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Title: Nada Es lo que Parece
Category: Books » Harry Potter
Author: Morrigan T
Language: Spanish, Rating: Rated: T
Genre: Drama/Romance
Disclaimer: Nada de esto me pertenece. Todo es de Jotaká.
"El Inicio De Una Larga Historia"
Ahí se encontraba una chica de desístete años aproximadamente. Ahí estaba Lily Evans, frente a un espejo de su baño, con los ojos enrojecidos de tanto llorar algo bastante extraño ya que por lo general no se auto compadecía de si misma. La verdad es que Lily Evans era muy inteligente y linda, tenia unos deslumbrantes ojos verdes esmeralda y acaramelados, piel de porcelana, muy bellas facciones sin nombrar su pelo rojizo muy llamativo. Desde su primer año en Hogwarts había conseguido el cariño de los profesores ya que era muy estudiosa y culta sobre muchos temas. Sin embargo ahí estaba llorando, diciéndose al espejo cuanto se odiaba, cuanto detestaba ser Lily Evans ¿Por qué no podía ser como las otras chicas? mejor dicho ¿Por qué no podía ser del tipo de chica que le atrae a la gente como James Potter?
Y ese era el problema, ella quería con dolor al chico más popular de Hogwart; al líder de los merodeadores; a James Potter. Las únicas veces que había hablado con el chico era para regañarlo por sus travesuras, le evitaba ya que sabía que tenía serios problemas para controlar sus nervios.
En realidad Lily Evans no era muy segura de si misma, quiero decir, Lily tenía todo como para ser la chica más popular del colegio Hogwart de magia y hechicería. Era una chica brillante en todos los aspectos, pero ella creía que todo lo que ella lograba era gracias a la ayuda de otros.
En el aspecto familiar Lily Evans era muy apegada a su hermano Steve, gracias a los constantes comentarios hirientes que recibía de parte de petunia había logrado que Lily no la tomara mucho en cuenta lo que explicaría la relación de hermanos que llevaba con Steve. De esos momentos tan felices con su hermano, Lily dejaba traslucir algunos comportamientos varoniles: como por ejemplo su amor por el football (aunque esto no es exclusivamente varonil) lo traspaso al Quiddtich, el cual la había hecho una esplendida jugadora (buscadora) y muy conocedora del tema aunque no lo demostrara por nervios.
No había podido conciliar el sueño en toda la noche por lo que había tenido tiempo más que suficiente para pensar y casi cuando estaba amaneciendo lagrimas habían humedecido su rostro pálido por el reflejo de la luna llena.
Lily en ese momento no tenia a sus mejores amigas y por esto se sentía absolutamente sola ya que por lo general ellas eran las que le sacaban de su transe melancólico. Por suerte solo quedaban 3 horas.
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La pelirroja se encontraba sentada en el compartimiento del expreso Hogwart, el cual estaba a punto de partir. Después de pasar aquella noche tenía mucho sueño por lo que estaba media adormilada.
—Hola Lily…—Saludó un chico con el cabello graso y negro, con cara pálida y ojos oscuros y por supuesto un Slytherin y amigo de Lily: Severus Snape
—¿Qué tal Sev? —respondió Lily con desanimo por el sueño.
—Bien o, por lo menos, eso creo ¿y tú? — respondió sin mucho animo, o tratando de traslucir lo menos posible su alegría de hablar con Lily.
—Aquí…—dijo Lily prácticamente en un tono inaudible, no tenía ánimo ni siquiera de hablar con su amigo. Luego de contestar se sumergió en sus pensamientos nuevamente hasta que el chico de slytherin se despidió, lo cual llamo nuevamente su atención.
Seguidamente entraron las dos amigas de Lily, Kate y Josephin, no pudo seguir pensando o sintiéndose mal.
