Help
Home Just In Communities Forums Beta Readers Dictionary Search
: B s . A A A    : full 3/4 1/2   : E E   : Light Dark Anime/Manga » Magic Knight Rayearth/魔法騎士レイアース » Fabricando Destinos

- Tenshi of Valhalla -
Author of 14 Stories

Rated: K+ - Spanish - Romance - Clef & Umi R. - Reviews: 68 - Updated: 02-24-09 - Published: 10-21-07 - id:3848438

Fabricando destinos

Capítulo 1. Secreto

Umi se movió entre las sábanas de su cama y se quejó con disgusto cuando sintió que la luz del sol le llegaba de lleno a la cara, hubiera jurado que había puesto las cortinas de modo tal, que cuando amaneciera pudiera dormir un poco más que los demás días, pero al parecer estaba equivocada, ya que por mucho serían como las ocho y eso era demasiado madrugar para ella.

La noche pasada había salido con Hikaru y Fuu al centro de la cuidad para comprar ciertos libros que les hacían falta para el colegio. Desde que habían regresado de Cephiro 3 años atrás seguían frecuentándose como amigas que eran, pero se veían solo en raras ocasiones ya que tenían muchas cosas que hacer, por esta razón, poco a poco fueron distanciándose. Eso no era muy bueno… ellas compartían sus recuerdos y vivencias del mundo mágico que habían visitado, además, compartían algo mucho más importante, su amistad.

Después de comprar los libros pasaron a la diversión, fueron a un parque temático, a un karaoke y por último fueron a cenar las tres, lo único que recordaba es que había regresado completamente cansada a su departamento y era tan tarde que solo se tumbó sobre la cama… eso la hizo reflexionar un poco.

Solo se había tumbado y hacía un año que se había ido de casa de sus padres… ¿Quien la había metido en la cama? No estaba loca. Podía sentir la suavidad y el calor de unas sábanas que la cubrían completamente.

No pudo pensar mucho más tiempo en el sueño, ya que de golpe éste desapareció y abrió los ojos lo más grande que pudo, definitivamente esa no era su cama y por lo tanto obviamente ese tampoco era su cuarto.

Después de abrir los ojos rápidamente, volteó a ver a todos los lados posibles para intentar reconocer algo, por mínimo que fuera que le ayudara a saber su paradero pero definitivamente nada le sonaba conocido, era un lugar completamente ordenado, al lado de la cama donde se encontraba había una pequeña mesita de noche con algunos libros sobre ella, volteó más a su izquierda y en una de las esquitas pudo ver un par de estanterías muy grandes con más libros los cuales eran mucho más gruesos y antiguos, cosa que le extrañó más, fue hasta que observó por la ventana que reconoció donde estaba, solo dar un pequeño vistazo al exterior fue suficiente.

Estaba en Cephiro. Pero…

¿Como había llegado ahí?

¿Porque ahora que no lo pedía ahí estaba?

Años antes, sus amigas y ella habían pedido con todo el corazón regresar a ese sitio y era completamente contradictorio que cuando ella, en lo personal, había perdido toda esperanza, se encontraba ahí. No tardó en sentir una punzada de dolor y de culpa en el corazón al no ver ni a Hikaru ni a Fuu, a ellas les hubiera encantado estar ahí también, siempre que se reunían en la Torre de Tokio por el aniversario de su regreso al mundo místico, contaban historias de lo que les hubiera encantado hacer si estuvieran allá, por supuesto todos los planes de Hikaru incluían a un espadachín mágico y los de Fuu incluían al príncipe de aquel mundo.

Suspiró.

Para ella no había nada o nadie que la atara, pero aún así quería regresar para ver a todos sus amigos de nuevo, eso era normal ¿no?

La puerta se abrió pero Umi Ryuuzaki no lo notó en absoluto ya que estaba demasiado metida en sus pensamientos para que algún ruido la sacara de ellos.

- Veo que has despertado – dijo una voz profunda a sus espaldas

Primero, la chica se sobresaltó por dos razones: una, no había escuchado que alguien estuviera ahí y la segunda no había reconocido la voz, pero pudo sentir que era una cálida y que le daba confianza, imaginó que la conocía ya que le hablaba con una extraña familiaridad que le asombraba y la hacía sentir segura, fue entonces, que dirigió su vista de la ventana hacia el propietario de la voz, encontró a un joven de unos 18 al igual que ella, vestía ropa tradicional de Cephiro, poseía un cabello corto color lila y unos ojos tan profundos como el mar, en los cuales se perdió durante un momento y por esa razón no se enteró bien de lo que antes le había dicho el chico, el cual empezó a hablar nuevamente.

