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S. Hisaki Raiden
Author of 22 Stories

Rated: T - Spanish - Romance/Angst - Tyson G./Takao K. & Kai H. - Reviews: 43 - Updated: 11-21-08 - Published: 11-30-07 - id:3920953

Diferencias.

By Senshi Hisaki Raiden.

(30 de Noviembre del 2007)

Quiero aclarar que los personajes de Beyblade pertenecen a Takao Aoki y que no persigo ningún fin lucrativo al realizar este fan fic.

Resumen: Cuando llevarte mal con alguien es lo común y la armonía levanta sospechas. ¿Qué tan equivocados pueden estar tus mejores amigos y que tan perdido, tu? La diferencia entre amigo y... [KaixTaka Dedicatoria a Kaily H.

Rating: T (13+)

Genero: Romance/ Ironias/ Angst (siempre igual xD)

Advertencias: Shonen-ai (SI no te gusta este tipo de historia NO sigas leyendo), sufrimiento de los protagonistas xD. Manejo de nombres originales japoneses.

Notas de la Autora:

Este fic es un pequeño regalito para una españolita que aprecio mucho. Kaily, este fic es para ti, un poco más y se hacía el mes ¬¬UU. Espero te guste , tratare de sacarlo pronto. Feliz Cumple atrasado xD

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Aclaraciones:

–Diálogos; “...” Resaltar palabras o frases; ---Cursiva--- Recuerdos; /…../ Pensamientos; (…) aclaraciones.


01: Amigos.


Estaba cayendo la tarde en la capital de Tokio. Eran cerca de las cuatro pm, cuando él llegó. Venía corriendo, logrando que con ello, su abundante cabello y el saco de su uniforme color vino se agitaran. Se detuvo sobre la pequeña colina, muy cerca del puente que pasaba sobre el río. Sonrió un poco al ver aquel sitio que desde su infancia conocía y que no dejaba de frecuentar hasta hacía unos dos años. El viento seguía meciendo sus cabellos, y su uniforme de casaca de botones plateados, que tenía un escudo en el lado superior izquierdo.

Se le veía feliz, y eso era debido a que después de dos años, dos de sus más queridos amigos llegarían en cualquier momento para visitarlo. Cuando eran más pequeños tenían mucho más tiempo libre para tirarlo por allí, pero al crecer ya tenían más ocupaciones y podía decirse que los pies un poco más puestos sobre la tierra. Y la escuela, era algo que ya no podían desatender. Tenían 17 años y sus sueños estaban obligados a convertirse en realidad.

Pero pese a que Max y Rei habían regresado a E.U y a China, respectivamente; él, Kyo, Hiromi y Kai, no habían perdido contacto. Al contrario a veces se ponía a pensar que nunca se imaginó que estarían mucho más unidos que antes. Puesto que antes parecían solo tener en común aquel deporte de niños, el beyblade. Y que cuando todo eso llegara a su fin no habría de que más hablar ni ninguna otra razón para verse. Se sentía inmensamente aliviado de que aquello no hubiera sido de esa manera…

Caminó bajando un poco la colina para mirar el río, como si nunca lo hubiera visto y quisiera apreciarlo mucho mejor estando más cerca.

Alguien más se acercó allí con pasos tranquilos. Vestía una chamarra negra y un pantalón gris oscuro medianamente formal. Se detuvo y contempló al otro allí parado tan silencioso que se le figuró una estatua que no había visto antes en aquel lugar. Estatua que desde luego adornaba mucho más aquel sereno paisaje. Una sonrisa se dibujó en esos labios. Podía quedarse el resto del día contemplándolo, pero eso era un poco aburrido así que mejor se acercó y habló.

–Que sorpresa verte tan temprano aquí.

Volteó al escuchar esa voz tan gratamente conocida.

–Lo mismo va para ti –Regresó pronto su vista al río, enfocándose en un punto en particular, justo aquel donde hacía unos años algo había pasado. Algo que había definido su relación con esa persona.

–¿Qué dices? –Dijo el otro con un bufido burlón– Yo siempre estoy puntual –Aseguró.

–¡Uy, claro! –Ironizó– no tienes ningún problema con decir eso, sobre todo en aquel lugar verdad– apuntó hacia el sitio que antes viera.

