|
Author of 3 Stories |
Ok… se que ha pasado aproximadamente un año desde mi última actualización, no sé cómo empezar a disculparme x.x… he estado muy ocupada este ultimo año, sin mencionar que tuve una falta de inspiración total. Pensaba dejar 2 episodios juntos para compensarlo pero van a tener que esperar una semanita, el episodio 10 no termina de convencerme y quiero retocarlo :/
Gracias a todos los que me han apoyado en este tiempo de ausencia y mis sinceras disculpas xD... sin más que decir, les dejo el capítulo. ¿Recuerdan que tuvimos 2 partes con POV de Ada? Mmm... bueno fue hace un año... xD no creo que recuerden... pero bueno, ahora vienen 2 episodios con POV de Wesker, empezando con este. Enjoy!
Unprofessional Love
Capítulo 9: El contacto parte I
- ¿Y bien? – inquirió Ada, en cuanto arranque el auto
No respondí hasta después de recorrer un par de calles, ella lucía impaciente, pero no me exigió la respuesta que estaba loca por recibir. Me decidí a encarar la futura conversación…
- Tengo un asunto pendiente cerca de aquí… Debo entrevistarme con un antiguo empleado de Umbrella…
Los ojos de Ada se abrieron como platos, no pronunció palabra hasta después de unos segundos.
- Creí que Umbrella estaba prácticamente extinguida - comentó
- “Prácticamente”, tú misma lo has dicho… - expliqué
- No estarás pensando en volver con ellos…
- No soy estúpido… Umbrella ya está quebrada, lo único que queda son unos cuantos idiotas que creen poder resucitarla – aclaré – Sin embargo, siempre hay que estar bien informado acerca de las jugadas de aquellos idiotas… para evitar que me tomen desprevenido.
- ¿Cuánto le vas a pagar al hombre por la información…? – preguntó Ada, deduciendo que esto no me estaba saliendo barato…
- No te interesa… - respondí a secas
- Es sólo que me parece absurdo pagar tanto sólo para saber que están haciendo unos cuantos idiotas – comentó, citando la manera en que llamaba a los empleados de Umbrella
- No sé nada sobre Spencer desde el pequeño incidente en Rusia del año pasado… necesito información sobre sus movimientos.
Ella desvió la mirada y adquirió una postura reflexiva, luego se recostó relajadamente en el sofá e hizo una mueca.
- ¿Quieres que te cuide la espalda gratis? – me preguntó rodando los ojos, me fascinaba su rápida capacidad de deducción, aunque esa vez no había acertado del todo.
- No exactamente – aclaré – Verás; comúnmente siempre me tomo mi tiempo para acordar este tipo de citas, reviso cada propuesta de información y acepto la más confiable. Esta vez he hecho una elección apurada… Estoy más dedicado a todo este asunto de los parásitos de España, no tengo mucho tiempo que perder.
- Crees que podría ser una trampa… - comentó volviéndome a dirigir la mirada
- Comparado con las anteriores citas… existen más posibilidades esta vez.
- Como sea, entonces tengo razón, quieres que te cubra en caso de que sea una emboscada preparada por Umbrella… – afirmó, luego bajó la mirada y torció el gesto – y gratis…
Me aguante una sonrisa, Ada valoraba mucho sus ganancias, estaba odiando esto…
- Es lo contario – dije, empeorando las cosas para ella – Yo te cubro. Tú vas a por la información.
- ¡¿QUÉ?! – gritó, esta vez no pude contener la sonrisa – No haré eso… ¡No voy a enfrentarme a un montón de miembros de las fuerzas especiales yo sola! Y aún menos sin recibir ganancia alguna…
- Por algo se llama “castigo” – añadí – Además no estarás sola, si llegaras a correr algún riesgo, te ayudaré.
Ella quería protestar, pero se volvió y suspiró, rindiéndose.
- Voy a necesitar una TMP… – susurró mirando a la ventanilla
- Hay una en la maletera – contesté, conocía a fondo sus gustos con respecto a armas – Sin embargo, no podrás llevarla contigo, ya que la cita fue acordada “amigablemente”
-Pienso tratar al contacto “amigablemente”, soy amigable comúnmente, a diferencia de otras personas – se burló
-Estoy hablando en sentido metafórico…
-Ya lo sé… te refieres a que aparecerse con una TMP podrías asustar al contacto, lo cual por cierto, no me parece mala idea. Un poco de intimidación te ayuda a llegar a más información.