– Me asombré cuando te vi por aquí esta mañana… además cuando te llamé – se detuvo y por alguna razón se vio algo apenado cosa extraña en él pero después prosiguió hablando – cuando te llamé, te desmayaste… ¿estas mejor?

- Estoy bien, gracias – respondió ella tratando de pensar que él definitivamente no era el gurú que había conocido unos años antes, además, él le había comentado que no crecía por un hechizo que había hecho sobre sí mismo y solo lo rompería por algunas razones especiales, además notó que ese joven se veía algo avergonzado por alguna extraña razón que ella no entendía, nunca había visto a Doushi Clef de esa manera.

Ambos se quedaron viendo, pero la curiosidad del chico de cabellos lilas no pudo más con la curiosidad.

- ¿Como llegaste aquí Umi? – preguntó él sin romper el contacto visual que había entre ellos, sus ojos denotaban una gran curiosidad, extrañeza y otro sentimiento, pero no supo descifrar cual.

Ahora estaba más convencida de que era Clef, el máximo hechicero de Cephiro, sin saber porque sus mejillas se enrojecieron un poco y rompió el contacto que había entre sus ojos y los de él, esa mirada siempre conseguía ponerla nerviosa y no hablar tan coherentemente como quería.

- No lo sé – respondió – solo sé que llegué tarde ayer a casa y luego amanecí aquí.

El chico pareció pensativo y Umi se atrevió a preguntar lo que hacía unos momentos se había cuestionado a sí misma.

- Clef… Te ves… - trató de pensar en algo rápido, la primera palabra que se le ocurrió fue “atractivo” pero decirle eso a una autoridad de Cephiro debería resultar algo vergonzoso, tanto para ella como para él, después de unos segundos decidió que palabra usaría – Te ves diferente.

El sonrió ampliamente.

- Gracias, supongo que los cambios son buenos de ves en cuando. Tu también has crecido estos años, te ves bien – comentó sin quitar esa sonrisa de su rostro.

Ella le correspondió el gesto y sonrió agradecida.

Ambos quedaron en silencio y ella aprovechó para fijarse nuevamente por la ventana, Cephiro era una fuente de vida, más de lo que recordaba, todo relucía en un esplendor sorprendente y poseía tal color que si se lo hubiera tratado de explicar a sus amigas con palabras no podría haberlo hecho, al parecer todo se había solucionado y la vida ya era tranquila en ese mundo.

- ¿Porque no vives en el castillo? – preguntó Umi ahora invadida por la curiosidad.

- Caldina ya se los había dicho, el castillo era temporal… todos los hechiceros de Cephiro gastamos mucha magia en él pero terminó por desaparecer 2 meses después de su partida.

- Ya veo… ¿Que les pasó a los demás? ¿Donde están?

- Caldina y Lafarga han ido a la aldea al noroeste del Bosque del Silencio, ellos se casaron hace dos años, son muy felices… Ferio y Lantis no dijeron a donde iban pero vienen a visitarme de vez en cuando, Presea y Ascot regresaron al bosque…

- Cada quien tomo su camino – susurró con un poco de nostalgia, era lo mismo que les estaba ocurriendo a ellas, cada quien se distanciaba un poco y tomaba su camino, como si todo hubiera sido un simple sueño.

- Como están Hikaru y Fuu? – preguntó el hechicero para sacar tema de conversación.

- Justo como ustedes nosotras nos separamos para seguir nuestros propios caminos y solo nos vemos en raras ocasiones y cuando tenemos tiempo.

Umi volteó a ver la ventana sonriente, tal vez si ella estuviera allí, las demás también, eso le daba un poco de alegría, tal vez pudieran tener otra aventura.

La chica nuevamente se había perdido en sus pensamientos pero aún así sonreía, ahora más que antes y Clef que la miraba no pudo evitar dibujar una leve expresión de alegría mientras se sentía algo extraño, hacía tiempo que había olvidado aquel sentimiento que la guerrera del agua le hacía sentir… No, no es que lo hubiera olvidado, solo lo había guardado y ahora luchaba con todas sus fuerzas por salir nuevamente.

A Clef siempre le había gustado todo de ella… su sonrisa, su cabello, su forma de hablar, su carácter, su dulzura que solo mostraba a los que amaba… amaba completamente todo de ella, pero nunca se lo había dicho, ni a ella ni a nadie.

