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: B s . A A A    : full 3/4 1/2   : E E   : Light Dark Anime/Manga » Bleach » Mi Rosa Negra

Basileia Daudojiu
Author of 10 Stories

Rated: K - Spanish - Romance/Humor - Ichigo K. & Rukia K. - Reviews: 34 - Updated: 03-07-08 - Published: 03-03-08 - id:4109496

Disclamer: Bleach pertenece a Tite Kubo, sin embargo la idea es original de mi cabeza…VIVA EL ICHIRUKI HITSUHINA!!!!!

.:Mi Rosa Negra:.

Capitulo 2: Teléfono Móvil.

-¡¡¡Lo sientooooo!!!- gritaba a lagrimas vivas una mujer con el pelo violáceo- Lo siento de veras…pero es que…tu padre- señalo al pelinaranja-…y tu hermano- señalo a la morena- me ofrecieron un dinero que no pude rechazar…y cuando se lo acepte a uno, se me olvido que ya lo tenía alquilado…es que no sabéis lo que cuesta llevar una vida mas o menos cómoda con tanta subida de precios…-la mujer ya empezaba a subirse por las ramas- es más, ayer fui al supermercado y que creéis, un kilo de boniatos me costo ni mas ni menos que…

-Excusas- la interrumpió el chico enfadado- ¿No le quedan más apartamentos?

-Todos están ocupados…

- Y a quien le alquilaste primero el piso, Yoruichi-san.

-Pues…-la violín cogió el libro de cuentas y lo ojeo-…a ti, Kurosaki Ichigo…vaya, por lo que pago tu padre estaría deseando de que te fueras de casa…

-Gracias por la información…-dijo sarcástico y se volvió a Rukia-…bueno, queda claro, recoge tus cosas que te vas.

-¿¡Cómo!? Ni hablar- se negó la joven- si nii-sama pago, y bien caro, yo me quedo aquí, me da igual si llegue la última, ha sido culpa de Shihoin-sama, no mía y no por ello voy a quedarme en la calle. Si eres un verdadero caballero, el que se va eres tú.

-Siento defraudarte- el zanahorio se cruzo de brazos.

-¿¡Entonces piensas dejar a una chica inocente y desvalida como yo en la calle!?- los ojos de la morena se llenaron de lágrimas- ¡Oh¡Kami¡¿Cómo es posible que ya no queden caballeros andantes como los de antaño?!...sniff…sniff…mi hermano…mi hermano es tan exigente que si no saco matricula de honor en la facultad me deshereda de la familia… ¡¿Cómo puedes vivir con el peso de haber echado a una joven indefensa como yo a la calle?!

- “¿Indefensa?...seguro que no…”- pensaba Ichigo, no sabía porque y no la conocía de nada, pero tenía la impresión de que en aquellos momentos, la enana ante el tan solo actuaba, intentando dar pena. Sin embargo el único que se dio cuenta fue él, porque Yoruichi había sacado una cajita con pañuelos desechables y se sonaba la nariz con uno de ellos a la vez que escuchaba sobrecogida las lamentaciones de la tal Kuchiki Rukia.

-¿Por qué…?-seguía la muy pesada-…que explicación le daré a Byakuya… ¿y si también me echa de su casa¿Qué será de mí?

-¡¡¡OOHH¡Rukia-san¡No puedes marcharte así como así¡Ichigo! No la puedes echar del apartamento ¿Dónde quedo tu conciencia?- lloraba la mujer de ojos miel.

El joven la miraba estupefacto¿¡Cómo!? Pues si no se va ella, yo desde luego, tampoco- y frunció el ceño más aún- mi hermana Karin se ha instalado ya en mi habitación, no hay más espacio en mi casa y no puedo llegar a ella diciendo que me he quedado en la calle porque una enana rarita se ha quedado con el piso.

-¿Enana rarita?- murmuró Rukia con una venita en la sien.

Shihoin miró a ambos chicos. Estaba claro que ninguno de los dos iba a ceder, y los comprendía ya que la culpa había sido de ella. Si se enteraban las familias de ambos le pedirían una explicación y no quería tener problemas ni con Isshin ni mucho menos con Byakuya, ya que este último sería capaz de llevarla a los juzgados por estafa…). Tan solo quedaba una opción y sabía que no iba a gustar: Bueno, chicos, espero que sepáis llevaros bien porque como única salida veo que compartáis el apartamento.