Kate era una niña muy inteligente y estudiosa. Era delgada, aunque no se preocupara de su cuerpo. Tenia ojos color miel y antes de llegar a la pupila tenia un color musgo brillante, muy expresivos. Tez blanca como la nieve, y pelo café claro con unas ondas al final, en fin, tenía un aire muy intelectual.
Por el contrario, Josephin o mas bien conocida como Jo, era una chica descuidada, es muy risueña y simpática, muy despreocupada con el tiempo y daba la impresión de que siempre estaba en las nubes. Era delgada con pelo rubio y largísimo que parecía que nunca se peinaba, lo cual a ella le quedaba bien. Tenía ojos muy claros.
—Hola— dijo Jo, tirándose a los brazos de la pelirroja, muy emocionada porque por fin se reencontraba con su amiga.
—¡Por fin llegan! — dijo Lily prácticamente al borde de las lagrimas de felicidad.
—Uff…todo gracias a Jo, ella y su sentido del arte—dijo de manera sacástica— se quedó contemplando un edificio muggles—dijo Kate, con un tono de cansancio y a la vez enojo…
—Los hubieras visto Lily, eran preciosos—Respondió Jo ante las acusaciones de su amiga, pero en ese momento entro alguien a interrumpir un poco la conversación.
—Hola. Disculpen pero ¿Han visto a james? —Preguntó un chico de ojos color gris azulados, llamado Sirius Black, muy conocido entre los profesores por sus maldades y por las chicas de Hogwart por su lindo cuerpo, su carita de niño bueno, y su encantadora sonrisa, después de todo ¿Quién se puede resistir a una encantadora sonrisa?
—Depende de a cual James te refieres…—dijo Jo de forma picara. Era obvio que Sirius Black estaba buscando a James Potter, pero a Jo siempre tenia sus razones o quizás solamente quería tomarle el pelo a Black. Mientras a Lily se le revolvía el estomago de solo pensar en que James aparecería enseguida, por suerte nadie notó lo mucho que palideció.
—James Potter—dijo sin dudar de forma rápida, como intentando cruzar la menor cantidad de palabras con ella, una conducta que solía adoptar Sirius que sin querer ofendía y juzgaban a estas tres chicas de Gryffindor por su apariencia. Jo clavo su mirada en los ojos de Sirius y contestó casi mecánicamente:
—No sé y en realidad no me interesa— dijo en un tono de pocos amigos algo muy extraño en Jo, que se sintió muy mal por la actitud de Sirius, ignorada, inferior, poca cosa.
—Gracias—dijo Sirius y se fue.
En realidad se sentía bastamente mal por haber tratado así a las chicas, pero no podía tratarlas mejor. Se sintió mal por cómo le había respondido Josephin; se sintió confundido ¿Por qué?
—En fin— dijo Jo cerrando la puerta del compartimiento—¿En qué estábamos? — bajando el rostro disimuladamente para esconder el leve sonrojo de sus mejillas y a la vez su semblante triste.
—Nosotras, con Lily, nos preguntamos—empezó Kate... —¿Cuándo piensas contarnos acerca de tus sentimientos hacia Black? — y miro a Jo con una de esas miradas que intimidan enseguida...
—Eeeeee--yo--es que... — "empecé mal" se dijo para si misma Jo.
Su error fue hablar tan nerviosamente, lo cual es fatal cuando se trata de decir una mentira.
—Da igual, mejor nos arreglamos con el uniforme, creo que ya estamos llegando... —sentencio Lily al final. Sólo para no escuchar a su amiga diciendo incoherencias o alguna mentira para no reconocer que le encantaba Sirius Black.
"¡Gracias Lily! me salvaste ¡Gracias, gracias!"Jo dejo escapar una pequeña risita de felicidad, pero sabia que no se iba a poder salvar por completo de esta conversación.
Mientras, Lily iba pensando en qué iba a hacer este año con su vida. A Lily Evans por lo general le sucedían tragedias para ellas, pero chistosas para el resto. Es que ella no podía evitar hace el ridículo al frente de James. Al final ella se había hecho la fama de freak o rara, lo cual a Lily no le afectaba tanto como al resto, ya estaba acostumbrada. Ella de seguro iba pensando en como reducir un poco sus accidentes, y pasar más desapercibida por todos.
