|
Author of 11 Stories |
10. DESTINO
(Spoilers hasta el cap. 54 del manga)
Tamaki me enseñó que cada hombre escoge su destino.
Debería de predicar con el ejemplo, la verdad. Desde el momento en el que decidió salvar a su madre renunció a controlar el suyo.
Ese idiota que a ratos se cree Romeo y a ratos la Madre Teresa se olvida de velar por sus propios intereses hasta el patetismo. Si yo fuese él, jamás habría fundado este Club.
Si yo estuviese en su lugar, me habría dedicado a complacer a esa esfinge que tiene como abuela hasta que me nombrase heredero públicamente. Y luego me habría vuelto a Francia.
No habría aprendido a manipular los deseos y las necesidades de las personas en el Club.
Sólo habría conocido a damitas remilgadas y pasivas, en vez de a una plebeya brutal en sus decisiones y en sus palabras como Haruhi.
Si no fuera porque Tamaki crucificó su destino, yo ni siquiera tendría uno.
Es una necesidad física.
Es más fuerte que dormir y qué comer y que respirar el aire fresco de Fointanebleau.
Por eso no voy a parar –no puedo parar- hasta que encuentre –redima- a su madre.
En parte, para darle las gracias.
Y en parte, para que me ayude a devolverle a Tamaki su destino –y sus favores.