No hubo reacción en un principio. Sentía las miradas de ambos jóvenes en ella, así que adopto una posición seria y siguió hablando: es un apartamento grande, tendríais habitación para cada uno y bueno, no tiene nada de malo compartir cuarto de baño con un chico, Rukia, siempre y cuando éste baje la tapa del W.C…odio esa manía de los hombres.

Ichigo y Rukia se miraron de soslayo, la peliviolacea hablaba con tanta claridad y concentración, que parecía dar solución a todos sus problemas de convivencia, les estaba haciendo ver que quizás tampoco fuera tan malo vivir con alguien del sexo opuesto, es más, esa era costumbre entre universitarios.

-¿Y que pasa con mi hermano?- preguntó Rukia, temerosa- si se entera…yo…moriré…-aquello no lo decía en serio, su nii-sama era tan estrictamente recto que si se enterase de que vivía con un chico, varias cabezas rodarían.

-Eso pasará si tu hermano se entera…-sonrió maliciosamente la casera- en el caso de que ocurriera daré la cara por ti, ya se me ocurrirá algo- se volvió a Ichigo- tu padre se ve más enrollado, seguro que no pone ninguna pega, es más- añadido- me lo agradecerá.

-¿Y eso porque?- preguntó Kurosaki.

-Porque pensará que gracias a mí, su querido hijo se ha hecho un hombre…-Yoruichi, miro primero a uno y luego a la otra con sonrisa picara mientras pensaba a su vez lo verdes que estaban aún esos chicos en algunos aspectos de la vida humana.

-Yoruichi-san…yo soy un hombre ¿Tan poco se me nota?- preguntó el ojimiel extrañado.

-Un “hombre” en “ese” sentido, querido Ichigo.

-Creo que te esta llamando gay- objeto Rukia, segura de lo que decía.

-¡No mujer¡Si le digo que se hará un hombre, tu ha su vez te harás mujer!- exclamó mientras juntaba las palmas de las manos repetidas veces- ¡Hacer bebés!

-¿Hacer bebés? Pregunto la pequeña chica, aun si saber que pretendía decirle la casera- ¿Qué tiene que ver “hacer bebés” con él y conmigo?

Yoruichi estaba dispuesta a explicarle todo con pelos y señales, pero un más que colorado Ichigo Kurosaki se lo impidió, tomando de un brazo a la que a partir de ahora iba a ser su compañera de piso mientras decía furioso¡Nos vamos!

Rukia seguía sin entender y más confusa estaba por la reacción repentina del muchacho. Por otro lado, claro que Ichigo lo había captado, desde que Yoruichi dijo “hacer bebés”, reconoció que en un principio no entendió los términos “hacerse un hombre” o “hacerse una mujer”, pero nada más dijo eso último, estaba más que claro a que tema en concreto se refería la dueña del edificio. Notaba como la sangre se agolpaba en las mejillas, siempre se ponía nervioso cuando los demás hablaban de ese tema y todos sus amigos pensaban que el ya se había…como decirlo… ¿estrenado?...que ya no era… ¡Virgen¡Joder! Si supieran lo equivocados que estaban…Y ahora esa maldita casera intentaba recrear situaciones vergonzosas junto con esa chica a la que no conocía de nada. Empezó a cuestionarse si no hubiera sido mejor dejarle el maldito piso a la maldita enana y volverse a su casa.

-Oye- la escucho decir.

-¿Qué quieres?

-Si vamos a vivir juntos lo normal es que sepa tu nombre ¿No? Ni siquiera te has presentado…

El pelinaranja se paró justo en la puerta del apartamento de ambos: Kurosaki Ichigo- le extendió la mano a la joven ante el y fue entonces cuando la observo detenidamente. Morena, pelo corto y ojos de un extraño color, no sabía si azules o violáceos, de contextura delgada y muy…muy bajita, le sacaba casi tres cabezas.

-Kuchiki Rukia- le correspondió el apretón de manos- ¿Es la primera vez que vives fuera de casa?

-Si, por lo visto mi padre ya se había hartado de mi presencia…últimamente se peleaba demasiado conmigo.

-¿Discutíais mucho?

-Que va, nos peleábamos, a puñetazos…-al joven le recorrió una gotita por la cabeza al recordar ese famoso despertar que tenía su padre con él. Abrió la puerta y fue entonces cuando a ambos les llegó un desagradable olor a quemado.

