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Miruru
Author of 20 Stories

Rated: K - Spanish - General/Drama - Axel - Reviews: 16 - Updated: 07-05-08 - Published: 11-12-07 - Complete - id:3888492

Kai ga Hoshii

Capítulo 4

aLguien importante

- ¿El último miembro? -preguntó Axel intrigado.

- Hace poco el elegido de la llave espada sacrificó su corazón para rescatar a una de las siete princesas -dijo Saïx.

- Entonces... ¿Nuestro plan ha fracasado? -dijo Axel, sintiendo inquietud.

- Por algo que desconocemos el corazón de Sora regresó a él gracias a Kairi y pudo volver a ser él mismo... -dijo Saïx.

¿Por qué? ... Era lo que cruzaba su mente. No podía comprenderlo. ¿Porqué siempre era el privilegiado? Podía liberar corazones, podía incluso superar lo que él nunca pudo superar. Él nunca pudo volver a ser humano, siguió como hasta ahora... Sin sentir nada más que dolor, el vacío, la pérdida... A algunos miembros de la organización XIII no les importaba, pero querían volver a ser humanos.

- Su incorpóreo sigue existiendo -dijo Saïx llamando la atención de Axel- Xemnas lo ha ido a buscar. Deben estar al llegar.

No tenía ganas de verlo. Sabía que él no podía haber planeado lo que le ocurrió, pero sentía el recuerdo de los celos. En todo el tiempo que llevaba en la organización, solo había logrado descartar a un miembro de la lista de sospechosos... Y ese era Demyx. Demasiado tontorrón como para haber planeado algo así. Además según tenía entendido entró poco antes que él, no sabía en que circunstancias. Empezó a caminar para salir de la sala, de repente entró alguien por la otra puerta, se giró brevemente cuando escuchó que mentaba su nombre.

- Axel -llamó autoritariamente la voz de Xemnas- ¿No vas a recibir al nuevo miembro? Es fundamental su presencia... Porque al igual que su humano... Él es escogido por la llave espada.

- Creo que paso... -dijo Axel.

- ¡Axel...! -llamó de nuevo Xemnas.

- Está bien, está bien... -dijo Axel girándose y empezando a caminar hacia donde se encontraba Xemnas.

Cuando salió al pasillo, comprobó como un joven muchacho de cabellos rubios miraba a la nada con unos profundos y hermosos ojos azules. Éste levantó la vista cuando escuchó que alguien había entrado y se quedó mirando a Axel con cierta desconfianza. El pelirrojo se sintió incómodo, miró atrás y vio como Xemnas no lo había acompañado...

- Maldito viejo... -murmuró a regañadientes y con los ojos entrecerrados Axel. Seguidamente pegó un leve suspiro y se acercó hasta el chaval- ¡Hola!.¿Así que tú eres el nuevo eh? -silencio- Ehm... Por si no te lo dijeron, nos hacemos llamar Organización XIII, ¿lo has memorizado? -silencio de nuevo. Axel miró hacia un lado, algo tenso y murmuró para sí mismo- ... Bien... Supongo que sí... -retomó su tono normal y volvió a mirar al muchacho- Bueno, y mi nombre es Axel, ¿lo has memo--?

- Déjate de estupideces -contestó el muchacho cortando a Axel.

- ¿Eh? -dijo Axel que se había quedado a cuadros por la repentina interrupción del rubio.

- He dicho que dejes esas tonterías... -repitió.

- Para tener esa cara de angelito eres un poco maleducado... -dijo Axel con los ojos entrecerrados y cruzado de brazos.

- Lo has hecho dos veces en nada de tiempo... -dijo mirando hacia otro lado momentáneamente y luego fijando la vista en Axel- Hablas conmigo como si yo no fuera a escucharte y todo lo que me dices no lo tomase en serio. No se me va a olvidar. El nombre es Axel, ¿lo ves? Yo me llamo Roxas.

Axel se había quedado anonadado escuchando lo que el nuevo tenía que reprocharle sobre su manera de hablar. Pero la verdad es que no se lo había esperado, así que no pudo evitarlo, se llevó una mano a la cara y empezó a reírse como hacía tiempo que no lo hacía. Roxas se puso de morros. No entendía a cuento de qué, pero ahora el pelirrojo se estaba riendo.

- ¿Se puede saber qué es lo que te hace tanta gracia? -dijo Roxas

- N-nada... jajaja... -intentaba calmarse Axel- Eres un chico interesante.

- Y tú uno muy raro... -dijo Roxas con los ojos entrecerrados.

- Axeeeeel... Axeeeeeel... -gritaba una voz femenina que cada vez se acercaba más hacia donde estaban.

