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Author of 7 Stories |
Nota de Autora:
Rayos… las cosas no salieron como las tenia planeadas y tuve muchos contra tiempos pero bueno aquí esta el siguiente capitulo. Aun faltan cuatro mas, se que el chiste es terminarlo para antes de Navidad pero eso no me fue posible… aun así podría seguir subiendo el resto. Bueno, eso depende… que opinan?
/Flashback/
-¿En plena navidad y aun trabajando, joven Tails?
-Si, señor. Es un experimento que quiero concluir para antes del veinticuatro,- comentó el pequeño zorrito de dos colas. –Si todo sale bien, tendré lista la mejor sorpresa de navidad de todas.
-Te oyes muy entusiasta,- le respondió un hombre robusto con bigote castaño que se encontraba parado detrás de un mostrador. –Aquí tienes el químico que me pediste. Pero debes tener mucho cuidado con él. Es muy inestable,- dijo entregándole un pequeño frasco.
-Si, lo haré,- dijo Tails tomando el frasco en sus manos. –Bueno, debo irme. Que pase una Feliz Navidad.
-Feliz Navidad,- respondió el señor antes de que el zorrito saliera de la tienda.
-Qué frío hace,- dijo Tails abrigándose bien tras haber cerrado la puerta de la tienda con el pequeño frasco en la mano. Después de eso prosiguió su camino en dirección a la estación de trenes de Station Square para tomar el tren que debía llevarlo a Mistic Ruins donde se encontraba su taller.
Knuckles caminaba pensativo por la calle con sus manos metidas en los bolsillos del abrigo de cuero que llevaba puesto sin prestar mucha atención a las tiendas a su alrededor. Era raro verlo caminar por la calle en estas fechas ya que normalmente se la pasaba en Angel Island mientras duraban. Pero, esta navidad era diferente, ahora que su relación amistosa con Sonic y los demás se había fortalecido, había decidido acompañarlos en su fiesta navideña. Pero al recordar la extraña costumbre de regalar obsequios a los demás, pensó que no sería buena idea llegar a la casa de Amy sin regalo alguno. Había salido de la isla hacia unos momentos para dedicarse a buscar los regalos pero pronto se dio cuenta de que no tenía ni la menor idea de que querría cada uno. Siguió caminando metido en sus pensamientos cuando algo llamó su atención…
Una joven murciélago blanca, abrigada con una bufanda rosa y un abrigo morado, se encontraba apoyando sus manos contra el vidrio de una tienda de joyería observando con estrellas en sus ojos las variedades de gemas y diamantes que había en el aparador.
-¡Vaya¡Pero qué preciosidades!- exclamó gustosa de pensarse a si misma siendo dueña de aquellas piedras. –Aunque nada se compara con esa hermosa y enorme esmeralda verde que protege ese equidna,- dijo esta última palabra con tono de disgusto.
Ante esto Knuckles se detuvo en seco detrás de ella.
-Me pregunto si esta navidad se sentirá tan generoso como para regalarme esa esmeralda,- siguió hablando Rouge sin notar la presencia del equidna. –De otro modo tendría que…
-Ni loco pensaría en darle la Master Emerald a alguien,- dijo la voz del equidna de tras suyo.-Y mucho menos te la daría a ti.
-¡¿Qué?!- Rouge se alejó del vidrio sorprendida encontrando el reflejo de Knuckles sobre el mismo. -¡¿Qué haces aquí?!
-Comprando regalos como la gente normal,- dijo esto con cierto tono significativo.
-¿Qué estás insinuando?- exclamó Rouge indignada.
-Ah, no me digas que ibas a esperar hasta navidad con la esperanza de que Santa te trajera esas joyas,- dijo el equidna cruzando sus brazos. –Has de saber que Santa no te dará nada por ser una niña mala,- dijo mientras levantaba su dedo índice y lo movía negativamente.
-¡Cállate!- gritó Rouge apretando los puños. -¡No pienso robarme esas joyas, grandísimo…!
-Yo no dije eso,- dijo Knuckles sonriendo con malicia.
-Grrrr…!
‘Unas cuanta cuadras mas’- pensaba Tails casi llegando a la esquina.
-Vuelve acá, equidna cobarde!
-Jajaja! Estas mas lenta que de costumbre! Segura que no olvidaste descongela esas alas antes de salir?
‘Eh?!’- Tails camino el resto de la cuadra dando vuelta en la esquina solo para encontrarse a Knuckles corriendo en su dirección con Rouge siguiéndole de cerca bastante molesta. –AAAAHHH!!!!
El pobre zorrito no tuvo tiempo de reaccionar y fue a dar de espaldas contra el piso frio. En ese instante el frasco que con tanto cuidado llevaba cargando se le escapo de las manos y salió volando unos metros.
-Ah? Lo siento, Tails. No te vi,- se disculpo Knuckles habiéndole caído encima.
-Noooo!!!- Tails lo ignoro completamente empujándolo hacia aun lado y levantándose rápidamente en un intento desesperado por atrapar el frasco.
-Mm? Que es esto?- dijo Rouge sobrevolando a unos centímetros del suelo sujetando el pequeño frasco frente a ella después de haberlo cachado.
-Uf…- Tails soltó un suspiro aliviado antes de voltearse a verla ya mas relajado. –Es un químico muy inestable. No quiero ni pensar lo que hubiera pasado si el frasco se hubiera roto.
-Que haces caminando por la calle con algo tan peligroso, Tails?- pregunto el equidna mientras se sobaba la cabeza adolorido.