-¡¡LA CENA!!- recordó Rukia, que salio corriendo dirección a la cocina- ¡¡MI CENA¡¡MI ARROZ CON CURRY!! Se ha chamuscado…-dijo la joven llorosa. Bueno… ¿y quien no se olvidaba de que tenía el fuego puesto cuando se encontraba a un joven durmiendo en su cuarto?

-Serás torpe...-murmuró el joven- en fin, ya no se puede hacer nada- se dio media vuelta y volvió a coger las llaves que había depositado con anterioridad en el mueble de la entrada.

-¿A dónde vas?

-Al supermercado de la esquina, puede que aún este abierto. Voy a comprar la cena…tu…ve recogiendo esto- y dicho esto se marchó.

La pequeña Kuchiki se quedo mirando la ennegrecida sartén. Aquel día había tenido muchas emociones juntas y empezaba a notar el cansancio. Recogió la cocina y decidió darse una ducha rápida, antes de que llegara el joven, aun desconocido para ella. ¿Cómo había aceptado vivir con ese chico? Aunque la verdad a simple vista no tenía pintas de ser un pervertido…sin quererlo sus pensamientos volaron al momento en que lo vio por primera vez. Aquellos ojos color miel la miraban totalmente confundidos, extrañados…y se avergonzó de sí misma al recordar el tremendo escáner que le había realizado con la mirada. ¿Cómo había sido capaz de mirar de una forma tan descarada el cuerpo Kurosaki? Una pequeña parte de su pensamiento le dijo “hija, es que no se puede evitar” se sonrojó aun más por lo pensado y decidió no darle vueltas al asuntó.

Se puso un chándal cómodo y mientras se secaba el pelo, sintió como la puerta del apartamento se cerraba.

Ichigo acababa de llegar con lo comprado.

Puso dos de los paquetes en la encimera de la cocina y se llevó un tercero con él: También he comprado el desayuno para mañana- le informó antes de desaparecer por el pasillo. Rukia supuso que le tocaba a ella hacer la cena.

El pelo pincho tomo una toalla de su equipaje y fue directo a la ducha. Cuando entro al cuarto de baño, notó como los cristales estaban empañados por el vapor, supo que la chica se había bañado porque el perfume característico de ella inundó sus sentidos. Extrajo del paquete que aún llevaba consigo una maquinilla de afeitar, gel, una esponja, champús para el pelo (suavizante no compro, porque a él no le hacía falta), pasta de dientes y un cepillo también. Abrió una de las puertas del mueble y se sonrojó nada más ver lo que ese compartimento guardaba: compresas, tampones, maquillaje, barras de labios, rimel, peine, pintura para las uñas, mascarilla, crema antiarrugas, crema anticelulitis, crema depilatoria, tijeras para las uñas, pinzas, un pequeño espejo y un sin fin de extraños objetos que usaban las mujeres y que él desconocía por completo...: “mujeres…”- pensó.

Cuando acabó de ducharse, fue a la cocina, donde Rukia acababa de preparar la cena. Había un sutil olor a tortilla por toda la cocina: ten- le dio la chica su plato- la he rellenado con las verduras que has comprado y también lleva algo de queso.

-¿Se te da bien cocinar?- le preguntó el Jove a la vez que ponía dos vasos en la pequeña mesa de cocina.

-Más o menos…mi hermano sale muy a menudo al extranjero por negocios y me quedo sola en casa, así que tuve que aprender a cocinar por la fuerza.

-En mi casa es mi hermana Yuzu la que cocina, yo tan solo se freír huevos…-murmuró Ichigo a la vez que se llevaba un trozo a la boca. Algo incómodos si que estaban, pero haber, tendrían que ir conociéndose poco a poco…

-¿No cocina tu madre?

El joven alzo la vista: Mi madre esta muerta.

Rukia sintió como la tierra se habría a sus pies…había metido la pata hasta el fondo…: “Tierra trágame…”

-No te sientas mal…haya donde esté ella, se que es un buen lugar- le dijo Ichigo tratando de que la joven no se sintiera mal.

-Lo siento.

-No te preocupes, en serio.

Un silencio incomodo se produjo entre ambos. Tan solo se escuchaba el tintinear de los cubiertos. A pesar de lo que le dijo el zanahoria, la morena no estaba bien del todo consigo misma. No sabía que preguntarle y lo que más quería en aquellos momentos era irse a dormir y que aquella situación pasara rápido.

-¿Qué estudias?- le preguntó Kurosaki para salir de aquel embrollo

-Veterinaria, estoy por el segundo año de la carrera.