No lo había dicho y trataba de no pensarlo para sí mismo, ellos eran diferentes de una forma completa pero también atrayente, ella le recordaba tanto la fuerza que él en algún momento había querido tener, era confiada y no tenía miedo de decir lo que sentía. Tal vez ella no estaría en un dilema por saber que hacer, como él lo estaba en ese momento, desde que la había visto en la madrugada no había podido saber como responder a lo que paso.

-- Flashback –

Aún no salía el sol, pero caminaba de manera presurosa hacia el río, debía de terminar de hacer unas pociones de curación y necesitaba agua fresca. Hacía apenas unos cuantos meses desde que él había instalado su hogar cerca de aquel arroyo ya que para él era mucho más práctico y gastaba menos magia para teletransportarse.

De pronto sintió una presencia, se sorprendió y paró de su andar. No por el hecho de que alguien estuviera ahí, sino porque había aparecido repentinamente, y que el supiera NUNCA le había enseñado a alguno de sus discípulos como hacer un hechizo de aparición ni nada por el estilo, pero lo más confuso es que conocía esa presencia, no tardó en reconocerla y enseguida empezó a correr en su dirección.

Encontró a la persona que poseía esa presencia dulce y encantadora. ¿Como no iba a poder reconocerla? Además su aroma a jazmín empezaba a inundar todo el lugar.

El se acercó preguntándose internamente como había llegado ahí y si necesitaba algo para estar en ese mundo.

Se hincó a su lado y como ella aún seguía con la mirada perdida, le tocó el hombro suavemente y ella volteó a verlo, pero su mirada seguía ausente.

- Estas bien? – preguntó preocupado.

La guerrera del agua lo abrazó con fuerza, como si en eso se le fuere la vida.

- No te vayas – susurró en su oído, de una forma tan dulce y suave que hizo que se sonrojara, cosa rara en él, además que pudo oír el bravo latido de su corazón y rezó a todos los espíritus de aquel lugar de que ella no se diera cuenta si es que estaba conciente.

- No me voy a ir – expresó correspondiéndole el abrazo.

“¿Que estas haciendo?!!” le regañó su yo interno, pero lo mandó muy lejos, ese momento lo había esperado durante tanto…

Ella se separó de el suavemente y el no puso objeción alguna, pero aunque su mente le decía que la dejara ir si era lo que pretendía, pero su cuerpo que extrañaba su calor deseaba que la abrazara nuevamente.

El deseaba decirle cuanto la había extrañado ese tiempo, decirle todo lo que pensaba de ella, pero sobretodo decirle que desde que se fue la primera vez a su mundo se había dado cuenta que la amaba, que estaba dispuesto a decírselo momentos antes de su ida… pero no tuvo el valor.

Todos sus pensamientos se nublaron cuando vio que Umi cerraba los ojos y acercaba su cara a la suya.

Fue entonces cuando el impulso de su cuerpo lo traicionó y sin más la beso dulcemente. Eso le diría más que mil palabras, ella correspondió al gesto haciéndolo más apasionado cosa que hasta a Clef sonrojó y eso que el había sido quien había empezado con esa muestra de afecto, pero la magia se rompió cuando se separaron y Umi cayó desmayada en sus brazos.

-- Fin del FlashBack --

Tan solo de recordarlo volvía a sentir un gran rubor en sus mejillas… pero él dudó que la guerrera se acordara porque de haberlo hecho ya habría mencionado algo sobre aquel asunto, y aunque quisiera no podía olvidar lo que había sucedido, no podía olvidar aquel sentimiento que lo poseyó completamente cuando la chica de cabellos azules estaba en sus brazos, cuando sus labios estaban sobre los suyos… no lo podía olvidar y estaba seguro de que no lo haría.

Como otra cosa más en su vida, el lo guardaría para sí mismo, el no pensaba decirle todo lo que había ocurrido… o al menos por ahora, hasta que supiera precisamente que es lo que ella sentía por él y si aún no sentía nada… el se encargaría de cambiar ese detalle y fabricar su propio destino.


Notas de la Autora:

Hola! Como la ven? xD. Bueno… ya había prometido este fic desde el final de La esfera Sagrada, así que aquí esta ya, perdón pero como estoy ocupada con mis estudios no tengo tiempo de hacer nada, pero espero que les haya gustado este cap. Tratare de actualizar lo más rápido que me sea posible, por supuesto hacer los capis mas largos y meter todos los personajes de esta serie poco a poco.

Gracias a todos por leer y espero contar con sus comentarios para saber si sigo este fic o no ¿vale? Porque si no, doy por echo de que a casi nadie le gustó.

Magic Knight Rayearth es hecho por CLAMP!! Yo solo hago esto por y para entretenimiento.

Con cariño: -Tenshi of Valhalla-



Return to Top