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o.O WiLL Potter O.o
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Rated: T - Spanish - Adventure/Crime - Harry P. & Ginny W. - Reviews: 40 - Updated: 11-30-07 - Published: 10-26-07 - id:3858014

Los personajes de la saga Harry Potter son propiedad de JK Rowling, Warner Bros y licenciatarios.


Capítulo 8: Contando los daños.

El amanecer estaba pronto a llegar, leves destellos de luz sobre el horizonte así lo anunciaba, la tormenta que azotaba a la Gran Bretaña seguía acometiendo furiosa también sobre la costa escocesa, grandes olas golpeaban acantilados de roca volcánica con tallados profundos debidos a la erosión causada por la acción del viento y del mar, sobre uno de estos se erguían las ruinas de lo que alguna vez fue un bien resguardado castillo medieval que fue bastión de algún poderoso jefe de un clan escocés, o al menos eso parecía a la vista de los curiosos muggles que se difícilmente se aparecían por un paraje tan inhóspito.

El lugar estaba protegido mágicamente para dar la ilusión de ser un montón de piedras olvidadas por el paso de los años, pero en realidad era una fortaleza construida de enormes piedras de difícil acceso que lucía como si fuera erigida ayer con su gran foso, fuertes murallas e imponentes torres, lista para resistir cualquier ataque sobre ella.

En la parte posterior del castillo, la cual terminaba en un alto acantilado de filosas piedras imposibles de escalar en donde la ira del mar y la tormenta se descargaban continuamente, dos figuras se encontraban bajo la lluvia sin importar los relámpagos y la fuerza del viento gélido. La más alta de las dos tenía los brazos extendidos son sus ojos rojos mirando hacia el océano embravecido, gritaba como burlándose de las fuerzas de la naturaleza y cada una de sus insolentes palabras era arrastrada por el aire, su compañero estaba postrado a sus pies en actitud suplicante lleno de miedo por las condiciones climáticas y era por completo ignorado por su amo que parecía más interesado en disfrutar de su soberbia.

- ¡Observa con atención Colagusano¡mira como ni esta tormenta puede derribarme! – gritaba Voldemort con una grosera sonrisa en su empapado rostro.

- Mi… se… señor, deberíamos regresar al castillo la tormenta es muy fuerte – tartamudeó miedoso Colagusano.

Voldemort al escucharlo se inclinó para quedar a su nivel, una de sus manos en forma de garra sujetó con dureza los pómulos de su sirviente obligándolo a levantar la vista directamente hacia la suya.

- Pronto mi cobarde sirviente, yo Lord Voldemort seré tan poderoso que hasta las tormentas tendrán que doblegarse ante mi – sus ojos de sangre brillaron intensamente - ¡seré más grande que el mismísimo Merlín! – y con un manotazo brusco soltó a su lacayo quien solo alcanzó arrastrarse cerca de su señor.

El señor oscuro volvió a su posición inicial y continuó gritando burlándose de cada relámpago en el cielo, de cada ola impactada sobre la piedra mientras la claridad de un nuevo día emergía. Por la fuerza del viento y el ruido de los rayos no se escucharon las apariciones de un grupo de mortífagos encapuchados y enmascarados, quienes al notar la presencia de su jefe hincaron una de sus rodillas en la roca e inclinaron el cuerpo en reverencia, excepto uno que llevaba entre sus manos un arcón dorado de considerable tamaño quien lentamente se acercó a su lord.

- Mi señor, hemos cumplido su encargo como nos ordenó – la voz de aquel mortífago era grave y se asemejaba a un ladrido, Voldemort se giró para tenerlo de frente y al mirar lo que tenía entre las manos su regocijo se hizo evidente.

El mortífago ofreció a su señor el tesoro que tenía en su custodia, este lo tomó ansiosamente, sus dedos parecían acariciar cada uno de los grabados en el arcón dándole una especie de placer a su tacto. Entonces, su mortífago imitó la posición respetuosa de sus compañeros frente a él, esperando alguna nueva indicación.

Comenzó a relatar con su voz espectral Voldemort un antiguo conjuro en una extraña lengua y lentamente el cofre fue suspendido por una fuerza invisible en los aires, continuó recitando y con un sonoro rechinido los seguros que protegían su contenido cedieron, pasó su mano delante de la cerradura y esta se abrió mostrando su interior, luces doradas iluminaron el rostro viperino del mago mientras él emitía una estruendosa carcajada de júbilo para luego de unos momentos con un hechizo cerrara de nuevo el arcón dorado aprisionándolo entre sus alargados dedos.

