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Diferencias.
By S. Hisaki Raiden.
(20 de junio a 13 de Noviembre de 2008)
Quiero aclarar que los personajes de Beyblade pertenecen a Takao Aoki y que no persigo ningún fin lucrativo al realizar este fan fic.
Rating: T (13+)
Genero: Romance/ Ironias/ Angst (siempre igual xD)
Advertencias: Shonen-ai o relaciones sentimentales del tipo HxH (SI no te gusta este tipo de historia NO sigas leyendo), Tal vez sufrimiento de los protagonistas xD. Manejo de nombres originales japoneses.
Notas de la Autora:
Después de cinco meses he vuelto. Y es para volver a celebrar el cumpleaños de Kaily-chan a la cual por cierto le debo una mega disculpa por tardar más de lo debido con su fanfic. Lo siento niña, pero aquí está y en compensación, es un capítulo largo, de los que no me gusta hacer xDDD. Y bueno, agradezco por leer: A Megumi Kinomiya, a Mil-chan, a Gaby-chan, a Bfly-Ronaldita, a Nataku, a Takaita H, y a Kaily H (Nuevamente la festejada xD). Se les agradece sus opiniones y comentarios.
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Aclaraciones:
–Diálogos; “...” Resaltar palabras o frases; ---Cursiva--- Recuerdos; /…../ Pensamientos; (…) aclaraciones.
05: ¿Directas o Indirectas?
–Ichi (uno), Ni (dos), –empezaron al mismo tiempo– San (tres)… Go shoot! –Sus beyblades salieron con fuerza, y cayendo al plato chocaron el uno contra el otro, saliendo disparados fuera, cayendo a los pies del contrario.
Kyo, Hiromi y Takao se quedaron en blanco… Max y Rei se quedaron como estatuas, de pronto se voltearon a ver, y al final estallaron en risas.
Kai gruñó y se cruzó de brazos.
–Ni se le ocurra a alguno de los dos hacer eso cuando le toque beybatallar conmigo –Dijo severamente mirando a Rei y a Max con los ojos entrecerrados. Provocando que ambos dejaran de reírse de súbito al temer a ese tono de voz…
–No seas malo, Kai –Reclamó Hiromi– dales otra oportunidad, sólo están un poco fuera de practica.
Los aludidos miraron a Hiromi con un gesto de agradecimiento por interceder por ellos. Los orbes amatistas de Kai se posaron sobre Hiromi.
–¿Y qué hay de ti…?
–¿Ah…? –Reaccionó la chica– ¿Yo…? Soy muy mala… para esto… –Dijo apenada.
Kai sonrió por la rudeza de la chica para consigo misma.
–Después de lo de Max y Rei, ya nada puede sorprenderme.
–¡Eres cruel Kai! –Se quejó Max.
Pero Kai no hizo caso, se acercó al plato y sacó a Dranzer, lo preparó y sin ningún problema lanzó un buen tiro. A todos llamó eso la atención.
–¡Kai, tú nunca dejas de practicar! –Exclamaron sorprendidos.
Takao miraba con suma atención a Kai, y de pronto vio como éste dirigía su mirada hacía donde él estaba, estuvo casi seguro de que Kai lo invitaría en cualquier momento a beybatallar con él, y entonces…
–Hiromi… –Fue el nombre que salio de los labios de Kai, Takao reaccionó, de hecho, la chica castaña estaba un poco más en frente de él…
–No… Kai –se disculpó tímidamente la chica.
Rei se sentía confundido, como que no captaba lo que estaba pasando…
–¿Qué estas tramando, Kai? –le preguntó, acercándose un poco a él.
Pero Max fue el primero en parecer entender.
–¿Jugaste alguna vez al Beyblade, Hiromi? –Preguntó con emoción, esperando una afirmativa de su amiga.
–Algo parecido –Dijo Kyo.
–Quizás lo haga mejor que tú –habló Kai, mirando a Kyo con una sonrisa sarcástica.
–No soy malo… –Dijo Kyo, encogiéndose en el suelo, y haciendo círculos en éste…
–Kyouju… –sonrió Takao apenado, mirando a su amigo.
–Ya, ven o Suzaku se aburrirá –dijo Kai serio, pero con voz tranquila.
–Oh… de acuerdo… –Espetó la chica con algo de duda y un pequeño sonrojo coloreó sus mejillas cuando metió la mano en su bolsa y sacó algo… no creyó que lo usaría, de hecho ni si quiera tenía contemplado usarlo cuando lo metió allí, ni sabía para que lo había llevado, pero ahora Kai la estaba poniendo en evidencia. Se acercó a dónde su amigo de dos tonos de cabello y al fin sacó la mano de su bolsa. –les presento a Mermaid Violet –Dijo.
–¡Wow! –Dijo Max acercándose demasiado– ¡Es genial, Hiromi!
–Esto es una sorpresa… –Tanteó Rei a decir aunque si estaba sorprendido.
–Tira –Dijo Kai.
La chica se puso frente a Kai.
–Así… ¿Verdad? –Estiró los brazos y apuntó hacía el plato.
Hiwatari afirmó con un movimiento de cabeza.
–¡Goo Shot! –Gritó Hiromi y lo lanzó, este cayó en un tambaleó pero se emparejó. –¡Lo hice! –Dio un salto la chica, de emoción por su tiro.
Kai le respondió la sonrisa. El resto de los chicos sonrieron también ante el buen tiro que había lanzado su amiga. Takao por el contrario sólo observaba a Kai fijamente y la sonrisa que estaba en su cara, la cual estaba dirigida a la chica, antes lo había visto sonreír así, pero… esa sonrisa era para él… pero no en ese momento. Otra cosa, Kai no le había pedido que beybatallara con él, como habría ocurrido hace algún tiempo… o incluso como pudo haber sido, de no haber ocurrido aquello en la noria el día de ayer. ¿Pero por qué le estaba dando tanta importancia a eso? Miró como los beyblades de ambos giraban en el plato, pero sin plan de atacarse al parecer, y miró el rostro de Tachibana, la sonrisa de la chica era muy linda… pero no le gustaba, porque a quien era dirigida era a Kai… ¿Es que iban a beybatallar o no? Ya que dejaran de sonreírse como tontos el uno a la otra. Esa era su incomodidad… si. Habían ido a beybatallar no a eso.
