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: B s . A A A    : full 3/4 1/2   : E E   : Light Dark Anime/Manga » Bleach » Mi Rosa Negra

Basileia Daudojiu
Author of 10 Stories

Rated: K - Spanish - Romance/Humor - Ichigo K. & Rukia K. - Reviews: 34 - Updated: 03-07-08 - Published: 03-03-08 - id:4109496

Disclamer: Bleach pertenece a Tite Kubo, sin embargo la idea es original de mi cabeza…VIVA EL ICHIRUKI HITSUHINA!!!!!

.:MI ROSA NEGRA:.

Capitulo 1: Vivienda compartida.

La morena abrió la puerta que tenía ante ella. Aquel podría ser el día más feliz de su vida. Había conseguido independizarse, aunque tuviera 19 años.

Un amplio salón se mostró ante sus ojos, la cocina era separada de éste por un pequeño tabique con una ventana que los comunicaba…pero lo que mas le gusto a Rukia Kuchiki fue la hermosa vista panorámica que se veía desde el enorme balcón que tenía la sala. Se podía ver claramente el cielo de Tokio, en ese momento de un azul cielo intenso, debido a la exquisita ubicación del edificio.

-Es perfecto…-murmuró la nívea.

-Solo espero que en el momento en que te sientas incomoda o te falte algo, vuelvas a casa, Rukia.

La aludida se volvió a la persona que le hablaba, su hermano mayor Byakuya, se encontraba examinando cada centímetro del que sería el nuevo apartamento de su familiar. Así es, Rukia dejaba su hogar para iniciar una nueva etapa de su vida, la etapa universitaria.

En un principio Byakuya se opuso rotundamente a que la joven viviera sola, en un piso ajeno, pero comprendió que el primer año de universidad de la joven había sido un poco difícil debido a que todas las mañanas tenía que levantarse muy temprano para poder coger el tren que la llevara a la capital del país y asistir a clases. Durante las vacaciones, la joven de ojos azulados había estado buscando apartamentos cercanos a la facultad, un poco desesperada, estaba por renunciar, cuando encontró el apropiado.

-Voy a hablar con la dueña, pronto vendrán los de la mudanza.

-Esta bien…-dijo una soñadora Rukia, ya imaginaba como iba a decorar el que sería su hogar durante los siguientes años de carrera. Estuvo viendo las dos habitaciones que quedaban, y el cuarto de baño.

Byakuya era un hombre de por sí exigente, tenía que dejarle claro a la propietaria que como a su hermana menor le ocurriera algo, su piso, como mínimo, acabaría entre llamas.

-Buenos días.

-¿Eh?- una mujer morena de piel y pelo violáceo lo observaba en el umbral del primer pasillo del edificio, con una gato negro en brazos: Buenos días…

El felino maulló.

-Soy el hermano de la joven que viene hoy a instalarse, Byakuya Kuchiki.

-¡¡Aaah!! Usted es- exclamó la mujer, acariciando de no muy buenas maneras a su mascota - Encantada de conocerle señor, Yoruichi Shihoin es mi nombre- Ella hacía rato que lo estaba esperando, pues ese hombre era el que había pagado tan cuantioso cheque por aquel apartamento, con esa cantidad de dinero la trigueña podría dejar de trabajar al menos durante un año.

-Los de la mudanza están a punto de llegar, cuando este todo instalado espero que no haya ningún tipo de altercado con mi hermana, dejo su seguridad en sus manos, señora Shihoin- dijo cortante.

-Yoruichi, mejor…no se preocupe Byakuya- el hombre frunció el ceño debido a la confianza que se había tomado la joven al llamarlo por su primer nombre- la pequeña Kuchiki estará aquí como en su propio hogar, me encargare yo misma de mandarle información sobre lo que haga, si hace falta.

-Eso espero- contestó, y se marcho, dejando una risita malvada en la mujer de ojos de dorados.