- ¡Extraordinario trabajo mortífagos! – Exclamó el mago oscuro eufórico – Has cumplido tu labor encomendada Greyback.

Fernir Grayback que estaba justo delante de él dejó caer la capucha sobre sus anchos hombros y retiró la máscara de su cara, tenía el cabello encrespado y con abundantes patillas de color gris plateado, pobladas cejas en el mismo tono ocultaban unos ojos amarillos de aspecto canino que mostraban su ferocidad, sonrió orgulloso mostrando unos dientes desalineados y corroídos.

- Mi Lord, estamos para servirte y llevar nuestra causa a la victoria. – el mortífago exclamó y los demás gruñeron apoyando sus palabras.

- Señor mío¿qué es lo que contiene ese misterioso arcón? – preguntó curioso Colagusano.

- Entre mis manos está el conocimiento y sabiduría de una alquimia muy antigua – Voldemort habló dirigiéndose a todos – que el mundo creyó perdida durante siglos, pero nosotros la hemos encontrado y pronto la utilizaremos a nuestro favor – los mortífagos lanzaron ruidosos vítores entusiasmados.

- Esta noche ha sido memorable para los mortífagos, los estúpidos aurores se han llevado una gran sorpresa y ahora tenemos con nosotros esta poderosa arma que nos hará invencibles – continuó Voldemort señalando el cofre mientras lo acariciaba – y tú, mi licántropo esbirro pronto podrás saciar tu sed de sangre con aquella de nuestros traidores – Grayback humedeció sus labios con su lengua como un animal hambriento complacido por lo dicho por su líder.

- ¡Una nueva era oscura comenzará y nosotros gobernaremos tanto al mundo mágico como el muggle! – el jerarca mortífago gritó a todo pulmón, levantando el cofre en todo lo alto con la gruesa lluvia cayendo y con un par de relámpagos dibujándose a sus espaldas.

-o-

Gotas de lluvia golpeaban los cristales de las ventanas de ese edificio que había sido acondicionado como un departamento y taller, el lugar era tan acogedor que los efectos de la tormenta desatada durante la madrugada apenas se percibían en su interior, donde el calor que producía la chimenea encendida circulaba por el espacio arropando a sus ocupantes. Harry Potter se encontraba profundamente dormido sobre de la barra de la cocina cansado por un largo día anterior, lleno de exabruptos e intensas emociones, sobre su pecho desprovisto de vestidura alguna Ginny una linda pelirroja dormía igual de cansada que él por razones muy similares apoyando su cabeza estando sentada en un banco muy cerca de la barra.

En un instante de la chimenea emanó algo mas que fuego y calor, una grácil figura femenina emergió de ella gracias a los polvos flú, de rubios cabellos tan largos que le llegaban a la cintura, ojos grandes y soñadores, que vistos de cierto punto de vista parecían algo saltones lo que le daba un aspecto algo, digamos, no muy convencional.

- ¡Hola buenos días! – saludó en voz alta con su voz dulce y un tanto infantil mientras entraba dando saltitos alegremente por la sala llevando una extraña maleta multicolor.

Tan inquietante fue el ruido que rompió la quietud que activó los muy refinados reflejos del chico, que después de estar por unos años siendo perseguido y bajo amenaza de muerte había desarrollado cierto nivel de paranoia. De un salto o mas bien de un sobresalto intentó incorporarse pero al ignorar el peso muerto sobre su pecho trastabilló y cayó cual pesado era al piso mandando de paso a la pelirroja al mismo punto pero del otro lado de la barra.

- ¡Oh Ginny¿No es demasiado temprano para buscar gusarajos en la loseta de la cocina? – preguntó la chica rubia intrigada al ver a su amiga medio dormida y tirada en el suelo – es más fácil hallarlos en las noches de luna nueva y con la carnada correcta.

- ¿No estabas en un safari buscando los snockack de asta arrugada? – cuestionó Ginny mientras se incorporaba con gran extrañeza.

- Se suspendió porque al guía le dio por ir a buscar algo llamado chupareses, chupacabras o algo así pero no me interesó viajar por una criatura producto de la fantasía de algún maniático aburrido sin nada mejor que hacer – la rubia giró los ojos - y por cierto yo me encuentro muy bien¡gracias por preguntar! – la recién llegada le sacó la lengua a Ginny juguetonamente y esta le sonrió.