- Bueno Roxas, encantado de conocerte -dijo Axel y seguidamente empezó a caminar- Y ahora me voy antes que Larxene me encuentre...

Estaba en su proceso de huida cuando de repente se topó de frente con una chica rubia, maldijo por dentro pensando en que la ruta de huida había sido la equivocada.

- ¿Qué ocurre Axel? -preguntó Larxene.

- Nada, ¿por qué habría de ocurrir algo? -preguntó desconcertado Axel.

- He oído que alguien estaba riendo -dijo Larxene con una ceja alzada, interrogante.

- Ah sí. He sido yo -dijo Axel- El nuevo, que tiene mucho ingenio. ¿Acaso no puedo reírme?

- Es solo que me parece extraño Axel... -dijo Larxene cruzada de brazos- No te has reído ninguna vez desde que llegaste y ahora el nuevo lo logra a la primera...

- Yo elijo con quien me río... Es así de simple, Larxene -dijo Axel ligeramente enfadado.

Se miraron en silencio durante unos cuantos segundos, seriamente, Roxas les miraba curioso, pensando qué demonios estaba ocurriendo. Finalmente Larxene dibujó una sonrisa en su rostro. Odiaba el comportamiento altivo de Axel en ocasiones, pero en aquel momento ella tenía la sartén por el mango... Y lo iba a utilizar. Iba a humillarlo delante del nuevo, ESE que lo había hecho reír.

- Vaya Axel... No tienes que ser tan grosero, y menos con una dama -dijo Larxene con un tono superior- Porque ahora mucho reír... Pero no hacías lo mismo hace dos noches, ¿verdad?

Los ojos de Axel se abrieron denotando sorpresa, la sonrisa de Larxene se acentuó, con malicia. Roxas observaba con curiosidad como la expresión de Axel había cambiado, pasando de seguridad a una sorpresa insegura.

- Te oí Axel... Gritabas con miedo, pidiendo que no hicieran estupideces... ¿Con quién hablabas Axel? ¿Quién te traicionó?

Roxas observó con sorpresa el gesto descompuesto de Axel, incluso parecía que había palidecido un poco. Temblaba ligeramente, no sabía si con rabia, o con temor. Quizás un poco de ambas cosas. Larxene rió breve pero fuertemente.

- Pobre Axel... Mírate. Estás temblando... -dijo Larxene acercando su mano a Axel y tocando la mejilla de éste.

- ¡No me toques! -dijo Axel apartando la mano con un brusco golpe y mirándola con unos ojos fulminantes.

- Huuh... El pobre Axel pierde los estribos cuando se trata el tema de su...

La frase de Larxene fue interrumpida cuando Axel se abalanzó sobre ella con ira, la arrinconó contra la pared, y le puso el brazo en la garganta, presionando para no dejarla huir.

- Una palabra más y te juro que te mato aquí mismo. -dijo Axel que había perdido la calma definitivamente- ¿Tú lo sabes, verdad?.¿Quién fue?

- Aunque lo supiera, no podría decírtelo. -dijo Larxene sin quitar la sonrisa de su rostro, a pesar de su condición desfavorable- Quién sabe si lo sé...

Se retiró de la mujer unos pasos, justo a tiempo para esquivar el filo con el que le había atacado. Por lo menos había salido de allí únicamente con un rasguño, Larxene limpió el filo y lo volvió a mirar juguetonamente.

- Axel... -empezó y seguidamente bajó el tono para que Roxas no pudiera oírlo- Eres débil. Aún lo eres. Creo que nos intentas hacer creer que lo has superado... Pero yo creo que no. Sigues siendo igual de patético que antes.

Axel se la quedó mirando con el ceño fruncido con ira, su puño apretado temblaba con rabia y sus dientes estaban apretados fuertemente. Repentinamente estiró uno de sus brazos e hizo aparecer un chakram en él. Roxas no sabía de qué estaban hablando pero lo comprendió, aquella mujer había provocado al pelirrojo. No había que ser demasiado inteligente para adivinarlo.

- ¡Te mato! -gritó Axel que se dirigía hacia ella con más rapidez que antes.

- ¡AXEL!.¡NO! -gritó Roxas corriendo para detener al pelirrojo.

No debía dejarle hacer lo que pretendía. Sabía lo que podía pasar. Hacer cosas así en momentos de ira no traía más que arrepentimientos. Roxas veía con frustración como no iba a llegar a tiempo, pero aún así no se iba a rendir, debía detenerlo antes que la cosa fuese a mayores. De repente se detuvo y observó con sorpresa como Axel había sido detenido por Xemnas. El hombre le agarraba por la muñeca que empuñaba el arma y le miraba quietamente.

- Suéltame... -dijo Axel con un repentino y extraño tono calmado.