-Vaya, yo estudio lo mismo que tú, pero en personas, medicina- sonrió el joven, intentando hacerla sentir cómoda- Así que te gustan los animales.

-¡Me encantan¡Sobre todo los conejos!

-Yo tengo un gato, se llama Kon…el muy condenado siempre esta en celo…

Por muy raro que pareciera, la tensión que había desde un principio se había esfumado repentinamente, sin que los dos se dieran cuenta se había quedado hablando hasta horas de la noche y tuvieron la sensación de conocerse incluso de antes. Ichigo supo que los padres de rukia también habían muerto en un accidente y que ella había sido criada por su hermano mayor, y Rukia supo que Ichigo tenía dos hermanas más pequeñas y un padre que por lo que le decía, estaba más bien loco. Hablaron además sobre hobbis, gustos e incluso alguna que otra experiencia divertida mientras acababan de recoger la cocina.

-Bueno, Ichigo me voy a mi habitación…hoy ha sido un día…extraño.

-Y tanto…-respondió éste mientras se acomodaba en el sofá del salón. Esa noche le tocaba dormir allí, pues más camas no había (y desde luego no iba a volver a dormir en la cama de la chica), pero en fin, mejor eso que dormir en un saco de campo…- Buenas noches, Rukia.

-Buenas noches- dijo la morena mientras desaparecía por el pasillo y cerraba la puerta de su habitación.

En dos horas de conversación y ya se llamaban por sus nombres de pila… ¿Raro? A ellos no les pareció.

El pelinaranja estaba por conciliar el sueño, cuando una luz iluminó la habitación en la que se encontraba y un sonido comenzó a escucharse. El móvil que supuso que era de Rukia, no paraba de sonar.

Fastidiado se levanto, dudaba en cogerlo, pero la horrorosa música que le tenía puesto la chica al móvil le estaba sacando desquicio, además… ¿Quién demonios llamaba a esa hora de la noche¿Es que esa persona no madrugaba?

Abrió el móvil y respondió enfadado¿Quién es?

Silencio por parte de la persona que se encontraba al otro lado de la línea.

-¿Hola¿Hay alguien ahí?- insistió Kurosaki, estaba por colgar cuando al fin escucho una tímida y extrañada voz femenina.

-Etto… ¿qui-quien eres tú?

-¿Cómo que quien soy yo?- dijo perdiendo la paciencia- más bien¿Quién eres tú?

La joven, al otro lado de la línea estaba bastante confundida: ¿Pero no estoy llamando al móvil de Kuchiki Rukia?

-Si, pero en este momento no puede ponerse- le informó Ichigo- está dormida.

-¿¡Dormida!?-se escandalizó la mujer- ¿Tú no eres Byakuya-sama, verdad?

-¡Claro que no! Mi nombre es Kurosaki Ichigo soy…-no pudo contestar, por que una pequeña mano le arrebato el teléfono móvil

-¡¡Trae para acá¡Descerebrado¿¡Cómo se te ocurre coger mi móvil!?- exclamo muy enfadada la morena.

-¡Encima de que lo contesto!- le reprendió Ichigo- Dile a esa amiga tuya que no llame mas a estas horas de la tarde ¡Enana!

-¡Idiota!- gritó Rukia al final del pasillo, cerrando la puerta de su cuarto. Tomo aire y respondió a la persona que se encontraba al teléfono¿si¿Quién llama?

-¡¡Kurosaki Ichigo!!- le oyó decir muy nerviosa a la chica del otro lado- ¡¡Vas a tener que darme una explicación Rukia¿¡Quien es ese!?

-¿Hina…mori…?


Continuará…

Bueno, segundo capitulo subido. Como veis ya esta aquí Hinamori y pronto también Hitsugaya ¡Si! Me encanta…otro que también me gusta mucho es Hisagi, teniente de la octava división. Yoruichi le ha dado solución al problema de Ichigo y Rukia¡¡una solución que queríamos todos!! Jajaja. Espero que os haya gustado tanto como el anterior. Trabajo los fines de semana, solo espero subir pronto el tercer capitulo, donde aparecerá Hinamori en persona. Agradezco su opinión a todos ustedes, mil gracias: H!kr! €vns; FallenChivix; brune; null; Diana; kyoko chan; -Mauret-;Tonks Lunatica; Ludovico Asakura; Annai; kaerichan; ska-punk; Aizarmonalesa25

Muchas gracias.



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