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Author of 4 Stories |
Hola! Aquí estoy con otro fic, espero que les guste...
Nos vemos abajo!
Disclaimer: Todos los personajes que reconozcan son creación de J.K. Rowling.
Un Juego de Locos
Una tarde de sábado en el colegio Hogwarts de magia y hechicería, específicamente en la torre de Gryffindor, en la habitación de mujeres, se encontraban Hermione Granger, Lavender Brown, Parvati Patil y Ginevra Weasley. Teniendo una conversación…Casi normal.
- Pansy Parkinson puede pelar patatas, ¡¡¡te digo!!! – Chillaba la Weasley, tratando de hacer entender a Lavender Brown lo que había visto hacer a Parkinson en la mañana.
- Parkinson lo único que sabe hacer es tirarse a Malfoy. – Replicó Lavender.
- Corrección. Lo único que sabe hacer es tirarse a medio colegio. – Dijo Hermione, con su típico tono de Sabelotodo
- Ya. Si ustedes lo dicen…– Se resignó Ginny.
De pronto, de la habitación de los hombres, se escucharon ruidos extraños…
- ¡AH!
- Finalmente solos, pequeño Draco Malfoy – Oyeron decir a ¿Harry Potter?
- Quítateme de encima, Potter – Dijo Malfoy, quien por alguna extraña razón estaba en la torre de Gryffindor – ¡¿cómo mierda llegué aquí?! Debí sospecharlo, soy demasiado atractivo…Incluso para los hombres.
- Venga, no seas tan creído, te hemos traído aquí porque pues…Tenemos un juego nuevo. – Dijo Ron Weasley
- ¿Qué les hace pensar que YO querría jugarlo? – Dijo el Malfoy con ganas de vomitar, al ver tanto rojo y dorado a su alrededor.
- Bueno, Goyle y Zabini no tuvieron ningún problema, como verás. – Potter señaló a su derecha, donde se encontraban los dos Slytherins, sentados frente a un tablero.
- Ya. Y… ¿De qué se trata? – Preguntó el rubio, con curiosidad.
- Jejee…Sabíamos que al final querrías jugar. Son penitencias, cosas que tienes que hacer y si no lo haces te tomas un vaso de ese trago de allá… - Ron apuntó a una botella, sobre la mesita de noche.
- ¿Qué mierda es eso? – Preguntó Malfoy, queriendo saber qué es lo que iba a tragarse si no llevaba a cabo la penitencia.
- Pues…No lo sabemos. – Respondió el niño que vivió.
- Sólo ustedes son tan estúpidos como para beber algo que ni conocen. – Dijo Malfoy.
- Zabini ya lo ha bebido – Dijo Goyle.
- Eshhhqueeeee ZzzaaaaBbinii eshhh muyy maassshhhho – Dijo Blaise, desde el tablero, notoriamente…Bebido.
El grupo de (asustadas) muchachas despegaron el oído de la puerta por un momento. Para comentar lo oído.
- Dios… ¿Qué hace Malfoy ahí? – Preguntó Parvati
- Y Goyle – Agregó Lavender
- Y Zabini – Dijo Ginny
- Chicas, tengo algo que decirles… - Dijo de repente Hermione
- ¿Qué? – Dijeron al unísono Ginny, Lavender y Parvati.
- Draco. Quiero hijos con él.
- ¿Quéé? – Gritó Lavender, mientras Ginevra seguía en un estado de Shock.
- ¡Tú estás loca! – Chilló Parvati, iba a continuar con una reprimenda, pero se escuchó algo más extraño aún de la pieza del frente. La de los chicos.
- Daale Ron…¡¡¡BAAAATE EL PURÉÉÉ…!!! – Chillaba Blaise Zabini ebrio aún.
Debido a la rareza de la frase, las chicas decidieron salir de su habitación. Para escuchar mejor, pegándose a la puerta de los chicos, por supuesto.
- ¡Harry, dile que me suelte! – Decía asustadísimo Ronald Weasley, con la voz entre cortada, como si le estuvieran zangoloteando.
- Ya, qué le vas a hacer…Si es parte de la penitencia. Además no creo que sea conveniente que beba más. – Dijo Potter. De fondo, se oían las risas de Goyle y Malfoy. Se lo estaban pasando muy bien, al parecer.
- Parece, que ya han comenzado el juego. – Dijo Ginny con los ojos como platos.
- Sí, parece. – Respondieron las otras tres.
- ¡Shh, shh¡Que ahora le toca a Malfoy! – Dijo Ginny, quien todavía tenía la oreja pegada a la puerta.
Así era. Dentro de la habitación, Draco Malfoy daba vueltas la ruedita que indicaría su penitencia.
- Esto no puede ser…- Decía Draco, con un toque de miedo en la voz.
- Anda, tienes que hacerlo. A menos que quieras quedar como Blaise – Dijo Goyle.
- Vamos, que no es taaan malo – Dijo Harry
- Tú no la has insultado todos estos años, comadreja.
- Vamos, cruza esa puerta, toca la de enfrente, espera a que abran y dilo.
Al oír eso, la pequeña Weasley se dio vuelta hacia sus amigas, con cara de espanto.
- Van a nuestra habitación. Malfoy va a nuestra habitación.
- ¡Corran! – Gritó Hermione, devolviéndose al cuarto como si el mismo diablo la siguiera.
En eso, en la habitación de los chicos, Harry explicaba bien lo que Draco debía hacer.
- Se lo dices y luego la besas.
- – Dijo Blaise…o intentó decir.
- Sí…Eso – Dijo Ron, con ira reprimida.
Entonces, el futuro mortífago se paró y abrió la puerta, tocó la de la habitación de chicas y esperó a que le abrieran.
Dentro, Ginevra Weasley intentaba convencer a Hermione para que fuera ella quien abriera la puerta, mientras Parvati y Lavender abrazaban una almohada, aterrorizadas. Así pasaron 2 minutos, hasta que la persuasiva Ginny convenció a Hermione, quien, algo nerviosa, se acercó a la puerta. La abrió y con los ojos cerrados dijo:
- ¿Sí?
Pero ella no tenía idea de lo que venía…
- Ejem…Mírame, escúchame. Hermione, escúchame geeeeemiiiiir – Chilló entonces Draco Malfoy tomándola de los hombros e inmediatamente después de terminar la frase puso una mano en su nuca y la besó. Apasionadamente. Mientras las muchachas de la habitación miraban con ternura y espanto combinados la escena y los muchachos de en frente reían a más no poder.
De repente, Draco cortó el beso y se devolvió corriendo a la habitación, dejando a Hermione entre sorprendida y feliz.
- Chicas¿les digo algo? – Dijo Lavender.
- ¿Qué? – Dijeron las demás
Entonces volvieron a tocar la puerta. Iban a abrir la puerta, pero tenían claro que ese día…Ese día era de locos. Lo que ninguno de los adolescentes sabía, era que para el almuerzo Pansy sí se había metido a pelar papas a la cocina y que por accidente le había puesto a todo…Demasiado azúcar.
Bueno, eso ha sido. Este fic lo he hecho para el Foro Dramione: Los Polos Opuestos Se Atraen específicamente para el reto que ha propuesto SombraGris en el tema Un Reto Fuera de Serie.
Críticas, sugerencias y todo tipo de comentarios son aceptados en un Review! xD
Hasta pronto!