- ¿Se puede saber qué estás haciendo? -preguntó Xemnas firmemente- No puedes matar a tus compañeros porque se te antoje.

Axel intentó soltarse a la fuerza del agarre de Xemnas, pero este tenía más fuerza. El sabor de la frustración, que ya conocía, lo sentía por toda la boca, bajando por su garganta... Haciendo mucho esfuerzo logró bruscamente librarse del agarre, pero sin querer el chakram se le resbaló, cayendo al suelo con gran estruendo.

- ¡Vosotros tenéis la culpa! -gritó Axel encarando a Xemnas seguidamente caminó unos pasos en dirección opuesta a Larxene y él. Roxas observó como parecía mirar a la nada y una sonrisa maniática se dibujó en su rostro a la vez que con calmada voz murmuró- Esto no quedará así...

Desapareció de la vista de todos y Roxas aún miraba con cierta congoja hacia donde escasos minutos antes había estado el pelirrojo. Xemnas se acercó y se sobresaltó un poco cuando le dio una palmada en la espalda, haciéndole volver a la realidad.

- Lamento que hayas tenido que ver este espectáculo... -dijo Xemnas- Axel es indomable como las llamas que domina. Tiene prontos así.

- Axel es imbécil a veces -dijo Larxene llevándose la mano al cuello que estaba rojizo.

- No deberías ir buscándole las cosquillas Larxene -dijo Xemnas seriamente- O la próxima vez no te vendré a salvar el culo.

- Aaah... Xemnas-sama es cruel -dijo Larxene con fingida ofensa y marchándose del lugar.

Al día siguiente, después de la presentación de Roxas a los demás miembros, Axel, inclinado, pidió perdón por sus actos del día anterior, tanto a Larxene como a Xemnas. Justificó que el nerviosismo por el posible fracaso de la misión le había hecho perder los nervios y que aquello no se volvería a repetir. A pesar que para los demás parecía haberle quedado lo suficientemente claro que Axel se arrepentía, Roxas comprendió que no era así. Vio su rostro... Vio la rabia que le reconcomía por estar disculpándose por aquello.

Cuando terminó la reunión, los miembros fueron disgregados, cada uno podía ir donde quisiera. Roxas empezó a caminar pensando en lo que había acontecido durante aquella reunión cuando tropezó con alguien, levantó la cabeza y vio a Axel. Se apartó y continuó caminando.

- Hey chaval eso ha sido muy maleducado -dijo Axel siguiéndolo algo enfurruñado.

- ... Lo siento -dijo Roxas brevemente.

- ¿Tienes algo que hacer, Roxas? -dijo Axel finalmente y al ver la mirada curiosa del otro añadió- Solo quiero que te integres rápidamente en este grupo. Así si tienes un problema puedes venir a contárselo a mamá...

- No seas estúpido... -dijo Roxas con los ojos entrecerrados.

- Jaja, bueno ¿qué me dices? -dijo Axel- Puedo enseñarte un buen lugar donde venden unos helados que no están nada mal. ¿Te apuntas? -después de un rato de duda, finalmente Roxas afirmó levemente con la cabeza, Axel sonrió- Bien. ¡Vamos pues, compañero!

Curiosamente Axel le llevó a Twillight Town. El lugar donde Roxas había aparecido como incorpóreo, donde había vivido cosas, donde le había sido dado su nombre... Sentía algo extraño, o quizás recordaba ese sentimiento y lo imaginaba tener. La heladería resultó ser pequeña, pero tenían lo que buscaba.

- Tomaré un Helado de sal marina -dijo Roxas en cuanto llegó, cosa que sorprendió a Axel.

- Uah, lo tenías ya decidido, ¿eh? -dijo Axel- Bueno tomaré uno de lo mismo

Axel le guió hasta la torre del reloj y lo sorprendió cuando descubrió un camino secreto por el que poder subir hasta lo más alto de la torre. Se observaba un genial atardecer, Axel se sentó tranquilamente, como si ya hubiese hecho aquello en más de una ocasión. Roxas se acercó con cuidado al borde y se sentó.

- Se ve un genial atardecer desde aquí -dijo Axel con una sonrisa en los labios.

- Parece que te gusta este sitio -dijo Roxas.

- Sí... Me trae algunos recuerdos. -dijo nostálgicamente Axel y seguidamente comió un poco de su helado- Agh salado...

- Nee, ¿por qué crees que nos hacen vestir de negro a todos? -preguntó Roxas.

- Parece que no pega vestir de otro color, ¿verdad? -dijo después de media carcajada Axel- Los demás colores inspiran sentimientos diversos: Alegría, amor... Y vestir con sentimientos a alguien que carece de ellos... Es raro, ¿no es así?