–Ya, dense prisa –Interrumpió el momento–, manda un ataque Hiromi, quiero verte hacerlo –salió de sus labios de manera rara, entre aburrido y retando a la chica a evitar su aburrición.
Pero su amiga no pareció notarlo. En cambio tomó en cuenta el dato, miró a Dranzer y dijo:
–Lo siento Kai…
El ruso-japonés sonrió algo burlón al escuchar la disculpa de la chica. No recordaba a nadie que se hubiera disculpado con él antes de mandarle un ataque.
–¡Mermaid violet, deslízate! –gritó Hiromi, mandando un ataque que ni si quiera movió a Dranzer de su lugar.
–¡Más fuerte! –Se inclinó Kai mirando hacía el plato con una sonrisa leve. Max y Rei todavía no se acostumbraban a esa sonrisa, pero cada vez se volvía más común.
Ambos beyblades comenzaron a girar y a chocar, pero Kai no mandaba ningún golpe fuerte, la idea no era vencer ni derrotar… al parecer, aunque eso no parecía congruente con lo que les había dicho a Rei y a Max hacía unos momentos. Hiromi estaba emocionada, Max y Kyo también, no así Takao que miraba a ambos sonreírse, y algo dentro de él le incomodaba.
–¿Todo bien Takao?
El nombrando salió como de un trance al oír que de pronto alguien le hablaba, hasta se agitó. Volteó topándose con la dorada mirada de Rei, no sabía ni en que momento se había acercado a él.
–No…
El chico lo miró un poco sorprendido pero sin quitar su sonrisa.
–¿No?
–Eh… no… hasta que tú y yo tengamos una batalla –logró decir algo con sentido, mirándolo– ¿Aceptas esa batalla conmigo, Rei?
Rei se apenó.
–Ahh… si, claro amigo, pero… –miró con duda hacía otro lado– espero que me tengas paciencia, estoy fuera de práctica.
Takao no pudo evitar reírse al recordar lo recién ocurrido entre la batalla de su chino amigo con Max.
–No te preocupes, yo no soy como Kai…
–¡Dranzer! –Se escuchó ese grito, y después un beyblade rebotó muy lejos del plato.
Rei volteó al oír el ruido.
–Estoy fuera… –Dijo Hiromi con una sonrisa apenada– Gracias, Kai, por beybatallar conmigo. –Sonrió, no parecía nada molesta por el resultado. Luego de agradecerle a Kai corrió hasta donde cayó Mermaid Violet, para recogerlo.
Kai, llamó a Dranzer a su mano. Miró a Hiromi, que estaba hacía la misma dirección de dónde estaban Rei y Takao. Y Rei sintió su mirada, conocía muy bien a Kai, sentía que lo estaba reprendiendo o algo así.
–Ja, sabía que esto terminaría así –Lo que dijo Takao de pronto robó la atención de la mayoría. –Lo ves Hiromi, esto debes de dejárselo a los profesionales –Dijo socarrón detrás de la chica.
La castaña se incorporó con su beyblade en sus manos.
–¿Si? –Dijo con una sonrisa, linda, pero irónica, hacía donde veía a un Takao jactándose– ¿Profesionales de diecisiete años que casi pierden con niños de once años?
Toda la actitud de Takao, se cayó al suelo con ese comentario.
–Pero no perdí… ¬¬UU –la miró molesto.
–Pero estuvo muuy cerca –agregó Hiromi enfatizando el “Muy”.
–Pero recapacitaste antes –Comentó Kyo, para animarlo.
–Incluso la libraste –sonrió optimista el rubio.
– Pues si… –Rei sonrió un poco nervioso.
–…
De nuevo no se escuchó argumento alguno de Kai, pero Takao no iba a dar a notar que eso le preocupaba.
–¡Rei, ven aquí es nuestro turno de beybatallar! –Dijo sin mirar a nadie.
El chino pelinegro se acerco.
–Si –sacó su beyblade y lo preparó.
Kai se apartó con indiferencia parándose a un lado de Max, mirando a Rei fijamente. El aludido se preocupó, recordaba las palabras de Kai luego de su lanzamiento fallido con Max.
–… /Kai me está mirando, seguro que espera que ahora lo haga bien/– Pensó.
–San… Ni… Ichi… –Contó Takao– ¡Goo Shoot!
Los dos lanzaron al mismo tiempo, cayendo en el plato, Drigger estuvo por perder el balance pero un golpe de Dragoon y Seiryu lo mantuvieron dentro del plato.
Rei sonrió.
–Gracias amigo.
Takao se rió.
–Cuando quieras, te prometo muchos más golpes como esos –sonrió divertido.
Rei le regresó la sonrisa, pero sentía la escrutadora mirada de Kai sobre él.
–¡Vamos Rei, ahora es momento de que te redimas de nuestra anterior batalla! –Animó Max con mucho énfasis.
–Querrás decir, de su primer intento fallido –Agregó Kai cerrando los ojos, a un lado del rubio, con una sonrisa irónica sin ningún reparo, incomodando mucho al pobre rubio que se comenzaba a sentir presionado.
–¡Vamos Drigger! –Exclamó Rei, comenzando a activar a su beyblade, y acercándose a Dragoon.
Takao retrocedió, y esquivo los primeros ataques de Rei.
–¡Shouri no Tatsumaki (Tornado de la victoria) –Gritó Takao.
–¡Drigger resiste! –Respondió Rei, haciendo sus manos hacía el frente controlando su beyblade con eso y resistiendo el tornado de Dragoon.
–Yes! Let’s go Rei! –Gritó Max emocionado por la recuperación de Rei ya estando en la batalla.