En poco más de dos horas estaba todo perfectamente amueblado, electrodomésticos no hicieron falta, pues en el sótano del edificio había una lavadora y una secadora comunitaria, y la cocina del apartamento de Rukia constaba de frigorífico y horno-microondas. La joven se ocupo del propio arreglo de su cuarto, eso si.

-Te llamaré mañana por la mañana para saber como has pasado la noche- dijo el moreno cuando llego la despedida.

-No hace falta nii-sama…de verdad no quieres quedarte a cenar.

-No puedo, Ukitake me espera para una cena de empresa…espero…-dijo antes de desaparecer por el ascensor- que tus notas sean mas satisfactorias este curso.

-Así será, nii-sama- respondió Rukia seriamente, haciendo una reverencia a su hermano.

No obtuvo respuesta, Byakuya ya se había marchado…quería mucho a su hermano pero por fin era libre. Se acerco a la terraza de su nuevo piso y observo a su hermano marcharse en coche. Vivir bajo el mismo techo de un hombre tan exigente la estaba asfixiando, no es que ahora viviese la vida loca, pero estaba dispuesta a salir sin tener que decirle a antes a alguien con quien, cuando, a donde y a que hora iba a volver…ya no era una niña y sabía defenderse, no por ello Byakuya se encargo de que recibiera clases de kendo.

Lo primero que haría sería ir al supermercado del final de la calle y elegir los ingredientes para la cena de aquella noche, ya se entretendría en llenar el frigorífico de reservas.

Miro la llave del que ahora era su propio hogar, un llavero de su mascota animada favorita colgaba de ella: Chappy. Rukia era más que feliz… ¡¿Qué podía irle mal ahora?!


La tienda de Urahara era famosamente conocida por las marujas del barrio en el que se alojaba Kuchiki Rukia, más de una pensaba que entre el joven tendero y la dueña de ese edificio había más que una simple amistad.

-Aaa… ¡Yoruichi!- exclamo contento el hombre por la visita de la violácea- ¿ha llegado ya tu inquilino?

-Si, esta mañana- la joven más que ir a ver a su colega Urahara, iba por la exquisita comida que preparaba su ayudante en la tienda, Tessai- este arroz esta riquísimo.

-Y como se llama el joven en cuestión- dijo mientras abría una cerveza.

-Noseque Rukia…su hermano me ofreció una buena cantidad y no le pude decir que no, te invitare a cenar algún día.

-Eso espero- el rubio se quedo pensando sobre lo que le dijo la mujer- esto…Yoruichi…

-Dime Kisuke…y los fideos…deliciosos

-¿No le habías alquilado ya el piso a un joven llamado Kurosaki?

La morena de piel dejo de comer y pensó…si Byakuya se entera…me mata…: KISUKE DEBES AYUDARMEEE

-No me digas…que se lo has alquilado a los dos…

La mujer tenía cascadas de lagrimitas en ambos ojos, asintió con la cabeza.

-Uaaa…-suspiró con tranquilidad ¿Es que este hombre nunca se alteraba?- eso es un problema Yoruichi...


-Edificio…Shihoin…-un joven pelinaranja contemplaba la vista ante el. No se podía quejar, su padre había elegido bien…aunque aun no le quedo bien claro porque tenía que irse de su casa y vivir por su cuenta…estaba claro, su padre lo había echado. Y pensándolo bien, mejor, así no tendría que estar peleando con Isshin todo el santo día. Su padre le había dicho que el primer día tendría que dormir en el saco que acostumbraban a llevarse cuando se iban de camping…Ichigo pensó que era una broma, pero debido a la seriedad en el patriarca de los Kurosaki, no tuvo más remedio que aceptar.

¿Por qué no esperaba a que le llevaran la cama a su nuevo apartamento?

Fácil.

Isshin no estaba dispuesto, desde luego, a malgastar un día de renta, así que su hijo mayor, pasaría aquella noche en el maldito piso. Como su nuevo hogar estaba en la segunda planta decidió subir por las escaleras.

