese algo era el… lo vi recorrer su mirada, como si buscara algo.
-¿Dónde esta… - sabia que quería decir, así que lo interrumpí
-Con mis hermanas. – sus ojos, se veían nuevamente húmedos, debido a un brilloso liquido que se formo debajo de ellos
-¿entonces podemos hablar?
-Estamos hablando ¿no?
-Si… bueno yo quería…
-Espera- pare su tartamudeo y limpie el piso de las escaleras del gimnasio, después me senté en el y lo mire a los ojos fijamente –Ahora, toma esto- saque de mi bolsa una libreta amarilla y busque la pagina, donde había escrito posibles nombres para mi hija
-Que es eso?- me pregunto con su ingenuidad de siempre
-Me ayudaras a buscarle un nombre a mi hija – le respondí sutilmente, el retrocedió un paso, así que pregunte -¿Qué¿No quieres?
-No! No es eso!! – Sorprendido, se sentó a mi lado – es que me sorprendió, que me pidieras eso – lo mire con mi ceja alta de nuevo, para no reírme en su cara, era imposible creer que podía parecer tan inocente
-Bueno – comencé a guardar la libreta – lo decidiré… - tomo mi mano sin pensarlo, para evitar que la guardara, mire su mano, mire sus ojos cafés fijados en los míos y me dijo
-Lo haremos juntos – fue rara la situación, mi piel se erizo al roce de su mano nuevamente, suspire y la saque nuevamente.
No lográbamos ponernos de acuerdo, la noche ya caía sobre el gimnasio, y nosotros seguíamos sentados en la entrada, pensando nombres y encontrándole la contra al nombre que decía él otro, cuando nos dimos cuenta, estábamos riéndonos en compañía del otro, la elección del nombres nos junto mas que cualquier situación estos días, sin roces, sin besos, y aun así, me sentía tan cerca de él, más que nunca.
-Mía – dijo de pronto y me saco de mis pensamientos, empecé a buscarle una contra al nombre, y si que encontré muchos.
-Pero Ash, ese nombre le traerá muchos problemas… - ya me hacia la idea, de sus amigos o compañeros del kínder, molestándola, con mía o tuya, pequeños monstruos atormentándola – ¿Por qué ese nombre Ash?
-Porque – frunció sus hombros y miro la luna que empezó a brillar sobre nuestras cabezas, su luz en estado creciente, iluminaba nuestros rostro – son nuestras iníciales – lo mire confundida, no creía lo que oía, así que el me miro sonriendo, tomo la libreta que tenia en mis manos y el lápiz y escribió, una “M”, una “Y” y una “A” – así se llamara nuestra hija
-Ash… - ahora lo entendía, se refería a Misty Y Ash – como nombre, me parecía gracioso, proveniente de él, pero me gusto su idea – bien, se llamara Mya Waterflower
-No – sonó la voz de Ash, seria, un tono muy raro en el – Mya Ketchum – me miro – y no acepto un no como respuesta. No podré tenerte de nuevo, y eso lo entiendo pero quiero a mi hija, y voy a darle todo lo que pueda, y tú no vas a impedirlo
-Si que puedo, soy la madre – le dije indignada – puedo impedirte todo lo que yo quiera
-ah… - volvió a mirar el cielo que ahora estaba lleno de estrellas – me quitaras eso también… nunca pensé que podrías ser tan egoísta… - se levanto sin mirarme – Hazlo que quiera entonces Misty… realmente me gustaría estar con ella y contigo, tener al fin una familia normal…
Lo vi alejarse, se iba de mí nuevamente, mis labios titubeaba, no sabia que hacer, lo paro, lo dejo ir de nuevo, apreté mis puños y me levante de golpe, dejando caer al suelo la libreta – que sea Mya Ketchum entonces!! – le grite, el detuvo su marcha y volteo sobre sus pies, me miro con su rostro húmedo de lagrimas que estaba en ese momento derramando y se acerco un paso a mi, baje mi mirada al piso y le dije – Gracias.
-¿Gracias? – lo oí muy cerca de mi, así que levante mi mirada para encontrarme con sus ojos - ¿Por qué?
