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RukiaU
Author of 45 Stories

Rated: T - Spanish - Supernatural/Suspense - Naruto U. & Sasuke U. - Reviews: 16 - Updated: 05-05-08 - Published: 03-02-08 - id:4107897

DISCLAIMER: NARUTO NO ME PERTENECE

Resumen: Debería haber sido un trabajo fácil. Un pueblo pequeño, un inesperado ayudante, un demonio deseando ser exorcizado... Pero Sasuke sabía por experiencia que a veces lo más sencillo tiene consecuencias imprevistas. Si no, ahí estaba Itachi.

Advertencias: AU, yaoi, narusasu (seme!naruto y uke!sasuke), yuri, Orochimaru (necesita una advertencia propia), personajes muertos y muerte de personajes (que no es lo mismo), posible spoiler (que Sai, Suigetsu, Karin y quizás algunos más existen, pero no hay spoilers del argumento del manga), OOC, posible lemon en futuros capítulos.

Este capítulo: Insinuaciones de kabutoxorochimaru y orochimaruxsasuke.

Para Sakura-kiss15, aquí está el fic con exorcista!Sasuke y demonio!Naruto. Más o menos ;-).


ALGO MÁS

El Inicio

I

Sangre.

Acunándolo en su aroma, hipnotizándolo con su cantarina voz, llamándolo desde el interior de la presa que, cansada de huir, se agazapaba en un rincón rogando que su invisible perseguidor hubiera pasado de largo y encontrado a otro ser con el que saciar su sed.

Los instintos animales del cazador se dispararon, excitados por el olor de la pálida carne y de lo que encontraría cuando rasgara dicha carne con sus garras.

Entonces atacó.

El mundo se tiñó de rojo, y la sinfonía de gritos se fue apagando hasta que sólo se pudo oír el murmullo de unos latidos cada vez más lentos.

Justo antes de desvanecerse, con la boca rebosando sangre y el calor de la vida humana que acababa de segar penetrando en su cuerpo a bocanadas, la bestia sonrió.

II

Algo parecido a un grito resonó en la habitación.

Sasuke intentó ahogar el estridente tono que lo había despertado hundiendo la cabeza en la almohada. Tras unos segundos se obligó a abrir los ojos y miró confuso a su alrededor, aún sumido en ese estado mental en el que resulta casi apetecible morir si eso implica dejar de oír el despertador y poder seguir en la cama cinco minutos más.

Con una mueca de disgusto, extendió el brazo y detuvo el desagradable sonido, golpeando el despertador tan bruscamente que estuvo a punto de tirarlo al suelo. Bostezando, se dio la vuelta y permaneció unos minutos tendido con la mirada fija en el techo, luchando por mantener los ojos abiertos mientras intentaba adivinar si su jefe le había pedido que acudiera a su despacho tan temprano debido a algún motivo importante o simplemente por puro sadismo. Decantándose por la segunda opción, se levantó de la cama casi en contra de su voluntad y se dirigió hacia la ducha.

Media hora después caminaba apresuradamente por la calle, ignorando deliberadamente la presencia, no más que una turbación en el aire, pero escandalosamente perceptible para sus agudizados sentidos, que parecía empeñada en seguirle allá donde fuera.

Era una mañana normal.

III

Sasuke intentó disimular su impaciencia.

- Konoha - leyó Kabuto en voz alta, encontrando por fin el informe debajo del montón de papeles que había decidido revisar en último lugar.

Orochimaru dejó de tamborilear con los dedos en la mesa y extendió la mano para coger los documentos que le entregaba su ayudante. Tras revisarlos durante unos instantes, movió la silla y tecleó algo en el ordenador, presumiblemente para hacer aparecer en la pantalla los mismos datos que tenía ante sí en papel. Después de realizar unas cuantas comprobaciones hizo un gesto a Sasuke para que recogiera los documentos, y éste se levantó por un instante de su silla al otro lado del escritorio y obedeció, volviendo malhumorado a su asiento.

Sasuke intuía que su jefe sabía desde el principio dónde se encontraban los papeles. Demonios, después de los primeros diez minutos podrían haber interrumpido la búsqueda y limitarse a imprimir otra copia, pero, por supuesto, Orochimaru no podía desaprovechar la oportunidad de pasar casi media hora observando a un Sasuke medio dormido, alternando ocasionalmente el acoso visual con algún gesto potencialmente obsceno con la lengua.

Generalmente Sasuke no tenía problemas para soportar las insinuaciones de su jefe, pero a ciertas horas de la mañana ese comportamiento sólo tenía un nombre.