El otro se acercó más para quedar a su costado derecho. Y mirar hacía donde apuntaba el otro.

–Rencoroso –Dijo cerrando los ojos sin dejar de sonreír y dando un golpecito en la nuca del otro con la palma de su mano.

El otro movió su cabeza exagerando el “golpe”.

–¡Auch! No es rencor es buena memoria.

El otro abrió los ojos y lo miró de reojo.

–Para esto si tienes memoria –Comentó con otra ironía haciendo alusión al aspecto intelectual del que estaba con él.

–Oh, callate –Dijo con un gesto molesto que no sentía.

–¿Ya te enojaste?

–No, es solo que hoy estas de insoportable.

–¿Solo hoy? –Bufó y dirigió su vista al río cerrando sus ojos en el acto. –Pensé que eso era de a diario.

–Pues si, pero hoy un poco más que otra veces –Lo reprendió con una sonrisa divertida enfocando aquel pálido rostro.

El de piel blanca regresó su vista y sonrió de nuevo:

–Yo siempre me esfuerzo –Respondió.

–¿En ser insoportable? –inquirió el otro.

–En todo –afirmó.

El primero que llegara al río, miró hacia el otro lado de éste, donde se alzaban los edificios de la ciudad, y guardó silencio por unos breves instantes. Algunas cosas parecían haber cambiado, pero otras eran iguales, y por ello familiares. Por ejemplo. Hiromi no había dejado de ser tan gritona, ni Kyouyu el cerebrito, lo que distaba en ellos era que ya no eran niños y cada uno se centraba más en las cosas por hacer. Sobre Kai… también seguía siendo tan tranquilo y algo serio, la diferencia era que se había vuelto más constante.

–Ya no deben de tardar –Dijo al fin.

El de piel clara lo volteó a ver sin decir nada. Luego agregó.

–Tienes muchas ganas de verlos… –Dijo declarativamente.

–Por supuesto que si, Kai. Ya van casi dos años que no les veo. ¡Estoy emocionado!

Kai sonrió para sus adentros, Takao era tan amiguero que era de esperarse esa reacción, y aunque en un tiempo no le escuchó hablar de aquellos que esperaban, se sorprendía de si mismo el haber creído que los había olvidado, no era como él, ¿Qué era lo que esperaba?

–¡Quisiera volver a probar la comida de Rei! –Escuchó a Takao decir después de salir de sus reflexiones– seguramente lo hace mejor ahora que hace unos años.

Al oír ese comentario sobre Rei dijo:

–¿Max seguirá sonriendo por todo?

–Seguramente –Rió un poco– Ese es nuestro Maxie.

Kai se le quedó mirando después de que dijera aquello de Max. Miró su perfil, sus expresivos ojillos color rubí, su sonrisa y hasta la ropa que llevaba puesta. Justo el uniforme de la preparatoria, cosa que le extrañó un poco.

–¿Qué ves? –Preguntó Takao al notar su mirada y por ese silencio que ya se hacía largo entre ellos, puesto que últimamente Kai hablaba “mucho”.

–A ti –Respondió sin dejar de mirarle.

–¿Qué tengo? –se rió Takao incluso buscando el también algo sobre sí o su uniforme. –¡Ahh, ya sé! Al fin has notado lo guapo que me he puesto últimamente –bromeó.

El peligris cerró sus ojos y con una sonrisa burlona la dirigió hacia el río.

–Es solo efecto de la ropa –Le siguió la broma.

Takao se sintió un poco molesto con eso, pero lo borró pronto de su mente y decidió seguir bromeando.

–¿Ah, si? Pues tu también solo te ves guapo por la ropa.

Kai se rió al escuchar eso.

–Mentira, yo no me veo guapo, soy guapo.

–¿Sin ropa también? –Preguntó Takao mirándolo de reojo.

Kai regresó su intrigante mirada violeta al otro y sonrió de modo pícaro.

–Tal vez a ti se te vea mejor sin ella –Se acercó un poco más a él.

Takao se agitó un poco cuando le dijo eso y lo miró aproximársele.

–Kai…

El aludido se detuvo y se echó a reír.

–Te has ruborizado, Taka.