Hiromi y Kyo estaban atentos también a la batalla, era increíble ver a Rei reteniendo un ataque fuerte de Takao con tanto control después de… bueno del mal inicio que tuviera con Max en su batalla.
–… –Kai no dijo nada solo siguió mirando.
Takao y Rei se miraron, y Takao movió su mano para hacer a Seiryu retroceder.
–Buen bloqueo Rei –Le reconoció.
–Gracias, pero es mi turno de atacar otra vez… ¡Byakko! –Gritó y Drigger, aumentó su velocidad, después alzó su mano, haciendo a éste saltar, para luego bajar su mano –¡Tiger no Kiba! –Su beyblade cayó sobre Seiryu sacándolo fuera del plato.
–¡…! –Todos se quedaron atónitos.
–¡Yeeeessss!! –El primero en reaccionar fue el rubio– ¡Que genial Rei! –Corrió hacia él– Ganaste, ganaste.
–Así parece… –Dijo modestamente el chino.
–… –Takao se quedó en una pieza… ¿Había perdido? No con Kai, como era lo habitual, con Rei…, ahora si que no quería ver al oji-amatistas.
–¿Taka estas bien?
–¿Eh? –Reaccionó– em… si. Que buena jugada Rei… –Decía mientras dirigía su mirada hacia dónde Rei, y se topó sin querer con Kai, pero se giró para recoger a Dragoon, no quería verlo.
–Max –Se escuchó la voz de Kai.
–¿Umn? –Se volteó– ¿Qué pasa Kai?
El oji-amatista caminó al plato.
–Saca a Gembu.
–¿Ah…? –Se preocupó– ¿Q-quieres beybatallar conmigo…?
–Será mejor que lo hagas bien –Dijo sacando a Dranzer, sin responder a la pregunta de Max.
–… –Takao cogió a Seiryu… y lo apretó en su mano.
Max sudó frío, y miró a Rei buscando ayuda. El chico lo miró con compasión y una gotita resbaló por su cabeza.
–Suerte –fue lo que le dijo a su amigo. Se encaminó llegando con los demás. Donde Hiromi se le acercó.
–Te recuperaste Rei.
–Es verdad –dijo Kyouju– aunque quizás también ayudó el que Takao se confiara.
El aludido llegó allí y alcanzó a oír.
–¬¬Uu… umn.
–¿Qué nos puedes decir de la derrota no oficial del “Tres veces campeón mundial”? –Lo molestó la única chica con ellos.
–Umn… –Se cruzó de brazos y apartó la vista algo molesto– está bien, prefiero que me derrotara Rei que ese mocoso insolente de hace rato.
–I did it! –Escucharon de parte de su amigo gringo.
–¿Eso crees? –Dijo Kai, movió apenas su mirada, controlando a Dranzer, Max hizo uno de sus típicos movimientos defensivos, pero… Suzaku lo sacó fuera en un santiamén.
–What? –Se sorprendido el rubio, mirando a Draciel y a Kai.
–…o.o vaya… –Dijo Rei– Kai es tan bueno como siempre… /¿O nosotros estaremos tan fuera de practica?../ –pensó también.
–… –Takao se le quedó mirando. Se estaba sintiendo bastante incómodo y no sabía que hacer para quitarse esa incomodidad.
–Rei.
El chino reaccionó mirando como Kai fijaba su atención en él.
–Dime –Sonrió apenado, se imaginaba que era el siguiente.
Kai no dijo nada pero hizo un movimiento de cabeza, llamándolo.
–¡Rei no vayas a dejarte ganar! –Dijo Takao de pronto no le gustaba como iba eso… ¿Acaso Kai?
Ambos lanzaron. Rei mandó un buen tiro esta vez… por suerte, pero en menos de cinco minutos, Dranzer y Kai lo dejó fuera, tanto a él, como a Byakko.
–Definitivamente ganaste Kai… –Dijo Rei algo humilde, sabía que estaba fuera de practica.
Kai llamó a Dranzer cachándolo con su mano.
–De verdad que lo han dejado– Dijo con los ojos cerrados y desviando el rostro. Se refería tanto a Rei como a Max –No es difícil ganarles, no implican ningún reto. Cualquiera de los niños de aquí les puede ganar.
–Ah… –Rei no supo que decir, aunque le sorprendió que Kai dijera todo eso sin tomar en cuenta que él acababa de derrotar a Takao.
El cual por cierto estaba enojadísimo.
–… /Así que eso pretendías… ¡Kai Idiota, querías dejarme en ridículo!/ –apretó su puño. –No le hagas caso, Rei –Habló– Me venciste hace un rato con una buena jugada. No lo has hecho tan mal.
–Si, quien lo hizo mal, fue otro –Dijo Kai apartándose del plato, para pararse junto a Hiromi con un gesto indiferente… tal vez enojado.
–¿¡Qué dijiste!? –Reclamó, ya se estaba enojando ¿Qué le pasa a Kai ahora? ¿Es que quería pelear con él de verdad?
–¿Kyo, batallarías conmigo? –Interrumpió Hiromi oportunamente.
–¡Si, claro! –Se alegró el castaño de que alguien le considerara para tener una beybatalla.
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Después de eso…
Takao siguió evitando a Kai, y este le mandaba miradas furtivas. Takao también evitaba a Max, y parecía algo molesto con Hiromi, y prefería estar junto a Rei. Kai notó que algo andaba mal con Max y con Takao, ya que el peliazul no le había dirigido la palabra al que siempre fue su compañero de juegos hace tiempo. Rei no ponía objeción para nada, y no se negaba a la compañía de Takao, la cual le parecía a Kai, se volvía más frecuente. Después de que Hiromi y Kyo terminaron su batalla, siguieron Max y Rei y esta vez lo hicieron mejor, aunque ambos seguían sintiendo la escrutiñadora mirada de Kai en sus movimientos. Takao no volvió a beybatallar con nadie, en cambio se la pasó molestando a Hiromi, quizás como pretexto.
–Vamos Hiromi… –Pidió Takao a la chica por enésima vez, esa tarde– ¿Por qué conmigo no quieres intentarlo?
