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Anime/Manga » Naruto » Instantes font: B s : A A A . width: full 3/4 1/2
Author: Kohaku no Kokoro
Fiction Rated: K+ - Spanish - Romance/Humor - Neji H. - Reviews: 15 - Published: 10-02-07 - Updated: 02-26-08 - id:3814966

Instantes

(Dos hombres y un destino)

Por Kohaku no Kokoro

Capítulo 1. Guapa.

Naruto terminó su segundo bol de ramen y atacó el tercero. Jen le imitó, ella iba más o menos al mismo ritmo. Honey, en cambio, acababa de empezar el segundo; ella comía más despacio.

—Y bueno, ¿cómo van vuestros entrenamientos? —preguntó Naruto con la boca llena.

—Bien —contestó Jen del mismo modo—. ¿Los tuyos?

—¡No me escupáis! —protestó Honey (escupiendo a su vez).

—Bueno —Naruto la ignoró para contestar a su compañera—, Kakashi-sensei cada vez nos exige más… Es un poco plasta. No tanto como Kiba, pero…

—Kiba es todavía más voceras que tú —interrumpió Honey—. Y encima, con ese perro…

—Que también es un escandaloso del quince… —continuó Jen.

Las dos se rieron a carcajadas. Naruto las acompañó.

—¿Y Genma-sensei cómo os trata?

—¡A Honey mejor que a mí! —contestó Jen señalando a su amiga con un dedo acusador—. ¡Igual que Gai-san!

—¡Pues claro! ¡Mi llama de juventud arde mejor que la tuya! —replicó Honey, ni ella misma supo si en serio o en broma—. Y de todas formas, Gai-sama no es mi sensei…

—¡Y encima eres la mimadita de Lee! ¡Así Suzy y yo estamos ignoradas!

Volvieron a reírse. Aquel tipo de pullas eran la mar de normales entre Honey y Jen.

—Ignoradísimas, sí. Igualito que Tenten y Neji… ¡Con lo que os quiere Genma-sensei! ¿Qué queréis, fundar una asociación de víctimas?

—Me pregunto cómo lo hace Neji para soportar a Gai-sensei —comentó Naruto—. ¡Son incompatibles! ¡Uno entusiasmado con la juventud y qué sé yo con qué más, y el otro un amargado de la vida!

—Y encima el Señor Ojazos no tiene paciencia… Ni quién se la ponga… —continuó Honey pensativa, empezando su tercer bol de ramen.

—¿Señor Ojazos? —repitió Naruto, que casi se cae del taburete a causa de la risa.

Honey sonrió y asintió.

—Al fin admites que esos ojos son para enmarcar… —comentó Jen terminando su cuarta ración.

—Ñé —replicó Honey—. Ése no es más que un cretino arrogante con unos ojos muy grandes. Debería estar expuesto en un museo…

Naruto y Jen se miraron conteniendo la risa. Ellos dos (entre otros) tenían la teoría de que Honey sentía algo por Hyûga Neji, y no el aborrecimiento que ella decía precisamente.

—¿En un museo? —repitió Naruto—. ¿Qué clase de museo?

—De historia natural. Un ejemplar único, por suerte, de “cretinus totalis”…

Los otros dos no pudieron aguantar más y se echaron a reír. En primer lugar, la broma tenía gracia; en segundo, si Honey pensaba que Neji era el único “cretino” de Konoha, era que conocía a muy poca gente… o que quería distinguirlo de los demás.

—Perdón… —susurró una voz a sus espaldas—. ¿Podríais decirme dónde encontrar al maestro Hokage?

Los tres se volvieron para encontrarse con un joven desconocido, más o menos de su edad, en apariencia, y muy bien vestido.

—“La” maestra Hokage —corrigió Naruto al ver que sus dos amigas se quedaban atontadas mirando al chico. Ni que fuera tan guapo, pensó. Claro que Naruto no entendía mucho de belleza masculina.

—… A la maestra Hokage —se corrigió el desconocido como si se lo hubiera aprendido de memoria con gran esfuerzo.

Las chicas seguían mirándolo sin decir nada. Él les dirigió una tímida sonrisa.

—Sí, bueno, chaval… —comenzó Naruto al ver que el pobre no obtendría mucha información de aquellas dos—. Ellas no pueden decírtelo, porque no saben hablar —inventó—, pero yo sí. Mira…

El desconocido decidió ignorar aquello de que no sabían hablar, ya que había oído la broma de Honey y, por consiguiente, sabía que no era cierto. Se preguntó quién sería el presunto cretino. Todo esto mientras escuchaba las instrucciones de Naruto para llegar a casa de Tsunade (NA: Para que luego digan que los chicos no pueden hacer dos cosas a la vez).

—Gracias —susurró después—. Si puedo hacer algo por vosotros…

—Bueno, podrías decirnos tu nombre —sugirió Naruto—, por si te volvemos a ver, no me apetece llamarte “eh, tú” o algo así…

El otro sonrió.

—Naoki —contestó—. Me llamo Toriyama Naoki.

—Yo Uzumaki Naruto. Y las mudas son Miyagi Jen y Shiroyama Honey.

Naoki puso cara de extrañeza.

—¿Honey? ¿Qué clase de nombre es Honey?

—Un… apodo —contestó la susodicha en voz muy baja—. En realidad me llamo… Ayame… pero me llaman Honey por el pelo.

—Y la piel y los ojos —adivinó Naoki clavando su profunda mirada en la de ella.

Honey asintió y miró a otro lado. Naruto le pasó un brazo por los hombros.

—¡Bueno, no te entretenemos más! —le dijo al nuevo con una sonrisa—. Vete a buscar a la maestra Hokage, no queremos molestarte… ¡Un gusto conocerte!