El peliazul reaccionó.

–¡Pues claro! Pensé que tú… –pero no siguió.

–¿Qué yo que? –Inquirido mirándolo atentamente.

Takao se hecho a reír también.

–Que me desvestirías para ver –Se siguió riendo, no creyéndose ni él mismo lo que había pensado.

–¿Me crees capaz de eso? –Dijo Kai un poco sorprendido por eso.

–¡De eso y de más! –Lo miró Takao con picardía, regresando al juego.

Kai recuperó la tranquilidad.

–Si, por su puesto. ¿No te he dicho miles de veces que mi fantasía sexual más repetida es desvestirte y hacerlo contigo? –Dijo con sarcasmo.

Takao se sintió raro por el tono que Kai había usado pero siguió jugando.

–Y la mía tirarte por un barranco –cambio el tema mejor.

Kai dejó de sonreír por un momento, no pensó que Takao desviara el tema, así que lo retomó para molestarlo.

–¿Prefieres tirarme por el barranco que “hacerlo” conmigo?

Takao se echó a reír al ver la cara de Kai, al parecer lo del barranco no le había gustado, así que pensó en que decir.

–Primero lo “hacemos” y después te tiro por el barranco– optó por decir y se siguió riendo.

Kai se sintió aliviado al oír eso, aunque luego reflexionó en que eso era una tonta broma.

–Después de que lo “hagamos” no te atreverás a tirarme por ese barranco –Quiso confirmar.

–Puede que no –Concluyó Takao sonriéndole a Kai, ya sin ironía ni en broma, sino cálidamente y con alegría.

Kai miró esa sonrisa, y se la respondió.

–Lo sabía –Dijo después de todo.

–¡Oh, Kai! –Se quejó Takao– ¿Por qué has de ser tú el de la última palabra?

–Por que si –Y lo volvió a hacer.

–¡Takao! ¡Kai!

Los dos voltearon al reconocer esa voz.

–Hiromi, hoy llegaste muy tarde –Comentó Takao ya que la chica siempre solía echarle eso en cara.

Hiromi se sintió molesta con eso.

–No es verdad, lo que pasa es que ustedes llegaron muy antes.

–¿Y Kyo? –Preguntó ignorando lo anterior.

–Ah, se quedó en casa para terminar de arreglar todo, que si puede viene hasta aquí por nosotros.

–Ya veo –Se estiró alzando sus brazos– este día será genial.

–Claro –Sonrió la chica– que ganas de ver de nuevo a esos dos. ¡Nos tiene un poco abandonados!

–Lo cierto es que si –le dio la razón el peliazul cruzándose de brazos.

–Oye Takao, –comentó de nuevo la chica– ¿Por qué vienes con el uniforme de la escuela?

–Ah… –Dijo Takao alzando los brazos para mirarse mejor la ropa. –Es que si me iba a casa a cambiarme seguramente me entretendría con algo, bien que me conozco, por eso me vine para acá directamente.

Kai sonrió cerrando los ojos.

–Pero así se ve mejor.

Takao le miró un momento y también sonrió.

–¡Por efecto de la ropa!

–¿Y yo que les parezco? –preguntó La castaña, para que la miraran de nuevo. Llevaba una falda blanca, larga hasta el tobillo y una blusa negra de manga al codo.

–Bien –Fue la simple opinión de Hiwatari.

–¿Solo “bien”?

Takao la miro por unos instantes más poniendo su mano en su barbilla.

–Deberías de probar sin ropa –Dijo al cabo– A Kai y a mi nos favorece.

–¡Aah! –Gritó y se ruborizó– ¡No empiecen con sus “cosas”! –Dijo colgando los brazos y apretando sus puños enojada.

Tanto Kai como Takao se rieron, al parecer ambos la pasaban bien molestando a su amiga.

–Vamos, vamos Hiromi, no seas cuadrada, era una broma.

La castaña se puso una mano en la cara en señal de cansancio.

–¿Broma…? Bromitas que montan ustedes dos.

Takao se echó un par de carcajadas abiertas, al ver la reacción de la chica. Mientras que Kai solo los veía a ambos con una sonrisa tranquila.

Así pasaban los días desde hacía un tiempo. Aunque pareciera raro…

–¡Takao!