–Es que tú no tienes nada de tacto– Lo miró enojada– seguramente le harás algo a Mermaid Violet– Aseguró. Notaba a Takao molesto, no sabía por qué, todavía, pero no quería exponer a su beyblade.
–¿Cómo puedes pensar eso de mi? –Dijo agraviado, alzando la cara pero cerrando los ojos.
–Hay muchos motivos –Lo miró molesta.
Ya eran casi las seis y media de la tarde. Por ser verano, los días eran más largos, tanto que los chicos no notaron que ya llevaban allí más de cinco horas.
–Oigan chicos, ya tengo hambre… ¿Y ustedes?
–Yo igual– Dijo Kyo– jugar al beyblade es cansado, aunque muy divertido.
–… –Kai estaba mirando a Hiromi a Takao sin si quiera ocultarlo.
–Prefiero tener una batalla contra Kai, él es más considerado que tú –decía la chica.
–Ja, ¿Kai considerado? –Dijo con molestia, todavía no podía creer que Kai le diera a Hiromi un trato especial, eso sin lugar a dudas le había enfadado mucho… – más bien te subestimó.
–Oye, Kai ¿Ya tienes hambre? –Le habló el rubio, llamando su atención.
–Umn… Algo.
–¿Me acompañas a comprar algo? –Pidió.
–… –Kai lo miró algo extrañado. ¿Por qué se lo pedía a él? Allí estaban Rei o Kyo– Umn… –Bufó, no le apetecía ir con Max, seguramente su rubio amigo estaba planeando hacerle más preguntas raras.
–Anda Kai, C’ mon! –Insistió sonriente, y eso hizo que Kai afirmara su sospecha. Se sentía demasiado molesto ya con Takao por su actitud para con él, que no le sobraba humor para aguantar las cuestiones de Max, en otras palabras, no quería hablar de eso. Apartó la vista para volver a ver a la única chica con ellos y… a la razón de su enojo.
–Hiromi… –la llamó.
–¿Si? –Atendió, incluso se movió alejándose de Takao, para que no la molestara más.
–¡No huyas! –Gritó el peliazul.
–Vamos a comprar de comer –Le dijo Kai simplemente, al ya tenerla cerca.
–¡Claro! ¿En que habíamos quedado?
Max no contaba con que Kai fuese a llamar a Hiromi.
–Takoyaki (Albóndigas de pulpo) –Intervino Kyo.
–¿Hay un puesto por aquí cerca? –Pregunto Rei– Si hay un restaurante, mejor, así vamos todos de una vez.
–¡Pero vamos a perder el plato! –Gritó Takao desde dónde lo dejara Hiromi, pero ninguno de sus amigos le hizo caso.
–Yo recuerdo que si –Dijo Tachibana– yo he visto un negocio por aquí, también tiene Vitrola y a veces hay bebida gratis, creo que solo los viernes.
–¿Nos servirán cerveza? –Preguntó Max esperanzado.
Kai alzó una ceja mirando a Max.
–Puede… –le confirmó la chica– ¿Quieres tomar eso, Max?
–¡Vamos chicos! ¡Sólo una vez! Nunca he ido a tomar una cerveza con ustedes.
–Somos menores de edad… –Dijo alguien.
–Tu siempre tan prudente, Rei –Ironizó Kai, mirando al aludido.
–Ah… –Balbuceó el chino, pero luego entrecerró sus ojos con molestia– ¬¬ Si alguien vuelve a burlarse de mí, no respondo. –Advirtió.
–No way –Expresó Max– nadie iba a hacer eso… “Rei-sama” –Dijo sugiriendo con el “Sama” la diferencia de edades.
–¡Max! –Gritó Rei, enojado, y todos rieron, era raro ver a Rei enojado, él que siempre era tan tranquilo y paciente.
Takao se rindió, se alejó del plato y llegó con sus amigos para intentar saber por qué reían.
–¿Entonces vamos a comer?
–¿Dónde estabas, Taka? –preguntó Kyo.
–Cuidando que no nos roben nuestro… –Cuando volteó, ya unos chicos se habían instalado en el plato que antes estaban ellos– ¡Hey! –Se alarmó.
–Ya olvida eso, Taka –dijo Rei, –ya es tarde, así ya no importa, mejor vamos a comer.
–Si, tienes razón. Vayamos. –Dijo resignado.
Kai, regresó a Hiromi.
–¿Hiromi?
–Claro, es por aquí– miró a Takao– tú también debes de recordar por donde es, ¿no Takao?
Max vio como Kai se encaminaba junto a Hiromi, como desde ayer.
–¿Ah, si? –dijo no muy seguro.
–Es por donde está la pescadería, del lado norte del parque.
El rubio siguió contemplando a Kai y a Takao, Hiromi en medio de ellos, bajó de ritmo sus pasos, su plan había fallado, ahora tendría que idear otro. Rei se percató de que se quedaba y lo esperó.
–¿Qué tienes, Max?
–Intentaba hablar con Kai a solas, pero he fallado.
–Ah, con que eso era –Miró al frente las espaldas de sus demás amigos– me imaginaba que no era por nada el que le pidieras a él ir contigo.
–Yes, es que. No me gusta lo que está pasando.
–¿Umn? –El chino se sintió algo desconcertado– ¿El qué?
Max lo miró con cierto reproche por no notarlo.
–¿Cómo , qué? –extendió los brazos al frente, como presentándole a Rei la escena.
El chino dirigió su mirada. Ahora iban Hiromi y Takao hablando, un poquito más retirados de ellos, pero cerca iba Kyo. Kai por el contrario iba muy apartado, y casi ignorándolos. Los dorados ojos, parpadearon repetidamente. Creía saber que había algo diferente a cuando llegaron anteayer, pero, también había algo común en su memoria.
–¿Ya lo viste?
–Ah… um… –bufó Rei sin dar en el punto– ayúdame, ¿quieres?
El gringo se exasperó.
