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10/08/2007
Aiolos se detuvo enfrente de la oficina de la oficina de Manta. Había podido ver como El capitán Ushinata acababa de salir de allí con un gesto de satisfacción en la cara. Acababa de regresar de su turno con Melange en la zona 66 y tenia mucho de que informarle.
- ¿A que esperas para llamar? – una voz a su espalda interrumpió sus pensamientos.
- Maldición Me-chan, no te me acerques por la espalda así. Me dará un infarto.
Ambos shinigamis llamaron a la puerta y entraron. Manta parecía cabizbajo.
- ¿Estas bien Manta? – preguntó Melange pese a ser consciente de la obvia respuesta.
- Si… más o menos… al capitán se le ha ocurrido la genial idea de proponer una lista de candidatos…de unos 10000 shinigamis de los que me ha mandado recopilar información.
- Pero… ¿este quiere encontrar un teniente o formar un nuevo escuadrón al completo? – se sorprendió Aiolos.
- El porqué lo hace solo puede tener una explicación. Intenta retrasar el nombramiento. Ya ha estado a punto de degradarme cuando he ido a advertir a Ka-chan y a Kaiden del riesgo de la zona 12… En fin. Supongo que Aiolos ya te ha contado lo que sucede.
- Si Manta, además mientras estaba en el Kidoshuu revisé archivos de la academia y no encontré nada relacionado con ningún Unmei Ushinata. Por lo visto tiene enchufe con alguien de la cámara de los 46 y por eso ha llegado a capitán tan rápido.
- Eso explica el porqué cesaron las ordenes de búsqueda. Y porqué se esfuerza tanto en evitar que sigamos buscando… - continuó Aiolos.
- Pues despabilad porque no estamos solos en esto. – Informó Yorleni entrando sin llamar con el teléfono de Ryu en la mano. – Mira esto, por lo visto nuestro secreto pasó de nosotros 3… 4… - corrigió fijándose en Melange.
- ¿Kaiden aprovechó su turno en la zona 12 para realizar un rastreo? está loco. Al menos tiene a Ka-chan para cubrirle las espaldas. ¿Pero como ha podido llegar a determinar que no llegaron allí?
- Antes de venir por aquí tuve una corazonada. El equipo de infiltración. El que usábamos para “visitar” a la división 8 y conseguir un trago gratis… ha desaparecido. Localizadores, explosivos de demolición, casi todo… Supongo que habrá usado los localizadores.
- Lo peor es que están rodeados. Si han encontrado algo mas no podemos comunicarnos. Tenemos que sacarlos de ahí inmediatamente. Aiolos, melange necesito que os preparéis para partir a la zona 12 de inmediato. Intentaré cubriros distrayendo al capitán. Necesitareis equipo medico y…
- … no te molestes Manta… - dijo otra voz desde la puerta.
- ¡Gatou! – exclamó melange.
- ¿Donde están Kara y Kaiden¿Han vuelto¿están bien? – Manta se puso en pie apoyándose sobre su escritorio.
- Kara está bien, algunas heridas leves pero está en la enfermería…
- ¿Y Kaiden?
- Está aquí… - anunció la chica de tez morena mientras con pulso tembloroso dejaba la zampakutoh quebrada de Kaiden sobre el escritorio de Manta.
Todos supusieron lo que significaba ese gesto.
Unmei se regodeaba paseando alrededor de la silla donde se encontraba Kara sentada, como una serpiente enroscándose sobre un desprotegido ratón.
- Hmmm… vamos… ¿no me describes siquiera lo que sucedió¿Algún pequeño relato escrito¿Ni un dibujo? Vale que no puedas hablar… pero si tienes manos… Oh es cierto… aun están manchadas de sangre… que descortesía la mía traerte aquí inmediatamente sin poder pasar por la enfermeria, ni comentárselo a tus amigos… Eh chicos¡he vuelto¿A que no sabéis que es lo que ha pasado? Estábamos de patrulla… - comenzó a decir Unmei con voz de mujer.
- ¡Y un Hollow se COMIÓ a mi compañero! - Terminó bruscamente abofeteando a la chica. Kara no pudo contenerse mas y explotó
- “La zona no era segura, Kaiden apenas tenia experiencia en combate… ¿¡Como se te ocurrió mandarnos allí¿¡¡Qué clase de capitán hace eso con sus subordinados!!?”
- Así que así lo haces… telepatía… - murmuró Unmei echándose para atrás. Kara se tapó la boca instintivamente tras caer en la cuenta de su error. – ¿Sabes? No me sorprende… también noté cuando intentaste leerme la mente tan pronto como te sentaste en esa silla y comencé a hablarte. ¿Curiosidad por saber que es lo que se pasa por esta cabecita?