Los tres reaccionaron al oír esa voz. Guardaron silencio y regresaron la vista hacía el camino sobre la carretera. Atisbando a un chico de cabellos rubios correr hasta allí.

–¡Max! –Remarcó Hiromi lo que los otros dos ya habían notado.

–¡Hiromi! ¡Kaiii!

Takao se adelantó para alcanzarlo, y a unos pasos el rubio dio uno de sus típicos saltos, yéndose sobre el peliazul. Ambos chicos cayeron al suelo. Tanto Hiromi como Kai se sorprendieron al ver esa caída y se acercaron a verlos.

–Max… –Exclamó atónito y algo adolorido Kinomiya.

Max se sonrió un poco.

–I’m Sorry, es que te extrañé mucho amigo –Dijo tras alzarse un poco– además quería recordar como te saludaba cuando éramos más niños.

Takao se apoyó en sus brazos quedando sentado en el suelo, mientras que él rubio “descansaba” sobre él.

–¿Niños? Te equivocas Max yo ya no soy un niño.

–Seguro –Dijo el otro.

–¿Y podrías avisarme la próxima vez que vayas a hacer eso?

–Oye, si te aviso ya no es como antes. Que yo recuerde nunca te avise –Dijo con una risa divertida en sus labios.

Una gotita bajó por la cabeza de Takao.

–Ah… lo digo por que traigo el uniforme de la escuela puesto.

Max reaccionó.

–Es muy elegante, pero definitivamente con tu ropa común te vez genial –Dijo sinceramente y lo volvió a abrazar.

–¿Y a nosotros no nos vas a saludar? –Dijo al fin Hiromi para llamar la atención de Max.

–Oh, es verdad, lo siento– se levantó ayudando a Taka a pararse– Hola Hiromi, te vez muy bonita.

–Gracias Max –Sonrió.

Takao se dirigió su rubio amigo.

–Vaya, igual que cuando la conociste.

–¿Qué? – reaccionó molesta Hiromi ante eso (1)

–Pero esta vez si es enserio –Replicó Max.

–Ah, bueno… –Dijo aliviada, pero de nuevo reaccionó– ¿¡Cómo que “esta vez si”!?

Kai notó como la antigua conexión entre Max y Takao había regresado a los minutos de haberse vuelto a ver, pero el no dijo nada se mantuvo callado. Hasta que notó que la mirada rojiza de Takao lo enfocaba.

–Kai, ¿y ahora que tienes que estas tan callado?

Max atendió a la pregunta que hizo Kinomiya. Kai no dijo nada solo lo siguió mirando.

–Ya, ya sé que me amas, pero, ahora tienes que saludar a Max –Bromeó de nuevo.

Kai no respondió solo se aproximó un poco a los tres. Pero Max se preocupó ante ese silencio y esa aproximación.

–Eh… vamos, Takao. No molestes a Kai, el que este aquí me basta. Así esta bien.

Takao puso sus manos en su cintura.

–¿Cómo va a estar bien? –Regresó a Kai– vamos Kai, no seas amargado y saluda a Max –Dijo, sabía que eso no molestaría a Kai.

Pero el rubio temió mucho por la vida de Takao después de eso. Y cuando Kai descruzó sus brazos y se acercó más a ellos, sintió hasta ganas de correr de allí, y llevarse a Takao para salvarle la vida.

–Gusto en verte –Dijo con voz suave extendiendo la mano hacia Max. Quien por toda reacción se alzó sus manos esquivando a Kai, pero sin retroceder más de donde estaba de pie.

–What? –Expresó sin querer mirando la mano de Kai y luego su rostro.

–No Kai, ¡Cálmate! ¿Qué no ves que estas asustando a Max? –Reprendió Takao.

Kai regresó la vista a Takao con una expresión irónica.

–¿Por ser tan amable? Debo de dejar de hacer eso.

El rubio miró a Kai y luego a Takao varias veces notando algo fuera de lo común.

–How?

–Ahora lo estas confundiendo. ¿Ves? –Replicó Kinomiya cruzando los brazos y reprendiendo de forma fingida al peligris.

Kai se cruzó de brazos también.