Mientras la pelirroja ayudaba a su amiga a colocar su singular equipaje sobre la mesita de la sala, un chico con cabello largo y revuelto que tenia sus anteojos un poco ladeados, de un salto y con ambas varitas bien sujetas en sus manos hacía acto de aparición detrás de la barra como buscando una posible amenaza. No es que sus felinos reflejos hayan tardado mucho, pero después de la caída y con lo cansado que estaba se volvió a quedar dormido sobre el piso de la cocina pero el escándalo que hacían las chicas ahora si lo regresó a la realidad, un poco tarde si, pero como bien dicen… más vale tarde que nunca.

- ¡Que lindo abdomen! – exclamó la rubia al fijarse en el recién aparecido Harry quien con el comentario se ruborizó y torpemente trató de cubrirse con una servilleta de cocina claro que sin mayores resultados.

- Él es un amigo de mi hermano Ron, te presento a Harry Potter, Harry ella es mi mejor amiga Luna Lovegood – Ginny hizo alegremente una ceremonia de presentación – ambas compartimos el alojamiento.

Luna le tendió la mano amistosamente al chico para saludarlo y este al corresponder soltó la servilleta dejándolo nuevamente descubierto.

- En verdad ¡que lindo abdomen tienes! – volvió a comentar Luna como si nada poniendo de nueva cuenta el rubor en el rostro del pelinegro.

- ¡Luna! – recriminó rápidamente el comentario la pelirroja.

- ¿Me dirás que no lo habías notado Ginny? – preguntó levantando una ceja mientras miraba a su amiga que ya tenía el rostro a tono con su cabello.

Ginny para salir del momento tan incomodo tomó la playera de Harry y se la arrojó directo a la cara, este inmediatamente se la puso y notó que ya no tenía el agujero hecho por la maldición que recibió.

- Quedó muy bien mi ropa, gracias Ginny – agradeció sonriente el ojiverde.

- Ella es muy buena con la ropa y todo eso, pero también es muy bonita, entre otras cualidades – la rubia hizo el apunte mientras sentada en uno de los grandes cojines de la sala comenzaba a sacar gran cantidad de objetos bastante extraños y curiosos de su equipaje. Harry se limitó a mirar en silencio a Ginny.

- No fue nada, la arreglé después de que te quedaras dormido – respondió el agradecimiento después de lanzarle una mirada de “no seas entrometida” a su amiga quien pareció no darle la menor importancia a dicho gesto, luego se sentó junto a ella para curiosear lo que había traído de su viaje.

Al poco tiempo el joven también se les unió y juntos por un buen rato se dedicaron a mirar y comentar cada uno de los objetos adquiridos por Luna, había toda una colección de rarezas ingredientes exóticos para pociones, algunas ropas rituales de algún lejano lugar, inclusive un sombrero con una especie de enorme ave encima, ella se daba el tiempo de explicar cada una de sus propiedades y la razón para adquirirlos. Prácticamente del fondo de su maleta sacó un pequeño muñeco de peluche en forma de un plimpy puff rosado y se lo regaló a su amiga la cual le dio un fuerte abrazo en agradecimiento por su detalle.

- Algo interesante me pasó con esto – Luna sacó de un compartimiento de su maleta una delgada pulsera tejida con hilos dorados, Harry y Ginny se le quedaron mirando interesados – la persona que me lo vendió me dijo que era un buen amuleto contra la soledad, y me ganó un impulso por comprarlo, no se la razón si yo nunca me he sentido sola.

- Pero lo entendí cuando te vi Harry, toma esto es tuyo – la chica de cabello dorado le entregó la pulsera en las manos del pelinegro que aun no caía en la cuenta de lo que ella decía – en realidad no estás tan solo como crees, solo tienes que dejar a los que te quieren estar cerca de ti.

Potter trataba de asimilar lo dicho por Luna que apenas lo acababa de conocer y pareciera que podía mirar en su interior, era una chica excéntrica si, usaba aretes de rábano y un collar de corchos de cerveza de mantequilla, pero definitivamente tenía algo que los demás no y a él le agradaba. Miró más de cerca el regalo y se dio cuenta del origen del tono dorado, era un bordado de hilo de oro que decía “Amistad” de manera continua por toda la longitud de la pulsera.