–¡Ya no están juntos! –Jaló a Rei del hombro– ¡Como lo estuvieron el sábado en la tarde, y el domingo! – le gritó en voz baja, pero aun así en el oído de Rei eso fue molesto.
–¡Ay! Oye… –Se llevó su mano a su oído, mirando la escena de nuevo, comenzando a notarlo.
–¿Ahora ya lo notaste? Desde ayer… después de la rueda.
–… –Rei sabía que era verdad, pero alguna parte de su cabeza, quiso ignorarlo, al punto de lograrlo con eficacia. –Es cierto…
–Quiero averiguar que fue lo que paso… pero el caso es que Takao está enojado conmigo, si le pregunto, no me dirá nada. Por eso quería hablara con Kai.
Rei lo miró con los ojos entrecerrados y con mucha duda.
–¿Y consideras que es más factible hacer a Kai hablar que a Takao? ¬¬
–¡Of course! No sabes que bien hablé con él, la otra noche que estuve en su casa –volteó a ver a Rei, muy seguro de sus palabras– se ha vuelto muy accesible, es sólo que ahora mismo lo veo como… –se cruzó de brazos y miró al cielo– cómo… temeroso…
El oji-dorado no estuvo de acuerdo con la expresión empleada por Max en cuanto recordó las miradas que Kai le envió en el día.
–… no lo creo Max. Yo opino que más bien, está algo molesto.
–¿Crees? Umm… –alargó esa expresión, mientras miraba a Takao– ¿Le has preguntado a Taka si está molesto?
–Ahora es más que obvio, pero, no quiere hablar más.
–No lo aseguro, Rei –empezó el rubio con algo muy parecido a la seriedad– pero creo que algo ocurrió entre ellos, en la rueda panorámica.
–¿Algo…? –Reiteró mirando a los chicos– Puede ser... algo los puso tensos…
–You were right! Ya estas entendiendo, Rei. Lo que yo veo es que sea lo que paso, no pudieron solucionarlo, por ello, están así.
Rei afirmó con la cabeza.
–¿Has pensado en algo para ayudar a solucionarlo?
–Yes! ¡Para eso es la cerveza!
Rei casi se tropieza al oír eso.
–¿Cómo crees? ¬¬Uu
–Los niños y los borrachos siempre dicen la verdad. En ese estado ambos serán mucho más flexibles y dirán lo que sienten –sonrió seguro.
Rei entrecerró sus ojos con sospecha.
–¿O sea… que lo de que “se gustan” no ha salido de tu cabeza? ¬¬
–No, ahora no es por eso…
–… ¬¬u –Rei no cambio su expresión.
–De verdad, ya no es por eso –insistido Mizuhara.
–… ¬¬U –La mirada de Rei persistió.
–De acuerdo, es por eso también, será como matar a dos pájaros de un tiro.
Rei cerró sus ojos y suspiró.
–Es una pésima idea… –Lo miró cruzándose de brazos– por cierto, ¿cómo pretendes emborracharlos? Kai siempre está al pendiente de todo. Si claramente vi hace rato, que te evitó, hablándole a Hiromi.
–Yo también me di cuenta. Y eso confirmó mi hipótesis: De que pelearon, pero como ambos son un par de orgullosos, ninguno dará el primer paso, esperando que el otro lo haga…
–Y de acuerdo con ellos, pueden pasar milenios y nunca dar el paso ninguno… –Aceptó Rei.
–¡Por eso! –Alzo su dedo enfático el gringo-japonés– ¡La única solución es la cerveza!
Rei se llevó una mano a la frente.
–Presiento que nada bueno resultara de esto, Max.
–No te preocupes, si sobrevivieron a las tardes de estudios sobrevivirán a una tarde con cervezas.
&&&&&&&&&&&&&&& Diferencias &&&&&&&&&&&&&&&
Llegaron al fin a dicho lugar, el cual ya estaba concurrido y de la Vitrola ya sonaba una música movida y agradable. Eran justo las siete de la tarde, cuando habían llegado a aquel establecimiento.
–Vamos a pedir la orden –Dijo Kyo.
–De acuerdo –dijeron todos, excepto Kai que se pasó derecho hasta la Vitrola.
–Oye, Kai…– Le llamó la chica, pero…
–Hiromi, acompáñame –Le interrumpió Takao, para que no fuera con Kai.
–Voy con ustedes para traer las bebidas– se apuntó Max.
–Aja… –apartó la vista el peliazul, de él.
–Chicos, –habló la chica– ¿Podría buscar una mesa en lo que pedimos la comida?
–Claro –Dijeron Rei, y Kyo. Mientras los tres se iban a pedir la comida.
Rei y Kyo encontraron en medio, una mesa vacía. Curiosamente, la mesa parecía estar esperando por ellos, ya que el lugar estaba ya lleno. El chino y el japonés caminaron para hacerse de la mesa antes de que alguien llegara. Ni el castaño ni Rei dijeron nada ya estando en la mesa, Rei no sabía si hablar con Kyo de lo que Max y él habían hablado. Le parecía raro que nadie hubiera notado algo salvo Max. Kai regresó al cabo, tomando asiento frente a ellos.
–¿Encontraste algo que te gustara amigo? –Inquirido Rei.
–Si, pero ignoro cuantas canciones previas a las mías haya.
–Bueno, nos avisas cuando comiencen a pasar.
Kai asintió.
–¡Llegó la comida! –Anunció Kinomiya.
–¡Y la bebida!
Hiromi llevaba los condimentos para la comida, así como palillos y algunas cucharas.
–Se ven muy bien –Dijo Rei, quien le aumentó el apetito, al percibir el agradable aroma.
Max se sentó a un lado de Kai, para evitar que Hiromi quedara cerca de él, como había pasado desde ayer. Con ese movimiento ésta se terminó sentando en el lugar sobrante junto a Max. Takao tuvo que aceptar sentarse en la esquina contraria de la mesa, lo malo era que le quedaba Kai de frente. Cada quien tenía su orden de seis albóndigas, y su vaso. Rei de inmediato verificó el contenido de ese vaso, confirmando que Max no pensaba dar su brazo a torcer. No le gustaba para nada el extraño plan de Max, pero lo raro es que este parecía tener ya todo fríamente calculado, el como habían terminado sentados parecía parte se su plan.
