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Nadie se lo esperaba
En medio de un bosque cerca del reino de Saillum se encuentra una cabaña de 4 habitaciones 2 baños cocina sala y comedor incluyendo como bonus extra un sótano con el doble de tamaño que la casa en donde la familia que la habita tiene su campo de entrenamiento en las artes mágicas y la esgrima.
-no se por que se preocupan por esas nimiedades- contesto el padre de familia, sentándose en su sofá cerca de la chimenea, era invierno y la familia se reunía alrededor de la chimenea mientras que los padres contaban fragmentos de sus tantas aventuras por todo el mundo
-pero papá oí decir al tío xellos que eran muy extraños incluso para el- dijo uno de los pequeños que se encontraba sentado en el piso de madera mirando a su padre a los ojos, aquellos que la gente murmuraba eran iguales a los suyos mostrando indudablemente que era hijo de el- vamos cuéntanos por que son tan extraños
-no hay nada de extraño entre tu madre y yo- repito por venteaba vez en el día, mataría a ese demonio por meter ideas innecesarias en sus pequeños niños, si, lo decía con orgullo y un poco de incredulidad el era ya un hombre de familia que se dedicaba a la enseñanza, en otras palabras era maestro pero eso era un trabajo de medio tiempo, realmente no necesitaban dinero dado a que el tenia un arca llena de monedas y demás riquezas que había acumulado a lo largo de su juventud, en aquellos días en que andaba en su búsqueda...
-vamos papi por favor cuéntanos la historia- dijo otra pequeña que se sentaba a lado de sus hermanos y hermana
- si vamos papi tu cuentas muy bien las historias- dijo la otra que comenzó a ver a zel con ojitos de cachorro
-…- zel se quedo viéndolos un poco mas. Su verdadera pasión era el enseñar a sus hijos, esos 3 retoños que esperaba algún día fueran conocidos por sus grandes hazañas, se dedicaba a enseñarles todo lo que el sabia al igual que su esposa la cual les enseñaba los secretos de la magia entre otros truquillos mas. Zel bajo la mirada y se encontró con esos tres diablillos sus dos pequeñas brujitas y su fuerte guerrero, las niñas tenían su color de cabello antes de que lo maldijeran mientras que el niño lo tenia parecido al de su madre, los ojos de sus hijos eran idénticos a los suyos y su sonrisa picaresca igual a la de su madre, además para consternación de zel también habían sacado el carácter y apetito de su ya mencionada madre así que tenia 4 pequeños glotones que gritaban y despedazaban cuanto tenían en frente, lo único que agradecía es que al menos no sacaron esa afición por el dinero.
-ya no tiene caso negarles esa información zel, por que no les cuentas de una buena vez- hablo lina sentándose en el mismo sofá que zel… era un sofá grande y rojo en el cual solían estar los dos sentados disfrutando el simple hecho de estar juntos- de todas maneras si no se los cuentas tu estoy seguro que el tío xellos estará gustoso de contar su propia versión
-…- zel supero y pensó en todas las tonterías que podía contar xellos a sus pequeños niños- bien ustedes ganan les contare la historia de cómo es que su madre y yo terminamos siendo una feliz pareja y el por que nadie se lo esperaba.
-siiiiii- grito toda su familia al unísono mientras daban un pequeño saltito de sus lugares
-y tu de que te emocionas lina… ya te sabes la historia- dijo zelgadis al ver como su esposa estaba igual de emocionada que sus crios
-es que eres muy bueno para contar historias zel- zel suspiro mientras ponía su mano en la frente, esa mujer le sacaría canas verdes, pero ya estaba echada su suerte, tendría que revelar su pasado por mas pena que le diera.
COMENTARIOS DE LA AUTORA:
Siempre me gusto esta pareja… será que me gustan puras parejas casi imposibles? Bueno esta también va para largo, dependiendo de cuanto me debralle y le saque de pasado a papi zel jajajajaja.
Una muy pequeña introducción a la vida de la feliz familia, un día de estos los voy a dibujar, ya se imaginaran la chulada de niños que son tomando en cuenta el papa que tienen.