Sadismo.

Reprimiendo un bostezo, comenzó a revisar por encima el informe.

- Podrás leerlo con calma durante el viaje - oyó decir a Kabuto, y Sasuke levantó la vista, levemente molesto por la interrupción. El otro, de pie tras la silla de Orochimaru, lo miró con una sonrisa de suficiencia, y Sasuke le devolvió la mirada alzando una ceja, desafiante.

- Ya basta, Kabuto - dijo Orochimaru, agitando una mano en el aire, y la sonrisa en la cara del otro se borró para dar paso a una clara mueca de antipatía.

Sasuke lo ignoró. Sabía que Kabuto lo odiaba desde el día en que Orochimaru decidió reclutar a Sasuke para lo que Suigetsu, otro de sus compañeros, había dado en llamar "su grupito de bichos raros" (o, como comentó una vez amablemente, en clara referencia a Sasuke, "el grupo de gente a la que Orochimaru planea violar"), y Sasuke tampoco se había visto nunca inclinado a hacer algo para intentar reducir la animadversión que el otro sentía hacia él. Sasuke no se había unido al grupo de Orochimaru para hacer amigos, y mucho menos al principio; y, en el fondo, la ira mal disimulada de Kabuto cada vez que Orochimaru se insinuaba a otra persona le parecía casi cómica.

Orochimaru llamó su atención con un carraspeo, y Sasuke volvió la vista hacia él.

- Un demonio - empezó. Sasuke lo miró con recobrado interés -. Lleva matando varios años. Según nuestro informador suele actuar una vez cada cuatro o cinco meses, pero últimamente se ha descontrolado. Estamos seguros de que es el mismo ser - aclaró, previendo la inminente pregunta de Sasuke -. Todos los cadáveres estaban completamente secos de sangre.

- ¿Vampiros? - preguntó Sasuke.

Orochimaru negó con la cabeza.

- Los vampiros no son tan violentos, y se hubieran ocupado de no dejar rastro de sus acciones. Es un demonio - repitió. Sasuke asintió ligeramente, no del todo convencido. Aun así, cuando llegara al lugar de los hechos descartaría las demás posibilidades.

Orochimaru volvió la vista hacia el monitor del ordenador, supuestamente revisando los datos que tenía almacenados sobre el caso, y Kabuto aprovechó el silencio para lanzar a Sasuke otra mirada maliciosa, seguida de un aparentemente involuntario movimiento de los ojos hacia la pantalla del ordenador y una sonrisa mal disimulada.

Sasuke se sintió repentinamente inquieto, y, como de costumbre, maldijo en su interior porque el aparato estuviera situado de manera que sólo los que se encontraban al otro lado de la mesa pudieran ver la pantalla. Estaba secretamente convencido de que su jefe usaba como fondo de pantalla una fotomontaje en el que aparecía Sasuke desnudo con una serpiente rodeando su cuerpo, pero siempre que intentaba comprobarlo Orochimaru movía discretamente el monitor hacia otro lado.

Orochimaru dirigió otra vez la mirada hacia él, y Sasuke intentó persuadirse de que el ligero rubor que animaba las mejillas de su jefe estaba causado por la radiación que emitía el ordenador.

- Todo lo demás está bien explicado ahí- dijo, señalando con un gesto los papeles que Sasuke sostenía entre las manos-. He hablado con nuestro informador y ha acordado recogerte en la estación. Él podrá contarte más del caso.

Sasuke asintió y se levantó, dando por concluido el encuentro.

- Kabuto - llamó Orochimaru, y el aludido se acercó a Sasuke y le entregó el billete de tren. Durante un momento ambos sostuvieron el papel al mismo tiempo, y los ojos de Kabuto se dirigieron elocuentemente hacia la parte del billete que rezaba solo ida, pero Sasuke resopló. No le daría esa satisfacción.

Decidido a entrar en el primer lugar que encontrara en el que vendieran cafeína, se dio la vuelta y comenzó a andar hacia la puerta del despacho, pero una voz lo llamó antes de que pudiera salir.

- Sasuke - oyó.

Sasuke se detuvo y ladeó la cabeza ligeramente para indicar que escuchaba, pero no se giró. Estaba seguro de que si se volvía podría ver a su jefe prácticamente devorando su cuerpo con los ojos, y prefería ahorrarse el trauma.

- ¿Quieres que te acompañe Sai? - preguntó Orochimaru tras unos segundos.