Platicaron un poco sobre sus beybatallas, y lo mucho que se habían divertido. No omitieron las batallas consecutivas de Max y Rei contra Kai, ni la de Takao con el pequeño Takashi.
–Me recordó un poco a ti, Taka –Comentó Kyo.
–¿Por lo terco? –Preguntó Hiromi, recargando su mejilla en su palma.
–Yo diría que por lo infantil –Lo miró Kai con una sonrisa mordaz.
Takao, desvió la vista, aunque no le hubiera gustado ser tan obvio, era difícil teniendo a Kai frente a frente.
–Claro que no. No se parecía nada a mí.
–Pues a mi me recordó más a Kai.
El peligris lo volteó a ver directamente, ya que lo tenía a un lado de él.
–Por lo serio y determinado –Le explicó– seguro que cuando crezca, será cómo tú.
–¡Ay, no! –Exageró Takao– ¿Otro cómo, Kai? ¿Qué el mundo no tiene suficiente con uno? –Espetó, agarrando su vaso y empinándoselo, para no tener que ver la cara de Kai después de haber dicho eso, seguramente el peligris se había enojado con él, y de algún modo lo había hecho intencionalmente.
Rei se preocupó por la reacción de Kai, eso no lo pasaría por alto el dueño de los ojos amatistas. Y de hecho éste no sabía ya ni como reaccionar ante la actitud tan rara que Takao había tomando para con él. Pero al final sabía que sólo podía derrotar a Takao de esa manera y tal vez romper el hielo, Takao lo había rechazado, tal vez no podían ser algo más, pero si seguir con su relación anterior.
–De hecho, –logró hablar al fin– hace falta más gente centrada y seria. Ya que últimamente, hay mucha gente estúpida que alardea por allí, sin saber nada.
–¿Gente… estúpida? – Reiteró, eso había sido una directa… indirecta.
–¿Quieren que les traiga otro vaso? –preguntó Max sin esperar respuesta y poniéndose de pie, para ir a dónde se pedía la comida.
Takao miró los ojos amatistas.
–¿De que gente estúpida hablas, Kai? –Arrastró un poco las palabras.
Después de varias horas, Hiwatari volvió a ver a Takao centrado en él, justo como le gustaba, al buscar un duelo sin interrupciones y privado entre ambos en el beyblade, buscaba exactamente lo mismo. Un espacio en el que Takao solo lo mirara a él.
–Sólo gente estúpida… –Dijo restándole importancia– la hay en todos lados. ¿Por qué había de referirme a alguna en específico?
Hiromi, Kyo y Rei no sabía si intervenir o no, o si incluso decir algo. Max llegó a la mesa.
–¿Quieres otra, Kai? –Al parecer a Max no se le dificultaba intervenir en esa tensa situación.
–No, – el si respondió– así está bien.
–Oh, vamos, Kai –Dijo el rubio, que había traído dos vasos más, sólo para sus dos amigos.
Takao no podía permitir que Kai se quedara con la última palabra, y el tema de la cerveza fue perfecto.
–¿Te da miedo, tomar más, Kai? –Dijo con una sonrisa irónica– ¿Si tomas otra, cantaras y harás el ridículo? –ahora eso parecía un desafío.
Kai afiló su vista ante ese comentario, pero Takao no dejó su sonrisa burlona.
–Eso te va perfecto a ti, con o sin cerveza.
–Oigan chicos… –Esta vez Rei reaccionó de su mutismo, pues comenzaba a temer que eso terminara en golpes.
–¿Puedes probarlo? –Dijo Takao– Max –se dirigió a él, sin darle mucha importancia en ese momento– dale un vaso más de cerveza a Kai.
El rubio puso los vasos en el centro de la mesa dónde estaban ellos dos.
–Que estupidez –Dijo Kai– Tú también tienes que tomarte ese vaso para ver la diferencia.
–¡Kai, Takao! –Se levantó Hiromi– estamos en un restaurante. ¡Sino se calman nos echaran del lugar!
–¡Bah! –Expresó Takao despreocupado– de mejores lugares me han corrido.
–¿En serio? –Preguntó Kai– ¿Por ejemplo?
Kyo que miraba la escena preocupado de pronto reaccionó.
–Esto me recuerda a algo.
–¿A que? ¿Al preludio de una pelea a golpes? –Digo con ironía Rei, ya casi preparándose para detener al primero que se lanzara a atacar físicamente.
–¿A ti que más te da dónde ando, Hiwatari?
–No me importa. Sólo que no te imagino andando por mejores lugares a éste.
–¡Ya! ¡Te vas a tomar esa cerveza o te la doy yo? –Dijo de pronto tomando el vaso y poniéndolo frente a Kai.
–¡Haber! ¡Dámela! –Azotó una mano en la mesa.
–¡Abre la boca!
–¡Pues acércala!
–¡Aquí está! –Dijo con el vaso en mano frente a la cara del peligris.
Kai le quitó el vaso, derramando un poco en la mesa, y luego de darle un gran trago, lo miró, poniendo el vaso en la mesa.
–¡Gracias!
–¡Por nada!
–… –Después de eso hubo un silencio general, en el que ni la música de fondo escucharon. Y… un segundo después… Takao echó a reír, con fuerza, Kai solo rió un poco y después sólo sonrió, mirando la alegre risa que el dueño de Dragoon se echaba libremente. Rei y Max casi sufrían un paro cardiaco… Al final Max también había pensado que eso acabaría a golpes.
Hiromi sopló, haciendo volar su fleco en aburrición.
–La próxima vez yo misma les hecho fuera.
En ese instante, comenzó a sonar una canción muy llamativa, a guitarra y batería.
Takao sonrió.
–Eso me suena a que tú lo pusiste, Kai.