- Tienes razón Luna, la amistad es el mejor amuleto contra la soledad, te lo agradezco mucho – Harry le sonrió de la manera más sincera a la rubia quien también le devolvió la sonrisa mientras el chico se colocaba la pulsera en una de sus muñecas.

- ¿Y ese pequeño estuche que falta por mostrarnos qué es? – Ginny señaló un cofrecillo sobre la mesita de la sala.

- Es un regalo para Draco, no pensarás que me olvidé de él.

- Draco Malfoy supongo – el pelinegro puso una cara seria al pronunciar aquel nombre.

- ¡Sí¿Conoces a mi novio? – exclamó Luna sorprendida.

- En verdad desearía no conocerlo – el rostro y la voz de Harry eran duros, pero en el fondo de su corazón algo bailaba al ritmo de conga por semejante revelación, aunque al mismo tiempo no podía entender como alguien como Luna podría estar de novia con alguien como Draco.

- Entiendo que es bastante antipático pero es solo una fachada, es un chico muy sensible en realidad – comentó Luna tranquilamente.

- ¿No tuviste problemas con la tormenta en Londres? – rápidamente interrogó Ginny al ver que Harry estaba a punto de decir algo en contra del novio de su amiga.

- No solo con la tormenta, la ciudad es un caos al parecer ocurrió un accidente muy grave – por primera vez en la mañana la rubia pareció tomar una apariencia seria – hasta compré “El Profeta” para saber que pasó, aunque prefiero mil veces “El Quisquilloso”.

Harry agarró el ejemplar del periódico que Luna puso sobre la mesa, y apuradamente comenzó a leer la primera plana en la que se mostraba una foto en movimiento de Sirius abriéndose paso entre una marea de reporteros empecinada en obtener unas palabras suyas, junto a Tonks y Kingsley a una poca distancia del lugar de la tragedia.

Problema explota al departamento de aurores”

Esta madrugada tuvo lugar una redada a una fabrica a las afueras de Londres llevada a cabo por el departamento de aurores en busca de mercancía ilegal y/o miembros de los mortífagos, ocurriendo ahí una de las peores explosiones que se tenga registrado en muchos siglos. Lo peor fue, que algunos aurores entre ellos el destacado Alastor “Ojoloco” Moody veterano instructor fallecieron en dicha operación y muchos más resultaron gravemente heridos, con toda la mercancía destruida y sin ningún delincuente en Azkaban. Este escándalo se suma a la búsqueda infructuosa del famoso mercenario Harry Potter del cual el Ministerio de la Magia se niega a hacer declaración alguna. Los funerales tendrán lugar esta misma tarde.”

El joven volvió a colocar el periódico sobre la mesita con el rostro desencajado por lo que leyó llevándose ambas manos a la cara, las dos chicas se apresuraron en leer el contenido de las noticias al mismo tiempo para saber que había puesto en ese estado a Harry.

- Que gracioso la persona a la que mencionan tiene el nombre igual al tuyo – comentó Luna como si fuera una casualidad muy hilarante, de inmediato la pelirroja le hizo toda clase de señas para que se detuviera haciéndole notar que el chico en la misma habitación era el nombrado en el artículo.

- Tengo que asistir al funeral – dijo Harry sin quitar las manos de su cara.

- ¿Estás loco?, el lugar estará lleno de aurores¡te mandarán a Azkaban! – Le reclamó asustada Ginny - ¿Por qué es tan importante para ti?

- Moody fue un buen amigo de la familia y quien me entrenó en técnicas de combate – sus ojos hicieron contacto con los de Ginny – se lo debo y deseo hacerlo.

- Esta bien, y dime¿cómo piensas llegar ahí sin ser visto? – los ojos chocolate no evitaban a los esmeralda.

- La verdad… no tengo ni la más remota idea¡pero estaré ahí tenlo por seguro!

- Pero si es muy simple, como les encanta complicarse la vida – expresó Luna con sus ojos bien abiertos y una sonrisa, los demás voltearon a verla atónitos - ¡usaremos disfraces!

- ¡Ah no¡ustedes no usaran disfraces por que no van a ir! – el ojiverde se opuso tajantemente.

-o-

Los acontecimientos ocurridos durante esa madrugada habían provocado reacciones dentro del mismo Ministerio de la Magia, sumado al ya tenso y cargado ambiente de las últimas fechas en el edificio ahora había miedo e incertidumbre, la explosión era una declaratoria de guerra abierta no solo para los aurores sino para todo el orden establecido en el mundo mágico, una auténtica amenaza lanzada por los practicantes de la magia oscura.