-Por salvarme la vida, a mí y a Mya – Ash retrocedió un paso, parecía molesto por saber eso –
-¿Cómo lo sabes? Pedí que no te lo dijeran – ya no podía, lo veía ahí, pareciendo un pequeño niño que pedía cariño a gritos, tenia ganas de abrazarlo, besarlo en ese momento…
-Pero yo sé todo Ash – le conteste tranquilamente, mi voz sonó tan ligera.
-Había olvidado ese pequeño detalle – comento con desaire – bueno, si me disculpas… - volvió a voltear – cuida a la pequeña – fruncí el ceño, me sentía muy molesta
-No te disculpo – le dije con ira y el nuevamente volvió a voltear – me dijeron, ve, Ash quiere hablar contigo, quiere que lo perdones, sinceramente – Ash estaba sorprendido – pero en vez de encontrarme con alguien decidido, me encuentro con un intento de hombre, débil, e inseguro – sabia que mis palabras lo harían reaccionar, así que solo espere a ver como lo hacia, se acerco a mi con rapidez y se paro a centímetros de mi rostro – Ash…
-Inseguro, tal vez… débil… jamás – y me beso…
ASH POV
Cuando tu llorabas yo secaba tus lágrimas
Cuando gritabas yo luchaba contra todos tus miedos
Tomé tu mano a través de todos estos años
Pero tu tienes todavía todo de mí
Un beso, sentía todos mis problemas desaparecer con ese beso, lo mas probable es que al soltarla de mis brazos recibiera un cachetazo de su parte, pero ya nada mas me importaba, solo la quería a ella, a ella y a nuestra Mya, nada mas… nunca me rindo, nunca me rendí, y ahora que veía claro mi objetivo mayor, lo quería aun mas, lo quería conmigo, aunque haya sido yo mismo el que lo alejo de mi…
Parecía algo imposible creer que minutos atrás, ella y yo estuviéramos discutiendo entre risas el nombre de nuestra pequeña, y como después, se atrevió a negar mi entrega de apellido, eso me había dolido tanto… me la seguía negando aunque me había afirmado que era mía, me preguntaba sin respuesta, porque lo hacia, porque tanta perseverancia en hacerme sufrir, que quería ella realmente con eso…
Ella se había enterado de que yo la salve, aun cuando le hice prometer a todos los presentes, May, Drew, mi madre y sus hermanas, de que no se lo dijeran, no quería que ella me perdonara solo por salvar su vida, yo quería que si tenia la suerte de conseguir su perdón, lo hiciera de ella, salido de su corazón.
Era Padre, me sentía extraño, pero ahora me sentía orgulloso de portar ese sobrenombre, me imagine a mi pequeña llamándome papa… pidiéndome dulces, llevándola a pasear… pero tenia miedo de que Misty no me lo permitiera…
- Que sea Mya Ketchum Entonces!! – esas palabras, se sintieron cálidas a comparación de las frías y punzantes de fueron las anteriores, pero que me lo dijera acompañado del gracias, me apago esa pequeña luz que surgió instantes anteriores
No quería quedarme ahí, viéndola disfrutar de mi dolor, decidí dejarla, que hiciera con su hija lo que quisiera, no podía ponerme en contra de su voluntad, porque el único que perdería seria yo.
La quería, tanto a ella como a la pequeña… yo solo quería un poco de cariño, el cual siempre y en gran cantidad encontré en sus brazos… me sentía un niño pequeño buscándola, podía encontrar ese cariño en mi madre también, pero no era lo mismo, aunque adoraba a mi madre, sabia que era diferente ese amor…
Con solo pensar en ella, con solo oír su nombre o su voz en cualquier versión de ella, agitaba mi corazón, como un pájaro enjaulado entre mis costillas… - intento de hombre débil e inseguro – sus palabras me hicieron explotar de la nube en la que estaba, era así, vivía en una nube de inseguridad, me gustaba vivir la vida sin reglas y sin obligaciones, pero si tenia que hacerlo, lo haría, no había nada que me venciera… allí fue como empezó el beso para mi
Separe mi rostro del suyo con mucho cuidado, esperando el cachetazo imaginado, pero no, ella estaba con sus ojos relajadamente cerrados y los abrió lentamente y susurro para mi sorpresa – extrañaba eso… - me sentí confundido y sorprendido
- ¿Qué? – le pregunte en mi confusión, todo lo que me dijo, para decirme, que extrañaba mis besos, que le pasaba, lo dijo para molestarme, con que intención lo hacia, dios no sabia que pensar, me sentía aturdido, Misty me estaba volviendo loco.