- “Maldito cerdo egolatra…” - pensó Kara.
- Ohhh… eso de cerdo egolatra son palabras muy fuertes para una señorita como tu… verás Kara… la telepatía es un don muy poco frecuente. ¿Cuanto hace que no recuerdas lo que es comunicarse como el resto de los mortales?
- “¿Me ha leído la mente a MI¿Quién coño es este tío?” - pensó Kara comenzando a sudar de miedo.
- Veras… Se lo que descubriste con tu patético compañero en la zona 12… se que buscabais a vuestra antigua capitana y a su teniente… a decir verdad lo predije. Sois muy… persistentes… aun así no puedo dejar que le digas a tus compañeros lo que habéis descubierto – Unmei se acercó cada vez más a Kara.
- Señorita Kagemusha… Ka-chan… como te llaman tus amigos… haré que me guardes un secreto… - le susurró al oído a la chica. Está se estremeció sintiendo un aliento frío como el hielo. – esto es lo único que se ha encontrado de vuestras queridas amigas. – Dijo mostrando un par de zampakutohs bien conocidas. – pero esto, no se lo dirás a nadie…
Kara se estremeció e intentó gritar. Pedir ayuda. Pero por alguna razón, nadie podía oírla.
- Si tan solo le hubiésemos hundido el puño en la cara cuando quemó la capilla ardiente de Ela y Mi-chan… - murmuraba Kage.
- Probablemente te habría roto los dos brazos y te habría mandado de cabeza con ellos. Entonces estaría mirando dos lapidas en vez de una sola. – intentó consolarlo Apollo.
- Sabes que lo habría hecho encantado. La explosión que vi cuando recogí a Kara… tuve el presentimiento que había sido cosa suya… A todo esto… Kara no se ha pasado por aquí, no estaba tan mal como para que la ingresasen. Esto es muy raro.
- Quizás solamente se encuentra muy abatida. Imagina que ella fue la ultima en verlo con vida. E incluso llevaba su Zampakutoh en las manos. Pero ahora no podemos dejarnos guiar por la rabia y la venganza… Antes no teníamos oportunidades y ahora menos aun. – razonó Apollo preocupado.
- Pero lo que descubrieron… descarta que despareciesen en el mundo humano. Y Manta vio como cruzaban el umbral… así que solo pudieron ser interceptadas en el túnel… y si allí no quedaban rastro… ¿donde pueden haber ido¿Repelidas de vuelta a la Soul Society? Ahhh… es exasperante… necesito partirle la cara a ese capitán estirado…
- Kage, ya sabes que todos compartimos tu opinión… pero bueno, como Kaiden ya no está y junto con Ka-chan se encargaron de avisarnos y organizarnos… y como Ka-chan debe estar recuperándose del shock… creemos que lo mejor es que tu seas el nuevo cabecilla.
- ¿Qué? – Kage se quedó a cuadros
- No es tan descabellado eres el oficial de más rango con el que podemos contar en estos momentos.
- ¿Que estáis haciendo aun aquí¿No os he demostrado ya que recordar a los caídos es una perdida de tiempo? – Aquella irritante voz solo podía pertenecer a una persona igual de irritante.
- Capitán Ushinata. Es costumbre en la división recordar a nuestros compañeros. – respondió Kage intentando ocultar sus ganas de partirle la cara a ese mamón…
- Inútil… resistirse al olvido es inevitable. Recordarles solo causará dolor, debilidad y más pérdidas. Es un ciclo vicioso al que es imposible oponerse. Creedme, el olvido es la mejor solución.
- Capitán Ushinata… también estamos preocupados por el estado de Kara… ¿puede decirnos algo de ella? – se atrevió a preguntar Apollo.
- Kara… la señorita Kagemusha será expulsada del seiretei, por realizar acciones no autorizadas durante una misión rutinaria, eso si antes no consigo convencer a la cámara de los 46 de que la ejecuten por encabezar una rebelión en la sombra.
Kage y Apollo se quedaron pálidos al escuchar la monotonía con la que pronunciaba esas palabras.
- En fin… estas acciones no serán perdonadas sea quien sea el que las lleve a cabo. Buen día. Oficial Kage. – deseó el capitán retirándose del tranquilo jardín.
- Kage… ¿que hacemos?
- Reúne a todos… Kara cenará con nosotros esta noche, y nos traerá la cabeza de ese cabrón en una bandeja.