Tres aurores visiblemente cansados, entristecidos, con sus ropas desalineadas y sucias, evidenciando los enormes esfuerzos realizados durante largas horas, enfilaban sus pasos hacia la oficina del Ministro de Magia, con cada metro avanzado las miradas de la gente a su alrededor caían sobre sus espaldas cargadas de tristeza, preocupación e incluso desilusión.

- No puedo creer que lográramos pasar entre tanto reportero esperándonos – dijo Tonks para romper el silencio entre ellos.

- Pues a mi una reportera me agarró donde no debiera – comentó serenamente Kingsley atrayendo las miradas de sus compañeros.

- ¿Cómo sabes que era una reportera? – preguntó la pelirosa divertida.

- Si¿cómo puedes saberlo? – completó Sirius tan divertido como la chica.

- Mmm la verdad prefiero darlo por un hecho antes de suponer otra cosa – el moreno auror contestó después de una corta meditación para luego sonreír, unas leves risas refrescaron el decaído animo de los aurores.

- Entonces Sirius yo iré a buscar los informes de la misión al departamento – anunció Kingsley justo al llegar a la recepción de la gran oficina.

- Muy bien, nosotros aguantaremos a Fudge, te veremos cuando salgamos en mi oficina - se despidió Black de su compañero mientras entraban a la recepción donde una joven bruja los aguardaba

- Bienvenido director, el señor ministro lo espera en su oficina recepcionista dio la bienvenida mientras abría la puerta del despacho para dejarlos pasar.

Los aurores entraron a la opulenta oficina y al final de esta se encontraba Cornelius Fudge parado frente a un gran espejo de cuerpo completo con un viejo y pequeño mago girando a su alrededor tomándole diversas medidas para trajearlo, tal espectáculo le causo un malestar en el estómago a Sirius Black que no podía dar crédito a tanta frivolidad de parte de la máxima autoridad en medio de un peligro inminente para la comunidad mágica.

- Tome asiento director Black – ordenó el ministro sin dejar de mirarse en el espejo, Sirius obedeció sentándose en un sillón cercano a un gran escritorio, Tonks permaneció de pie a poca distancia detrás de su jefe.

- El problema de la fábrica ha sido un duro golpe a la credibilidad del Ministerio, sin duda un fracaso del departamento de aurores – dijo el ministro prestándole atención a su toma de medidas.

- Con alguien del ministerio pasándole información confidencial al enemigo no se que tanto sea el fracaso de mi departamento – contestó Sirius sintiendo como su calor corporal aumentaba lentamente por las palabras de su superior.

- ¿Insinúas que alguien de esta honorable institución está corrompido? – Fudge se giró hacia el auror en jefe y con bruscas señas le indicó al pequeño sastre que se retirara – Eso no puede ser¡sería un escándalo en la prensa! – continuó una vez que se quedó solo con los aurores.

- Los mortífagos sabían como y cuando atacaríamos ¡esa información solo pudo salir de aquí! – Black comenzaba a impacientarse ante la cerrazón.

- ¡Patrañas! Lo que debe importarnos ahora es la captura de ese tal Harry Potter, nos daría muchos puntos con la opinión pública – el ministro frotaba sus manos ansiosamente – no hay día en que no salga en “El Profeta”, se ha vuelto muy famoso.

- Déjame ver si te entendí Cornelius, nos traicionaron, perdimos a invaluables aurores, muchos jóvenes están gravemente heridos y su vida jamás será la misma y¿me pides que deje todo y vaya tras un solo mercenario por publicidad? – Los puños de Sirius se cerraron de golpe y unas venas en su sien se inflamaron - ¡debes estar demente! – estaba a punto de levantarse impulsado por la furia pero la mano de Tonks sobre su hombro se lo impidió ayudándole a recuperar la compostura.

- ¡Estoy preocupado por el bienestar de nuestro país! Y no pienso empezar una guerra por una misión fallida – el ministro tomó asiento y se acomodó en su escritorio - ¡Elvira tráeme mi té!

- Por si no lo notaste, ya estamos en guerra y nuestra obligación es proteger a las personas no ganar popularidad.

- Escúchate Sirius ya estas más paranoico que el viejo Alastor, no hay semejante guerra – sonrió burlonamente - ¡Elvira el té!, ya no se consiguen asistentes competentes hoy en día.