Naoki sonrió a su vez, confundido.

—Eh… Igualmente —respondió, y se fue.

—Tú no pierdes el tiempo, ¿eh, Honey? —Jen recuperó el habla como por arte de magia.

—¿Yo? ¿De qué hablas? —se hizo la loca su amiga.

—No, de nada… Sólo que llega un tío buenísimo a Konoha, ¿y quién lo acapara? La señorita Honey…

—¡Pero si a ti todavía te gusta el traidor de Sasuke! —protestó Honey, que además no era capaz de entender ese hecho—. Además, fue él quien empezó. ¡No es culpa mía!

Naruto lo estaba pasando en grande, como siempre que aquellas dos discutían.

—Bueno, chicas, no pasa nada… Lo único, que tu novio se ponga celoso, ¿no, Honey?

La aludida le dio un empujón.

—¡Que no es mi novio, majadero!

—No, pero bien que sabes de quién hablo…

—¡Vete al diablo!

—¿Dónde queda?

—¡Y yo qué sé! ¡Cómprate un GPS, a mí qué me cuentas!

Jen miró la discusión con interés durante los primeros diez segundos, más o menos. Después decidió hacer algo más productivo, como seguir comiendo. Ya llevaba cinco cuencos de ramen, y empezó el sexto. Naruto y Honey la miraron.

—¡Eso no vale! —se quejó él—. ¡Espéranos, cacho tramposa!

--

Mientras tanto, Naoki había llegado al despacho de la Hokage, dispuesto a preguntarle… por ella misma.

—… ¿Tsunade-san? —se sorprendió al verla.

Tsunade ladeó la cabeza.

—¿Y tú eres…?

—Naoki, el hijo de Toriyama Tadashi.

Ella sonrió.

—Hace muchísimo que no sé de él —comentó—. ¡Vamos, ni siquiera sabía que tuviera un hijo! ¿Qué edad tienes?

Se hizo a un lado para dejarle entrar, pero él se quedó parado.

—Casi diecisiete años —contestó.

—Ah, muy bien… Oye, ¿vas a entrar o voy a tener que quedarme aquí para siempre? —espetó Tsunade—. Oye, pero si tienes dieciséis años, entonces ya existías la última vez que vi a tu padre… ¡Lo voy a matar! ¡Mira que no decirme nada! ¡A los amigos se les cuentan estas cosas! ¿Y cómo está? ¿Qué es de su vida? ¿A qué has venido tú?

Ante tal torrente de preguntas, Naoki hizo lo que consideró más sencillo: quedarse callado. Pero entró. Encima Tsunade seguía hablando… Su padre no le había dicho aquello.

Cuando ella al fin decidió hacerle las preguntas de una en una, en plan interrogatorio, Naoki le explicó que su padre lo enviaba a Konoha para protegerlo. Lógico, ya que Toriyama Tadashi era un tipo rico, y famoso por ello. Naoki ya había sido secuestrado dos veces, y ambas había corrido peligro su vida. Así que Tadashi había decidido enviarlo lejos, con su amiga de la infancia Tsunade (que era un cuanto mayor que él, pero bueno…), ya que ésta vivía en una aldea de ninjas.

—Lo mejor será que te integres —sugirió Tsunade pasando a actuar, ahora sí, como la maestra Hokage que era—, será más fácil para ti vivir como una persona normal que escondido aquí como una rata, ¿no te parece?

Naoki sonrió.

—Sí, Tsunade-sama.

—Me ocuparé de ti —le prometió ella—, y de que te traten como a cualquier otro, porque los hay muy desconfiados por aquí… Los Hyûga, por ejemplo, sobre todo Neji, que capaz que te reta para ver si te deja en ridículo… Y dime, ¿ya has conocido a alguien de tu edad?

Entonces Naoki se acordó de los tres locos que había encontrado en el restaurante. Aquel chico, Naruto. La chica, Jen, la que no hablaba… Y Honey. Algo en ella había llamado muchísimo la atención de Naoki. Tal vez su cabello rubio. O aquellos ojos dorados… hasta cierto punto inquietantes. O su timidez. Era una chica bastante guapa, eso sí.

—Sí —contestó al cabo de unos segundos—, encontré a tres en el restaurante, me cayeron… bien.

Lo cual era cierto, por otra parte. Aunque sólo Honey hubiera despertado su curiosidad, le habían caído bien. Eso sí, tenía que averiguar a quién tenía tanta manía. Tal vez pudiera usar eso a su favor… Porque a partir de aquel momento, Honey se había convertido en su objetivo.

Notas:

Los personajes, escenarios, ideas, conceptos, términos, derechos e izquierdos de Naruto pertenecen a Masashi Kishimoto.

Miyagi Jen es un personaje creado por KittyStorm.

Shiroyama Honey y Toriyama Naoki son personajes creados por mí.

Todos los títulos de este fic (título y subtítulo del mismo incluidos) serán títulos de canciones. El del fic es de una canción de Alex Ubago. El subtítulo, de David Bustamante con Álex. Y el del capítulo, de Christina Aguilera: Beautiful.

Saludos. Se despide Kohaku no Kokoro.

Segunda sacerdotisa leickrista. Anti-Human-Love Goddess. Ex aprendiz padawan de Itnuzi Desli. Presidenta y fundadora del club de fans de Jesse James Dalton alias Yeye. Gran friki según el test de frikismo “FrikiTest”. Diosa inspiradora de Annell Maycov. CEP de William Moseley. Fan número 3 de Jun Aiza. Voz gemela de Bill Kaulitz. Ángel defensor de Tokio Hotel. Loca obsesiva germanocantante. Diosa suprema del panteón frikista. Maestra Sith de VcKBiLl y KittyStorm.



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