Al llegar al comedor, junto con sus amigas, se dirigió directamente a la mesa de Gryffindor. La cena transcurrió de lo mas normal, lo único malo que le sucedió fue que derramo un poco de jugo de calabaza por estar mirando a James, y para su mala suerte James justo la miro haciendo el ridículo, no pudo evitar sonreír. El chico estaba rodeado de las niñas mas lindas de Hogwart...
—"mírate Lily, como creíste que en algún momento James Potter se iba a fijar en ti, él es el chico mas codiciado de Hogwart..." —se decía la pelirroja, con un tono de replica y completa amargura. Se fue en completo silencio a su habitación, pensando (siempre pensando demasiado)
o.O.o.O.o.O.o
—¡James! —gritó Sirius, viendo a su amigo sentado en la escalera. Un chico de cabellera negra levantó su rostro dejando ver unos hermosos ojos color avellana. Era impresionante lo desordenado que se podía mantener el pelo de James Potter dándole ese toque especial.
— ¿Dónde te habías metido? —preguntó Sirius con una cara de cansancio— te busqué por todo el tren.
—No pude venirme en el tren porque murió un tío abuelo mío—dijo James, como si se lo hubiera contado a todas las niñas que lo estuvieron esperando en el tren, y realmente eso fue lo que pasó.
—Ouu...lo siento cornamenta, tú sabes que no era mi intención—musitó sirius con la mejor cara de "lo siento" que tenia.
—No hay problema canuto... —James habló ya sin ánimos— ¿Y de qué me perdí? —dijo el chico con cierto brillo especial en sus ojos.
—No de mucho en realidad, tuve que entrar en todos los lugares del tren...y ¿adivina con quién me encontré? —preguntó canuto.
—supongo que te encontraste con…—empezó diciendo James pero no tenia ganas de adivinar (no estaban los ánimos) —sólo dime canuto...
—bueno, bueno, la verdad es que no me encontré con nadie que sea importante... —dijo Sirius pensando hasta que se acordó de algo— me encontré con Evans y su grupito de amigas, las cuales son bastante raras, diría que son tan raras como Evans, pero por lo menos ellas no se andan cayendo de las sillas, ni golpeándose en las paredes, y no creo que su segundo hogar sea la enfermería como es el caso de Evans... —finalizo la frase con una aire de satisfacción, pero luego se acordó de lo descortés que fue con "ella", y su sonrisa se borro del rostro.
James quedó pensativo ante aquella declaración de su amigo, en realidad esa niña, le había escuchado decir a McGonagall que ella era la alumna más brillante de séptimo, pero parecía tan inocente, dulce, débil.
Sirius y James quedaron absortos en sus pensamientos, sentados ambos en los sillones de la sala común en donde se encontraron con Remus Lupin, el tercer integrante del grupo. Un chico que tenía unos lindos ojos de color dorado y un cuerpo un tanto demacrado, pero era opacado por su linda sonrisa y sus muchas cualidades en especial intelectuales.
Ahí estaban los tres merodeadores, los chicos mas traviesos de todo Hogwart y a la vez los mas populares, sentados en los sillones de la sala común, conversando animadamente, hasta que les dio sueño...debían esperar hasta mañana para comenzar a divertirse jugándole bromas a los slytherins
Por ahora sólo dormir, porque mañana era el primer día de clases.