- Yo cumpliré con mi trabajo y espero que el suyo no se le embarre en la cara señor – Sirius se levantó de su asiento dispuesto a salir de la oficina.

- Que no se le olvide la línea de mando director Black – amenazó Fudge.

- Para su suerte ministro no se me olvida – el auror desestimó las palabras de su jefe – Tonks preciosa tráele el té al señor ministro como le gusta, bien caliente – le guiñó un ojo sin que Cornelius lo notara, ella sonrió y asintió silenciosamente con la cabeza, Black hizo una reverencia forzada a Fudge y salió del despacho hastiado.

No hubo avanzado mucho cuando Sirius pudo escuchar a sus espaldas el ruido de una vajilla rompiéndose en el piso y enseguida los gritos iracundos de Cornelius Fudge causando gran revuelo, continuó su camino con una sonrisa de satisfacción dibujada en su rostro.

-o-

No había pasado mucho tiempo desde su intensa reunión con el Ministro de la Magia. Sirius Black se encontraba en su propia oficina sentado en su elegante silla forrada de piel de dragón, y lo acompañaban Tonks y Shacklebolt cada uno tomando asiento cómodamente en sillones cerca del escritorio de su jefe, los tres riéndose cual infantes.

- Debieron verle la cara, estaba tan rojo y arrugado que parecía tomate con la fecha de caducidad vencida – explicó Tonks entre risas.

- No, lo mejor fueron los gritos que se aventó cualquiera diría que sufrió un atentado o algo así – acotó Sirius que no paraba de reírse – era como un bebé haciendo berrinches pensé que le estaba dando un ataque.

- Muy bonito, ustedes gastándole bromas al ministro mientras yo trabajando – Kingsley se puso momentáneamente serio contagiando a sus compañeros – me hubieran esperado tan siquiera quería verlo también – y estallaron de nuevo las risas.

- ¿Qué tienes de informes sobre la misión Kingsley? – preguntó Sirius después de reponerse de la risa.

- No había ningún mortífago dentro de la fábrica durante el ataque, pero eso no es ninguna sorpresa – el jefe de los aurores y la joven asintieron – lo que si es sorprendente es la cantidad de ingredientes prohibidos que había ahí, supera en gran medida la que se estimó en el “Perro Muerto”.

- Los mortífagos tienen tiempo de preparar una trampa pero no se toman la molestia de salvar su mercancía, suena absurdo considerando que ya tenían una buena suma perdida anteriormente – analizó Sirius mientras acariciaba su barbilla.

- Talvez no tuvieron tanto tiempo, la explosión a pesar de lo aparatosa no fue tan destructiva si tomamos en cuenta que era una trampa mortífaga – dijo Tonks participando de la discusión.

- No lo fue por que ellos no tomaron en cuenta a Moody – al pronunciar ese nombre Kingsley cayó sobre ellos una cruel y pesada realidad – según nuestros expertos la bomba era enorme, lo suficiente para desaparecer del mapa toda la fábrica y al menos dos manzanas enteras a la redonda, esa es la razón de la interferencia dentro de la misma el sistema de detonación.

- ¡Claro! Como conocían muy bien nuestro plan de ataque querían eliminar también a los equipos apostados fuera del edificio – Black se exaltó – son unos desgraciados hubiesen muerto mucha gente inocente, la mayoría muggles.

- ¡Como si eso les importara! – exclamó la auror.

- Alastor encontró la bomba al llegar al centro del edificio, la interferencia le impidió sacar al equipo alfa a tiempo así que optó por lanzarle un hechizo para contenerla, la fuerza de la explosión se llevó su varita con todo y brazo, la perforación se la debió causar al aterrizar sobre algo sólido – relató Kingsley con su habitual voz serena.

- ¡El viejo loco cumplió su promesa! Hizo que sus aurores regresaran a casa – dijo Sirius y junto con sus compañeros experimentó un enorme respeto para su antiguo instructor.

- Hay algo más jefe, llegó este comunicado del Ministerio de la Magia francés – Kignsley le pasó un pergamino a Black sobre el escritorio – lo catalogaron de urgente y confidencial.

- Lo que faltaba, otro caso de magos hooligans en el partido de quiddich entre nuestras selecciones – Sirius abrió el pergamino y mientras lo leía su semblante se ensombreció.

- No son hooligans¿verdad? – preguntó Tonks al ver la reacción de su jefe.

