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: B s . A A A    : full 3/4 1/2   : E E   : Light Dark Anime/Manga » Strawberry Panic! » A Spica's Pride

Maru Cremeuse
Author of 8 Stories

Rated: M - Spanish - Angst/Romance - Reviews: 36 - Updated: 03-18-09 - Published: 02-29-08 - Complete - id:4103625

A Spica’s Pride

Atención: Este fic contendrá Yuri.


- Oh Dios... - gimió ligeramente Hikari con las manos apretadas unas con otras mientras cerraba los ojos con fuerza.

Amane la miraba de reojo ligeramente sin alzar mucho la cabeza. Notaba que Hikari estaba nerviosa, como cada noche que hacía eso pero al menos ya no tartamudeaba y de paso, no todas las noches le tocaba a ella pero si la mayoría de veces.

- Bendice nuestros Alimentos Señor - continuó orando Hikari con la cabeza agachada al igual que todas en el comedor de la residencia Strawberrie. - Bendice las manos que hicieron estos deliciosos alimentos y permítenos aprovecharlos al máximo. - Alzó la cabeza un poco y comenzó a abrir sus azules ojos lentamente - Amén.

- Amén. - correaron en voz baja y respetuosamente las demás estudiantes.

De inmediato comenzó a alzarse el murmullo entre las mesas y los sonidos de los cubiertos al chocar contra los platos. Todas las chicas cuchicheaban y reían mientras comían de buena gana. Hikari ladeó el rostro y miró a su acompañante. Amane le dedicaba una mirada comprensiva y le sonreía con una naturalidad tan sincera que Hikari no pudo más que devolverle la sonrisa. Luego ambas comenzaron a servirse en sus platos.

- Ahh… - suspiró una chica de Spica en una mesa lejana mientras miraba a donde Hikari y Amane - se ven tan bellas. Son unas excelentes Etoile.

- Sí. Son una pareja impresionante en todos los sentidos. Hikari-chan ahora se ve mucho más segura de si. - comentó la chica de enfrente que también era de Spica.

Comentarios similares nunca faltaban en la cena desde hacía 3 meses. La única diferencia es que ya luego de 3 meses habían disminuido mucho.

- Yaya ¿No quieres más pollo? - preguntó Nagisa con ansiedad, tomando con una mano el plato que tenia las restantes piezas de pollo.

- ¿Ah? - Yaya posó sus ojos en Nagisa que tenía las mejillas un poco sucias. Bajó los ojos al plato de pollo que sostenía Nagisa - Oh, puedes tomarlo. No quiero más.

- ¡Gracias! - felizmente Nagisa se sirvió y fue por otro platillo de los que estaban a disposición.

Tamao se detuvo de comer y miró preocupada a Yaya. La chica andaba con un despiste extraño esa noche aunque no era la primera vez. Desde que Hikari y Amane se convirtieron en Etoile, ella había pasado a cenar con ellas cada noche. Se la pasaba inquieta y abstraída mirando de reojo a la mesa donde estaban el consejo estudiantil y las Etoile. Era normal y nadie le reclamaba.

Yaya por su parte se había sobrepuesto de manera muy madura y apoyaba a Hikari en todo lo que necesitara. Aun así, habían noches que los comentarios sobre la pareja Etoile de Astrea la perturbaban.

- Yaya-chan. - le llamó Tamao sonriendo ampliamente - ¿cómo va el coro?

- Oh, muy bien. - contestó Yaya animadamente mientras hacía a un lado un mechón de su cabello negro - estamos practicando una nueva canción. Les invitaré a oírla cuando la tenga perfeccionada.

- ¡Sería genial! - chilló Nagisa deteniéndose de engullir un trozo de pastel y con las mejillas más sucias aun.

Yaya y Tamao se miraron luego de ver la cara tan infantil de Nagisa con esas sobras de comida en las mejillas y comisuras de la boca. Luego ambas estallaron en carcajadas suaves.