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Ya habían pasado muchos días desde la primera mañana de clases. Habían pasado muchas cosas que son dignas de relatar y otras no mucho…
“Creo que nunca te voy a poder olvidar, creo que mi corazón se va desintegrar y sin embargo, me siento feliz de tener este sentimiento en mi corazón…que extraño es el amor, un momento ¿pensé en amor? supongo que debe ser así”
Se encontraba una hermosa pelirroja escondida en las frazadas de su cama, era día sábado podía dormir “hasta las 10” se dijo a si misma. Era extraño pero Lily no era una babosa, ni se comportaba como tal, es la razón que explicaría porque nadie se había enterado de su “amor” por James Potter, excepto una amigo se había enterado el sábado anterior y a la vez lo había perdido como amigo…
Estando en las clases de pociones con los Slytherin, como siempre Lily estaba muy concentrada, hasta que comenzó a recordar los comportamientos extraños en Severus. No la había mirado ni dirigido la palabra en ningún momento de este año, desde aquella conversación trivial que habían tenido en el compartimiento del expreso Hogwart. En especial, en esa clase Severus no había hecho nada, siendo que era uno de los alumnos mas brillantes en Pociones.
En esa clase había estado hablando con Lucius en susurros, sin prestar ninguna atención a la clase, hasta que el profesor los hizo callar. Lily había notado que severus se quejaba de una “herida” en su brazo izquierdo, pero al observar mejor, quedo paralizada por unos segundos “Severus tenía la marca tenebrosa”.
Quedó paralizada por unos momentos, en los cuales se sintió helada como si estuviese a 50 grados bajo cero. Se hundió en sus pensamientos, hasta que terminó la clase, tenia muchas interrogantes en su cabeza y decidió esperar a que comenzara el fin de semana así podría hablar tranquilamente con Severus.
Ese sábado se despertó temprano, no podía seguir durmiendo, después de todo, uno de sus “antiguos” mejores amigos había resultado ser un mortifago. Se levantó lentamente y en silencio, Kate y Jo continuaban durmiendo y no las quería despertar. Al salir de la sala común y encaminarse al gran comedor a desayunar se encontró con Severus, que por cierto tenia el aspecto de no haber dormido en toda la noche. Snape la ignoró y continúo su camino…hasta que lo llamaron:
— Sev…eh…¿Cómo estas? — preguntó Lily intentando sonar lo mas agradable y normal posible, pero al ver que el chico no pensaba responderle utilizo otro medio— Severus…yo…no era mi intención… pero el otro día en clases de pociones, ví que te quejabas de un dolor en el brazo y yo vi –la-marca-de-Lord-Voldemort—dijo la pelirroja un tanto asustada al como iba a reaccionar Snape, el cual se había parado al seco y se había dado la media vuelta para mirar con desagrado la figura de su “amiga”
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No pudo evitar empujar a la chica de forma brusca hacia la pared, haciendo que cayese al suelo. Snape le agarro la muñeca y la tiro hacia arriba para levantarla y presionarla en contra de la pared para emitir su amenaza:
— No te metas en donde no te llaman, maldita sangre sucia…no vuelvas a repetir lo que dijiste, no llames al señor oscuro por su nombre...¿te quedo claro? —rugió snape apretándole más fuerte la muñeca y mirándola directamente a sus ojos verde esmeralda, los cuales estaban bañados en lágrimas, sintiéndose asquerosamente mal.
— Suéltame… —dijo Lily con el poco de voz que le quedaba…no era una orden, era una suplica— por favor Snape…por la antigua amistad que tuvimos…—dijo Lily ya sin volumen en su voz, era un susurro…
— Nunca podría tener una amistad con una sangre sucia como tú— escupió Snape soltándola y girándose sobre sus zapatos y dejando a Lily sola.
“soy una mierda” pensó Lily mientras lloraba, a la vez caía al suelo y se quedaba sentada sujetándose las rodillas y escondiendo su cabeza- “soy una maldita sangre sucia, no puedo hacer nada bien, ni siquiera puedo conservar una amistad (saltándose la parte de que Snape era una mortifago)” le dolía horriblemente su muñeca, pero no quería ir a enfermería, necesitaba sentir un poco de dolor…para sentirse mas humana, necesitaba llorar, que la dejaran en paz, estar sola..