-Siempre y cuando el encuentro termine con el asesinato del contacto, lo cual no quiero que suceda. – expliqué – Es muy difícil encontrar personas que accedan a traicionar a Umbrella, actualmente, por supuesto, en el pasado era muy distinto. Ya que ahora, la grande farmacéutica está quebrada y sólo siguen con ella un grupo de fanáticos sentimentalistas.
Hubo unos segundos de silencio, Ada parecía insegura aún.
-¿Una pistola, quizás? – inquirió, aún indecisa – Quien sabe si no es una emboscada, no pienso ir desarmada .
Me resigné. En parte, tenía razón.
-Bien… supongo que el contacto no lo notará… aunque preferiría que no llevases nada.
Ella rió entre dientes, disfrutando de su chiste privado
-No entiendo qué es lo divertido…-comenté con la mirada en la carretera
-Ya sabes… no eres el primer hombre que me dice que preferiría que no llevase nada
Arqueé una ceja. No había reparado en el doble sentido de la frase. Decidí seguirle el juego
-¿Y a cuántos de ellos les hiciste caso? – inquirí
-No es algo que te importe, querido
-Claro… – comenté mientras medio sonreía – Solo era curiosidad.
-En fin… ¿Pistola? – preguntó, retomando el tema
Asentí. Luego, digamos que le presté al volante más atención de la necesaria, dando la conversación como concluida. Faltaban unos 20 minutos para llegar.
Empecé a reflexionar sobre la manera en que Ada había podido descifrar el problema del autocontrol horas atrás. Hasta ahora no entiendo cómo lo hizo, todo el asunto sobre a falta de profesionalismo me parecía capaz de convencer a cualquiera. Incluso llega a ser cierto, aunque solo en parte… ya que en el fondo, la situación sería manejable para mí, podría acostarme con Ada y comportarme “profesionalmente” al día siguiente; eso no perjudicaría nuestro trabajo.
También he notado que últimamente me es más difícil controlarme en cuanto a impulsos no sexuales se refiere. Mis estados de ánimo y mi tolerancia son un ejemplo, aunque al final si logro tranquilizarme (razón por la cual no despedacé a Ronald Mc Donald’s en mil pedazos)… pero siento que me cuesta más esfuerzo.
Ahora que abordo ese tema, hay algo que acabo de recordar…
- Ada… ¿En serio no sabías a qué me refería en cuanto te pedí que fueras un poco más prudente en cuanto a colmar mi paciencia se refiere?
- … No entiendo. ¿A qué te refieres? – inquirió
- Cuando estábamos en el Mc Donald’s, lo último que te dije antes de que viniera el empleado a decirnos que bajáramos la voz - expliqué
- Mmm… - adquirió una expresión pensativa - ¿En qué momento?
Suspiré internamente.
- Olvídalo… llegaremos en 15 minutos.
- Eso fue lo que dijiste – contestó, le dirigí una mirada de desentendimiento – Me dijiste que lo olvidara. Luego de confesar que no es bueno que te enfades en público, por alguna razón… Creí que te referías a lo que pasó aquella vez, cuando intentaste matarme, pero no era eso… y luego me llamaste estúpida, indirectamente.
Asentí de nuevo y volví la mirada a la carretera... De no recordar nada, pasó a recordar todo, con tan sólo relacionar una palabra.
Las mujeres son muy extrañas…
- ¿Y bien? ¿A qué va todo esto? - cuestionó
- Antes que nada, no te llame estúpida. Dije, exactamente: “hoy te ha dado un ataque de estupidez”. Lo que quiere decir que hoy eres estúpida, sólo hoy. Indirectamente doy a entender que los días anteriores no lo eras.
- ¡Dios! ¡¿Y tienes que enredarte tanto para hacer un cumplido?! – me dirigió una mirada de indignación - ¡Es tan difícil decir: “Ada, eres inteligente”! ¡NO!
- No te estoy haciendo un cumplido, sólo aclaro un punto – contesté, con indiferencia hacia su reacción
- Haz lo que quieras… - musitó, irritada
Sonreí ligeramente, me resultaba divertido verla enfadarse por asuntos triviales.