La verdad es que aquel edificio de apartamentos no estaba nada mal, tan solo constaba de cuatro plantas, el lugar era tranquilo y acogedor, estupendo para poder estudiar. Ya no tendría que jugar con sus hermanas pequeñas, aunque eso no significaba que no las iba a echar de menos.

Introdujo la llave en la ranura de la puerta. Como reinaba el silencio, tan solo se escuchaba de fondo el canto de unos pajarillos, el ruido que produjo la cerradura provoco incluso un leve eco en el rellano del segundo piso.

Y entro.

Ichigo Kurosaki, un joven alto, pelinaranja, de ojos miel y el ceño de por siempre fruncido, adquiriendo una mirada hostil, observaba con asombro el apartamento ante sus ojos…la verdad no pudo evitar llorar de la emoción…su padre se había quedado con él, desde luego, el joven se imagino pasar aquella noche comiendo en una caja de cartón con el saco de dormir al lado y para su sorpresa, se encontró con una acogedor y amplio salón con una gran ventana, desde la cual se podía ver unas vistas impresionantes, y una cocina perfecta para su nueva vida de soltero. Soltó la mochila que llevaba a hombros: Vaya, vaya, papa…esta vez si que me has dejado con la boca abierta.

Los que conocían de pequeño a Ichigo, dirían que era un chico listo, astuto…eso diría alguien que no lo conocía bien, ya que en el fondo el joven podía ser de los mas inocentes e incluso tímido de todo Japón. En sus 20 años no había tenido novia, ni nada parecido a ello.

Quiso saber como era el resto del piso, vio el cuarto de baño:

-No está nada mal, aunque luego tendré que bajar y comprar algunas cosillas….”cuchillas, espuma de afeitar, gel…”-iba pensando el ojimiel.

Un momento…

…Si su padre se había molestado en decorar lo que era el salón, la cocina y el cuarto de baño…corrió lo que quedaba de pasillo y rápidamente abrió la puerta que se encontraba justo a su derecha.

-Vaya…-murmuró. Una habitación vacía se encontraba ante él- será…al final tendré que dormir en el dichoso saco…-refunfuñó.

Ya menos ilusionado, abrió la última puerta del piso. Esta vez si que se sorprendió, ante él se encontraba el que supuestamente era su dormitorio…aunque extrañamente estaba decorado de una manera un tanto…femenina…: “Idiota besugo…”- pensó el pelo pincho de su padre…¡Es que no se había enterado que no tenía una hija mayor, sino un hijo!??

Estaba claro, esa habitación debía de redecorarla…aunque más tarde, ya que lo que tenía en mente el joven Kurosaki era más que nada echarse una merecida siestecita, así que se quito la camisa y se desabrochó los pantalones . No tardo mucho en quedarse dormido, pensando en que centro de dos días, comenzaba sus clases en la facultad.

Rukia tomo el ascensor al segundo piso, iba revisando su compra: Aquella noche cenaría arroz con curry, unas empanadas y de postre fresas. Le encantaban las fresas, era su fruta preferida y con chocolate…a la morena se le iba haciendo la boca agua nada más pensar en un bol lleno de fresas con chocolate caliente por encima.

Cuando accedió a su apartamento, iba tan contenta que no se percato en la maleta que estaba justo al lado de la entrada, cogió una sartén, cortó unos ajos y vertió un poco de aceite. La cocción era a fuego lento, así que decidió cambiarse de ropa, ponerse más cómoda para cenar y tumbarse a ver la televisión.

No sabía si llamar a su hermano, era un hombre muy ocupado y muy severo con respecto a las normas, no le agradaba en lo absoluto que llamaran a su casa pasadas las 10 de la noche.

-“Lo mejor será que me llame el a mi”- pensó la ojiazul.