5 Minutos más tarde Yaya se puso en pie y se despidió de ambas chicas. Mientras ella salía del comedor otras 5 u 8 personas también se retiraban. Entre ellas estaba Kaname la cual se había despedido de su novia, Momomi, con un beso en los labios que robó los suspiros de todas la que pudieron ver la escena. Era una pareja muy intimidante y respetada en todo Astrea.

Kaname, a diferencia de las chicas que dejaban del comedor, se fue por la izquierda hacia la salida de la residencia. Al abrir la puerta principal y salir de allí todo el ruido del interior desapareció así como también la calidez. Una briza fría movió su corto cabello y su falda blanca. Sin más comenzó a caminar por el sendero que daba al camino principal por el cual se podía llegar a Miatre, Spica o Le Rim. Mientras avanzaba se fijó con sus ojos pequeños y profundos, que la noche estaba más oscura que de costumbre a falta de la luna. Tan oscura como su alma descarriada.

Si que estaba descarriada. Tenía una forma de ser abominable y aun así le amaban. Le adoraban y nadie se resistía a ella. Ni siquiera Momomi. Era tan orgullosa...

- Pero tengo de que enorgullecerme - pensó para sí frunciendo un poco el seño al verse invadida por pensamientos ridículos.

De imprevisto vio a alguien que caminaba justo hacia donde ella iba. Iba un metro más adelante que ella y se dirigía a Spica. Sus ojos Rojizos se achicaron un poco. ¿Quién iría a la escuela en plena noche? Ella tenía una excusa al menos. Kaname agilizó sus pasos.

Cuando comenzaba a pasar por la curva hacia adentro del camino pudo ver, gracias a la luz de un farol, el rostro de la persona que iba hacia Spica. Sus ojos brillaron de placer y una sonrisa malvada se ensanchó en sus labios delgados y gastados por los besos de Momomi.

- Es esa bastardita. - pensó deteniéndose en la entrada de Spica una vez que Yaya había entrado sigilosamente.

Algo caliente en el pecho de Kaname comenzó a molestarle. Recordó las veces que Yaya se habían metido en su camino y la arrogancia de ella. Era una mocosa desgraciada que no había pasado nunca por un buen susto; pensó Kaname abriendo lentamente la puerta de Spica mientras se colaba como una sombra dentro.


Sus pasos resonaban de una manera espantosa en el pasillo de la edificación. Nunca se había paseado por los pasillos de Spica en la noche pero aun así no tenía miedo. Caminaba con confianza por él, rumbo a su casillero personal que estaba en el segundo piso. Lo que iba a buscar sabía que estaba prohibido pero la situación lo ameritaba. Ya no conciliaba el sueño bien. Imágenes de Hikari y Amane la invadían entre sueños haciéndola terminar sobresaltada y adolorida sentimentalmente.

- Esto me calmará. - musitó abriendo su casillero el cual emitió un chasquido al abrirse.

Yaya se agachó y comenzó a rebuscar en la parte de abajo del casillero. Su pelo largo le tapaba el rostro y tocaba el suelo como un manto negro. Sin temor alguno por el ruido que hiciese, siguió rebuscando en la parte de abajo. Mientras lo hacía, Kaname se acercaba con igual confianza: El ruido que Yaya hacía cubría sus pasos.

- Aquí estas. - Yaya sustrajo un reproductor de mp3 - Hmm... ¿Tendrás batería? - musitó abriendo la parte de atrás. Sí, tenía baterías.

Una amplia sonrisa se formó en el rostro de la morena mientras se ponía en pie y cerraba el casillero con el pie derecho sin apartar la vista del MP3 al cual le inspeccionaba las canciones. Cuando se giró para devolverse a las escaleras y bajar, se encontró con Kaname de brazos cruzados sonriendo.

- ¡Por Dios! - gritó Yaya dando un traspié hacia atrás ante la sorpresa de verla allí en la negrura del pasillo.

- Vaya. Parece que te desviaste un poco. - dijo agriamente Kaname con su voz profunda y un tanto ronca.

Yaya no se inmutó. Recobró la compostura y le miró alzando una ceja, dibujando una sonrisa arrogante en su cara.