- Ahora desearía que lo fueran, los mortífagos atacaron y robaron algo que los franceses consideran tan valioso como peligroso, Tonks necesito que traigas a tu esposo tiene que ayudarnos con esto ya no podemos darnos el lujo de confiar en nuestro Ministerio hasta dar con el traidor.

Sirius enseñó una fotografía muggle que mostraba la antigua abadía francesa con la marca de los mortífagos dominando el cielo sobre ella, el silencio llenó la oficina por unos momentos hasta que el director les recordó que ya era hora de efectuar los preparativos del funeral.


N/A: Gracias!! por llegar hasta aqui me dibujan una sonrisa al pensar que aguantaron otro capitulo de esta historia. Espero que el cambio de ambientes dentro del fic no sea tan drástico, pero creo que como la vida misma tiene sus matices en una gran escala de colores, de todas maneras si me pasé haganmelo saber. :D

Nota Aclaratoria: (si si ya las extrañaba) primo espero que ya estes feliz ya puse una anécdota mia camuflageada pero ahi está ;)

monyk: me da gusto tu comentario porque me da tela para comentar, primero casi toda mi familia comparte contigo su profesión, yo como Harry en el fic no seguí con los pasos de mis padres (para suerte de muchos alumnos) ahora pasemos a Moody tienes razón en que no lo puse tan paranoico como debiera después de tu rr releí el capitulo y me pareció eso tambien lo unico que puedo decir en mi defenza es que al ver tan largo el cap ya no quise profundizar matizando al personaje y en cuanto a que esta esta rejuvenecido eso si fue plan con maña mia, en la saga Moody es jubilado a la fuerza y practicamente encerrado haciendolo más amargado cosa que para mi hace a una persona envejecer más rapido y en este universo él sigue activo haciendo lo que más le gusta y además rodeado de los más jovenes aurores, eso debe ser todo un elixir de juventud para el personaje. Un abrazote y gracias por hacerme reflexionar :)

Alkas: Muchas gracias por tu comentario!! mira que si me hacias sonreir más la cara se me hubiese puesto tiesa :) espero mantener la historia lo mejor posible y si notas algo que consideres q pasé por alto tambien es bien recibido. A tu salud tambien :D

Carri Sirius Potter: Comparto lo que dices de Draco muy guardado en algun lugar tiene su lado bueno, aunque siempre mantenga detalles que lo hacen dificil de tratar como persona, y Moody es un personaje de la saga que me llamó poderosamente la atención y uno de los que siento que la misma no les hizo justicia al menos en mi opinión. Saludos y nos seguimos leyendo. Gracias :)

CaroliPotter: hola! me da alegria que continues leyendo eso me hace sentir orgulloso y con muchos animos. Gracias por estar ahi :)

Nayades: Siempre llegas con el comentario que inspira a pesar de tu "demora" y si sigues con tanto examen de plano ya no podré destrabar mis dedos de las manos, pero no importa vale la pena. Creo que Draco aportará algo bueno dentro del fic, al menos eso espero aunque Draco siempre será un Malfoy antes que nada. No creo q seas despistada solo tienes un mundillo en tu cabeza, y no se que tan pequeño sea Uruguay pero la grandeza de un país no se mide en Kms sino por el alma de sus hijos y tengo la fortuna de conocer personas uruguayas que me han hecho pensar que es un país muy grande. Un beso y un abrazo con todo mi cariño XD

Ozzygirl: mira que si tengo muchas ganas de charlar sobre la saga y desahogarme un poco jejeje y que mejor que con otros fans asi me ayudan a ver cosas que seguramente pasé por alto ojala pronto se pueda. También me encanta HG es mi pareja consentida y creo que juntos hacen un muy buen equipo espero poder plasmarlo en la historia. Gracias por estar al pendiente:D

Mundy: en verdad la paso muy bien con tus comentarios, estoy muy agradecido por cada una de tus palabras, y aqui seguimos adelante y en contacto ;)

Sowelu: ya decía yo que no podía quedarme sin gasolina en este capítulo, y saltando en un pie por saber que estas bien ahora y echandole todas las ganas a tus proyectos, las historias de templarios me atraen mucho aunque admito q no he leido mucho del tema al menos no en novela, sino en documental o historico pero son fascinantes y todas las implicaciones que tienen, si tienes alguna novela que te guste sobre eso te agradecería que me la mencionaras para conseguirla. Gracias por empujarme a seguir:D mmm se me antojó un café.



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