–Entonces no saludo, eso es más normal –Dijo con un falso disgusto.

Max parpadeó varias veces mirándolos hasta que tras todos distinguió a un chico de cabellos negros y llamativos ojos color topacio.

–¡Rei!

Los demás voltearon y efectivamente allí parado arriba en la colina estaba su amigo pelinegro, con una mochila al hombro y con una de sus ya conocidas ropas chinas.

–Hola a todos –Dijo tranquilamente como si no hubieran pasado dos años de no verlos.

–Pero por favor calma tu emoción, Rei –Dijo Takao con ironía al ver su misma actitud de siempre– ¡No te nos vayas a echar encima!

Rei rió un poco.

–¿Echármeles en cima? ¿Quién haría eso? –preguntó en caminándose hasta terminar cerca de ellos.

–Yo –Dijo Max y se rió a carcajadas.

–¡Auch! –Dijo Takao sobándose la espalda para enfatizar eso.

–Rei, ¿Cómo me vez? –le preguntó Hiromi en su obstinación por escuchar un buen comentario por su apariencia.

–Linda –Respondió Rei sin vacilar tras voltear a verla.

–Ya ven, chicos –Regresó hacia cierto peliazul y cierto peligris. – Rei es más atento.

–Dijimos que estabas bien –Dijo Kai sin ninguna emoción.

–Incluso te dijimos como te podrías ver mejor– Agregó Kinomiya.

–¡Groseros! –Dijo Hiromi con un gesto de enfado.

Rei contemplaba todo eso como meditando algo.

–Por un momento pensé que me había equivocado de río –Dijo al fin.

–¿Por qué? –quiso saber Tachibana olvidando lo anterior y mirando al chino.

Rei miró a Kai y a Takao.

–Por un detalle.

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Ahora los cuatro chicos y la chica estaban sentados en un pequeño círculo en el pasto de allí. Bien acomodados iniciaron una plática mientras que esperaban a Kyo que debía de ir por ellos en cuanto terminaran los arreglos en la fonda de sus papás.

–¿Y como les ha ido? –Preguntó Rei.

–¡Excelente! –Dijo Takao, a su derecha.

–Very good –Ese fue Max, a su izquierda.

–¿Kai? –Enfocó sus topacios en el pálido rostro del ruso-japonés, al que tenía enfrente y estaba a la derecha de Takao. Esperando una respuesta sincera.

–Bien –Respondió con voz tranquila.

–¿Hiromi? –preguntó a la que estaba a la izquierda de Max y derecha de Kai.

–Con mucho trabajo en la escuela –Al parecer era la única en hablar de eso, mientras se encogía en el suelo, acomodando su blanca y larga falda– y además los problemas que me causan estos dos niños.

–Tampoco exageres –Intervino Takao– Ni que fuera para tanto.

–No, claro que no –Dijo la castaña mirando con cierta molestia al peliazul que estaba a un lado de Rei.

Tanto el pelinegro como el rubio escucharon y observaron eso sin saber realmente de que hablaban. Incluso Max no resistió la necesidad y preguntar.

–¿Children? –Recalcó– ¿Cuales?

–¿Cómo que cuales? –Dijo con cierta molestia– ¡Estos dos! –Volteo el rostro hacía su izquierda mirándolos.

–¿Eh? –Expresaron Kon y Mizuhara desubicados, todavía no sabían cuales eran esos niños de los que Hiromi se estaba quejando.

–¿Qué? –Dijo ella no entendiendo su confusión.

Takao rió un poco, al ver como Hiromi se sentía confusa de que Max y Rei no entendieran de qué hablaba, pero no agregó nada, esperando a ver que pasaba, mientras que Kai solo guardaba silencio con su conocido gesto indiferente.

Una gotita de sudor bajó por la cabeza de Rei.

–Perdona. Es que no sabemos de qué “niños” hablas.

–¿No los ven? ¡Los tienen en frente!

Hubo otro momento de silencio después de eso… y esta vez fue más largo, durante el cual, y como única reacción posible, Max y Rei se voltearon a ver buscando apoyo el uno con el otro, sentían como si se hubieran perdido de mucho en ese tiempo.

–Chicos… –Llamó su atención la voz de Takao– Necesitan una cita urgente con él medico de los ojos…

–Oftalmólogo. –Le indicó Kai.

