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- Broken Heart -
Prólogo.
“ Lo siento Mitsuki..."
Las lágrimas no dejaban de caer de sus tristes ojos azules hacia sus mejillas y se sentía realmente patética, Mitsuki Kouyama, una chica de 16 años, cabello largo, sedoso y rubio hasta las rodillas caminaba en un parque en la oscuridad de la noche, el viento se movía lentamente pero era suficiente para que ese clima le calara hasta los huesos, pero no era que realmente le importara, solo se dedicaba a caminar para tratar de calmarse un poco.
“Lo siento Mitsuki”
Esas palabras recorrían su mente una y otra vez. Torturándole y haciendo que se sintiera más inmune cada vez que se acordaba de ellas y traspasaban su mente.
Sakurai Eichi. Ese era el nombre de la persona que le acababa de romper el corazón, ese chico de grandes ojos color y cabello de igual color que el suyo, recordó mentalmente su cara, su sonrisa y una vez más las lágrimas empezaron a caer mas rápidamente, se sentó en una de las bancas que se encontraban cerca de ahí, no sabía cuanto tiempo había estado andando pero no tenía fuerzas para seguir, se sentó y solo se dedicó a ver hacia el horizonte, cerró los ojos suavemente tratando que las lágrimas no salieran nuevamente de sus ojos, pero sus esfuerzos fueron en vano.
Escuchó unos pasos sobre el camino de asfalto pero no quiso siquiera abrir los ojos, quien quiera que fuera no le importaba, de pronto sintió que un pañuelo pasaba levemente por sus ojos, ella se vio obligada a abrirlos rápidamente, seguramente era él, tenía que ser Eichi, el se había dado cuenta que era un error por un momento sus ilusiones se hicieron fuertes, pero lo que vieron sus ojos al abrirlos no fue tan grato como su fantasía, enfrente de ella se encontraba un chico de su edad y cabello medianamente largo amarrado con una coletita de caballo, su expresión era de desconcierto.
Se quedaron viendo durante unos minutos hasta que ella deshizo esa conexión entre sus miradas, lo que menos quería era la compasión de un extraño, sabía prácticamente lo que iba a pasar a continuación, él le preguntaría como estaba… como si no fuera realmente obvia su situación, era lógico que no lloraba de alegría precisamente.
- Anímate – le dijo él después de unos instantes, cosa que sorprendió a la rubia ya que no era lo que ella tenía en mente que iba a decir ese desconocido – no se que haya pasado pero si lloras no resolverás nada.
- Tu no entiendes – comentó Mitsuki molesta – ni siquiera me conoces.
- Eso es verdad, pero sé que en la vida hay cosas malas y buenas… aún estas viva, además eres una chica linda – dijo guiñándole el ojo picaramente – seguro que una sonrisa te queda mejor.
Ella no pudo evitar dejar salir una breve sonrisa que apenas se marcaba en sus labios, aunque sus ojos aún estaban hinchados por haber llorado tanto.
- Se me hace tarde – dijo el chico viendo el reloj y dándose la vuelta – tengo que irme.
- Espera
- ¿Que pasa?
- ¿Porque no me preguntaste que si estaba bien, como la mayoría hubiera hecho?
El desconocido la miró con confusión para después responderle sencillamente.
- Es totalmente claro que no estabas bien.
Siguió caminando y Mitsuki lo vio desaparecer entre la oscuridad, notó que sus lágrimas ya no estaban afuera. Tenía que ser como una ayuda extraordinaria que le hubieran enviado.
- Aún estoy aquí – pensó recordando las palabras.
Se dirigió a su casa. No se encontraba emocionalmente bien aún, pero estaba mejor, el problema más duro sería el día siguiente, cuando viera a Eichi en el colegio otra vez, ahí sí que sería una prueba, pero tenía que superarla. Durante esa noche no pudo dormir muy bien por todo lo que había ocurrido ese día y por todo lo que ocurriría al día siguiente.
Cuando llegó al colegio, no pudo más que afirmar sus temores, todo el mundo estaba hablando del tema y eso era algo que no soportaba, las chicas eran las que parecían tener mayor interés entre toda la población escolar y aunque hablaran bajo Mitsuki podía escucharlas perfectamente.
- Lo he escuchado – susurraba una – Eichi ha dejado a Mitsuki.
- H-Hablas en serio? – Tartamudeó otra a su mismo nivel de voz – pero…
- Lo suponía – agregó otra – ese chico es un mujeriego de lo peor.
- Pobre de Mitsuki…
Apresuró el paso, no quería escuchar más del tema, no tardó entrar al aula pero se arrepintió ese lugar parecía menos seguro que la entrada del colegio, al abrir la puerta todas las chicas voltearon a verla unas con compasión, otras con pena…
Dejó sus cosas en su lugar y se dispuso a salir nuevamente del salón, pero una de sus mejores amigas llegó en ese momento, era una chica de su estatura y de cabellos castaños sueltos.
