
Nada es normal en la vida de Naruto, ni siquiera su nacimiento. Una carta le revelará su pasado, diciéndole que es hijo de dos hombres… que él debería odiar. Pero no solo eso deberá enfrentar ahora, sino también un viaje a otra dimensión. YAOI. MPreg.
Rated: Fiction M - Spanish - Romance/Drama - Orochimaru & Naruto U. - Chapters: 30 - Words: 136,470 - Reviews: 86 - Favs: 44 - Follows: 10 - Updated: 02-26-09 - Published: 02-28-08 - Status: Complete - id: 4100803
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Una realidad del pasado.
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Disclaimer: Los personajes de esta historia son propiedad de Kishimoto-sama. Esto es puro entretenimiento y no me reporta beneficio económico alguno.
Sumario: Nada es normal en la vida de Naruto, ni siquiera las circunstancias de su nacimiento. Una carta le revelará su pasado, diciéndole que es hijo de dos hombres… dos hombres que debería odiar. Sin embargo, no es solo eso lo que deberá enfrentar en su vida, sino también un viaje a otra dimensión.
Parejas: la principal será Namikaze Minato/Orochimaru. ¡¡¡Llámenme loca, pero amo las parejas raras!!! Y también habrá Uzumaki Naruto/Hyuuga Neji, Sabaku no Gaara/Nara Shikamaru, Uchiha Sasuke/Haku (¡él no estará muerto!) y Uchiha Itachi/Deidara (¡Tampoco lo mataré!), si hay más lo decidiré en el camino XD
Todas están en seme/uke ñ.ñ ¡Los Namikaze son semes! XD
Aclaraciones y Advertencias: este fic seguirá los hechos del manga lo mejor posible, comenzando desde el chap 283 hasta los actuales. ¡Así que si no leíste el manga no debes leer este fic porque estará LLENO DE SPOILDERS! Como el sumario lo dice y porque soy fanática del Mpreg, este fic estará lleno de niños naciendo de HOMBRES y si no te gusta será mejor que no leas XD
Aclaraciones de lectura:
-Letra normal: dialogo, relato.
-Letra en cursiva: pensamientos de los personajes y tal vez charla en inglés.
-Letra en negrita: Jutsus y muy probablemente será el habla de los Bijuu.
-Esto: -Hola, bola de pelos.- será cuando Naruto hable en su mente con el Kyuubi.
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¡¡ÚLTIMA ADVERTENCIA!!! Los Spoilders comienzan a partir del capítulo 283 del manga, hasta los actuales. ¡SI NO SIGUES EL MANGA NO LEAS!
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Epílogo: Enlaces irrompibles.
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Haciendo una mueca de dolor, Minato agarró más fuerte la mano pálida que estaba encerrada en la suya y escuchó estoico los gritos de Orochimaru, amenazando cierta parte importante de su anatomía y las promesas de tener que vivir un matrimonio sin sexo. No hizo caso de la sonrisa maliciosa de Tsunade, ni las risitas ocasionales de Shizune y Sakura. Él sabía que la rabia iba a pasar, por supuesto.
Efectivamente, una hora después, ambos padres miraban orgullosos a los dos niños que descansaban en los brazos de la madre. Uno, el primero, ya nombrado Hikaru, era rubio y rosadito, el segundo, sorprendentemente, tenía el cabello tan negro como su madre. Y, mucho al horror de sus padres, resultó ser una niña. ¡Una niña! Con lo celosos y posesivos que eran los Namikaze. Orochimaru no esperaba que ella tenga una adolescencia muy feliz.
-Hikaru y Haruhi –anunció Minato, acariciando la cabecita del primero. Por supuesto, no había cumplido con su broma de ponerle Dango-. Son hermosos, mi amor –murmuró, antes de picotear los labios pálidos.
-Obviamente que lo son, tienen nuestro genes –afirmó la madre, muy orgulloso.
Minato puso los ojos en blanco y pidió cargar a la niña, teniendo mucho cuidado y estando casi atemorizado. La última vez que había cargado a un hijo suyo, fue para darle la maldición de ser un jinchuuriki.
Más tarde, el hermano mayor, su cuñado y casi todos los conocidos de la familia pasaron a conocer a los herederos Namikaze y dejar presentes y flores. Ino y Sakura, mucho a la incomodidad de Orochimaru, parecían derretidas ante los gemelos y le charlaron de cosas sin sentidos, como si se conocieran desde hace mucho y fueran amigos. Su sobrino Iruka las había salvado de que le lanzara algunas de sus serpientes, viniendo a visitarlo y ofrecerle su ayuda en todo lo que necesitara.