–Si no te gusta, no sabes apreciar la buena música.
–¿Bromeas? ¡Me encanta esa canción de AKFG! –Se puso de pie– ¿Qué más has puesto? –Caminó llevándose el vaso de cerveza del que Kai empezara a beber, dejando el suyo que ya tenía menor contenido. Y se fue directo a la Vitrola. Kai también se paró y le siguió, tomando una de la mesa que tenía menor contenido.
–…
–…
Max y Rei seguían sin saber como reaccionar.
–Ya ni se para que nos agitamos– Fue el hastiado comentario de Hiromi.
–¡Eso es! –Dijo Kyo de pronto, dando un golpecito en su palma, con su mano contraria, en señal de haber entendido algo– Me recuerda que ellos siempre se reconcilian así.
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Takao se acercó al vidrio del aparato mirando los discos compactos que brillaban con las luces del lugar. Sonreía y apretaba el botón para cambiar los que se mostraban. Kai se acercó a él lentamente como si no quisiese hacer ruido o interrumpir el momento.
–¿Viste algún disco de CASCADA? –preguntó el peliazul apenas regresando sus rubís a los amatistas, pero regresándolos de inmediato a los discos.
–¿Cuál quieres oír?
–La de “Miracle”
Al peligris le llamó la atención esa canción.
–¿Y eso?
–Por nada en especial, sólo me gusta mucho… la música que lleva.
Kai reflexionó un poco en la letra de la canción…
”Necesito un milagro”
“Yo quiero que seas mío”
“Dame una oportunidad y veras”
–¿Takao…?
–¡La encontré! –Le interrumpió– vamos a seleccionarla –canturrió mientras lo hacía… Kai lo miró. Pareciera que Takao evitó escucharlo– ¡Oh, vamos! Está cosa no quiere seleccionar mis canción– Volteó– Kai, tú si pudiste. ¿Por qué yo no?
–¿Por qué yo todo lo puedo? –Bromeó.
Takao casi se da contra el vidrio de la Vitrola.
–¡Que simpático, Kai…!
Kai sonrió y se acercó.
–Déjame ver… –miró la lista de pistas del disco hasta hallar la que Takao quería, oprimió el botón pero éste ya no seleccionaba– Umn… está fallando, pero lo haré funcionar.
–¿Si? ¿Cómo? –preguntó Takao.
El peligris oprimió el botón que decía: Selecciona al azar. Pero seleccionó tres que no eran. Oprimio borrar, y luego Selección al azar de nuevo, y esta vez tampoco la seleccionó.
–¿Ya?
–No, pero quedó “Bad boy” –Lo volteó a ver– ¿La dejo?
–Umn, no está mal…
–A mi, si me gusta –Le sonrió– mucho.
Takao recordó la letra de la canción…
“Se mi chico malo, se mi novio”
“Se mi amante de fin de semana”
“Pero, no seas sólo mi amigo”
–Ah… que bien –Dijo por no expresar otra cosa, se sentía feliz de que Kai ya no estuviera enojado con él, pero lo ocurrido en la noria de la rueda, y el no saber exactamente lo que había sido. Lo hacían sentir ansioso. De pronto no sentía la misma confianza de bromear con Kai como antes lo hacía, y esa canción definitivamente era la peor opción para bromear así.
Kai mandó la selección, y se volteó.
–Ya está.
La primera canción en pasar fue “Bad Boy” ya que era un track previo a “Miracle”
Takao no supo que decir, así que recordó que tenía algo en la mano. Su vaso de cerveza y para distraerse lo miró, de pronto no recordaba que estuviese tan lleno, creía que estaba por terminárselo.
–¿Tomaras otro? –preguntó Kai, sonriendo con un leve gesto de malicia, ya que sabía que el vaso que Takao tenía en sus manos era el que él inicio, y estaba casi lleno, a diferencia del que él tenía ahora que tenía prácticamente un trago pequeño.
–¿Eh? –Reaccionó al oír y ver el gesto de Kai– ¿De cerveza?
–Si, recuerdas…–Dijo– me retaste a tomarme uno más, así que tú, tienes que terminártelo también.
–¡Ja! ¿De verdad que te lo terminarías tú?
–¿Lo dudas? –se recargó de la Vitrola.
–Claro que si. Hace rato estabas por retirarte, de seguro que no te lo terminarás.
Kai sonrió seguro cerrando sus ojos.
–¿Eso, crees? Veamos quien termina este vaso primero.
–¡De acuerdo! –Dijo el peliazul volteando a ver a su vaso, y luego arrepintiéndose, se veía demasiado lleno como para terminarlo.
–¿A las tres? –preguntó Kai desafiante.
–Eh… ah… Si –Dudó.
–Tu seguridad es devastadora –Dijo con ironía.
Takao desvió la vista, se sintió un poco irritado con eso, pero prefirió no decir nada.
Kai se volteó y tomó lo que quedaba en el vaso.
–Terminé.
–¿Qué? –Se alarmó Takao.
–Sigues –Dijo con una sonrisa retadora.
–… /Rayos… sino lo termino perderé/ –pensó y comenzó a tomar, pero aun faltaba mucho. Dejó de tomar rápido y se quedó con el vaso en su boca pero sin tomar nada.
–Bebe más pronto –le dijo.
–No tengo que tomar rápido, solo tomármelo y estaremos a la par –Dijo lo más tranquilo que pudo.
–¿Temes emborracharte? ¿Comenzar a cantar y hacer el ridículo? –Dijo Kai regresándole sus palabras de hacía rato.
–¬¬u No seas pesado, Kai. Déjame beber en paz.
Kai sonrió irónico.
–Así me recuerdas mucho a los caballos. Ellos mantienen el hocico mucho rato empinado.
Takao empezaba a enojarse, pero no lo suficiente, pues de pronto sentía algo de pena, y tampoco quería volver a pelear con Kai. Para intentar suprimir su enojo, se empinó el vaso, pero reaccionó en que eso no era buena idea.
–Ya… cálmate –Dijo, comenzando a sentirse raro.