Sasuke negó con la cabeza, quizás con excesiva rapidez. De acuerdo, Sai era un buen compañero. No hablaba demasiado, era de los mejores en su trabajo, y cuando estaban resolviendo un caso se concentraba como si su misión fuera lo único que existiera en el mundo, pero tenía cierta tendencia a exorcizar demonios dibujando penes gigantescos en el suelo que a Sasuke no le terminaba de agradar. La última vez que trabajaron juntos, cuando eliminaron a una familia entera de poltergeist que se había apoderado de una fábrica de cajas, los dos habían acabado en comisaría acusados de vandalismo y daños a propiedad pública. Y, sinceramente, a Sasuke se le ocurrían mejores motivos para ser arrestado por culpa de unos genitales masculinos desproporcionadamente grandes, y ninguno de ellos tenía nada que ver con Sai.

Kabuto interrumpió sus pensamientos.

- O Karin. El otro día la oí comentar algo sobre una nueva droga para... cómo dijo... hacerte más receptivo a sus encantos. Se alegró mucho cuando se enteró de que esta mañana pasarías por aquí.

Sasuke echó una mirada de soslayo hacia el otro, que lo observaba con expresión divertida, y, soltando un bufido, abandonó el despacho, cerrando la puerta con fuerza detrás suyo.

La sonrisa de Kabuto se esfumó cuando oyó que los pasos se alejaban.

- Orochimaru - dijo, en apenas un susurró. El otro levantó la vista hacia él, y ambos se miraron en silencio durante unos segundos. Finalmente, Kabuto suspiró y continuó - Debería haber sido yo quien fuera. Él no...

- Él es el mejor - lo interrumpió Orochimaru.

En la cara de Kabuto se dibujó una mueca de frustración. Sabía que su jefe estaba en lo cierto, pero eso no hacía que ese hecho le doliera menos. Hasta que Sasuke se unió a ellos, hacía ya demasiados años, él había sido el que tomaba las misiones más peligrosas, aquél al que los demás admiraban, el favorito de Orochimaru. El mejor. Y aunque aún seguía siendo su hombre de confianza, sabía que su jefe ya no lo encontraba tan indispensable como antes.

Eso no le gustaba.

- ¿Y si no lo consigue? - preguntó, incapaz de disimular su inquietud. Hasta el todopoderoso Sasuke Uchiha podía fallar. Y este era un asunto en el que no podían permitirse fallos.

Orochimaru sacudió la cabeza.

- Si fracasa... - empezó, frunciendo el ceño, como si ni siquiera pudiera concebir que tal cosa ocurriera -, tú te harás cargo.

Kabuto asintió. Sabía que era arriesgado, pero no podía evitar desear que el otro hombre no cumpliera su misión. Aunque eso los pusiera aún más en peligro, deseaba ser él quien solucionara todo.

Si le ocurría algo a Sasuke, él se convertiría otra vez en el mejor.

Y, al final, Orochimaru volvería a verlo sólo a él.

IIII

Sasuke salió del edificio a paso ligero, deseando alejarse de allí lo antes posible. Confiaba en que el comentario sobre Karin hubiera sido una broma, pero prefería no correr ningún riesgo permaneciendo cerca de ese lugar más tiempo del imprescindible.

Además, durante los últimos minutos había notado cierta inquietud flotando a su lado, y quería saber lo que ocurría.

- Itachi - murmuró, moviendo apenas los labios y sin detenerse.

Durante unos segundos no ocurrió nada, pero de repente el aire se volvió más denso y una forma se materializó junto a él.

- Te ocultan algo - oyó que una voz decía a su lado.

Sasuke dejó de andar, sorprendido. Su jefe y el ayudante de éste no eran precisamente las personas más de fiar con las que uno podía encontrarse, pero sabía que Orochimaru confiaba en él, quizás demasiado.

- ¿Mintieron sobre el demonio? - preguntó, algo inquieto.

- No. Pero hay otras cosas que no te han dicho.

Sasuke asintió de forma casi imperceptible, más por la fuerza de la costumbre que porque hubiera alguien en la desierta calle que pudiera verlo hablando solo y tomarlo por loco.

Durante unos instantes permaneció inmóvil, tratando de encontrar significado a la nueva información. Entonces oyó unas voces al final de la calle, y, recordando que tenía un tren que tomar, comenzó a andar de nuevo.

A sus espaldas, el fantasma de su hermano se disolvió en el aire.

Continuará


Sé que algunas cosas parecen confusas, pero ya se entenderá todo.

¿Feedback? Decidme que os pareció (amo los reviews largos :p)



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