- Si actué como actué – escuche de pronto y baje los brazos con los que cubría mi cara – lo hice para que reaccionaras Ash…
- ¿Para que reaccionara? – ella asintió con su cabeza –
- Lo quería hacer para que solo te dieras cuenta de todo Ash, te conozco, tanto como tu mama, puedo asegurarme que conozco cada punto débil tuyo, y cada punto fuerte… porque… si no te has dado cuenta, lo único que hice desde hace unos días, desde que nos encontramos de nuevo, es darte golpes secos, donde mas te duele… - las palabras las decía con tanta paz, que mi sangre hervía en mis venas y temía que en cualquier momento explotaran.
- Solo estuviste jugando conmigo – le dije con reproche, yo sufriendo, desesperado buscando la forma de que… y tu solo estabas… - le di la espalda, no podía mirarla, me la imaginaba reír en mi cara, de lo estúpido que era, de lo ingenuo…
- Ash! – La escuche nombrarme con una voz aguda – Solo hay algo que quiero decirte antes de volverme
No quería mirarla, para que, para decirme – que idiota, te creíste todo – no quería, pero mi mirada me traiciono y la mire – estaba con sus manos sobre su pecho, su cabello medio suelto, abrochado con una hebilla a la izquierda de su rostro, su ropa ajustada a su cuerpo… aquel que no la conociera, no creería que hace días era una parturienta… una mujer que había traído a este mundo, algo que habíamos hecho los dos, en nuestros encuentros a escondidas, durante esas noches en la que nos sentíamos libres aun en prisión de los brazos del otro…
Recordaba esos días, los quería de nuevo, ahí se sentía tan vivo, tan…
- Ash, nunca – la mire, sus ojos se veían igual que los míos, casi inundados con un liquido que amenazaba con mojar sus mejillas, ya era suficiente para mi, sentir como de su barbilla caían gotitas, lagrimas sin control – deje de quererte – bajo su mirada hacia un lado – nunca pude dejar de hacerlo, me sentía segura bajo mi perfil de mujer dura, fuerte, autosuficiente, pero – apretó sus puños – realmente no lo soy
La miraba aunque no quería verla así, yo la quería feliz, sonriendo, no llena de tristeza, y dolor, dos cosas que se había ganado gracias a mi estupidez nata…
- Si lo eres – pronuncie de una manera en la que alzo su mirada de inmediato, y susurro mi nombre – si eres fuerte, autosuficiente, Misty, si no lo fueras, no hubieras soportado esto, no hubieras salido adelante sin mi compañía, y si lo hiciste, mientras yo, solo me concentraba en batallas, y luego me encerré a pensar que Mya no era hija mía…
- Lo sé – me susurro – cuando oí decirte eso la primera vez, pensé que era una de tus bromas… dudabas de mi fidelidad Ash, me importo un cuerno tu inseguridad, estabas desconfiando de mi… ¿Qué querías¿Qué te lo celebrara?
- No! – Negué con mi cabeza – me hubieras dicho! Niño estúpido si es tu hijo! Y no dejarme con la duda! Tu misma, me permitiste dudar de ti, en ese momento… cuando me entere por terceros del embarazo y no por ti. – tenia que decirlo, eso fue lo que me había generado todo, que no me lo haya dicho ella… enterarme por terceros que ella esperaba un hijo
Misty se quedo en silencio, solo me veía con su rostro húmedo de las lagrimas que empezaron a brotar de sus ojos, me había dado cuenta, que eso a ella la lastimo, me sentía impotente, yo lo único que lograba era hacerla sufrir… - Misty – susurre con miedo y la abrace, ella estaba aun en la misma posición
- Discúlpame por eso – me susurro cuando acomodo su cabeza en mi hombro y me abrazo – yo misma sembré la duda en ti – me abrazo – perdóname Ash…
- No Misty, no – mi voz estaba entrecortada pero necesitaba decirlo – solo te hago sufrir… y no quiero Misty, no te mereces esto… mereces algo mejor…
- Ash – levanto su cabeza de mi hombro y me miro fijamente – Solo sufro porque no te tengo de la manera que quiero y deseo – sus palabras brotaban de sus labios, de los cuales con solo verlos, pedían los míos encontrarlos – si pudiera tener a Ash Ketchum de nuevo conmigo, aquel del que me enamore, aquel con el que compartí unos maravillosos años… créeme que ya no estaría mas triste, no verías en mi ni una sola lagrima de tristeza, tal vez una que otra de emoción y alegría, cuando nuestro pequeña nos llene de orgullo – solo la veía en silencio, no tenia palabras para lo que oía – dime señor inseguro de todo – la mire con una ceja alzada, algo molesto por ese comentario