- Y parece que tú perdiste a tu mascota - soltó venenosamente la morena.

- Ahh... - Kaname descruzó sus delgados brazos - Seré franca, "Yaya-chan" – dijo sarcástica al llamarle por su nombre.

- Oh! Que sorpresa. Pensé que tu no conocías la franqueza aunque ahora que lo pienso...- Yaya se giró un poco llevándose un dedo a los labios como si pensara algo difícil - lo que no eres es honesta.

Los ojos de Yaya rodaron a un lado para encontrarse con los de Kaname la cual había dejado de sonreír. Jamás ninguna alumna de Astrea se había atrevido a hablarle así. Nunca.

- Eres solo una mocosa prepotente intentando mantener una imagen - escupió rabiosa Kaname agarrando por el uniforme bruscamente a Yaya. - Pensé que cuando se te fuera “la niña de tus ojos” te pondrías más humilde pero veo que sigues siendo una arrogante sin sentido.

Kaname giró hábilmente a Yaya sobre sus talones y pegó su pecho a la espalda de la menor mientras rodeaba el cuello de esta con un brazo. Los ojos de Yaya seguían clavados en Kaname y no mostraban el más mínimo temor.

- ¿Recuerdas que me debes algunas cosillas? Yo no olvido Yaya. - musitó Kaname sensualmente en el oído de Yaya.

- Aleja tu asquerosa boca de mi oído. - le amenazó Yaya.

- Jamás en tu vida tendrás unos labios mejores que los míos pegados cerca de tu inmundo cuerpo - gruñó Kaname ofendida.

Acto seguido y sin muchas florituras, Yaya le dio un codazo en el estomago que agarró a Kaname mas que desprevenida. La Sempai se balanceó contra los casilleros y se recargó allí sin aire.

- No vuelvas a tocarme Kaname o te moleré a golpes - le previno Yaya llevándose una mano a la cadera mientras la veía recuperarse.

- ¡¿Cómo te atreves a pegarme maldita zorra! - bramó enloquecida Kaname.

Yaya se sorprendió. El semblante frío y calculador de Kaname se había ido al diablo. Sus ojos denotaban una rabia inmensa y su boca se abrió exageradamente ante el grito. Estaba desencajada y con la línea divisoria de su cabello desecha , haciendo que su cabello callera desordenadamente por su cara y cuello.

- Bye-bye Kaname. Mejor vete con tu mascota. No estoy de humor.

Yaya le dio la espalda y comenzó a caminar. Debía volver a la residencia antes de que alguien notara que no estaba. Pero no había dado el 4to paso cuando Kaname se le había pegado violentamente por atrás y la había comenzado a arrastrar por el cabello hacia un aula cercana. Los gritos de dolor de Yaya podían oírse por todo el pasillo. Todo fue muy rápido y confuso para la menor que no se esperaba tal acto salvaje. Yaya lo próximo que sintió fue el azotón que le dio Kaname contra el borde del escritorio en el aula en que habían entrado. Se dobló de dolor sobre el escritorio jadeando una vez que Kaname la había soltado del pelo.

La iba a matar a golpes. Hacía rato que le tenía ganas a ella, en especial desde la vez que le había puesto las manos encima a su mejor amiga.

- ¡Maldita! - gritó Yaya girándose para enfrentar a Kaname.

Kaname se acercó a ella y le cruzó la cara de una bofetada. El rostro de la menor se dobló a un lado violentamente ante el golpe de la mayor.

- Te enseñaré a respetarme, Yaya. - dijo Kaname con su voz ronca mientras se le pegaba de una manera insinuante. - A mí nadie me falta al respeto y mucho menos se burla de mi !

Las manos de Kaname desataron el listón del uniforme de Yaya y acto seguido comenzaron a abrirle la chaqueta así como también a subirle la falda.

- ¿Qué me harás Kaname? - musitó con voz queda Yaya que aun no giraba su rostro - ¿me violarás?