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*Meses después*
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En vista de que los gemelos ya estaban aquí y su madre no se sentía gordo y feo, Naruto y Neji encontraron la fecha perfecta para la boda. Ya prácticamente había pasado un año desde su compromiso y aunque ambos aún eran unos adolescentes, no querían estirar esto mucho más. La vida del ninja no era longeva, con tantas misiones suicidas que tenían, y si bien no querían ser dramáticos, era mejor que se casaran cuanto antes y no esperar. Después de todo, ellos casi llevaban una vida de matrimonio, sólo les faltaba convivir a ambos bajo un techo que pudieran llamar su casa propia.
El lugar elegido para su hogar fue una porción del gran terreno que tenía Minato, que era de Naruto también por herencia. Bastante alejada de la casa principal, el mismo Naruto, con la ayuda de los Kage Bushin y la indicación de un arquitecto había construido una hermosa casita de dos habitaciones, cocina y comedor aparte, una sala de estar y pequeño dōjō, para que ambos entrenen dentro de casa.
Tanto la boda y ésta casa iban a implicar casi la separación completa de Neji del Clan Hyuuga, ya sin el sello y siendo un Namikaze, el chico probablemente solo pisaría el complejo del Clan para visitas. Y él no tenía ninguna carga de conciencia por eso. Las malas memorias superaban a las buenas y él deseaba formar otras experiencias con su marido.
Así que hoy, en una semi fresca noche de agosto, Hyuuga Neji y Namikaze Uzumaki Naruto estaban contrayendo matrimonio, con Haku e Hinata como padrinos y Tsunade en el rol de juez.
-Entonces, Naruto: ¿aceptas como esposo a Neji para amarlo y respetarlo hasta que la muerte los separe?
-Hai, acepto, baa-chan.
La ceja de la rubia crispó y se contuvo de darle un golpe al mocoso. Después de todo, no podía dejar desmayado a uno de los novios en medio de su casamiento, ¿cierto? ¿Tal vez después?
-Y tú, Neji: ¿aceptas como esposo a Naruto para amarlo y respetarlo hasta que la muerte los separe?
-Sí, acepto, Tsunade-sama.
¿Por qué éste mocoso no puede contestar con la misma cortesía de su marido? Espero que este matrimonio sirva para que Naruto aprenda mejores modales.
-Entonces, lo declaro marido y esposo. Pueden besarse.
Los vítores, aplausos y pétalos de rosa vinieron después, mientras los adolescentes se besaban quedamente y luego giraban para sonreír a la muchedumbre, que no era mucha, puesto que ninguno de los dos tenía mucha cantidad de amigos y creyeron hipócrita invitar a toda la Aldea, siendo que la mayor parte de esas personas habían odiado a Naruto la mayor parte de sus vidas y algunos aún lo seguían haciendo.
-¿Estás llorando?
Orochimaru frunció el ceño, llevó una mano a su cara y después se giró para fulminar a Minato con la mirada.
-Por supuesto que no, dobe. Es sólo la boda de mi primer hijo, no hay razón para que esté sentimental.
La rojez de sus ojos, sin embargo, contradecía sus palabras. Minato rió y atrajo a su esposo para un beso cargado de amor.
-Está bien si lloras –susurró contra su oído-. Prometo guardar tu secreto.
El Sannin pellizcó el estómago de su marido, advirtiéndole que guardara silencio, si es que no quería que ejerciera violencia peor.
-Sasuke, un.
-¿Qué? –gruñó.
-Toma, un.
El Uchiha abrió los ojos como platos cuando sintió que su sobrino era descargado en sus brazos sin mucha ceremonia, acto seguido Deidara se levantó, llevando de la mano a su marido hacia la pista de baile.
Sasuke y su sobrino se miraron a los ojos, negro contra celeste. Después, el niño le dio una sonrisa que dejó ver sus escasos dientecitos.
-Papi –declaró el niño, antes de reír nerviosamente y poner su pulgar dentro de su boquita.
La ceja del adolecente crispó. No es que su sobrino lo confunde con su hermano, sino que con esa simple declaración, hace ver que Itachi y Sasuke son casi dos gotas de agua, sobre todo ahora que el menor estaba alcanzando la madurez.
-¿Niñero otra vez? –preguntó una voz, mientras una mano se posaba en su cuello.