Sintió como que alguien la tiraba hacia arriba y la abrazaba, sintió mas ganas de llorar, ahora estaba apoyada sobre alguien, no podía evitar no llorar…luego de un buen rato levanto la vista y se encontró con unos hermosos ojos café claros, y una hermosa sonrisa, que expresaba la mas pura compasión. No pudo evitar sonrojarse un poco y apartarse de él…aun cuando quisiera estar abrazada de él por siempre…
— ¡ James! — dijo con asombro, después de todo, el era James Potter el chico más popular de todo el colegio…— ¿por qué tú…? ¿Como me encontraste…?—preguntó Lily un tanto perdida, había llorado mucho y se sentía un poco mareada.
— ¿Ya te encuentras mejor? Te noté tirada en el suelo y pensé que te habías caído o algo así, pero cuando me acerqué más te escuché llorando y no pude evitar abrazarte…no hay nada pero que ver a una chica llorando…—dijo James, viendo directamente a los ojos a Lily, contemplando sus bellos ojos, y contemplando a aquellas niña, tan inocente, pura, débil…que sentía el deseo de cuidarla por siempre…pero luego se refreno eso pensamientos, ¿desde cuando tenia unos pensamientos tan extraños?
— Gracias—y sin mas palabras la chica salio del pasillo sintiendo el perfume del chico bañando su cuerpo, sintiéndose débil y fuerte a la vez.
Era sábado nuevamente, ya había pasado una semana desde que había tenido ese extraño incidente con Evans, desde que se había sentido así. James Potter, como el capitán del equipo de Quidditch de Gryffindor, debía armar su equipo antes de que se fijara el primer partido, debía conseguir otro cazador, aparte de él y el buscador y aquel sábado había citado a todos aquellos que se quisieran presentar en las pruebas.
Luego de despertar a canuto, un poco radical, no sé si creen que lanzarle agua con la varita lo encuentren radical, por lo cual Sirius despertó de muy mal humor, odiaba que lo despertaran de esa forma, pero james lo necesitaba para poder elegir bien y tener la opinión…
Después de todo un día de búsqueda, solo pudieron encontrar un cazador, Charles Langford de sexto, y ni hablar de un buscador, solamente se presentaron, las típicas chicas “tontas por potter”…
Luego del almuerzo, ambos chicos, James y Sirius volvieron al campo de quidditch para seguir con las pruebas para buscador.
— Por lo menos hemos avanzado cornamenta, ya tenemos una cazador—dijo Sirius con aire de satisfacción.
—Pero aún nos falta encontrar un buen buscador, tú sabes que son escasos, y que por lo general se presentan... —iba continuar James, pero no lo logró. Vio que en el campo de quidditch estaba principalmente invadido por el club de Fans de Potter…lo cual no se le hizo ninguna gracia. — ¡ELLAS!
— Bueno cornamenta, tendrás que hacer lo mismo de siempre—dijo Sirius con un tono burlesco.
Deben haber sido sus diez chicas, no se veían tantas, pero la prueba era individual y ver como hacían el ridículo era un tanto deplorable, y una total pérdida de tiempo. James, tuvo que utilizar un método distinto para decirles a las “tontitas”, que el Quidditch no era lo suyo. La prueba consistía en que canuto tiraba una pelota de golf lo más rápido posible a cualquier dirección y debían atraparlas antes de que cayeran al suelo
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Lily, Kate y Jo se reían desde los asientos del estadio, era ridículo verlas a “ellas” en una escoba, y coqueteando con los jugadores, eran tan patéticas…
— Hey Lily… ¿por qué no te presentas? tú eres más buena que toda esa manada de…—Josephin no terminó la frase de impotencia.
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— Tal ves…puede ser…supongo que podría presentarme en las segundas pruebas…—dijo la pelirroja, muy pensativa.
Esta es una historia que estoy editando. Muchas gracias por leer y nos vemos.
Morri