Help
Home Just In Communities Forums Beta Readers Dictionary Search
: B s . A A A    : full 3/4 1/2   : E E   : Light Dark Books » Harry Potter » Aurum

Alega Dathe
Author of 99 Stories

Rated: K - Spanish - General - Draco M. & Astoria G. - Reviews: 14 - Published: 02-29-08 - Complete - id:4103626

Diclaimer: Harry Potter no es de mi propiedad.

N/a: Hacía tiempo que quería escribir sobre ella, en realidad desde que Rowling la nombró xD Esto se supone que es un Astoria/Draco, pero lo veo más Astoria-centric, en fin, ya me dirán :) Kmi, gracias por betear x3

Aurum

Astoria no se interesaba en el mundo que la rodeaba, al menos no sin una ganancia de por medio. Podía obviar los eventos más evidentes si los mismos no le daban nada a ella. Por eso, si no se era lo suficientemente importante, se podía pasar desapercibido ante sus ojos por siempre. Aquello no le afectaba en lo absoluto, decía que si se lo perdía sería porque no era tan bueno como para haberse fijado en ello. Su hermana mayor la reprendió en el pasado por lo que ella consideraba una gran debilidad, aún recordaba sus palabras dichas en forma de advertencia: “Jamás desdeñes nada; siempre observa, analiza, busca las respuestas a tu alrededor. Y luego, saca provecho de ello”. Astoria no compartía su punto de vista, no se dispondría a pasar su vida al tanto de las debilidades de personas nimias. Cuando llegara el momento de necesitar de ellos, ya se las arreglaría.

Una compañera de curso bromeó por su “despiste” (como burlonamente lo llamaba) repetidas veces. Al principio sonrió con ironía, pero ya a la quinta vez comenzó a hartarle. El resultado fue que la ignoró a ella también antes, durante y pasado poco tiempo de la broma. Pero sus palabras no pudieron borrársele de la mente durante toda la mañana, y se grababan así de fuerte cada vez que volvía a decirle lo mismo.

—Las cosas las ves sólo cuando relucen como el oro, Astoria.

En el fondo le daba la razón, cambiando el “oro” por los beneficios a corto plazo. Jamás lo admitiría, en parte porque no quería quedar como una interesada, aunque ya ambas lo supieran de sobra. Hay cosas que no se dicen, pero están allí. Y esa parte de la forma de ser de Astoria era una de esas cosas.

Caminaba junto a su compañera, Deborah, por los jardines de Hogwarts una tarde. No se percataron que estaban cerca del campo de quidditch hasta que el equipo de Slytherin regresaba de su entrenamiento. Lo supo por el chillido de Deborah. Astoria rápidamente giró su rostro hacia la razón de tanta emoción. El capitán del equipo, uno de familia tan desconocida que ni siquiera se había molestado en recordar su apellido. Admitía que era guapo, y si ella no tuviera tan altos estándares, estuviera en iguales condiciones que su compañera.

—Oh, dios mío, moriría por salir con él… —Deborah suspiró.

—En realidad sí morirías —asintió Astoria, esbozando una sutil sonrisa—. Landley se encargaría de asesinarte.

La novia, por supuesto, de un curso superior, no dejaría escapar a semejante chico. Volvieron su atención hacia el equipo de Slytherin, Astoria arrugando la nariz cada vez que descalificaba a algún miembro. Crabbe y Goyle fueron los primeros; aún le costaba aceptar que su hermana los considerara “lindos”, pero Daphne siempre había tenido gustos raros. La fuerte atracción que sentía hacia el tipo que se parecía a un vampiro lo demostraba, aunque al menos Nott estaba “algo” mejor.

Justo cuando pensaba expulsar algunos y abrir nuevas vacantes que le alegraría la visión, el último integrante pasó al lado de ellas, sudoroso y con la túnica un poco manchada de tierra. Astoria ni siquiera le reprochó que se hubiera ensuciado en un puesto en donde –consideraba- hacía menos que los demás. Quedó sin siquiera parpadear, lo cual tiempo después pensó que era ridículo, porque no era la primera vez que lo veía. Más bien¡hasta lo conocía!

El sol aclaraba los cabellos de Draco Malfoy, haciéndole pasar por blanco. El brillo que emitían sus ojos, llenos de una seguridad incomprensible al estar cerca del primer partido contra Gryffindor, como si ya hubiera planeado la victoria, le hacían no querer apartarse de ellos. Pero era una mirada inusual, como si aún perdiendo ganaran algo más, fue lo que más le cautivó. Sería arriesgado, malicioso y una vil maniobra (al culminar el partido, regresando de la sala común, se enteró en qué había consistido, cuando le informaron de la expulsión de los dos golpeadores pelirrojos y Harry Potter).

Astoria se rió por lo bajo, una risa casi loca y contagiosa que extrañó a Deborah. Cuando le preguntó qué le ocurría, Astoria tardó en controlar la risa y responderle:

—¿Sabes?, adoro el brillo del oro.

Y siguió con esa risa, sin preocuparse en que su compañera no la entendiera.

-

Dejen reviews, malas brujas (lol).



Return to Top