Sasuke se giró y sonrió de lado al ver a Haku. Era una sonrisa que pocas personas conocían, puesto que solamente estaba dedicada a sus seres queridos.
-Sus padres bailan –contestó con voz monótona, pero deslizó una de sus manos para que se encontrara con la de Haku-. Y era el único más cerca.
-Se ve muy bien en ti –murmuró el chico femenino, acariciando la cabecita del bebé que pronto cumpliría su primer añito-. Aunque preferiría que sus ojos sean del mismo color que los míos.
Sasuke enarcó una ceja.
-¿Estás proponiéndome algo? –susurró sensual.
Haku se ruborizó un poco y se encogió de hombros, no mirándolo.
-Preferiría estar casado primero –contestó ocasional.
-Hn, pienso igual. Pero habría que esperar para eso, no quiero que nadie piense que estoy copiando al dobe.
Haku rió quedamente y se giró para mirar a Sasuke con una gran sonrisa y sus ojos brillando con amor.
-No me importa esperar.
-Entonces dalo por hecho –susurró Sasuke, atrayendo la mano pequeña y delicada, para dejar un suave beso en los nudillos, en un gesto muy caballeroso, pero romántico.
Kyuubi hizo muecas y volvió a llevar la porción de calamar frito que estaba comiendo a la nariz de su amante. Iruka palideció y se llevó una mano a la boca.
-Te odio, te odio, te odio –repitió una y otra vez el Chuunin.
Impávido, el hombre pelirrojo le dio un gran mordisco a su comida.
-¿Y por qué me odias ahora, que-ri-do?
-Tú me hiciste algo –murmuró, dándole una mirada acusadora.
Los ojos rojos brillaron con malicia.
-¿Qué podría haberte hecho yo que te diera malestares estomacales, ganas de vomitar y deseos de comer cosas extrañas en momentos inesperados?
Iruka frunció el ceño, pensativo, antes de volver a palidecer.
-Te voy a matar –susurró mortal.
-No pienso que sea recomendable, Iruka. ¿No deseas criar a mis cachorros solos, ne, mi linda zorra?
-¿"Mis"? –jadeó en horror.
Kyuubi hizo un gesto de desprecio.
-Por supuesto, no esperarás que yo engendre en ti un solo cachorro, como un simple humano, ¿verdad?
Las manos de Iruka comenzaron a temblar, así que las cerró por la tela de su kimono.
-¿Cómo puedes estar tan seguro? –susurró, todavía sin poder creérselo.
La nariz del zorro crispó y olió el aire.
-Puedo olerlo en ti. El olor de los humanos se vuelve más dulce y atractivo cuando están preñados, eso sin contar con que siento mi chakra en ti.
Iruka resopló y llevó sus manos a su cara, antes de gemir. El Kitsune frunció el ceño.
-¿Rechazas mis cachorros? –gruñó.
Umino se giró para mirarlo a los ojos.
-No hay necesidad de que te enojes, ¿está bien? Es sólo que… –frunció el ceño- es tan repentino. Y no es sólo uno, sino quien sabe cuántos son los que estoy gestando.
-Pues te toca hacerte a la idea –masculló sin contemplaciones-. Y no esperes que yo haga algo tan humano como casarme –agregó con desprecio. Al menos no por ahora.
-Kami-sama no lo permita. Yo, casado con el asesino de mis padres.
Kyuubi puso los ojos en blanco. Ese chiste ya se estaba volviendo viejo.
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*En la otra realidad*
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Naruto miró a su hijo, un hermoso bebé de ojos blancos con el cabello tan rubio como el suyo. El bebé hizo muecas y después sacó la lengua, algo que había aprendido a hacer hace muy poco. Chilló cuando escuchó la voz de su tío, que se quejaba afuera sobre Hanabi, de nuevo.
-¡No sé qué le pasa últimamente! ¡Se comporta como una perra desgraciada!
-¡Cuida tu lengua enfrente de tu hermana, Namikaze Hikaru! –exclamó la voz de su madre.
Su marido vino entrado con la mamadera de leche lista en su mano y estiró los brazos para cargar al bebé, quien gorjeó contento y trabó una de sus manitas sobre el cabello largo de su madre, cuando Naruto se lo entregó.
Afuera, Hikaru siguió quejándose sobre el comportamiento de su mejor amiga.
Neji puso los ojos en blanco.
-¿Por qué no se lo dices?
Naruto abrió los ojos como platos.