–Gracias, –sonrió Takao– “eso”. –se dirigió de nuevo a sus otros dos amigos.

–Por nada –Dijo el peligris abriendo sus ojos con una pequeña sonrisa.

–¿Takao? –Dijo Rei.

–¿Kai? –Le secundó Max, en una acción reflejo al ser testigos de nuevo de una escena que no encajaba en ninguna parte de su memoria. En otras palabras que era diferente.

–¿Hablas de…? –Comenzaron los dos, pero sin saber como finalizar esa cuestión iniciada.

Hiromi los miraba con sus atentos ojos y con un gesto curioso todas sus reacciones.

–Si, de Takao y Kai.

–¿¡Qué!? –Exclamaron sorprendidos, los otros estaban por decir algo, pero algo interrumpió el momento.

–¡Chicos! –Era la voz de Kyo.

–¡Kyo! –Alzó su mano Takao, saludando de lejos al faltante y recién llegado. –Llegas a tiempo… ¿ya podemos ir a comer?

–Si –Dijo sonriendo. –Max, Rei que gusto me da volver a verlos.

–Hola Kyo –Dijo Max tratando de recuperarse y no hacer más escándalo.

–Igualmente– Fue la tranquila respuesta de Rei, aunque no se veía muy tranquilo.

–Entonces vamos –Determinó Takao levantándose del suelo. Y seguido de él Kai y Hiromi.

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Mientras caminaban a la casa de Kyo, los seis platicaron un poco de lo que les había pasado los últimos dos años de no verse. Max estaba asistiendo a una preparatoria de Nueva York; y al parecer le estaba yendo muy bien. El rubio enfatizó que a la preparatoria en E.U ya no se usaba uniforme y él iba siempre con la ropa que le gustaba y se sentía cómodo. Así mismo se le hacía raro mirar a Takao uniformado aunque todos concordaron en que así lucía muy bien… Incluso que lucía como una persona seria, eso agregó Kai con un rastro de ironía a lo que nuevamente Takao respondió con una sonrisa.

Rei se había mudado a Pekín para poder hacer la preparatoria. Contó las dificultades que pasó en la villa por eso, ya que al principio se habían negado, pero Rei no había querido perder la oportunidad puesto que Daitenji-san (Sr. Dickenson) le ofreció ayuda económica para ello. Pero Rei tampoco era un mantenido así que les contó como trabajaba medio tiempo para cubrir algunos gastos más.

Takao, Hiromi y Kyo contaron de cómo les iba en la escuela. Kyo y Takao también recibían alguna ayuda económica de parte de la BBA, Kai la rechazó, además él no la necesitaba. Lo que les sorprendió un tanto a Rei y a Max era el que Kai asistiera a la misma preparatoria que Takao y los otros. Por su mente pasó la idea de que él asistiría a una escuela de Elite o de alto abolengo, pero no era así. Y definitivamente lo que ninguno de los dos había podido ignorar era esa cercanía entre Takao y Kai. Rei siempre estuvo seguro de que entre ellos ya había una conexión especial como rivales que eran, cuando eran beyluchadores, pero ahora no era rivalidad lo que los unía… ¿O era parte de ella? La mirada de Kai se veía tierna cuando miraba a Takao, y la de Takao brillaba en alegría cuando se topaba con la de Kai. Incluso Kai llamaba al peliazul por su nombre y no por su apellido (Kinomiya), como lo hacia desde que se conocieron.

La platica continuo en la fonda de los padres de Kyo. Comieron algo que había sido preparado para ellos, y como su reunión ya había sido tarde, la noche llegó pronto.

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–¿Qué les parece si continuamos esto mañana? –Dijo Tachibana, –Tengo mucho sueño.

–Max yo también, pero que día tan agradable y lleno de sorpresas –Lo dijo insinuando algo, pero nadie pareció notarlo a excepción de Rei.

–¡Y mañana será mejor o igual que este! –Se emocionó el peliazul.

–Mañana es Domingo –Comenzó Kyo– ¿Qué les parece si nos vemos más temprano? Para hacer más cosas.

–Estoy de acuerdo –Contestó Rei.