- Buenos días – saludó ella con una sonrisa, no mostraba ninguna de las emociones que sus compañeras tenían hacia ella – Veo que te encuentras mejor, por cierto, la siguiente semana las chicas y yo pensábamos ir a ver a una nueva película que va a salir ¿vienes?
Mitsuki asintió feliz. Por eso era su mejor amiga, siempre actuaba como siempre, pasara lo que pasara y no es que a Oshigue no le importara la vida de sus amigas, sino que, sabía que lo que menos quería era que las trataran con pena y desprecio o como medio de un simple chisme.
- Bien, entonces será después de clases, el viernes, nos vemos en la entrada.
A pesar de que todos seguían viéndola, unos cuantos de reojo y otros descaradamente, a ella dejó de importarle, ya que no se encontraba en la completa soledad que hubiera traído con sigo la incomodidad, todavía tenía amigas.
Unos minutos más tarde entró el profesor, el cual era joven, alto, poseía unos cortos cabellos negros y ojos a juego y una sonrisa que derretiría a cualquiera.
- Buenos días – saludó el- Tenemos un nuevo estudiante que fue transferido desde una escuela de otro estado, pasa por favor.
El chico de la noche anterior se hizo presente pero Mitsuki no logró reconocerlo.
- Creo que sé quien es, pero… no logro acordarme… - pensó ella mirándolo fijamente, el chico notó su mirada y le sonrió calidamente, cosa que pasó inadvertida para ella pero no pasó para otras chicas, las cuales le dieron su mirada de odio.
- Su nombre – prosiguió el profesor escribiendo su nombre en la pizarra – es Takuto Kira.
- Ese chico… mmm… Takuto Kira no me suena - trató de repasar mentalmente sobre las posibilidades.
- Hasta atrás hay un asiento disponible, pasa y espero que te sientas cómoda, la delegada de clase es Kouyama Mitsuki, - comentó mientras ella seguía en la luna, hasta que , la cual estaba sentada atrás de ella levantó su mano cosa que la sacó de sus pensamientos y lo hizo sola - si hay problemas no dudes en pedir ayuda.
Pasó a su asiento y Mitsuki siguió pensando en quien sería, cuando llegó el receso se dirigió a la parte trasera para salir a tomar aire, pero la voz del nuevo llegó a sus oidos antes de que sus manos llegaran a la perilla.
- Hola – dijo él acercándose – te ves mucho mejor que ayer.
Fue entonces cuando lo reconoció. Su voz era totalmente igual. ¿Como no había podido reconocerlo? Era totalmente inconfundible.
- Tu eres el chico del parque! – exclamó ella impidiendo que su asombro quedara escondido.
- Eh… si… ¿no te habías dado cuenta?
La chica negó con la cabeza.
- Pero si que fue una sorpresa verte hoy – comentó ella – nunca pensé en verte de nuevo.
- Lo sé, ni siquiera te fijaste en mi cara – exteriorizó riéndose levemente haciendo que la rubia se ruborizara de la vergüenza, al ver este gesto de timidez Takuto rió más abiertamente.
- No te rías, no es gracioso. – le recriminó molesta
- Lo siento, pero para mí… si lo es – admitió.
Ella lo fulminó con la mirada.
- Vamos, no te enojes. ¿Sales a tomar aire?
- Creí que era obvio – comentó ella con una sonrisa – Pensé que no hacías preguntas innecesarias.
El rió más que antes.
- Tienes razón.
- Eres un chico muy…
- ¿Muy? – preguntó interesado, animándola a seguir.
- No lo sé, muy… interesante, creo.
Takuto sonrió
- Entonces, creo que replanearé mi pregunta – se aclaró la garganta - ¿puedo acompañarte a tomar algo de aire?
La chica dudó un poco para luego asentir y ambos salieron del aula.
Su ayuda extraordinaria había venido otra vez, aunque él no lo supiera eso era lo que era para ella, un auxilio que había venido en el momento de más debilidad en su vida, era el primero que le había dado un consejo cuando se había sentido tocando tierra, además era muy agradable e interesante.
Notas de la Autora: Hola!! Espero que les guste este fic y me dejen algo para saber sus opiniones, bueno, este como es el prólogo está corto, espero hacer los otros más grandes jeje, lamento haber puesto de malo a Eichi pero ya verán lo que tengo preparado mentalmente para todos buajajaja (risa malévola).
Espero continuarlo pronto, gracias a los que leen.
Full Moon o Sagashite no lo hice yo, solo hago este fic por y para entretenimiento.
Con Cariño –Tenshi of Valhalla-