-¡Yo no voy a hablar de eso con mi hermano! –chilló, escandalizado.
Y es que Neji le había contado por qué Hanabi andaba con humores de perros. Hace una semana, ella se había convertido en "mujer", y descargaba sus frustraciones y dolores menstruales con sus mejores amigos.
-Yo también tengo los mimos problemas, ¿sabías, ne?
-Pero el de las mujeres y los hermafroditas es diferente –decretó Naruto, cruzándose de brazos.
La puerta se abrió y por allí entró su madre, que lucía muy ofuscado, trayendo de la mano a la pequeña Haruhi, de cuatro años y medio de edad, que lamía su helado. Ella tenía los ojos azules como su padre y hermano mayor, pero su piel era tan pálida y su cabello tan negro, que si no fuera por los ojos, sería una copia exacta de su mamá. De más está decir, ella era los ojitos de sus padres.
Neji suspiró, le dio una sonrisa a su suegro y después salió al patio, para que le diera un poco del sol a su bebé y de paso regañar a su primer hijo, Hishi, de casi dos años, quien estaba colgando peligrosamente de la rama de un árbol, queriendo atrapar una mariposa. Haruhi lo siguió, feliz de que regañarían a su molesto sobrino, que siempre encontraba oportunidad para jalar su largo y hermoso pelo.
Sabiendo los planes de su hermana, Naruto rió mientras que Hishi se bajaba del árbol y agachaba la mirada, mientras Haruhi le daba esa sonrisa maliciosa que era marca registrada del Sannin Orochimaru.
-Papá tiene razón, ella ha heredado tu personalidad.
-Pues es bueno –masculló Orochimaru, sentándose al lado de su hijo-. Kami-sama sabe que no podría soportar tener otro Namikaze entero en casa.
Naruto se dio vuelta y le sonrió a su madre, antes de que su mirada se perdiera en algún punto de la pared.
-¿Crees que ellos estén bien? ¿Qué puedan alcanzar al menos algo de la felicidad que nosotros tenemos?
Orochimaru suspiró y tomó la mano de su hijo, para acariciarla.
-Estoy seguro, mi niño. A pesar de que estemos en realidades diferentes, las cosas no deberían ser tan distintas. El Naruto y Neji de allá tendrán hijos, también tus amigos.
-¿Estás seguro? –Lo miró con aprensión. –Ese mundo no era tan pacífico como éste.
-Estoy seguro –Acarició su mejilla. –Confía en mamá, ¿ne?
Naruto hizo muecas y asintió, besó la mejilla de su madre y después fue en busca de su familia. Cosquilleó a Haruhi por el camino y después alzó a Hishi, para que pudiera recoger a la mariposa que estaba en lo alto de la rama de la cual lo obligaron a bajarse.
Orochimaru sonrió, esperando de veras que lo que le había dicho a su hijo se cumpliera en la otra realidad.
Y sus deseos se verían hechos realidad… eventualmente.
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Fin del Epílogo.
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¡¡¡Nos vemos en próximos proyectos!!!
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-.-Importante: fíjate que te molestó en mi fic y que te agradó. Dímelo. Pero trata de mantener la cortesía y hazlo de una manera que pueda entender.-.-
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Notas sin sentido: ¡¡¡Hola!!!
Finalmente, puedo cerrar para siempre este archivo.
Sé que probablemente voy a defraudar a algunas y encantar a otras, pero esto lo tenía planeado hace mucho y no quería hacer muchos cambios para gustar a todas. Además, es imposible que pueda satisfacer a todas XD
En todo caso, hice mucho caso de sus comentarios y puse lo mejor que pude de mí para que saliera un epílogo que cumpliera con la mayoría de sus expectativas.
Como siempre digo, si les gusta la idea, son libres de usarla, sólo deben pedirme permiso y darme mí merecido crédito ;)
Gracias de nuevo, por seguirme con este alocado proyecto.
Ahora probablemente me tome dos semanas de puras vacaciones, así que no creo que pueda tener a tiempo la secuela de Un ángel entre Vampiros como prometí, pero no teman, tarde o temprano la voy a escribir (ni siquiera eso hice)
En fin… ¡nos vemos!
Atte: Uko-chan!
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¡Hey, espera! Si ya has leído todo, por favor, pásate por mi LiveJournal, donde encontrarás divertidos retos que he estado escribiendo.
Aquí: h t t p : / / utenapuchiko. livejournal. com (solo recuerda quitarle los espacios ;D)
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