Kaname se detuvo en seco. Alzó sus pequeños ojos y entre la mata de cabello negro que cubría el rostro amoratado de Yaya, pudo notar una sonrisa. Una sonrisa que parecía preguntarle: " ¿eres capaz?”

La Sempai se quedó inmóvil con la mano izquierda sobre uno de los pechos de Yaya que estaba casi descubierto y la otra dentro de su falda. Kaname estaba impactada. Yaya no había demostrado el más mínimo miedo ni había suplicado clemencia. Para colmo tampoco parecía rendirse a sus encantos.

- Claro - afirmó Kaname sonriendo lascivamente.

Acercó su rostro al cuello de Yaya la cual solo rodó sus ojos color miel a un lado siguiendo los de ella.

- Tú lo intentaste con tu mejor amiga. ¿Por qué no te enseño lo que se siente? - musitó lentamente Kaname en el oído de Yaya.

Lo había conseguido. Yaya tembló fuertemente y sus ojos se habían abierto desmesuradamente. El terror se había apoderado de ella.

- Eso no es cierto. ¿Cómo...como es que... - balbuceó Yaya aterrorizada - Eso..Eso no fue así. Tú no sabes lo que..

- ¿no sé lo que pasó? No. - le interrumpió Kaname bajando un dedo por el tirante del sostén azul de Yaya - pero era muy obvio. - le dijo justo antes de depositar un beso en el cuello de la menor la cual no sucumbió.

- ¿ qué cosa era obvia?

Yaya volvía a recuperarse y de manera muy agresiva.

- Era obvio que habías intentado acostarte con Hikari - le dijo sin más Kaname con toda la dureza que pudo. - Lo noté cuando vi que la pobrecilla rehuía todo contacto contigo.

Kaname enterró la mano en la entrepierna de Yaya con violencia. Esta se dobló un poco alcanzando a tomarle aquella mano fuertemente.

- Tú no sabes nada. - las palabras salieron lentamente por los labios de Yaya.

- Si tú lo dices, Ok. Pero créeme que hoy te enseñaré a respetarme, mocosa.

Kaname como una depredadora se le pegó aun más a Yaya y comenzó a pasear sus manos por el cuerpo de la menor de una manera poco sutil.

- ¿esto es lo único que puedes hacer para que te respete alguien?

Yaya apartó con una mano a Kaname de un empujoncito leve. Kaname reaccionó de inmediato lista para sostenerla si intentaba escaparse pero lejos de eso, Yaya se había sentado en el escritorio y se había abierto de piernas dándole un panorama total de su ropa interior y entrepierna. La mayor se sobresaltó ante tal imagen y un extraño pudor se apoderó de ella. Lo sintió como si una ola le hubiera golpeado.

- Adelante, Sempai - le provocó Yaya sonriendo como si nada.

Kaname se quedó viendo su cara, su expresión, su osadía, su atrevimiento...

- No te hagas la valiente. Es normal que una pequeña como tú quiera tenerme. - Kaname intentaba sentirse confiada ante aquel acto de rebeldía que rayaba en la estupidez.

- Te aseguro que esto no será nada para mí. ¿No te has dado cuenta que no eres tan magnífica e irresistible como crees?

Era la gota que rebosó el vaso. Kaname se le lanzó encima como fiera y comenzó a despojarla de lo que quedaba de su ropa.

Tenía miedo, pero el orgullo le impedía doblegarse ante Yaya. Esos ojos y esa sonrisa burlona de Yaya le impedían retroceder. La iba a hacer lamentarse para el resto de sus días.

Mientras recorría bruscamente el cuerpo de Yaya y la veía totalmente inexpresiva se dio cuenta de algo: Yaya se parecía a ella y de paso, ella no podía perder en seducción contra nadie porque era lo único que tenía. Su irresistible encanto. Sin eso, no era nadie.

Continuara.-


Bien. Tiempo sin escribir y me siento como "la nueva". Primera vez que escribo de Shoujo Ai y Yuri pero espero la experiencia sea buena y disfrutada por muchos.

Espero sus comentarios y críticas. Disfruten.


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