–Estoy calmado –dijo con ironía, pero pese a eso su sonrisa era muy agradable a los ojos de Takao. Kai desvió la vista guardando silencio un momento, mientras que la canción seguía, estaba en la última estrofa para terminar. –Be my bad boy, be my man. Be my week-end lover, But don't be my friend… –Repitió las palabras junto a la cantante.
Takao casi escupe la cerveza.
–¡K-Kai…! ¿Ya estas ebrio? –Inquirió.
–Claro que no.
–P-pero estas cantando, ya sólo te falta hacer el ridículo. –Aseguró el chico e internamente sonrió, quizás si le ganaría a Kai.
–No voy a hacer el ridículo –Dijo entre serio y molesto– No soy de esos idiotas que se pierden sólo por beber un poco…
–… –Takao no supo que decir, pero no apartó sus rubís de aquella mirada amatista que de pronto había llamado su atención, como si no la hubiese visto tantas veces… Comenzaba a sentirse raro en verdad, no sabía que era… ¿Acaso la cerveza? Inició la canción de “Miracle” en ese momento justo.
Lo ocurrido en la noria le molestaba al peliazul, y de verdad quería saber que significaba…
–Kai… sobre lo de la noria… –comenzó a hablar, quizás hacía unos minutos no se atrevía a tocar el tema pero en ese momento no le importó, la pena y la incomodidad se fueron de golpe– eso… que paso… yo…
El aludido se viró.
–¿Qué…? –Takao miró el rostro de Kai, se veía tan pacifico, y su mirada era tan brillante.
–Es que… te quería decir que lo que yo… que lo siento… –Balbuceó sin saber muy bien que decía.
Kai se acercó a él, tomó el vaso que tenía en su mano y lo puso sobre la Vitrola…
–¿Aja? –Lo animó a seguir, pero se seguía acercando a él.
–E-es que… –Ahora de verdad que no sabía ya ni lo que decía… o lo que iba a decir, retrocedió un poco al ver a Kai aproximarse a él con esa mirada tan… ¿hermosa…? Pero la pared detuvo su huida y no pudo escapar de esa mirada… y se perdió en ella. Kai se inclinó, y giró un poco su cabeza para posar sus labios sobre los de Takao, al tiempo que apoyaba una mano en la pared tras el peliazul, separó sus labios para volver a unirlos, un par de veces. Takao cerró los ojos, su mente se puso en blanco, sólo sintió como su cuerpo se agitaba y su corazón se aceleraba. Kai pasaba por algo similar, pese a lo de ayer, no había podido evitar volver a hacerlo. No supo cuando tiempo estuvo así con Takao, pero cuando al fin se alejó de él, miró como seguía cerrando sus rubís. Se sonrió, le acarició el rostro con la mano y se alejó, tomando su vaso de encima de la Vitrola.
Takao reaccionó abriendo los ojos y sintiéndose confuso…
–¿Kai…?
–¿Umn? –Lo miró.
–Este… –De pronto no supo si lo que había sentido había sido real o producto de su imaginación, buscó su vaso y lo miró en la mano de Kai. – ¿Por qué tienes mi vaso?
–Obvio que no vas a terminártelo… –Dijo y se tomó el resto que ya no era mucho.
–¡Aah!! –Gritó– ¡No es justo! ¡Todavía podía…! –Se alejó de la pared y perdió el equilibrio, yéndose de lado, Kai extendió su mano, para evitarle la caída pero, cosa rara, perdió el equilibrio también cayendo ambos al suelo.
–Auch… –Se quejó Takao.
–Si, seguro que podías.
–¡…! –El peliazul reacciona de escuchar esa ironía provenir de debajo de él. Se alza un poco, para toparse, de nuevo, con los amatistas de Kai– No estoy ebrio. –Asegura.
–¿No…?
Takao baja la mirada observando los labios de Kai y se ruboriza.
–… /¿Qué me pasa…? ¿Es que besé a Kai en realidad? No, no puede ser… ¡Yo no..!/ … Tal vez… un poco… –Aceptó.
–¡Takao, Kai! ¿Están bien? –Esa fue la voz de Rei, que ya estaba levantando a Takao que se hallaba encima de Kai. –¿Qué pasó Takao? –Preguntó Rei preocupado.
–No pasó nada Rei, solo me tropecé, estoy bien…
–¿Todo bien, chicos? –Llegaron Hiromi y Kyo.
Kai estaba todavía en el suelo, mirando como Rei regañaba a Takao… Y una mano fue la única que le ofreció ayuda. Era la de Max.
–¿Ahora si vendrás con nosotros, Kai? –le sonrió, como siempre.
Kai lo miró unos momentos… y luego a Takao. Tal vez después de todo, había una oportunidad para él.
Asintió.
Tsu zu ku… (Continuará…)
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Notas finales:
Capítulo 5 concluido. De hecho éste capítulo es el complemento del anterior, pero, ¿Ya ven que largo iba a quedar? Más de 30 páginas . Espero que les halla gustado. Y sobre el título… “Directas o indirectas” No se muy bien si le atine, de hecho por momentos pensé en ponerle “Vacilaciones segunda parte” por ser continuación del 4, pero al final no me agradó y opté por este título, espero que si tenga que ver con el contenido. Eso es todo por ahora. Saludotes a todos los que me siguen apoyando a pesar de lo mucho que me tardo. Y Felicidades a Kaily-chan y muchas gracias por ser tan linda conmigo.
Comentarios, sugerencias, amenazas de muerte, cartas bomba, (Menos virus) jitomatazos y de más frutas y legumbres (Sigo con lo mismo xD) serán bien recibidos.
Si te gusta esta historia y quieres que continúe házmelo saber por medio de un comentario, para dejar un comentario da un “click” al botoncito de letras verdes en la parte de abajo y a escribir.
¡Mil gracias por leer y luego nos leemos!
ATTE: Senshi Hisaki Raiden “La legendaria swordgirl princess”.
Do svidan ya !
(До свидаья!)
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