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"Sonrisa"
By: Miyu
Miyu: Kikyo-Chan, ¿como puedes decir que odias a Trish? ¡Si con Trish puedes hacer cosas maravillosas:D Mira te lo voy a demostrar en esta historia xD.
Advertencias: ¿Incesto?
¡Adoró mi mente!
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-Dante, te he dicho millones de veces que debes alimentarte mejor- musitó la rubia
Aquella habitación era un desorden. Restos de cajas vacías por todos lados eran lo que más abundaban.
-Así me gusta- respondió Dante tranquilamente
Dante seguía recostado contra aquella silla sin cambiar su expresión, más aún no dejaba de mirar cuidadosamente a su acompañante.
Habían muchas cosas que lograban sacar de lugar a la rubia, y Dante era la mayoría de las veces. Aunque esta vez, fue distinta a las demás. Esta vez, el hijo de Sparda la estaba mirando a los ojos.
¿Acaso pasaba algo malo para que él señor que siempre ignora a todo, la estuviese mirando?
-Como sea, Dante- se apresuró a decir- Quiero que te alimentes mejor- agregó sonriente
Y para su sorpresa, él nombrado se levantó de su asiento y caminó hasta donde ella estaba. La rubia seguía manteniendo su sonrisa ante todo.
-No hables como si fueses mi madre- sentenció sin titubear
Ese comentario la tomo por sorpresa. No sabía que contestar ni que decirle en respuesta a semejante comentario, tan solo se limitó... al silencio.
Simple y vacío silencio.
-Dante...- sus labios hablaron solos
Él nombrado no dijo nada más. Trish caminó hasta estar a su lado y poder verle el rostro. Aquella mirada ahora yacía perdida en algún punto del vacío de aquella habitación.
Vacío como ella en ese momento. ¿Qué podía hacer? Ella no era... su madre.
Ella no era nadie ahora. Su mirada se perdió en la habitación como la de Dante.
-Olvida lo que dije, Trish- dijo la voz del demonio
Entonces ocurrió lo que jamás pensó que pasaría. Podía sentir el calor de los labios de Dante contra los suyos en un reflejo de deseo jamás mostrado.
Un beso efímero fue lo que ocurrió. Aquel roce de labios lo suficiente para comprender aquellas palabras tan fáciles y al mismo tiempo duras de entender.
-¿Entiendes ahora?- preguntó con una sonrisa el de cabellera plateada
La rubia simplemente sonrió en respuesta mientras le dedicaba una mirada maternal, según ella.
-Si, pero eso no implica que debes de comer tanta basura- sentenció con orgullo
El hijo de Sparda se dio la vuelta y se volvió a sentar en su típico asiento, ignorando el último comentario de la mujer allí presente. Colocó sus pies sobre la mesa y se dispuso a hacer su actividad favorita: descansar.
Trish simplemente se dirigió hasta la puerta dispuesta a irse. Dedicó su última sonrisa antes de agarrar el picaporte de la puerta y miró hacía atrás, para verle nuevamente.
-Tú eres tú, nunca lo olvides- habló la voz de Dante desde su asiento- por más que te parezcas a mi madre, no lo eres- hizo una pausa- Y así esta bien...-agregó rápidamente
Ella suspiró contenta y abrió la puerta, no sin antes dirigirle una sonrisa típica.
-Eso ya no importaba, ¿no?- rió ante la pregunta- Por más que tenga el aspecto de tu madre, soy una persona que tiene ambos cariños-hizo una pausa- El de una madre y el de un amante-agregó sonriente
Una risa proveniente de Dante se escuchó por la habitación.
-Tal vez tengas razón- comentó tranquilo- hay cosas que nunca cambian, ¿no?- sonrió burlonamente mientras la puerta se cerraba.
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Miyu: ¿Ves? Cosas bizarras pueden salir de Trish xD. Gracias a los que se tomaron la molestia de leer esto. Cualquier cosa, lease sugerencias, dudas, quejas, dejen review :Dalquier cosa, leaseuna mirada,
¡Saludos!
Akatsuki Miyu