-La compañía de paquetería especial a la que le encargo los químicos que necesito no trabaja en estas fechas así que decidí ir yo mismo,- explicó Tails.
-Hmph. Ve lo que casi provocas, cabeza de aire,- le dijo Rouge a Knuckles haciendo que este apretara los puños.
-Repite eso!- exclamo Knuckles furioso.
-Eh?!- Tails los miro con nerviosismo haciéndose aun lado sin saber que hacer.
-Quieres pelea?! Yo misma te daré una lección de modales!
-Modales?! Que sabe una vieja vampira como tu de modales!?!?!
-Vieja vampira?... –Rouge le dirigió una mirada asesina y sombría haciendo que tanto Knuckles como Tails se paralizaran con el pelaje erizado. Rouge apretó los puños aun con el frasco en la mano comenzando a temblar. –CRUZASTE LA LINEA, EQUIDNA!!
Rouge levanto los puños y arremetió contra Knuckles arrojando a furia ciega el frasco que tenia en su mano.
-Rouge, noooo!!!
-GHAAAAA!!!
…
/Fin de Flashback/
-…
-Moraleja?- pronuncio Sonic.
-Nunca hagas enojar a una murciélago temperamental mientras carga sustancias altamente inestables en la mano,- respondió Knuckles con malicias.
-Que dijiste?!- exclamo Rouge apunto de levantarse de su cama pero justo en ese momento uno de los doctores entro en la habitación llamando la atención de todos los presentes.
-Tengo los resultados de Sonic y Shadow the Hedgehog,- dijo sosteniendo dos porta papeles en sus manos. –Revisamos las radiografías y parece que se recuperaran rápidamente.
-Sweet!- exclamo Sonic.
-Hmph,- Shadow se limito a sonreír.
-Aunque, en vista de sus constantes desgastes en batalla, es bastante probable que si no tienen cuidado la fractura vuela a formarse por lo que no podrán correr por aproximadamente…
-huh?
-…
-…tres meses.
-QUE?!
-POR QUEEEE?!
Sobra decir que el mundo se torno gris para nuestros dos jóvenes héroes antes de caerse en pedazos.
-Bah, dúo de bebitos llorones!- pronuncio Eggman.
-¡¿QUÉ?!
Sonic y Shadow intercambiaron miradas por unos segundos. Luego asintieron y voltearon a ver a Eggman sonriendo maliciosamente.
-¿¡Por que me están viendo así?!- dijo con nerviosismo.
-Este huevo ya se cosió,- murmuró Vector.
Ambos erizos extendieron sus manos en dirección a Eggman y gritaron al unísono.
-¡Sonic Wind!
-¡Black Spear!
Ambos ataques se unieron en uno y fueron a gran velocidad en dirección al gordo hombre.
-¡Nooooooo!- gritó Eggman recibiendo los ataques con tal fuerza que salió volando por la ventana.
-¿Quién dijo que los gordos no vuelan?- dijo Sonic aun sonriente. –¡Eso es por lo del avión! (Sonic Airlines cap. 2 XP)
-Esa bola de cebo no sabe con quien se mete,- dijo Shadow.
-Sabían que estábamos en el segundo piso ¿cierto?- dijo Tails observando fuera de la ventana.
-Demonios, creí que era el cuarto,- dijo Sonic frunciendo el ceño en forma de reproche.
-Eh? Hay un montón de niños rodeándolo…-pronuncio Tails.
-¡Miren¡Santa se cayó del tejado!- gritó la voz de un niño.
-¡Siiiiii¡Santa!- dijeron las alegres voces de varios niños.
-¡Aléjense!- grito la voz de Eggman.
-... ¡Esperen un momento!- se escucho la voz de un niño. -¡El no es Santa Claus!
-¡Es un impostor!- gritó la voz de una niña.
-¡Si, es solo un gordo calvo!
-¡Línchenlo!- voz de otro niño.
Gritos de niños y sonidos de golpes.
-¡AAAAAaaaahhhg!- voz de Eggman.
Tails cerró su ventana lentamente volteándose para otro lado con expresión nerviosa casi en shock.
-Muy bien, hora de comer,- dijo la enfermera entrando con una mesa de servicio que tenía varios platos. -…¿eh¿Dónde está el señor, Robotnic?
-Fue… eh…- Sonic comenzó a pensar en una excusa.
-Fue al baño,- dijo Shadow rápidamente.
-¡Pero si su cama está completamente quemada y negra!
-Es que… comió demasiados frijoles. Dijo que sufría de indigestión,- inventó Sonic.
La enfermera los miró con sospecha antes de comenzar a repartir los platos de comida. Un momento después, otra enfermera llegó empujando una silla de ruedas con mucho esfuerzo por el peso de su ocupante. Se trataba de Eggman quien tenía una serie de moretones y municiones de juguete recién adquiridos en el rostro.
-En… encontré a es-este pacien... te, allá… afuera,- dijo la enfermera jadeante. -Es… estaba tirado en el piso bocabajo. Parece que alguien lo tiró por la ventana.
-¿En serio?- dijo la enfermera volteándose a ver a ambos erizos quienes tenían una expresión de nerviosismo en sus rostros y al ver que los observaba se concentraron en sus platos y comenzaron a comer con más rapidez.
Aquí termina el segundo cap. Perdonen la tardanza! Bueno, nos vemos en el siguiente y recuerden dejar sus comentarios, quejas o sugerencias!! xD