Fue a su habitación y encendió la luz, alzó la vista…

Segundos, que parecieron horas, tardó en reaccionar. Notó incluso como sus pupilas se dilataban y sus parpados se abrían hasta más no poder…La única explicación lógica que se pasaba por su cabeza era que se había confundido de piso…aunque bien pensado no era muy lógica…porque…¡¡QUE DIABLOS HACIA EN SU HABITACIÖN UN CHICO!!!

¡¡EN SU CAMA¡¡DORMIDO!! SIN ROPA POR EL TORSO Y CON LOS PANTALONES DESABROCHADOS

La pálida tez de Rukia iba adquiriendo un tono rosado por sus mejillas…

-Aggg- lo escuchó quejarse- Yuzu, apaga esa luz ¡¡Jod…¡¡AHHH¡¿Quién eres tú¿¡Que haces aquí!?- se levantó de un salto de la cama.

-¿¿¡Qué¿¡Cómo que qué hago aquí¡¡Esta es mi casa¡¡Estas durmiendo en mi cama!!

-¿¡Tu casa¿¡Tu cama!?- exclamó Ichigo a la chica morena y bajita que tenía frente a él.

-¡¡Si!!- Rukia estaba más que confundida, no entendía nada y mucho menos el joven pelinaranja que se encontraba al lado de su mancillada cama…cuando lo pensó su estomago dio un vuelco…¡¡Las células epiteliales de ese joven estarían vagando por toda su pulcra cama¡¡HORROR!!

-Debe de haber un error porque mi pa…-se escuchó un sonido fuerte en el suelo. Kurosaki miró al suelo y vio como la pesada hebilla de su cinturón estaba tirada en el suelo…lo cual significaba una cosa: sus pantalones, al estar desabrochado se habían ido resbalando por sus piernas si que él se hubiera dado cuenta.

Estaba…prácticamente desnudo frente aquella joven.

Ella, tampoco se dio cuenta de lo ocurrido hasta que no escucho ese golpe seco en el piso. Miro el cinturón, los pantalones, a la altura del tobillo de ese extraño y poco a poco fue alzando la vista.

-“¡¡Descarada!!”- pensó el joven- “¿me esta haciendo un escáner o qué?”- las mejillas de Ichigo no evitaron sonrojarse fuerte mente ante la curiosa mirada de aquella enana.

Piernas largas y fuertes, espalda ancha, brazos bien desarrollados (se notaba que hacía ejercicio), torso propio de un Adonis, de un Aquiles…bóxer grises…bóxer grises…bóxer...grises...Ichigo no sabía si llamarla inocente o aprovechada, pero la mirada púrpura de la joven se había parado en un punto de su anatomía…un tanto peculiar.

-¡¡Oye!!- gritó Ichigo, tratando de llamar la atención de la chica.

Ella lo miró a los ojos y cuando éstos coincidieron, notó como un líquido caliente descendía por sus labios, se llevo la mano y observó¡¡ERA SANGRE¡¡DIOS¡¡¡HABÏA SANGRADO COMO UNA MALDITA PERVERTIDAAAAA!!!

-¡¡AAAAAHH!!- chilló Kuchiki, camino de la casa de Yoruichi-san…tenía que hablar con ella, debía aclarar esto

- “Tendría que ser yo quien diera ese grito…prácticamente me ha violado con la mirada…la muy enana pervertida…”- pensaba el joven mientras se ponía su camiseta y seguía a la joven, camino del apartamento de la casera…


Continuará

Bueno, he de decir que tenía muchas ganas de hacer un fic de estos dos, llevaba tiempo pensando uno. Esta idea iba a ser en un principio un EriolxTomoyo, de Card Captor Sakura, pero tengo ya varios fics de ellos (fics que tengo que acabar jeje)

Espero que os guste, ya me decís que os a parecido si queréis que siga o no. Intentaré que este cargado de humor y de mucho Ichigo-Rukia. También tengo que decir que habrá igualmente Hitsugaya-Hinamori también adoro esta pareja.

Espero vuestras opiniones.



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