–Ah… ¿Qué tan temprano? –Inquirido Kinomiya.

Hiromi sonrió con malicia.

–A las diez de la mañana…

–Ah, bien…

–Pero a esa hora en el centro –Finalizó. Era obvio que se tendría que parar por lo menos a las ocho de la mañana. –Puntual Takao.

Takao dio un suspiro.

–No te preocupes Takao –Dijo el pelinegro– Yo con gusto te despertare para que llegues a tiempo.

–Es cierto –Expresó Takao– ¿Dónde se quedaran esta noche?

–No tengo idea –Dijo Rei– pero ya buscaré algo.

–En la tienda de mi antigua casa –Dijo Max.

–Umn… ¿Te quieres quedar en mi casa, Rei? –Lo miró– Así será mucho más fácil que me despiertes –Se rió.

–Ah –Eso no lo había pensado, quizá en alguna parte de su memoria recordaba que Takao siempre lo invitaba a su casa cuando estaba de visita pero su intención nunca fue auto-invitarse– Te lo agradezco mucho Takao, pero no quiero…

–No, No. No me salgas con eso de las molestias. Te estoy invitando. Quédate.

–Está bien –Sonrió afablemente.

Takao sonrió ante su afirmativa y luego regresó esa mirada brillante…

–Oye Kai, ¿Qué te parece si Max va contigo? Así tú lo despiertas.

–¡No soy como tú! –Se defendió Max ruborizándose, pero luego reparó en el hecho de la oración completa dicha por el peliazul. Kai no dijo nada.

Saliendo de la fonda todos se despidieron.

–Nos vemos mañana chicos –Se despidió Kyo.

–Si –Dijo Hiromi.

–Te pasamos a dejar a tu casa, Hiromi –Dijo Rei.

–Gracias Rei.

–Vamos, Rei –Miró a los demás– Kai, Max descansen.

–Suerte amigos –Dijo Rei con voz tranquila.

–Si –Respondió el rubio. Mirándolos alejarse. Él y Kai se quedaron allí parados– Eh, Kai te veo mañana.

–¿A dónde vas? –preguntó serio el peligris.

–¿Eh?, pues a mi casa.

–No digas tonterías, vendrás conmigo –Dijo con un gesto inexpresivo dándose vuelta y comenzando a caminar.

Max se sorprendió y le siguió dudoso.

–¿De verdad?

Kai se detuvo.

–¿No quieres? –lo miró.

–No, no es eso –Dijo un poco apenado– es solo que pensé que Takao te hacía una broma.

–Suele pasar –Dijo sonriendo con sarcasmo y reanudó su paso.

Max trató de ya no sorprenderse, aunque Kai estaba inusualmente amable, lo más raro no era eso, sino el que le hubiera tomado la palabra a Takao. Allí había algo que le intrigaba y ahora que estaría con Kai el resto de la noche buscaría el momento apropiado para preguntar lo que pasaba allí, por que estaba seguro de que había algo oculto tras esas sonrisas…

Tsu zu ku… (Continuará…)

(1) Capítulo 7 de Beyblade V-force (BB 2002) Cuando Max llega al aeropuerto y ve a Hiromi, pregunta por el nombre de la chica Bonita. Kyo le explica a Hiromi que Max dice eso de cada chica que conoce. (En otras palabras que fuera o no bonita el lo decía).

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Notas finales:

Eso fue todo por ahora, el siguiente capítulo estará en dos semanas. ¿Aburrido? Lo sé. Pero espero que te haya gustado Kaily, aunque sea un poquito, lo hice con todo cariño para ti. Y si alguien más leyó también espero les haya gustado (Aunque lo dudo).

Comentarios, sugerencias, amenazas de muerte, cartas bomba, (Menos virus) jitomatazos y de más frutas y legumbres (Sigo con lo mismo xD) serán bien recibidos.

Si te gusta esta historia y quieres que continúe házmelo saber por medio de un comentario, para dejar un comentario da un “click” al botoncito morado de la izquierda que dice “Go” y a escribir.

¡Mil gracias por leer y luego nos leemos!

ATTE: Senshi Hisaki Raiden “La legendaria swordgirl princess”.

Do svidan ya !

(До свидаья!)

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