El silencio se abrió durante un rato. Roxas se acabó por decidir. ¿No había dicho Axel que quería que se sintiese más integrado? Pues ahora que afrontase las consecuencias de sus palabras.

- Axel... ¿Puedo preguntarte algo? -dijo Roxas, mirando la ciudad, Axel hizo un murmullo afirmativo- ¿Qué te ha pasado con la organización?

- ¿A qué viene la pregunta? -cuestionó Axel

- El otro día... aquella pelea... Tu dijiste que era culpa de ellos... Y hoy... Puede que los demás no lo hayan visto, pero yo he visto que tus palabras no eran sinceras -dijo Roxas.

- Vaya... quizás no disimulé todo lo bien que podía. -dijo Axel- ... ¿Por qué te interesa?

- Somos compañeros, ¿no? -dijo Roxas seriamente- Los compañeros están para apoyarse.

- ¿Compañeros, eh? -dijo Axel con media sonrisa, después de unos segundos sorprendido- Está bien. ¿Por dónde empiezo?

La historia de Axel dejó sorprendido a Roxas, no sabía que había alguien como él en la organización. Forzado a ser incorpóreo por el ansia del objetivo de la organización, el capricho de un incorpóreo. Axel no titubeó en su historia. Contó los detalles que recordaba, omitió los que había olvidado. Y así, poco a poco, la discusión que presenció el día de su llegada, tomaba sentido para él.

- ¿Por qué te uniste a ellos Axel? -preguntó en un silencio Roxas.

- ¿Por qué...? Porque sentía ira hacia ellos, y la sigo sintiendo... Más que recuperar mi corazón, lo que ahora me importa es descubrir quien de ellos fue, y entonces matarlo -dijo Axel seriamente, mirando la ciudad que empezaba a oscurecerse.

- ¿Crees que si lo logras serás feliz entonces? -volvió a preguntar Roxas.

- No hagas preguntas tontas, Roxas -dijo Axel con media sonrisa- No tengo corazón, ¿recuerdas? Pero creo que lograré quitarme un peso de encima si algún día lo logro... Haré lo que sea, hasta convivir con mi enemigo... Bueno, es tarde, deberíamos ir regresando.

Axel se levantó, se expulsó el polvo de la ropa y empezó a caminar hacia la puerta que conducía a las escaleras para descender.

- ¡Axel! -detuvo Roxas- ¿Si hubiese sido yo... También me matarías?

El pelirrojo se detuvo, de espaldas a Roxas, una sonrisa se dibujó en sus labios. Se giró y le miró amablemente.

- No digas tonterías Roxas. Ahora eres tú el que estás diciendo estupideces -dijo Axel- Y ahora volvamos.

Roxas se quedó mirando en silencio la espalda de aquel que dominaba el fuego... Preguntándose, cual había sido la contestación que le había hecho a su última pregunta. Sin saber hasta que punto llegaba la ambición de aquel al que el alma, a pesar de no tener corazón, le seguía ardiendo con fiereza.

De aquel incorpóreo al que llamaron Axel


Se terminó. Este es el final de Kai ga Hoshii. Si me preguntasen porqué es este mi capítulo preferido, no sabría contestar porque. Simplemente entre la mezcla de todo lo que pasa me gusta mucho. No sabría mucho más que comentar. Ah sí, si os habéis fijado todos los títulos tenían una letra en mayúsculas y negrita, juntando la de cada capítulo sale AXEL. Quería hacerlo así, no sé porqué, pero me gustó la idea. ¿Qué más? Taniuskey está haciendo (o se intenta hacer) la versión en cómic de este fanfic. Por el momento solo hay un par de ilustraciones, una vieja y una bastante más nueva, pero todas las novedades las podréis ir viendo en http:\\kaigahoshii. deviantart punto com

También decir que hay un email al que podéis enviar cosas sobre el fanfic, lo que sea kaigahoshii arroba hotmail punto com

Comentar los reviews recibidos desde la última actualización:

Samantha Uchiha, Seh lo de que Axel mola es vox populí xD jajaja Vendetta!! XDDDD A for Vendetta :D xDDDDDDD jaja a mi Saïx tb me da algo de rabia pero a quien más rabia le tengo es a Zorrxene (más conocida como Larxene) Espero que te gustase el capi n.n

Ero-izumi, I know, I know u.ú

Gracias a los que dejaron review alguna vez en este fanfic, a los que lo agregaron a la lista de alertas o lo pusieron en sus favoritos. Esta autora lo agradece desde lo más profundo de su corazón.

Muchos besos a todos.

Espero veros en mi próximo fic de Kingdom Hearts: El beso de Iscariote.

Bai bai!

Miruru.



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