- ¿Qué? – le pregunte de mala manera, ella rió, su sonrisa con sus ojos cerrados me lleno de vida
- Cree que aun estoy a tiempo de reencontrarme con ese Ash… - ella me miro expectante de la respuesta que pudiera llegar a darle, y en si, no sabia que decirle…
- Yo… - baje mi mirada, la eleve al cielo oscuro y luego encontré su mirada – nunca pude sacarte de aquí – señale mi sien con dos de mis dedos, dándome un sutil golpe con ellos, ella me miro con su cabeza un poco inclinada, se la veía con mucha curiosidad – pero de aquí – baje mi mano hacia el lado izquierdo de mi pecho – nunca pensé sacarte… - ella parpadeaba, aclare mi garganta y continúe – yo quiero estar contigo – vi sus labios hacer una mueca – desde ahora para siempre
- Ash – se lanzo a mis brazos y fue ella ahora la que me beso, se sentía tan bien, que ella lo hiciera y no yo, eso significaba que ambos cedimos…
Me sentía feliz, había llegado el fin de mis pesadillas, el fin de todo lo malo, era un maestro Pokémon, pero al diablo con el titulo, ahora tenía otro titulo que ya estaba seguro de poder usar… el titulo de Papá…
Decidimos reunir a todos nuestros amigos y parientes para darles las noticias, que sus hermanas, supieron primero, el nombre de la pequeña seria desde ese momento para todo el mundo Mya Ketchum, hija de Misty Waterflower y de Ash Ketchum. Y la que dejo a todos con la boca abierta fue la que dio Misty cuando aun no sabían que nos habíamos arreglado
- Decidimos con Ash – me miro y sonrió – ahora que nos arreglamos – un silencio se armo en escena, el rostro de todos se veían sorprendidos, y no era para menos, yo baje mi mirada y solo miraba a la pequeña Mya, que dormía en mis brazos, así que ella siguió – acordamos fecha para entrelazar nuestras vidas
- ¿En serio? – Dijo una voz que enseguida reconocí como la de mi madre – pero si me dijiste Ash – levante mi mirada de Mya y me encontré con la mirada confundida de mi mama – que solo se arreglaron por el bien de Mya, no que se habían arreglado como pareja – le sonreí y mire a Misty
- Pues… - la volví a mirar – quería que fuera todo una gran sorpresa
- Ya lo creo – se rió y todos los presentes que se miraban entre si, nos empezaron a felicitar aliviados. Sabia bien que sin mis amigos no hubiera podido superar nada de esto, aunque claro… mi cariño por la madre de mi hija, estaba en mi piel, como siempre… pero había tenido una venda que no me lo dejaba ver… y que una niña pequeñita de cabello oscuro, y ojos como los de su madre me quito en un segundo.
Al fin tenia mi familia, mi mirada se encontró con la de Misty que cerró sus ojos y me sonrió con una sonrisa enorme, se la notaba tan feliz, tan igual a la Misty que recordaba de mis sueños que me sentía en plena gloria…
Sabia que tal vez, volveríamos a pelear por tonterías o quien sabe porque… pero ahora contábamos con algo que nos serviría de experiencia, cada vez que algo pasaba, solo debíamos recordar… lo vivido… para no volver a desconfiar…
Y por eso, por esa desconfianza que yo tuve hace un tiempo, lo que causo que la alejara de mi… yo… solo pensaba en algo, lo que quería lograr más que nada en el mundo ahora, era el bienestar de Misty, y sobretodo el de Mya
Pues ha llegado el final de esta historia, agradecemos sus comentarios y sus visitas. Este final fue exclusivo de Sirena Misty, todos ya la conocen en sus historias son muy buenas y su forma de redactar es única. Ella también esta muy contenta de que este fic haya terminado bien y les agradece de igual forma su lectura. Los invito a pasar por su perfil y yo les hago una invitación a mi blog donde practico para mejorar mi narración
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GRACIAS POR TODO!