Pasaron los minutos y Ada no me dirigía la palabra. Quizás se había enfadado… Como sea, no me importaba, tenía cosas más importantes en que pensar. Y, precisamente, había un asunto que me estaba molestando…
¡¿Cómo demonios descubrió mi molestia por mi resiente falta de autocontrol?! Es imposible, no hay manera de que haya podido deducirlo. Nunca antes me había pasado. Soy muy discreto en cuanto a mis planes y pensamientos se refiere…
La ciudad se iba perdiendo detrás de nosotros, mientras empezaba a atardecer. Aceleré, no me gustaba llegar tarde, ni siquiera a encuentros con los bastardos de Umbrella.
-¿Quieres parar? Vas a matarnos
Miré a Ada de reojo, la vi examinando el velocímetro mientras trataba de disimular su preocupación
Hice caso omiso a su petición y subí aún más la velocidad.
-No me preocupa que quieras suicidarse, ¿sabes? Pero… ¡¿Podrías reconsiderar hacerlo en algún otro día en que yo no esté en tu auto?! – Ada prácticamente gritaba
-No puedo morir querida, salvo en situaciones aún mucho más extremas que un ligero choque de carretera. Mmm… tal vez si cayera en un volcán y me disparan con Rocket Launchers, pero considerando que una situación como esa es casi imposible… - expliqué
-¡Perfecto, señor inmortal, sólo que olvidas que hay alguien más aquí que no tiene un maldito virus en la sangre!
Reí entre dientes, bajé las lunas de las ventas laterales y llevé el auto al máximo de velocidad. Nunca había intentado esto antes, no se sentía nada mal, mis ojos se adaptaban rápidamente a la velocidad y podía conducir con normalidad, quizás debía hacerlo más seguido en el futuro.
-¡ESTO ES COMPLETAMENTE ESTÚPIDO, ALBERT!
-Es Wesker. – corregí soltando una mano del volante, acto que causo que Ada entrara en más pánico
-Pagaras por esto, créeme – amenazó
-De hecho, sí, los Lamborghini consumen mucha gasolina… - bromeé, Ada me miraba con ganas de asesinarme, lamentablemente no podría torturarla más porque a lo lejos pude divisar el edificio a donde nos dirigíamos – Ada, sujétate de algo
Ada arqueó una ceja.
-Voy a frenar…
Ada me miró con pánico y se abrazó de su asiento, era una imagen graciosa, lástima que sólo duró unos segundos porque al instante frené.
La sensación debió haber sido muy incómoda para ella, ya que nuestros cuerpos vivieron a todo dar las leyes de la física, sin embargo, el mío estaba prácticamente acostumbrado a esto, sucedía lo mismo cada vez que uso la súper velocidad y me detengo en seco…
Ada suspiró y se dejó caer en los asientos, recostando su cabeza en mi pierna derecha. Estaba un poco despeinada. Y digo “poco” para ser sutil.
La miré divertido, ella abrió los ojos y al encontrarse con mi mirada, frunció el ceño y levantó su mano para abofetearme. Yo fui más rápido y sostuve su muñeca en el aire
-¡Suéltame! – musitó
-Bien… - la solté, adivinando su siguiente reacción, tratarme de abofetear de nuevo
Obviamente, volví a detenerla
-No vas a lograrlo – comenté mientras la volvía a soltar, ella rodó los ojos y se reincorporó
-Algún día lograré abofetearte, Albert Wesker, créelo. Será cuando menos lo esperes
-Estoy muy asustado – comenté con sarcasmo en tono indiferente.
Ada suspiró enojada y abrió la puerta del auto, lo único que había en los alrededores era un edificio muy viejo, así que dedujo que ese era el lugar del encuentro y lo era, efectivamente. Bordeó el carro y se asomó a mi ventanilla.
-¿Qué información necesitas, exactamente?
-Dónde está Spencer y qué planea hacer ahora.
-Bien, como quieras… - contestó mientras se despedía haciendo un gestó con los dedos.
La observé ingresar al edificio, si todo salía bien, esto no debería durar más de 15 minutos…
Sin embargo, una parte de mí sentía que no iba a ser tan fácil.
Sinceros agradecimientos a hina-kennedy, Kuran Yuuki, weskerada, Lady Dark 666, maria, shadowsnake, SangoMikarin, Galdor Ciryatan, haiea, Hitokiri Misao, Rikku Redfield, Chrono Sama, jackiiziitha, Yuna Lockheart y liilamak por el feedback y alguno de ellos por incentivarme a continuar por msn :P